Hola, años sin actualizar, deja limpio esta historia *Empezando a quitar las telarañas*
Primero que nada… ¡PERDON!
Se que se preguntaran que porque no actualiza, bueno aquí la explicación, se que muchos dirán que son pretextos pero es ¡verdad!
1.- Al volver a la prepa, recuerdan que con trabajo me costaría actualizar y así fue. Ya que se me juntaban trabajos, exámenes y como cereza para el pastel, también los exámenes a las universidades. Y bueno después de estar unas vacaciones dos semanas de marzo y abril, me la pase estudiando… pero gracias a eso, logre entrar a la universidad que quería y a la carrera que quería.
2.-En mis vacaciones de Junio-Julio sufrí un bloqueo por las razones que no pude actualizar… pero me dedique a leer los fics que estaba retrasada.
3.-Mi mente fue muy engañosa… ya durante mi estancia en la universidad, se le ocurrían otras historias que no fueran esta… y eso lo comprobaran. Y a aparte que tengo Fanfic cooperativo junto con una amiga, por si tienen curiosidad se llama "El aroma del amor" de Hetalia… creo que estoy haciendo promoción.
Nuevamente una disculpa por la tardanza, pero como ya les dije, no pienso a abandonar a esta historia, ya que amo la pareja, amo la historia y amo sus reviews.
Hablando de reviews, cuando entre hace poco nuevamente a mi fanfic vi que tenía 19, waouu… eso me sorprendió así que ¡GRACIAS A TODOS! Amo leer sus reviews, en serio ¡muchas gracias!
Bueno ya que leyeron mis explicaciones y espero que logren comprenderme.
Todos son humanos y es de época antigua, al paso de la historia se describirá cada personaje.
-Hora de aventura le pertenece Pendleton Ward :D
-El circo de la noche es de Erin Morgenstern n_n
-La imagen es de Mizz-Chama -w-
Ya no los entretengo más y que disfruten este capítulo y perdonen el retrasó!.
Mi Destino Eres Tú
Capitulo 7.- El futuro de mi carta
Me encontraba en mi habitación, después de que acabe mi acto.
-¿Qué tal estuvo tu acto mi niña?
-Bien, madre- dije mientras seguía mirándome en el espejo
-¿Estas lista?
-¿Lista para qué?- dije mirando a la mirando a minina pero esta se había ido -¿Cake?
Me levante de mi lugar y en ese momento escuche una explosión, en ese momento me salí de mi cuarto pero no vi nada raro, volví a meterme a mi cuarto cuando escuche gente correr, así que decidí volver a asomarme pero volví a ver todo normal pero en ese momento vi se iluminaba la carpa y aparecía la sombra de un hombre con su sombrero de copa, mientras se marchaba.
No sé por qué pero mi instinto fue seguirlo y para cuando seguía corriendo por los pasillos de las carpas y en ese momento me encuentro con Marceline quien iba tomada de la mano con mi hermano Finn
-¡Marceline!... ¿Finn?
-Fi, no hay tiempo- dijo Finn con una cara de preocupación
-¿Cómo que no hay tiempo?
-Fionna-me dijo Marceline tomándome por los hombros-Lucha por Simón- al decir vi como sus ojos se humedecían.
-¿Simón?
En ese momento los tres voltearon y vieron como una ráfaga de fuego se acercaba.
-¡Vamos!- Dijo Finn empezando a correr.
Por alguna razón yo corrí atrás de ellos, hasta que escuche que Finn pronunció unas palabras.
-Donde estará Marshall
En ese momento me detuve y solo sentí como mi corazón se aceleraba.
-Marshall…
Y sin ningún motivo volví a correr hasta encontrarme en el escenario principal, y al llegar todo estaba destruido, y como poco a poco el fuego se fue apoderando de la gran aventura, las butacas se encontraban destrozadas y la estatua se encontraba intacta pero logre apreciar como una parte se encontraba rota, no entiendo lo que sucede aquí, solo mi respiración se agitaba al igual que mi corazón.
-Que es lo que sucede
En ese momento volteo y ahí se encontraban todos, Finn, Marceline, mi madre pero en su forma humana, Jake, Gumball, Bonnibel.
-No comprendo lo que sucede…
Pero nadie me responde, solo se limitan a mirarme con un rostro de melancolía…a excepción de Bonnibel, y en el momento menos pensado, sentí el calor de dos personas, sintiendo un abrazo de mi hermano Finn y de mi madre, lo que provoco que resbalara una lágrima.
-Ya me harté
Y en ese momento vi como Bonnibel se acercaba a mí y nos separaba de aquel abrazo y en ese momento me tomo de los brazos con una fuerza que nunca pensé que tenía.
-Fionna, es hora de que enfrentes tu destino.
Y en ese momento solo sentí en frío del piso provocando cerrar mis ojos por la caída, pero al momento de abrirlos vi que ya no estaba en un piso de madera negra, si no de arena y solo miraba que ya no estaba en el mismo lugar, era un lugar con un techo de estrellas y la luna llena en un color amarillento observándome y a mi alrededor había muros y en sus orillas había fuego y logre visualizar que detrás de aquellas llamas se encontraban todos, ahí viéndome tirada.
