¡Hola! ya de regreso, para que vean que no me morí, disculpen por estas semanas de ausencia pero estuve en las peores semanas de mi vida… semana de exámenes TT, pero al fin ya paso esas semanas y perdonen por si este capítulo es algo aburrido o faltas de imaginación ya que las pocas neuronas que me quedaban poco a poco murieron en esas semanas.
Les agradezco muchísimo sus reviews, gracias, gracias, ¡GRACIAS! y por seguir leyendo este fanfic, y a mi falta de imaginación les pido que usen la ayuda por favor ..
Todos son humanos y es de época antigua, al paso de la historia se describirá cada personaje.
-Hora de aventura le pertenece Pendleton Ward :D
-El circo de la noche es de Erin Morgenstern n_n
-La imagen es de Mizz-Chama -w-
Ya no los entretengo más y que disfruten este capítulo y perdonen el retrasó!.
Mi destino eres tú
Capítulo 6.- La tentación prohibida
Finn se encontraba en su habitación azul, acostado en su cama con una cara de melancolía.
-Finn- dijo Jake al entrar a su alcoba
-…
-Finn, sé que sigues deprimido
-…
-Finn-acercando a su cama y sentándose a lado de él- has estado así durante 1 mes, es tiempo que continúes con tu vida.
-Ella era vida
-Finn, hay más mujeres afuera, encontraras la ideal
-Era ella- dijo mientras resbalaba una lágrima sobre su mejilla.
-Pero Finn
-Jake- levantándose de la cama- soy un idiota, prometí que la protegería y no pude hacer nada por ella, solo vi como sufrió y no pienso volver a sufrir.
-Quizás ella no era tu destino
-Quizá mi destino es estar solo
-¿Por qué lo dices?
-Rubí fue arrancada de mi vida y tú me estas arrancando a Fionna por esa tal competencia
Jake no pudo contradecir ese comentario, ya que era verdad.
-La mejor manera de quitar el dolor es tomar un poco de aire fresco- dijo Jake
-Entonces me dejarías ir al famoso circo
-Ya conoces mi respuesta-dijo con un tono de seriedad
-¿Por qué? … ¿Por qué no me dejas entrar al ver el circo por primera vez?
-Sabes perfectamente bien
-No
-Finn, no quiero que salgas herido
-¿En el circo?
-Sí, aunque parece indefenso, resulta ser un lugar muy peligroso
-No lo comprendo… Rubí y yo pasamos algunos meses investigando pero el resultado fue que ella salió herida y ahora…
-Lo acabas de decir, ella resulto herida, así que te prohíbo ir a ese circo-levantándose del lugar
-Pero en un accidente de carruaje…-al escuchar la voz del chico se detuvo- ¿Qué tiene que ver el circo con la competencia?
-Finn…
-Mandé
-Sal un rato, más no vallas al circo
En ese momento Jake sale de su habitación, estando ya cansado de una discusión en círculos.
El circo se encuentra actualmente en Estambul, siendo de medio día, Fionna se encontraba cerrada en su carpa favorita, mientras se ponía a practicar en la manipulación de la nieve.
-¡Te odio!- decía mientras aventaba una bola de nieve hacia aquella pared blanca
-¡¿Por qué?!- grito aún con mucho coraje, aventando más bolas de nieve en la pared
Entonces solo se limitó descansar un rato contemplando aquél lugar.
-Cómo es posible que el lugar que tanto amo ahora lo odio, tan solo una pequeña coincidencia destruyo mi sueño…
Fionna encontrándose frustrada por todo lo sucedido anteriormente, en ese momento aventó una bola de nieve chocando contra una de las ramas ocasionando que este se rompiera, al ver lo sucedido, corrió hasta aquel árbol de hielo.
-Perdóname, tú no tienes la culpa- al decir eso coloca su mano derecha en el tronco, y en ese momento se regenera aquella rama.
Al quitar su mano solo ve su cicatriz
-Marshall…-justo en ese sonrió pero repentinamente se cae aquel manto blanco mientras tomaba su mano para poder curar aquel dolor.
-Tu y yo… creo que no podemos estar juntos-sonrió con melancolía- nuestra unión esta entrelaza de dolor y sufrimiento… pero… tu eres la cura de mi dolor.
En ese momento Fionna solo se permitió estar hincada, mientras trataba de calmar aquel infierno que sufría, pero ella no percato que tenía un espía detrás de la puerta.
-Fionna… Fionna-empezó decir Joás- veras como yo te quitare tu dolor- al decir eso sonrió maliciosamente.
Gumball se encontraba plácidamente en su oficina, mientras tomaba una taza de té recién traída por su sirvienta mentita, pero aún tenía en su cabeza que alguien estuviera detrás de su circo y tratando de manipularlo.
-¿Jake?
Recordando la última conversación que tuvo con Rubí, mientras ella mencionaba el nombre de Jake.
-Pero… él es mi amigo, él no es capaz de hacerme eso pero…
En ese momento recuerda las conversaciones que ha tenido con Jake.
-Jake amigo ¿Cómo has estado?-dijo Gumball mientras tomaba asiento.
-Muy bien, ¿Cómo te ha ido con la empresa de dulces?
-Excelente-dijo complacido
-Me alegro
- Y a qué se debe tu visita.
-Me preguntaba, si necesitabas a un ayudante
-¿Ayudante?
-Sí, mira, un familiar mío necesita empleo, y pensaba si podías darle un trabajo
-Bueno, en este momento no necesito empleados, lo siento Jake
-Oh, vamos Gumball, el chavo necesita un empleo.
-No lo sé Jake…
En ese momento Gumball mira los ojos de Jake.
-Ok, le daré una oportunidad-dijo Gumball
-Perfecto, para cuando crees que necesite trabajar.
