Todos los personajes pertenecen a SM, nosotras solo jugamos con ellos para crear nuevas historias. La historia nos pertenece y esta prohibida su copia.


NOTA DE LAS AUTORAS:Hemos tardado mucho lo sabemos, disculpas y ya les hablamos al final del capitulo. Besos.


Cosa de espías

Habían pasado ya cuatros días, cuatro días en los que había visto a Edward dos veces, en las cuales me había recordado que había accecido a ir a casa de sus padres en las vacaciones, vi a Angela, mi amiga estaba encantada con que me estuviera relacionando, así que decidió que teníamos que hacer un día de chicas el cual tenía como base comer chucherías, criticar lo capullos que podían ser los hombres, contarnos nuestras miserias y nuestras alegrías y por lo general hacer el tonto pero a lo grande.
Ese mismo día por la mañana me fui a la universidad y el profesor nos conto como y en que debía basase nuestro reportaje sobre medicina, Angela me espero a la salida y fuimos juntas a casa de sus padres para que cogiera algunas cosillas y llevarlas a su departamento que ahora compartía con Ben. Ben era muy agradable y un chico que quería muchísimo a mi monina, esperaba que llegaran lejos en esa relación porque Angela se lo merecía. Los dos se lo merecían.
Por la noche estábamos las dos tumbadas en su cama, ya que habíamos echado al pobre Ben a la fuerza, estábamos viendo una película de dibujos, se llamaba Gru mi villano favorito. Era una película que nos encantaba a ambas, por eso decidimos verla, a demás era muy divertida.

-Bella…¿Qué pasa con Edward?- la mire confundida y arquee una ceja, me había pillado completamente fuera de juego-bueno no se, te ha venido a ver unos días y te ha besado…¿estáis juntos?

-No..no sé, es raro, es como..no sé cómo explicarlo Angela siento que Edward me atrae hacia él como si fuera un imán pero no uno cualquiera.. uno que me atrae completamente y me deja aturdida…pero no estamos juntos..El me beso y puff es todo tan complicado.

-Solo ten cuidado preciosa he estado hablando con Jake y el y Edward son amigos pero eso no cambia en que no le guste él para ti Bella y supongo que tendrá sus razones y deben de ser buenas.

-¿De qué estás hablando, Angela? A mi Jacob no me ha dicho nada..-estaba muy sorprendida sabia que él quiera que tuviera cuidado, no quería volver a verme mal..pero que haya hablado con Angela..-¿Cómo tiene tu numero Jacob?.

-Ooh pues se lo debiste de dar tu supongo no se- me dirigió una cálida sonrisa-pero como lo preguntas me supongo que no es así..lo único que sé es que me llamo y me dijo de quedar que teníamos que conocernos que le habías hablado mucho de mí a él y a Leah y ambos querían conocerme, quedamos un día y Jacob saco el tema de Edward pero ya esta tontita no te preocupes.
Después de la charla nos fuimos a dormir, y al amanecer tendría que volver a mi casa a coger las cosas y a esperar a que el chico que hacía que mi corazón saliera disparado de mi cuerpo apareciera a buscarme e iríamos a la casa de sus padres
Ya había preparado todo lo necesario para la estancia en casa de los padres de Edward, las manos me temblaban, los nervios me estaban comiendo viva, era demasiada presión, ni siquiera sabía que significaba para él, si acaso me quería o solo me estaba utilizando, una más de su juego…Estaba muy aturdida, yo, sinceramente, no llevaría a alguien que no quisiera a casa de mis padres, eso debería contar algo ¿no?

El sonoro timbre de mi casa llamó mi atención indicándome que ya era la hora, que el ser más perfecto que puede haber sobre la faz de la tierra estaba tras esa puerta, esperándome, dispuesto a llevarme con él, no lo veía claro pero me arme de valor, agarre mi bolsa de viaje y bajé las escaleras a toda prisa. Al abrir la puerta mi sangre se congeló al instante, ¿de verdad se puede ser tan guapo? Mi sangre se centró rápidamente en mis mejillas, eso te iba a delatar mucho Bella, bajé la mirada rápidamente mirando el parquet de mi casa, de repente lo había encontrado interesante.

-Hola tomatito-dijo en forma de burla mientras lo acompañaba con su melódica risa, era el sonido más maravilloso del mundo.

