Capitulo 1: Enfrentando lo Desconocido: El Despertar de Midoriya Izuku
Algunas personas tienen el hábito de usar prendas de ropa inusuales en momentos inapropiados, ¿verdad? Sin embargo, este caso no es igual para todos, ya que cada individuo tiene su propio estilo que lo diferencia de los demás.
Gorras, shorts, chaquetas, zapatillas, trajes. Cada uno tiene sus preferencias en cuanto a prendas que los distinguen, eso es un hecho. Algunos comparten el mismo conjunto y se alegran o no lo toman a la ligera y lo cuestionan.
En la mayoría de los casos, los hombres convierten estas situaciones en anécdotas, mientras que otros las ven como casualidades inesperadas y, después de un cambio de opinión de 180 grados, terminan sorprendidos.
En cuanto a las mujeres... es un poco más complicado llevarlo al tema.
El punto aquí es que se trata de una mezcla compleja de opiniones que chocan entre sí, basada en la vestimenta que, como una regla estándar desde hace años, expresa mucho sobre ti. A veces, más de lo que imaginas.
Algunas personas expresan su gusto por lo que ven, mientras que otros enfermos critican severamente. Algunos se burlan en secreto de lo que ven, pero en la mayoría de los casos, nadie es realmente sincero con sus palabras hacia las personas.
Ni siquiera con nosotros mismos.
Aquí hay un escenario que nunca esperarías experimentar: un mundo donde puedes intentar ser algo que solo se permitía en los sueños de un niño. Pero ahora, el universo ha permitido una anomalía, nacer con poderes que solo eran posibles en sueños.
Ahora, el mundo de los sueños se mezcla con la realidad, y con ello, una posibilidad o necesidad inicial ha dado lugar a un deseo, una vocación, un grito de ayuda.
Todos tienen la oportunidad de ser lo que alguna vez soñaron y creyeron imposible. Sí, todos comparten este entusiasmo ilimitado de deseos, de ser parte de lo que se considera "irreal".
Y tú, pequeño e insignificante niño, tú que compartes el mismo enérgico deseo que muchos otros niños en el mundo, eres único entre todos ellos. Sin embargo, no de la manera que esperas, nunca antes visto, en serio, basta. No te hagas ilusiones.
¡Tú!, pequeño niño, pareces incapaz de tener siquiera una mínima posibilidad de éxito para alcanzar tus sueños. Peor aún, al ser diferente del resto, te menosprecian, se burlan de ti, no te comprenden ni te cuidan, todos están en tu contra.
Olvidado, convertido en objeto de burla, menospreciado y ni siquiera percibido como ser humano. Todo está en tu contra desde que eras niño, pequeña criatura fea según ellos, indefenso e inútil, según ellos y según tú.
¿Cómo respondes a todo esto? Persistes y susurras débilmente tus deseos, te gritan y golpean una vez más, y débilmente te repites. Gritos y golpes es lo que la vida te devuelve.
...
Nadie debería culparte ni buscar excusas para hacerlo. Tú, joven muchacho en tus primeros años de adolescencia, es completamente normal tener los pensamientos y deseos que tienes.
Pero al mismo tiempo que deseas algo, también te impides imaginar la posibilidad de alcanzar tus deseos. Sin embargo, esta no es la parte más desagradable de tu situación.
Casi de manera inconsciente, no eres capaz de ver lo dañado que estás. Buscas cualquier detalle en tu entorno con el que distraerte.
Huh, supongo que lo estoy haciendo más a menudo de lo que pensaba, solo una ocurrencia descuidada -dijo mientras acariciaba su chaqueta, sintiendo una agradable brisa que recorría su cuerpo desde el cuello hasta la cabeza. "Es refrescante llevar el uniforme", pensó.
¿Qué opinas sobre esta situación? Olvida lo que has visto anteriormente. El chico acaba de hacerlo hace unos segundos. Mantén la atención en la situación y tal vez encontraremos algo interesante aquí.
La prenda que lleva ese joven puede que no sea la más apropiada para este día en Japón, pero ¿no te dan ganas de usar una prenda similar a la suya? ¿Eh? Parece que te has perdido algo aquí.
