Los personajes son propiedad de SM, nosotras solo jugamos con ellos para crear nuevas historias. La historia es toda nuestra.


NOTA DE LAS AUTORAS: Bueno, solo queríamos informaros de que la relación de amistad que tienen Angela y Bella es muy parecida a la que tenemos nosotras en realidad, los que nos hace sentirnos relacionadas de una manera especial con la historia. También queríamos preguntaros vuestras opiniones sobre la incorporación de los personajes como Jacob a la historia y los acontecimientos que están ocurriendo. Ya que creemos que las anotaciones de abajo no se leen hemos pasado a colocarla arriba por este capítulo y si se leen más arriba dejarlas aquí de ahora en adelante, por ultimo os recomendamos un fic de Drak-Araziel que se llama Premonición. Las aclaraciones sobre palabras o expresiones se harán al final del capítulo. Esperamos que os guste el cap y que nos dejéis reviews, estaremos encantadas de contestarlos y sobre todo de leer vuestras opiniones.

Las autoras: Nerea y Soraya.


¡Arriba los pijamas!

Beep, beep,beep. Mierda. Era sábado y mi querido y amado despertador estaba sonando a las siete de la mañana, se me debió olvidar apagar el despertador que lo tenía ajustado al horario de las clases, ayer llegué tarde a casa por entretenerme con Jake, me presentó a su nueva novia, algo había cambiado en Jake, volvía a sonreír, se le veía ilusionado, y eso me alegraba mucho.

''Ya me desvelé'' pensé mientras rodaba sobre si misma hasta llegar a la mesilla donde se encontraba mi maravilloso despertador, miré la hora, apenas eran las siete y cuarto de la mañana, vivan los madrugones de Bella, suspiré pesadamente pero decidí que tenía que levantarme y así aprovecharía el tiempo, tenía todo el día por delante para realizar todas aquellas tareas que me quedaran pendientes como por ejemplo el trabajo de medicina que me mandaron en la universidad, me incorporé poco a poco y me puse en pie. Caminé descalza hasta la única ventana que había en la habitación corrí las cortinas y entro la luz de lleno en la habitación, parece que el sol había decidido salir en Forks. Sonreí, era un bonito día.

-¡ Buenos días mundo ¡- dije mientras estiraba todas y cada una de mis articulaciones.

Puse a encender mi ordenador, llevaba mucho sin ver mi correo electrónico así que hoy que tenía un hueco iba a mirarlo, mientras se encendía bajé a la cocina a desayunar algo, abrí los armarios buscando el colacao ''Vaya, creo que ya va siendo hora de hacer la compra'' estaban los armarios medio vacíos. Me hice un tazón de colacao y me eché un puñado de cereales y subí a la habitación de nuevo, me iba a poner a mirar el correo cuando mi móvil comenzó a sonar.

-¿Si?- pregunté esperando que alguien respondiera al otro lado del móvil.

-Buenos días Bella, soy Leah-

-Oh... Hola Leah, no esperaba tu llamada...

-Espero no haberte despertado, pero es que no podía esperar a llamarte, ayer no empezamos con muy bien pie que digamos y como esta noche vamos a hacer unas amigas y yo una fiesta pijama pues he pensado que podías pasarte y empezar otra vez de cero- comenzó a soltar las palabras sin apenas pausa para respirar.

-Eh, si claro no creo que tenga nada que hacer y lo pasaremos bien, solo hay un problema, no sé dónde vives- le dije mientras me mordía el labio inferior.

-No te preocupes Bella, a eso de las siete pasará un amigo de Alice a por ti y te traerá, también vendrá Jake- contestó ilusionada.

-Leah... No creo que sea neces... -iba a protestar pero ya había colgado y no pude hacer otra cosa que mirar el móvil mientras sonreía, me cae muy bien esta chica.

El ordenador ya se había encendido asique abrí el correo electrónico, tenía un mensaje de Angela.

Hola monina :)

Cómo vas? que como estas desaparecida... bueno que cuando puedas quedar me llamas y quedamos que parece que solo me quieres para que te explique las cosas de clase emm jajaja Venga que se te echa de menos Bells, llámame , un beso.