Levanté mi mirada con la intención de plantarle cara, a veces me sacaba de quicio, pero su mirada me dejó totalmente perpleja, cada mirada suya era como un jarro de agua fría, me impedía actuar y pensar con un mínimo de coherencia. Antes de que pudiera reaccionar tenía su rostro a escasos centímetros del mío, su dulce aliento me llego de lleno, era tan.. ¿Apetecible? Cerré los ojos entreabriendo los labios, empecé a hiperventilar. Este hombre me iba a matar como siguiera así. Volvió a reír, le comprendo, debía de resultar tan cómica con esa cara de pez esperando que de una maldita vez Edward Cullen decidiera si besarme o dejarme en completo ridículo. Al ver que su cabeza empezaba a girar para darme la espalda decidí que había optado por la segunda opción. No iba a consentir quedar una vez más en ridículo, agarre su cara poniendo mis manos a ambos lados de su rostro, le volví a girar con cierta rabia, y uní mis labios con los suyos, besándolos con intensidad, rápidamente me aparte, saliendo corriendo dando pequeños saltitos hacia el lugar donde se encontraban nuestros coches, me giré para mirarle, le había dejado perplejo, no sé esperaba esa actitud.

-Bella Swan 1, Edward Cullen O,- le grité levantando mi dedo índice y corazón en señal de victoria, mientras estallaba en una fuerte carcajada-¿Conduces tu o estás en shock?

Se volvió rápidamente con una mirada nueva, una mirada bastante desafiante, tenía los ojos entrecerrados, el ceño fruncido, y los labios apretados, parecía intentar aguantar la risa. En ese momento salió corriendo hacia donde yo estaba, cargándome sobre sus hombros cogiéndome como un saco de patatas.

-¿Ahora qué Swan?-ahora el que se reía con fuerza era él, mientras yo daba patadas al aire intentando que me soltará, ya notaba como la sangre se me subía a la cabeza y empezaba a marearme.

-Cullen bájame ya, o esto te costará caro-le daba golpes en la espalda, ahora mismo si que debería parecer un ''tomatito'' como él decía

.
-¿Cómo dices Bella? No te escucho, lo siento- seguía riéndose, nunca le había visto reírse de esa forma y durante tanto tiempo, pero eso no quita que me estuviera mareando y necesitara que me bajara, así que le pegué un mordisco en la espalda. Al instante me había soltado mientras se acariciaba la parte donde le había mordido, quizá me habría pasado un poco, decidí salir corriendo hacia el volvo, sentándome en el asiento del copiloto.

Al poco rato de yo haber entrado en el coche, Edward abrió la puerta y se sentó frente al volante, le escruté con la mirada, estaba sonriendo de lado, algo tramaba. Se giró para mirarme y se empezó a reír.

-Swan, tranquila que te la devolveré, y no esperaré mucho- dijo entre risas, Bella, la ''guerra'' ha comenzado.

El viaje transcurrió sin cambios, Edward se puso sus ray-ban que le sentaban genial, claro, tenía la suerte de salir con un chico perfecto que me hacía sombra, da igual lo mal vestido que fuera, siempre me iba a eclipsar. Llegamos a casa de los Cullen, las manos me volvían a empezar a temblar, un sudor frío iba recorriendo la parte trasera del cuello, se podría decir que tenía miedo, miedo de no saber que iba a ocurrir ahí dentro, miedo de como reaccionaran, miedo de todo.

Antes de que pudiera darme cuenta tenía a Edward que ya había abierto la puerta y me estaba tendiendo la mano para ayudarme a salir, me pasé la mano por la frente intentando despejar de mi cabeza todas esas ideas que me estaban taladrando la cabeza, Edward se percató y se arrodilló a mi lado.

-Bella, ¿Qué ocurre?-acarició mi pelo en un intento de tranquilizarme, aunque eso fuera imposible en ese preciso momento.

-No lo sé, supongo que son los nervios, no sé qué va a ocurrir ahí dentro-señalé la preciosa casa que había enfrente mía, era enorme y con grandes ventanales.

