¡Hola!, disculpen por no haber actualizado el vieres, tuve algunos imprevistos y bueno hasta hoy tuve la oportunidad, ¡Perdón!, bueno aquí está el cuarto capítulo, y muchas gracias por seguir leyendo mi historia, se los agradezco ;_;. Hikari Sumeragi: gracias y yo también te extraño .
Todos son humanos y es de época antigua, al paso de la historia se describirá cada personaje. Creo que este es el capítulo más largo que he escrito ._., ya que me costó trabajo pero es el que más me ha gustado :3
-Hora de aventura le pertenece Pendleton Ward :D
-El circo de la noche es de Erin Morgenstern n_n
-La imagen es de Mizz-Chama -w-
Los para que lean y que disfruten este capítulo.
Mi destino eres tú
Capitulo 4.- El comienzo de una dulce agonía.
Todos en el comedor quedaron sorprendidos, la cara de Finn de estar enojado a estar impactado. Jake y Marshall no comprendían que Fionna conociera a Finn, quien llevaba un pantalón gris claro con una camisa blanca, un chaleco del mismo color del pantalón y una corbata azul y sus cabellos rubios peinados hacia atrás.
-¡Finn!- dijo corriendo a abrazarlo al mismo momento en que lloraba.
-Este…- dijo apenado y confuso- Lo sentimos por interrumpir- al decir eso aparto a Fionna de aquel abrazo- Pero tenemos que hablar, disfruten su velada.
Al concluir de hablar, Finn tomado de la mano de Fionna, ambos se dirigieron a la sala de estar para hablar.
-¿Eres la persona quien pienso que eres?
-Eso depende de quién piensas que soy- dijo ya más calmada
-Bueno- empezó a inspeccionarla de arriba abajo caminando alrededor de ella.
-¿Qué haces?
-Te pareces mucho a ella- dijo sin prestarle mucho atención a lo que dijo la joven
-¿Cómo que me parezco a ella?
-Contéstame esta pregunta
-Te contestare cual sea tu pregunta.
-La persona que yo conocí- comenzando a caminar por la sala- ella y yo solíamos ir de aventura a unas tierras de caramelo- volteándola a ver-¿Cómo se llamaban aquellas tierras?
-Aquellas tierras se llamaban Aoa y nuestra tierra principal se llamaba el Dulce Reino.
En ese momento Fionna se sorprendió al sentir el calor de ese cuerpo que la separó hace 8 años.
-Te extrañe mucho Fi
-Yo igual Finn- correspondiendo el abrazo
-Bueno- separando aquel abrazo- ¿Qué fue lo que ha te pasado durante estos 8 años?
-Bueno, me llevaron con mamá
-¿Mamá?
-Si, Finn, me llevaron con aquella mujer que nos abandonó cuando ambos éramos pequeños.
-¿Y cómo esta ella?
-Ella esta bi… muerta Finn- desviando la mirada
-Al parecer nos volvió a abandonar
-¿Cómo es que conoces a Jake?- mirándolo e ignorando lo dicho
-Él fue quien me cuido
-¿Qué?
En ese momento Fionna toma las manos de Finn para mirar sus palmas, pero al verlas las encuentra limpias y sin ninguna cicatriz.
-Sucede algo Fionna
Fionna no respondía con su voz, solo se limito enseñar su palma derecha, mostrando su cicatriz.
-¿Quién te hizo eso?
-Él- mientras resbalaba una lagrima sobre su mejilla
-¿Qué? ¿Cuándo?
-Cuando tenía solo 5 años
-Pero… ese id…-desviando su mirada
-Finn
Nuevamente Finn vuelve su mirada hacia ella.
-Sabias…Sabias que él conoce a mamá
-¿Qué?
-Verdad que el mundo es pequeño… Finn
-Fi, no entiendo muchas cosas, pero ¿Por qué te hizo esa cicatriz?
-Solo te puedo decir que fue el comienzo de una dulce agonía.
-¡Finn!
En ese momento ambos jóvenes voltean para encontrarse con Jake.
-¿Porqué le hiciste eso a Fionna?- mientras le mostraba su palma justo cuando Fionna lloraba.
-Finn, tengo que hablar contigo.
-Con permiso a los dos, dejare que los dos hablen
Dicho eso, Fionna se suelta suavemente del agarre de Finn cruzando justo al lado de Jake.
-A él no lo metas en esto- Jake le dijo en un susurro justo cuando Fionna paso cerca de él.
Al ver como Fionna regresaba al comedor se dispusieron a continuar su plática en la biblioteca.
-Jake, dime ¿Cómo es que conociste a mi mamá?
-¿Tu mamá?
-Si, Fionna me dijo que tú conociste a mi mamá
-Así que eres el hijo de Cake, valla el mundo sí que es diminuto
-¿Qué?
-Finn- dijo acercándose a él colocando sus manos en sus hombros- Se que no puedo prohibirte que veas a tu hermana pero por ningún motivo te acerques aquel circo.- alejándose de él.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Es por tu bien, Finn
-Pero Fionna pertenece ahí
-Por eso… aléjate de ese lugar- al decir eso empezó abrir la puerta
-Pero aún tengo varias preguntas que hacerte
-Se cuales son, pero no tengo la voz para contestarte- al decir eso se fue dirigiéndose al comedor.
Al estar todos ahí, incluyendo a Finn que se sentó a lado de Fionna hubo un incomodo silencio, hasta que Gumball rompió la tensión que se estaba formando.
-Bueno, creo que ahora si es tiempo del postre.
Y en ese momento los camareros aparecen sirviendo el postre, justo cuando Finn recibió al parecer un pastel, en ese instante iba tomar las cucharas que se encontraban en el centro de la mesa, pero se topó con una calidez volteando a ver los ojos ámbares de Rubí y en ese momento ambos jóvenes sintieron algo.