Sonreí, la quería muchísimo. Tenía toda la mañana libre y la verdad es que yo también la echaba de menos, así que cogí mi móvil, busqué en mi agenda''monina aquí esta'', pulse la tecla de llamar.

-¿Bella?- contestó Angela en un bostezo. Aich mierda, que es temprano.

-Vaya, lo siento Angela, es que pensaba que era más tarde, siento despertarte.

-No te preocupes, ¿que querías?

-Pues que acabo de ver tu mensaje y me preguntaba si querías venir conmigo hoy al centro comercial, que hace mucho que no nos vemos y te echo de menos -murmuré lo último.

-¿Al centro comercial? Me parece genial, tengo que mirar unas cosas, cuando esté preparada paso a buscarte a casa vale?

-Vale, un besito monina.

Cogí uno de mis discos favoritos de Paramore, brand new eyes, y lo pusé, comenzó a sonar careful mientras yo bailaba como una loca y saltaba en medio de la habitación, incluso trataba de seguir la letra de la canción, tropeze y me caí en la cama, estaba fatigada ''me estoy haciendo mayor'' sonreí ampliamente. Edward. Edward es hermoso. Me levanté de golpe, ¿Bella? ¿Qué demonios estás pensando? sacudí la cabeza en un intento de borrar ese pensamiento de mi cabeza de manera inmediata. Darme una ducha era lo mejor que podía hacer para despejarme y dejar de pensar tonterías. Primero debía elegir la ropa que ponerme, me planté delante del armario.

-¿Que me pongo?- susurré acompañado de un sollozo.

Después de dejar mi habitación peor que una de las mejores tiendas en rebajas elegí para ponerme unos vaqueros oscuros elásticos muy cómodos, con una camiseta negra con un dibujo centrado y mis amadas converses. Entré en el baño , me metí en la ducha y abrí el grifo, me relaje cerrando los ojos mientras el agua descendía por mi cuerpo. Edward. Edward sentado en aquel banco pasando una de sus manos por sus preciosos cabellos y mirándome con esos irresistibles ojos verdes. Abrí los ojos de golpeo dios otra vez no, me lleve las manos a la cabeza mientras me hacía círculos en las sienes tratando de tranquilizarme, la ducha no había servido para nada así que me lavé el pelo y el cuerpo lo más rápido posible y salí de la ducha. Me envolví en una toalla secándome todo el cuerpo, me pusé la ropa que había elegido y había dejado perfectamente colocada encima de la cama. El pelo decidí cogérmelo en una sencilla coleta.

Había dejado el dormitorio hecho un desastre, asique mientras venía Angela, que no tardaría, me puse a recoger la habitación. Ya estaba terminando cuando sonó el timbre que anunciaba que Angela había llegado. Agarré mi bolso rápidamente y baje las escaleras corriendo de una manera verdaderamente peligrosa, era un milagro que hubiera conseguido llegar hasta abajo sin haber sufrido ningún accidente. Llegue hasta la puerta y abrí poniendo una de mis mejores sonrisas.

-Buenos días Angela- la salude mientras disimuladamente me colocaba el pelo que se me había descolocado debido a la carrera.

-Buenos días monina, ¿nos vamos?

-Claro- salí fuera de casa cerrando la puerta con llave, cuando me di la vuelta le di un cariñoso abrazo- para que luego te me quejes- no pude evitar soltar una carcajada mientras veía como ella me miraba con los ojos entrecerrados pero a la vez se estaba riendo conmigo.

-Eres una mala persona Isabella Swan- dijo bromeando, pero en ese instante en que ella pronuncio mi nombre claramente con nombres y apellidos se me congeló la sangre y mi cara cambio tornándose de blanco, la sangre había abandonado mi rostro, no me acostumbraba a oír el apellido Swan refiriéndose a mí, cada vez que alguien lo nombraba mi cuerpo se estremecía y yo tenía unas ganas terribles de salir corriendo y llorar como una niña pequeña, que me tragará la tierra. Los suaves zarandeos de Angela me sacaron de mis pensamientos.

