Capitulo dos.

Primer encuentro.

Observé detenidamente el salón, aún quedaban alumnos por entrar, pero ya había gente. Ahora la mayoría observaba, aunque el profesor estaba concentrado mirando unos papeles.

Con mi vista periférica capté unos ojos celestes, mi estomago dio un vuelco al mirarlos detenidamente. Era un chico castaño, muy guapo, su pelo suave estaba peinado a un costado, con algunos mechones fuera de lugar, y su rostro era de rasgos finos. Estaba sentado junto a otro chico también atractivo, sus ojos azules verdosos penetrantes, aunque no tanto como los de su compañero, nos observaban con recelo.

No sé en qué momento dejé de estar en el mismo mundo que los demás, pero Jake ya no estaba a mi lado, se encontraba sentado en uno de los últimos bancos. Rápidamente le entregué el comprobante de asistencia al profesor y me dirigí junto al hombre lobo.

-¿Qué sucede, Vale?- preguntó Jacob preocupado. A pesar de estar siempre bromeando sabía que se preocupaba por la que ahora era su nueva familia y siempre estaba pendiente de todo, y sabía que si algo le llegara a pasar a Nessie él ya no sería igual, ni siquiera si tendría la fuerza para seguir vivo.

-Nada Jake, solo vigilaba por si acaso- respondí sonriendo, luego miré al chico bonito, estaba jugando con un papel entre sus manos, con el ceño fruncido, metido en su mundo.

Lo entendía, yo siempre iba en lo que parecía otra órbita. Desde que mi vida se había convertido en un completo desastre, cuando era humana, acostumbraba a dejar de pensar muy seguido, o en otro caso, pensaba en todo lo que había sucedido.

Antes mi vida tenía un pequeño sentido, mi hermana, ella era mi mejor amiga, incluso la madre que no teníamos, pero cuando enfermó yo tenía apenas seis años, y no luchó por vivir, simplemente se dejó morir, lentamente, mientras yo veía como día a día empeoraba, pero nunca quiso buscar algún remedio para lo que tenía, no le importó el hecho de que yo me quedaría sola si ella no estaba. No resistió. Yo no era nada importante para ella. Desde entonces tuve que aprender a cuidar de mí, me la pase de orfanato en orfanato. Maduré desde muy pequeña, por lo que ahora, que tenía toda la eternidad, me la pasaba haciendo ridiculeces.

Cuando por fin una familia me adoptó, a los trece. Lo poco contenta que estaba se esfumó a las… ¿Cuánto? Dieciocho horas.

Mi padre me violó a los catorce. Mi vida se convirtió en un horror entonces, comencé a cortarme, pero él me descubrió, y todo fue aún peor.

Años después intenté suicidarme, muchas veces, todas fallaron. Menos una. Estaba a punto de morir. Mi vida cambió radicalmente, aún no decido si para mejor, o peor. Jasper me encontró, raro, ¿no? Bueno, algo más raro fue que él me convirtió, creo que le recordé a Rosalie, no estoy segura.

Desde entonces mi existencia es monótona, siempre aparentando. Aunque no creo que esto sea aparentar, no puedo fingir algo que no sé que es. Felicidad.

-Bueno, para la próxima clase realicen las actividades de las páginas sesenta y nueve y setenta- la voz del profesor me sacó de mis pensamientos.

El celular de Jake sonó, informándonos que le había llegado un mensaje.

-Nessie quiere que nos encontremos- movió las cejas pervertidamente -¿puedes arreglártelas sola?- preguntó.

-Creo que sí, ve- me miró, primero inseguro, luego me sonrió y se fue.

Recogí mis libros tranquilamente, aún triste por la oleada de recuerdos que había tenido. Me coloqué la mochila y caminé distraídamente hasta la puerta. Choqué con alguien, haciendo que sus apuntes cayeran.

-¡Lo siento! Iba distraída- me disculpé –fue mi culpa.

-No, yo también estaba distraído- dijo una voz suave, levanté la vista para mirar a la persona dueña de la voz. El chico de ojos celestes estaba frente a mí, agachado recogiendo sus cosas.

'Idiota, ayúdalo, no te quedes ahí parada'

Dijo una voz dentro de mí. Rápidamente agarré algunos papeles.

-Soy Louis Tomlinson- se presentó.

-Valerie Hale- sonreí, me devolvió la sonrisa, y por un momento creí que esto no era real, el chico simplemente era hermoso.

De repente estaba mareada.

-¿Qué clase tienes ahora?- preguntó.

Miré en los horarios que me había dado Jake.

-Español- dije.

-¡También yo!- inclinó la cabeza hacia un lado -¿te acompaño?

-Claro.

Mientras caminábamos por uno de los pasillos, me detuve a mirarlo, disimuladamente, claro está.

A pesar de su rostro angelical y su sonrisa encantadora, sus brillantes ojos mostraban algo se recelo, como su amigo, constantemente mirando, vigilando, como si se cuidara de mí, como si supiera que algo andaba mal conmigo.

Su esencia era algo extraña, diferente a la de los demás humanos, pero aún así apetitosa.

'Piensa en otra cosa, ¡maldita sea!' Mi garganta comenzaba a arder, y esto de estar entre cientos de humanos era peligroso, porque no tenía experiencia.