¿Cuál prenda, preguntas? Fíjate en aquel joven allí mismo. ¿Eh? ¿Cuál joven dices? Ese de allí.
Caminando por las tranquilas calles de Musutafu, un adolescente se sorprende levemente debido a su reciente descubrimiento: le gusta usar el típico ropaje militar japonés.
Toda su indumentaria es de color negro, con una camisa manga larga ajustada y destacadas botas deportivas rojas en lugar de las típicas zapatillas blancas.
Es delgado, mide 1.65 metros de estatura y tiene cuatro pecas en forma de rombo en ambos lados de las mejillas. Su cabello verde oscuro está desordenado al igual que sus ojos. A simple vista, se podría decir que es un chico de aspecto sencillo.
Sin embargo, si prestas más atención, podrás notar una cicatriz vertical alrededor de su ojo derecho. Afortunadamente, no parece ser producto de algún accidente, más bien es solo una marca de nacimiento muy discreta.
Supongo que la opinión general sobre él es que pasa desapercibido fácilmente, excepto por su cicatriz, por supuesto. Es solo otro joven atrapado en sus pensamientos cotidianos.
Pero este día en realidad no iba a ser otro día cotidiano sin más.
No, en absoluto.
...
Regresando al tema, las primeras reacciones al verlo quizá sean de burla debido a cómo está vestido, pero oye, casi todos estaban centrados en terminar sus cosas como para prestar atención al chico con ropa de colegio.
Y más en este día en particular, voltear la mirada para ver a un desconocido era posible pero innecesario.
Hoy, siendo ya mediodía, lunes, el primer día de otro año nuevo. La evidencia de una noche muy festiva aún es perceptible en todo Japón.
Como en cualquier país, lo celebran a su propia manera. Ayer se llevó a cabo la celebración por el nuevo año. Ahora, después del gran festejo, toca limpiar, obviamente.
Todas las personas están en una impresionante casi perfecta sincronía respecto al objetivo de esta mañana: limpiar sus respectivos desastres. Por lo tanto, entiendes por qué casi nadie se extraña ni cuestiona al joven que lleva ropa escolar en este primer día de año nuevo.
Es un alivio que este chico y su madre, la única figura familiar que vive con él, no tuvieran tantos problemas para arreglar su desastre. Como una pequeña familia madrugadora, limpiaron su pequeño hogar sin problemas ni demoras. Tanto es así que el chico decidió salir de casa, estaba aburrido.
El niño tomó nota de los rodeos que ya ha dado alrededor del departamento donde él y su madre viven, cambiando su dirección sin rumbo fijo, trazó una ruta diferente.
...
Frente a las puertas que lo esperarían en pocas semanas para recibirlo, pasó de ellas y siguió su ruta favorita o segunda opción de ruta después de la escuela, directo a casa.
Esta ruta era larga pero era su favorita debido a los pocos minutos de tranquilidad que experimentaba al tomarla. Aunque ocasionalmente se encontraba con confrontaciones inevitables, decidió ignorar esas raras ocasiones y continuar usando esta ruta casi siempre.
A pesar de estas ocasiones tristes, había otro motivo más importante que justificaba su tenacidad para tomar este camino. ¿Cuál era ese verdadero motivo?
Aquí está la respuesta:
Si repito esta ruta, tal vez encuentre un conflicto entre un Héroe y un Villano -decidió, comenzando su caminata en calma.
Y ahí lo tienes, conflictos peligrosos que por sentido común sería mejor evitar o simplemente observar desde una distancia segura. Sin embargo, el capricho temerario de este joven por presenciar de cerca a los Héroes en acción es algo especial de una manera que solo él puede entender.
Por supuesto, no se acercó a su mamá y con una sonrisa segura declaró sin pestañear:
¡Mamá, saldré a caminar con la esperanza de encontrarme con un conflicto entre un Héroe y un Villano para poder presenciarlo de cerca, a pesar de que pueda poner en peligro mi seguridad y mi vida en un posible fuego cruzado!
En su hogar, jamás había logrado expresar esa petición a su sobreprotectora y muy sentimental madre. Rayos, incluso entra en pánico cuando llego unos minutos tarde de la escuela.