-Bueno, primero necesito hacerle una entrevista y para saber si es apto para que sea mi ayudante personal.
-Muy bien, mañana estará aquí temprano.
-Muy bien, necesito que sea puntual.
-Perfecto vendrá volando hasta aquí como un trapecista
-¿Trapecista?
-Sí, esas personas nunca pisan en el suelo, parecen que vuelan y una velocidad magnifica.
-Trapecista…-volvió a decir tras tener el recuerdo de su hermana.
-Si, como las que hay en los circos.
-¿Circo?
Desde ese día, fue como Gumball empezó a tener aquella idea del circo.
-Jake, fue el que me metió la idea del circo, conociendo que mi hermana era trapecista
En ese momento otro recuerdo le llego a su mente.
Gumball iba entrando con un elegante traje a su oficina y atrás de él Jake, ambos al tomar asiento comenzaron con su plática.
-¿De qué me querías hablar Jake?
-Quería saber el desempeño de Marshall
-Es muy bueno, lo tengo que admitir, un buen empleado
-Eso es música para mis oídos
-Te preocupaba el trabajo de Marshall
-Sinceramente si, quería ver que no hiciera alguna locura
-No, es muy tranquilo y callado, él se concentra mucho en su trabajo
-Excelente- dijo sonriendo- Así que… ¿Vas a crear un circo?
-Sí, fue una idea que se me ocurrió, en realidad, fue como una especie de sueño.
-¿Un sueño?
-Sí, fue un sueño tan mágico y lleno de magia, que no sé cómo describirlo.
-Algo tan irreal y puro que pinta de colores el alma de una persona sin vida.
-Eso fue tan… como decirlo
-Te podre decir que se le llama experiencia
-¿Has estado en un circo?
-Jajajaja, no, pero me refiero a esa sensación
-Esa es la primera vez que la experimento-dijo maravillado
-¿Y quién se va encargar del circo?
-¿A qué te refieres? Claro que yo me hare cargo del circo
-Pero estarás con mucha presión, la empresa y el circo
-Tienes razón, por andar con una ilusión eh olvidado la empresa
-En mi humilde opinión, yo diría que le dejaras un 70% de responsabilidad a alguien de confianza
-¿De confianza?
-Si, en alguien que creas que es capaz de cuidar el circo.
-Creo que eso hare, muchas gracias Jake.
En ese momento, Gumball se levanta rápidamente de su lugar, con una expresión atónico en su cara, en ese momento Gumball sale de su oficina dirigiéndose hacia una puerta con un letrero en plateado que decía Oficina de Marshall Lee.
Al entrar ve que todo está en su lugar, tal como Gumball recordaba que se lo había dado a Marshall, a excepción que había varios estantes con libros de todos los tamaños.
Gumball se fue acercando lentamente hacia su escritorio, viendo todo en orden, así que decidió buscar en los cajones, en el primero encontró puros papeles de la empresa, en el segundo los ingresos del circo
-¡Fui un idiota! Como pude a ver sido engañado por esos dos-dijo con un enojo.
Pero en el tercer cajón no logro abrirlo, ya que se encontraba con llave, empezó a buscar un lugar donde ocultaría la llave, y en ese momento vio los libros, así que decidió buscar en los libreros, empezando a tirar a todos los libros a su paso. Al tener todos los estantes vacíos y varios libros tirados en el piso, algunos parecían que formaban montañas.
Así que nuevamente se acercó a su escritorio y con unas tijeras que se encontraban sobre ellas, empezó a romper el cajón hasta lograr abrirlo y al escuchar el ruido del cerrojo que se rompió, al abrirlo se encontró con dos libros, ambos con un forro de piel negra pero en distintos tamaños, saco primero el de un tamaño mediano, al abrirlo se quedó perplejo por lo que vio.
-Que demo…
Al estar hojeando aquel libro, vio letras y más letras raras escritas en un idioma antiguo, pero la letra era de Marshall.
-¿Qué es esto?
Logro leer un párrafo.
-Técnica…de…borrado… de memoria
No comprendía porque Marshall tenía eso escrito pero al no comprender siguió hojeando hasta que encontró con unos signos raros.
-Esos signos me resultan familiares…
Al no comprender lo que significaban, saco el segundo libro, que era un poco más grande que el anterior que saco y al abrirlo quedo más confuso.
-¡¿Qué?!
En cada hoja de ese libro había planos y más planos del circo, las distribuciones de las carpas, su estructura, los elementos que lo conformaban, y las personas que actuaban en ella, contenía información de cada artista, su tipo de sangre, nacionalidad, habilidad, información personal, una fotografía; Gumball que él no recuerda haberle indicado que hiciera eso, y al estar hojeando se encuentra con la información de Rubí, pero en ella, su fotografía se encontraba con una gran X roja.
-Pero… ¿Que carajos es esto?
En ese momento al dar vuelta a la página se encuentra con la fotografía de su hermana, y empezó leer la información que contenía, y para su sorpresa, todo era verdad, al seguir leyendo una pequeña estrofa le llamo la atención.
"Tatuajes en el cuello, signos dudosos."
En ese momento reacciona en donde vio una pequeña parte de aquellos signos, en ese momento vuelve abrir el pequeño libro, comparando que aquellos signos eran iguales con los de la fotografía.
-Esto es muy raro
Pero al continuar hojeando el libro grande se encuentra con la información de Fionna, y en ella, su fotografía se encontraba encerrada en un círculo rojo.
-¿Qué significa esto?
Continúo inspeccionando viendo que estuvo investigando cada lugar donde el circo iba y las ganancias, y para un poco de alivio, logro percatar que no le había robado dinero.
-¿Por qué tienes todo esto?
En ese momento, escucha como la puerta se abre encontrándose con los ojos verdes de su ayudante.
