Narra Santana

Llego a la sala de ensayos. El último día con el Glee Club, aunque en realidad todavía nos queda todo el verano, pero no nos veremos tanto. Todos viajamos a sitios distintos y no tenemos mucho tiempo.

Will: Chicos, les echaré de menos, a todos, estos años a vuestro lado, han sido geniales, maravillosos, siempre recordaré estos años como los mejores.

Quinn: Señor Schuster nunca le olvidaremos.

Mike y Tina: Han sido los mejores años a su lado.

Rachel: Gracias a usted, hoy formo parte de algo especial.

Santana: Me ha ayudado a cambiar y a ser mejor persona.

Brittany: Ya no conjunto la derecha de la izquierda – bromea Britt.

Finn: Usted me ha dado y enseñado confianza.

Kurt: Gracias a usted hoy soy libre, y puedo mostrarme tal y como soy.

Mercedes: Usted me ha enseñado a quererme tal y como soy.

Puck: Ya no soy una mala persona.

Lauren: Me ha hecho sonreír y pasármelo bien. – Will rompe a llorar y todos le abrazamos.

Todos: Le queremos Will.

S: Hemos preparado una canción, se la dedicamos Will, siempre estará en nuestros corazones.

Comenzamos a cantar (.com/watch?v=Lw0fETc9XEE) y cuando acabamos a Will no le quedan más lágrimas que derramar.

W: Gracias por todo chicos, tenemos que volver a vernos, ¿Vale? Esto no es un adiós.

R: Claro que no es un adiós. – todos nos abalanzamos sobre él.


Ya no volveremos a este instituto. Ha sido una triste y bonita despedida.

S: Rachel, ¿puedes venir hoy a la casa del lago?

R: Sí, claro. Pero tendré que irme pronto a casa por la mañana.

S: Como te vaya mejor.

R: ¿Sabes por qué? – pregunta sonriendo.

S: Hmm.. ahora no caigo. – bromeo

R: Oh vamos, ¿te has olvidado?

S: ¿Cómo me voy a olvidar de tu cumpleaños? – le robo un beso.

R: Pensaba…

S: Es imposible si lo repites cada día. – bromeo

R: Vale, no lo volveré a hacer… - se pone triste.

S: Sabes que lo adoro, te adoro. – la beso y sé que siempre la tendré.


Voy a la casa del lago a la hora de comer, y lo ordeno todo para que cuando llegue Rachel no esté todo desordenado. Después de comer miro la televisión y pica a la puerta.

R: Hola San. – saluda cuando abro la puerta.

S: Hola mi amor.

R: Te echaba de menos ya.

S: Y yo. – la beso y caminamos hacia la cama.

La mano de Rachel sube por mi barriga y me quita la camiseta. Yo hago lo mismo con la suya. Y después hace lo mismo con mis pantalones.

R: Te amo – me recuerda.

Sus dedos entran en mí y gimo lo más bajo que puedo. Su dulce lengua está en mi cuello. Me recuerda a la primera vez. Lo pasamos tan bien. Y ahora sé que es para siempre. Pero ahora no me siento tan inútil, siento que puedo estar tranquila, que estamos bien y ninguna tiene miedo.

Cuando ella acaba, yo desato los botones de su pantalón y hago lo mismo que ella. Su piel se calienta. Y siento como ella está tranquila y relajada, pero a la vez excitada, no tiene miedo.


Las dos nos sentamos a la orilla del lago, y vemos como el cielo se vuelve oscuro y llega la noche.

S: Gracias a ti hoy soy mejor persona Rach.

R: Eras, eres y serás la mejor persona que he conocido.

S: Pero gracias a ti…

R: No, solo te has abierto, te has dado una oportunidad a ti misma y te has mostrado tal y como eres. Te amo San, tal y como eres, y no te cambio por nada, eres la persona más real que he conocido, eres dulce, cariñosa, romántica, amable, simpática, divertida…

S: Shh… no digas nada. Que todavía me lo voy a creer…

R: Eres eso y mucho más San.

S: Te amo.

Rachel se quita la ropa y se tira al lago.

R: ¿No quieres venir?

S: No, ahora no me apetece mucho, yo te veo desde aquí.

R: Tú te lo pierdes…

Se pasa una media hora allí y luego sale.

R: Ups, no he sacado la toalla de la casa…

S: Espera, yo te la voy a buscar.

R: Gracias.

Entro en la casa y le cojo la toalla y también una caja pequeñita.

Le entrego la toalla y se seca, y se gira mirando al lago. Yo aprovecho para arrodillarme.

Entonces Rachel se gira y yo saco la caja pequeña.

S: Ya son las doce así que ya puedo darte mi regalo. – hago una pausa – Rachel, en este tiempo que hemos estado juntas, me has demostrado que eres la mejor persona en el mundo, que me quieres, me aceptas, y me encantaría pasar el resto de mi vida a tu lado. Por que no puedo vivir sin ti, y nos vamos a ir a vivir juntas. Prometo hacerte la mujer más feliz del mundo. Te voy a amar siempre. Rachel Berry, ¿quieres casarte conmigo? – ella se tapa la boca con las manos, sus ojos están vidriosos por las lágrimas.

R: Cl...claro que sí – consigue decir.

Me levanto y le doy un beso tan fuerte que no me extrañaría que la hubiera echo daño.

R: Te amo y quiero pasar el reto de mi vida contigo San. – me dice sin parar de llorar. Y yo la abrazo.

S: Tendremos muchos hijos.

R: Todos los que podamos adoptar – sonríe.

S: Gracias.

R: ¿Gracias por qué? Me has hecho la mujer más feliz del mundo. – me dice con una sonrisa en la cara pero sin dejar de llorar.

S: Y tu a mi, no llores más, quiero ver tu preciosa sonrisa. – le seco las lágrimas.

R: ¿Estás segura que quieres aguantarme toda la vida? – se ríe Rachel.

S: Por siempre jamás.

FIN


Muchas gracias a todos los que han leído la novela, espero que les haya gustado mucho, me ha encantado hacer este fic porque adoro esta pareja y a medida que escribía me enamoraba más de la idea de ellas, gracias por todos las reviews, me alegran mucho de verdad, les veré en otra fic! :D