Hola a todos (esquiva las cosas que la lanzan) como ven estoy algo ocupada, las fans de Japón han llamado a la yakuza y bueno…estamos un poco mal(saca un kalasnikof y dispara) ( a dos soldados) id donde Sam y dadle varios AK47 antes de que la maten.

Soldados. Señora, si señora

Tras este capítulo me van a matar.

Soldado. Jefa ¿Qué hacemos?, esto pinta peor que uno de los niveles del Residente evil.

Habrá que sacar la artillería pesada (saca el álbum de hetalia y se lo da al soldado) fotocopia las imágenes de Japón vestido de gatita, de colegiala y de criada, se las das a Sam y que las tire por su flanco, eso los mantendrá distraídos un tiempo.

Soldado. Si salimos de esta me cojo unas vacaciones.

Este capítulo está narrado por España yandere, les aconsejo a las fans de Japón que controlen su furia y a Naruko que no queme el poster de Rusiespa.

Besos

TE observo desde el marco de la puerta de tu cuarto, hemos llegado hace tres horas, tres horas en las que lo único que has hecho ha sido dormir, acostaste a Alex a tu lado y ni te molestaste en quitarte la ropa, cuando despiertes te tocará cambiar las sábanas, las estás manchando de hollín. Miro tu rostro tranquilo que tiene varios arañazos que te provocaron las vigas al caer sobre nosotros.

Me llevo una mano al pelo y lo revuelvo un poco, si supieras lo mal que lo he pasado en esos segundos, cuando todo se volvió un infierno, las llamas por todos lados, a lo único que atiné fue a tomar el control absoluto de tu cuerpo y adquirir parte de mi forma original, suerte que lo hice, si no hubiese sacado mis alas y nos hubiese envuelto con ellas habríamos muerto. Pero eso ha ocasionado que tengas unas horribles marcas en tu espalda. Mis alas te desgarraron la espalda, como las dos veces anteriores. ¿Recuerdas la primera vez que gritaste de dolor por mi culpa?, fue la vez que ardió Roma, el odio hacia él era tan fuerte, había matado a tus hermanos cristianos, hacer que Roma ardiese no fue tan difícil, ¿Recuerdas los alaridos de dolor?, si, como los disfrutamos, eran como música para nuestros oídos, ¿y la segunda vez?,¿ recuerdas la cara de terror de Imperio Azteca al vernos resurgir de entre las llamas? Pobrecillo, que poco tardamos en darle muerte, nuestra hacha le partió por la mitad, y las sangre que goteaba de tu espalda se mezcló con la que salía de su cadáver.

Me acerco a ti con lentitud y poso mis manos en la camisa destrozada a causa de la salida de las plumas negras, con cuidado, te doy la vuelta y observo las heridas, aún sangran un poco, acerco mi boca a ellas y lamo la sangre que cae, como si eso fuera a sanarte.

-Iván…-susurras mientras tus mejillas se sonrojan haciéndome soltar una pequeña sonrisa, no quiero ni imaginar que estás soñando, sería demasiado doloroso.

Miro el reloj de la pared, nuestra querida víctima pronto despertará, me separo de ti, no sin antes besarte la frente y acariciar los cabellos del sacrilegio, ojalá el idiota del braginski se despierte pronto, se está perdiendo muchas cosas hermosas.

Despacio bajo hacia el sótano con una vela que ilumine mi camino, llego hasta una dama de hierro, rio al recordar cuantas personas han pasado por ella, abro las puertas de su cuerpo y me introduzco en el interior golpeando el fondo, este se abre dejando lugar a un estrecho pasillo que lleva a nuestra preciada sala de torturas.

Bajo con cuidado los escalones de piedra, escuchando como las gotas de agua los golpean, el olor a tierra mojada mezclada con sangre se extiende a través de mi cuerpo, me encanta ese olor, el olor a muerte es uno de mis favoritos.

Llego hasta el final de las escaleras, mi vista se detiene en una figura que tenemos atada en una cruz de madera.

-Buenos días-sonrío amable-Japón

Muajaja aún no maté a Japón, pero eso no significa que no lo haga (la arrojan una katana que esquiva con dificultad) vale, vale, no lo mataré (susurrando: de momento).

Soldado. Jefa por nuestro señor España no mates al nipón

Mmm, ya veremos, ya veremos….dijo un ciego (risa maniática)

Soldado. Nos van a matar (ojea el álbum yaoi y se sonroja) bueno, ya que estamos(mira a la autora que se ríe) vamos a darnos un último gusto (empieza a ver el álbum hasta llegar a un foto de España que hace que le sangre la nariz)