CAPITULO XV
Día de Halloween, hace una semana que fui con Alice y Leah a pasar el fin de semana a Port Ángeles, desde entonces no veo a mi pelirroja, a James y a mi hermano negro Laurent. Esta noche al ser sábado hemos quedado todos para cenar donde los Cullen y después ir a Amanecer a hacerle compañía al pobre Emmett al que le toca trabajar.
— Bella, al teléfono— escucho que me grita Charlie desde el piso inferior
Me levanto tranquilamente del alfeizar interior de la ventana de mi habitación, por el que estaba mirando el paisaje nevado mientras escuchaba de forma muy suave música relajante. Con paso tranquilo bajo las escaleras hasta el teléfono que está en el salón.
— ¿Sí?
— Te debo un mechero— escucho que me dicen al otro lado de la línea
— Sadie, ¿cómo tienes el teléfono de mi casa?— pregunto después de unos segundos en los que me doy cuenta que es ella
— Una que tiene sus fuentes, Bella— escucho que me dice a través del teléfono— te espero dentro de una hora en el área de servicio que nos conocimos dirección a Port Ángeles, no te preocupes que ya invito yo a comer esta vez
Sin darme tiempo a contestar nada cuelga el teléfono, dejándome completamente anonadada. Sin darle ninguna importancia a la llamada voy a sentarme al sofá con mi padre que está viendo un documental sobre pesca. Es raro que dos personas sentadas en el mismo lugar a escasos centímetros puedan estar siempre en dos mundos tan diferentes como lo solemos estar Charlie y yo.
— Esta noche voy a cenar a casa de los Cullen para celebrar Halloween y luego iremos todos a Amanecer a pasar la noche— aviso a mi padre que gira la cabeza y me mira fijamente un instante
— Vale
La respuesta corta y seca de mi padre instala de nuevo un silencio entre nosotros que solamente rompe el sonido de la televisión. Varios minutos más tarde me canso de estar sin hablar por lo que me levanto para ir a hacer la comida para mi padre y para mi, pasando completamente de la llamada y la invitación recibida de Sadie.
Una vez preparada la comida, Charlie deja de ver el programa de pesca para venir conmigo a degustar lo que he cocinado. Miro como mi padre se sirve carne y algunas patatas fritas además de ensalada, desde mi llegada a Forks hace ya casi tres meses he logrado ir cambiando poco a poco la dieta de mi padre que antes iba al bar del pueblo siempre a comer grasas y ahora al cocinar yo en casa es más sano.
— Papá, quiero hablar contigo— empiezo una conversación que puede que sea larga aunque los dos seamos escasos de palabras
— Te escucho Bella
— Ayer estuve hablando con Reneé, quiere que vaya con ella y con Phil a pasar unos días en Navidad, ahora están viviendo en San Francisco
La mirada de mi padre está fija en el plato, se que él aunque no lo diga no quiere que me vaya por esas fechas y por eso voy a plantearle algo que se que aceptará
— Quiero pasar las vacaciones aquí en Forks contigo, con Rose, con los Cullen, con Leah, Jacob, Victoria y los demás— confieso— por eso lo que te quería pedir es si puedo invitar a Renée y a Phil a pasar unos días aquí. Se que te puede resultar bastante incómodo volver a vivir de nuevo bajo el mismo techo que ella y más con Phil pero me gustaría poder estar con los dos— termino diciendo esperando a su respuesta
La mirada oscura de mi padre se levanta del plato que ya está vacío, me observa unos segundos hasta que asiente con la cabeza
— Si quieres invitar a tu madre puedes hacerlo, ésta también es tu casa
— Gracias por todo, papá— agradezco realmente todo a Charlie abrazándolo, al principio se tensa pero después acepta esa muestra de cariño que hace demasiados años que no tenemos, no recuerdo la última vez que me sentí protegida entre los brazos de mi padre
El gesto de cariño se termina al escuchar como llaman a la puerta. Mi padre va a abrir mientras yo recojo la mesa y comienzo a lavar los platos y cubiertos utilizados. Antes de que pueda terminar lo que estoy haciendo, Charlie entra a la cocina con un pequeño ramo de rosas rojas preciosas
— Es para ti el ramo— me comenta sin decir nada más, esperando a que vaya a cogerlo— parece que la chica Cullen te quiere de verdad— añade al verme con el ramo y leyendo la tarjeta
— No es de Rose— digo al terminar de leer lo que pone en el pequeño papel que acompaña a las flores— ahora si me permites las voy a tirar porque no quiero tener nada que provenga de esta chica
La cara de mi padre era de completa incomprensión, normal porque él no conocía a la acosadora de Sadie. La dejo plantada y ella parece que me conoce tan bien que sabía que no iba a acudir por lo que me envía unas flores como si fuera mi enamorada de toda la vida. Salgo con el ramo de preciosas rosas rojas a la calle y voy hasta el container que hay al final de mi calle, con tan mala suerte que en el camino de vuelta, ya sin las flores, me encuentro con Tyler y Mike
— Arizona ¿me has extrañado?
