CAPITULO IV

Y ahí está de nuevo Mike Newton sonriéndome, lleva más de dos semanas igual. Llevo trabajando en la tienda de sus padres casi tres semanas y parece que desde el primer momento que me vio no ha podido dejar de intentar ligar conmigo. Hoy se ha puesto su camiseta del equipo de fútbol del pueblo y unos tejanos caídos, el chico no está mal pero es demasiado idiota, y pesado, como para que alguna chica con dos dedos de frente se fije en él.

— Arizona, paso esta noche a buscarte por tu casa para llevarte a Amanecer a tomarnos algo con Jessica y Tyler

— Me llamo Bella y ... — intento replicar pero no me hace ni caso por lo que opto por callar y pasar de él

— Esta noche voy a poder alardear de chica— comenta sentado en el mostrador y sin bajarse de él a pesar de que por la puerta acaban de entrar dos clientas, aunque mejor sería decir las dos Cullen

Mi día se ha iluminado al ver a mi Diosa y a mi duende particulares, es la primera vez que se pasan por la tienda de los Newton pero no han podido escoger mejor momento para aparecer. La sonrisa de Alice se hace más grande ante el agradecimiento que aparece en mis ojos.

— Mike voy a salir fuera un par de minutos— le comento cogiendo mi paquete de tabaco

— Te estaré esperando nena— me responde dándome un cachete en el culo ante lo cual me giro y si no fuera porque acaba de aparecer al señor Newton aparecer le hubiera dado un puñetazo en toda la cara que lo habría noqueado

Alice y Rose me esperan fuera, apoyadas en el descapotable de la rubia Cullen, indignadas por la actitud del chico Newton. Las dos saben lo pesado que llega a ser porque yo se lo he contado, y según ellas soy demasiado buena persona al no mandarlo directamente a tomar viento.

— Tendrías que haberle dado un rodillazo en sus partes y dejarlo estéril para toda su vida— comenta Rose cogiéndome de la mano, poniéndome a su lado y el de Alice para después robarme un cigarro

— Nena eso es lo que tendrías que haber hecho— dice ahora en tono sarcástico la duendecillo utilizando el mismo apelativo que ha utilizado el hijo de mis jefes, el cual sale a buscarme en ese momento

— Arizona, vamos a trabajar— me insta pero no me muevo del lugar básicamente por que la pequeña de los Cullen me tiene cogida de una mano y Rosalie me rodea la cintura con otra

— Mike espera a que termine el cigarro— le contesto viendo como se aproxima a mi y me lo quita para darle una larga calada y pisarlo en el suelo— ya está, ahora volvamos dentro que tenemos que seguir hablando de nuestros planes para esta noche

— ¿Qué planes?— pregunta mi Diosa

— Una cita doble en Amanecer con Jessica y Tyler

— Lo siento pero ella ya tenía planes con nosotras esta noche, tendrá que aplazar vuestra cita doble— informa Alice inventándose aquello pero queriéndome salvar de ese plasta

— Mira Cullen eres guapa pero entre tú y yo no hay punto de comparación, además eres una tía y Arizona para divertirse prefiere a los chicos— sentencia agarrándome del brazo y tirando de mi hasta el interior de la tienda, desde la que les hago a mis amigas la señal de que ya las llamaré luego cuando esté en casa.

Tras ver como el descapotable de mi Diosa se pierde por la carretera, vuelvo al trabajo. Una hora soportando a Mike hablándome de esta noche y sobre lo bien que nos lo vamos a pasar. Si no fuera porque no deja de mirarme a la cara cada segundo haría el gesto de vomitar porque eso es lo que me están entrando ganas de hacer. Un suspiro de alegría y felicidad se escapa de mis labios cuando aparece la señora Newton

— Hasta el lunes

— Hasta el lunes, señora Newton— respondo rápidamente saliendo de la tienda y subiéndome en la camioneta sin darle tiempo a Mike a acercarse

Llego a casa y Charlie ya está sentado en el sofá esperándome para que prepare la comida. Al verme me sonríe levemente y me indica con la cabeza que suba a mi habitación, intrigada lo hago y en mi habitación me encuentro a mi Diosa y a Alice, la primera tumbada en mi cama y la segunda cotilleando mi ropa

— Pensábamos que estarías secuestrada por el idiota ese— habla Rose con desprecio que cambia a tono malicioso para decir— bonito conjunto de ropa interior— termina diciendo tirándome un tanga y un sujetador que recuerdo me regaló mi última ex