-¿Bella? ¿Te encuentras bien?- seguía zarandeándome con preocupación hasta que por fin la miré y me esforcé por dedicarle una sonrisa.

-Tranquila estoy bien, es.. Es solo un mareo- volví a sonreír.

-Está bien, en ese caso nos vamos- me agarro de la mano y empezó a tirar de mi hasta su coche. Cuando arrancó el coche comenzó a sonar Ignorance una canción de Paramore que nos encantaba a las dos, nos miramos sonriendo y rompimos a cantar como locas, siguiendo la canción al pie de la letra.

Llegamos al centro comercial y en cuanto cruzamos las puertas Angela comenzó a arrastrarme de tienda en tienda, probándose vestidos de todos los colores, de todas las formas, esa noche iba a tener pesadillas con vestidos. Finalmente se cogió uno negro con pequeños fruncidos, en color negro y de una sola manga, era muy bonito para que mentir.

-¿Seguro que me queda bien? -preguntó indecisa mientras lo compraba.

-Por décima vez Angela, te queda super bien- conteste resoplando y rodando los ojos.

Salimos de la tienda y vi el Oysho, podría mirar un pijama para la fiesta pijama de esta noche, en esta ocasión fui yo la que tiró de Angela hacia la tienda, me probé muchísimos de diferentes personajes. Al final me decanté por uno de Hello Kitty, en gris y rosa, era infantil pero me encantaba, pero no creía que al final usara se para la fiesta.

Miré el reloj, eran ya las tres y media de la tarde, con esta chica se me pasaba el tiempo volando, me levante del sillón en el que nos habíamos sentado después de andarnos todas las tiendas del centro comercial.

-Angela ¿nos vamos ya? es que esta tarde viene a buscarme un amigo de una amiga de Leah para llevarme a la fiesta pijama y me tengo que arreglar.

-Claro vámonos- me agarró del brazo y nos dirigimos hasta su coche de nuevo.

Durante el camino me apoye en la ventanilla y cerré los ojos. Un pasillo. Un largo pasillo oscuro que no parecía tener fin. Corría y corría y nunca se veía el final del aquel largo pasillo, me gire mientras corría y entonces vi la razón por la cual corría, era un hombre alto, bastante musculado y con el pelo castaño claro recogido en una coleta, me giré de nuevo y vi una puerta al final del pasillo, cuando llegué alguien me rodeo con sus brazos, le miré ''Edward''.

-Bella, Bella, despierta- me despertó la dulce voz de Angela, mientras me movía el hombro para despertarme.

-Oh, lo siento, me dormí- me excusé mordiéndome el labio nerviosamente.

-No importa, con que Edward ¿eh?- dijo mientras alzaba las cejas.

-¿Eh? ¿De qué hablas? Me tengo que marchar que se me hace tarde - le di un rápido beso en la mejilla y salí del coche rápidamente, llegue hasta casa, cuando entre cerré la puerta con fuerza apoyándome en ella cerrando los ojos ''¿Que había sido eso? ¿Y ese sueño?'' Subí tire el bolso en la cama y me deje caer sobre la cama, ya llevaba un rato cuando note que los parpados me empezaban a pesar, no me podía dormir si no llegaría tarde. Me levante y preparé mi mochila con todo lo necesario, el pijama, mi neceser y ropa para el día siguiente. Mire el reloj, eran las seis todavía faltaba hasta que llegara el chico este, pero cuando ya estaba terminando de preparar la bolsa llamaron al timbre ''Que raro aún es pronto'' dejé la mochila encima de la cama y me dirigí hacia la planta de abajo, ahora ya no bajaba corriendo, no había prisa, volvió a sonar el timbre.

-¡Impaciente! – Chillé mientras andaba a paso más ligero hasta la puerta, la abrí. No puede ser- ¿Tu?

-Sí, soy yo, lo estabas deseando chica desconocida- me dedico una sonrisa socarrona.

-Perdona pero… ¿De qué vas? Te presentas en mi casa que ni siquiera sé cómo sabias donde vivo, y encima me vienes con tu numerito para que me enamore perdidamente de ti como haces con las demás- estaba totalmente perpleja, no podía creer lo que estaba pasando.