— Mucho, Mike, mucho— contesto sarcásticamente y poniendo cara de asco aunque eso el chico Newton no lo ve porque pone su estúpida sonrisa de conquista
— Lo has escuchado, Tyler. Está claro que no puedes vivir sin mi nena— me contesta acercándose a mi peligrosamente mientras su amigote evita que pueda marcar las distancias.
— Lo he escuchado, colega
— Ahora si me disculpáis tengo mejores cosas que hacer que perder mi valioso tiempo con un par de entes unicelulares como vosotros
— No tan rápido, Arizona— me dice Mike cogiéndome de la muñeca y acercándose hasta quedar a escasos centímetros de mi cuerpo que comienza a temblar por tan desagradable contacto
— Suéltame, Newton— digo intentando parecer serena
— Se que te pongo. nena
— Efectivamente, me pones enferma
— Parece que tu negro novio ya no te mete caña, así que vas a tener el honor de que yo te haga el favor de dejarte estar conmigo, mientras si eso puedes llamar a tu amiga la rubia Cullen para que mantenga contento a Tyler
— Rose es demasiada mujer para cualquiera de vosotros dos micos inmaduros
Mi mente se está preguntando porque no puede Mike Newton y su amigote Tyler dejarme en paz e ir a tirarse a Jessica y Heidi que realmente desean que esos dos les hagan de todo. No se en que momento mi padre ha llegado a nuestro lado, lo único que se es que está intimidando a los dos pesados del pueblo.
— Suelta a mi hija, Newton— advierte Charlie— si sabes lo que te conviene lo mejor será que ni tú ni tu amigo os acerquéis a menos de diez metros de ella o de su amiga Rosalie Cullen, como me entere podéis iros preparando los dos para pasar una buena temporada sin ver la luz del Sol libremente
La amenaza de mi padre surge efecto inmediato, logra que esos dos se larguen escopeteados calle abajo y que yo me sienta de nuevo orgullosa de tener un padre como el que tengo, que me acepta tal y como soy además de ayudarme siempre a su manera cuando lo necesito.
— Volvamos a casa
A media tarde llega a casa Leah con Jacob, su hermano y su madre. Sue y mi padre se van a casa de los Clearwater a pasar lo que queda de día y parte del siguiente porque Jake y mis "hermanos" se quedaran esta noche a dormir en casa. Al verlos aparecer ya con sus disfraces puestos me entra un ataque de risa, el ver a Seth con un disfraz de hombre lobo es realmente algo gracioso, como también lo es ver a Jacob de James Bond y a Leah de femme fatale.