Me encuentro en un estado de shock, no sé cómo reaccionar, me limitaba mirar a la arena estando aun tirada en la arena y justo en ese momento escuche como una especia de portal y al ver enfrente, efectivamente se encontraba un portal negro, para qué después vi como saliera un hombre y al momento de ver quien era… me paralice.
-Marshall
Y justo en ese momento él también me vio.
-Fi…
-Bienvenidos sean todos- escuche como la voz de Jake empezaba a sonar- a la competencia de jóvenes aprendices de magia
Al escuchar la palabra competencia no pude evitar temblar ya estando yo de pie al igual que Marshall.
-Estos jóvenes- empezó decir ahora Cake- demostraran su fuerza y habilidades en la magia.
-El ganador será…
En ese momento ya no logré escuchar más, solo mire a Marshall y el solo miraba a todos moviendo la cabeza de negación.
-Que comience la competencia- dijeron ambos entrenadores.
Y solo vi el rostro de Marshall asustado, atemorizado y en ese momento…
Fionna se levanta de su cama, con la cara perdida en su cuarto, tratando de tomar aire y una gran palidez en su rostro.
-Fue solo un sueño
Y en eso vio la luna, que se encontraba en una luna creciente, pasando su mano derecha sobre sus cabellos rubios mientras lograba tranquilizarse y al dejar de tocar sus cabellos vio la marca de su mano.
-Fue… tan real
Recordando el rostro de horror y temor de Marshall, en ese momento voltea a ver la rosa que se encontraba a lado suyo mientras los rayos lunares la iluminan. Sin pensarlo se levantó de su cama para ir hacia el pequeño escritorio que se encontraba a lado, al prender la lámpara de aceite vio que Cake no se encontraba.
-Volviste abandonarme
Pero si tomarle mucha importancia a lo último que dijo, empezó a buscar al pedazo de papel entre sus libros, logrando encontrar uno y transformando una de las hojas sueltas en un bolígrafo de tinta negra empezando a escribir sobre el papel pero no pudo evitar que se le escapara una que otra lágrima pasajera, y una de ellas manchando el pedazo de papel.
Al acabar de escribir, lo leyó por última vez, para después apagar la luz y volver a la cama, más que entre sus manos colocadas en su pecho se encontraba aquel trozo de papel.
Bonnibel después de un show tan cansado, entro al fin a su alcoba y vio como brillaba la luna, no pudo evitar sacar una pequeña sonrisa pero con un ligero toque de melancolía.
Se fue agachando cerca de su cama, metiendo su brazo debajo de esta como si estuviera buscando algo, y al lograr encontrarlo saco una caja de madera, de tamaño mediano y con la torre Eiffel pintada arriba de esta.
Al abrirla se encontró con pequeñas cosas, algunas fotos de ella y de Gumball cuando eran pequeños, papeles con frases escritas y en eso saco un pedazo de tela color amarillo, solo quedo observándola unos minutos para después olerla y empezar a llorar.
-Porqué lo hiciste
Y al abrirlos vio una pequeña nota que le llamo la atención, sacándola de su lugar para ver que decía:
Siempre serás la luz que guía mi camino.
Y en ese momento vio muy escondido un libreta en rosa pastel, al tomarlo no pudo evitar lanzarla contra la pared con todas sus fuerzas, provocando que la libreta se destrozara.
-¡Te odio!
Siguió tomando aquel trozo de tela y aquella nota mientras colocaba su cabeza en la orilla de la cama y ponía esas cosas en su pecho, para más exactitud, cerca de su corazón.
-Eres… un idiota, tus sabias que podías… pero… ¿Por qué lo hiciste?
Al decir esa última parte no pudo evitar más y lloro hasta cuanto más pudo para terminar dormida abrazando su mayor tesoro. Y a lo lejos en el piso como aquella libreta deshojada mostraba unos apuntes raros escritos por la misma Bonnibel.
Finn entro silencioso a su casa, teniendo un éxito de no despertar a Jake. Al llegar a su alcoba y quedar admirando a la luna.
-¿Dónde estabas?
Finn se quedó mudo al escuchar la voz de su tutor, limitándose a mirarlo y viendo que se encontraba en la orilla de la puerta.
-Ja…Ja…Jake- dijo con mucho nerviosismo- Pen…pensé que ya estabas dor…dormido
-Te estuve esperando, ahora responde ¿Dónde estabas?
-Hay… este… estuve con unos amigos festejando el cumpleaños de uno ellos- haciendo una sonrisa enorme
-¿Cumpleaños de quién?
-Rayos- pensó el muchacho- Pues… de este Ron
-¿Ron?
-Sí, de Ron de Canela
-Ah, tu amigo el rarito
-Sí, ya vez que le gustan hacer cosas muy locas y todo eso
Jake solo lo observaba y Finn empezando a sentirse cada vez más nervioso, esperando que su tutor le creyera y no dejaba de sonreír.