-¿Qué fue lo que sucedió Gumball?
-¡Callete!
Marshall se quedó sorprendido al ver la reacción de su jefe.
-¿Qué significa esto?- mostrando el libro grande
-Una investigación
-¿De mi circo?
-Gumball puedo explicar…
-¿Qué planeas hacerle al circo?, ¿Qué ´planeas hacerle a Fionna?
-¡¿Qué?!
-Planeas matarla como lo hiciste con Rubí
-¿Pero de que estas hablando?
-En la fotografía de Rubí, hay una gran X, tú la mataste para que no revelara tu secreto
-Gumball, estás diciendo puras incoherencias, déjame explicarte…
-¡No!, Marshall estas despedido, quiero que te largues inmediatamente.
En ese momento Marshall cambia su cara de confuso a una más serio, al estar entrando a la oficina destrozada, la puerta se cerró fuertemente.
-¿Qué es lo que sucede?- dijo Gumball con un tono en su voz algo temblorosa.
Al ver como Marshall se acercaba más a él, vio como los libros se colocaban en su lugar respectivamente pero sin que nadie los tocara.
-¿Qué es lo sucede?... ¿Quién eres?
Marshall sin hablar continúo caminando al estar cerca de Gumball, cara a cara.
-¿Qué clase de demonio eres?
-Lo mismo que hace Fionna
-¿Qué?
En ese momento los ojos de Marshall en vez de ser verdes esmeraldas se convirtieron en una especie de rojo escarlata.
-Pero que…- al no acabar de terminar su frase, Gumball de repente se recargo en el escritorio, mientras los ojos de Marshall volvían a ser normales, retomando su postura se acercó a los dos libros que se encontraban en su escritorio para volverlos a guardar.
-Eh…pero…-Gumball en ese momento levanta su cabeza mientras miraba el lugar donde se encontraba-¿Qué estoy haciendo aquí?
En ese momento voltea a ver Marshall que se encontraba guardando los libros.
-¿Por qué estoy en tu oficina Marshall?-comento con algo de dificultad
-¡Ah! Viniste que te pasara algunos informes.
-¡Ah! Si- al decir eso se coloca su mano derecha hacia la cabeza.
-Lo siento Gumball, creo que los deje en mi departamento, si quieres puedo ir y…
-No así déjalo, como me duele la cabeza.
-Lo mejor será que vayas a tu oficina y descanses
-Eso hare, gracias
-¿Deseas que mentita te traiga una taza de té?
-Si por favor Marshall- en ese momento empieza a dirigirse a su oficina -Ah, Marshall
-Si Gumball- dijo con mucho respeto
-Gracias y puedes tomarte algunas vacaciones.
-Gracias señor y con mucho gusto aceptare su oferta.
Al ver como Gumball se marchaba y cerraba la puerta, Marshall resignado y algo cansado se sienta en la silla, mientras se colocaba su mano derecha sobre la frente.
-Esta es la quinta vez que le borro la memoria.
Al pasar algunos días, Fionna se encontraba respirando profundo detrás del telón, en ese momento ella escucha como la gente va entrado a su carpa, ella se asoma discretamente quitando un poco de la tela negra viendo como la gente tomaba sus asientos y vio como un hombre de traje con un sombrero de copa tomaba su lugar de siempre.
-No me hagas esto- se dijo para sí misma
Al dejar de espiar a la audiencia, se colocó en su lugar y respiro profundo nuevamente, se acomodó el vestido negro que poseía, y vio como las luces se apagaban lentamente, al ver que todo estaba oscuro y oyó como se habría las cortinas.
Una luz blanca ilumino el escenario mostrando a la bella joven rubia con su mirada al piso, en ese momento al levantar la mirada, al mostrar ambas mano cerradas al público, pero al instante que abrió las manos mostro un pequeño pájaro rojo, todos se quedaron con la duda de que significaba eso, en ese momento la pequeña ave voló sobre el público y poco a poco se fue trasformando en una gran ave, parecía que estaba en llamas, mientras la ave volaba, Fionna parecía que se transformaba en una ave con plumaje rojo como la de la pequeña ave, al mismo tiempo como unas grandes alas se formaban y en ese momento empezó a volar pero justo en ese momento una enorme jaula callo sobre ella, toda la gente quedo impactada de cómo una jaula tan grande cabía en una carpa mediana, pero de repente todos volvieron a ver a la ave que volaba alrededor de ellos para observar como envolvía a la enorme jaula y poco a poco la jaula fue envuelta por una especie de tela roja haciendo desaparecer al ave, para que en ese momento una luz blanca ilumino a la sala mostrando a Fionna con un vestido rojo y su cabello recogido en una coleta, y alrededor de ella mucha nieve. La gente se levantó de sus lugares para aplaudir aquel acto de magia que a muchos les costaba que fuera una ilusión ya que pareció tan real.
Cuando la gente tomo sus respectivos asientos, Fionna continuo con su acto haciendo una manipulación de la nieve, logrando cosas imposibles y bellas.
Al finalizar su acto se ocultó detrás de las cortinas, ya algo cansada, y al oír como la gente se marchaba y murmuraban su opinión de aquel espectáculo, al ya no oír nada, salió para poder recoger toda nieve que tomo prestaba del jardín del conejo blanco, desapareciéndola para que después apareciera en aquella carpa. Al estar enviando en montones de nieve, en uno de los montones de repente se incendió, ocasionando que se asustara.
-No te asustes mi pequeña traviesa
En ese momento voltea para encontrarse con Joás que se encontraba bajando los escalones para después dirigirse hacia el escenario.
-Joás, no te esperaba aquí
-Quise darte una pequeña sorpresa
-Pues… vaya sorpresa, te pediría que no volvieras hacerme eso
-No te preocupes…-al estar enfrente de ella-preciosa.