Eso nunca sucedería y, en su lugar, bajo el pretexto de comprar un par de lapiceros nuevos y una libreta para sus análisis de Héroe para el futuro, se le permitió salir de casa. Después de abandonar su departamento, la realidad lo golpeó.
Su petición era genuina, su madre no dudó en él y tampoco cuestionó como solía hacerlo.
Había mentido a su propia madre, esto no era lo mismo que ocultar. En absoluto lo era y, por eso, era algo que verdaderamente debía sorprenderle.
O mejor dicho, ¿preocuparle?
...
La comprensión lo golpeó al instante. Gracias a su habilidad de mantener en silencio lo habitual o lo normal en su vida hasta el momento, tal vez haya adquirido la capacidad de ocultar sus verdaderas intenciones, sus secretos.
O tal vez su madre no era tan perspicaz como debería ser con su único hijo.
Tratando de no estresarse por estos hechos, se concentró en terminar su paseo por las calles de una vez, dejando de lado sus deseos de encontrar un conflicto entre un Héroe y un Villano hoy. Al menos, por hoy.
Y ahí está, ese túnel que bordea las afueras de Musutafu y te da la bienvenida con los primeros altos edificios de la ciudad. Este será el primer encuentro con la ciudad vecina en el nuevo año, algo que podría generar cierta emoción, o no.
Una vez dentro del túnel, su reloj biológico actúa automáticamente, calculando el tiempo exacto o aproximado en el que el joven llegará a su hogar: d minutos recorriendo las calles de la ciudad de Musutafu, luego 4 minutos más caminando por las calles de los condominios y casi al final, visualizando su departamento, su hogar.
Ahora, en el edificio de departamentos, si utiliza las escaleras, tardará unos 4 minutos más hasta llegar a su piso y pararse frente a su puerta. Si sumamos todo lo mencionado anteriormente, el tiempo total sería de 14 minutos, 15 si camina sin prisa. Si utiliza el ascensor en lugar de las escaleras, se ahorraría 4 minutos, es decir, 10 minutos y 30 segundos en total.
Estos cálculos toman en cuenta solo a la persona en cuestión y los lugares por los que pasará, sin considerar la presencia de otras personas ocupando los ascensores, además del rendimiento físico y mental que influye en esos momentos.
Es seguro que para cuando llegue al punto de subir las escaleras o usar el ascensor, el joven mostrará signos de cansancio físico y mental debido a la escuela, sin mencionar los problemas personales que escapan a su comprensión errónea y su sentido común.
Es impresionante lo atento que está el chico a su entorno, y eso que al principio solo buscaba algo con lo que distraerse. Bueno, a veces es así y otras veces no, pero...
¿Qué... qué está sucediendo...? -es algo crucial, aunque tú no lo sepas.
Es solo... el comienzo.
...
Ligero, esa sensación está subiendo desde sus pies hasta la cabeza lentamente, transmitiéndose de manera antinatural. Una sensación de ligereza que, sinceramente, nunca antes había experimentado en toda su vida.
Aún no...
Borroso, paralizado en medio del túnel. A pesar de que debería poder visualizar lo que hay al salir o entrar, independientemente de la dirección que elija, la situación actual no es para nada normal: no es un día común.
Aún falta...
A pesar de esta extraña y aterradora situación, el protagonista se da cuenta de que la falta de conexión con sus sentidos no es la principal preocupación en este momento. No, es lo que está frente a sus ojos lo que llama su atención.
Solo un poco...
El fondo del pasillo ha cambiado drásticamente. Ya no hay grandes edificios ni un escenario de demolición a la derecha. Ahora todo es diferente. Aunque le cuesta enfocarse, logra distinguir colores que nunca antes había visto en el final del pasillo. Intenta comprender qué están viendo sus ojos.
Un amarillo cegador, o más bien, un azul claro con una capa de blanco que cubre todos los demás colores. Esa luz es deslumbrante, casi cegadora. A este punto, el joven teme quedarse ciego en cualquier momento.
Debería ser así, ninguna persona mortal debería ser capaz de seguir viendo esto sin sufrir consecuencias o incluso sobrevivir después de unos segundos.
Inconsciente e ignorante de la situación, sigue maravillado por lo que está viendo, algo que ni siquiera debería ser capaz de presenciar.
Tomó su tiempo, pero aquí estamos...
