PERDÓN por desaparecer. Intenté entrar a la week de otra ship (no logré terminarla jsjsj).
Pero espero disfruten este cap~
John no quería abrir los ojos. Sabía que había estado durmiendo por un buen rato, podía sentirlo en su cuerpo entumecido, pero que a la vez se sentían tan cómodo, a salvo. A pesar de estar despierto, no quería levantarse… hasta que recordó donde estaba, que estaba en medio de una situación de vida o muerte. Abrió los ojos, tratando de levantarse de inmediato, pero sus pies solo sentían el aire.
—Tranquilo, está bien. Todo está arreglado. Si sigues moviéndote así solo vas a conseguir que te deje caer.
La voz de Rojo sonaba tan cerca, no pudo evitar mirar hacia arriba, entendiendo lo que pasaba. Rojo estaba cargándolo entre sus brazos con firmeza pero sin apretarlo demasiado. Arriba podía ver el cielo azul y a su alrededor el verde de los campos; estaban afuera del palacio subterráneo. No sabía exactamente en qué parte del mundo estaban, pero si sus suposiciones eran ciertas suponía que en alguna parte de Irlanda.
Dejó de resistirse, buscando a su equipo con la mirada—: ¿Y los demás? ¿El ejército, el príncipe…?
—Todo está resuelto. La princesa está con Liz y Abe en el avión que, eh, "pedimos prestado" para venir aquí. Liz destruyó la corona para que nadie pueda volver a despertar el ejército. Y el príncipe, pues el… —Hellboy hizo una pausa, queriendo buscar una manera de explicar lo que había ocurrido.
—Entiendo —John respondió. No era tonto y había pasado suficiente tiempo con el príncipe para reconocer lo orgulloso que podía hacer—. Me alegra que lográramos salvar al mundo una vez más —rió suavemente hasta que notó la situación en la que estaba, los brazos de Hellboy a su alrededor. Se sonrojó y apartó la mirada nervioso. —Ya puedes bajarme, estoy bien. Perdón por hacerte tener que traerme durante todo el camino.
—Nope. No te bajaré —respondió Hellboy—. Si te bajo podrías tratar de huir y no podemos seguir haciendo eso. Bueno, yo no quiero seguir haciendo eso.
John se puso a pensar a que se refería con huir… Hasta que el beso volvió a su memoria. Había sido algo impulsivo, algo del momento por si no lograba salir de esta, pero ahora tenía que enfrentar las consecuencias de lo que había hecho. No solo eso, si lo que suponía era cierto, lo más probable era que Liz y Abe le hubieran contado lo que había pasado, sobre su lazo, que eran mates… ese debía ser su trabajo, debió habérselo dicho cuando tuvo la oportunidad y no después de que, por su culpa, sufriera más de la cuenta por el lazo roto.
Mierda, tenía que hacer algo. Él tenía razón, no podía seguir huyendo.
—Rojo, yo…
—Lo siento mucho John, por pedir que te transfirieran a la Antártica. Por tratar de hacer que te alejaras de mí y por hacerte sentir miserable sobre todo este asunto.
—No es tu culpa —respondió confundido John—, tu no sabías nada de esto, no sabías lo que hice… ¿Liz y Abe te lo dijeron? De seguro te dijeron que significaba ser mates, de seguro no se atrevieron a decirte cómo… lo que hice. Yo soy quien debería disculparse, lo que hice…
—No estoy seguro de que es lo que crees que hiciste, pero puedo asegurarte que no fue tu culpa. Nuala dijo que mi "parte demoniaca" te escogió, o algo así pero... eso no es verdad. John, llevo meses sabiendo que lo que siento por ti es más que solo amistad, pero tenía tanto miedo. Cuando te lesionaste el hombro supe lo peligroso que sería tenerte a mi lado y por eso pensé que sería mejor si te mantenía lejos. Es cierto que no estaba consiente cuando creamos nuestro lazo, pero no fue un error. Bueno, fue un error el haber hecho todo eso sin tu permiso… Yo debería ser quien se disculpe.
