Capítulo 3
Una semana después del cumpleaños de Mai, las cosas poco a poco volvían a la normalidad en el departamento Kuga-Fujino. Shizuru había personado a Natsuki por haberla abandonado el día de la cena con sus padres e intentaba convencerla de formalizar la relación, de hecho planeaba una cena para dentro de una semana para presentarla a sus progenitores, Natsuki no sabía de esto aún.
La peli-azul intentaba no pensar en el fin de semana pasado, se arrepentía por la situación con Shuzuru, se arrepentía por el beso con Nao, se arrepentía por intentar repetir el beso... De lo único que Natsuki estaba completamente segura era de que su corazón le pertenecía a Shizuru, amaba estar con ella y odiaba tener que mentirle. Cada vez que Natsuki observaba los ojos escarlatas de su novia, una presión horrible se ponía en un lugar cerca de su corazón, afortunadamente Shizuru pensaba que el que ella no fuera capaz de mirarla a los ojos se daba por el miedo que le producía tener que cenar con sus padres en algún momento, lo que en parte era cierto, pero no era todo el motivo, sinceramente jamás podría enterarse de ese beso.
La semana que había pasado había sido agotadora, si bien Shizuru ya había olvidado el asunto de la cena, hizo que Natsuki pagara una a una todas sus lágrimas, así que la peli-azul aparte de cumplir con las clases en su facultad y el trabajo de medio tiempo que tenía como mecánica, tenía que sacar a cenar a su novia, o prepararle la comida, o hacer cuanto se le ocurriera a Shizuru. Como diría Nao, se tenía que comportar como un cachorrito domado.
Y ahí estaba, pensando nuevamente en Nao, de la pelirroja no había sabido nada en la semana, aunque no era porque ella no quisiera, tenía una idea dándole vueltas en la cabeza, se tenía que disculpar y hacer que todo volviera a ser como siempre. Es por eso que había llamado un par de veces a la chica y hasta había paseado por fuera de su instituto un par de días para disculparse, pero parecía que la araña había desaparecido de la faz de la tierra. Se sentía mal por no poder aclarar las cosas, pero sentía que tal vez era mejor así... lo mejor sería no pensar nuevamente en eso.
Estacionó el auto y caminó hasta el ascensor, quizás que loca idea se le ocurriría hoy a Shizuru, no le molestaba hacer lo que quisiera, sentía que así pagaba por sus pecados. Se dio ánimos y entró al departamento, una cabellera negra le llamó la atención.
-Estoy en casa- murmuró mirando a Mikoto que se veía algo preocupada.
-Minagui-san te está esperando cariño- dijo Shizuru saludando a su novia y caminando a la cocina- voy a preparar la cena, ¿nos acompañas?- le preguntó a Mikoto, la chica negó diciendo que Mai la esperaba.
Natsuki esperó a que su novia entrara a la cocina para saludar a su amiga.
-¿Que pasa Mikoto?
-Es Nao..- dijo Mikoto indecisa- no ha aparecido en clases esta semana.
-La araña siempre hace ese tipo de cosas- dijo Natsuki intentando tranquilizarla.
-Pero siempre me lo dice, es más no la veo desde el día después del cumpleaños de Mai.
-Tal vez ha pasado el tiempo con su madre- dijo Natsuki.
-Vengo del hospital, las enfermeras dicen que no ha ido.
-¿Y su celular?
-Apagado- dijo la morena- Natsuki, acompáñame a buscarla, tu conoces más lugares donde puede estar.
-No puedo- dijo la chica- Shizuru me mataría...
-Se lo que pasó en el cumpleaños de Mai- dijo Mikoto y antes de que pudiera continuar, Natsuki la arrastró a la puerta de entrada y la cerró tras ellas.
-Shizuru no sabe...
-No diré nada, pero ella venía a tu casa, dime que ocurrió.
-Se fue enfadada, no se... yo...
-Natsuki- dijo Mikoto sería mirando directo a sus ojos, con esa cara de asesina que ponía cada vez que la atacaba un enemigo- eres lo mas importante para Nao, eres su mejor amiga. Si Nao está en problemas no creo que puedas perdonártelo.
-Mikoto...- pero era tarde para lo que Natsuki tenía que decir, la morena se fue rápidamente del lugar, la peli-azul se llevó las manos al rostro sin saber que hacer, Shizuru... no podía buscar a Nao sin dejar de lado a Shizuru, esperando que todo fuera bien con la pelirroja entró nuevamente al departamento.
.-.
La morena salió hecha una furia del edificio, no podía creer que su amiga hubiera cambiado tanto. La Natsuki que ella recordaba podría hacer cualquier cosa por una de sus amigas, era capaz de recorrer uno a uno cada bar de la ciudad buscando a Nao si la pelirroja estaba en problemas, pero ahora había preferido quedarse en su casa para que su novia no se molestase.