-Gracias por el cumplido, pero tengo que continuar limpiando
En ese ella se separa de él, pero Joás la toma de la muñeca.
-Limpias después, hay que hablar
-¿De qué quieres hablar?
-De lo nuestro, amor mío
-Primero no hay nada entre tú y yo solo una relación de compañeros y segundo no me digas amor mío.
-Pero Fi, cuando te vas a dar cuenta que entre tú y yo hay una llama que no se puede apagar.
-Cuando me sueltes-tratando se zafarte
En ese momento la jala hacia él.
-Fi…Fi… no ves que yo seré la cura de tu dolor.
-¿A qué te refieres?- su corazón latía muy rápido por tal cercanía
-Te escuche que una persona era la cura de dolor, y por obviedad, ese soy yo.
-¿Me estas espiando?
-No, solo te vigilo
-Eres un cochino-dijo ya frustrada
-No me llames así, solo te quiero proteger
-¡Déjame!-dijo con otro intento de zafarse pero sin éxito, ocasionando ser corralada por él.
-No Fionna… esta noche- acercándose a su oído- serás mía
-¿Qué?- quedo aterrada al oír eso.
En ese momento sintió como Joás empezaba a besar su cuello lentamente, ella en estado de shock no sabía cómo reaccionar, Joás solo se dedicaba moldear con sus manos el cuerpo de la chica y al llegar en los listones que sostenían el vestido, poco a poco empezó a desatar uno a uno, justo antes de que la desnudara, Fionna reacciono.
-¡No! ¡Suéltame!
Empujándolo para que la dejara libre, pero Joás era más fuerte que ella, así que solo podía luchar por su dignidad. Pero cada vez que Fionna peleaba Joás la besaba más hasta logro morderle el hombro.
-¡Ahh!- grito Fionna de dolor y en ese momento soltó algunas lágrimas, sabiendo que no podía más y lo único que le quedaba era acceder.
Pero justo el momento en que ya no veía salida, una tercera sombra apareció.
-¡Hey idiota! Déjala en paz- eso último lo dijo con mucho odio.
Joás al ver que alguien los interrumpió, coloco a Fionna atrás de él para ver el hombre con traje con su sombrero de copa.
-¿Qué es lo que quieres? ¿No ves que estamos ocupados?
-¿En qué? Haciendo llorar una dama.
-Cállate y lárgate, no ves que ya se acabaron los shows
-Me iré hasta que dejes en paz a la dama
-Fi, ahorita continuamos, veras como correré a ese idiota.
Fionna solo se limitaba como aquellos dos peleaban, uno por querer obtener su amor de una manera forjada y el otro protegiéndola.
Al estar ambos jóvenes enfrente, Joás saca la espada que tenía para dar con el primer ataque, pero por suerte aquel hombre logro esquivarla, y así fue como inicio una batalla entre ellos, Joás es un buen espadachín pero para su mala suerte su contrincante tenía muy buenos reflejos, ocasionando que este no resultara herido y por lo tanto Joás se desesperara.
Pero en un descuido, Joás uso una nueva técnica que estuvo perfeccionando lo que logro desorientar aquel hombre logrando que este perdiera su sombrero mostrando su identidad. Joás se quedó sorprendido al ver quien era, pero no para Fionna, ella sabía quién era.
-No se supone que deberías estar con el idiota de tu jefe.
-No se supone que como hombre debes respetar a las mujeres- dijo con un tono serio Marshall.
-Pero ella no es de tu propiedad
-Tampoco tuya, ella tiene la mentalidad madura para elegir ¿No?
-Cállate imbécil y acabemos con esto de una vez.
Así Joás empezó con el primer ataque y para su sorpresa, Marshall tenía una espada en su mano derecha que no sabe en qué momento apareció y ambos empezaron a luchar, para desgracia, Marshall no tenía mucha habilidad pero gracias a su rapidez, logro tener algo de ventaja.
Fionna solo miraba aquellos dos luchando por ella, y ella no podía ser nada, solo se limitó caer al piso y verlos pelear, pero algo dentro de ella impedía que detuviera esa pelea, porque en algo bien sabia, no quería perder a los dos y en especial a uno.
Al seguir luchando ambos jóvenes, ya los dos cansados de luchar, así que ya los dos tenían una última as bajo la manga.
-Solo espero que funcione-pensaron ambos jóvenes.
Joás parecía correr a una velocidad impresionante mientras Marshall se preparaba para el ataque, pero no pensó que eso sucedería… Joás se dio medio vuela comenzando con su ataque, dañando el brazo de Marshall lo que ocasiono que este dejara caer su espada.
-Ya te rindes
-¡Ha! Apenas estoy comenzando
En ese momento Marshall empieza a levantar la nieve que quedaba en ese lugar.
-Qué carajo
Y poco a poco la nieve fue envolviendo el cuerpo de Joás hasta solo dejar descubierto su rostro, él solo podía ver como Marshall se acercada hacia él.
-No vuelvas a tocar a Fionna
-Pero tú mismo dijiste que no era propiedad de nadie
-Pero como buen caballero que soy, la respeto y la cuido
-Eso ni tú te la crees, todo hombre tiene una debilidad y ambos sabemos cuál es nuestra debilidad
Marshall ya no quiso continuar con esa discusión así que solo termino colocando lo que quedaba de nieve sobre su rostro hasta dejarlo inconsciente. Marshall al ver que todo finalizo, se fue acercando lentamente hacia ella colocándose a su altura.
-Perdón por llegar tarde- dijo Marshall muy apenado
Fionna solo se quedó viendo sus ojos esmeraldas pero sin dar una respuesta, justo en ese momento Marshall observa la herida que tiene cerca del hombro.