— Sentaros y coger lo que queráis, es vuestra casa
Antes de subir a mi habitación para ponerme mi disfraz de cabaretera, con el cual se que me voy a congelar esta noche, les cuento a los tres lo de la llamada de Sadie, lo de las flores y lo de mi encuentro con Mike y Tyler. Seth empieza a levantar los puños en plan de guerra hacía esos dos idiotas, a su vez Leah me mira gravemente sabiendo que Sadie se está convirtiendo realmente en un engorro en mi vida y en mi relación con Rose, más sabiendo lo celosa que es mi chica en lo que respecta a mi
— Bien por Charlie— comenta Jake que también se ha enfadado por lo de esos dos tontos y pesados
Una hora antes de partir los cuatro hacia casa de los Cullen subo con Leah, dejamos a los chicos viendo un partido de la NBA, y comienzo a prepararme con mi disfraz. Mi hermanastra se tumba en mi cama sin decir una palabra, hasta que llega el momento yo estoy esperando y es el que decide hablar.
— Si tu rubia se entera no creo que le haga demasiada gracia
— Lo se y es por ese motivo por el que no se lo diré, porque se que intentaría primero ir a ponerle las cosas bien claras a Sadie y después junto con Emmett a darle su merecido a esos dos idiotas
— Tendrías que hablar con ella, decirle bien claramente que no quieres nada. A mi me pasó algo similar con Sam, el amigo de Jake, y al final comprendió que estaba enamorado de mi chico y que nunca podría estar con él. Además tengo que decirte que a tu padre realmente le gusta que estés con Rosalie, lo escuché hablando con mi madre hace unos días y le contaba que a pesar de que fuera una chica se la veía responsable y que lo más importante era que te quiere
Estas últimas palabras logran que me gire y me la quede mirando, ella tiene una sonrisa socarrona en los labios, a veces Leah se parece demasiado a Victoria. Después de asumir las palabras que acabo de escuchar vuelvo a ponerme mi disfraz de cabaretera con un albornoz por encima.
— Chicas— nos llama Jake desde abajo— se hace tarde
— Ya bajamos cariño— responde Leah a su chico
Los cuatro con nuestros disfraces ya puestos nos dirigimos a casa de los Cullen que resulta estar decorada de una forma bastante tétrica, Alice junto con su madre han hecho un trabajo estupendo en la decoración exterior. Durante el trayecto de unos quince minutos Seth nos ha contado que su amigo Paul también se disfraza de hombre lobo y que con otro amigo más forman la manada de La Push.
Emmett y Edward están esperándonos en la puerta, al vernos bajar del coche de Leah nos sonríen. El grandullón va disfrazado de Frankestein mientras que Eddie se ha decantado por ir de Conde Drácula con sus colmillos y su capa. Jake y Seth se acercan a ellos dos y les saludan de una forma muy amigable, sobretodo el menor de los Clearwater.
Al escuchar el alboroto que han montado esos cuatro, Jasper sale disfrazado de soldado por su pasión hacía todo lo bélico, realmente está muy guapo como también su hermano, Emmett a su manera también está muy bien pero no he visto a nadie que disfrazado de Frankestein que resulte guapo.
— Alice y Rose están dentro terminando de ponerse sus disfraces, Esme está en la cocina y Carlisle tiene guardia hoy— dice Jasper tras saludar a Jake y Seth con un apretón de manos, a Leah con un beso en la mejilla y a mi con dos besos y un suave abrazo, definitivamente si me gustaran los chicos me enamoraría de Jazzy como le llama su chica
Entramos en la casa que por dentro estaba igual de bien decorada que por fuera: calaveras, esqueletos, murciélagos de plástico y algunos adornos más como telas de araña que hacía que diera realmente miedo estar allí con la luz a medio gas. Mientras que los demás se dirigen al salón yo voy a la cocina a ayudar a Esme con lo que está preparando para la cena. Mi "suegra" sonríe al verme entrar, ella se ha disfrazado de burguesa del siglo XIX con un precioso vestido que realza su innata belleza natural.
