Narra Santana
S: Rach, es hora de despertarse, no nos podemos pasar todo el día aquí tiradas.
R: Hmmm… esta bien – me contesta la voz dormida de Rachel
Nos levantamos las dos del suelo y Rachel encuentra sus pantalones y se los pone, recogemos las mantas y las guardamos en la casa.
Después vamos a dar un paseo por el bosque.
R: Este lugar es realmente precioso – me coge de la mano.
S: Sí, pero más si estoy contigo – la beso.
R: Ya se que no te gusta que te lo diga, pero gracias.
Después de una vuelta por el bosque, preparamos un picnic al lado del lago.
Cuando acabamos de comer Rachel se levanta del suelo y me ayuda a levantarme con la mano.
R: Vamos a darnos un baño – Rachel corre hacia el lago y se quita la ropa, quedándose en ropa interior. Yo la sigo y hago lo mismo.
Estamos una hora allí y volvemos a dentro de la casa para secarnos y bañarnos. Ya nos queda poco para estar juntas. Tenemos que volver antes de la noche. Volveremos de este sueño a la vida normal.
Primero me ducho yo y luego ella. Sale del baño con una toalla muy pequeña. Yo estaba en ropa interior. Me levanto y me acerco a Rachel que está de espaldas.
S: Qué sexy estás toda mojada. – la digo en la oreja. Y ella se gira. Se acerca a mi boca lentamente y me da un beso muy apasionado.
Las dos nos vamos hasta la cama y Rachel queda sin toalla. Una vez más la una contra la otra, yo a bajo. Aunque Rachel se acaba de duchar está caliente. No deja ni un momento de besarme. Se deshace de la poca ropa que me quedaba y noto sus manos en mi cintura, cada vez más abajo, y no puedo evitar un flojo gemido. Mientras su mano bajaba, su boca no se apartaba de mi cuello. Me encontraba paralizada. La mano de Rachel cada vez bajaba más, y noto sus dedos dentro de mí. Lentamente, cada vez más adentro. Vuelvo a gemir. Juega con ellos dentro de mi y yo cada vez me noto más caliente. Cada vez más adentro y más gusto me da. Ahora mismo tengo la lengua de Rachel pasando por mi cuello y sus dedos dentro de mi, ¿qué más puedo pedir?. Y entonces llega, el momento del éxtasis. Nunca había tenido un orgasmo, qué sensación más placentera.
Lentamente Rachel retira su mano.
Para de besarme el cuello y me sonríe.
R: Te quiero San.
S: Yo mucho más.
R: Me gustaría que este fin de semana no acabara nunca.
S: A mi también, pero prométeme que buscaremos una solución, en el instituto casi no podemos estará solas y no podemos venir cada fin de semana aquí – le digo triste.
R: No te preocupes, ¿sí? Encontraremos una solución, vendrás de vez en cuando a mi casa y yo iré a la tuya, vendremos algunos días aquí y los que no podamos, nos escaparemos. – bromea Rachel
S: Me parece buena idea. – Y lo cierto es que es verdad, no es simplemente por seguirle el juego.
Nos vestimos y dejamos la casa de la montaña más o menos ordenada. Antes de irnos Rachel recoge el pañuelo que le puse antes de llegar aquí.
R: Esto es muy importante para mi, es el mejor regalo que nadie me ha hecho nunca, y siempre guardaré este pañuelo por que me recuerda a todo lo que hemos vivido aquí. – me da un beso corto pero muy dulce.
Las dos cogemos las bicis y vamos a casa de Rachel.
Padre Berry: Hola chicas, ¿lo pasaron bien? – Rachel y yo nos miramos y nos reímos.
R: Más que bien.
S: Y tanto.
Padre Berry: Hmm… estas chicas de hoy en día…
El padre de Rachel deja la puerta abierta y entra de nuevo.
Me siento fatal, agacho la cabeza.
R: Todo irá bien, todo irá bien mientras nos amemos. – Rachel me levanta la cabeza y consigue sacarme una sonrisa de la cara.
S: Te quiero. – le susurro. Rachel suelta mi mano y entra en su casa.
R: Yo también San.
Vuelvo a mi casa y mis padres llegan pronto.
Mamá: Hola San, ya llegamos – me abraza y yo sonrío – veo que lo tienes todo recogido, hmmm, ¿no se te ocurrió montar una fiesta? – bromea.
S: No mamá, estuve bien, no te preocupes. Subiré arriba ¿sí?, hoy no me encuentro muy bien.
Mamá: Esa amiga, Rachel, me cae bien, deberías invitarla más a menudo. – sonrío y subo arriba.
Me duermo pronto porque si no lo hago, me haría más mal.
Me levanto pronto para poder verla antes, la espero en la puerta de su casa por que se que saldrá en un momento.
Rachel sale y cierra la puerta, sin darse cuenta que estoy ahí, cuando va a coger su bici, me ve y se asusta, pero cuando ve que soy yo su cara cambia por alegría.
R: Ey, ¿Cuánto llevas aquí? Me alegro tanto de verte, ayer me fui pronto a dormir, me sentía fatal sin ti.
S: Yo hice lo mismo. – me aproximo y le robo un beso.
R: Vamos, se nos hace tarde.
Pasamos unas clases en las que no nos podemos ver, y ella es la que ocupa mi mente todo el día. Cuando tenemos un momento, corremos a los lavabos, y sin mirar si quiera si había alguien nos besamos sin parar. Sin saber que Brittany y Quinn estaban allí, en los lavabos, escuchándonos.
gbrujnkdl : me parece buena la idea de ponerle algo de drama, gracia por la sugerencia, pronto pondré drama :P
riotandglee / nayareth / cookieaiida : gracias por sus comentarios, siempre los leo y me hacen contenta con ellos, me gusta mucho que les guste el fic (:
