Capítulo 5

Una semana después de ver a su Shizuru salir por la puerta del departamento que hasta ese entonces compartían, ella seguía ahí, sentada en su cama, con una botella de cerveza en una mano y muchas colillas de cigarrillos tiradas por todo el piso. Su alimentación se había basado en eso, muchas cervezas y cigarros, pues había notado que en ese estado se aguantaba las ganas de tomar su motocicleta y desaparecer de la ciudad o estrellarse en algún bandejón a mucha velocidad. Si ya no tenía por qué vivir, entonces ya no sabía si quería seguir haciéndolo.

En siete días lo único que le daba vuelta en la cabeza era la forma de volver con su castaña pero no encontraba solución. Había cometido el peor error de su vida, de esos errores que jamás se podían arreglar y estaba pagando las consecuencias de ello. Había intentado llamar a Shizuru un millar de veces, solo se detuvo cuando encontró el celular de Shizuru en el suelo de la habitación con cada una de sus llamadas perdidas. También había probado llamar a Haruka y a Yukino, pero ambas habían negado dar cualquier información de la chica, aunque después de muchas ocasiones, Yukino le había regalado un consejo "Deja que las cosas se calmen, Shizuru lo está pasando muy mal". Sólo después de oír eso había dejado de llamar, Shizuru se merecía olvidarla y volver a ser feliz.

Destapó la sexta cerveza del día, no tenía hambre y ya no podía dormir más. El hedor a tabaco había borrado casi totalmente el aroma de Shizuru que aún podía sentir en las almohadas de la cama. La habitación estaba llena de botellas de cervezas vacías y uno que otro paquete de algo que había comido cuando moría de hambre. Si la castaña viera como estaba la habitación le daría un ataque.

Paso una semana entera replanteándose la situación, pensando en cómo serían las cosas si ella jamás hubiera besado a Nao, si Shizuru jamás hubiera oído lo que escuchó, pero todo lo que lograba era odiarse aún más por visualizar el momento feliz que pasaría con su ahora ex-novia. Le dio un trago largo a su cerveza y prendió el último cigarrillo de su cajetilla y aspiro el humo lentamente. Su vida estaba hecha un desastre, era mucho peor que antes de conocer lo que era la felicidad, antes tenía algo por lo que luchar y ahora había tirado a la basura su razón de vivir.

Un sonido en la puerta de su casa hizo que apagara su cigarrillo y saliera de la habitación. Había una llave dándole vuelta a la cerradura, una sonrisa casi se le escapa del rostro cuando vio la puerta de entrada abriéndose, pensaba que Shizuru había vuelto, pero su decepción fue más grande cuando vio a Mai entrando al departamento.

-¿Qué haces aquí?-preguntó Natsuki con claras intenciones de sacarla de la casa.

-Me diste la llave hace meses por si alguna vez la necesitaras- explicó la colorina entrando con bolsas del supermercado y caminando hacia la cocina.

-No me malinterpretes Mai, pero no quiero visitas- dijo Natsuki sentándose en un sillón.

-Una semana- dijo la chica asomándose para observarla- una semana es todo lo que puedo esperar y ver lo que te haces. Todos cometemos errores, Natsuki, y sé que jode, pero tienes que aprender a vivir con ello- agregó en su mejor tono maternal

-Pues toma un revolver y dispárame Mai, yo no quiero vivir con esto.

Mai se acercó a su amiga y la abrazó, Natsuki lo agradeció pero no respondió, sentía que jamás volvería a ser feliz otra vez. Se quedaron así un buen tiempo hasta k Mai deshizo el abrazo y caminó a la cocina para preparar comida.

-Vendrá Mikoto y Nao- gritó desde la cocina haciendo ruido al sacar ingredientes de las bolsas,- no te molesta ¿verdad?

-Tienes los planes hechos, ya que- dijo Natsuki caminando a la cocina, sintió el olor de lo que preparaba su amiga, no sabía cuanta hambre tenía hasta que sintió su estómago estremecerse.–¿Nao está bien?