Me sacó de mi trance sacándome del coche en volandas me dio un casto beso en los labios, no me tranquilizo del todo pero tuve una pequeña sensación de alivio, con el parecía todo mas fácil, pero lo peor estaba por venir. Cuando llegamos a la puerta de la casa Edward me bajó al suelo, no era muy apropiado que entráramos así en su casa. Se volvió hacia la puerta respirando profundamente un par de veces, alargó su dedo índice y llamó al timbre. Empecé a hiperventilar y todo me daba vuelta, no podía ser que estuviera tan nerviosa, era solo.. ¿Una visita? Decidí contar hasta diez, Jake siempre me había dicho que cuando estuviera nerviosa, contará hasta 10, respirando profundamente, y todos los nervios se espirarían, pero no me dio tiempo a llegar a tres cuando la puerta que teníamos en frente se abrió y salió de ella un pequeño ser que se abalanzo encima de mí dándome varios besos en la mejilla. Alice.
-Bella, que bueno verte, no sabía de ti desde hace..mm..¡Cuatro días!-se llevó las manos a la cabeza como si hubiera cometido un delito o algo parecido lo que provocó que instintivamente rodara los ojos. Entonces Edward pareció leerme el pensamiento y me libero de los brazos de Alice, le dediqué una mirada de agradecimiento, pasé mis dedos por mi cabello para devolverlo a su forma, después del achuchón de Alice, había quedado desastroso. Levanté la mirada y crucé el umbral de la puerta. Era la hora de enfrentarse a la familia Cullen.

Noté el cálido contacto de los dedos de Edward enroscarse con los míos mientras que con el pulgar trazaba ligeros círculos intentando tranquilizarme, y en parte lo conseguía, pero era demasiada presión. Los dedos de Edward fueron sustituidos por unos brazos que maternalmente me abrazaban, se sentía tan bien.

-Bella, esta es mi madre Esme-dijó con voz temblorosa, tragando saliva después, el también parecía nervioso, era un consuelo. Esme seguía abrazándome frotando sus manos en mis brazos, como si intentara que entrara en calor mientras me miraba sonriendo ampliamente.

-Encantada de conocerte Bella, Edward nos ha hablado mucho de ti-parecía muy joven para ser la madre de Edward, llevaba una media melena rizada que le llegaba por los hombros, me resultaba tan cálida, tan…maternal, un sentimiento que nunca antes me habían brindado desgraciadamente, Edward pareció darse cuenta del cambio de mi cara y continuo rápidamente, señalando a un hombre alto y esbelto con la cabellera rubia y con una preciosa sonrisa, muy parecida a la de Edward, sería su padre, pero también parecía muy joven.

-Bella, él es Carlisle, mi padre, es el médico del hospital de Forks-el hombre avanzó hacia mi sin abandonar la sonrisa, tomando mi mano derecha entre sus manos.

-Te digo lo mismo que mi mujer, Bella, es un honor por fin conocerte-le correspondí la sonrisa, esa familia me transmitía mucha felicidad, no estaba siendo tan desagradable, podría decir que incluso me sentía cómoda, como en casa.

-Lo mismo digo, tenía muchas ganas de conoceros a todos-sonreí leve y a continuación comencé a mordisquear mi labio inferior. Todos sonrieron al escuchar el temblor de mi voz, se me notaba a leguas que estaba nerviosa.

Edward continuó presentándome a su familia. Esta vez no le dio tiempo a hablar, un muchacho enorme, me hundió entre sus brazos.
-Bueno, yo soy Emment el hermano de Edward-se me quedo mirando con curiosidad y después dirigió su mirada a Edward- Hermanito, no tiene nada que ver, con tus habituales novias, es...normal-dibujó dos comas en el aire al pronunciar novias, yo le miré con las cejas enarcadas, ¿cómo debería tomarme eso? Edward le arreó un puñetazo en el hombro, y el retrocedió con la mano posada en el hombro, me miró con cara de dolor, claramente fingida-Encantado de conocerte Bella.

-Bueno, ya solo queda Jasper, es mi otro hermano, como verás es mas tímido que Emment- Señaló riéndose a un chico más delgado, también muy alto y avanzaba hacia mí con timidez, nos llevaríamos bien, creo que ya teníamos algo en común. Avancé yo también para hacérselo mas fácil, comprendía que esas situaciones eran difíciles. Me acerqué le sonreí, le di un beso en cada mejilla.

-Encantada, soy Bella.-me miraba sonriendo, lo afirmó: nos llevaríamos muy bien.