-Tienes razón, ese joven es extraño, espero que te hayas divertido Finn
-Me divertí mucho, logre despejarme
-Bien, y alguna chica que conociste en la fiesta
Finn no pudo evitar sentirse sonrojado al recodar la cercanía que tuvo con la adivina
-Tu cara de idiota me dice que sí, ¿Cómo se llama?
-¿Quién?
-La chica
-Ah… se llama Marceline
-Lindo nombre
-Lo sé
-Y cuando la vas a invitar
-¡¿Qué?! Todavía no pasan ni 5 meses de la muerte de Rubí y ya quieres que invite a otra chica
-Yo solo te preguntaba, y él que tiene la cara de idiota es otro- eso último lo dijo con un ligero tono de burla
-Mmm… Ya viste que linda se ve la luna- dijo Finn para lograr cambiar de tema
-Sí-dijo Jake viéndola- pronto será luna llena
-Oí que la luna llena de este mes será distinto
-Creo que llegó el momento
-¿Cuál momento?- volteándolo a ver
-El momento que te vayas a dormir
-Si
-Buenas noches Finn
-Buenas noches Jake, que descanses
-Igual
Finn siguió contemplando a la luna.
-Seguro a que se refería al momento de irme a dormir o… no, es muy pronto
Así que Finn solo se acomodó en su cama y poco a poco sus ojos se fueron cerrando.
A la mañana siguiente todos en el circo se encontraban desayunando mientras el tren se dirigía hacia su nuevo destino, algunos tenías sus rostros más cansados que otros.
Fionna ya teniendo su plato pero preparaba otro con fruta para Cake, que misteriosamente amaneció a lado de ella.
-¿Por qué te ves tan cansada?
Y en eso Fionna voltea encontrándose con Marceline
-No pude dormir muy bien
-Pues tengo entendido que este viaje es largo, mejor dedícate a dormir un rato
-No
-¿Eh?
-Tengo que seguir practicando
-Pero si tu acto es uno de los más populares, no necesitas practicar más
En eso Fionna recuerda su sueño y sintió nuevamente un aire de nerviosismo.
-Lo necesito… Oye Marceline
-Sí- dijo Marceline mientras tomaba unas fresas para desayunar.
-Conoces a mi hermano
-¿Quién es tu hermano?
-Se llama Finn
Al escuchar aquel nombre, sintió un leve calor en sus mejillas.
-Es… tu hermano
-Si… entonces lo conoces- comento mirándola
-No tanto, anoche me pidió que le leyera las cartas y la mano
-¿Y que le prepara el futuro?
-No lo sé- dijo perdiendo su mirada en su plato
-¿Cómo qué no lo sabes?
-Su futuro es algo extraño y no lo comprendí
-Oye Marceline… podría ir a tu recamara para que pudieras leerme otra vez las cartas
-Por supuesto- dijo mientras ambas jóvenes de dirigían al comedor, que era un lugar estrecho por ser el tren pero muy lago con mesas de madera de color fuerte, tomando asiento viéndose una enfrente de la otra y a lado una ventana para que vieran el paisaje- Pero la próxima te cobrare
-Jajaja, por supuesto
Y en ese momento pasa Bonnibel pero en su rostro reflejaba que no durmió muy bien
-Que te paso Bonnibel, por quien velaste toda la noche
-Cállate Marceline- dijo con tono de descortesía para que continuara en su camino.
-Al parecer la princesa no tuvo una buena noche
-¿Por qué molestas a Bonnibel?
-Por diversión, pero por lo que oído oculta algo de su pasado
-¿Su pasado?
-Todos murmuran que fue separada de sus padres desde pequeña, muchos no saben qué tan verdadero sea pero que apareció milagrosamente en una de las fiestas de su hermano
-Pobre- solo eso limito decir Fionna
Y ambas jóvenes solo disfrutaron su desayuno, aunque tuvieron un mal empiezo, al poco tiempo se fueron conociendo; pero Fionna de lejos vio como Bonnibel tomaba asiento en un lugar remoto del tren pero estando sola.
Siendo de noche en la hermosa ciudad de Praga, la gran aventura ya había abierto sus puertas y la multitud entraba y salía maravillada de los espectáculos que adentro se hacían.
Fionna se encontraba acomodando sus cosas para por fin descansar y si lograba dormir esta vez. Al estar empacando sintió como unos brazos la rodeaban por la espalda.
-Te veías sexy dentro de esa jaula-susurrándole en el oído
-Tu igual en las butacas
Al decir eso vio a su amado de ojos verdes viéndola con una cara de seducción.
-Esto es para ti
Y en ese momento de su mano aparece un collar de plata y el rostro de un conejo de cristal
-Es precioso
-Al igual que tú
Justo en ese momento Marshall le coloca el collar sobre su cuello y donde le empezó a besar, a sentir ese calor es su cuello, la reacción Fionna fue alejarse de él.
-Perdón- dijo ella
-Perdóname tú a mí, no debí besarte
-Marshall, bien sabes que lo nuestro va ser complicado
-Pero también sabes que luchare por lo nuestro- tomando sus manos
En ese momento Fionna recordó la expresión de rostro de Marshall de su sueño.