-Pe…Perdoné- dijo Finn dejando atrás su enojo.
-No… no hay de qué.
-Este…tenga- ofreciéndole una cuchara
-Gracias- sonriéndole amablemente.
Al parecer toda esa tención que se había formado se fue derrumbando en la hora del postre, el dulce sabor alivió los malos ratos. Para después todos convivieran en la sala, Finn y Rubí empezaron a agradarse, todos los demás seguían platicando en sus asuntos a excepción de Fionna que se encontraba sentada en un sofá rosa fuerte aun con marcas de sus lágrimas, Marshall solo se limitaba a mirar ya que tenía prohibido hablar con los invitados, él deseaba estar cerca de ella y saber el porqué de sus lágrimas y que conexión tiene con Finn pero en ese momento ve como Joás se le acerca a Fionna secando sus lágrimas. Marshall solo se limito apretar los puños y sentir una especie de rabia que hay en su interior así que solo se marcho.
-Joás, no es tu deber secar mi melancolía.
-Pero Fionna, no me agrada verte triste.
-Joás- viéndolo a los ojos- por favor… no lo hagas
-Fionna, todo el tiempo que llevo en conocerte he tratado de darte entender que me preocupo por ti
-…- bajando la mirada
-Fionna- tomando su mentón- desde el momento que te vi, algo dentro de mi cambio- mientras se empezaba acercar a sus labios- Fi… Yo…
En ese momento ella se levanta de su asiento.
-¿Fionna?
-Lo siento Joás- en ese momento lo ve- No creo en el amor.
En ese momento ella decide marcharse, todos en la fiesta solo ven como ella se marcha, Joás aun queda meditando en aquellas palabras que le clavaron en su corazón. Finn al ver como se marchaba su hermana decide ir por ella.
-¿A dónde vas?
-Finn- volteando a verlo
-Fionna, ¿Qué es lo que sucede? Ni Jake ni tú me quieren hablar de aquello
-Finn, solo te puedo decir hasta ahora que pronto tendrás noticias de mi y que sabrás de la verdad.
-Pe…Pero
En ese momento solo sintió los labios de Fionna sobre su mejilla.
-Adiós Finn, pronto te volveré a ver.
En ese momento Fionna abrió la puerta para dejar atrás sus lágrimas, Finn solo se limito al ver como aquella puerta de madera se cerraba por la corriente de aire, él solo bajo la mirada y se fue para continuar con aquella velada. Al marcharse se dejo ver la figura de un hombre con ojos verdes, que al parecer todo el tiempo estuvo viendo aquella escena.
Tras ver pasado ya un año de aquel encuentro, Fionna por medio de cartas se mantenía en contacto con Finn, al igual que Rubí siendo más unida a él que su hermano, cosa que a Joás no le agrado. Marceline aun mantenía contacto con Marshall pero el se volvía muy indiferente y distante con ella, actualmente el circo se ubica en Alemania, donde por casualidad se encontraba Lumpy.
-¿Y cómo va el circo, Fionna?- mientras tomaba una taza de té
-Bien, al parecer la persona que lo cuida, la mantiene bien
Ambos se encontraban en algunas butacas traseras del circo, en ese momento Fionna era la única persona que se encontraba ahí en la mañana, ya que los demás decidieron dar una vuelta.
-Se nota- con un tono de carisma
-Señor Lumpy
-Dime solo Lumpy
-Bueno…Lumpy
-Sí, señorita Fionna
-Bueno sé que esto suena algo imprudente, ¿me podría ayudar en la construcción de dos carpas nuevas?
-Y a qué se debe eso
-Si, como vera, el público ama lo que hacemos, pero deseo que tengan un lugar para que descansen y para soñar.
-Fionna, con mucho gusto, acepto ayudarle.
-Gracias- sonriéndole
En ese momento, ambos comenzaron a compartir ideas, tanto la magia de Fionna como la creatividad de Lumpy lograron a hacer unas de las carpas más maravillosa. De la noche a la mañana, con la ayuda de Fionna montaron las nuevas dos carpas, una llamaba "El algodón de los sueños" que era un lugar rosa claro, mediano, la carpa tenía una decoración rosa con algunas nubes difuminadas, el suelo era de algodón, en el cuál era posible saltar ahí y comerlo, era un lugar para que las personas olvidaran sus problemas y admiraran como la vida si puede ser de color rosa. La siguiente carpa se llama "El lago de la esperanza" que era un lugar chico, pero en su interior había un inmenso lago, el fondo era negro con pequeñas luces que disimulaban estrellas, en el cuál en la entraba se encontraba una caja de velas pequeñas y alrededor de ellas un puñado de hojas grandes tiradas, Fionna al estar ahí tomo la primera vela, al igual tomo la primera hoja que se encontró, acerco su vela cerca de la antorcha que se encontraba en el extremo del lago para después poder hincarse, al cerrar sus ojos pidió un deseo al estar listo beso el cuerpo de la vela, al estar todo listo coloco la vela sobre la hoja para que después vagara por el pequeño lago, a levantarse Fionna se limito a irse de ese lugar, al estar afuera la vela como por arte de magia cambio su color blanco a un azul celeste.
Esas carpas fueron un éxito, poco a poco la oscuridad que invadía aquel lago se fue tornando de luces de esperanza. El circo ahora se encuentra nuevamente en Londres, Marshall tuvo la oportunidad de poder entrar para admirar más de cerca el circo, al estar cerca de las puertas iba a entrar en una en peculiar, en la de aquella rubio, al punto de abrirla sintió como alguien por la parte trasera llegó para darle un abrazo.
-Marcy
-Hola Marshall, ¿Qué haces aquí?
-Este… vine a supervisar el circo-separando el abrazo para quedar enfrente de ella
-¿Eh?
-Gumball me lo pidió
-Ah bueno, todo sigue en orden, aunque hay dos carpas nuevas.