Las repercusiones físicas de esta experiencia, que parece que aún no ha terminado, son casi nulas. Sin embargo, algo ha cambiado, algo que va más allá de la apariencia física y que es imposible de percibir para una persona común.
No parece serlo, pero sigue siendo él mismo aunque de alguna manera diferente...
La conexión con la racionalidad regresa, pero las sensaciones experimentadas hace poco aún están presentes. En medio de todo esto, se da cuenta de que alguien ha estado hablando desde que comenzó todo esto y...
Supongo que aquí es donde termina... sí, lo es.
¡Agh! -se escucha un grito seguido de un golpe en el suelo.
Todas esas sensaciones desaparecen repentinamente sin previo aviso, y el niño se frota los ojos con evidente dolor. Tiene sentido, exponerse a una luz tan brillante no es saludable para los ojos, pero... ¿Qué es esto?.
Reconsidera la idea de que sea un momento sin lógica. Ha estado expuesto a una luz extremadamente intensa durante mucho tiempo y aún no ha experimentado ningún desenfoque visual desde que recuperó el control de sus sentidos.
Su cuerpo vuelve a su estado normal, pero hay sensaciones forzadas y sentimientos que nunca antes había experimentado en su vida, al menos no en este momento. Bueno, esa afirmación no es del todo precisa.
Hubo una situación similar en el pasado, pero eso no es importante ahora.
¡Ugh, auch! Pero qué... -confundido e incómodo, se masajea los brazos y, al estar menos tenso, observa a su alrededor.
Se encuentra en una habitación tipo cabaña, sin nada fuera de lo común, excepto que todo tiene un aspecto rústico. Además, es mucho más pequeña que su propia habitación.
De acuerdo, al menos sabe que está en una habitación, específicamente tumbado en el suelo. La sensación áspera de la madera contra su ropa le hace cuestionar su situación actual.
¿Una habitación, un poco húmeda y fría, pero dónde se supone que estoy? -intentar ponerse de pie provoca que su cuerpo se tambalee y termine cayendo de espaldas.
Afortunadamente, cae sobre una cama, probablemente la misma cama de la que se había caído anteriormente.
Las cálidas sábanas envuelven la parte superior de su cuerpo y se permite relajarse un poco. Después de un breve descanso, vuelve a cuestionar su situación.
Con la mitad de su cuerpo en la cama, nota detalles interesantes, o más bien, importantes: está en una habitación que nunca antes había visto en su vida y solo puede observar los pequeños detalles del lugar, que obviamente no es su casa ni su hogar.
¡¿Qué?! -no se escucha ningún otro ruido aparte de su voz, si alguien más estuviera en la habitación, seguramente tendría un zumbido en los oídos.
Intenta gritar nuevamente, pero no puede. Tampoco puede saltar de la cama ni voltear en todas direcciones con temor y sorpresa. Su propio cuerpo le impide realizar esas acciones por alguna razón.
¡Traicionero! Espera un momento, joven. No te culpes sin razón. Analiza más a fondo tu situación y descubre primero por qué estás bloqueado físicamente.
Agotamiento, una acertada suposición, la verdad. Perfecto, bien hecho. Descubriste en poco tiempo la razón por la cual estás desconectado de tu cuerpo. De nuevo, con esta claridad, recuerda que antes de terminar recostado en la cama, pudiste moverte lo suficiente para observar tu entorno y pararte por ti mismo, para después caer sobre la cama. Supusiste que en ese momento fue cuando tu cuerpo cedió al cansancio.
Sin embargo, te preguntas por qué estás tan exhausto y por qué no gritaste o reaccionaste de alguna manera. Siempre has sabido que tu cuerpo reacciona y destaca mucho en muchas situaciones, incluso en las pequeñas desigualdades cotidianas.
Las sorpresas o sacudidas emocionales que inconscientemente sientes las expresas con una naturalidad absurda, incluso exagerada. No importa las circunstancias, incluso en las ocurrencias más simples de tu vida diaria.
Todo se traduce en una reacción corporal imposible de ignorar.
Al buscar un recuerdo similar a cómo te sientes en este momento, es probable que digas algo como: "qué flojera, mejor otro día". Pero en lo más profundo de tu memoria y corazón, lograste ubicar un suceso en particular.