-No tienes por qué hacer eso- dijo quitando sus manos de las de él
-¿Qué sucede Fi? Un día me dices que eres mía y después me dices que no
-No es eso realmente, me gustas mucho
-Entonces
-Tuve un sueño
-¿Un sueño?
-Sobre nuestra competencia, todos estaban ahí, en el escenario principal, mirándome con cara de lastima y en eso Finn y mi madre me abrazan pero Bonnibel no permitió el abrazo y me dijo que enfrentara mi destino
-Bonnibel… ¿Ella que tiene que ver con todo esto de la competencia?
-No lo sé, y eso fue lo que me pareció extraño
-Ahora que lo recuerdo, ella tiene una especie de tatuaje en su cuello con letras de hechicería
-¿Hechicería?
-Bueno… desde el punto de vista que yo vi pude reconocer algunos que Jake me enseño cuando era niño.
-Ahora que mencionas esto- dijo Fionna colocándose la mano en barbilla- Marceline me comento que murmuraban que ella desapareció cuando era pequeña.
-Eso es raro y oye… ¿Eres muy amiga de Marceline?- Al decir eso último lo dijo con un tono de inseguridad
-No tanto, acaso ¿Se conocen?
-A ti no puedo mentirte, si… nos conocemos
-¿Desde cuándo y cómo?
-A caso estas celosa- Comento Marshall algo juguetón
-No y tampoco te emociones pero…
-Creo que sea necesario que te enteres
-¿Eh?
-Se podría decir que tuve una relación sentimental con ella
-¡¿Qué?!
-Me encontraba solo en una ciudad desconocida y de un momento perdí mi cuaderno con los apuntes de magia y ese cuaderno me trajo a ella
-¿Cuándo me fue eso?
-Bastante tiempo
-Entonces ya me conocías
-Sabía que tenía un oponente pero no sabía que eras tú, a ella la conocí mucho antes de verte por primera vez y enamorarme de ti
-Y… ¿Qué paso entre ustedes dos?
-La invite a vivir en mi departamento pero te juro que no hicimos nada
-Y como sé que me dices la verdad
-Fi- dijo tomando la mano de ella y colocándola en la ubicación de su corazón- Te juro que no sucedió nada, no la amaba, ni siquiera me gustaba pero juro que cuando te vi, provocaste que este corazón latiera a más de mil por hora.
-Marshall
-Escucha, sé que no soy un gran mago como tú pero en algo en lo que me considero bueno es querer proteger a las personas que considero valiosas para mí, sé que es un pensamiento algo egoísta pero…
-¿Y yo?
-¿Eh?
-Tú no podrás protegerme de la competencia, somos oponentes y algún día tendremos que poner fin a esto
-Y acaso sabes cómo se acaba la competencia
-No- dijo Fionna agachando la mirada
Marshall a ver Fionna con expresión de tristeza, él la abrazo nuevamente y al mismo tiempo acariciaba sus rubios cabellos
-Fi…
-¿Sí Marshall?
-No hay que tenerle miedo a la competencia
-Como logras estar tan tranquilo- dijo Fionna apartando se rostro del pecho de él para poder verlo a la cara
-Porque estas a mi lado
-Pero ese día no estaré a tu lado
-Sé que estaremos separados pero nuestros sentimientos no
Y al terminar de decir eso, ambos sellaron su amor con beso tierno y apasionado.
-Ahora lo que debemos averiguar es acerca de Bonnibel
-Pero como piensas hacerlo
-Amor, su jefe es mi hermano
-Claro… ¿Crees que te diga lo que paso?
-Ya veré como lo haré
-Yo trataré de preguntarle a Bonnibel
-No, eso no sería muy apropiado que digamos
-Pe… pero
-No te preocupes, no quiero exponerte a eso, sigue en tu papel de la maravillosa maga que eres
-Y tú de esclavo de un jefe…
-Raro, sí
-Yo no usaría esa palabra
-No porque eres una dama y las damas no usan ese tipo de vocabulario
-Sonriéndole- Si que eres todo un caballero
-Y hablando de caballerosidad, como buen caballero y para que veas que no sucedió nada prometo hablar con Marceline
-¿Para qué?
-Para decirle de lo nuestro
-Pero no le hallo sentido
-Eso es algo que entiendo pero estate tranquila ¿Sí?
-Ok
Pasaron una semana y el circo se encontraba en España y por un mal tiempo tuvieron que cancelar la función de ese día, lo que dejo a los artistas tener un día de descanso. Pero por una ligera coincidencia Gumball y Marshall se encontraban ahí por una cuestión de una de las empresas de dulces.
Se encontraba en una oficina algo parecida como la que tiene en Irlanda pero esta es pequeña pero la decoración era la misma.
-Revisas que la producción sea del 70%
-Ok- decía Marshall mientras anotaba en una pequeña libreta.
-Y les avisas a los trabajadores que habrá una reunión hoy a las 6 de la tarde
-Ok
-¿Podemos hablar Gumball?