-Ese idiota te lastimo- lo dijo con un enojo pero para sí mismo
-No te preocupes-dijo bajando la mirada- Sabes bien que puedo curarme
Marshall en ese momento toma su mentón para que pueda ver sus ojos celestes y poder limpiar la lagrima que corre sobre su mejilla.
-No debes desperdiciar tus lágrimas en un par de almas sin escrúpulos
-No es por eso…
-Por lo sucedido de antes, perdóname por no a ver…
-No…
-Entonces
-Por el miedo a perderte
-Fi…-empezando acercarse a su rostro
En ese momento Fionna quita el rostro, mientras dirige su mirada hacia la herida de Marshall
-Deja te curo
Y en ese momento se mueve para poder estar un poco cerca de la herida de Marshall, al estar cerca coloca las palmas de sus manos sobre la herida para después un leve brillo blanco salía, y a los 10 segundos acabo todo.
-Ya esta
-Gracias-dijo Marshall al ver todo lo anterior.
-No…-al decir eso se levanta y comienza a dar 7 pasos para después detenerse y mirar hacia él- Gracias a ti y perdóname- y al finalizar continúo su camino.
-¿Qué te perdone?
Solo vio cómo su amada dejaba el escenario y como un amante egoísta dormía sobre aquel escenario.
-Al parecer, tengo que llevarte a tu carpa
Así que Marshall cargo el cuerpo inconsciente de Joás, pero una pequeña sombra observo todo
-Fionna… en que pleito te has metido- dijo Cake para sí misma- no solo para aquellos dos, si no para ti mi niña
Así que Cake solo se dirigió a la recamara.
Al ser el segundo mes cumplidos desde la muerte de Rubí, Finn se encontraba sentado frente la lápida de su amada junto con unas flores en sus manos.
-Rubí… estos dos meses sin ti han sido muy difíciles, extraño el olor de tu pelo, el calor de tu abrazos, la pasión que desbordábamos los dos en cada beso que nos dábamos antes de que te fueras de nuevo algún tour con el circo, pero ahora que te has ido para siempre… no pudimos darnos ese último beso.
Finn no pudo evitar llorar
-Sé que soy un debilucho ahora que estoy ante ti, pero es porque tú eras mi fortaleza, la que provocaba las ganas de vivir cada día, para sonreír cada día pero de todo este dolor que siento es que ahora que no estas a mi lado, descubrí que te amo bastante y que no volveré a amar nadie más.
Finn estuvo un par de horas ahí frente la tumba de su viejo corazón, pero al sentir que tenía que regresar, él no se iba sin darle la última promesa.
-Rubí… escuche los rumores que el circo viene a la ciudad la siguiente semana, y te prometo por los dos, aunque Jake me lo prohíbe, entrare para acabar con todo esto, descubriré todo lo que se oculta ahí al fin y así tu muerte no habrá solo sido un simple accidente.
Antes de irse Finn deposita un beso sobre la lápida de amada, y al dar aquel beso una ráfaga cálida de viento soplo, era como si Rubí lo hubiera abrazado y así Finn se marchó pero con un carácter de una promesa que no piensa romper.
Al pasar la semana, Finn logro poder escabullirse de Jake para poder entrar por primera vez al famoso circo "La gran Aventura". Estuvo buscando por largo tiempo hasta que al fin encontró las carpas rayadas de rojo con negro. Estando frente la entrada, solo observaba la gran entrada y respiraba con gran lentitud y tranquilidad. Pero lo que Finn no sabrá, es que al entrar… cambiaría su destino.
-Vamos a ver qué es lo que ocultas.
Al entrar quedo maravillado con lo que había en su interior sintió una atmosfera tan mágica y llena de sueños, vio como tanto niños y adultos se alegraban y en sus rostros reflejaban asombro de aquel lugar.
Finn decidido se fue acercando a cada una de las carpas, en la primera que entro fue en la de la trapecista, viendo el gran tamaño de la carpa, y ver como Bonnibel realizando acrobacias que nunca se imaginaria que una chica tan delicada como ella podría hacer, fascinado con su acto estuvo observando todo con lujo de detalle.
Al acabar el acto de Bonnibel, Finn ahora se dirigió al acto de fuego, en el que sintió un poco de tristeza en ver a Joás realizando solo aquellos actos sin su hermana. Al acabar de ver aquel acto y como la gente se disponía salir, él solo vio como recogía las cosas Joás del escenario pero pudo observar que mostraba una cara triste.
-Comprendo que la extrañes- se dijo él mismo antes de salir.
Después se dirigió a la domadora de lobos y asombrado como manipulaba aquellos animales, era ver como un titiritero maneja con gran habilidad los hilos de sus títeres; y como es que Violeta, quien conoce un poco de ella, logro dominar a esos animales solo por dormir una noche en un bosque y como por habilidad logro manipularlos la primera vez.
-Vaya que talento- dijo maravillado.
Después de ver muchos espectáculos decidió a una carpa que le llamo la atención, al entrar aun no comprendía lo dinámica del lugar, ya que había poca gente pero al creer que comprendió lo que tenía que hacer, tomo su vela blanca y una hoja que se encontraba en el suelo y poco a poco se fue acercando a una antorcha y al tener su vela encendida solo se hinco para cumplir su deseo.
-Bueno… querida vela, te pido que protejas a mi hermana y a mi mejor amigo y que su dichosa competencia no sea un obstáculo para su amor, y que logre encontrar un amor cálido.
Al finalizar, depósito la vela sobre la hoja para después colocarla sobre el lago y antes de salir de la carpa solo la vio por última vez.
-¿El lago de la esperanza?-sonrió para sí mismo-un nombre perfecto para ese lugar.
