Narra Santana
Oigo la respiración de Rachel en mi espalda, así que supongo que se ha girado y esta dormida. Me giro, corriendo el riesgo de que ella esté despierta. Es preciosa hasta cuando duerme. Me quedo casi una hora mirándola y pensando en todo lo que había pasado, en el beso, mejor dicho, en los besos. No entendía nada, nunca creí que haría eso. Pero yo la quiero y ella me había besado, eso tenía que ser por algo. ¿Le gustaría a Rachel? ¿O simplemente se dio cuenta de que la quería y para no perderme me había besado? Si fuera eso… no me volvería a hablar nunca, digamos que yo no le di un beso demasiado normal ni fue en los labios solamente... No quiero creer que la segunda opción sea la correcta, porque esta vez si que la perdería para siempre. Sin querer acabo durmiéndome.
Cuando me despierto ella ya no esta y está la ventana abierta. Se ha marchado, eso es porque no me quiere ver más. Además de todo me quedan dos días sin poder hablar con ella. Y aunque se que cuando nos veamos no sabré que decirle, tengo que volver a ver su preciosa sonrisa.
Me paso el sábado y el domingo encerrada en mi cuarto. Pensando en ella. Solo salgo para comer y cenar. Mis padres se fueron el sábado de vacaciones y me dejaron a cargo de la casa, así que no tengo que poner buena cara a nadie. Porque no tengo ni ganas ni ánimos para hacerlo.
El lunes llego a la sala donde ensayamos y no nos miramos ni una vez. Ni nos hablamos, durante las clases no nos vemos pero hay en una que sí, y siempre nos sentábamos juntas, pero no se sienta conmigo. Y así pasa el día. Y al día siguiente nada. Ni al siguiente. Y así 3 días. No nos cruzamos ni por casualidad. Sólo se que cuando se me presente la oportunidad hablaré con ella.
Le pido a Will el auditorio una tarde, y él me dice que me puedo quedar hasta las 6.
Cuando todos se van a sus casa yo me quedo y voy al auditorio. Me pongo a cantar Set fire to the rain de Adele (.com/watch?v=FlsBObg-1BQ) y cuando llevo un rato oigo otra voz que también está cantando, es ella, lo sé, la reconozco aunque esté muy lejos, su voz es inconfundible. Pero no la veo, solo la oigo, la busco con la mirada pero no veo nada. Cuando acaba la canción aparece ella desde arriba de los asientos y va bajando hasta llegar al escenario, donde estoy yo, y sube al escenario.
S: Ho… hola Rachel. – consigo decir.
R: Te…tenemos que hablar. – Para las dos esto es muy incómodo, pero las dos sabemos que tenemos que hablar.
S: Sí… vamos a bajo, podemos… sentarnos allí.
Bajamos a los asientos y las dos miramos al frente.
R: Bueno… lo que pasó el otro día… - comienza Rachel.
S: Sí… eso… bueno, ya sabes… - Tengo el cerebro en blanco.
Rachel se echa a reír y yo también, nuestra conversación es muy patética.
R: Me gustas, me gustas mucho Santana. – me mira y yo la miro. No me puedo creer lo que me está diciendo, es tan increíble.
S: Te quiero. – No tendría que haberle dicho eso aún, pero no puedo contener las ganas de que lo sepa. – desde el día en que me ayudaste.
R: Oh San, ¿Por.. Por qué no me lo dijiste antes?
S: ¿Cómo quieres que te lo dijese? Tu no eres, o bueno ya no lo se, tu no eres lesbiana.
R: ¿Por qué siempre tienen que haber etiquetas? Bueno, no sé si soy lesbiana, solo se que tu me gustas, y si eso quiere decir que lo soy… pues será eso. – Tiene tanta razón que la miro fascinada.
S: Te quiero – Le repito. Y ella sonríe. - ¿Y ahora… qué?
R: No lo sé, yo lo quiero intentar, pero… no se si estoy preparada para que todos lo sepan…
S: Yo tampoco estoy preparada, bueno… lo mío tampoco lo sabe nadie, solo Brittany.
R: ¿Pero lo quieres intentar? – me dice un poco asustada.
S: Claro que si – le digo sonriendo.
R: Es tarde, creo que nos tenemos que ir.
S: ¿Quieres venir a mi casa? Mis padres no están… - le digo.
R: Esta bien, cuando vayamos a tu casa le pregunto a mi padres.
Las dos salimos el instituto y cogemos nuestras bicis. Llegamos a casa de Rachel y yo me quedo fuera esperándola. Pero oigo la conversación que tiene con su padre.
Padre Berry: ¿Cómo vas a ir a casa de Santana si mañana tienes clases? – le dice enfadado.
R: Ya lo sé, pero ella esta sola. No te preocupes mañana nos despertaremos pronto e iremos a clases. De verdad.
Padre Berry: Hmmm… ¿me lo prometes? – dice aún enfadado.
R: Sí papá.
Padre Berry: Está bien, puedes ir. Pero sube arriba a coger tus cosas.
R: No hace falta, tengo todo lo necesario para las clases de mañana.
No creo necesite nada más a parte del material escolar.
Rachel sale de su casa. Y las dos nos vamos a la mia.
CONTINUARÁ
Este capítulo fue un poco introducción de lo que viene, así que no fue tan bueno como los demás. O eso creo. Espero que les guste igual.
