-La mejor, te lo aseguro –él suspiró y me observó durante unos minutos, luego, incómodo miró hacia ambos lados -¿Qué ha pasado contigo? –le pregunté.

-¿Cómo que, que…? –Señalé sus tatuajes –Oh, no lo sé, se suponía que no me gustaban.

Hubo un silencio, incómodo de su parte, ya que yo no dejaba de mirarlo.

-Mjm… -susurré.

-¿Cómo has estado todo este tiempo? –preguntó.

-¿Por qué diablos no me habías dicho nada de esto? –le respondí.

-Tampoco recuerdo que tú me hayas dicho alguna vez que eras un vampiro.

-¿De dónde diablos…? –iba a decir, per él me interrumpió. ¿Cómo sabía que yo era lo que era?

-Lo supe desde el primer momento en que te vi –murmuró.

-Eres un idiota, te creí muerto durante más de doscientos años, estúpido –le recriminé.

-Pero un idiota apuesto –sonrió.

-¿Te acuerdas de eso? –pregunté sorprendida.

-Recuerdo cada detalle de cada minuto en los que estuvimos juntos.

-¿Puedo… puedo abrazarte? –pregunté temerosa. Lo había extrañado tanto. Miré sus labios y recordé cuando me había besado.

Él sonrió y me abrazó fuertemente. Su calidez me invadió nuevamente, trayendo recuerdos. Alcé mis brazos y acaricié su cabello, aún más suave de lo que recordaba.

-Creo que debemos hablar –susurró en mi oído. Me estremecí.

-Sí –afirmé.

Nos separamos, yo con mucho esfuerzo, y nos dirigimos hacia el bosque.

Nos sentamos en un árbol caído que no estaba muy adentro, pero lo suficiente para que nadie nos vea.

-Todo había sido tan difícil cuando me fui –susurré luego de varios minutos en silencio –los primeros años te extrañaba demasiado, los extrañaba.

-¿Nunca has pensado… por qué fue tan difícil separarnos? –preguntó mirándome intensamente. Corrí mi mirada.

-Sí, no te imaginas cuantas veces –contesté. Él seguía mirándome de la misma forma -¿Por qué me miras?

-Mi recuerdo definitivamente no te hiso justicia –dijo. Sonreí un poco.

-Me alegra escuchar eso.

-Mejor, porque planeo decirlo cada vez que te vea.

-¿Cómo están los chicos? Siguen juntos… ¿verdad?

-Sí, y no me creerán cuando les diga que te encontré de nuevo –sus ojos se perdieron observando la oscuridad adentrada al bosque. Me dediqué a mirarlo.

Estaba tan diferente. Sus tatuajes y su forma de vestir lo hacían ver más intimidante, más rebelde. No sabía si este cambio había afectado su personalidad alegre, lo que sí sabía era que definitivamente me encantaba como se veía de esta forma.

-Has cambiado –le susurré.

-Todos lo hemos hecho –respondió ahora mirando mi rostro -¿Para bien o para mal? –sonrió.

-No lo sé –sonreí también –pero ahora te vez más sexy –admití avergonzada, pero sin apartar la vista.

Rió abiertamente y se sonrojó un poco.

-Aunque es raro no ver al adorable Louis –seguí diciendo.

-Puedo ser adorable si quieres.

-Pues tu apariencia no ayuda en eso –ambos sonreímos.

Él extendió su mano, y con un suave roce acarició mi mejilla, cerré los ojos.

-Extrañaba estar así contigo –murmuro, yo solo suspiré en respuesta.

Nos fuimos acercando lentamente, podía sentir su respiración contra mi cara.

¿Estaba bien? Luego de tantos años sin vernos… posiblemente nos arrepentiríamos, posiblemente lo suyo era solo un impulso, posiblemente… hablaba de posibilidades, cualquier cosa podría pasar, y lo dice un vampiro.

-Esto está mal –dije y me separé rápidamente.

-Si –afirmó, una parte de mí se entristeció –debemos volver al instituto.

-Claro

Entramos a la cafetería, donde todos los humanos estaban almorzando, aunque algunos pocos se encontraban en el aparcamiento. Pasé mi vista por todo el lugar. Mi familia estaba sentada en una mesa del fondo, justo al lado de… mis amigos, esos que hacía tanto tiempo no veía.

Todos nos miraban… bueno, no todos, TODOS, pero si mis amigos y mi familia, esperaban ansiosos.

Caminé rápidamente y con una gran sonrisa hasta allí, sintiendo la mirada de Louis detrás de mí, y también sus pasos.

Liam, Niall, Zayn y Harry se levantaron apresurados, recorriendo el trayecto que faltaba, y se unieron a mí con un gran abrazo.

-¡Los extrañé muchísimo! –casi grité riendo. No podía ser más feliz.