—No fuiste tú, Rojo, fue tu parte demoniaca. Fue mi culpa el dejar que hicieras eso cuando sabía que no estabas consiente —John hizo una pausa, jugueteando con el collar que aun colgaba de su pecho sin atreverse a mirarlo a los ojos, pensando—. ¿Dices que hace meses sientes esto? Puede que desde hace meses tu parte demoníaca haya notado lo que soy, mi poder y por eso crees que sientes algo por mí. Pero la verdad…
—John, escúchame y escúchame bien. ¿Sabes por qué pedí que te transfirieran? No fue por lo que sea que estés imaginando, lo hice porque creí que así te protegería de mi y de los peligros de esta línea de trabajo. Pero me equivoqué. Porque tú eres la persona más maravillosa, la persona en la que más confío y que sé, siempre estará de nuestro lado. Eres hermoso y especial, con poderes o sin ellos; lo supe desde que llegaste al buró y no nos rechazaste, desde que te vi hacer todo por protegernos; incluso si no sintiera esto por ti, puedo reconocer que eres alguien noble. No me importa si crees que es mi parte demoniaca o lo que sea que te estés diciendo para tratar de escaparte de esto, yo sé lo que quiero. Te quiero a ti. Te amo John Myers, por ser quien eres; no me importa lo demás.
—Tu dijiste que me…
—Sip. Y lo diré las veces que sean necesarias para que te entre a la cabeza. Te amo, te amo, te amo —dijo riendo—. Y si ese beso que me diste en la sala del trono es alguna indicación, espero que sientas lo mismo.
John se ruborizó de pronto al recordar el beso pero sabiendo que no tenía caso negarlo—: Era para ponerte un hechizo de protección p-pero… si siento lo mismo. Perdón por haberlo hecho sin pedir permiso.
—No vuelvas a disculparte ¿Sí? A partir de ahora puedes besarme tanto como quieras… De hecho, no me molestaría si quisieras un beso ahora mismo —dijo, un poco en broma pero disimulando sus propias ganas de besarlo. Pero John no había sido quien dio el permiso, así que no se aprovecharía.
—Me siento algo estúpido. Si tan solo hubiera hablado contigo desde el principio nada de esto se hubiera complicado tanto. Pero tenía tanto miedo…
—Y eso fue mi culpa. Yo también debí hablar contigo de lo que me preocupaba en lugar de ir con Manning. En lugar de alimentar más tu miedo. Lo siento y tienes todo el derecho de estar enojado conmigo por dejar que esto creciera tanto.
Como respuesta, John lo besó.
—Tu, gran simio Rojo. Nunca podría enojarme contigo… también fue mi culpa por mantener todo el asunto de los mates en secreto. Ambos fuimos un par de tontos que desperdiciaron mucho tiempo con boberías.
—Si lo somos, pero no quiero desperdiciar más… así que, John, ¿Quieres ser mi pareja? —Hellboy dijo torpemente. No quería que hubiera confusiones más y aunque la respuesta fuera obvia a los ojos de los demás, él quería hacer las cosas formalmente.
John lo miró algo sorprendido, cambiando su expresión a una sonrisa mientras fingía que pensaba en su respuesta —Hm, ¿quiero?... ¡Por supuesto que acepto!
Hellboy sonrío ante la respuesta, sosteniendo a John más cerca de sí mismo. Nunca pensó que podría ser tan feliz en su vida como en este momento. Lo beso una vez más pensando lo afortunado que era de poder besar al hombre que amaba y que podría besarlo por el resto de sus vidas.
John correspondió el beso y, susurrando un poco nervioso continuó—: Quizás podríamos intentar lo de ser mates de nuevo. Si estás de acuerdo —dijo con un susurró que Rojo captó rápidamente, sonriendo.
Oh, estaba más que dispuesto a volver a hacerlo su mate.
