Hola! Despues de tanto tiempo (?

SmallWriter


Capitulo siete.

Los Denali.

Otra vez.

Viajando como había sido en estos trescientos años. Por supuesto, en ese tiempo no volví a ver a Louis.

Ahora nos dirigíamos a Alaska, donde estaban los Denali, una familia como la nuestra, pero con menos integrantes. Aunque tenía entendido que antes eran menos.

Vimos a lo lejos la gran casa, todos estaban afuera esperándonos.

Cuando llegamos nos recibieron tan amables como recordaba, excepto Bianca, ella se había unido a su familia unos años después que yo a los Cullen.

Eleazar, Carmen, Tanya, Irina, Kate, Lexi y Bianca tenían una enorme sonrisa en el rostro, algunas fingidas.

-Hola Valerie, estás tal cual como recordaba –bromeó Carmen. Solo sonreí.

Nos adentramos al hogar de los Denali, yo un poco incómoda.

-Carlisle –llamó Eleazar. Este lo miró –hemos descubierto algo que te va a sorprender muchísimo.

-Ilumíname –le respondió riendo.

-Existe una raza como la de Nessie –esta vez todos lo miramos –solo que ellos son humanos, comunes y corrientes, pero como la hija de Edward y Bella, llegan a un punto de su edad en el que dejan de crecer.

-Eso es…totalmente ilógico.

-Lo sé, pero así es. Estuvimos con ellos, incluso mi hija –dijo señalando a Bianca –ha…experimentado sentimientos con uno de los de esa especie.

Edward se tensó y rápidamente volteó a observarme.

-Valerie –murmuró.

-¿Qué sucede? –pregunté asustada. Su postura se relajó.

-No es todo como creías, ¿verdad? –sonrió.

-No logro comprenderte.

-¿Recuerdas a tus amigos? –Gruñí –parece que olvidaron comentarte el hecho de que tienen algo en común con nosotros –dejé de ponerme a la defensiva y miré a mi alrededor. Los Cullen estaban sorprendidos, comprendiendo lo que yo no, y los Denali observaban confundidos la escena.

Una chispa se prendió dentro de mí. ¿Louis, Harry, Niall, Zayn y Liam eran de los que estaban hablando? ¿Ellos estaban vivos? Eso era imposible.

La esperanza de poner mirarlo a los ojos otra vez volvió.

No, imposible. Completamente imposible. Ellos habían muerto hace siglos, y yo no podía evitarlo, era algo común en los humanos. Ellos tenían solo una vida, lo que creo que lo hacía más emocionante. Podían vivir día a día haciendo lo que desearan, porque el futuro era incierto. En cambio, para nosotros solo era la monotonía de existir, ocupar un lugar en el espacio. Al menos eso era para mí, que no tenía con quien compartir esa eternidad.

Tenía la manía de salir corriendo de los problemas, y esta no fue la excepción. Salí corriendo de aquella casa que pocas veces había visitado.

Me dirigí a las montañas, donde me quedé sentada durante unas horas. Era bueno que nadie me hubiera seguido, ahora necesitaba estar sola.

Me entretuve un buen rato escuchando el sonido de un río que se encontraba a unos metros, aunque no lo podía ver.

Fui hasta unos árboles que había cerca de mí. Pisé un pequeño papel, y aburrida como estaba, lo recogí.

'Siempre te esperaré'

Tenía escrito en tinta de impresora, las letras estaban un poco borroneadas, pero se leía perfectamente lo que decía. Un sentimiento extraño recorrió mi estómago.

Suspiré y tiré el papel. No lo necesitaba.

Corrí de vuelta hacia el pueblo y entré a un kiosco que se encontraba cerca de la casa a la cual me dirigía.

-Hola –susurré tímidamente mientras me acercaba al mostrador.

-¿Qué se te ofrece? –preguntó el chico que aún no se dignaba a mirarme.

-Eemm…chicles…de menta –respondí. Él suspiró con poca paciencia.

-Mira, están allí, ¿no los v…? –su frase quedó en el aire cuando me vio. Miré hacia donde me señalaba. –lo-lo siento –se disculpó, rápidamente se levantó de la silla y agarró una tableta de los chicles que le había pedido. -¿te acabas de mudar? –preguntó mirándome de una manera no muy linda.

-No, estoy de visita –dije cortante.

-Si quieres puedo enseñarte el lugar…

-Tengo quien lo haga, gracias –respondí tajante. -¿me puedes decir cuánto es? –me miró enfadado y luego sonrió.

Pagué y me largué de ahí.

Un vampiro comprando chicles, completamente idiota, lo sé. Pero había descubierto que me recordaban al sabor de sus labios. Solo que faltaba algo, él, su esencia, pensé.

Al ingresar a la casa de los Denali vi que todos estaban ahí, supongo que esperándome.

-No vuelvas a hacer eso –susurró Esme mientras me abrazaba. -¿eso son chicles? –preguntó.

-Eemmm… ¿sí? –respondí dudosa.

-Luego me contarás –dijo confundida. Asentí.

¿Esto que decían los Denali era verdad? Los Cullen confiaban plenamente en lo que decían, ellos llevaban siglos de familiaridad, pero yo no, y no sabía si creerles.

¿Louis está vivo? Pensándolo así se me hacía más difícil creer. Me llevó años, muchos años, acostumbrarme a la idea de que había muerto. Y enterarme de la nada que posiblemente seguía con vida me costaba.

Pero de todas formas, si esto era verdad, no había probabilidades de que lo encuentre de nuevo, teniendo todo el planeta para buscar, y si lo hacía habría que ver si me perdonaba por haberme ido, cosa que tampoco creo.


Un poco corto, lo sé, pero estos días estuve viajando muuuuucho, entonces como que me despegué de la historia y se me fue un poco la imaginación .

Espero que les haya gustado este cap!

Nos vemos en el próximo, que lo subo en un ratissss.

SmallWriter

OH DIOS! LO OLVIDABA! YA ESCUCHARON STORY OF MY LIFE!? NO ES LA CANCIÓN MAS PER-FECT DEL MUNDO!?