Al salir, probo con las demás carpas, el algodón de los sueños le pareció un lugar lleno de vida y entretenimiento en el que se olvidó de que era un joven con problemas y volvió sentir que era un niño, eso mismo sintió cuando entro a la carpa de la armonía musical, recordando como Marshall y él se la pasaban horas cantando hasta que Jake les decía que guardara silencio. Así estuvo por un buen rato, entrando en las carpas de varios artistas, como la de malabaristas, los de prueba de equilibrio. Y al fin entro una de las carpas que deseaba ver…la de su hermana.
Finn al tomar un asiento casi atrás junto con un hombre que se le hacía ligeramente familiar, pero decidió dejarlo en la duda ya que iba dar por comienzo el acto. Al ver toda la magia y las ilusiones que su hermana realizaba, Finn nunca había visto tanta belleza y perfección en un solo acto, conmovido al ver cada movimiento y coordinación de Fionna, se sentía orgulloso de ella, al ver como finalizo su acto, fue el primero se paró de pie y aplaudió y después fue el joven de lado de él para después toda la gente.
Al salir de la carpa, decidió dar un descanso en el jardín del conejo blanco, al estar ahí se sintió tranquilo y un buen momento para pensar.
-Cómo es posible que este lugar tan irrealista pueda ocultar algún secreto
Vio todo el lugar y como niños jugaban alegremente en ese lugar, corriendo o haciendo una pelea de bolas de nieve.
-No comprendo… como este lugar llena todo de risas y alegría en vez de lágrimas y tristezas.
Y de lejos vio una pareja abrazados y compartiendo su amor en esa bella carpa.
-Creo que me equivoque contigo…la gran aventura
Así que decidió salir de ese lugar y sintió que ya era el momento de regresar a casa pero a cruzar con el escenario principal se encontró con la estatua y se acercó para verla mejor.
-Que preciosa pieza de arte
Empezó a inspeccionarla dando vueltas alrededor de ella, tratando de averiguar su mecanismo pero no lo encontró, y cuando sintió la curiosidad de tocarla, al sentir el frío un escalofrío recorrió su cuerpo, pero no era de frío era como una especie de conexión, al momento en que quito su mano, tuvo la sensación de que alguien lo observaba y cuando volteo no encontró a nadie pero vio una puerta que no había visto y lentamente se fue acercando hasta quedar enfrente de ella.
-La…Adi…vina
Y Finn por una sensación desconocida entró.
Fionna se encontraba acomodando el desorden que utilizo para su acto.
-Me alegro que hallas venido Finn-se dijo para sí misma.
En ese momento Fionna voltea a ver las butacas y en la esquina superior se encuentra con la sombre de una persona, entonces se va acercando lentamente hacia ese ligar, sentándose al lado de este.
-¿Por qué lo haces?
-Hacer que
-Venir a verme en cada show
-Para no olvidar tú recuerdo
-¿Olvidarme?
-Sí, Fi- en ese momento le toma la mano y volteándola a ver con sus ojos verdes
-Pero deberías olvidarme
-¿Porque? ¿Por qué estás tan distante conmigo?
-Aún no lo comprendes
-No y no quiero comprender, lo quiero es saber lo que sientes
-Discúlpame-dijo levantándose y quitando su mano de la de él
-Fionna- en eso se levanta y toma su mano derecha
-No lo hagas más difícil
-¿Por qué?
En ese momento lo voltea a ver.
-No… no puedo
-Es por la competencia
-Si- bajando la mirada
-Hay que olvidarla, hay que irnos de este lugar y vivir juntos los dos
-No
-Fi no me hagas esto
-No te quiero hacer sufrir es que…
-Que…-acercándose a ella
-El circo es el escenario de nuestro enfrentamiento
-¿Cómo… como es que sabe eso?
-Gracias a Finn lo predije, para después hablar con mi madre y ver su confirmación
-Pero que tiene que ver este lugar con la competencia
-Nosotros, tú y yo nos encontramos gracias al circo, y tanto Jake como mi madre decidieron que fuera aquí, para demostrarles a todos lo que somos capaces.
-Ese maldito
-Lo siento, pero tienes que irte
-No me iré hasta ganar tu corazón
En ese momento Marshall se va acercando Fionna cuando…
Finn se va acercando lentamente a esa carpa nueva, viendo todas telas que hay en su alrededor, pero al entrar a la sala principal, él se imaginaba un escenario como los demás con sus butacas limpias pero no, en aquella carpa vio una mesa con bola de cristal y dos sillas en frente de la mesa.
Finn solo tomo asiento, pero se sintió raro y no se había percatado de que una mujer de cabellos negros se encontraba ahí.
-En un momento lo atiendo.
-E… sss…si- contesto algo nervioso
Y en menos de un minuto, aquella joven volteo para ver su cliente, justo en ese momento ambos jóvenes no pudieron evitar mirarse a los ojos celestes de los dos.
-Este… que es lo que desea- contesto Marceline algo nerviosa- leerle la mano, las cartas o la bola de cristal o las 3 cosas.
-Este- dijo ya algo apenado- este… quisiera que fuera la mano.
-Me parece bien
Y justo en ese momento, Marceline toma la mano de Finn colocándola junta la suya, ambos no pudieron evitar sonrojarse sin ninguna explicación.
-Bueno, como puedes ver en esta línea representa tu vida, y tendrás una larga vida, poseerás buena salud, en el dinero al parecer ganarás bien, de acuerdo con la línea de los viajes, al parecer vas a viajar mucho.
-¿En serio?
-Si-dijo al seguir mirando la palma de la mano
-Qué raro… ni salgo mucho de Londres solo por esta ocasión.
-Bueno… en el amor…
-Ah- dijo con algo de decepción
-¿Quieres que te la lea?-viéndolo a los ojos
-Estoy peleado con el amor por el momento pero… quisiera saber si hay una esperanza.