-¿Dos carpas nuevas?
-Sí, con gusto te las enseño
Solo caminaron algunos metros para encontrarse con dos puertas, Marshall solo se limito a leer los letreros, entro el que dice el algodón de los sueños, y le pareció muy rosado pero se sintió relajado a la vez, no duro bastante ahí adentro sí que continuo con el otro, al entrar ver varias velas en el lago se sintió… distinto.
-Marceline- se escucho la voz de una mujer a lo lejos
-Perdona Marshall, Madame Simone me llama, en un rato vuelvo
-Si… no te preocupes- dijo sin tomarle importancia.
Marshall tomo una vela, mientras se acercaba a aquella antorcha para prender fuego a su vela blanca, al ver su reflejo en el lago, cerró los ojos pidiendo su deseo y dándole un beso al cuerpo de la vela, al abrir sus ojos tomo la hoja más cercana que encontró para después hincarse y colocarla en el lago para después dejara que se uniera a las demás velas, solo se dirigió a la salida de la puerta y volteando a ver por última vez aquel lago y marcharse para estar con Marceline. Al momento en que se marcho su vela empezó a navegar entre las demás vela blancas que ahí había para que después chocara con una vela azul y su color blanco tornara a ser rojo, y ambas velas se encuentran juntas a un lado de otra.
Finn se encontraba en una calle en la vieja ciudad de Londres, tenía una cara de impaciencia ya que no soportaba sin poder verla otro día más. A lo lejos ve una joven con un vestido rojo con anaranjado acercándose.
-Pensé que no ibas a decir- dijo Finn
-Lamento por el retrazo
-No te preocupes- sonriéndole dulcemente- A donde desear ir, my lady.
-Donde usted deseé, my lord
Así que Rubí engancho su brazo con la de él, caminando por las calles de Londres, ambos jóvenes iban platicando y riendo por las cosas que decían, al dar las 6 de la tarde decidieron ir a un café para descansar después de un recorrido.
Al estar ambos sentados cerca de una ventana con el paisaje a un parque, tomando dos tazas de café.
-Finn ¿Sucede algo? Has estado muy callado desde que entramos al café.
-¿Qué me puedes decir del circo?
-¿Eh? Bueno, sé que es un lugar mágico y que a la gente le encanta y…
-¿Qué es lo que oculta?
-¿A qué te refieres?
-Jake y Fionna me ocultan algo y tiene que ver con el circo, como si algo va suceder.
-No entiendo a que te refieres.
-Rubí, algo se oculta en "La gran aventura"
Marshall se encontraba trabajando en su oficina, llenando algunos papeles del circo hasta que un joven interrumpió su trabajo.
-Buenos días Marshall
Marshall solo dejo su trabajo pata ver quien lo llamaba.
-Lumpy, buenos días ¿Qué se te ofrece?
-Si se encontrara Gumball en su oficina
-Lo siento, tuvo que salir
-Bueno, más al rato regreso, gracias- al terminar de decir eso se alejo del escritorio.
-¡Esperé Lumpy!
-¿Qué pasa Marshall?-Deteniéndose para mirarlo
-Usted creo aquellas dos nuevas carpas
-Bueno crear, crear no, la persona que las creo fue Fionna
-¿Fionna?
-Sí, una joven muy talentosa y muy bella
-Este…- colocando su mano atrás de la cabeza y con una ligera coloración en sus mejillas-Quería decirte que si podrías ayudarme con dos carpas que tengo en mente.
-Con mucho gusto Marshall, ¿Por qué el interés?
-Como soy uno de los administradores del circo, creo que debe tener más atracciones.
-Eso es una buena observación, cuáles son tus ideas
Marshall comento sobre algunas ideas vagas que tenía en mente, pero Lumpy a todo lo que decía le gustaba cada vez más y se mantuvo atento escuchándolo.
-¿Entonces me ayudara?
-Con mucho gusto, y creo que también un buen amigo mío.
En ese momento Lumpy saca una tarjeta y se la entrega.
-Él te podrá ayudar con tu segunda carpa.
-Muchas gracias Lumpy.
-De nada
En ese momento Lumpy siguió su camino y se dirigió a la puerta, dejando solo Marshall con aquella tarjeta.
-Simon Petrikov- dijo Marshall al leer la tarjeta.
Siendo ya la noche, Finn y Rubí iban caminando en el parque.
-Rubí, se me olvidaba debes estar en el circo
-Por esta noche no, mi hermano me dijo que prefería hacer el acto él solo.
-Eso te quita de mucha responsabilidad, jeje
-Jeje, ni tanto
Continuaron caminando hasta que sintieron unas pequeñas gotas de lluvia.
-Finn
-¿Sucede algo?
-Te ayudare
-¿Eh?
-Te ayudare a descubrir que es lo que sucede en el circo
-No es necesario que lo hagas
-Lo es para mí
Finn sin comprender que sucedía se quedo pasmado y justo ese momento Rubí se le acerco tímidamente hasta rebasar su espacio personal y quedar los muy juntos.
-Finn…
Justo ese momento Finn no pudo resistir más y probo aquellos labios que deseaba probar desde hace mucho, ambos jóvenes enamorados compartiendo su amor bajo la lluvia.
Simon se encontraba en camino a Francia, tras recibir un telegrama de Lumpy. Simon se encontraba emocionado al ver nuevamente su obra maestra. Al llegar a Maraucourt antes del que el sol saliera se dedico admirar la belleza del lugar, una ciudad hermosa, con gente amable y tranquila, un lugar muy cálido en vez de su país natal. Simon decidió dar una pequeña vuelta, a visitar los lugares turísticos de ahí, donde son famosos los quesos que eran exquisitos y los mitos eran ciertos, no dejaba de probar los quesos, al ver que es un poco más del medio día decidió ir a la dirección de que aquel joven le había enviado. Al caminar un par de kilómetros afuera de aquel pueblo se encuentra con las enormes carpas con franjas rojas y negras.