— Mi antigua chica tenía muy buen gusto para éstas cosas aunque era mejor para quitarlas— bromeo haciendo que a la menor de los Cullen se le escape una carcajada ante mi respuesta— Voy a hacer la comida para Charlie y para nosotras, veréis las facultades de Bella Swan como cocinera

Mientras yo preparo la comida, Alice va al comedor a hablar con Charlie y Rose se queda conmigo en la cocina. En el tiempo que nos conocemos tengo que admitir que nos hemos convertido en personas realmente cercanas, lo que me ha hecho enamorarme más aun de ella cosa que realmente no pensaba que fuera probable. Mi diario contenía todas las sensaciones que en estas tres semanas han ido apareciendo en mi interior, lo que he ido sintiendo.

— ¿Qué estás cocinando?

— Unas cuantas hamburguesas con patatas fritas con acompañamiento de una ensalada— contesto atendiendo a lo que se está friendo en la sartén— ¿cómo te va el trabajo en el hospital?— cuestiono— ¿muchas denuncias por negligencia a las que tengas que prestar tus servicios?— bromeo sirviendo la ensalada en la mesa

— Alguna que otra pero todas eran sin fundamento, la gente es muy lista e intenta conseguir dinero por algo que el hospital no ha causado. Me está sirviendo mucho para seguir aprendiendo porque en la carrera te explican la teoría pero luego enfrentarte a los casos es completamente diferente

— Supongo que como en todo; no es lo mismo entrar en la tienda de los Newton a comprar que trabajar en ella y tener que reponer las cosas y todo lo otro que hay que hacer. Ves a avisar por favor a Alice y a Charlie que la comida ya está en la mesa— le pido a Rose cuando siento como me coge del hombro y quedamos frente a frente, mirándonos a los ojos

— Esta noche te vienes a dormir a casa, no voy a dejar que ese idiota de Newton te incordie, pero antes creo que lo mejor sería darle su merecido en vuestra cita doble— me comunica sonriendo maliciosamente y yendo a buscar a su hermana y mi padre para comer.

Sin decir palabra salgo de casa, conduzco mi Chevrolet hasta Port Angeles y allí voy me pierdo en una calle transitada, donde veo un bar en el que entro a comer. No podía quedarme en mi casa, no en el estado que me ha dejado mi Diosa. Su cercanía, su tacto, su olor y su determinación en sus bellos ojos me han excitado muchísimo y si me hubiera quedado allí me habría tirado encima suyo, sin importarme nada que ella se asustara o que me viera Alice y Charlie.

Una vez termino lo que he pedido, salgo del local y me dirijo a una librería que está unos metros más allá. Mi móvil sigue vibrando en mi bolsillo, seguramente es mi Diosa o el duendecillo, sea quien sea no quiero hablar con ninguna. Tras más de veinte minutos termino comprándome un par de libros, Sentido y Sensibilidad de Jane Austen y Cometas en el cielo de Khaled Hosseini.

La tarde oscurece dando paso a la noche, lo que me hace darme cuenta que ya es hora de volver a casa. Conduzco lentamente disfrutando de la libertad que siento al estar al volante, libre del fuerte deseo y amor que tengo hacia Rosalie Cullen. Al pensar en ella viene a mi mente Emmett y Amanecer, creo que me pasaré a tomarme un par de copas antes de ir a casa y escribir en mi diario la perdida de papeles que he tenido en el día de hoy.

— Bella, buenas noches— me saluda mi chico preferido junto con Jasper y Edward

— Hola Emmett— le devuelvo el saludo— Ponme un whisky doble, necesito algo fuerte— pido sentándome en una mesa del fondo sin darme cuenta que acaba de entra Mike, Jessica y Tyler.

Estoy sentada sola, en mi mundo pensando en como puedo sacarme a Rose de la cabeza cuando aparece delante de mi su hermano con un semblante preocupado, sin traerme lo que le he pedido para beber y en vez de eso me trae una botella de agua.

— Una botella de agua para mi clienta más exclusiva, invita la casa— me guiña un ojo

— Gracias grandullón pero te he pedido otra cosa. Ahora voy a ir a bailar un poco y luego espero tener en mi mesa mi whisky doble

La música que suena en Amanecer no es del todo mala, tiene ritmo y es bailable. En la pista hay varias personas del pueblo, algunos chicos de quince o dieciséis años liándose con algunas chicas, otros solo bailando y yo allí intentando olvidarme de todo.