—¿Ya aclararon todo? ¡Por fin! Me alegra que finalmente decidieron hablar u arreglar las cosas como dos adultos. Felicidades por su relación y blah, blah, blah —Liz se acercó a la pareja. Para este momento, Hellboy ya había bajado a John que se había vuelto consiente de la ropa que llevaba puesta, la túnica que el príncipe le había otorgado y que Hellboy no paraba de mirar con cierto fuego en la mirada, lo cual lo hizo sonrojar. —Ahora, si ya terminaron, debemos regresar al buró. Estoy segura que Mannings nos matará cuando regresemos, pero salvamos al mundo ¿no? eso debe contar para algo. Abe y Nuala nos esperan en el jet así que vamos.
—No.
La voz de John sorprendió a ambos que lo miraron con duda.
—¿Qué quieres decir con "no"? John, tenemos que volver…
—Lo siento pero no podemos. No podemos regresar después de todo lo que acaba de pasar —Hellboy abrió la boca como queriendo protestar algo, pero John siguió—, no me refiero a lo nuestro, tú y yo estamos bien. A lo que me refiero es a la razón por la que esta estúpida pelea inicio en primer lugar. El príncipe, aunque sus métodos fueran los equivocados, tenía un poco de razón. La humanidad ha olvidado su parte del trato por siglos, ha olvidado todo sobre la magia por demasiado tiempo y es injusto; el buró nos ha pedido permanecer en las sombras y eso no está bien. Es cierto que los humanos como grupo tendemos a atacar lo que no conocemos, a lo que tememos… pero si nunca nos tomamos el tiempo de conocerlo y nos vivimos ignorándolo jamás cambiara nada. Necesitamos que estas historias se conozcan, sean comprendidas... —dijo, su mirada cambiando hacia Liz—. Sé que no es justo pedirles algo así, pedir que ustedes den la cara ante la humanidad, pero ahora que hemos llegado hasta aquí no podremos dar vuelta atrás. Y me gustaría poder contar con el apoyo de todos ustedes para lograrlo.
—John, sabes qué siempre te apoyaremos pero, ¿Cómo planeas lograrlo? No es algo que se pueda lograr de la noche a la mañana, algo que podamos lograr solo nosotros.
—Bueno, sé que no tomará de la noche a la mañana. Pero tengo confianza en que lo lograremos. En particular por algo que encontré durante mi estancia en su antiguo palacio —se dirigió a Nuala—. Princesa, sé que tal vez no debería pedirle esto, después de todo lo que ha tenido que pasar, pero la sangre real corre en sus venas. Es su derecho y obligación el gobernar, un derecho que le fue negado por años por los miedos de su padre y por el odio de su hermano pero que ahora necesitaremos más que nunca… si así lo decides; jamás la obligaría a tomar una decisión así si no fuera necesario.
Nuala se quedó callada por unos momentos, entendiendo lo que las palabras de John implicaban. Sabiendo que, a pesar de todo, tenía un deber con la gente que por años había confiado en su familia para guiarlos. —Confío en ti John. Lo que necesites, haré mi mayor esfuerzo por ayudarte a cumplirlo.
—Nosotros también —Abe se acercó a la princesa, seguido de Liz—, ayudaremos a Nuala en lo que sea necesario, te ayudaremos para que este plan funcione.
—Muchas gracias —John exclamó sintiendo la emoción en su voz. Nunca antes había sentido algo así, esta sensación cálida que le daba un sentido de pertenencia, de que finalmente estaba donde debería estar—, gracias por todo.
—No quiero romper el momento pero, ¿cuál es este plan tuyo para lograr todo lo que te propones? Suena aún suena s algo muy difícil solo para nosotros…
Como única respuesta John sonrió.
Okay, un comentario sobre lo cursi de todo esto. Originalmente iba a poner a Hellboy como alguien más frio en plan "Solo te diré que te amo una vez, no me hagas repetirlo" porque creí que sería más lógico para el personaje… antes de darme cuenta de que en el canon que está con Liz, literal haría todo por ella y es súper empalagoso (acosador *coff*), celoso y hasta cursi a veces. Por lo que decidí que fuera más abierto con John. ¿Puede que sea OoC? Sip, pero tomé mi decisión jajaja.
