N/A: Primer Fanfiction que escribo. Vi el capítulo "The Sue Sylvester Shuffle" y se me ocurrió probar a escribir mi propia semana Glee, centrándome en Puckleberry ;). En mi mente Puck está con Lauren; Kurt jamás se fue del Mckinley; y Rachel no es muy bien tratada.

Evidentemente ni Glee ni sus personajes me pertenecen, si no ya habría hecho algo con la dignidad de Rachel (¬¬).


- ¡Musicales! – Exclamó Mr. Schue, remarcando la palabra que acababa de escribir en la pizarra y volviéndose sonriente hacia sus alumnos.

Mientras Rachel y Kurt saltaban (literalmente) de sus asientos y comenzaban a cuchichear entre sí buscando un dúo que les hiciese brillar, el resto del Club Glee se miraban algo molestos, sabiendo que no sería su mejor semana.

- Esta semana tendréis que buscar canciones de musicales, no me importa si han estado en Broadway, en la gran pantalla o solo aparecieron como serie de televisión. Quiero que me impresionéis pues, no solo vais a tener que cantar, también vais a tener que actuar, y no me valen escusas, todos haréis ambas cosas. – Al terminar de hablar el profesor vio las caras de desconcierto de sus chicos. - ¿Qué pasa?

- Pasa que no sabemos nada de musicales. – Dijo Mike, aterrado por el hecho de tener que cantar.

- Asia 2 tiene razón, Sr. Schue, a excepción de Kurt y el tucán que salta junto a él, los demás no conocemos tan bien los musicales como para hacer nada con ellos. – Dijo Santana, cruzándose de brazos y mirando con desprecio a una Rachel momentáneamente estática ante semejante insulto.

- Por eso os he puesto esta tarea. Las Regionales están cada vez más cerca y es muy triste que no tengáis ni idea de musicales. Los Warblers pegaron fuerte en las Locales y nos enfrentaremos de nuevo a Aural Intensity. No podemos perder, así que tenemos que ir lo mejor preparados que sea posible. – Respondió Will con verdadera preocupación, llevaba unos días pensando en ello y sus chicos, por mucho que los quisiera, no sabían nada de buena música, normal que no apreciasen Journey como deberían. Por eso decidió comenzar por la base más espectacular, los musicales.

- ¿Y lo de la actuación? – Preguntó Artie.

- Bueno, es un factor muy importante a la hora de convencer al jurado, tenéis que ser creíbles, sentir la música para que el público también la sienta. – Dijo Will con pasión, viendo como Mercedes rodaba los ojos y Brittany levantaba la mano. - ¿Sí Brittany?

- Sr. Schue… yo dejé de sentir cosas cuando la mamá cañón me atacó por no darle trabajo a su marido. – Dijo la rubia con aprensión recibiendo miradas de extrañeza por parte de todos.

- Eh… bueno… ¿solo cuento con Rachel y Kurt como expertos en musicales? – Preguntó Will, tratando de olvidar lo que Brittany acababa de decir y grabando en su mente que debería hablar urgentemente con Sue acerca de los golpes que Britt había recibido durante los números de riesgo de las animadoras.

- En realidad… yo sé algo… - Dijo con timidez Tina.

- Perfecto. – Añadió el profesor sintiendo como la bombilla de su creatividad se encendía. – Solo me queda deciros la única norma para los números, que no es otra que la siguiente: ¡no hay norma!

- ¿¡Qué! ¿¡Cómo! – Preguntaron todos algo aturdidos. Lo habitual era que el Sr. Schue les diera las instrucciones de cómo hacer los grupos de actuación y que canciones elegir, nunca les dejaba tanta libertad… algo estaba mal.

- Sí, podéis elegir las canciones que queráis de los musicales que queráis y… ¡podéis hacerlas con quien queráis! Me da igual si hacéis solos, dúos, tríos o lo que os parezca, ¡os dejo elegir! – Will vio cómo se miraban unos a otros, en busca de compañeros para sus números y sonrió satisfecho. Con suerte, aquella tarea les haría introducirse en el mundo de los musicales y probar la actuación, aunque… había tres personas que le tenían preocupado. – Bien chicos, nos vemos mañana, así me contaréis que habéis escogido.

Todos se pusieron en pie, comentando entre sí y abandonando la sala.

