Narra Santana

No nos quedamos mucho tiempo en el lavabo por miedo a que alguien nos vea, salimos y vamos a la sala donde ensayamos con el Glee Club, al poco rato vienen Brittany y Quinn.

Q: Rachel, ¿podemos hablar un momento después? – Rachel se extraña porque nunca han hablado.

R: Va…vale. – le contesta asustada.

Quinn se sienta al lado de Brittany y las oímos murmurar algo.

S: Esto me da miedo Rachel, ¿qué querrán?

R: No tengo ni idea Santana, a mi también me asusta esto, es muy raro. – Rachel está tan asustada como yo.


Suena el timbre y Quinn y Rachel salen de la sala para hablar a solas. Y después Brittany se acerca a mí.

B: La quiere Santana. – Sabía que se refería a Quinn.

S: Pero ella no la quiere.

B: Hmmm… puede ser, pero Quinn es capaz de inventarse cualquier cosa y que parezca real.

S: Rachel no la creerá.

B: Entonces tendrá que verlo. – Brittany se acerca a mí y me besa justo en el momento en el que Quinn y Rachel entrar. Me desprendo de Britt y veo a Rachel. Está paralizada.

S: Rachel… yo… no quería. – me acerco a Rachel y la cojo del brazo.

R: Suéltame. – Rachel rompe a llorar y se va corriendo. La sigue Quinn.

S: ¿Cómo te has atrevido Britt? ¿Cómo puedes ser tan mala?

B: Te quiero San, y voy a luchar por tu amor.

S: ¿Y tienes que hacerlo de esta manera? ¿Piensas que así alguien te querrá?

B: Lo… lo siento San.

S: Es mejor que me vaya. – Me levanto de la silla y me voy, no quiero estar más allí, y no quiero estar en el instituto sabiendo que Quinn y Rachel están juntas en el lavabo.


La he perdido. No se que hacer. Me paso la tarde llorando en mi cuarto. Y mi madre me oye. Pica la puerta y entra.

Mamá: ¿San que pasa? Cuéntame que va mal…

S: Mamá deja, será mejor – no puedo dejar de llorar.

Mamá: Es por esa chica, Rachel, ¿verdad?

S: ¿C…Cómo sabes eso?

Mamá: Oh vamos, ya soy mayor, entiendo de esto, sé que pasa algo entre vosotras.

S: ¿Pero… c...cómo?

Mamá: No importa que estés con ella, o que te gusten las chicas si eso es lo que te hace feliz, yo te querré siempre, pase lo que pase y seas lo que seas.

S: Gracias mamá. – consigue que deje de llorar.

Mamá: ¿Ahora me vas a explicar que pasa?

S: La quiero mamá, y la he perdido.

Mamá: ¿Qué, porqué? ¿Qué pasó?

S: Britt y Quinn lo planearon y llevaron acabo algo así como un plan, Quinn se llevó a Rachel para hablar y mientras Britt estaba hablando conmigo, y justo en el momento en que las dos volvieron, Britt se acercó a mí y me besó y yo no pude pararla a tiempo. Después Rachel salió llorando y Quinn se fue tras ella, yo me vine a casa. Seguro que ahora ya deben estar juntas. – vuelvo a romper a llorar, recordarlo es mucho peor.

Mamá: Oh San, tranquila. – ni siquiera los brazos de mi madre consiguen que me encuentre mejor, necesito volver a brazar a Rachel, eso es lo que necesito. – escúchame, ella te quiere y tu también, volveréis a estar juntas, no te preocupes.

S: Gracias Mamá. – me deja un poco más tranquila, pero no del todo, aunque le sonrió para que piense que todo está bien. Se marcha y me deja otra vez sola.

Me rompo la cabeza pensando en que Quinn y Rachel ahora estarán juntas. Seguro que Rachel está tan enfadada que me la devolverá con Quinn y eso me pone muy mal. Me duermo porque eso es lo que mejor puedo hacer ahora mismo.


Un día más cojo mi bici, pero hoy no espero a Rachel en la puerta de su casa, sé que eso es una mala idea. Así que voy directamente y cuando entro a la sala de ensayo, allí están Quinn y Rachel, juntas, riéndose, y pasándolo bien. Eso me mata por dentro. Rachel me mira y su cara se vuelve triste.

B: Hola, San. Ven siéntate conmigo. – me siento al lado de Britt por que estoy tan celosa que quiero ver si Rachel también lo está.

En cuanto ve que me siento con Britt, se gira a mirar a Quinn y otra vez se ponen a reír.

Yo hago lo mismo y coqueteo con Britt.

S: Qué guapa estás Britt. – me giro para mirar la cara de Rach y ella me ve y gira su cara para coger la mano de Quinn.

B: Gracias, vaya, hoy estás de mejor humor.

S: Sí, lo siento, fue un error todo lo de ayer, deberíamos quedar un día juntas. – lo digo lo suficientemente alto para que Rachel lo oiga.

B: Me parece buena idea, esta tarde voy a tu casa.


Britt toca la puerta y pasamos a mi habitación.

B: Hola San.

S: Hola Britt – le digo intentando parecer entusiasmada.

Brittany se acerca y me besa. Sus labios no son los de Rachel, no son tan dulces, ni saben tan bien. Yo le devuelvo el beso.

Pasamos a la cama y siento los labios de Britt en mi cuello, pero no estoy a gusto y ella lo nota.

B: ¿Pasa algo?

S: No, no, está todo bien.

B: San, se que aún la quieres, pero te haré olvidarla. – Ojalá pudiera, pero es imposible.