Un momento, un día, en aquel entonces. Después de ese suceso, todo tu ser terminó en un estado similar al actual, pero, siendo honesto, una parte dentro de ti cree que comparar el ahora con lo que ocurrió en ese momento es ridículo. Por no mencionar que de alguna manera es diferente.
Experimentaste una increíble falta de fuerzas para ni siquiera brincar en la cama, a pesar de ser solo un niño en aquel entonces, y ahora, como adolescente, tu cuerpo se encuentra en un estado fatigado similar, pero peor y diferente.
Esta falta de reacción ante tu entorno, junto con este agotamiento físico y mental que te acompañó durante varias semanas después de eso. El día en que te negaron tu sueño de convertirte en un Héroe.
La sensación se siente similar, pero en tu cabeza se repite como una aguja fina la verdad de los hechos, para afirmarlo sin ninguna duda. Sea cual sea el motivo externo sobre cómo terminaste así, concluyes: "Esto es peor, es mucho peor que lo que viví en aquel momento cuando era niño".
No quieres quedarte echado más tiempo y quedar atrapado en tristes recuerdos del pasado. Te fuerzas a hacer cualquier otra cosa y a dejar de pensar en ello. Sabes que ya no quieres seguir pensando en eso.
...
Esto parece ser la sala, más atrás del lugar se podía percibir la cocina. Después de bajar escaleras al primer piso, notó que el lugar o cabaña no era relativamente muy pequeño o muy grande, era solo lo suficientemente grande como para habitar a 2 personas.
Al menos eso logró discernir por lo poco visto hasta ahora. Dejando ese detalle, empezó a buscar al dueño del lugar, pero no encontró a nadie. Gritar por respuesta le llevó a confirmar la soledad del lugar.
Solo aquí se permitió relajar un poco la tensión sobre sus hombros. Ahora toca confirmar qué hora exacta es. No hizo falta ocupar su celular, ya que por la ventana, cerca de la puerta que supuso era la única entrada del lugar, los rayos de sol atravesando la ventana e iluminando la poca iluminación del lugar determinaron que probablemente sea mediodía.
Lo más interesante y extraño que vino después es notar el gran pastizal que, hasta donde podía ver, parecía rodear la casa y más. Estaba en una especie de campo, muy probablemente una aldea.
¿Por qué está seguro de que es una aldea? Bueno, más allá del pastizal pudo divisar algunas otras cabañas junto a personas de aspecto campesino, etc.
Algunos cargando algo y otros preparándose para el trabajo del día a día. Eso no es relevante en realidad, pero sí el hecho de que haya personas a quienes poder pedir explicaciones, detalles del por qué y cómo terminó aquí en primer lugar.
¿Huh? - Sobre una mesa encontró una bolsa de cuero un poco llena. Comprobando su peso en sus manos, notó que debían tratarse de monedas, además de una mochila simple debajo de la mesa.
Echando un ojo, confirmó que sí se trataba de monedas en la bolsa, todas de un color de oro opaco. También supo que eran verídicas, ya que los jeroglíficos y figuras visibles en ambas caras eran realmente detalladas, algunas viejas pero igual de detalladas.
¿Un libro? - En la mochila, el libro destacó por encima de los demás objetos. Tenía una imagen de portada de un hombre peleando contra un tigre. Con el dibujo único que pertenece a alguna figura mitológica, quizás griega por los escritos de su portada. - Estudiar mitología y alguna que otra cosa sobre la era Pre-Quirk fue, sin duda, tiempo no desperdiciado.
Como alguien que no nació con el poder con el que casi todos sí, él realmente no se sentía encajar en el mundo: el mundo de los poderes, héroes, gente normal. Por lo que tener esta rara sensación o, llámalo, conexión con el pasado fue para el chico un viaje a otro mundo interesante y fantástico.
Además de un entretenido hobby con el que distraerse.
Un mundo fantasioso pero similar a la realidad moderna del ahora. El pensar mucho en eso era embriagador y mórbido. Claro que, como fanático de los héroes, el primer referente a buscar en el mundo antiguo fue obvio: los Héroes. Decir que no quedó satisfecho sería quedarse corto, él quiso saber más.
