Capítulo 6

Caminaba despreocupadamente junto a Nao, la pequeña pelirroja la hacía reír de una forma que pensó no volver a hacerlo. Mientras caminaban por el centro de la ciudad, a chica le contaba, con actuaciones incluidas, todo lo que habían hablado Mail y Mikoto. Habían cenado una hamburguesa gigante a falta de la cena prometida por Mai y ahora buscaban un puesto de helado para comer de postre.

-Creo que exageras- rio Natsuki.

-¡No lo hago! Mikoto me contó y por como acabaron las cosas…

-No me lo recuerdes- dijo Natsuki sintiendo que su cara ardía de solo recordar lo visto en su sala- tendré que cambiar el sofá después de esto, y adoraba ese sofá.

-Se veía mejor en negro- dijo Nao encogiéndose de hombros, tironeó a Natsuki de la manga- ven, compremos helado aquí- agregó la chica corriendo a escoger su sabor favorito.

Salieron de la tienda con dos helados gigantes, Nao parecía una niña comiendo su helado y eso le pareció la cosa mas tierna del mundo a Natsuki. Veía a la chica y sentía que las cosas podían mejorar, aún amaba a Shizuru y probablemente lo haría toda su vida, pero Nao y el resto de sus amigas harían su vida un poco mejor, de eso estaba segura.

-Gracias por la cena Kuga- dijo Nao sonriendo- este helado es lo mejor que he comido.

-Baka-respondió Natsuki sonriendo también.

Un sonido fuerte llamó su atención, se dio la vuelta para ver que era lo que lo causaba y se encontró con un hombre de edad mediana en el suelo mientras vociferaba un par de groserías a una chica rubia que se acercaba corriendo hacia ella. Natsuki pensó por un momento que era una chica rubia totalmente loca desconocida para ella, pero luego comprendió que era una chica rubia totalmente loca muy conocida para ella. Haruka le lanzó un puñetazo que Natsuki pudo evadir fácilmente.

-¿Qué demonios te pasa?- le gritó Natsuki a la mejor amiga de su ex Shizuru.

-No lo soporto más- gritó Haruka intentando golpearla una y otra vez, pero Natsuki seguía esquivándola- no puedes pretender que todo está perfecto después de todo el daño que has hecho.

-¿Por qué mierda no te metes en tu vida? Loca- dijo la peliazul deteniendo un puñetazo de la rubia con su mano.

-Porque soy yo la que ve sufrir todos los días a Shizuru por lo que hiciste, idiota engreída.

Un momento de silencio reinó entre las chicas. Natsuki sonrió tristemente luego de oir las palabras de la rubia, había algo en el enojo que le profesaba la rubia que lograba que se odiase a si misma. Sabía que podía repetir mil veces que lo sentía, podía su mente vagar por esos recuerdos mil veces más y aún así no podía encontrar el motor que la llevó a hacer lo que hizo para detenerlo. Su intención jamás había sido dañar a alguien, menos a Shizuru, hiciera lo que hiciera, en su mente jamás estaría hacer sufrir a alguien tan importante.

Una punzada de dolor se acentuó cerca de su corazón con las palabras de Haruka, porque sabía que la rubia tenía razón, el dolor que ella sentía de ninguna forma se podía comparar al dolor que estaría sintiendo la castaña. Bajó el rostro en señal de arrepentimiento dejando que el siguiente golpe de Haruka le diera en el rostro.

-Kuga…- murmuró Nao con claras intenciones de no permitir quela insolente rubia volviera a golpear a su amiga.

-Sabes que tienes toda la culpa- siseó Haruka-que no mereces nada, jamás mereciste nada, solo eres una delincuente que pudre todo lo que tiene cerca. No vuelvas a preguntar siquiera por Bubuzuke.

-¿Quién crees que eres para decir lo que puede o no hacer alguien Suzuhiro? Vuelve a tu palacio de cristal que nada de lo que sucede aquí tiene que ver contigo. Vamonos Kuga- murmuró Nao, pero la peliazul no la miró, seguía con la vista fija en el suelo.

-Haruka que…- la pregunta de la recién llegada Shizuru se quedó guardada en algún lugar cerca de su estómago. Casi por cortesía había visto a las acompañantes de su amiga. Frente a la rubia se encontraba una chica de cabello azul con la mirada perdida en sus zapatos y a su lado estaba una pelirroja que la miraba con una mezcla de compasión, terror y odio al mismo tiempo.

La situación forzó un silencio impregnante por unos minutos que a Natsuki le parecieron una eternidad. Sabía que Shizuru estaba ahí, sabía que si tenía una ocasión para explicarle, probablemente esta sería la única, sin embargo la culpa que Haruka había instalado en ella la obligaba a no mirar siquiera a la castaña.