-También nosotros Vale, no vuelvas a separarte así –susurró Liam.

-Sí, ¡y no sabes lo insoportable y malhumorado que estaba Lou los primeros años! –dijo Niall en mi oído, aunque claro, toda mi familia lo escuchó, y por las risas de los chicos, ellos también.

Louis miraba la escena incómodamente, ya que estaba parado junto a la mesa en la que se encontraban los vampiros. Y él sabía perfectamente que nunca le agradó a Edward.

-Exacto, no se podía estar cerca de él porque y… -iba a decir Harry, pero su amigo lo interrumpió.

-Bueno, ya basta –se acercó y tomó mi mano. Su cálido tacto hizo que me estremeciera, y una puntada se situó en mi vientre.

Ahora me encontraba en Biología junto a Nessie, que me hablaba con una enorme sonrisa.

-¡Oh, Dios! ¡Fue tan tierno! ¡Tuviste que haber visto tus ojos cuando los viste a todos ahí sentados! ¡Y cómo se iluminaban cada vez que veías a tu amigo! –sonreí incómoda.

-Ja –respondí.

-Valerie, mírame. Necesito que me respondas algo –dijo, cuando volteé a verla me encontré con sus ojos chocolate curiosos y emocionados -¿Sientes algo por…el chico de ojos celestes?

-¿Louis? –pregunté todavía más incómoda.

-Sí.

-No lo sé –respondí sinceramente.

-¡Oh, vamos! ¿Qué te sucede cuando están juntos?

-¿Para qué quieres saber? –ahora si estaba súper incómoda.

-Es que no lo sé. Me llama mucho la atención la manera en como lo miras.

-¿Cómo lo miro? –pregunté intrigada.

-Es difícil de explicar… es como si tus ojos, cada vez que lo ven, tuvieran esa chispa mortal que todos los vampiros pierden. Te comportas diferente, tal vez más cariñosa, más risueña. Más humana –bajé la mirada sorprendida.

-Renesmee –dije, ella ya me estaba observando, así que fue innecesario –Tú… ¿te has drogado o algo? –pregunté.

-¡Oh! Por un momento creí que dirías algo enserio –contestó enfadada, pero con una sonrisa.

-Pff, por favor.

El timbre sonó y salimos apuradas, esta era la última hora de clases, y mi compañera estaba ansiosa por ver a Jake. Nos dirigimos hacia el aparcamiento, pero alguien tomó mi mano haciéndonos detener.

-Hola –saludó Louis mirando a Nessie. Ella sonrió y agitó la mano en respuesta.

-Ve –le pedí –luego los alcanzo –asintió y se fue.

Volteé a ver a mi amigo.

-Los chicos quieren que vengas a casa –sonrió.

-¿Los chicos? –pregunté bromeando, pero también un poco desilusionada.

-Sí, bueno, me incluyo.

-Bien.


Hola chic s

Miren, hace poco miré el documental 'Crazy About One Direction', no me atrevía a mirarlo, pero tomé fuerzas y lo hice, en cuento a eso no tengo palabras, pero unos días después vi que en una publicación de una pagina de Facebook se había generado una pelea entre LS y ES y quiero dejar mi opinión en cuanto a eso.

Pienso que es una estupidez importante esto de las LS y ES.

Quiero decirles algo a las Larry Shipper:

¡Todas y cada una de las peleas que veo son generadas por ustedes! ¡Dejen en paz a Eleanor! Ella no les ha hecho nada a ustedes, no entiendo por qué odiarla. Sí, algunas dirán "Tienes razón, por qué odiarla si ella está haciendo sólo su trabajo" ¿¡Pero que diablos con eso!? Si ustedes realmente son Directioners, se supone que deben apoyar a los chicos, sin importar con quién estén.

¿Se han dado cuenta que Harry y Lou han cambiado por todo este drama, no?

Todas nosotras hemos estado presionando ese tema, creo que es hora de que lo dejen pasar. Las bromas ya no las hacen, no es como antes. ¿No les dan ganas de retroceder el tiempo para verlos así otra vez? Verlos juntos no, verlos sonreír de la forma en que lo hacían.

Incluso tal vez son ustedes, LS, las que impiden que (supuestamente) confiesen que son gays. Pero ahora, mientras tanto, deben estar con ellos. Mientras mas presionen mas va a seguir la mentira entre Louis y Eleanor. Que para mí, están juntos verdaderamente.

Me cansé de todo esto, y mas sumado a la vida que tengo, y mis pensamientos usualmente pesimistas, también me dan ganas de quitarme la vida. Pero yo no tengo el valor.

Ah, y no soy ni L. Shipper, ni E. Shipper. Soy DIRECTIONER, y jamás haría algo para molestarlos o lastimarlos.

SmallWriter