-Aquí es- se dijo para sí mismo
Al entrar se encuentra con el gran escenario y ahí vio su preciosa estatua, decidió acercarse a él y al admirarla de cerca, vio que estaba en perfectas condiciones por lo que soltó una sonrisa para sí misma. Tras acabar de admirar su obra decidió hacer su próxima gran obra, empezando a caminar hacia las puertas observando los nombres y vio uno que le llamaba la atención que se llama "La armonía musical" y al entrar vio varios tambores gigantes en el piso, pero no eran tambores si no trampolines, decidió subirse uno y empezó a brincar dando el sonido de un tambor y decidió ir a otro obteniendo un sonido más agudo pero en cada brinco daba luces en cada tambor y pero en su fondo negro al sonar brilla una guitarra. Al dejar de brincar decidió ir al fin al trabajo que era la puerta de al lado conocida como "El jardín del conejo blanco" y al entrar solo encontró un lugar vacio sin ninguna expresión.
-A trabajar
Y así fue como comenzó a trabajar. Al pasar ya las horas dando casi el atardecer siendo casi la hora de abrir el circo, Fionna ya vestida con su vestido rojo y de una coleta con un moño negro, se percato que había mucho ruido en aquella nueva parca, y así ella decidió entrar encontrándose con que ya no era más una aburrida parca si no era toda blanca y en el piso se encontraba nieve y en medio de ella un árbol de hielo mostrando sus ramas desnudas y viendo como aquel hombre terminaba los últimos detalles.
-Es hermoso
-Gracias- quitándose una especies de gafas para protegerlo del hielo.
Fionna se quedo admirando este lugar, al sentir el frío de la nieve sobre sus manos ocasionando que una lágrima fugaz se desplazara sobre su mejilla.
-Finn…
-¿Finn?
-Oh- dijo limpiando su lágrima- disculpe recordé aquel invierno que pase junto con mi hermano… aquel último invierno- bajando la mirada
-¿No lo ha visto?
-Si…y no, pero estamos en contacto-dijo sonriendo
-Me alegra escuchar eso-sonriendo también
-Y… ¿Quién es él creador de esta maravillosa carpa?
-Bueno, el joven Lumpy me envió un telegrama de que tenía una pequeña tarea para mí, que a favor de un amigo y justo el día en que me iba me llego una carta con la descripción de la carpa y la ubicación del circo.
Eso último sorprendió a Fionna, ya que el circo se mueve sin tener un rumbo fijo hasta el último momento.
-Y- continuo Simon- al parecer el creador de esta carpa se llama Marshall
-¿Marshall?
-¡Simon!
Al escuchar aquel grito voltearon para encontrarse con Marceline.
-¡Marcy!
Justo en ese momento Simon recibió un abrazo de Marceline.
-¿Se conocen?
-Si- dijo Marceline separando de aquel abrazo- él me cuido en mi infancia, cuando mi papá murió él estuvo para mí.
-Marcy, niña traviesa ¿Dónde has estado?
-Viajando por el mundo
-Lo que siempre quisiste verdad
-Si-sonriendo- tengo muchas cosas que contarte Simon
-Siempre estaré para escuchar tus travesuras
-Jajajaja, no son travesuras
-Perdón por interrumpir-empezó decir Fionna- es casi la hora de que abriremos
-Oh- dijo Marceline- acabando el show platicaremos tú y yo
-Me parece perfecto- en ese momento se acerca a Marceline para depositar un beso en su frente- Te quiero pequeña
Marceline al estar apenada solo se limito decir-Yo igual Simon.
Aquellos dos salieron de aquel lugar dejando a Fionna pensativa...
-Marshall…
Al pasar dos años, Gumball decide rehacer una nueva reunión en su lujosa casa, todos se encontraban en la casa, incluyendo Fionna quien vestía en un vestido gris que le marcaba bien la figura de su cuerpo, ya que ese vestido fue hecho por Madame Simone, al llegar al comedor todos ansiaban la cena pero al parecer Jake ni Finn van a poder ir, en lo que produjo una cara triste a Fionna y a Rubí.
-Parece que alguien no te deja de ver- dijo Madame que se encontraba a lado de Fionna.
En ese momento Fionna y se encuentra con los ojos verdes de Marshall.
-De seguro es por la belleza de vestido que me hizo.
-Yo no estaría segura del vestido, si no de la persona que lo aporta.
Al acabar la cena y el postre todos se dispusieron a pasar a la sala un rato, al ver transcurrido alrededor de 2 horas, los invitados ya se habían ido a excepción de una persona.
-Donde lo deje- se dijo Fionna buscando entre las sillas del comedor.
Fionna comenzó a buscar su capa blanca en la sala incluyendo en la biblioteca pero sin ningún resultado, resignada se acerca a la puerta y al punto de abrirla escucha.
-Buscabas esto
Y en ese momento voltea para encontrarse con Marshall y ver que en su brazo derecho se encontraba su capa.
-¡Sí!- dijo contenta acercándose a él quedando cara a cara-Gracias
En ese momento Marshall decide colocarse su capa en sus desnudos hombros, pero al momento de colocarlo poco a poco la capa se desaparece para después aparecer en su brazo.
-Nuevamente gracias
Al decir eso Fionna decide irse pero en ese momento siente que alguien le toma la mano y ella voltea para encontrarse con esos ojos esmeraldas.
-Perdona-empezó a decir Marshall algo sonrojado- Quería saber si aceptarías la copa que te propuse en Milán
-Este…- dijo dudosamente…-Acepto
Al entrar al comedor y ver todo recogido en tan poco tiempo, Fionna quedo sorprendida, mientras Marshall sacaba uno de los mejores vinos del mundo y dos copas de vidrio.