-Será mejor que te lleves a tu amiga- murmuró Nao a Shizuru- si es que no quieres que esta situación llegue a mayores- agregó casi en tono de amenaza.

Shizuru la miró sin comprender por una fracción de segundo, luego avanzó para acercarse a la pelirroja con la mano en palma, tomó un poco de impulso y la abofeteó de tal manera que muchos transeúntes se dieron vuelta a mirar lo que pasaba con las chicas.

Nao se llevó la mano al rostro donde había impactado la mano de Fujino.

-A ver si con eso aprendes a no entrometerte en las relaciones de la gente- murmuró lo suficientemente fuerte para que ellas escucharan. Levantó la mano nuevamente al verla nula reacción de la pelirroja, pero Natsuki se interpuso entre las dos.

-Nada esculpa de Nao, Shizuru.

-Déjala Natsuki-gritó Nao tras ella- tal vez tengas razón Fujino, pero al menos mi novia no besa a otras chicas solo porque subida en pareja es demasiado insufrible.

-No sabes nada de parejas Yuuki -respondió Shizuru queriendo habalanzarse sobre la pelirroja.

-Y sin embargo eres tu la que lleva llorando una semana por no poder mantener al cachorro a tu lado.

-Ya basta-dijo Natsuki y Haruka se acercó para sacar a Shizuru de ahí.

La peliazul le envió una última mirada a su ex-castaña y se dio la vuelta para tomar a Nao de la mano y guiarla fuera del lugar.

Cuando Shizuru reaccionó a lo que había ocurrido la gente se comenzaba a dispersar y no quedaba rastro de Natsuki o Yuuki. Haruka la empujó a un taxi murmurando algo sobre pedir comida a la casa, ella sintió que sus ojos se nublaban y se dejó llevar.

-.-

Natsuki que guiaba a Nao a través de la gente, se detuvo frente a una banca y empujó a Nao para que se sentara, en una parte del camino Nao había comenzado a llorar, ella no sabía si por pena o frustración. La pelirroja se llevó las manos a la cara mientras comenzaba a calmarse.

-Lo siento- murmuró Natsuki.

-¿Por qué?-preguntó Nao limpiando los rastros de lágrimas de su rostro.

-Porque dije que no dejaría que Shizuru te golpeara.

-Me tomó por sorpresa- respondió Nao- de todas formas tenía razón.

-¿De qué hablas?

-Nunca me importó con quien estar ¿Sabes? Al principio lo hacía por dinero o aburrimiento y justo cuando quise estar con alguien por quien de verdad sentía algo, apareció Fujino. No en ese orden, pero creo que terminé admitiendo que jamás podría estar contigo, jamás dejarías a Fujino y ella no era tan estúpida como para dejarte ir. Pero siempre una parte de mi quiso que las cosas funcionaran entre ustedes, así que si, creo que tengo parte de la culpa Kuga.

Natsuki no sabía que decir, no era buena con las palabras ni con los sentimientos, se puso en cuclillas para quedar frente al rostro de Nao y regalarle un suave beso en la mejilla a la chica en el mismo lugar en que había impactado la mano de Shizuru.

-Las cosas pasan- dijo Natsuki- las malas decisiones se toman y en lo que ocurrió, aún no encuentro la forma de arrepentirme, porque siento que pasó porque tenía que pasar y tal vez las formas no fueron correctas, pero pasaron.

-Estás loca Kuga- dijo Nao medio sonriendo y abrazando a su amiga

Decidieron regresara a la casa de Natsuki. Después de unos momentos en ese lugar haciendo nada, solo hablando de cosas sin importancia habían acordado que el tiempo que les habían regalado a Mai y a Mikoto era suficiente como para llegar y ambas estuvieran presentables. Tomaron el ascensor hasta el departamento de Natsuki pero antes de entrar Nao detuvo a su amiga y le dijo:

-Qué lo que pasó quede entre nosotras- pidió la pelirroja.

-Haruka está con Yukino, Yukino terminará contándole a Mai, tal vez sólo porque Mai le haga decírselo. Esto no quedará solo asi, araña. Pero prometo no decir nada al respecto.

-Gracias-murmuró la chica antes de levantar la mano y tocar reiteradamente el timbre del departamento. Segundos después una acalorada Mai abrió la puerta, estaba vestida y llevaba un delantal de cocina sobre su ropa.

-¿Porqué tocas el timbre de tu casa, Natsuki?- preguntó la peli-naranja.

-Olvide las llaves- murmuró con el rostro tomando un suave tono carmesí.