-Tranquila mala leche, que no eres mi tipo- decía con toda tranquilidad mientras su estúpida sonrisa no desparecía ni un momento de su perfecta cara. Eso hizo que me cabreara realmente y a la vez un pequeño rubor se formara en mis mejillas.

-Vete ahora mismo de mi casa no tengo tiempo para tus tonterías estoy esperando a alguien- escupí las palabras poco a poco mientras cerraba los ojos y respiraba para no tirarme encima de él y golpearle en esa carita tan linda que tenía.

-Si quieres me voy, pero si me voy lamentablemente no vas a poder ir a la fiesta pijama de Leah- me guiñó un ojo, estaba consiguiendo sacarme de mis casillas.

-Oh… Eres...¿Eres tú el amigo de Leah?- me mordí el labio inferior mientras pasaba mi mano por mi cabello tratando de relajarme.

-Sí, algo así, ¿vienes o te vas a quedar aquí amargada como siempre? – me preguntó acercando su rostro al mío, demasiado.''¿Cómo sabia el que no solía salir?''

-Sí, voy, espera que subo a por la mochila-murmuré entre dientes, subí a mi habitación, cogí la mochila, apague las luces y baje debajo de nuevo y allí estaba él, recostado en el porche de mi casa, Edward Cullen en el porche de mi casa esperándome a mí, no podía ser, me le estaba comiendo con los ojos cuando su mirada se cruzó con la mía y justo en ese momento su estúpida sonrisa volvió a hacer acto de presencia. Me rindo, era perfecto, para que negarlo es evidente, pero es un imbécil y eso cambia las cosas.

-¿Puedes bajar las escaleras o tengo que ir a ayudarte a mover tu bonito culo hasta aquí?

-Calla imbécil- bajé lo que me quedaba de escaleras y salí al porche donde él se encontraba.

Empecé a rebuscar en mi mochila las llaves de la casa para cerrarla y en un descuido nuestras manos se rozaron y hubo una conexión extraña, como si me hubiera dado calambre y aparté la mano rápidamente agachando la mirada para ocultar mi sonrojo, cerré la puerta y me dispuse a salir a la calle pero una mano rodeo mi brazo.

-¿Vas a decirme cómo te llamas o te vas a seguir haciendo la interesante? –me giré y tenía su rostro a escasos centímetros del mío, tan cerca que notaba su aliento impactar contra mi cara, miré sus ojos, eran preciosos, penetrantes, un verde esmeralda precioso, sabía lo que estaba intentando, le tenía calado así que le seguí el juego.

-Bella, me llamo Bella- respondí aproximándome más a su rostro, dando una imagen resuelta, espabilada, conmigo no iba a hacer lo mismo que con las otras. No sé si le sorprendería o no porque su expresión no cambió, solo noté que él se seguía acercando y ahora era el momento de apartarse. Me giré con fuerza haciendo que mi pelo impactara en su cara, me alejé riendo- ¿Cuál es tu coche? -Pregunté volviendo la cara ocultando la risa.

-El volvo plateado aquel –señalo con uno de sus largos y perfectos dedos.

Era un coche precioso, con unos acabados impresionantes, espacioso, pero estaba mejor mi mini, ja, no me lo creo ni yo. Uff, no quería ni pensar en aquel viaje junto a él, además no tenía ni idea de donde se encontraba la casa de Leah así que tendría que confiar en Edward.

Nos dirigimos al volvo con él a mi lado, podía notar cómo me miraba de arriba abajo como una nueva mirada de reconocimiento.

-Sabes es incomodo que babees todo el rato alguien podría confundirte con un cachorro de perro o algo por el estilo, yo que tu tendría cuidado, puede haber muchos peligros- Edward me dirigió una mueca y luego otra de sus espectaculares sonrisas volvió a adornar su hermoso rostro.

-Ya bueno tampoco es bueno dejar a las gatitas solas, pueden arañar- levanto su mano y la movió como si fuera un garra intentando arañar, además de levantar su ceja sugestivamente- aunque yo me consideraría mas como un vampiro ¿sabes? preparándose para cazar a su presa, aunque esta se resista y no sea muy de mi gusto. Como contestación le saque la lengua, mire por la ventana y el arranco el bellísimo coche, que me quede observando por dentro.

