Bueno les traigo una adaptación de un libro que termine de leer hace poco, los personajes pertenecen a Isayama y la idea es de Nancy Kilpatrick


Capítulo 8

Inspector Hannes, por favor, deje de fingir. Sé que usted sabe quién es, qué es y cómo se puso en contacto conmigo.

El detective le dio una calada a su Gitanne. Estaban sentados el uno junto al otro, en taburetes, al final de la barra de un pequeño café, donde nadie podía oírlos.

— Si pudiera encontrarlo sola, lo haría — continuó Hanji — Me he pasado las tres últimas noches en el muelle, deambulando tanto por la orilla izquierda como por la derecha, y caminando por las calles, buscándolo. Por eso lo he llamado.

— ¿Por qué tiene tanto interés en encontrar a ese Levi, mademoiselle Zoe? Hace menos de dos meses no le importaba lo más mínimo. Ni siquiera quería quedarse en Burdeos, a pesar de mis órdenes, para colaborar en la investigación de lo que, le recuerdo, usted misma insistía en que era un asesinato. Y ahora se empeña en encontrar sola al presunto asesino que, en realidad, no es más que un hombre que se mostró cortés con usted. Es puro masoquismo.

— Escuche, ya se lo he dicho — repitió Hanji, desesperada — no me importa en absoluto cuál sea su relación con él ni a qué tratos haya llegado con la Policía. Tengo que encontrarlo... cuanto antes. Necesito su ayuda. Y no tiene nada que ver con el asesinato, porque fue un asesinato, por mucho que fuera accidental...

— Insinuar que he hecho un trato con un presunto asesino es una acusación muy seria, mademoiselle. Pero con tal de no discutir, y suponiendo, solo hipotéticamente, que yo conociera a ese monsieur Levi, ¿por qué cree que iba a ayudarla a encontrarlo?

Llevaba una hora tratando de convencer a Hannes, pero él seguía en sus trece. No estaba dispuesto a admitir absolutamente nada, solo hacía preguntas y más preguntas. Hanji detestaba tener que hacerlo, pero no le quedaba más remedio que sacarse un as de la manga.

— La razón por la que debe ayudarme es porque el motivo por el que necesito verlo es importante. Si no lo encuentro, o lo encuentro ya demasiado tarde, antes o después él se enterará de que usted no ha querido ayudarme y, bueno...

El inspector Hannes dio otra calada al Gitanne y entrecerró los ojos para evitar que se le metiera el humo. Hanji podía contemplar el engranaje de su mente, calculando las consecuencias y ramificaciones del hecho de enfadar a un loco. No se trataba solo del hecho de que lo que le había dicho el médico pudiera ser de vital importancia para Levi; además ella necesitaba su ayuda, estaba desesperada. Amenazar a un policía era simplemente un acto de supervivencia.

— Está bien, quizá lo mejor sea dejarlo así — dijo ella — Estaré en el muelle mañana por la noche, en la orilla derecha, desde las nueve hasta las doce.

— Es una zona peligrosa, mademoiselle. Expone usted su vida.

— Gracias por el aviso — se despidió, recogiendo el bolso y poniéndose en pie — Él le estará agradecido... si es que le llega esa información.

El policía permaneció sentado, sin dejar de fumar, observándola a través del aire azul blanquecino enrarecido por el humo. Lo tenía en el bote. Sus años de experiencia en el mundo de la justicia y del teatro le habían enseñado a juzgar a la gente con perspicacia. Y sabía cuándo debía retirarse.

-o-

Era una agradable noche del mes de mayo, cálida pero no bochornosa. El cielo era límpido, brillante, estaba abarrotado de estrellas y había luna llena.

Hanji llevaba un vestido fresco de verano y zapato plano, y de su hombro, cruzando el pecho, colgaba un bolso de tela descolorido con lo más esencial. Llevaba tiempo esperando, oculta tras la sombra de un almacén de pescado, muy cerca de donde la limusina de Levi había estado aparcada en otra ocasión. A pesar de que en esa calle apenas había tráfico ni peatones, prefería esconderse. Era una zona peligrosa y probablemente, corría riesgos aún peores que el de citarse con un vampiro a media noche.

