Son las 8 de la mañana de un domingo y James Potter ha decidido que quien no arriesga no gana. Está despertando a Lily, porque hace buen día y se le ha ocurrido que venga a entrenar.


Una nota le está susurrando al oído de la pelirroja "despierta... despierta... es importante" Así que Lily se pone un batín y sale del cuarto intrigada. Al llegar a las escaleras centrales se encuentra con James Potter en medio de la sala común con una sonrisa de oreja a oreja.

-Vaya, lo he consegido: te has levantado. Remus dijo que no lo conseguiría. ¿Quieres salir fuera y volar con las escobas? se prevee un buen día.

-¿Has perdido la cabeza?

-No

-¿Sabes qué hora es?

-... Las 7:45

-... Me voy a dormir.

- No, Lily. Porfa. Había apostado 10 galeones a que lo conseguía.

-¿Apostado...con quién?¿tus amigos?¿el equipo de quidditch?¿algún pringao?...

- Con Sirus y Remus- la interrumpe.

-Ah. -respira más tranquila- ¿No te da vergüenza robar a un amigo? Sirius no... pero ¿Remus? ¿qué te ha hecho?

-¿A que te refieres?

-¿Sabes cuantas libras son 10 galeones?

-No. Me suena a que era algo más caro...

-Exacto.

-Pues entonces lo más probable es que Sirius cubra su apuesta. No te preocupes...

-Sigo sin ver qué gano yo -a James le sorprende que no se cruce de brazos.

-¿10... no, 20 galeones? -cara de indiferencia de Lily- ¿Cuántas quieres? Di una cifra.

-Estoy demasiada dormida. Pero no te preocupes, no pediré más de 100 seguro... Y que nadie sepa que voy contigo, ni fotos, ni presumir, ni rumorear. Ni decírselo a Remus o Sirius o Peter.

-Pero entonces no gano mi apuesta.

-Pues me vuelvo a la cama. Además, no hay quien te soporte cuando estás gallito y no pienso participar en ello -una pequeña parte de su cerebro le envia señales de que está haciendo un trato con James Potter y eso nunca es buena idea, pero solo ha conseguido visualizarlo con su pose de triunfador delante de su séquito, quizás cuando esté más despierta el aviso ese tenga sentido. Decide dar media vuelta e irse por donde a venido.

-No. Espera, Lily. -James consigue que se detenga y dé media vuelta- ¿Y si solo se lo comento y quedamos en tablas? Porque no me veo mintiéndoles cuando me pregunten "qué tal ha ido"... ¿si les digo sólo que has aceptado, sin ningún otro detalle, vale? No presumiré.

-... Vaale -la verdad es que está demasiado dormida para encontrar un sentido a todo lo que ha dicho James. Se dispone a subir el tramo de escaleras al dormitorio de las chicas.

-¿A dónde vas?

-No voy a salir en pijama.

-Ah, claro. -James suspira de alivio- Te espero aquí. No tardes.


Y así es como 5 minutos más tarde (todavía no son las 8 o.O , cuanta prisa se ha dado) los dos abandonan la sala común de Gryffindor. James no se cree haber conseguido que Lily acepte una clase de quidditch, o de vuelo... o de estar a solas con él sin que nadie lo sepa. Seguro que juega mucho a su favor que está medio dormida. Así que decide no arrriesgar y no molestar demasiado.

Lily no ha dado apenas conversación. Su cerebro es incapaz de ello. Está mirando el paisaje, los pasillos vacíos, el ambiente limpio y fresco de la mañana, los pájaros que empiezan a despertarse...

-Es bonito, supongo. Verlo sin las prisas de ir a clase. -admite Lily. James sonríe de oreja a oreja: Lily le habla por iniciativa propia, sin regañarle por nada. La mañana promete mucho.

-El campo es mucho mejor. -añade James.

-No tengo equipo... ni escoba...

-¿No tienes escoba? -¡eso es mentira!, si es obligatorio, piensa James- Tampoco hace falta un equipo de protecciones para volar un poco... -la cara de Lily dice que sí- Pero no te preocupes, podemos coger material prestado, para eso está.

-Ah -responde para sí, como si nunca hubiese sabido que había material extra y de repente fuese interesante ...¿en serio no lo sabía? vuelve a pensar James.

El panorama se presenta así de raro: Lily no parece ella, está medio dormida, habla poco y despacio, y parece que camine por inercia siguiendo el camino que marca James, en dirección al campo de quidditch. Al menos se la ve disfrutar del paisaje y no está enfadada, lo que ya es un milagro. Si no, pensaría que le han lanzado un obliviate ...James decide que ya se puede ir rompiendo el silencio:

-¿Hay algo que quieras aprender en particular?

-... ¿Volar?

-¿No sabes volar? Si dimos clases en primero, y lo hacías bien. Me acuerdo.

-Vale, volar deprisa y hacer cosas de esas -hace como un tirabuzón con el dedo. "qué mona, no tiene ni idea de la terminología". James asiente.

-No te preocupes, en verdad es algo bastante fácil, y lo de volar deprisa es echarle valor.

Lleno de emoción la conduce hacia un arcón en el que hay muchas protecciones algo viejas y gastadas, para que el que quiera pueda jugar a quidditch un rato.

-¿Estás segura de querer llevar protecciones?

-Os veo en los partidos, si me caigo, quiero algo que proteja... aunque sea un poco.

-Las llevamos por las bludger, no por si nos caemos...- su mirada dio a entender "... para eso sirven muy poco ".

-Vale, si crees que no es necesario, no las llevaré. ¿vamos a por las escobas?

-Ten. Usarás ésta.

-¿A quien se la has robado?

-Es mía. También has dicho que no tenías escoba... Yo llevaré la de Sirius. Has dicho que querías volar rápido, y con ésta seguro que lo harás... conozco perfectamente mi escoba.

-Tiene sentido. Parece cara.

-Solo es la última del mercado -dijo fingiendo falsa modestia.

-¿Y no te preocupa que acabe empotrada en un árbol?

-¿Tan mal vuelas????

-Ya no eso, es que es tu escoba, "último modelo". Y estoy todavía medio dormida, creo.

-Ya despertarás con la brisa matutina. -sonríe.

-¿Sabes que te estás jugando tu escoba, entre otras cosas? -él le mira con cara de no entender.

-Solo he volado delante de adultos responsables. -le advierte- No veo ningún adulto, así que más te vale ser responsable, Potter, porque si algo sale mal, muy mal... y acabo siendo un fantasma... te rondaré eternamente, ¡y me encargaré de que no sea agradable!

-Por favor, Lily, ¿no eres un poco exagerada? ¿morir... por volar en escoba? Además, yo jamás dejaría que te pasase nada malo... -dice con una mano en el pecho- ...o cercano a la muerte, no puedo casarme con un fantasma; (legalmente no es válido).

-¿Piensas en nuestra... boda? -tuvo que reprimir una arcada para terminar la frase.

-No mucho. Pero sí en un futuro juntos.

-Tu escoba va a acabar empotrada en el sauce boxeador, que lo sepas. -sentencia Lily muy seria.

-Vamos Lily, no seas tan radical, no he dicho nada de niños... -Lily se está mosqueando más- La clase no ha empezado todavía. Calmémonos, querías volar muuuuy rápido, y hacer piruetas muuuy chulas. Piensa en positivo.-dice un James muy desesperado y preocupado por su escoba.

-Tienes razón. Mejor destruirla cuando termine la clase... ¿prefieres calcinada por un rayo o partida por la mitad?- Lily sonríe.

-Lo pensaré mientras practicas... es una decisión importante.