-Se siente horrible, pero Mikoto no la ha dejado sola, no me di cuenta cuando cambió tanto.

-Estas demasiado ocupada viéndola como su madre Mai, pero Mikoto ha madurado muchísimo. Aparte creo que ha crecido mucho…

-Si, si, pero no hablamos de Mikoto- dijo Mai revolviendo una cacerola, cuyo contenido hacía babear a Natsuki.

-Espera, ¿pasó algo con Mikoto?- Mai le envió una mirada asesina pero no respondió- vamos, cuéntame, sabes que en estos momentos hace bien que me distraiga…

-Pero eso no te da derecho a meterte en mi vida privada- dijo Mai – ve a ducharte, que te ves como si no lo hubieses hecho en una semana.

Natsuki se encogió de hombros pero se quedó en ese lugar mirando como cocinaba su amiga, le agradecía que estuviera ahí, por lo menos habían pasado 10 minutos en que no había pensado en su ex novia. Una vida sin Shizuru era inimaginable, pero siempre tenía a sus amigas para que la ayudaran a imaginarlo.

-Gracias Mai- murmuró, su amiga solo asintió y continuó cocinando, después de unos momentos murmuró.

-Mikoto dijo que estaba enamorada de mí.

-¿Qué le respondiste?- preguntó Natsuki sorprendida, pero en ese momento sonó el timbre y se fue para abrir la puerta. Una Mikoto sonriente y una Nao cabizbaja estaban esperando en el portal.

-¿Cómo estas Natsuki?- preguntó Mikoto y sin darle tiempo a responder le dio un abrazo- ¿Ya está lista la comida?

-Ya casi- respondió ella dejándola entrar.

-¿Tienes un cigarro Kuga?- preguntó Nao en forma de saludo sin entrar.

-No, pero vamos por una cajetilla- respondió Natsuki- Mikoto, dile a Mai que volvemos luego- cerró la puerta tras ella y caminó junto a la pelirroja.

-¿Qué tal lo llevas?- preguntó Nao.

-Mal, pero ya mejora- respondió la peli-azul sinceramente- ¿Cómo estás tú?

-Nunca había sentido culpa, hasta ahora- sonrió triste la pelirroja- si eres infeliz eternamente por esto jamás me lo perdonaría.

Natsuki rio por el comentario.

-Nadie te culpa araña.

-Pienso que Fujino me matará si alguna vez vuelve a verme- agregó la chica bromeando, pero las dos sabían que eso era muy posible.

-Tranquila, no dejaré que eso pase- prometió Natsuki.

Siguieron en silencio internadas cada una en sus propios pensamientos hasta que llegaron a la tienda para comprar cigarrillos, Natsuki recordó que Nao fumaba mentolados así que compró una de esas cajetillas. Prendieron un cigarro cada una y se sentaron en una banca cercana.

-¿Cómo sigue tu madre?- preguntó Natsuki

-El médico dice que si no se le hace la cirugía pronto todos sus avances no servirían de nada, aunque ni siquiera saben si la operación realmente servirá, así que está tomando tiempo conseguir los fondos.

-Lo lamento- murmuró la chica.

-Un día deberías acompañarme a verla, se alegra de tener visitas.

-Me encantaría- dijo Natsuki sonriendo.

-Es una cita entonces- sonrió Nao.- Realmente estos son una mierda de cigarros.

-Tenemos 18 más de estos, así que te los fumas- respondió Natsuki.

Un confortable silencio las invadió, con Nao esos momentos eran los mejores, podían decir muchísimas cosas solo manteniendo la boca cerrada, ambas prendieron un segundo cigarro y decidieron volver al departamento de Natsuki.

Cuando estaban llegando Nao murmuró.

-Lo siento Kuga, sé que parte de todo esto es mi culpa…

-Shizuru me dejó porque besé a otra chica y lo oculté, no hay nada que tenga que ver contigo, aunque tú seas esa chica.- dijo Natsuki abriendo la puerta.

