Narra Santana

Rachel me lleva a su casa, para decirle a sus padres que nos vamos a ir juntas a New York, yo al principio no tengo ganas, porque no se como van a reaccionar los padres de Rachel, pero ella consigue convencerme, me dice que todo saldrá bien y que sus padres se alegrarán. Puede que tenga razón, se alegraron de que ella estuviera conmigo, aunque ahora estarán tiempo sin ella y no se si eso les guste tanto.

R: Papas, tengo una noticia. – los padres (George y Michael) de Rachel me miran sorprendidos, no sé que se les pasará por la cabeza.

George: ¿Qué pasa?

R: Oh, no es nada malo.

George: Me habían asustado.

R: Hemos pensado… que las dos queremos ir a estudiar a New York, y podríamos ir juntas, hay una buena escuela de interpretación y viviríamos juntas.

Michael: Espera… ¿Qué? – Michael parecía no muy contento con la decisión, en cambio George estaba encantado.

George: A mi me parece buena idea, ya son mayores, y tienen que pensar en el futuro, New York es tu sueño hija, desde siempre y tu sueño también incluye a Santana.

R: Así es.

Michael: Pero… es mucho tiempo sin verte.

R: Lo sé, pero vendría, no te preocupes, es mi sueño papá, tú muy bien lo sabes.

Michael: Ya lo sé, ya lo sé…. Hmm, está bien, pero tienes que venir a vernos eh.

R: Eso no lo dudes, vendremos seguido.

S: Muchas gracias George y Michael. – no se me ocurre que más decir.

Michael: Cuídala.

S: Cada día.

George: Sé que la dejamos en buenas manos.

S: No dejaré que nada malo le pase.

Ahora es el turno de mis padres. Esto será más difícil, aunque juego con ventaja si está Rachel conmigo, no podrán enfadarse ni gritar.

Las dos nos dirigimos a mi casa. Mis padres (Sara y Jon) están en el salón, cada uno en un sofá, viendo la tele.

S: Papá, mamá, ¿podemos hablar un momento? – mi padre apaga el televisor.

Jon: Hola Rachel, qué bien que hayas venido – saluda mi padre.

R: Buenas tardes señor López, buenas tardes Sara.

Jon: Llámame Jon. – contesta amablemente mi papá. Se nota que Rachel le cae bien.

Sara: Buenas tardes Rachel. – contenta sonriente mi madre.

Jon: ¿Qué tenéis que decirnos?, ¿No será nada malo?, ¿Os han hecho algo?, ¿Os han dicho algo? – dice alterado.

S: Papá cálmate, no es nada de eso, aunque no os hará mucha gracia.

Jon: Por suerte no me tengo que preocupar por que alguna esté embarazada… - bromea papá – ¿O sí?

S: No, no papá… - hago una pausa – Rachel y yo…

Sara: Me gusta oír eso – interrumpe. Yo no le hago caso y sigo.

S: Rachel y yo… hemos decidido.

Jon: Ah… ¿qué ya lo habéis decidido?

S: Bueno… sí… solo nos falta que lo aprobéis… - continuo con el tema – queremos irnos a estudiar a New York… - digo con una sonrisa en la cara. Y los dos se quedan de piedra.

Jon: ¿C…C…Cómo?

Sara: A… a mi me parece buena idea. Allí están las mejores escuelas de interpretación, y eso es lo que quiere San, y estarán las dos juntas así que no tengo preocuparme de que esté pasándolo mal.

Jon: Pensándolo así… creo que sí… aunque no podré verte.

S: Vendré a veros.

Jon: Pero no siempre…

S: Lo que más pueda. Vendremos las dos.

Jon: Esta bien, solo porque sé que estarás bien con Rachel, y ella te cuidará mucho, ¿verdad?

R: Claro que sí, señor, la cuidaré con mi vida.

Sara: Entonces aceptamos.

Pensé que sería peor, pero todo ha salido bien después de todo. Después las dos vamos a mi habitación. Y nos tumbamos la una al lado de la otra en la cama.

S: Todo a salido genial.

R: No del todo… no te veo feliz.

S: No, Rachel, soy muy feliz, vamos a vivir juntas, ese es mi sueño.

R: ¿Entonces por qué estás así?, ¿Qué te preocupa?

S: Es solo… no los veré mucho.

R: Ya, ya lo sé San, pero… aún estás a tiempo de echarte para atrás.

S: No, no, no, yo quiero irme contigo.

R: Todo irá bien, ¿vale? – sonrío.

S: Te amo Rach.

R: Y yo a ti mi amor. – Rachel se sube encima de mí y me besa.

S: Hmmm… me gusta la idea de esto cada día.

R: Esto y mucho más – coquetea Rachel. Y vuelve a besarme, siento su lengua caliente en mi cuello.

S: Voy a ser muy feliz entonces.

R: Yo también.

S: Te amo, te amo, te amo.

R: Yo más. Mañana ya es el último día con el Glee Club San.

S: Los echaré mucho de menos a todos…

R: Y yo, pero estaremos nosotras dos juntas. Algún día tendremos que volver a juntarnos todos. Cuando todos tengamos hijos.

S: Claro, cuando tengamos hijos, tendrás que buscar a un hombre…

R: Ey, no, no quería decir eso, yo estaré contigo, adoptaremos, ¿sí? No te cambio por nada.

S: Adoptaremos.

R: Sí, seremos una familia muy feliz. Y luego, volveremos a ver al Glee Club, y todos tendrán hijos también y serán felices, o al menos eso espero.

S: ¿De verdad quieres pasar toda la vida conmigo?

R: Toda San, toda. ¿Tu no?

S: Me muero de ganas, cada día a tu lado… eso es lo que más quiero.

R: Yo también.

Queda un día para acabar el instituto, y dos para el cumpleaños de Rachel.