— Gracias por invitarnos
— Sabes que ésta siempre será tu casa, Bella. Haces feliz a mi pequeña Rose y eso es lo único que tanto a Carlisle como a mi nos importa
— He tenido mucha suerte en que Rose se haya fijado en mi, ella es la mujer más bella que he conocido nunca además de ser una gran persona. El haberla encontrado ha sido algo que realmente no me merezco
— No seas tan humilde, hija. Tú eres una joven preciosa, inteligente y buena persona, no habría deseado nada mejor para mi hija— comenta Esme a mi lado al comenzar a ayudarla a cortar cebolla para ponerla en una salsa para el pescado que tenemos de cena
El cocinar es algo que cada vez me gusta más, me relaja bastante y hacerlo con la madre de Rose aun me tranquiliza más. Esme está terminando de preparar el pescado, yo aliño y condimento la ensalada que acompañará al plato principal de la cena. Una vez terminado lo que estoy haciendo aparece como por arte de magia Alice que va disfrazada de duende, como no podía ser de otra forma.
— Has hecho un trabajo excelente con la decoración de la casa
Ante mi halago la hermana pequeña de mi chica viene corriendo hacia mi y dando sus saltitos característicos me abraza, aun me coge de improvisto que sea tan impulsiva.
— Lo se aunque a Rosalie no le gusta demasiado, dice que es demasiado exagerado tanto adorno, es un poco gruñona como bien sabes— bromea Alice logrando desanudarme el albornoz y emitiendo un silbido
— Ya que estáis tan ocupadas vosotras dos creo que voy a ir a ocuparme con Jasper— entra diciendo en la cocina Rosalie que va disfrazada de catwoman con un traje negro de latex que se amolda a la perfección a su cuerpo de ensueño
— No te pongas celosa, hermanita
— Rose, acompaña a Bella al salón, Alice ayúdame a terminar esto— interviene Esme para evitar, que en especial mi diosa empiece una batalla contra su hermana pequeña
Separando a mi cuñada de mi me vuelvo a anudar el albornoz y me dirijo hasta donde está mi chica. Al llegar a su lado pasa su mano por mi cintura, marcando su territorio ante una adversaria inexistente. Las dos salimos de la cocina y en vez de ir al comedor, Rose me guía hasta una pequeña sala de estar. Nada más entrar, y una vez cerrada la puerta, mi chica me besa ferozmente.
— Rose...para— digo con la escasa fuerza de voluntad que tengo
— ¿Qué pasa?— me pregunta mirándome a los ojos y con sus labios pegados a los míos— ¿ya no quieres que te bese?
— ¿Qué estás diciendo?— cuestiono sin entender el porque del tono de esa última pregunta
No me contesta nada, en vez de eso me quita el albornoz e intenta comenzar a quitarme mi disfraz. No se que le pasará a mi chica pero se que algo le pasa, ella no suele ser tan fogosa y tampoco suele ignorar el que yo la pare. Inspirando y evitando excitarme logro separar a Rose de mi
— ¿Qué te pasa?
— Nada
— No me engañes Rose, por favor— pido a mi Diosa
— No te engaño, ¿me engañas tú a mi?