— ¿Bella?

— ¿Victoria?— pregunto mirando a una de mis ex parejas

— ¿Qué haces aquí?— me pregunta de nuevo besándome y recordándome de esa forma porque estuve con ella

— He venido a vivir aquí con mi padre una temporada, ¿y tú que haces aquí?— pregunto mientras nos sentamos en mi mesa

— Mi hermano James va a abrir un negocio con su amigo Laurent por la zona, están valorando todos los pueblos de por aquí. Estamos visitando cada lugar de por aquí, ya hemos estado en la reserva de La Push y ahora pasaremos una semana por Forks.

Victoria seguía tan habladora, y bella como siempre. A sus 21 años es una sobreviviente nata, ya que tras el instituto se puso a trabajar con su hermano en el bar que este tenía con Laurent para salir adelante. Estuvimos medio año juntas hace un año, luego ella se tuvo que ir y hasta ahora aquí en el pueblo más perdido de Estados Unidos.

— Bella, Bella— me llama Alice entrando en el local— ¿por qué desapareciste así? — pregunta preocupada con Rose detrás

— Lo siento, es que me llamó Victoria, la del conjunto que me lanzó Rosalie y hemos estado recuperando el tiempo— miento esperando que mi ex me siga el rollo

— Podrías haber contestado a alguna de nuestras llamadas— me reclama enfadada mi Diosa sentándose entre Victoria y yo

— Bella no estaba en condiciones para hacer otra cosa que gemir, créeme rubia. El teléfono quedó olvidado, tú me entiendes seguro guapa

— No le hables así a Rose— defiendo a la mujer de la que estoy enamorada de mi ex

— Bueno queridas, nosotras nos vamos que nos espera una larga noche de recuperar tiempo

Victoria se levanta y me hace el gesto de levantarme con ella pero la mano de Rosalie me detiene. De nuevo siento que un calor interior me recorre y eso mi ex lo puede notar, se ha dado cuenta de lo que me pasa con ella y sonríe de forma maliciosa. Esa sonrisa juguetona de mi antigua chica pelirroja es peligrosa.

— Ella se queda con nosotras aquí, ¿verdad Alice?

— Claro, Emmett no la va a dejar salir si nosotras se lo decimos

— Arizona que guapa estás— viene Mike sentándose en la silla anteriormente ocupada por mi ex

— Mi chica siempre ha sido una belleza— contesta Victoria— y lo siento chavalito pero su corazón ya está ocupado por la rubia

Definitivamente tras estas palabras voy a matarla, acaba de lograr que Rose deje de hablarme o algo peor porque ya me ha soltado la mano que me tenia agarrada.

— Vámonos Victoria— ordeno levantándome y cogiéndola de la mano, saliendo como un rayo del local— ¿por qué lo has hecho?

— Para ayudarte— comenta como si fuera obvio— para navidades estarás con ese bellezón rubio, tú serás feliz y eso es lo que a mi me importa. Ahora llévame al motel de la carretera principal que es donde nos estamos quedando Laurent, James y yo

Una vez llevé a Victoria al motel fui a casa, Charlie ya estaba durmiendo y yo aproveché para coger una de sus botellas de vodka. No me había podido emborrachar en Amanecer pero esta noche necesitaba ahogar y olvidar mis penas de alguna manera, y una botella de vodka con unos pocos porros era la mejor combinación para no pensar en como mi Diosa me iba a odiar a partir de mañana.

— Rose lo sabe— fue lo último que escribo en mi diario notando como dos lágrimas caen por mis mejillas, mientras bebo un largo trago de la botella y le doy una calada a mi cigarro de marihuna.

TBC...

Hasta aquí este capítulo donde ha habido un pequeño problemilla para Bella que se solventará pronto, porque esta historia es de humor y no va a haber drama.

Gracias a Caaaaaaaaaaaaaaaaaaami, ALICE CULLEN -LUISA- , watchTHEclouds y a Amalia Eloisa Cortez de Cullen por sus comentarios, y a todas las personas que lo han leido. Se que es una historia rara pero lo convencional no me va, sobre lo de Jasper y Alice está en proceso que salga más la parejita solamente darme un poco de tiempo para todo.

Un saludo.