No odiaba a Shizuru, creía que la castaña era una buena chica, que le tenía un amor incondicional a Natsuki, que podría darlo todo por ella, pero a su lado su amiga estaba desapareciendo y odiaba ver a la chica convertida en un cachorro. Tomó su celular y marcó el número de Mai.
-No podré ir a cenar- le murmuró- tengo que encontrar a Nao, tengo un mal presentimiento- cortó.
Encontrar a Nao, si ella fuera la araña, ¿donde estaría?. Probablemente autodestruyendose en algún sitio, podría estar bebiendo en un bar, en su casa o en la casa de algún desconocido. Probó nuevamente con el celular de la pelirroja y nada, caminó hasta el departamento de la chica, vivía en un quinto piso, si no habría la puerta tendría que escalar por el frente rogando porque tuviera alguna ventana abierta.
Como supo desde el momento en el que pisó el quinto piso, Nao no estaba ahí, no había señales de vida en ese lugar, es más ni siquiera olía a Nao, sabiendo que sería una pérdida de tiempo escalar para entrar por la ventana, salió corriendo hacia el sitio que más bares tenía en la ciudad. Según lo que su nariz le decía, y si podía confiar en ella, era que hacía muchos días Nao no había entrado por esa puerta, lo que significaba que encontrarla la demoraría bastante.
Creía que Nao estaba enamorada de Natsuki, pero sabía que la peli-azul jamas dejaría a Shizuru. También creía que Nao sabía que con Natsuki jamás serían una pareja duradera, y que toda la amistad que tenían se iría si algo en su relación no iba bien. Personalmente sabía lo que se sentía, era lo mismo que la detenía a ella de decirle a Mai lo que sentía. No sabía que haría si no tenía a la peli-naranja con ella o si la hubiera rechazado como ella pensaba que Natsuki lo había hecho.
Entró por el callejón donde muchos bares se escondían, la mayoría no dejaba entrar a menores, pero en algunos si pagabas podías convencerlos. Probó en algunos, pero en ningún lado se encontraba la pelirroja, pagó en muchos una cantidad bastante alta solo por entrar y ver que no había nadie como Nao, en otros bares de plano le dijeron que no podía entrar. Llevaba un par de horas buscándola y nada, de pronto se encontró frente al único bar que no había entrado, se acercó al guardia de la entrada.
-No puedes entrar- dijo el hombre gorila, medía alrededor de dos metros y era inmensamente gordo.
-Solo busco a alguien- dijo la chica- solo serán cinco minutos.
-Haremos un trato- dijo el hombre.
-Escucha, todo lo que tengo es esto- dijo tirándole encima todo el dinero que le quedaba.
-No es dinero lo que quiero- dijo el hombre devolviendole el dinero- quiero divertirme...
Mierda! pensó Mikoto, maldito orangután baboso y asqueroso. Tal vez podría golpearlo, podría noquearlo en menos de un minuto, pero si alguien la veía haciéndolo podría estar en problemas. Miró la puerta, esperando que un milagro saliera y la dejara buscar a su amiga. Y ese milagro apareció..
Un chico de mas de 20 años llevaba abrazada de la cintura a una muy ebria Nao, Mikoto la observó y se veía que estaba totalmente desorientada, como alguien que lleva una semana sin probar nada mas que alcohol. Tomó la mano de la pelirroja, pero esta pareció no reconocerla.
-¿Qué haces?- preguntó el chico.
-Suéltala, la llevaré a casa- dijo Mikoto.
-La llevaré a mi casa- dijo el chico sonriente.
-Es menor- dijo Mikoto haciendo que el chico soltara a Nao- y si no la dejes tranquila juró que haré que pases el resto de tu vida en prisión...- dijo tomando a su amiga mientras pensaba "eso o te mataré ahora"
El chico pareció asustarse, y ella aprovechó el momento, subió a Nao a su hombro y caminó en busca de un taxi.
-Tranquila Nao, iremos a casa.
-.-
Salió de la cocina con la cena preparada y la puso sobre la mesa, Natsuki estaba tan abstraída que no la vio, siempre que miraba la televisión de ese modo y fruncía el ceño era porque estaba demasiado interesada en sus pensamientos como para ponerle atención al resto. Se acwrcó a ella sin hacer ruido y la rodeó con sus brazos por la espalda, Natsuki dio un saltito y sonrió.
-Esta lista la cena- dijo Shizuru besándola en el cuello.
-Gracias Shizuru- dijo la morena y ambas se sentaron para cenar.
-¿Que es lo que le preocupa tanto a Natsuki?- preguntó Shizuru.
-La cena con tus padres- mintió Natsuki concentrada en su comida, sin ponerle nada de mayonesa- nunca le he caído bien a tu padre.
-Mi padre sabe lo feliz que me haces- dijo la castaña sonriendo, pero con esa sonrisa forzada que solía poner para sus estúpido seguidores en la escuela, Natsuki estaba tan distraída que no lo notó.