- Rachel, Kurt y Tina, ¿podéis quedaros un momento? – Preguntó Will, haciendo que Tina se alejase de Mike y Rachel y Kurt aparecieran revoloteando de felicidad junto a él, sin embargo, tanto regocijo les iba a durar poco, pensó Will, imaginando el drama que montarían aquellas dos Divas cuando les explicara lo que tendrían que hacer.

- ¿Y bien, Sr. Schue? ¿Alguna petición en especial para Kurt y para mí? Porque tenemos muchísimas ideas y estamos encantados con la tarea que… - Parloteó Rachel.

- En realidad… - La interrumpió el profesor. – Quería pediros un favor… - Comenzó con suavidad, viendo como sonreían y se cogían de las manos a la espera de la gran solicitud. – Veréis… no todos saben tanto sobre los musicales como vosotros y… bueno, la mayoría sé que tendrán suficiente con Internet pero hay algunos que ni siquiera saben encender el ordenador así que, por esta semana, y por el bien del Club Glee, querría pediros que ayudaseis a algunos de ellos.

- No hay problema Mr. Schue, ajustaré mis horarios de actividades extraescolares y les haré un favor a mis compañeros enseñándoles lo que es el verdadero espectáculo… y seguro que Kurt y Tina me ayudarán... ¡Oh! Ya sé, podríamos dar clases particulares entre los tres para educarlos en…

- ¡Rachel! El caso… es que… me gustaría que cada uno de vosotros ayudase a una persona en concreto, que hicieseis la tarea con ellos… - Aclaró el Sr. Schue, haciendo que Kurt y Rachel se observaran con el ceño fruncido.

- Eso quiere decir que… - Comenzó Kurt.

- Tú y Rachel no podréis hacer la tarea juntos. – Terminó Will, esperando las consecuencias.

- Pero… pero… somos perfectos para esto, no… no puede… ¡no nos puede separar! ¡Es nuestra semana! – Se escandalizó Rachel.

- Siempre aguantamos las canciones superficiales y sin glamour que prepara el Club, ahora nos toca mostrar lo que es el verdadero arte, y Sr. Schue, honestamente, "por el bien de Glee", ¡nosotros tenemos que actuar juntos! Tienen que entender lo que es el talento y… - Dijo Kurt, claramente enfadado, ¡era su semana! La de él y la de Rachel, no les podía hacer eso.

- ¡Basta! Tenía pensado dejaros hacer un dúo al final de la semana, pero si os ponéis así no os dejaré cantar juntos durante toda la tarea. – Dijo Will con severidad, dejándolos perplejos. – Y ahora… Tina, quiero que ayudes a Mike, sobre todo con el tema del canto.

- Claro, ya iba a hacer la tarea con él así que… ¡genial! – Contestó Tina con una sonrisa, siendo acribillada por el par de dos sin preferencias, los miró con algo de temor. - ¿Puedo irme?

- Sí… déjame solo con las fieras. – Accedió Will, viendo como la chica marchaba con rapidez y la tormenta comenzaba a formarse.

- ¡No es justo, Sr. Schue! Todos van a hacer la tarea con quien quieren y para una semana, ¡una semana!, que es nuestro terreno, no nos deja brillar… nos está coartando, ¿sabe la influencia que tienen mis padres en…? – Exclamaba Rachel sacando de quicio al profesor.

- ¡Suficiente Rachel! Chicos sois… sois geniales siempre, y lo sabéis… y más en todo lo referente a los grandes musicales. Por eso necesito que me ayudéis y demostréis que podéis con cualquier cosa…

- Pero nos queríamos lucir esta semana. – Confesó Rachel, mostrándose compungida.

- Rachel… todas las semanas haces un solo, no creo que tengas que lucirte más. – Dijo Will con cuidado.

- En eso tiene razón… tal vez sea el momento de que yo haga un solo y me muestre… - Murmuró Kurt, recibiendo la mirada escéptica de su compañera y el gesto frustrado de Mr. Schue.

- No vais a hacer solos, ni vais a trabajar los dos juntos. Vais a hacer dúos, pero con otras personas… Veréis, creo que no me equivoco al pensar que Finn y Puck son los más perdidos en esto de los musicales. Así que necesito que trabajéis con ellos. – Con aquello captó la atención de ambos. – Kurt, tú deberías de trabajar con Finn, ahora es tu hermano y tienes unas tablas impresionantes en la materia como para conseguir que hasta alguien como Finn haga una buena actuación. – Kurt sonrió con aprobación, contento con la asignación, mientras Rachel lo miraba con envidia. – Y tú Rachel, trabajarás con Puck, la semana pasada hicisteis una gran actuación con "Need you now", vi algo de sensibilidad en él y quiero ver más de eso. Céntrate en la actuación, ¿entendido?