— Te amo Rose, nunca te engañaría— digo mirándola fijamente a los ojos, con una mano mía agarrando su barbilla y la otra apretando una suya— no se porque dudas de mi pero no tienes razones para hacerlo, ni tampoco tienes porque ser tan celosa
Siento como se relaja al escuchar esas palabras, como su mirada cambia de estar atormentada a una más suave. No se realmente porque ha sentido que yo podría estar engañándola
— Será mejor que vayamos a cenar, tus hermanos y los demás pensarán cosas que no son— le digo yendo a quitar mi mano de su barbilla aunque ella no me lo permite
— Lo siento, me he comportado como una idiota— me pide perdón para después besarme suavemente la mano, de una forma en que me está demandando el perdón que me ha dicho con palabras— he visto el ramo de rosas que te ha llegado, he visto al mensajero en la puerta al ir a tu casa— confiesa y me deja allí sin saber como decirle la verdad, creo que lo mejor es no andarse con rodeos
— El ramo de rosas era de Sadie, me llamó para ir a comer— hago una pausa y miro fijamente a Rose que me rodea posesivamente con sus brazos— no he acudido a comer, no se como ha conseguido el teléfono de mi casa y el ramo de rosas ha acabado en el cubo de la basura
Sin decir ni una sola palabra me besa, necesita saber que realmente solamente estoy con ella y se lo demuestro con un beso lleno de cariño y de amor. Antes de lo que me gustaría termino el contacto y abro la puerta para salir junto con ella. Al llegar al salón vemos como todos están sentados en la mesa esperándonos
— Os dejamos un minuto solas y ya estáis haciendo guarrerías, pillinas— suelta Emmett cuando nos estamos sentando
— Emmie cállate— le contesta cortante y de forma muy borde Rose a su hermano que como el resto de las personas que están allí se quedan muy extrañados
— ¿Qué te pasa Rose?— pregunta su madre a su hija preocupada de la contestación que ha dado
— Nada mamá, ahora vamos a cenar
El silencio inicial se rompe dando paso a los murmullos de las diversas conversaciones que se forman, y de los que ni mi Diosa ni yo formamos parte. Interiormente maldigo a Sadie, no se porque está tan obsesionada conmigo pero lo que si que se es que no pienso dejar que estropeé mi relación con Rosalie, antes cometo una locura que permitir que alguien rompa lo que tengo con mi chica.
Al terminar la cena, ayudo a Esme a recoger la mesa y además nos ayuda Jasper y Edward, los demás se quedan en el salón disfrutando de una buena conversación que espero que dure hasta el momento en que nos vayamos a ir a Amanecer a pasar gran parte de la noche.
— ¿Qué ha pasado?— me pregunta Jasper una vez terminado de ayudar a recoger los restos de lo utilizado de la cena
— Nada, un pequeño malentendido que no ha sentado bien a Rose. Ella al ser tan celosa y posesiva ha malinterpretado una cosa y se lo he tenido que aclarar
— Espero que no le hagas daño Bella, aunque no lo parezca Rosalie es una persona sensible e insegura. La imagen que da al resto de las personas, la de la mujer de hielo, no es la verdadera y si que lo es la que por ejemplo desea desde hace mucho ser madre y tener una familia, una que quiere formar contigo
— Así es nuestra cuñada Rose— interviene Edward apoyando su cabeza en mi hombro— así que espero que tú también quieras formar una familia con ella o le romperás el corazón y entonces harás que nosotros, sintiéndolo mucho, tengamos que romperte las piernas, desde el más profundo cariño pero lo haremos
Con la advertencia formulada de lo que me pasará si le hago daño a mi chica, mis cuñados políticos y yo volvemos al salón, donde vemos a Leah y a Alice pegar a Seth y Emmett respectivamente. Jake, Edward y Jasper van a intentar separar a esos cuatro antes de que sea imposible y se monte la tercera guerra mundial
OOOOOOOOOOOOOOOOOO
La noche de Halloween resulta bastante productiva para Amanecer, Emmett tiene bastante faena esta noche por lo que el resto de nosotros estamos acomodados en una mesa charlando y disfrutando de nuestras bebidas, de vez en cuando alguna pareja se levanta y va a bailar a la pista de baile.
— Parece que tu hermano hoy hará buena caja— le comento a mi chica que está dando un trago a su gintonic
— Así podrá comprarse juegos para la consola y guarrerías demás para utilizar con Edward
Ante la respuesta recibida sonrío, me gustaría poder besarla pero el mostrar afecto en lugares públicos no es algo que pueda hacer. En la pista de baile veo como Jacob y Leah están abrazados al ritmo de la música y como también lo están Jasper con Alice. El ver a mis amigos mostrando su amor hace que les tenga envidia, el poder estar como ellas con mi Diosa sería algo perfecto pero me esperaré a llegar a casa para poder abrazarla y besarla.
— Mirar, acaba de llegar Paul y Jared— nos informa Seth que se levanta y se va a reunirse con sus amigos igual disfrazados que él
En la mesa solamente quedamos Rose y yo, Edward ha ido a ayudar a Emmett a atender a la gente, para ahorrarle trabajo a su chico. Esta noche de truco o trato, de ir por las casa a pedir caramelos, Emmett está poniendo más música romántica que de costumbre y creo que es porque Alice y Jasper le han sobornado con no quiero saber el que.