A lo largo del camino el cual parecía no acabar nunca y me pillo en casi todas las miradas que le dirigí.

-Mirar es gratis Bella- se rió con una gran carcajada y me dirigió un sonrisa ladeada.

-Así que ¿cuál es tu nombre completo?- me dio una corta miradita.

-Pues Isabella, pero la verdad es que es un asco así que prefiero Bella- esquive el tema de los apellidos, pero él no se veía muy contento con mi repuesta.

-¿Isabella a secas? ¿Sin apellidos ni nada?... si que eres rara Bellita- se rio- venga cuál es tu apellido para que no lo quieras decir ee-

No sabía que decir pero si quería que todo siguiera pareciendo normal debería decirlo con un sonrisa porque se supone que es mi familia.

-No es tan… malo digo ¿peor que Cullen? no creo que haya apellido peor- me reí- me apellido Swan- le dedique una sonrisa forzada que me pareció no paso desapercibida.

-Oh en español significa cisne, no estoy seguro de si te pega-me contesto con una sonrisa pero sus ojos me escrutaban, como si quisiera saber lo que ocultaba

Continuamos unos minutos más en carretera hasta llegar a la hermosa casa de Leah, y fuera para mi sorpresa nos esperaba una chica más bien parecida a un duende que pegaba botes sin parar.

-Edward, Edward- caminó dando botes hasta donde nos encontrábamos nosotros- os estábamos esperando, ya estamos todos- su voz parecía melodía, y entonces se fijó en mi- Tu debes ser.. Bella ¿me equivoco?

-Exacto, soy Bella ¿Como lo..

-Lo sé porque Leah me ha estado hablando todo el día de ti- contesto adivinando mi pregunta con una sonrisa perfecta, casi tanto como la de Edward- Por cierto yo soy Alice- dicho esto me brindó un cariñoso abrazo, que cariñosa era.

-Encantada Alice- le respondí al abrazo sonriendo.

Edward se aclaró la garganta para llamar nuestra atención. Se veía genial esta noche, no sé qué pero algo había cambiado.

-Oh, mi Ed que se me pone celosito- dijo Alice sin poder aguantar una carcajada y fue corriendo a sus brazos y le dio un gran abrazo. Se veía que estaban unidos.

-Bah, me ponéis enfermo las dos, vamos dentro que estarán todos esperándonos-

Entramos en la casa de Leah, era muy espaciosa y luminosa con dos plantas y su decoración era muy sencilla, Leah era bastante sencilla y lo hizo notar en la decoración de su casa, la casa era preciosa y no puede evitar quedarme mirando todos y cada uno de los rincones de la casa y entonces ví a Leah con un recipiente en las manos lleno de palomitas.

-Hola Bella, por fin habéis venido- me dio un sonoro beso en la mejilla en forma de saludo y disculpa. Sabía perfectamente que desde nuestro encuentro en la cafetería se sentía culpable por haber mencionado el tema... pero no importa, es algo a lo que me tenía que haber ido acostumbrado a lo largo de los años. Iba a empezar a hablarla para aclarar todo lo ocurrido cuando ella ya se había marchado a preparar todo lo necesario. Me volví para recorrer con la mirada todo el lugar y para ver quien había venido, estaban Alice, Rosalie, las amigas de Leah, por supuesto la anfitriona de la fiesta también se hallaba ahí Edward, y a su lado.. ¡Jake!

-¡Jaaaake ! -grité avisándole mientras iba directamente a sus brazos, hacia un día que no le veía pero aun así siempre tenía esa actitud con él, éramos muy amigos, casi hermanos. El me recibió en sus brazos levantándome del suelo y girando sobre sí mismo.

- Bells, has venido- me dijo mientras me ponía otra vez en el suelo.

-Sí, supongo que no pude negarme al entusiasmo de Leah- hice una mueca, no me gustaban las fiestas pero sabía que esto era muy importante tanto como para Leah como para Jake.

