Los personajes pertenecen a SM, nosotras solo jugamos con ellos para crear nuevas historias.
Tras los libros
Edward.
Otra vez ese sueño. Otra vez la chica del pelo castaño con brillos cobrizos, en medio de aquel prado, de nuevo cuando estaba a punto de llegar hasta ella y descubrir su identidad, me despertaba sobresaltado, sentándome en la cama de golpe. Beep, beep, beep. El despertador sonaba, lo que significaba que debería darme prisa y vestirme si no quería llegar tarde a clase como acostumbraba, pero me vi incapaz de levantarme ya que un fuerte dolor de cabeza irrumpió en mis pensamientos. Lo que me hizo recordar todo lo sucedido la noche anterior.
Tanya en medio de la cama, volviéndose loca con cada una de mis caricias. Estaba realmente buena, pero no, era simplemente una chica de una noche y ya -sonreí orgulloso- Pero la cosa se estropeo cuando ella se pensó que estaba comprometido con ella en algo, que teníamos una relación estable, y yo la aclaré que no, que se estaba equivocando, lo último que recuerdo es la imagen de Tanya saliendo de la habitación con los zapatos en la mano, soltando por su boquita todos y cada uno de los insultos que se le ocurrían y con lagrimas cayendo por sus mejillas. Luego probablemente me bebiera hasta las copas de los arboles de ahí el dolor de cabeza.
Me dispuse a levantarme pero otro fuerte dolor de cabeza hizo que me tumbara otra vez, no podía quedarme en casa, me suspenderían. Me levante de la cama como pude y me dirigí a la cocina para desayunar algo. Otro dolor de cabeza, cerré los ojos fuerte. ''Maldita resaca'' suspiré amargamente. Abrí la puerta del armario donde guardaba las pastillas para los dolores de cabeza. No había. No me podía creer lo que me estaba pasando.
Me prepare un café y dos tostadas que engullí a toda velocidad y me dirigí a la ducha, necesitaba despejarme un poco y que se me bajara la resaca antes de irme a clase. Salí a toda prisa, miré el reloj, llegaría tarde si no me daba prisa. Me vestí con lo primero que pillé, me puse un suéter gris con unos pantalones vaqueros y unas zapatillas. Cogí mi mochila y salí hacia la universidad.
Cuando llegué aun no habían entrado, ''menos mal'' suspire aliviado. Vi a Emmett y a Jasper apoyados en su Jeep, suponía que estaban esperándome alcé la mano en forma de saludo, pero no tenía previsto lo que sucedería a continuación. El grupo de Tanya estaba esperándome en la puerta, cuando pase por su lado todas me miraron con repugnancia y acto seguido comenzaron a perseguirme.
-¡Imbécil!-gritaba una.
-¡Cerdo!
-¡Maldito capullo!-gritaba otra''joder, van en manada''.
Me insultaban sin parar, al igual que hizo Tanya la noche pasada, cuando salia de la habitación.
Estaba siendo perseguido por todas las amigas histéricas de Tanya, ¿Donde podría esconderme sin que esas cabezas huecas me vieran? "¡La biblioteca!" Pensé. Jamás se les ocurriría buscarme ahí. Caminé lo más Rápido posible y entré corriendo a la biblioteca que estaba casi vacía. La profesora me miró con reproche al haber entrado haciendo ruido.
- Perdón - me disculpe, ella asintió con la cabeza, dedicándome una media sonrisa, volvió su mirada y los papeles que ocupaban su mesa.
Decidí esconderme detrás de unos estantes. Oí ruidos procedentes del lado contrario a la estantería y me asome pero no logre ver nada, hasta que uno de los libros desapareció y dejo ver a una hermosa chica de ojos color chocolates. Era realmente preciosa, pero nunca la había visto por los pasillos de la universidad. '' ¿Seria nueva?'' la aguanté la mirada hasta que ella la desvió hasta el suelo, se sonrojo levemente mientras se mordía el labio inferior en un acto de nerviosismo pero a la vez resultaba de lo más sexy.
Bella.
Hoy no pensaba ir a la primera clase lo único que haríamos era repasar para los exámenes, y eso lo podía hacer yo sola en el departamento, además dentro de una hora había quedado con Angela para que me explicara algunas cosas del temario y me había levantado a la hora normal para ir a clase solo para poder estudiar para los exámenes finales de este segundo trimestre.
Me coloque delante de escritorio y me puse a hincar los codos*.'' tengo que aprobar, tengo que aprobar'' me mentalizaba, no quería pensar lo que pasaría si no lo hacía.
Cuando ya no pude estar más delante de los libros debido al dolor de cabeza que me rondaba me fui a la cocina y cogí un vaso de agua y un Paracetamol*, al ver que no se pasaba del todo me tumbe en el sofá y poco a poco me dormí.