-¿Te encuentras bien?

-Si- susurré, sin dejar que el aire pase.

-Yo creo que no, te vez algo sofocada- insistió.

-Estoy bien- dije, aunque claramente no me creyó.

Las clases transcurrieron casi tan parecidas como la primera, solo que esta vez tenía a Louis que me guiaba. Charlamos hasta la hora del almuerzo, era realmente agradable, siempre sonriendo, como Jake, pero también raro, se notaba a kilómetros que escondía algo.

-Cuéntame de tu familia- pidió interesado.

-Bueno…yo vivo con mis tíos Alice y Jasper, y con mis hermanos, ya que mis padres murieron en un accidente automovilístico –suspiré –es bastante largo…

-Tenemos bastante tiempo.

-Está bien, la hermana de Jasper, Rosalie, tiene dos hijas adoptadas, Lourdes y Jade, ella y su novio Emmett son muy generosos, y las ayudaron a salir de un lugar horrible –Louis me escuchaba con demasiado interés, mirando cada uno de mis gestos –y Edward y Bella tienen a Nessie y Stephanie, se casaron hace pocos años, Emmett es el padrino de una de ellas, así que todos estamos emparentados. ¡Oh! Claro, también están Carlisle y Esme, ella es hermana de Bella –proseguí tratando de no ponerme nerviosa –cuéntame de ti.

-No soy tan interesante como parezco –rió –vine desde Londres con unos amigos, estaba cansado de aquella vida, así que un día me levanté decidido a irme, y así lo hice.

-¿Así de fácil?

-Claro que sí. Si quieres ir a algún lugar puedes ir, nada te detiene.

-Eres un poeta profesional –bromeé.

-Exacto –dijo agrandado, sonriendo.

Llegamos a la cafetería entre bromas y risas, ahora estaba un poco más desenvuelto, aunque podía notar a veces su postura a la defensiva.

Cuando se despidió para ir con sus amigos y yo con mi familia, lo hizo con un beso en la mejilla, me extrañó demasiado que no se alejara ante el contacto gélido, pero hizo caso omiso.

-¿Nuevo amigo, Valerie? –preguntó Jacob, obviamente en doble sentido.

-Debes tener cuidado con quién hablas, nadie puede saber lo que somos –me advirtió.

-Lo sé, Edward, él no es peligroso –informé.

-Nuestra pequeña se siente atraída hacia su compañero de clases –se metió Jake, otra vez –su primera atracción hacia el sexo opuesto –secó una lágrima imaginaria. Edward rió.

-Hay que admitir que el chico es bastante apuesto –intervino Nessie para molestar a su novio.

-Sí, mira sus ojos –dijo Bella.

Ahora los dos tenían el ceño fruncido, enojados.

Bella, Nessie y yo nos dimos una mirada cómplice. Aunque Jacob y Edward estén siempre peleando por cualquier razón, eran dos gotas de agua, pero ninguno de los dos lo admitiría jamás.

Escuché unas pisadas humanas que veían hacia nosotros.

-Valerie, nos encontramos de nuevo –dijo una voz que me sonaba conocida, volteé para ver a Mark Campbell.

-No nos encontramos, viniste a buscarme –respondí cortante.

-No piensas dejarme plantado, ¿o sí? Decidimos almorzar juntos.

-¿Disculpa? Decidiste –le corregí.

-Vamos a mi mesa, luego irás con ellas –miró a las chicas con un aspecto deseoso.

-Te he dicho que no, ¿no me has escuchado? Cuando alguien dice no, es NO.

-Se que quieres, tu familia no nos dirá nada.

-Oye, te está diciendo que no, aprende a respetar a las mujeres y vete, antes de que me obligues a echarte –intervino Edward cuando vio que el chico comenzaba a ponerse tenso.

-¿Quieres apostar? –le preguntó, ahora dándome la espalda. Ed mantenía una postura relajada, y eso hacía que Mark se enfureciera.

-No estoy para tus niñadas –le respondió.

Sabía que el vampiro no iba a hacer nada, porque si lo hacía podía llegar a matarlo, incluso creo que dejaría que el otro inservible lo golpeara.

-Mark, no hagas de esto una pelea, ya déjalo –la voz de Louis se hizo presente, lo empujó levemente. Detrás de él venían dos chicos castaños y uno rubio. Uno de los castaños tenía un aspecto rebelde, intimidante, mientras que el otro era todo lo contrario. El rubio, a la vista era adorable, tenía los ojos azules y las mejillas sonrojadas.

Nada que ver con Mark.

-No te metas, Tomlinson, tú y tus guardaespaldas deberían irse –advirtió con el tono de amenaza en su voz.

-No me obligues a repetir lo que sucedió hace unas semanas –cuando Louis dijo eso, Mark lo miró de mala manera, suspiró, le hizo unas señas a sus amigos y se fue a su mesa.

-Gracias –dijo Bella –de no haber sido por ti, ahora estaríamos en una pelea.

-No hay porqué –sonrió, y me derretí…metafóricamente.


Hoola, ¿como están?

¿Les gustó el segundo capi?

Como me he atrasado en subir este capitulo les recompensaré. Pensé en subir un One-Shot de Liam que escribí hace unos meses, pero creí que es mejor subir el tercer capitulo de esta historia.

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