-¿Gumball donde se encuentra?
-En su laboratorio- dijo mientras servía el vino sobre las copas
-A esta hora
-Así es todo el tiempo- mientras le entregaba la copa.
-Gracias
Al pasar unos minutos de silencio, Fionna decide romperlo.
-¿Cómo logras estar en contacto con el circo?
-Por medio de la estatua de hielo, ya que no puedo ir con el circo por el trabajo con Gumball que mantengo aquí.
-¿Cómo fue que obtuviste empleo con Gumball?
-Digamos que fue algo gracioso, cuando fui a lo que era mi entrevista de trabajo, en mi curriculum era tocar la guitarra y la magia, pero no quería decir magia, me tacharía de raro, así que lo hechice para que me aceptara y ahora me vez trabajando para él
-Eso es muy intenso-soltando una pequeña risa
-Te puedo hacer otra pregunta
-Por supuesto
-¿Y cómo logras estar conectado a la estatua?-pregunto intrigada
-Al primer momento que la toque, instale una especie de rastreador para saber en dónde se dirige
-Y así es como estas en todos mis actos en cualquier parte que vamos
-Si-dijo sonriendo- ¿Cómo logras mover el circo tan rápidamente?
-Por medio de un tren- sonriendo también.
-¿En serio?, como lo logras para mover un circo tan grande
-Por magia por supuesto
-Oh claro, tu madre fue una de las mejores
-Si-bajando la mirada
-Perdón por tocar el tema
-No te preocupes, ya me acostumbre al dolor
-¿A qué te refieres?
-Mi madre me abandono cuando solo era una bebe, por lo tanto solo quedaba mi padre y mi hermano Finn
-Así que Finn es tu hermano, que alivio
-Jeje, si, pero al morir mi padre cuando tenía 5 años, según los investigadores fue por borracho pero yo se que se mato, por la falta de amor que mi madre le dio, y gracias a eso me separaron de Finn llevándolo con Jake y a mí me llevaron con mamá, ahí fue donde conocí la magia.
-Mi madre-empezó decir Marshall- me explotaba, ella me hacia pedir limosna en la calles de Londres, pero al fallecer por pulmonía no me quedaba que mi único hogar eran las frías calles, tanto invierno como verano hacían frío al ocultarse el sol y no quedaba otra opción que dormir en cajas de cartón, pero recuerdo que al estar pidiendo, Jake extendió su mano y ahí fue como me dio calor de un hogar y conocí a Finn, es como mi mejor amigo jugábamos todo el tiempo a excepción en las noches, Jake me hacia leer varios libros y cuando tenía 12 años, conocí tu madre Fionna.
-¿Conociste a mi mamá?
-Si, Jake me dijo que era una vieja amiga y fue muy amable al principio pero hasta que me dijo que mostrara mi palma derecha y empezó todo como un cosquilleo para después empezar con un dolor inimaginable dejándome esta horrible cicatriz- justo ese momento le muestra su cicatriz.
Fionna sin poder creer, dejo su copa sobre la mesa, mostrándole su cicatriz a Marshall.
-Son iguales- dijo Fionna
-Al parecer si estamos unidos…
-A un terrible dolor- concluyo Fionna.
Justo ese momento Marshall deja su copa a lado de la de ella para estar frente de ella a tan solo unos centímetros de su rostro.
-Solo tú conoces la cura de tu dolor.
-¿Por qué me miras así?
-¿Cómo?
-Con una mirada de que me tienen miedo o me quieren besar.
-Solo te puedo decir que no te tengo miedo.
Y en ese momento Marshall empieza acercarse poco a poco a ella, pero Fionna se quita con la mirada al piso.
-Lo siento, no creo en el amor, no pienso sufrir como mi padre lo hizo por mi madre.
-Al parecer tu madre pudo ser una gran maga pero no en el amor.
-Marshall… mi madre no está muerta
-¿Qué?
-Aquella noche solo quería tener una plática con ella pero al entrar ella parecía obsesionada con la vida eterna, así que consulto varios libros de hechicería y brujería, llenando su impecable recamara de pociones y bebidas raras pero el resulto fue que la convirtió en un gato, cuya solución no hay, ni siquiera la magia más poderosa lo cura, y la única solución fue fingir su muerte y crear un falso funeral, cosa que me fue fácil.
-Te puedo decir que hiciste una gran hazaña
-Gracias
-Para estar más parejos, tú me contaste algo, así que yo te contare, aquel día de la iniciación ¿Lo recuerdas?
-Si
-Escogí aquella ciudad, porque fue donde nací, Gumball no sabía donde iniciar y al sentir la necesidad de ir a mis tierras fue…
-Una excelente decisión.
-¿Eh?
-Ese lugar es muy bello
-Fionna…
-Si- volteando a verlo
-Conoces ya la casa Bubblegum
-No
-Deseas que te de un ligero recorrido
-Haces eso con todos los invitados de tu jefe
-No
-Bueno… vamos
Marshall le mostro la biblioteca, aunque ella ya la conocía, parte de la cocina, la oficina de Gumball, donde los dos opinaron que era muy rosado para un hombre, su oficina para después llegar al cuarto de juegos personal de Gumball. Al entrar Fionna quedo impactada al ver la colección de espadas que tenia y una rosa de cristal fue su preferida.
-Es hermoso-admirando las espadas
-Fionna… ¿Cuándo supiste que yo era tu oponente?
-En Milán- volteando a verlo-Lo supe al ver tu sombrilla se encontraba en un hechizo, eso fue muy ingenioso.
-Debí suponerlo, jeje
-¿Cuándo supiste tu de mi?
-El día de tu audición
-Creo que yo igual debí darme cuenta, que tonta
-Ingenua… ¿Qué sabes tú de la competencia?