-Según tu línea del amor, hubo una persona que amaste demasiado pero te la arrebataron en tu camino.
-Eres buena
-Gracias… continúo, vas a tener otro amor
-¿Otro?
-Sí, pero con este no habrá sufrimiento
-¿Cuándo la encontrare?
-No sé decirte con exactitud
-Bueno-con un tono de decepción
-Vas a tener un matrimonio y dos hijos
-¿En serio? Yo quería tener más
-Eso se lo dirás a tu esposa- con un leve tono de burla
-Jajaja ¿Qué más me espera el futuro?
-Muy pocas adivinas saben que existe una línea que se llama la línea del destino
-¿Y qué dice?
Marceline logro encontrar esa línea, pero algo inusual en ella es que no logro leerla bien, parecía algo extraña.
-No… no lo comprendo bien
-¿A qué te refieres?
En ese momento deja la palma de Finn sobre la mesa.
-¿Me permitirías leer mejor tu destino con las cartas?
-Adelante
Marceline en ese momento saca un montón de tarjetas comenzando a barajarla y separándola en dos partes iguales.
-Cuál eliges ¿Izquierda o derecha?
Finn no quiso elegir sin pensarlo antes, ya que sería su destino.
-Izquierda
Marceline aparto el montón derecho para dejar solo el izquierdo y empezó a mostrar 3 cartas; uno conocida como "El sufrimiento", donde mostraba un esclavo encadenado dentro de una cárcel mostrando su dorso con cicatrices de viejos golpes de látigos y unas cicatrices con una línea de sangre mientras el esclavo llora.
-Al parecer vas a sufrir en algún momento, sea la pérdida de un familiar o de un amor.
-Esa es la etapa en la que me encuentro.
Marceline no quiso responderle solo se limitó a ver la siguiente carta, "El abismo", donde se muestra un hombre con sus manos sobre su cara de rodillas mientras una luz blanca lo ilumina con un fondo gris oscuro.
-Caerás en una profunda tristeza, donde te costara salir de ahí
-…
-Tu siguiente carta es conocida como "La esperanza"
Esta carta mostraba las manos juntas con las palmas hacia adelante con un rayo de luz blanco.
-¿Esperanza?
-Vas a encontrar una persona que te ayudara elegir el camino correcto y será la llave de tu felicidad
-Llave… otra promesa que tengo que cumplir
Marceline no quiso preguntar a que se refería, así que prosiguió con la lectura.
-La siguiente es conocida como…
Marceline quedo impactada al ver la siguiente
-¿Esa cuál es?
-Esta se conoce como el sacrificio
Finn no dijo nada pero la expresión de su rostro mostraba miedo.
-Vas a tener que dar algo a cambio.
-¿Y sabes qué es?
-No
-Rayos
Marceline solo decidió sacar la última carta, en donde ya no comprendió el destino del chico.
-Esta es llamada como el trabajador, no comprendo… esta carta indica que te vas a esforzar mucho, pero no logro relacionar todo esto.
-Creo que mi destino está algo loco-bromeo Finn- bueno-dijo levantándose-Gracias por todo… ¿Cuánto costo todo esto?
-Nada, no te preocupes
-Oh, genial, gracias- Dijo Finn dando media vuelta- Ah por cierto-volteando a verla-Me llamo Finn- extendiendo su mano.
-Marceline- aceptando el saludo.
-Qué lindo nombre…Marceline
En ese momento cuando termino de aquel saludo, de repente hubo un ligero temblor haciendo que Finn perdiera el equilibrio, terminando cerca de la cara de Marceline, aquellos dos solo se miraban a los ojos y ambos sonrojados por la cercanía.
-Pe…perdón y adiós
Dijo Finn corriendo de aquella carpa y Marceline solo vio como aquel joven de cabellos rubios se iba.
-Finn
Finn al estar afuera de la carpa, se puso en medio del escenario, mientras trataba de obtener aire por la huida que hizo.
-¿Qué es esto que siento?
Fionna solo esquivo la mirada del beso que le iba dar Marshall, él solo lo que hizo fue colocar su cabeza sobre el hombro de ella.
-Fi… ¿Cómo puedo hacer para que estés conmigo? Sé que no eres dueño nadie pero anhelo ser el dueño de tu ser y de tu corazón.
-Conquístame
-¿Eh?
-Trata de conquistarme
Al decir eso Fionna se alejó de él y se fue acercando al escenario pero al estar ahí vio como todo empezó a cambiar, de repente fueron apareciendo los troncos de unos árboles con sus ramas desnudas pero estos no eran de madera, eran de tinta y vio como arriba de su carpa se fueron desapareciendo las franjas rojas y negras para que cambiaran a un papel antiguo y como fueron apareciendo letras en cursiva con versos o frases de amor, Fionna quedo maravillada con lo que esta sucediendo y en eso voltea para ver a Marshall como bajaba los escalones y una nube de tinta poco a poco se empezó a formar alrededor de él hasta que se formó un guitarra y al estar enfrente de ella, empezó a cantar.
Nos besamos bailando
En medio del lugar.
La música ya iba llegando al último compás.
Miradas en silencio y quien lo iba pensar.
Que después de este primer baile
Me iba a enamorar
En ese momento la toma por la cintura empezando a baila, mientras la guitarra seguía sonando al igual que las letras que cantaba aparecían en el aire en forma de letras escritas en tinta.
Yo que era un solitario bailando
Me quedé sin hablar
Mientras tú me fuiste demostrando
Que el amor es bailar
La vida es un gran baile
Y el mundo es un salón
Y hay muchas parejas bailando
A nuestro alrededor
Y entre toda esta gente
Nos fuimos a encontrar,
Parecíamos predestinados para así bailar.
En ese instante Marshall la abraza por atrás y empieza cantarle en el oído.