En ese momento ambos jóvenes voltean para encontrarse con la presencia de Bonnibel
-Bonnibel- dijo Gumball sorprendido
-Necesito hablar contigo
-Con permiso- dijo Marshall mientras se retiraba
-No quieres tomar asiento
-No, gracias
-Entonces que deseas hablar
-Donde quedo
-¿Qué cosa?
-No te hagas el que no sabe
-Bonni, no se de lo que hablas
-La pulsera de plata
-No te la llevaste cuando te fuiste así demás, dejando a nuestros padres preocupados por ti e ignorando todos mis logros
-Yo no me fui de la nada, Gumball
-Entonces a donde fuiste
-…
-Te fuiste por 16 años y un día apareces de la nada en mi casa
-No te lo puedo decir Gumball- comento Bonnibel mientras caminaba de un lado a otro
-¡¿Por qué?!- dijo levantándose de su lugar
-Es un secreto
-Desde cuando tenemos secretos entre los dos
-Gumball
-No te acuerdas los viejos tiempos, en los que jugábamos a ser dueños de un mundo de dulces y nos decíamos todo, hasta las mínimas tonterías que cualquier niño decía y ahora… en vez de hermanos parecemos extraños
-Sé que cambie mucho desde que me fui, pero no signifique los haya olvidado a ti, a nuestros padres, de nuestros amigos
-Acaso de olvidaste de Earl
-…Dime donde está la pulsera
-No lo sé
Bonnibel solo dio un suspiro de resignación
-Bonni- dijo Gumball para acercarse a ella- Sé que la pulsera es muy importante para ti, pero lo curioso fue que el día que desapareciste, él también desapareció.
Bonnibel al escuchar eso no pudo evitar sentir un escalofrío y como su corazón le volvía a doler
-Gracias por todo Gumball- dijo al dar media vuelta
-¡Espera!
-Qué sucede- volteándolo a ver
-Te extrañe mucho hermanita
Ella solo camino hacia él para abrazarlo después de tanto tiempo.
-Yo igual, pequeño tonto
Al separarse de aquel abrazo y ver como su hermana se iba, Gumball tomo asiento nuevamente mientras ponía sus manos sobre su cabeza y al instante de dar un masaje.
-Puedo pasar
-Adelante Marshall, ¿Hiciste lo que te pedí?
-Afirmativo
-Bien, tienes el resto del día
-Gracias
En ese momento Marshall se iba a marchar pero una curiosidad le vino a la mente, tratando de que una pequeña estrategia fugaz que acaba de llegar a su mente funcione.
-Gumball
-¿Qué sucede?
-Sé que no es de mi parte meterme en las vidas de las personas, pero a que vino hablar la señorita Bonnibel
-De un objeto del pasado
-Perdón que te pregunte esto y sé que no es tu responsabilidad responderme pero ¿Es cierto que desapareció?
-Bueno… eso cierto
-Y sabes la razón
-No
Quedaron en silencio por unos minutos hasta Gumball hablo diciendo las palabras que Marshall por una parte quería escuchar.
-Marshall, he visto en ti más como un empleado, si no como un amigo de confianza
-Es… un honor escuchar eso
-Como Lumpy sabe la mayor parte de mí, te contaré acerca de mi pasado con ella… todo comenzó desde el día que nacimos, ella y yo somos gemelos pero por unos minutos yo nací primero que ella y como todo gemelo, hacíamos todo juntos.
Era un día como cualquiera, el sol brillaba, el cielo azul, un par de niños de cabellos castaños corrían por unos campos verdes.
-¿Gum?- pregunto una pequeña de solo 5 años
-¿Qué pasa Bonni?
-Quería saber… si siempre estaremos los dos para ayudarnos.
-Claro, siempre estaremos en las buenas y en las malas- dijo sonriéndole
Al pasar dos años, en ese mismo lugar vieron a un pequeño de su misma edad.
-¡Hola! ¿Eres de por aquí?- dijo la pequeña Bonnibel
-Eh…- Fue lo primero que salió de aquel niño rubio con ojos chocolate y tez blanca – me acabo de mudar
-¿De dónde venias?- pregunto Gumball
-Yo soy de Alemania y ¿Ustedes?
-Somos originarios de aquí, de Irlanda
-Genial
-¿Y por qué te mudaste?
-Por el trabajo de mi papá
-¿Es vendedor?
-No, es administrador de una empresa, pero lo enviaron aquí
-Genial- dijo Gumball
-¿Y ustedes como se llaman?
-Nosotros somos gemelos, ella es Bonnibel y yo Gumball ¿Y tú?
-Mi nombre es Earl
-Qué extraño nombre- comento la pequeña
-Pues… en mi país es algo muy común, yo conocí por lo menos cinco niños con el mismo nombre al igual que él mío
-Creo… que no tienen imaginación…-comento Gumball
-¿Deseas jugar con nosotros a que gobernábamos tierras hechas de caramelo?- dijo Bonnibel tomándole las manos
-Este… ¿Puedo?