-Lo mismo te digo Bella, yo soy Jasper- nos miramos durante unos segundos y explotamos en una carcajada. Todos nos miraban confundidos, normal, yo también lo estaría, nos acabábamos de conocer y parecíamos amigos de toda la vida.
Me di la vuelta y volví hacia Edward que me miraba de la misma manera que me miraba en la puerta de mi casa antes de venir, entonces decidí continuar con el juego

-Bella Swan 2, Edward cullen 0-,pronuncié cuando ya estaba lo suficiente cerca para que me oyera con claridad, y lo acompañé de una risita. Su cara cambió por completo, sonreía, y los ojos le brillaban, le escrute con la mirada intentando adivinar que estaba tramando, giró sobre sus talones haciéndole frente a su familia mientras pronunciaba aquellas palabras que jamas pensé que podían salir de la boca de Edward Cullen.

-Esto...bueno... traje a Bella hasta aquí para presentarlos formalmente, ella es...mi novia.- su novia...¿yo?, wuau, no sabia que decir, senti como unos finos brazos me daban un caluroso abrazo.

-Oh bienvenida cariño- Esme era tan amorosa y eso que la acababa de conocer, pero sabia que me hubiera gustado que ella fuera mi madre- estamos encantados de que Edward por fin haya encontrado a la persona adecuada en subida, sabes..-se toco el mentón con gesto pensativo-si lo pienso bien Edward nunca nos a traído a sus novias a casa y la verdad es que por lo que se de mi hijo y créeme que es mucho, es un picaflor*, así que tu debes de ser importante-finalizo dándome un sonoro beso en la mejilla.

Edward a mi lado carraspeo y me miro un poco avergonzado por las palabras de su madre pero con una sonrisa en el rostro.

-Bueno, mama gracias por tu aportación.

-Bella te enseñare el cuarto...bueno ¿quieres compartirlo con Edward supongo?- Esme tomo mi mano y avanzamos hasta las escaleras.

¿ quería compartir cuarto con Edward? si era su novia tendría que compartirlo ¿no?, ¿ quería Edward que invadiera su habitación?, mire a Edward, que me estaba mirando de forma tan linda que me derritio y asintio con la cabeza ante mi pregunta no formulada.

-Claro Esme, espero que no sea una molestia, la sonreia calidamente.

-Claro que no cariño.

La madre de Edward me enseño la habitación que compartiría con este, era de colores ocres con una mezcla de colores azules, decorada de forma acogedora y moderna, en una de las paredes había un enorme ventanal que daba hacia el bosque. También había una puerta la cual supuse daría a un baño y por ultimo fije mi vista ante la enorme cama de colores ocres e igual que el resto de la habitación se combinada con unos cojines color azul.

Avance hacia la cama y la toque minimamente con las yemas de los dedos, dormiría con Edward y la verdad no sabia como tomarme eso, si Edward se enteraba de lo ocurrido quizá ya no quería que formara parte de su vida porque estaba sucia.

Note como unos fuertes brazos me abrazaron por detrás y pensé cuando Esme había salido de la habitación y Edward había entrado.

-Bella, ya he subido las cosas- me beso en el cuello y dio unas pequeñas lamidas, en este punto yo ya no sabia ni donde tenia mis piernas- ¿quieres darte una ducha antes de cenar? ha sido un viaje largo y así te relajaras un poco aunque Swan creo que en mis brazos te relajas mucho mejor- me volteo y empezó a besarme, al principio me resistí un poco, pero luego me fui dejando llevar.

No se como pero acabamos los dos tumbados en la cama regalándonos caricias y besos apasionados. Queria dejarme llevar, no pensar en los sucedido y lo hice.

Nos seguimos besando cada vez de forma mas apasionada.

-Chicos por favor a cenar- dijo Esme desde el otro lado de la puerta.

Edward me dio otro beso introduciendo su lengua en mi boca y luego otro mas casto, para levantarnos y salir de la habitación con el agarrándome la cintura.

La cena fue muy amena y tranquila, paso con Esme y Carlisle contando historias de cuando Edward era pequeño, como metia arena en los pantalones de sus compañeros de guardería y muchas mas chiquilladas. Se sentía tan bien estar con ellos era como si fueran mi familia, claro que nunca había tenido una por lo que no sabia como se sentía de verdad tenerla.

Una vez terminada la cena Esme se fue a atender una llamada de teléfono y Edward se escabullo para no recoger, por lo que Carlisle y yo recogimos la mesa y fuimos metiendo los platos en el lavavajillas.

