¿Estaría comenzando a sentir algo por Santana? No puede ser, bueno, a mi no me gustan las chicas… o eso creo, a lo mejor sólo me gusta ella. Pero Finn… Finn nada, desde que hablé con Santana en el lavabo no he vuelto a sentir nada por él cuando lo recuerdo, no siento tristeza por lo que pasó, ni siquiera tengo su imagen todo el día en mi cabeza, ahora esta ella… siempre. Y no puede ser solamente porque seamos amigas. Tiene que tener una explicación. Pero no quiero decirle nada, nuestra amistad es muy importante para mi, y a lo mejor se lo toma mal o qué se yo. No puedo hacer nada, cuando esta cerca… me muero de ganas de besarla, y me pongo muy nerviosa. Tendré que alejarme de ella, al menos un tiempo, para no enamorarme, si paso más tiempo con ella lo haré y aunque me duela, lo mejor será no hablar con ella durante un tiempo.
Pasé tres días sin hablarle. Cuando ella se acercaba a hablarme, me alejaba o disimulaba y comenzaba a hablar con otra persona. Creo que ella lo notaba, por que veía en su cara tristeza. Y tampoco es que a mi me gustara hacerle esto, pero no sabía que hacer.
El jueves Santana se acercó a mi y no me quedó otro remedio que hablar con ella, no me iba a ir porque no tendría sentido, todos se habían ido ya y yo estaba tardado más en recoger mis cosas y no sabía que ella estaba allí.
S: Rachel… ¿Te pasa algo conmigo?
R: N…no nada. ¿Por qué?
S: Oh vamos Rachel, llevas 3 días sin hablarme, evitándome y pasando de mi. Escucha, si no quieres ser mi amiga dímelo, de verdad, me dolerá mucho menos… - me dijo en un tono entre triste y enfadado.
No me gustaba verla así, pero… ¿qué podía hacer?
R: No… no Santana, quiero ser tu amiga, pero, no… no puedo.
S: ¡¿Por…porqué? – me dijo enfadada - ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo a que… a que me enamore de ti?, ¿No quieres ser amiga de una lesbiana?, ¿Es eso? Dime algo, por favor…
R: San… Santana no es por eso, eso no me importa, de verdad… no puedo decírtelo, es… aggg… muy difícil.
S: Mira Rachel, déjalo, no importa – Santana rompe a llorar.
Se me partía el alma verla así, tenía que hacer algo, pero… ¿qué? Pensé que todo esto sería bueno, pero no único que tenía de ella era su amistad y ahora ni siquiera la tengo… todo iba de mal en peor. Tenía que decírselo, pero no ahora.
La abracé para intentar calmarla.
S: Déjame Rachel, déjame – me dijo con lágrimas en los ojos y deshaciéndose de mis brazos.
Santana salió corriendo de la sala.
El viernes pasa todo el día sin mirarme, sin hablarme ni intentar acercarse a mí. La echo muchísimo de menos. Y la verdad, creí que esto me ayudaría, pero ahora pienso más en ella, la necesito. Se lo voy a decir hoy mismo. No puedo vivir sin ella.
Me paso la tarde en mi cuarto encerrada y tengo una idea brillante: iré a su casa y se lo diré todo. Cuando me doy cuenta es de noche y está todo oscuro, pero lo tengo que hacer. Salgo de casa sin que me vean mis padres y cojo mi bici. Llego a casa de Santana en 5 minutos. Están todas las luces de su casa apagadas menos la de ella. Su casa también tiene dos plantas, pero por suerte la suya esta abajo. Me acerco a la ventana de su cuarto y la veo pintándose las uñas. Está tan guapa… Pico en la ventana y se le cae el bote de pintauñas al suelo. Mira la ventana y cuando me ve, abre la boca formando una "O". Le hago señas de que me abra. Se levanta de la cama y abre la ventana.
S: ¿Qué haces aquí? – me dice aún enfadada.
R: Déjame pasar, tengo que decirte algo, es importante… por favor
Santana suspira y me ayuda a entrar en su habitación. Cuando estoy dentro me dice que me siente en la cama y ella se sienta a mi lado.
S: Bueno dime… - está tan enfadada que no me mira a la cara
R: San, mírame, por favor – Santana gira la cabeza y me mira – no quiero perderte, eres… muy importante para mi.
S: ¿Ahora soy muy importante para ti? ¿Ahora me llamas San?
R: Está bien, no te llamaré San si no quieres. Pero, Santana, sabes que siempre has sido muy importante para mi y siempre lo serás, pase lo que pase…
S: Sí, creo que antes me has dejado eso muy claro – me dice sarcásticamente.
R: Por favor, Santana, no te pongas así… de verdad, te necesito.
S: ¿Eso es todo lo que me querías decir? – vuelve a dejar de mirarme
R: No… quería darte las gracias, por ayudarme a darme cuenta de que puedo continuar sin Finn, ya… ya he encontrado a la persona San… digo Santana.
Santana no me contesta, y no me mira, así que supongo que no le importará, es hora de marcharme. Me dirijo a la ventana.
S: Rach, espera. – me había llamado Rach y eso me hace sonreír – ¿Qu..Quién? ¿Quién es?
R: ¿De verdad lo quieres saber?
S: sí… sí claro.
Me acerco velozmente a su lado y la beso. Cierro los ojos y siento sus dulces labios contra los míos. No quiero que ese momento se acabe. Nunca había sido tan feliz.
Llega el momento de separarnos y la miro. Abre los ojos como dos platos. Abre la boca y comienza a tartamudear. No se que hacer. Esta era mi oportunidad y no la podía dejar pasar, pero ahora, todo se había acabado.
R: Me voy. – no podía decir nada más.
Me acerco a la ventana y noto que Santana coge mi brazo, me giro y en menos de un segundo noto los labios de Santana contra los míos, cierro los ojos y abro la boca. Noto como su lengua está contra la mía. Su lengua sabe a chicle de fresas. En ese momento se me pasan tantas cosas por la cabeza que no tengo nada claro, simplemente estamos juntas, besándonos y soy feliz. Santana saca su lengua de mi boca y me mira. Pero no dice nada. Estamos un par de minutos mirándonos sin decir nada. Lo mejor es que me fuera ya mismo. Así que voy otra vez hacia la ventana.
S: Espera, n…no te vayas, es tarde y hace frío, es mejor, q… qu… que te… te quedes aquí a dormir.
R: No creo que sea buena idea.
S: Por favor.
Asiento con la cabeza y eso es lo último que decimos. Ella se mete en la cama y se pone a la izquierda y yo me pongo en la derecha, no nos miramos. Oigo como respira pero no es capaz de decirme nada, y yo tampoco. Pasa un rato, y me quedo dormida.
CONTINUARÁ
Gracias por las reviews, son de agradecer todas y gracias a los comentarios me dan más ánimos de continuar.
Espero que os haya gustado este cap, comienza muy angst pero acaba con intriga.