-¡Claro!-dijo Gumball
-Entonces ¡Sí!
Y así los tres pequeños comenzaron a jugar, Earl siendo el caballero real de la joven Bonnibel y poco a poco los tres se fueron convirtiendo en los mejores amigos, pero durante ese tiempo Bonnibel actuaba de manera distinta al estar con Earl, y por coincidencia fue su vecino.
-Pero cuando tenía 9 años, tanto Earl como Bonnibel empezaron actuar raro- dijo Gumball al estar viendo los ojos de Marshall
-¿Qué fue lo que sucedió?
-Ese día…
Bonnibel llego a su casa con unos libros, mientras Gumball jugaba con su carro de madera, vio cómo su hermanita entraba y se encerraba en su habitación.
-Bonni…-dijo tocando la puerta de su habitación
-Que deseas Gumball- con un tono frío
-¿Puedo entrar?
-¿Para?
-Para…jugar
-Hoy no, será otro día
Pero Gumball aun así entro a la recamara de ella y viendo como su hermana leía varios libros en el piso pero con una escritura rara
-¿Qué es esto Bonnibel?
-Libros
-Pero… ¿Quién te los dio?
-Alguien del pueblo
-Saliste al pueblo tu sola, sabes que no podemos salir ahí sin nuestros papas
-Pero ya tengo 9
-Y eso que
-Vete de aquí y déjame sola
Gumball salió de su cuarto murmurando en voz baja lo que su hermana acaba de decir haciendo una imitación de ella. Al salir de su casa y ve a su amigo Earl en el columpio que estaba amarrado a un árbol.
-¡Hola Earl!
-¿Eh? Hola Gumball
-¿Quieres jugar con la pelota?
-Lo siento Gumball, tengo que hacer unos deberes- al decir eso se levantó del columpio- Oye Gumball
-¿Qué sucede?
-Le…le puedes dar esto a tu hermana
Y al estar enfrente los pequeños, Earl extiende su puño mostrando una pequeña pulsera de plata con un corazón de metal como colguije.
-Claro- dijo Gumball tomándolo
-Gracias- y en ese instante se fue corriendo
Gumball regreso a su casa y entro al cuarto de su hermana pero esta vez no toco la puerta
-Bonni, esto es para ti
Bonnibel al despejar la vista de su libro, vio la pequeña pulsera que su hermano tenia.
-Es… muy bonita Gumball, gracias- dijo tomando la pulsera
-Pues te la envía Earl
-¿Earl?
-Si
-Cuando lo vea se lo agradeceré y Gum, perdón por lo de hace rato
-No hay problema, soy tu hermano y sé que mi trabajo es molestarte
-¡Ja! Igual el mío- dijo sonriendo
Ambos empezaron hablar y jugar como antes, incluso en la hora de la cena todo fue normal, a excepción de que Bonnibel fue al cuarto de su hermano.
-Bonni ¿Qué sucede?
-No puedo dormir- dijo apenada con su pijama rosa
-Ven- dijo mientras señalaba una parte de la cama- te contare un cuento
Al oír eso, la pequeña fue corriendo hacia su hermano y se acomodaba en su cama.
-Era una vez… ¿Qué te gustaría que fuera?
-Una princesa
-Bueno… Era una vez una princesa que se llamaba Lady Bonni y era muy linda y ella deseaba con gobernar porque así ella sentiría que podía comer todos los dulces que quisiera, pero para su suerte ella tenía un hermano que la defendería de todo y ese joven muy guapo se llamaba Lord Gumball el valiente
Eso último hizo reír a Bonnibel.
-Pero un día el joven guapo de Gumball se tuvo que marchar a unas tierras y le dejo a cargo a su hermana pero como era muy bella le pidió a su guardia real Earl que la protegiera, pero como la princesa era muy traviesa le costó mucho trabajo a Earl controlarla pero lo logro teniendo leyendo a la princesa y cuando el joven y apuesto del príncipe, ósea yo, vio que todo estuvo en orden le dijo a su hermana que ella sería que gobernara y así todos terminaron felices, fin
-Gracias hermano por ese cuento
- De nada y ahora a dormir
Y justo cuando se iba ir, Bonnibel le da un beso en la mejilla a su hermano como otra manera de agradecimiento pero también de disculpa por lo sucedido del día. A la mañana siguiente, Gumball escucho el grito de una mujer, así que fue corriendo de donde provenía y vio la puerta de hermana abierta y al entrar vio a su madre de rodillas en el piso llorando y al ver la cama de Bonnibel vacía.
-Se fue- dijo aquella mujer- Se marchó
Su papá se llevó a su esposa para que pudiera calmarse y Gumball al estar en el interior de la recamara vio que su ropa no estaba, y que los libros con lo que llegó también habían desaparecido y al ver las pocas joyas que tenía, no se encontraba la pulsera.
Al bajar a la cocina donde estaban sus papas, escucho como tocaban la puerta frenéticamente, encontrándose con el padre de Earl muy angustiado, pues él también había desaparecido, ¿Acaso los dos se habían escapado juntos?