El taxi volvería a recogerla exactamente a las doce y cinco minutos. Hanji miró el reloj: eran las once y media. Llevaba allí desde las nueve, y le dolían las piernas de estar de pie tanto tiempo. Además, empezaba a desanimarse. Quizá él no apareciera, pensó. Quizá Hannes no le hubiera dado el mensaje. Se preguntaba por qué no había visto la limusina en ninguno de sus largos recorridos por la ciudad de esas tres noches. También pensaba que lo que estaba haciendo era una locura. Lo más probable era que él, simplemente, le chupara la sangre sin más preámbulos. Era lo que había estado deseado hacer todo el tiempo. Pero nada de eso importaba. Estaba deprimida, desesperada, y la idea de morir en sus brazos no dejaba de resultar en cierto sentido atractiva.

Diez minutos antes de las doce apareció la limusina plateada. Aparcó a media manzana de distancia de donde estaba ella. El conductor apagó el motor y las luces. El coche se quedó allí parado, nadie salió.

Hanji exhaló, sintiéndose nerviosa de pronto. Haciendo un increíble esfuerzo, salió de entre las sombras y se quedó de pie, a la luz de una farola. Luego se acercó despacio a la parte trasera del coche, haciendo ruido con los zapatos sobre el suelo de piedra.

El conductor salió, cerró la puerta, encendió un cigarrillo y caminó calle arriba en dirección contraria a ella. Al llegar la castaña a la limusina la puerta trasera se abrió, bloqueándole el paso como si ella fuera a pasar de largo sin hacer caso. Hanji asomó la cabeza. Levi estaba sentado en el asiento de atrás.

—¡Entra!

Una vez dentro, él alargó el brazo y cerró la puerta. Encendió la luz interior. Y la observó con una mirada salvaje. Ella también lo miró. Hubo una larga pausa en silencio.

— Te dije que no volvieras. ¿Eres idiota, o te has vuelto loca?

— Necesito hablar contigo.

—¡Ven aquí, conmigo!

— No he venido para eso.

— No me importa a qué has venido — contestó él, agarrándola del brazo y tirando de ella para atraerla hacia sí.

Inmediatamente sus labios y sus manos besaron y estrecharon el cuerpo de Hanji. Levi metió una mano por debajo de su falda, le quitó las bragas, y luego le sacó el vestido por la cabeza, desgarrando la prenda. Y mientras tanto se quitó las zapatillas y la camiseta.

— No hagas eso, escúchame.

Los labios de Levi la hicieron callar. Ella luchó, pero él era increíblemente fuerte. La aplastaba contra el asiento, tenía sus manos prisioneras y se quitaba mientras tanto los pantalones a toda prisa. Levi la forzó a abrir las piernas. En el estrecho espacio del asiento de atrás, él la atacó como un animal desquiciado. Levi eyaculó de inmediato, y luego permaneció un rato encima de ella. Ambos sudaban y jadeaban pesadamente. Hanji estaba aterrada. Se hacía reproches a sí misma por ser tan ingenua como para dejarse atrapar nuevamente en sus garras. Probablemente él estaba a punto de beberse su sangre, se dijo. Moriría allí, en manos de un monstruo demente que creía representar un melodrama gótico. Su destino era amargo, no se lo merecía. Bien, pero no se marcharía sin luchar, pensó.

— Estoy embarazada.

Por un par de segundos él contuvo el aliento. Luego se apartó y dijo:

— ¡Enhorabuena!

Levi se subió los pantalones, recogió la camiseta gris y comenzó a vestirse a toda prisa.

— ¿Y se supone que esa confesión va a inducirme a sentir lástima o algo así? — preguntó él a continuación, mientras se ponía una zapatilla y se ataba el cordón con fuerza, muy enfadado — ¿Cómo voy a chuparle la sangre a una mujer embarazada? Te dije en una ocasión que jamás siento lástima.

— Es tuyo — afirmó ella mientras se ponía de nuevo el vestido.

Él se ataba el cordón de la otra zapatilla. Hizo una breve pausa, y luego añadió:

— ¡Merde!

— Es cierto.

Levi se reclinó en el respaldo del asiento y la miró.

— Eres increíble. Lo primero de todo, es imposible. Yo no puedo dejarte embarazada. En segundo lugar, lo único que ocurre es que eres incapaz de aceptar el hecho de que eres una puta. No sabes quién es el padre, así que te engañas a ti misma, creyendo que soy yo. Pero te follarías a cualquiera que se le empinara. Buen intento.

Hanji se sintió como si él le hubiera apuñalado en el mismo corazón. Sin molestarse en responder, alcanzó su bolso y agarró la manecilla de la puerta.

— ¡Abre la puerta! - Él no se movió. Ella lo miró — Tienes razón, he sido una estúpida viniendo aquí a pedirte ayuda. Basta con que me dejes salir.