-Muy poco, solo sé que es una competencia de fuerza y precisión
-Estamos en las mismas, no comprendo aun el objetivo de este juego tan absurdo
-Igual yo
Justo ese momento, Marshall se quita el saco que posee colocándolo sobre el sofá y se acerca a una mesa y saca un juego de naipes.
-¿Vas a jugar?
-No precisamente
Y en ese momento Marshall avienta las cartas sobre una mesa de Póker para después, elige un dos de tréboles y justo en ese instante la quema y cambia de forma mostrando al rey de corazones, Fionna comprendiendo lo que quiere decir, deja su capa justo al lado del saco de él, y se coloca justo a su lado elevando un cinco de diamantes haciéndolo romper a la mitad y que de pronto se desapareciera y justo después Fionna coloca su mano atrás de la oreja de Marshall sacando una reina de corazones colocándola sobre el rey.
-Eres muy buena
-Gracias, tu igual
-Pero has visto muy poco de lo yo realizo.
-Pero sé que eres bueno
-Mi entrenamiento solo consistió en leer y escribir y muy poca practica
-Me hubiera gustado leer más que hacerme esos moretones
-No comprendo lo que dices.
En ese momento, Fionna se acerca a la colección de espadas, tomando aquella rosa para después regresar con Marshall y poder encajar la espada sobre su brazo logrando que se le quebrara el hueso, Marshall solo quedo en shock al ver aquel acto, Fionna lentamente fue sacando aquella espada teniendo una respiración lenta y al estar completamente afuera vio como su brazo se fue recuperando hasta quedar como estaba antes, incluso aquella espada ensangrentada quedo como si nunca la hubieran tocado.
-Si nuestra competencia es frente a frente, tú ganarías- dijo Marshall
-No lo siento tanto así- dijo mirando sus ojos mientras sonríe.
-¿Por qué?
-Presentimiento puede ser…
-Bueno… aún hay un lugar que podría gustarte
-Vamos
Al dejar la espada en su lugar, ambos se dirigieron a una especie de cuarto, pero no había más que papeles adentro pero muy en el fondo se encontraba una ventana, al abrirla se encontraba un balcón
-Pasa- dijo Marshall
Al estar en el balcón Fionna quedo maravillada con ver un jardín lleno de rosas rojas y blancas, con una iluminación para una mejor precisión y un pequeño lago en el que se reflejaba la luna llena.
-Es… precioso
-Lo sé, aquí vengo a relajarme.
-Es como la carpa del algodón de los sueños, lo hice para que la gente olvidara sus problemas y viera como la vida puede ser más dulce, pero esto no tiene precio.
-Lo sé, es casi parecido al lago de la esperanza
-¿Has estado ahí?- dijo mirándolo
-Sí, pedí mi deseo hace algún tiempo
-¿Y se te cumplió?
-Aún no
-Espero que se cumpla
-Eso igual espero yo
-¿Cuál es tu carpa favorito?
-Puedes decir que es raro pero sin duda es la tuya.
-¿Por qué? No lo veo nada en especial
-Pero en la tuya es más mágica que todas las demás y me identifico contigo y tus actos
-Gracias por tus halagos
-No hay de que agradecer, y… ¿Para ti cuál es tu favorita?
-Sin duda, el jardín del conejo blanco, aunque sea de nieve siento el calor ahí, una pasividad y la belleza del invierno que puede lograr en un espacio cerrado.
-La hice en pensar en ti cuando cambiaste tu capa en un conejo blanco
-Así que tú la creaste
-Si, al igual que la armonía musical, pero esa fue como un pequeño juego mío.
-Y la razón por las que las hiciste fue…
-Fue porque tenía ganas de tener algo mío en el circo y como tú tienes tus dos carpas y me pregunte por que yo no.
-Mmm…
En ese momento Fionna sintió frío en sus brazos y Marshall al notar eso, en un momento Fionna se encontraba rodeada por los brazos de él pero sintió una sensación rara por lo que lo alejo de él.
-Perdón-dijo la joven- no estoy acostumbraba a que me toquen.
-No te preocupes, ¿Quieres que te muestre mi lugar de inspiración?
-Por supuesto.
Así que caminaron por varios pasillos y subieron por varias escaleras hasta que al llegar al final de una escalera se encontraba una puerta algo vieja, al abrirla Fionna se encuentra en la azotea del edificio teniendo un panorama de la ciudad de Dublín.
-Comprendo que esto sea tu inspiración.
-Aquí suelo en pensar en mis ideas y mis sueños.- recargándose en el barandal de metal
-Yo igual vendría aquí a recordar aquello sueños que tenia de pequeña- colocando sus manos en el barandal- recuerdo que uno de ellos era con viajar por el mundo, y que ahorita estoy logrando pero aquel sueño era un viaje de aventuras con mi hermano, el siendo un gran guerrero y yo una gran maga.
Marshall solo se limitaba a mirarla y como el viento rozaba con sus cabellos y para después mirar sus manos teniendo un deseo de poder tocarlas, pero se limitaba al no querer estropear aquellos lazos que están uniendo apenas.
-¿Cuáles son tus sueños?
-Ser una persona libre
Justo ese momento ve como Fionna siente otro escalofrió así que nuevamente sin pensarlo la vuelve a abrazar dejando impactada a Fionna, pero ella ahora no se quita sí que se le hace muy acogedor, sintiendo su calor y poder oler un perfume tan fresco y dulce y oír los latidos de su corazón.
-Yo estaré ahí para protegerte-dijo Marshall
-No tienes porque decirme- dijo con una coloración en sus mejillas y en ese momento se miran a los ojos- Gracias por ese recorrido y por ser tan sincero conmigo.
-No hay de qué
-Yo digo que si- justo ese momento Fionna le da un beso en su mejilla como muestra de agradecimiento.