-Te entiendo -sonrió plenamente. Entonces me di cuenta de que ya llevaba puesto su pijama, era realmente divertido, era de lobitos.

-Bonito pijama, hermanito lobo- solté una carcajada y el se unió.

-JACOB BLACK, VEN AHORA MISMO- un grito de fondo hacia que Jake se tapara los oídos en forma de burla.

-Bueno hermanita, ahora vengo, parece que me necesitan.

-Está bien, ve, voy a ponerme mi pijama -agarre mi mochila y subí a la habitación de Leah a cambiarme.

Había elegido un pijama sencillo, un short de cuadros rosas conjuntado con una camiseta básica de tirantes de color gris, metí toda mi ropa en la mochila, y salí de allí. Justo en el iba a salir de la habitación el pomo de la puerta del baño giró y salió del baño Edward con su pijama ya puesto, era un pijama liso en color azul, no tenía la camiseta puesta todavía y se podía ver su espectacular torso bien musculado y contorneado, se notaba que esos abdominales estaban muy trabajados, sin darme cuenta le estaba mirado con la boca abierta, el se debió percatar porque cuando le mire a los ojos en su cara había pintada una enorme y preciosa sonrisa socarrona.

-Me alegro que te guste Bella- se rio- pero por favor no manches el suelo de babas, no creo que a Leah le guste eso, por cierto creo que ahora tu serias el perrito- dio un paso hacia mi dirección.

-Ja muy gracioso Cullen- dije sarcásticamente pero estaba tan colorada que fácilmente se me podría confundir con un farolito de navidad-pero para tu información no te estaba mirando.

-Ya seguro Bella y si así te quedas más tranquila no le diré a nadie que casi me violas con la mirada-me regalo una impresionante sonrisa, pero yo estaba en trance esa pequeña y miserable... había traído a mi mente pequeños recuerdos imágenes de un tiempo pasado que necesitaba evadir con todas mis fuerzas. Note como mi piel estaba más fría, tan fría como el hielo, mi vista puesta en algún punto de la habitación pero sin observar nada realmente, totalmente perdida en imágenes que pasaban por mi mente como diapositivas de otra vida que no coincidía con la actual realidad.

-Bella...- oí a lo lejos como alguien me llamaba.

Sentí como una mano ardiente me agarro del brazo y me atrajo hacia su cuerpo, era reconfortante, su otra mano voló hacia mi cabeza y la acaricio lentamente, a medida que regresaba de aquel remolino de imágenes, fui más consciente de que quien me abraza y me retenía contra su pecho era...Edward. Él me miraba, con unos enormes y penetrantes ojos, al unirse nuestras miradas me apretó mas contra él, por un momento desee que no acabara nunca de alguna forma me pareció como si con esa simple mirada me intentara proteger.

Levante mi cabeza poco a poco todavía con nuestros cuerpos y miradas unidos, fundiéndose en uno solo ser, el agacho la suya y acercamos nuestros labios, se estaban rozando, podía sentir su aliento calentando mi piel, podía sentir la suavidad de sus labios...

-!Chicos bajar a cenar, que si no nos va a dar tiempo a ver la película¡- ese simple grito sirvió para romper aquella burbuja que habíamos construido. Edward y yo nos miramos sorprendidos por la que habíamos estado a punto de hacer, sus ojos estaban abiertos como platos, fue soltando su agarre y salió de la habitación sin decir una solo palabra más que:

-Deberías bajar ya o Leah se enfadara por no ver la peli- y con esas insignificantes palabras me dejo en la habitación con un caos metal y dos preguntas importantes, ¿Por qué se había ido sin decir nada? y ¿Qué demonios me importaba a mi?.


Bueno sabemos que hemos tardado en subir pero ambas estuvimos un poco malitas, así que sentimos haber tardado.

¿Qué les pareció el capitulo?dejarnos reviews pulsando las letritas azules ya sabéis y muchísimas gracias a las chicas que ya nos habéis dejado vuestras opiniones sois un encanto.*-*

No nos matéis por dejar así el capitulo XD.

Intentaremos subir el siguiente pronto pero no prometemos nada.

Muchos besos.

Nerea y Soraya.

Neraya-Swan.