— ¿Te gustaron las rosas?— escucho que me pregunta alguien muy cerca de mi oreja
— Déjame en paz, Sadie— contesto arrimándome aun más a mi chica que me rodea con sus brazos por la cintura y coloca su barbilla sobre mi hombro derecho— no quiero nada de ti, tengo pareja y tú lo sabes
— A las novias se las puede dejar, Bella, aunque sean mujeres tan impresionantes como tu rubia
— Deja en paz a mi chica, te lo advertí una vez y no te lo volveré a advertir. No quiero que la toques, que la mires, que la hables, que la envíes flores o que pienses que ella existe— interviene Rose
— Y ya por último solamente te falta decir que quieres que me tire por un precipicio y me estampe contra el suelo— ironiza mi pretendienta, acosadora— no pienso hacer lo que tú me mandes, que te quede una cosa clara rubia, tu chica me pone mucho y haré lo que me de la gana
— No sabes con quien estás jugando— advierte mi Diosa mientras le acaricio las manos que rodean mi cintura
— Ni tú tampoco, no tienes ni la más remota idea de lo que puedo llegar a hacer para conseguir lo que me propongo, en este caso a Bella. Habría sido mejor que nunca hubieses dejado de lado a los chicos para juntarte con ella
— ¡Ya está bien!— exclamo enfadada, haciendo que gran parte del pub se gire a verme— déjame en paz, deja de acosarme de una puta vez que no me gustas y no me gustarás jamás aunque fueras la última tía sobre la faz de la Tierra
A la mesa llegan Jacob, Leah, Jasper y Alice con cara de circunstancias. Mi "hermana" intenta que Jake no se le tire a la yugular a Sadie, aunque ella también tenga ganas de decirle un par de cosas bien dichas, Alice por su parte se sienta al lado de su hermana y la intenta tranquilizar como Jasper que se situa detrás de mi y de su cuñada, transmitiéndonos relajación que ambas necesitamos de una forma bastante importante
— Aquí llegan tus defensores rubia, que no sabes ganar una batalla dialéctica tú sola y te tienen que venir a ayudar— pica Sadie a Rose que si no fuera porque Edward acaba de aparecer y la ha cogido se habría levantado para agredir físicamente a la chica
— Lárgate— escucho decir a Emmett— desde este mismo instante no se te permite volver a pisar este local, si te vuelvo a ver por aquí llamaré a la policía
— Acabaremos follando Bella— comenta en voz alta Sadie al estar saliendo del local en el que a la entrada estaba Seth con sus amigos
— Nunca vuelvas nunca a acercarte a mi hermana, zorra asquerosa— le rebate Seth seria y ferozmente, de una forma que jamás lo he visto
Leah y Jake van rápidamente hacia donde está el pequeño Clearwater, creo que su hermana si que ha visto alguna vez así a su pequeño hermano por lo que sabe que puede desbocarse, y eso es lo que sucede justo antes de que puedan llegar. Seth empuja a Sadie fuertemente que cae al suelo, a pesar de tener escasos 16 años mi futuro hermano es un chico fuerte y que realmente tiene fuerza.
— Seth— le grita su hermana— déjala, no vale la pena
— Pero Bella...
— Ella ya hará lo que tenga que hacer, no merece la pena que te rebajes a su nivel— comenta Leah a la vez que Jacob abraza a Seth para evitar que pueda seguir con su arrebato
Después de semejante espectáculo, en el que todas las personas que estaban en el pub se nos quedaron mirando, lo único que pude hacer es levantarme lo más dignamente y salir de allí. Las miradas y las risitas de Mike Newton, Jessica, Tyler y su pandilla de amigotes idiotas es lo último que escucho antes de abandonar el lugar. Sin mirar atrás, sin importarme si alguien me sigue o no, comienzo a andar de camino a mi casa, necesito aclarar mis ideas y quitarme el sentimiento de vergüenza que ha aparecido en mi interior.