-¿que estas estudiando, Bella?-pregunto Carlisle mientras metía un vaso en la bandeja del lavavajillas.

-Periodismo- le dedique una sonrisa.

-¿que tipo de periodismo? creo que hay distintas ramas ¿no?.

-Si, hay distintas ramas, yo estudio el periodismo relacionado con la prensa escrita, me encanta escribir y considere que seria una buena forma de expresarme.

-Si, tienes toda la razón pequeña- me sonrió tiernamente- podrías escribir un libro, yo escribí uno sobre neurocirugía.

-¿neurocirugía?, ¿eres neurocirujano?- me sorprendí, Edward me había dicho que era medico pero nada mas.

-Si- me sonrió y en ese momento terminamos de llenar el aparato de platos, vasos...


Ya era bien entrada la noche y estaba cambiándome en el baño, Edward me esperaba al otro lado de la puerta, estaba tan nerviosa... decidí no retrasarlo mas y salir.

Edward ya estaba en la cama tumbado de costado solo con unos boxers, ya que la manta había quedado a sus pies. Me adentre sigilosamente en la cama y me tape con la sabana, nada mas terminar de acomodarme Edward me abrazo y me acerco a su cuerpo.

-Le has caído muy bien a mis padres sabes, creo que ya te quieren mas que a mi- hablo dejando besos por mi cuello, mis hombros, acariciando mi cintura, resulto raro por que esta vez no pensé en nada mas que quien estaba allí era Edward y que el jamas me haría daño en lo que había estado conociéndole me había demostrado que era una persona digna de confianza. Asi que pasara lo que pasara esta noche estaría satisfecha con el resultado.

Me gire y le di un beso en la boca, al cual el respondió gustoso. Nos empezamos a acariciar y con cuidado el empezó a quitarme el pijama.

-Bella, ¿estas segura?, la ultima vez que intente algo saliste corriendo...asi que...

-Si eres tu, estoy segura- le di un beso suave que demostraba que me había enamorado poquito a poco de el y que sin el yo hubiera permanecido entre las oscuras aguas en las que me había encontrado antes de conocerle.

Seguimos besándonos, acariciándonos de forma acuciante, hasta que nuestros pijamas cayeron desparramados por la habitación. Nuestros besos se volvieron impacientes y el bajo sus labios hacia mis pechos, mientras yo acariciaba su torso.

-Edw..

-Tranquila, mi princesa.

Finalmente entre caricias y besos se hundió en mi, volviéndome totalmente loca y desesperada por tener mas de el. Seguimos la danza que nuestros cuerpos nos marcaban.

-Bella te quie-ero.

-Oh dios Edw-ard, y-yo a tii.

Y con esta declaración de amor nos dejamos ir uniéndonos en una sola persona.

Recostada en el bese su hombro una y otra vez dejando su tacto, su sabor, su olor marcado en mi. Edward se removió y me estrecho mas contra el.

-Eres mi chica perfecta- dijo con un ojillo abierto, y una enorme sonrisa colgada en su rostro, esto basto para derretirme-ahora duerme no quiero ser el culpable de que no duermas...- se quedo pensativo-...bueno quizá si, asi podriamos repetir-dijo enarcando las cejas mientras me dedicaba una de sus sonrisas mas picaronas.

-¡Dios me he echado un novio pervertido!-bromee tapandome los ojos.

- Tontita, anda vamos a dormir que mañana vienen mis hermanos.

Y con un beso ambos nos quedamos dormidos.


Las primeras luces del día asomaron por la ventana, desperezándome, sentí unos brazos fuertes y cálidos a mi alrededor.


Sentimos mucho el retraso, hemos tenido los exámenes finales y al final no acabamos muy bien a ambas nos quedaron las matematicas así que si nos dejaran muchos reviews nos alegrarían muchiisimo.

¿que os ha parecido las historia?, si tenéis preguntas, consejos o críticas decirnolas, eso si todo de forma educada por favor, aunque no dudamos que sea así.

Dentro de mas o menos 1 o 2 capitulos se sabrá lo sucedido con Bella. :D

Y por ultimo muchísimas gracias a todas las lectoras de este fic, al igual que miles de gracias por sus reviews, alertas y favoritos :D sois un encanto.

Muchos besazos ^^

Nerea y Soraya.

Neraya-Swan. :D