-No es solo eso- respondió Nao deteniendo a Natsuki para que la puerta permaneciera cerrada- y sé que es odioso que lo diga ahora, cuando no estás bien, pero me volveré loca si no lo digo.

-¿Aún puedes enloquecer más?- bromeó Natsuki.

-Sólo deja que lo diga- murmuró Nao con ojos asesinos- tú me agradas, más que agradarme, me gustas, en serio…

-Lo sé- dijo Natsuki- pero quizás no deberíamos tener esta conversación ahora.

-Es cierto, estas es crisis emocional y todo eso- dijo Nao riendo- vamos a comer mejor.

Natsuki agradeció a Nao por permitirle arrancarse de esa situación y se dispuso a abrir la puerta, pero en el momento se arrepintió. Primero escucharon unos ruidos extraños que ambas imaginaron que se trataba de Mai teniendo un accidente pero luego vieron la masa sin forma que se movía en el sofá.

-Que mier…

-Vamos- murmuró Nao y la empujó fuera del departamento para cerrar la puerta silenciosamente.

-¿Esa era Mai y Mikoto?- preguntó Natsuki un poco sonrojada

-Tal vez sea mejor que comamos en otro sitio hoy- respondió Nao tironeándola hasta el ascensor.- En el camino te cuento.

Una semana había pasado desde el día que había escuchado a su novia confesar besar a su mejor amiga en casa de Mai y apenas podía pensar en otra cosa. Sabía que debía liberar su mente de ciertas cosas, intentar estar mejor, agradecerles a sus amigas por las excelentes personas que habían sido con ella, intentar mostrar una sonrisa y asegurarse a sí misma que iba a estar bien, pero todo lo que podía era pensar en Natsuki y en sus palabras.

Había llorado tanto en una semana que pensaba que ya se le habían acabado las lágrimas de por vida, pero cada noche descubría que podía llorar un poco más. Aún estaba en casa de Haruka, la rubia trabajaba pero Yukino se había preocupado de ella, para que comiera y para distraerla, aunque no siempre lo lograba. Sus padres habían ido a visitarla, ellos todo lo que sabían era que Shizuru y su "novio" habían terminado pero no sabían nada más, incluso su padre había ofrecido presentarles algunos hijos de compañeros de negocios para que saliera del estado lamentable en el que estaba, pero ella había rechazado la sugerencia.

Ahora estaba en la habitación, mirando por la ventana rogando por que su padre no decidiera volver y llevársela, mientras el té que Yukino le había llevado estaba frio sobre la mesita de noche.

-Ya basta Bubuzuke- dijo Haruka entrando a la habitación y sobresaltándola- vas a ducharte e iremos a comer fuera.

-No quiero salir- respondió ella- aunque agradezco la forma gentil en que me lo pides Haruka.

-No se trata de modos Shizuru- dijo la chica enérgica- se trata de que no voy a dejar que sufras por ella.

-Pero…

-Mira, es cierto que beso a Yuuki, es cierto que fue el mayor error de su vida pero TU vida continua, ella no se merece que llores más, ni que dejes de lado todo lo que eres. Vas a salir y vas a superarla y cuando lo hagas puedes volver a hablar con ella y…

-Haruka, jamás quiero volver a verla y con respecto a la cena…

-De eso no hablaremos, te espero en la sala. Será una cena de amigas- agregó saliendo de la habitación.

Shizuru no quería salir, pero accedió a levantarse y caminar hasta el baño. Sabía que si no lo hacía por ella misma, la rubia iba a arrastrarla a la calle con pijama si fuera necesario. Por lo demás salir y tomar un poco de aire fresco tal vez la ayudarían a despejar la mente y a centrarse en sí misma, que ahora era lo único que tenía. Eso y el gran dolor que oprimía su corazón y que amenazaba con nunca volver a dejarla ser feliz.