— Te llevo a casa— escucho como me dice la voz de Rosalie— súbete al coche que sino te vas a congelar y no quiero que te resfríes, tu padre no me perdonaría que enfermaras
Le hago caso sin decir nada, me siento en el asiento del copiloto del cochazo rojo de mi Diosa. Ella conduce en silencio, se que a ella también le ha afectado todo lo que acaba de pasar con Sadie, lo noto en su mirada y en la tensión de su cuerpo. No se cuando pero lo que si que se es que al aparcar delante de mi casa, lágrimas están cayendo de mis ojos, recorriendo mis mejillas y mojando mi disfraz
— No llores, por favor— me pide Rose intentando por todos los medios evitar ella también ceder a las lágrimas que desea dejar ir
— No es justo
— Lo se— me contesta limpiando con sus pulgares el recorrido que han dejado mis lágrimas
En silencio entramos a mi casa, subimos a mi habitación. Saco un pijama para mi Diosa y otro para mi, para poder dormir y descansar toda la noche. Rose se cambia en mi habitación mientras que yo lo hago en el cuarto de baño, donde aprovecho para lavarme la cara y eliminar completamente cualquier símbolo de lágrimas, pero no pudiendo hacer desaparecer la rojez de mis ojos.
— Métete en la cama o te vas a helar— me advierte mi chica levantando las mantas de mi pequeño lecho
— Siento todo lo de esta noche, Rose— me disculpo tumbándome a su lado y apoyando mi cabeza sobre su pecho
— Tú no has hecho nada, pequeña, no tienes nada por lo que pedirme perdón— me responde besando mi cabeza suavemente y levantándome la barbilla para que la mire— haremos que ésa te deje en paz, tanto mis hermanos como los tuyos y como yo, no dejaremos que te vuelva a molestar
— Tengo mucha suerte de tenerte Rose— confieso cerrando los ojos y abrigándome más en su cálido y relajante abrazo, en el que además con una mano me acaricia levemente la espalda, logrando hacer que me vaya quedando dormida sin darme cuenta
— No dejaré que nadie te haga daño nunca, no permitiré que nadie te separe de mi— escucho decir muy suavemente y desde muy lejos a mi chica momentos antes de caer definitivamente en los brazos de Morfeo, en una noche de Halloween que al final no ha terminado tan mal como podría haberlo hecho.
TBC...
Hasta aquí el capítulo 15, espero que os haya gustado aunque no haya tenido lemmon pero bueno he decidido hacerlo un poco más relajadito y con más sentimientos, metiendo a Sadie a tocar un poco las narices al personal y añadiendo el pelín de drama que la gente desea, eso si Seth se ha quedado bien a gusto xD. Rose al final ha visto que Bella sufre por el tema y que no tiene porque estar celosa pero los celos no es algo que se pueda controlar porque forman parte del carácter, así que nuestra querida Rosalie seguirá siendo igual de posesiva y protectora con Bella que siempre
Hoy lo siento por no poder agradecer persona a persona todos los comentarios pero es que tengo bastantes cosas que hacer entre la uni, problemillas personales y demás, espero para el próximo capítulo si poder responderos a todas porque realmente me gusta mucho hacerlo, el poder responderos es algo interesante. Agradezco especialmente por dejar un comentario en el capítulo anterior a: stef cullen, Fran Ktrin Black, ALICE CULLEN -LUISA-, SammerLitth, Amelie 666, Luluchetti Soaye Cullen Halle, Esme Anne -Jacqueline-, Deanna, fany de cullen, michy.
Hasta el próximo capítulo que no se cuando será porque ahora empiezo los exámenes de la uni, además de unas cosas de familia que tengo así que no se si tardaré una semanita o quizás algo más.
Un saludo y gracias por leer y seguir esta historia loca que sin vosotrs no seria lo mismo.