Al paso del tiempo, Gumball fue mejor en todo, en sus estudios fue siempre en número uno de su clase, pero sus padres no veían eso, siempre se preguntaban si su Bonnibel también lo hubiera sido.
-Y al verla aquel día en la fiesta, fue un impacto para mí, 16 años sin saber de ella y regresó como si nada. ¿Sabes por qué todo es rosa en mi casa?
-No- respondió Marshall
-Por ella, quería mantenerla cerca de mí aunque sea con un color y que formara parte de todos mis planes, por eso.
-Valla Gumball, esa historia fue… impactante
-Que te puedo decir, es parte de mi pasado
-Me compadezco de ti ahora
-Gracias, y creo que es tiempo de seguir trabajando
-Te dejo y gracias por depositar en confianza en mi
Finn se encontraba en una habitación algo reducida y color rojizo de las paredes mientras jugaba con su pelota tratando de golpear el techo. Jake y Finn se encontraban en el hotel más lujoso de España, pero por negocios desconocidos de Jake tuvieron que viajar hasta ahí, más que Finn por seguir las ordenes de su tutor se debía mantener ahí.
-Al carajo, quiero algo de aire
Al levantarse de la cama, Finn tomo su suéter azul y se marchó a dar un paseo por las calles de España. Empezó admirar como eran las casas y la gente de lugar y ver como mucha gente comía, no pudo detener a su apetito y por lo que comió más de lo que se alimentaba en todo un mes.
Al estar comiendo un helado de chocolate cerca de unas las calles, logro divisar a una dama con un vestido rojo y una sombrilla roja
-Hey
Entonces camino atrás de ella para ver si era la persona que pensaba y efectivamente era ella, la misma mujer que leyó su futuro, Marceline.
-Hola, coincidencia que nos encontremos- dijo el muchacho al estar al lado de la joven
-¿Eh?
-Hola- parándose enfrente de ella- No te acuerdas de mí
-¿Finn, verdad?
-¡Sí!, valla si te acordaste ¿Qué haces por estos rumbos?
-El circo se encuentra… aquí- dijo cortante
-Genial, así podre verte
-¿Disculpa?- dijo Marceline con un ligero rubor en sus mejillas
-Digo, a todos, a ti, a Fionna, a Joás
-Ah… deja continuo con mi camino- al decir eso ella siguió caminando
-Espera
En ese momento sintió como su mano y la de Finn se juntaban y de un momento a otro ella se encontraba frente a él a una corta distancia.
-Que…quería pedirte que si deseas un helado, yo invito
-E…Esta bien
Los dos se fueron dirigiendo hacia el puesto de helados, donde Marceline pidiendo un una nieve de cereza, al ver al joven rubio de su lado con cara de antojo, ya que su nieve se cayó al momento en el que le tomo la mano.
-¿Quieres de mi nieve?
-Este… sí- dijo sonriendo
Finn se fue acercando a la bola de nieve para después disfrutar el sabor dulce de la cereza y al ver la mirada de la dueña, no comprendió el sonrojo de sus mejillas, lo que provoco que el joven rubio también se ruborizara.
-Gracias, es un sabor esquicito
-De nada y…
-¿Sucede algo?
-Acabamos detener nuestro primer beso
-¡¿Qué?! Pero como fue nuestro primer beso sin ni siquiera a ver probado esos labios tuyos- al decir eso, se encontraba muy rojo de lo usual
-No me refiero a eso, lo que acabas de hacer se conoce como un beso indirecto
-¿Beso indirecto?
-Cuando alguien come o comparte de la misma comida de su acompañante
-Entonces yo tuve muchos de esos, y varios fueron con Jake… que asco
-Jajajaja sí que eres algo tonto
-¡Oye!
Y así Finn y Marceline continuaron su camino, conociendo cada vez más a España, sus calles, sus tradiciones y costumbres, pero entre ellos dos siempre había algún tema de conversación, ya sea haciéndose bromas o hablando de sus metas y sueños. Al ser la hora de comer, Finn invito a comer a Marceline a uno de esos restaurantes con ligero toque de lujo, sentándose en una de las mesas de afuera.
-¿Y de dónde vienes, Marcy? No te importa que te diga así
-Claro que no, adelantes, yo provengo de un pueblo pequeño de Inglaterra, pero a la muerte de mi mamá cuando recién nací, y mi papá estuvo conmigo pero a los 5 años él también se fue con mamá, y al estar vagando sobre las calles, un buen amigo mío y un padre para mi me llevo a su casa en Rusia, y me crio como su hija
-¿Cómo se llama aquel gentil hombre?
-Simón Petrikov
-Un nombre raro
-Jaja, algo, bueno... cuando tenía 10 años, una señora llegó a la casa con un juego de cartas diciéndole a Simón que si le permitía leerle las cartas, pero él no cree en eso pero por mi cuenta se me hizo interesante y aquella mujer leyó mi futuro y me dijo que sería igual a ella, yo no comprendía a que se refería, al tener 16 años me despedí de Simón con mi sueño de viajar y conocer varios países, uno de esos planes era con la música pero no funcionó bien que digamos pero en un pueblo me encontré con aquella mujer y le pedí que me enseñara el arte de leer las cartas y así fue, y de regalo por mi buen éxito me regalo un juego de cartas y es el que siempre cargo y ahora estoy viajando- dijo sonriendo al terminar de hablar
-Esa parte de tu pasado, es muy lindo Marcy- comento mientras sus ojos azules se perdían con los de ella mientras correspondía aquella sonrisa.