"-Se lo que pasó en el cumpleaños de Mai-"Había dicho Minagui-san y estaba segura que era eso por lo que Natsuki estaba asi, tenía que averiguar que había en el cumpleaños de Mai para saber porque le mentía su novia.
-No me dijiste a qué había venido Minagui-san.
-Sólo quería hablar- dijo Natsuki- con alguien diferente a Mai, ya sabes.
-Siempre pensé que Minagui-san estaba enamorada de Tokiha-san - dijo sonriendo Shizuru.
-Yo también lo creo- dijo la morena- estaba delicioso Shizuru, iré a darme una ducha.
-Ara, Natsuki- dijo Shizuru llamando la atención de su novia- Haruka llamó para que fuera a su casa esta noche,¿te molesta?
-Por supuesto que no Shizuru- dijo la chica sonriendo y besándola- aprovecharé para dormir temprano, estoy algo cansada.
Treinta minutos después, Natsuki salía de la ducha mientras ella se despedía de su novia y salía gritándole que se llevaría el auto. Mientras bajaba por el ascensor le marcaba a su amiga.
-Voy saliendo a tu casa Haruka- le dijo.
-¡Bubuzuke! ¿Y ese milagro?- contestó su amiga
-Quiero que me digas con lujo de detalles todo lo que ocurrió en la fiesta de Tokiha-san - y le cortó. Prendió el auto y condujo hasta la casa de su amiga. Si no sacaba información provechosa esa noche, entonces dejaría de llamarse Fujino Shizuru.
-.-
Escuchó a su novia salir de la casa mientras su cabeza daba vueltas, podría llamar a Mikoto para decirle que la acompañaría a buscar a Nao, pero una parte de ella no quería saber nada de la pelirroja, se acurrucó en la cama y trató de dormir, media hora después se levantó y dejó una nota para su novia.
"Estoy en casa de Mai, tuvo una emergencia, vuelvo temprano. K.N."
Bajó, sacó la capa empolvada de su motocicleta y la encendió. Salió del estacionamiento derecho a la casa de Mai, si Mikoto estaba aún buscando a la araña, entonces ella tendría una oportunidad de hablar a solas con su amiga, no sabía a quien mas podría contarle todo lo que le pasaba y nadie daba mejores consejos que Mai.
Tocó el timbre y su amiga abrió la puerta.
-Tenemos que hablar- dijo Natsuki cabizbaja.
-Entra y cuéntame- murmuró Mai dejándola pasar. Le dio una cerveza y espero a que Natsuki hablara.
-El... el día de tu cumpleaños... me fui con Nao- murmuró muy bajo. Mai dio un sorbo a su cerveza y esperó.- La lleve a... no sé porque la llevé ahí, solo me sentía muy bien, muy libre...
-¿Donde?- preguntó la peli-naranja.
-Es un sitio especial- respondió sonrojándose por nunca haber llevado a Mai para mostrárselo- un lugar de Saeko- agregó disculpándose.
- Entiendo... ¿paso algo?
-Nao y yo nos besamos- dijo Natsuki llevando sus rodillas a la altura de su mentón y abrazándolas.
-¿Tu la besaste o ella lo hizo?- preguntó Mai
-¿Tiene algo que ver eso?- dijo Natsuki incrédula.
-Pues claro- respondió Mai- si ella lo hizo sería una pésima amiga porque sabe que estas con Fujino pero si tú lo hiciste significa que hay algo en casa que no te gusta...
-Eso no es todo- dijo la morena escondiendo el rostro- el sábado ella fue a mi casa e intenté besarla otra vez, estaba tan deprimida y triste... pero ella me rechazó.
-Eres muy importante para Nao- dijo Mai dándole apoyo- ya entiendo porque desapareció...
-Crees que fue por mi culpa- preguntó Natsuki con los ojos llorosos.
-No lo sé- dijo Mai- pero sé que si tu estas así por lo que pasó, ella debe estar mil veces peor...
Natsuki sabía que Mai tenía razón, y ella estaba siendo una maldita cobarde en quedarse en casa recibiendo mimos de su amiga en vez de estar buscando a Nao con Mikoto. Pasaron unas horas solo viendo televisión, mientras bebían cervezas, Mai sabía que su amiga solo quería un poco de compañía, así que eso le estaba dando.
Después de un tiempo la puerta de entrada se abrió y por ella entró Maikoto con un bulto en brazos, Natsuki se puso de pie en un instante al ver que el "bulto" era Nao.
Hasta aquí :3, sinceramente este es un capítulo que no termina de convencerme, lo releí varias veces pero no puedo saber que está mal con él, así que en fin.
Sus Reviews me encantan, intento contestarlos todos pero no puedo hacerlo con los anónimos :/
El próximo capítulo creo que estará lleno de dramas y también veremos que es lo que Shizuru intenta descubrir con Haruka
Gracias por leer y nos leemos :3