Cuando me desperté ya me quedaba poco para ver a Angela y el dolor de cabeza había desaparecido por completo, por lo que me vestí con unos pantalones pitillo, unas manoletinas, una camisa y una chaqueta en la mano por si luego refrescaba, aquí nunca se sabía que tiempo iba a hacer, ya estaba totalmente preparada para salir a la calle.
Estaba en un pequeño local irlandés, de estos que nada más entrar sientes como el glorioso olor a café y a dulce te rodea y simplemente con eso hace que te evadas por un momento de la realidad que promete destruirte en cuanto te despistes para mirar hacia a otro lado.
Aquí había quedado con Angela, para ver que me explicara uno de los exámenes de esta semana.
Nada más entrar por la puerta se sentó con una esplendida sonrisa en su rostro. Angela tenía el pelo cortado a media melena y de color negro, unas gafas de pasta negras con toques plateados, era delgadita y no muy alta, lo más seguro es que fuera de mi estatura 1'65.
-¡Hola, mi niña!-dijo Angela - Umm me encanta este lugar ¿a ti no? El olor a café es…-
-Fantástico, simplemente fantástico-la corte en mitad de la frase y le dirigí una cálida sonrisa. Ya habíamos venido aquí más veces y siempre me decía lo mismo, era divertido ver lo despistada que podía llegar a ser, casi tanto como yo.
-¿Desde cuándo te he contratado como mi lectora de mente personal?-Me reí ante su comentario- A demás no me has dicho ni hola señorita ¡te parecerá bonito!-las dos nos miramos y nos empezamos a reír.
-Bueno Angela explícamelo rápido porque tengo que ir a buscar unas cosas -la sonreí y la di un beso como recompensa por tener que aguantarme-lo siento monina*-yo me reí y ella me miro con los ojos entrecerrados.
-Vale, vale, muchas gracias
-Sí, sabes que en el fondo te quiero millones-la di otro besito en la mejilla y le regale una gran sonrisa, Angela me sonrió y se empezó a reír
-Eres una tramposa, sabes que no vale darme esas sonrisas, con eso no puedo evitar perdonarte-ambas nos reímos y empezamos a estudiar
Cuando terminamos, ya había entendido todo gracias a mi monina.
-Bueno me voy a buscar el libro ese- le dije, nos dimos dos besos en la mejilla y nos despedimos-
Cuando ya estaba por salir a la calle me di la vuelta con una sonrisa.
-¡Adiós monina!-me eche a reír y vi como Angela casi me mata con la mirada, pero luego me sonrió y se rio por lo bajo.
-Sabes, eres de lo más estúpida cuando te pones así-se echo a reír.
Yo me fui al coche y conduje rápidamente hasta la universidad de medicina. Mientras conducía pensé todo los trabajos, exámenes, practicas… que tenía que hacer, cada vez tenía más claro que los profesores se aburrían o no tenían una vida muy interesante y por eso se dedicaba a joder la de sus estudiantes.
Aparque el coche en la parte delantera de la universidad, decorada con grandes jardines, flores, fuentes, la verdad era muy bonita. A mi lado paso una chica y aproveche para preguntar.
-¿Perdona sabes dónde está la biblioteca?
-Eh, pues está en la segunda planta, de todos modos está señalizado- '' Que amable pensé'' pero aun así esa chica me sonaba de algo, la había visto en algún lado.
-Gracias
-De nada-y la chica siguió su camino.
Mientras subía las escaleras deje que mi mente sopesara unos minutos como se estaba desarrollando la semana, "Esta maldita semana no acaba nunca" Pensé, harta de todos los exámenes que tenía y que seguían aumentando. Decidí ir a la biblioteca y coger los libros necesarios para poder aprobar, no era de la biblioteca de mi universidad ya que yo estudiaba periodismo, pero a mi querido profesor-nótese el sarcasmo-le había dado por mandarnos un trabajo sobre medicina.
Así que aquí estaba yo en una universidad que no era la mía buscando algo que ni siquiera sabía cómo se llamaba.
Intente hacer el menor ruido posible pero el maldito libro no salía por lo que tire con fuerza y al sacar el libro al otro lado aparecieron dos preciosos ojos verdes. "No puede ser, el no" Pensé, pero enfrente mía estaba el maldito Edward Cullen, el chico más popular de toda la universidad.
El me miro con sorpresa, y entonces empezó a escrutarme con esos inmensos ojos verdes, si seguía mirándome así creo que me moriría,no pude mas que deviar mi mirada.
Me sonroje levemente y me mordí el labio nerviosa por cómo me miraban esos ojos, tan penetrantes, la verdad es que Edward Cullen era más que deseable, muy muy deseable.
¿Qué pasara cuando se encuentren? solo lo sabréis si seguís leyendo y claramente cuando subamos el siguiente cap :P
Hincar los codos:estudiar mucho.
Paracetamol: medicamento para el dolor de cabeza y demás, es de esos generales.
Monina: es como llama Bella a Angela, por que es su pequeña monita, debido a su color de pelo.
Bueno aquí les dejamos este nuevo cap, haber si os gusta.
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