Marshall impactado solo vio como se iba, al pasar algunos minutos Marshall llega al cuarto de juegos por su saco donde se encuentra su saco pero arriba de ella la capa de Fionna.
-Al parecer te volveré a ver.
Al pasar dos años, el circo se hizo muy popular por el mundo, dejando a varias personas maravilladas con su show y como cada vez fue creciendo el circo obteniendo más carpas y el equipo fue aumentando con algunos malabaristas que lograban hasta con 8 objetos de distintos tamaños, unos jóvenes que hacían lucha con espadas con técnicas impresionantes pero sin resultar heridos. El circo recorrió todo Europa por mucho tiempo, así que viajaron por América recodando viejos tiempo Fionna y entre aquellos momentos los que paso junto con su hermano, incluso viajaron por latín América, conociendo que la gente de ahí era muy amable. Tras acabar su tour regresaron a Irlanda a un pequeño descanso, donde todos dieron una vuelta.
En la casa Bubblegum, Gumball se encontraba en su oficina trabajando y checando algunos informes.
-Disculpe Gumball
-¿Qué paso Marshall?
-Podrías firmas estos papeles
-Por supuesto
Así que Marshall entro a la habitación para acercarse a su escritorio.
-Marshall… ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Por supuesto Gumball
-¿Cuánto tiempo ha pasado desde que se creó el circo?- mientras firmaba los papeles
-Bueno, se empezó a planear hace 6 años pero desde que inicio, van a hacer 5 años dentro de 3 días.
-Ok… llama todo el personal
-Si- con alguna intriga-¿Para qué?
-Hay que festejar esos 5 años.
Al ser ya la tercera noche, la casa Bubblegum no parecía ya una casa, parecía un palacio, lleno de iluminación de cristal y el piso con alfombrado de color rojo y con rosas rojas en sus alrededores, el comedor tenía un gran candelabro de cristal y en el centro una estatua de hielo con el circo y de bajo decía 5 años, un mantel blanco que en las extremidades parecía que se desvanecía y los utensilios eran de cristal.
Poco a poco fueron llegando los invitados, Gumball tenía un traje clásico negro con una camisa blanca y una corbata rosa pastel; Bonibell tenía un hermoso vestido rosa que en la parte inferior poseía varias telas en pliegues mostrando un encaje café claro, y en su top tenía en su alrededor de ese mismo encaje como adorno y su cabello en caireles tomados en una especie de chongo. Los empleados de ahí tenían que vestir formalmente, las mujeres con un vestido negro sencillo y los hombres igual más que con una corbata roja, teniendo las ordenes especificas de Gumball… no hablar con los invitados. Madame Simone poseía un vestido gris que le relucía bastante bien con su cabello en un chongo muy elegante; Lumpy y Violeta llegaron juntos, Lumpy en un traje blanco con una camisa morada y una corbata entre azul y morado; Violeta tenía un vestido en morado con encaje en negro, siendo sencillo por la parte de adelante pero en la parte atrás estaba su espalda descubierta solo se podía apreciar un par de listones entre cruzados y su cabello en un caleta del lado derecho y unos guantes de encaje negro; los siguientes en llegar fueron los hermanos Flama, Joás tenía un traje en color gris oscuro y una camisa rojo y una corbata del mismo tono que su traje y su cabello estaba peinada hacia atrás; Rubí tenía un vestido en tonos anaranjados con amarillo en varios tipos de tela y en la parte superior es rojo con algunas piedras en rojo como decoración y una especie de trenza tenía el comienzo de cabellera dejándola como una diadema dejando su demás cabello lo tenía suelto, la siguiente en llegar es Fionna, su cabello rubio lo tenía suelto con algunos chinos en las puntas, tenía un vestido azul cielo donde su corsé se apreciaba como algunos listones blancos entrecruzados, mostrando la gran figura que posee y en la parte inferior tiene dos pliegues de la misma tela y en la punta encaje blando, las mangas eran de tela muy delgada y floja y el mitad se encontraban abiertas mostrando algo de ambos brazos llegando hasta la mitad del brazo. Joás, Gumball y Marshall se maravillaron por lo hermosa que se veía; al paso de unos minutos entra una joven de cabellos negros que se encontraba sujetado por una especie de chongo flojo con algunos mechones sueltos, un vestido morado con algunas telas en azul marino, en su corsé con detalles de perlas a su alrededor moldeando perfectamente la figura de la adivina, y poco a poco se fue integrando el elenco del circo, incluso Simón fue invitado por las maravillosas estatuas que hacía y de forma inesperada formo parte del circo, llevando un traje blanco con una camisa blanca y una corbata azul, haciéndolo lucir más pálido de lo que parece.
Todos al estar todos reunidos en el comedor para la cena, justo al momento en servir llegan Jake en un traje negro con una camisa amarilla y una corbata negra y Finn en un pantalón de vestir blanco, con una camisa azul marino y un chaleco blanco con detalles en plateado. Al ver este último Fionna y Rubí sacaron una sonrisa de felicidad de volver a verlo.
-Al estar todos reunidos- empezó decir Gumball al ver ya todos reunidos- Les quiero agradecer que esa idea que me surgió se haya convertido en el proyecto de mi vida y que gracias a ustedes se logro ese sueño, hoy se cumple ya 5 años desde que se inicio teniendo un gran éxito mundial y que espero que así continúe-alzando su copa- Salud
-Salud- dijeron todos al unisonó.
Al finalizar se dio inicio a la gran cena con comidas exquisitas y raras, obteniendo una buena comunicación entre todos. Al terminar la cena, todos se dirigieron al salón del baile, para comenzar con el gran vals que comenzó con Gumball y Bonibell y así todos empezaron a bailar.
Fionna se encontraba sentada en una silla con tapiz de seda mientras tomaba su copa de vino, justo en ese momento sintió una mano toco su hombro volteando a ver los ojos azules de su hermano.
