Hola a todos ( se ve a ala autora tirando fotos de chibi japon, chibi Italia y chibi romano por una ventana) esto servirá para mantenerlas alejadas por un tiempo.(mira como las tropas enemigas se empiezan a pelear por las fotos) son como niños.
Soldado. Jefa hemos trancado las puertas y hemos traído a los heridos (se ve como pasa una camilla con un soldado herido)
Soldado herido. No, por favor más espamano no, socorro
Soldado. Como ve han usado técnicas escalofriantes
Si, ya( mira al soldado con pena), prepara la artillería pesada, quiero AK47 en cada venta, y toda persona disponible que sepa luchar apostada en las puertas.
Soldado. Pero jefa, ¿Qué va a escribir?
Un réquiem querido, un réquiem.
Narrado por España Yandere
Los ojos del nipón se clavaron en los míos, noté como el miedo le recorría, siempre había sido así, por mucho que me parezca a Antonio yo doy más miedo, doy pánico.
-¿Qué tal has dormido?-pregunto acercándome a una antorcha y prendiéndola- espero que no hayas pasado una mala noche.
-¿Por qué estoy aquí?-me pregunta débil, debe ser que se acaba de despertar
-hombre-prendo otra antorcha- tengo derecho a pasármelo bien…-chasqueo los dedos y el resto de antorchas se encienden-… a tu costa.
-¿Qué vas a hacer?-dice viendo como me acerco a la mesa y tomo un cuchillo.
-¿Tienes miedo Kiku-san?-pregunto meloso acercándome a él y pasando el cuchillo por su cuello, noto como se estremece al contacto con el metal-No deberías, solo he bajado a pasarlo bien.
-Akuma- me dice tratando de mantener la compostura-¿fuiste tú el que les hizo eso a los Italia?
-Puede-rio acercando mi boca a la suya, mi aliento se mezcla con el del nipón-es lo más seguro.
Acto seguido le beso de manera salvaje, muerdo sus labios notando como su sangre inunda mi boca, el trata de oponerse, pero no puede, va a ser divertido.
-Bakemono-me dice cuando me separo de él, sus labios sangran y sus mejillas están sonrojadas.
-¿Qué pasa kiku?- le digo burlón-¿no te a gustado?-el niega- ah, ¿no?, pues a ver si te gusta esto.
EL cuchillo que llevo en la mano se hunde en su brazo, un grito se escapa de su boca, un grito que yo calmo tapándole la boca con la otra mano.
-sss, en otras situaciones me encantaría oírte gritar, pero ahora hay un niño en casa, un niño que está dormidito y al que no hay que despertar-le digo mordiendo el lóbulo de su oreja.
-¿Qué niño?-pregunta aguantando el dolor.
-EL hijo de España-le digo y él se sorprende- ¿no sabías que tenía un hijo?-río-valla, valla que bonito, supongo que tampoco sabes quién es el padre-el niega-Ohh no me digas que no sabías que el padre es aquel al que mandasteis al hospital-sus ojos se abrieron sorprendidos
-Rusia-murmuró.
-Así es-digo y clavo otra vez el cuchillo en su brazo haciendo hincapié en la herida-no sabes lo que España ha sufrido-vuelvo a clavarlo una y otra vez, y él hace lo imposible para no gritar- ¿sabes lo que ha sufrido por vuestra culpa?
-Gomen, onto gomen-dice con la voz apagada- yo no sabía nada no sabía lo que había sufrido España-sama
-Con pedir perdón no basta-le espeto- ustedes los humanos creen que con pedir perdón se soluciona, pero realmente has de sentirlo-vuelvo a hundir el cuchillo en su cuerpo-has de sentir el dolor
Le clavé el cuchillo repetidas veces, su sangre me salpicaba la ropa,, pero ya no gritaba, quizás estaba inconsciente o quizás estaba pensando en lo que había dicho. AL cabo de un rato me detuve, su pálido cuerpo estaba lleno de esa sustancia carmesí, todo mi odio estaba dirigido a ese apestoso país.
Sin delicadeza le liberé, cargando su cuerpo hasta una celda donde lo arrojé sin miramientos, si estaba muerto no me importaba. Cerré la puerta de la celda dispuesto a irme todavía quedaba trabajo por hacer.
-No te preocupes Japón, pronto tendrás compañía-dije mientras me reía y me marchaba con el único pensamiento de tumbarme al lado de Antonio un rato, hasta que mi cuerpo, libre del hechizo de la sangre, volviese a unirse con el suyo.
Muchachos reforzad las murallas, no quiero que ni cristo entre aquí, ¿entendieron?, (golpea a una fan loca con el puño), adevertido están como dejen pasar a alguna a la fortaleza (mira a todos los combatientes sádicamente) lo que le ha pasado a Japón en este capítulo será un viaje de placer en comparación con lo que os haré. Luchad con gloria y honor, que su reinado de parejas que no son rusiespa caiga bajo el filo de nuestras armas.