-¿Qué hay de ti?
-Bueno… yo y Fionna fuimos muy unidos, mi madre nos abandonó cuando yo solo tenía 2 años y Fi era solo un bebe, mi padre nos cuidó pero él maltrataba a Fionna, por ser igual a mi madre y que poseía un extraño don que yo no podía hacer y creo que desde pequeña ella podía hacer magia, cuando tenía 7 años, mi padre murió de una sobredosis de alcohol aunque Fionna y yo sabemos que suicido por el abandono de nuestra madre. Al estar quien se encargaría de nosotros, a Fionna fue llevada con nuestra madre y a mi llevaron con Jake a Irlanda y después de unos días llego con un niño que era Marshall
-¿Conoces a Marshall?
-Sí… ¿Lo conoces?
-Sí, en Irlanda
-¡Wao! El mundo sí que es pequeño
-Demasiado diría yo
-Marshall y yo nos convertimos en los mejores amigos, hacíamos travesuras, cantábamos pero Jake no quería que estuviera mucho con él y Marshall siempre solía ser regañado por culpa mía, cuando yo no veía nada de malo en lo que hacíamos pero después comprendí que todo se debía a que él…
-Hace magia
-¿Cómo lo sabes?
-Te podre decir que nos contamos todo
-Y ahora él y mi hermana están metidos en una especie de competencia y yo y Ru…- al no terminar su oración Finn solo bajo la mirada al recordar aquella persona
-No es necesario que la nombres Finn
-Gracias- sonriéndole- Tratamos de descubrir lo que se ocultaba en el circo pero no encontramos nada y como consecuencia se la llevo.
Quedaron en silencio por unos instantes hasta que la comida llegó y comenzaron a comer, mientras comían los pensamientos de Marceline se encontraban en aquella competencia que ella había olvidado, fue por esa competencia que entró al circo y al ver al chico que tenía enfrente hacia casi lo mismo que ella, ayudar a un ser querido, no podía negar que estuvo enamorada de Marshall pero al oír que quería a otra persona, sintió que ya no podía amar a nadie más y se prometió ya no sufrir por alguien pero con el chico que tiene enfrente de ella… no sabe cómo explicar, con él se siente distinta y puede ser ella misma sin que la juzgue.
-¿Qué estas mirando?
-Oh… miro que tienes salsa de tomate, deja te limpio
Marceline se fue acercando a él y con un trozo de tela blanca fue limpiando aquella mancha cerca de sus labios y como sentía un calor en sus mejillas.
-Ya
-Gr…Gracias
Al acabar de comer y después de que Finn pagará todo, dieron por última vez una vuelta en el parque de la ciudad platicando de cosas sin sentido y al llegar donde se encontraba el circo empezando ocultarse el sol.
-Y creo que aquí se acabó todo mi camino- dijo Marceline
-Creo que sí
Se quedaron parados y callados por unos segundos pero Marceline rompió esa incomodidad.
-Finn
-¿Qué pasa?
-Te quería agradecer por lo de este día, fue magnifico y por invitarme una nieve y la comida
-No hay de que agradecerme, lo hice con mucho gusto
-Gracias
Y en ese momento Marceline le da un beso en la mejilla del rubio, ocasionando que Finn se sonrojara y miraba como la joven de cabellos oscuros se marchaba para entrar al circo.
-¿Por qué cuándo estoy contigo… actuó más nervioso de lo usual?- dijo Finn al no dejar de mirar a la joven.
Hasta aquí el capitulo de hoy, espero que les halla gustado :)
Bueno les tendré que decir ahora si me costara trabajo continuar, lo mas probable es que lo actualice en diciembre, pero no prometo nada, y procurare escribir en ratos esta historia, pero no se preocupen que esta historia se acaba, se acaba.
En serio gracias a las personas que continúan leyendo esta historia, ¡GRACIAS! Y bueno… el próximo capitulo se llamara: La tristeza de un comienzo inolvidable. Y como compensación por mi retazo, les diré lo que pasara en el siguiente capitulo:
1.- Habrá Fiolee
2.- Se descubrirá un poco más de Bonnibel
3.- Alguien morirá
Bueno les puedo decir que ya lo tengo aventajado ese cap, y es lo único que les diré.
En serio mil perdones por no actualizar, pero aquí esta.
Recuerden que recibo sus reviews con los brazos abiertos, sus críticas, sus opiniones, sus tomatazos, almohadazos, globos con agua, o lo que tengan cerca.
GRACIAS NUEVAMENTE, y ya nos veremos.
Los quiero y les mando un abrazo
Atte.:
Kuki Kuit