Ambos asintieron y abandonaron la sala, Kurt trotando y Rachel cavilando sobre lo que le habían exigido.

- Kurt… ¿y si cambiamos de…? – Comenzó a preguntar Rachel.

- No, de ninguna manera. – Sentenció Kurt, plantándose frente a la chica, con las manos en las caderas y la mirada recriminatoria. – Rachel, detente, no es sano para ti, y menos para él. ¡Tienes que olvidarte de Finn!

- ¿Sigues enamorado de él? – Preguntó la pequeña muchacha entrecerrando los ojos.

- ¿¡Qué! ¡No! Ahora es mi hermano, sería asqueroso. – Respondió Kurt con angustia, había estado prendado de Finn durante mucho tiempo, pero ya se había resignado a ello y lo había aceptado como hermano, además, Finn jamás sería gay, ni aunque lo intentara. – Escucha, no eres santo de mi devoción, lo sabes, y no somos los mejores amigos, eso también lo sabes pero… busca a otro chico Rachel, no te hagas más daño.

Con aquellas últimas palabras en su mente, Rachel caminó hacia su taquilla. Era cierto que estar con Finn la había herido, incluso más de lo que ella creía. Siempre siendo la segunda opción, el premio de consolación, la sombra de Quinn, el último recurso del chico que aun amaba… si lo pensaba así, había sido una tonta durante tanto tiempo… Los ojos le escocieron y una lágrima cargada de rabia le rodó por la mejilla, casi quemándole la piel, ¿desde cuándo se dejaba pisotear de esa manera? ¿Desde cuándo se arrastraba detrás de nadie? Y pensar que llevaba más de un año así… ¡estúpida!

Se olvidaría de él, decidido, se centraría en brillar, en Broadway y nada más que en Broadway. Sin embargo, al cerrar su taquilla y girarse hacia el pasillo, vio a Finn unos pasos por delante de ella y las ganas de abrazarlo y besarlo le golpearon en mitad del alma, dañándole el sentido común… ¿todavía lo quería?

Cuando el chico gigante abandonó el perímetro de su visión se topó con Puckerman hurgando en su taquilla, era el momento de contarle la noticia.

- Hola, Noah. – Le saludó colocándose junto a él.

- Berry. – Respondió sin mirarla.

- Quería decirte que vamos a hacer la tarea de esta semana juntos, así que esta tarde te espero en mi casa para elegir la canción.

- ¿Por qué voy a hacer la tarea contigo? – Preguntó el chico olvidando lo que buscaba y bajando la mirada hacia ella. – Que la semana pasada cantásemos no significa que lo vayamos a hacer todas las semanas, además, ¿no estabas con la loca de Hummel planeando lo que ibais a cantar?

- Sí, pero el tirano del Sr. Schue no nos deja hacer nuestro dúo mítico, al parecer seremos de más provecho ayudando a los que no saben lo que es el arte. – Contestó molesta.

- Con que lo ha dicho Mr. Schue… pues le vas a tener que decir que no.

- No puedo hacer eso.

- Mira Berry… Lauren da por hecho que voy a cantar con ella, si ahora le digo que no, me matará, y más si con quien canto es contigo… ya tuve bastante castigo la semana pasada…

- Así que es cierto lo que todos dicen…

- ¿Qué dice quién?

- Vaya… que decepción…

- Berry…

- Las malas lenguas cuentan que Lauren es la que manda en la relación, que tú solo vas detrás de ella como un perrito faldero… también dicen algo de unas pelotas, pero eso no lo recuerdo bien…

- ¿¡Qué has dicho! – Gritó enfurecido, cerrando la taquilla con fuerza y haciendo que ella botara, convirtiéndose ambos en el centro de atención.

- Es lo que la gente dice…

- ¡Yo soy Puckzilla! A mí no me maneja nadie, Berry. – Puck miró en derredor haciendo que la circulación se restableciera con temor en torno a ellos. – Esta tarde estaré a las 7 en tu casa.

Una vez dicho aquello, el chico dio media vuelta y se alejó pisando fuerte, recapacitando sobre lo que iban diciendo por ahí, ¿cómo que Lauren era quien mandaba? ¿Quién era el imbécil que iba diciendo eso? Cuando se enterase…