El agua tibia de la cañería mojó su cabello castaño y cubrió su cuerpo de una tibieza cariñosa, se cubrió con ella y se permitió descansar por un momento. Podía sentir que las cosas tarde o temprano iban a mejorar, nadie se moría por amor o al menos eso decían.

Se vistió rápidamente y se acercó a la sala, Yukino y Haruka estaban hablando. Shizuru sonrió, esa era la mejor pareja que jamás había visto, la forma en la que se complementaban, ella jamás lo había tenido con Natsuki, su relación entera estaba basada en una serie de mentiras y de secretos que al final había terminado por estallarle en las caras.

Quería pensar que la peli-azul tenía la culpa de lo que había pasado, pero en el fondo sabía que la culpa era de ambas. Sabía que en el fondo había estado empujando a Natsuki para que hiciera alguna estupidez…

-Solo será esta tarde, cariño- decía Haruka a Yukino, ella se detuvo antes de salir a la vista de la pareja-Shizuru necesita tomar aire, si no lo hacemos nosotras su padre la llevara a esas citas con los ojos tapados.

-¿Una cita a ciegas?- preguntó Yukino.

-Si eso, me habló esta mañana a la oficina, dijo que el hijo de no sé quién estaría encantado de cenar con Shizuru. El problema no es solo que quiere presentarle chicos, el problema es que son chicos y ella no quiere salir con chicos, ¿entiendes?

-Si me lo preguntas Haruka-chan, creo que a Fujino-san podrían gustarle los chicos.

-Pero ella estuvo con Kuga y Kuga es chica.

-Pero jamás he visto a Fujino-san interesada por alguien que no sea Kuga-san, en lo que a mí respecta, bien puede que le agraden también los chicos.

-Ara, ara no hablen de mi sexualidad si no estoy presente- dijo Shizuru apareciendo en la sala sonriendo- ya estoy lista.

-Ok- dijo Haruka levantándose del sillón y besando a su novia- volveremos temprano cariño.

El lugar elegido para ir a cenar era un restaurant céntrico de comida tradicional japonesa, era un sitio que Haruka amaba y en que estaba segura podrían pasar un muy grato momento. Estacionó el automóvil y caminaron hasta el interior del local.

Se trataba de un lugar muy acogedor, construido de madera y con colores agradables a los ojos, un sitio que llenaba de paz, eligieron una mesa cercana a la ventana y revisaron el menú. En realidad Haruka lo hacía para recomendarle algo mientras la castaña recreaba la vista con la gente que pasaba por el exterior, de pronto vio algo que hizo que se tensara y pidiera salir del lugar en ese mismo momento.

-¿Qué pasa bubuzuke?- preguntó Haruka siguiendo con la vista el lugar donde miraba Shizuru. Y lo vio.

Caminando por la calle estaba Kuga y Yuuki comiendo unos helados gigantes mientras ¿sonreían?

-Ahora si esa maldita delincuente me la paga- murmuró Haruka antes de salir corriendo del local.

Siento tardarme tanto, tanto, tanto, pero pasaron miles de cosas que no me permitían escribir y centrarme en todo lo que quería hacer en este capítulo, al final decidí ir escribiendo como viniera y no enredarme tanto en cómo llegar a un posible final XD que por cierto no sé cuál será, habrá que esperar y ver qué pasa en el camino XDD

Mikoto y Mai… wow! No pensé que pudieran hacer algo como eso ajajaj, podría escribir como fue que pasó, pero sólo si lo quieren leer, me dejan un Review y me dicen si es que quieren leerlo o no ¿sí? xD

Con respecto a donde quedó, creo que sería interesante ver la reacción de Haruka ante una feliz Natsuki, cuando Shizuru lo está pasando tan mal ¿no?

Por último quiero agradecer todas sus palabras de aliento que me ayudan a seguir escribiendo, y decirles que normalmente respondo los Reviews por MP.

Y eso, el próximo capítulo ya está en mi cabeza, espero escribirlo cuanto antes y actualizar lo más rápido posible.

Muchas gracias por leer :3