Y ahora que estamos en la pista tú y yo,
No quiero que dejemos de bailar así,
Pues vienen otros ritmos que te
Quieren separar de mí,
Y no pueda abrazarte ni sentir tu cuerpo,
Y vuelva a bailar solo como antes
De estar junto a ti
Pero en ese momento los arboles empezaron a derrumbarse ocasionando un pequeño temblor en el lugar y como aquella ilusión se va acabando poco a poco, solo Marshall se limitó a sonreír.
-Manipulaste mi ilusión
-Me dejaste hacerlo
En ese momento Marshall deja de abrazarla para colocarse enfrente de ella.
-Recuerdo que no estoy acostumbrada a que me abrasen o me toquen, aun no me acostumbro a tu energía
-Fue por lo que te hizo Joás aquella vez-dijo en un tono serio
-No, cuando el empezó a besarme y tocarme estuve en shock, pero al recapacitar luche contra él pero
-Te protegí
-Y te lo agradezco
-Entonces como logro para poder poseerte
-Seguir intentando
-Bueno… me gustan los retos
Estuvo pensando en cuál sería el lugar o la manera de conquistarla, transcurrieron unos minutos y siguió metido en sus pensamientos, Fionna sonrió para sí misma al saber que gano y verlo tan tierno en pensar en la manera de ganar su corazón. Pero de repente vio como todo volvió a cambiar y como su piso de madera negra cambia a ser un café claro y en vez de ser liso se volvió en millones de granos de arena y como las butacas se transformaba en olas de mar y la carpa era un atardecer. Fionna solo se quedó impresionada con lo que vía.
-Con esto te puedo conquistar
-Como sabías que deseaba ver el mar.
-No lo sabía, pero sé que es un lugar romántico- dijo atrás de ella
-Eh viajado por todo el mundo pero nunca he visto una playa.
-Creo que te lo cumplí
-Si- volteando a verlo- hiciste un buen trabajo
Ambos se pusieron a jugar en la arena, Fionna hacia pequeños montañas de arena cerca de las orillas del mar mientras Marshall hacia un castillo pero de repente su castillo fue derrumbado.
-Oye- volteando a verla- otra vez manipulaste mi ilusión
-Otra vez te debilitaste- dijo sacando la lengua
-Pero también puedo hacer esto
Y en ese momento una pequeña ola pasa sobre los pies de Fionna y luego otra con la intención de mojarla logrando que Fionna saliera corriendo para evitar estar empapada pero choco con algo o alguien.
-Fi- dijo Marshall teniéndola en sus brazos
Ella solo lo observo con un rubor en sus mejillas.
-Te crees todo un maestro en las ilusiones- dijo ella para tratar de disimular su sonrojo.
-Fi… hazme el favor de decir mi nombre, nunca he escuchado que lo menciones, quiero saber si es más embriagador oír tu voz mencionándome que con tan solo ver tus ojos celeste, tu magnifica manipulación al estar en el escenario toda tu Fi, hazme ese favor.
Fionna no decía nada, solo escuchaba como su corazón latía con gran rapidez como su respiración y al sentir la mano de Marshall sobre su mejilla sintió un escalofrío pero no le importo y ver como Marshall se acercaba lentamente hacia ella.
-Ma… Marshall
Solo sintió un leve rose de sus labios con los de él, pero luego se separó los de él, alejándose a unos pasos.
-Fionna ¿Qué sucede?
-Lo nuestro no puede ser
-¿Por qué lo dices?- tomándola de la mano para poder verla
-El… el día que me besaste… en el baile-volteando a verlo- varias imágenes pasaron sobre mi mente, en la que tú y yo, vivíamos juntos, deseaba y deseo escapar contigo, pero…-en eso vio la cicatriz de su mano- sentí un dolor tan fuerte al imaginarte a tu lado, Marshall… nuestro amor es prohibido y perdón por tener que querer alejarme de ti.
-¿Deseas estar conmigo?-dijo sorprendido al escuchar sus palabras.
-Si- acercándose a él- trata de imaginarte la vida que deseas tener conmigo.
Marshall obedeció lo que Fionna dijo, cerrando sus ojos e imaginarse estar con ella, como están ahora, en una playa, los dos abrazados y disfrutando del anochecer pero por alguna razón todo se fue derrumbado, sintió el mismo dolor que sintió de niño, solo se colocó de rodillas y al abrir sus ojos vio a que Fionna estaba enfrente de él.
-Fi… no me importa si lo nuestro no puede ser, pero yo luchare por ti
-Marshall… ya no tienes que luchar por mí, yo ya te pertenezco- poniendo su cabeza sobre su hombro.
-Sonrió al escuchar eso- Luchare por nuestro amor, no dejare que nada nos separe y te protegeré de todo- abrazándola- eres lo más mágico que más has pasado y eres la ilusión más maravillosa que he visto- separando el abrazo
En ese momento Marshall se sorprendió al ver como Fionna lo robo un beso y el solo le correspondió, pero ese beso expresaba el dolor de aquellos dos de poder no estar juntos pero también fue tan sincero y apasionado que han sentido ambos.
Hasta aquí el capítulo de hoy, muchas gracias por leer y disculpen la tardanza, tontos exámenes ¬¬, bueno… espero que lo hayan disfrutado y gustado. El próximo capítulo se llamara: El futuro de mi carta.
La canción que canta Marshall se llama El baile y el salón de Café Tacvba, quería el nombre de la canción desde el inicio pero así sabrían que iba a ver canción así que mejor la pongo aquí :P.
Recuerden que recibo sus reviews con los brazos abiertos, sus críticas, sus opiniones, sus tomatazos, almohadazos, globos con agua, o lo que tengan cerca.
¡Gracias!, ¡Los quiero!
Atte.:
Kuki Kiut