-.-

Llegaron a la casa de Haruka, Shizuru bajó del auto y tocó la puerta, una sorprendida Yukino la recibió, pero sin decir palabra, la castaña fue directo a la habitación que tenía en ese lugar. Yukino interrogó con la mirada a Haruka, este se encogió de hombros.

-Lo siento, es mi culpa- respondió dirigiendo a su novia al sofá de su sala- vi a la delincuente demasiado feliz con Yuuki, no pude evitar saltar y detenerla.

-¿Ellas están juntas?- preguntó Yukino arreglándose los anteojos.

-No losé- respondió Haruka abrazando a su novia- tampoco quiero saberlo, pero Bubuzuke no se merece esto…

-Lo sé- dijo Yukino- le llevaré un té a Fujino-san.

-Espera- dijo Haruka impidiendo que la chica cruzara por la puerta de la cocina- promete que algo así jamás nos pasará a nosotras.

-Por supuesto que no Haruka-chan- dijo la chica con una sonrisa.

Shizuru escuchó toda la conversación de sus amigas desde la puerta de su habitación, ya no podía seguir asi, debía volver a ser quien era. Lo tenía claro, un Fujino jamás podía recibir la lástima de nadie.

Tomó su maleta y guardó todas las cosas que tenía en ese lugar, luego levantó el teléfono y marcó, una voz familiar le contestó.

-Padre- dijo ella a través del auricular- ya estoy preparada para volver a casa.

Volver a la casa Fujino era mucho mas que volver a vivir bajo el suave cobijo de sus padres y ella lo sabía. Cuando había abandonado la mansión donde vivía cómodamente con sus padres, su progenitor le hizo prometer que si su vida como ella había decidido vivirla no funcionaba y tenía que regresar a su hogar, entonces tendría que vivir de acuerdo a lo que él había planeado para ella. Iría, tal vez, a la mejor universidad de Japón, no a la facultad de negocios donde estaba asistiendo en ese momento. Probablemente se casaría con un multimillonario inversionista y no volvería a ver a Natsuki en toda su vida. Probablemente no sería feliz, pero tener la felicidad y luego ver como se iba entre sus dedos era mucho peor que eso.

Cuando se fue a vivir con Natsuki, su padre solo supo que había decidido compartir la vida con su novio del que estaba completamente enamorada, jamás había imaginado que quería compartir su vida con una chica, y un mes después él y su madre habían ido por un viaje de negocios a Alemania del que sólo habí9an regresado hacía un par de semanas.

Ahora Shizuru estaba completamente lista para dejar que su padre se inmiscuyera en subida, ella ya no tenía nada por lo que luchar, tal vez con alguno de los pretendientes que su padre le presentara podría llegar a estar bien. Sabía que jamás sería cierto, pero la persona con la que debería estar bien, había decidido estar bien con alguien más, aunque fuera momentáneamente.

Unos nudillos tocaron la puerta de su habitación, segundos después Haruka entró para decirle:

-Bubuzuke, un coche está afuera para recogerte, dice que viene de parte de tu padre.

Shizuru hizo de su tristeza su máscara y miró seria a su amiga.

-Haruka, te agradezco enormemente lo que has hecho por mi, el haberme recibido en tu hogar y permitir que me quedara mas tiempo del que debía. Hoy he decidido volver a casa de mis padres, por eso el coche ha venido.

-Espera Shizuru, seguro lo podemos arreglar, sabes lo que significa volver con ellos, puedes quedarte todo lo que necesites.

-Ya he tomado la decisión Haruka- dijo Shizuru tomando sus maletas.

La rubia la detuvo cuando pasaba a su lado, la acercó a ella y la abrazó fuerte y cariñoso.

-Sabes que para lo que necesites estoy aquí- dijo la chica. Shizuru contuvo las lágrimas y devolvió el abrazo.

-Losé- respondió- dale las gracias a Yukino de mi parte.

Y diciendo eso, decidió encaminarse hasta lo que fuera que su padre tuviera decidido para ella.

.-.

Fin del capítulo, la verdad siento muchísimo la tardanza, pero entre novia, familia y trabajo no tenía tiempo para escribir. También la culpa es de mi estúpido portátil que puso su pantalla bajo las garras de mi dulce cachorro y terminó sin pantalla.

Prometo no tardar tanto, se que ya no crearán, pero lo digo de verdad, dependiendo de cómo se venga el año nuevo, lo subiré la semana entrante.

Aún no se como terminará esto, lo he pensado bastante, y cada idea es mas malvada que la anterior, solo les pido que lo lean hasta el final y que prometo no decepcionarles. Vendrá algo interesante en el siguiente capítulo, ya trabajo en él y me está agradando :3

Nada, solo decirles que les deseo hermosas fiestas, amen, cuiden y sean felices.