— Ni lo sueñes — rió él.

En aquel instante lo odiaba tanto, que se echó a llorar.

— Sí, ahora las lágrimas. Me encanta ver llorar a las mujeres, tratando de hacerme sentirme culpable. Tus lágrimas no significan nada para mí. Somos de dos especies distintas, ya te lo he dicho. Entre dos enemigos no puede haber amor perdido. Tú sabes que me matarías a la menor oportunidad, pero eso jamás ocurrirá. En cambio yo podría matarte fácilmente.

Ella simplemente siguió llorando, incluso con más fuerza. Sus sentimientos eran una mezcla de miedo, dolor, frustración e ira.

— ¡Hijo de puta! — gritó ella — No eres más que un fraude, un presumido. No podrías ser más cruel aunque fueras un vampiro. No sé lo que eres, ni me importa. Haz lo que quieras conmigo, me da igual. Pero te equivocas. Es hijo tuyo, y yo solo quiero deshacerme de él. Y ahora, mátame y acaba de una vez. Estoy hastiada de la vida y enferma de tus sucios juegos de adolescente. ¡Te odio!

Hanji se derrumbó contra la puerta del coche, incapaz de contenerse.

Aquella tormenta tardó unos minutos en pasar. Cada vez que creía haberse serenado, una nueva ola de dolor la inundaba por entero, haciéndola llorar desconsoladamente. Por fin, cuando comenzó a sorberse la nariz y a limpiarse los ojos con un pañuelo, le oyó preguntar en un tono civilizado:

— ¿De cuánto tiempo estás embarazada?

— De un mes — respondió ella, sorbiéndose la nariz.

— ¿Y qué te hace pensar que yo soy el padre?

Hanji le lanzó una mirada llena de desprecio.

— Porque eres el único hombre, y no digamos el único monstruo, con el que me he acostado durante este último año.

De nuevo ella se echó a llorar.

— Pero, aunque creas que eso es verdad, ¿por qué recurres a mí? Tú sabes que yo solo quiero tu sangre.

La Zoe se sentía tan frustrada, tan furiosa, que apenas podía hablar.

— ¡Porque quiero abortar! — exclamó histérica.

— Pues hazlo.

— No puedo. No conseguí hacerlo en España, es ilegal. No sé cómo funcionan estas cosas en Europa, ni siquiera puedo hablar francés o algo parecido. Pensé que tú podrías ayudarme.

— Ve a Suecia. O vuelve a Filadelfia.

— ¡No!, ¡no quiero volver allí! — negó ella con firmeza.

Se sentía como una niña pequeña con una rabieta, casi podía imaginarse a sí misma dando una patada en el suelo.

— Entonces ten al niño. Muchas mujeres solteras lo hacen.

— No puedo — contestó ella sin dejar de sorberse la nariz.

— Quieres decir que no quieres — la interrumpió él, suspirando — Escucha, no puede ser hijo mío. Además, esta mierda no me importa nada. Estás haciendo una montaña de un grano de arena. Ten al niño, quédatelo o dalo en adopción, o vete a casa y aborta. Siempre puedes volver a Europa, si es eso lo que quieres. ¿Cuál es el problema?

Se sentía completamente sola en el mundo. ¿Cómo expresarlo? De todos modos, a él le daba igual. Acababa de decir que el asunto le era por completo ajeno. Tenía que madurar, enfrentarse a la realidad. De hecho, lo que él sugería era perfectamente lógico: volver a casa, abortar y viajar de nuevo a Europa. Pero, obviamente, la lógica de Hanji no terminaba de funcionar bien porque, de haber sido así, no estaría atrapada en ese coche. Sus sentimientos, que jamás la habían desbordado hasta ese punto, la confundían, la hundían en el miedo y la soledad, haciéndola dudar. Y el resultado eran más lágrimas. Hanji se abrazó a sí misma. Lo único que era capaz de hacer era llorar.

Finalmente él alcanzó el teléfono y presionó unas cuantas teclas. Ella oyó el ruido del teléfono fuera del coche. Diez segundos más tarde el conductor se sentó al volante. Arrancaron. Enseguida llegaron a la autovía que les llevaría a Soulac-sur- Mer.


Como el capitulo anterior fue asquerosamente corto y no actualizaba hace dias, minimo tenia que subir algo decente para que contuvieran sus ganas de leer

Saludines al grupo LeviHanji fans ;) y apoyo a Dalhia...bullying a Yurie hasta que suba cap nuevo ¬¬

Muchas gracias por los review