-¿Te place bailar conmigo?
-Por supuesto
Al estar en pista bailando los dos juntos, Rubí no podía dejar de mirarlos aun sabiendo que ellos dos son hermanos, al igual que Joás no dejaba de verla.
-¿Cómo has estado hermana?
-Bien… supongo y que hay contigo
-Nada interesante, solo ayudando a Jake con algunos asuntos
-Esos asuntos… ¿Me incluyen?
-No
-Me alegro-dijo sonriendo
-¿Qué significa tu cicatriz?- dijo al por fin su hermano
-Solo te puedo decir que esta cicatriz representa la unión de dos almas con un destino en común.
-¿Destino en común?
-Si… una competencia- al fin ella dijo
Al escuchar eso quedo asombrado, no podría imaginar a su hermana menor luchando y peor… muriendo.
-¿De qué?
-No lo sé, todo eso es un misterio incluyéndome
-Te ayudaré a resolverlo
-No Finn, eso no tiene que involucrarte
-Me involucrare para protegerte y no volver a perderte
Solo continuaron bailando por unos segundos cuando Finn volvió a preguntar.
-Y… ¿Ya sabes contra quién te vas a enfrentar?
-Si- justo en ese momento, Fionna a lo lejos ve los ojos verdes de Marshall y lo observa y cómo se aleja de aquél lugar.
-¿Quién?
-Es…
Justo ese momento llega Rubí, queriendo bailar con Finn, ya que ambos no se habían dado cuenta de que la canción había finalizado. Así que Fionna accedió la mano de Finn mientras ella se alejaba del salón. Al estar en un cuarto oscuro en que la luna se reflejaba iluminado, ella salió para estar un poco alejada de ahí hasta que sintió como una mano la jalo hacia un cuerpo que ella bien conocía y viendo sus ojos verdes.
-Sabes… aún no me acostumbro a esto- viendo sus ojos verdes
-Este fue con el color de vestido en que te conocí
-Fue una coincidencia, no tenía otro color de vestido para este tipo de fiesta.
-Oh el destino…
-De qué este hoy junto a ti
-Fionna, esto me recuerda a ti
Para qué el extendiera su mano como empezó salir una especie de rosa de cristal para después se transformara en una rosa de verdad.
-Esta preciosa- comento maravillada
Justo ese momento Marshall se le empieza acercar a su oído para susurrarle…
-No sabes cómo te he extrañado
Para después en ese momento el empiece a morder su oído dulcemente para después desplazarse a besar a su cuello logrando suspiros de la chica mientras ella cerraba los ojos y disfrutaba los besos y el abrazo de aquel hombre con sus mejillas sonrojadas, pero al momento de abrir los ojos, empuja a Marshall, dejándolo desconcertado.
-Buenas noches… Jake- dijo Fionna
-Buenas noches Fionna, me podrías permitir a tu acompañante un momento
-Por supuesto
Y en ese momento Fionna se aleja de ahí para ir de nuevo al salón de baile.
-Vamos a un lugar más seguro-dijo Jake con un tono de molesto.
Al estar en la oficina de Marshall, él solo observaba como su mentor caminaba de un lado a otro por el cuarto.
-¿Qué es lo que pretendes?- dijo Jake
-Jake… en que consiste bien esa competencia
-Ya te lo he dicho
-No lo suficiente- con un tono de desafío- cuando se acabara esa tonta competencia
-La última duro 20 años- volteándolo a ver
-¡Qué! No puedo mantener el circo en funcionamiento por 20 años
-Eso ya no es mi incumbencia, y si me permites, iré al dichoso baile.
-¡Estoy enamorado de ella!
-Creo que escuchar eso, es una pena para ti, lo siento
-¡¿Por qué?!- dijo ya enojado- Esa estúpida competencia no me va a permitir alejarme de ella
-Marshall… para tu bien, será mejor que te olvides de ella
Marshall ya cansado de discutir sale furioso de ahí empujando la puerta y sin percatar que Marceline se encontraba oculta para poder escuchar todo lo necesario mientras una lágrima resbalaba sobre su mejilla.
Al estar en el salón todos bailando, Finn se encontraba recargado en la pared al tomar una copa de vino mientras esperaba a Rubí saliera del tocador, pero justo ese momento ve como una joven de cabellos negros y con un precioso vestido morado entra corriendo a l gran salón, para después enfocar más la mirada y ver que aquella joven de ojos azules se encontraba llorando para después perderse entre la gente.
-¿Quién es ella?
Y en ese momento ve como se acerca Rubí para poder continuar seguir bailando.
Fionna que se encontraba bailando con Lumpy y disfrutando aquel baile, para que al acabar la música ella seria arrebatada a la fuerza hacia aquel cuerpo en el que ella perdía el control, estando los dos bailando muy juntos solo admirándose los dos, ambos apenados por la cercanía de sus cuerpos sintiendo que era la única pareja bailando, un par de enamorados disfrutando la armonía de la música.
-Perdóname por si esto te parece muy apresurado, pero ya no resisto
-¿A qué…
Justo ese momento Fionna siente la calidez de los labios de Marshall, siendo ella atrapada por la pasión que desbordaba por él, pero ambos jóvenes no presenciaron que en ese momento, ellos eran el centro de atención.
¡Hasta aquí el capítulo!
Espero que les haya gustado y disfrutado mucho, gracias por leer mi fanfic y el siguiente capítulo se llamará: La investigación más dolorosa.
Nuevamente muchas gracias por leer, y como sabrán recibo reviews de todas las maneras, sus quejas o dudas, sus comentarios positivos como negativos, tomatazos, globos con agua, lo que sea.
Y perdonen la tardanza en subirlo, con eso que voy a clases los sábados, me quita mi fin de semana para escribir, pero poco a poco lo estoy escribiendo.
¡Los quiero!
Atte.:
Kuki Kiut