Fue interesante el concepto que se tenía sobre los Héroes en la era antigua. Luego retrocede un poco más al mundo medieval y fue sagradamente interesante su opinión sobre los Héroes.
Pero el encontrarse por casualidad con el mundo de las mitologías, ahí fue donde su concepción de Héroe realmente empezó a tomar forma en el chico. Su mayor ídolo, aquel que esperaba reflejara las actitudes de un verdadero Héroe, no lo encontró haciéndolo.
Eso, claro, bajo los conceptos de la antigüedad. Pero aun así, cuando te das cuenta de algo que no es como se suponía que siempre fue, no puedes volver a verlo como pensaste que solía ser otra vez.
Una parte de sí quiso realmente cuestionar a profundidad el concepto de Héroe en la actualidad, pero al final no se vio capaz de hacerlo. El molde por defecto-perfecto al que siempre aspiró ser. Si cuestionaba todo el statu quo, las consecuencias serían terribles.
Conocidos, civiles, Héroes, todos lo tratarían de parásito raro y estúpido.
Expresar sus conceptos sobre lo que realmente significa ser un Héroe frente a todos y que estos obviamente no compartan tus mismas creencias es horrible, por no decir aterrador. Todos con los mismos ideales, rodeado y solo, con la idea de criticar lo ya establecido como normal, es una locura.
Pensar en el escenario donde alguna vez imaginó divulgar sus nuevas creencias solo le lleva a una cascada de náuseas por pánico acompañado de un aislamiento de pavor sobre su vida.
Tal fue el golpe de nervios que en realidad el pobre chico no volvió a tocar esos pensamientos, abandonándolos en lo más recóndito de sus pensamientos.
Ya era visto como un bicho raro por no ser como los demás, entonces cuestionar todo y a todos era obviamente un escenario nada beneficioso. Si se llegasen a enterar de las conclusiones finales del chico...
Está bastante claro que no volvería a ver la luz del sol de nuevo.
Puedes decir que es exagerado esa hipotética situación, pero entiende la situación del pobre chico. Todo en su vida ha sido una sucesión de eventos desafortunados injustificados. Tomar la correa de su vida a la ligera era algo que desgraciadamente no tenía derecho a permitirse, no sin esperar consecuencias después.
Hasta este punto el chico tenía todo bajo control. Con su cuerpo y mente sincronizadas, es que, armándose de valor, decidió por fin ir a buscar respuestas con su situación actual.
...
No debí olvidar que mis escasos momentos de seguridad siempre llevan temporizador. Este tiempo de relativa calma sobre mis hombros terminó de una forma que no esperaba.
Soy en serio un ingenuo total o solo un idiota que no sabe su lugar
Lo siguiente que sucedió fue confuso, otra vez, lo único permitido a hacer, de nuevo, era observar. Observar cómo mi cuerpo se mueve sin mi permiso.
Tomé la pequeña bolsa de cuero y la guardé dentro de la mochila. La coloqué en mi espalda y me paré unos segundos frente a la puerta, solo para voltear a ver el libro y luego abrirla.
Al momento de abrir la puerta sin apuro, la cerré sin voltear la mirada. Con vista al frente, sentí que los rayos del sol me golpeaban. Aún sin detenerme, el aire fresco y los rayos del sol fueron recibidos con silenciosa comodidad sobre la poca piel que había expuesta.
Había muchas personas, un par de campesinos charlaban entre sí, pero uno de ellos logró notarme. Detuvo su charla y se acercó a mí. Realmente no pude escuchar lo que decía más allá de susurros, pero pude discernir con seguridad que se despedía de mí.
Al cambiar de dirección, algunas mujeres con adultos y jóvenes niños alzaban sus manos en gestos de despedida. Me iba de aquí, no sabía a dónde iría, pero el destino estaba marcado, así que solo me limité a observar en silencio el trayecto.
Ya que esto era lo único que podía hacer.
No caminé mucho después, me detuve en un establo de caballos con el aspecto más rústico que vi en mi vida. Un carruaje enganchado a un solo caballo y junto a él, un hombre del mismo aspecto que todos en el pueblo y que me saludó inclinando la cabeza.
Me señaló la parte trasera de la carroza. Ya sentado en la parte de atrás de la carreta, busqué comodidad arreglando las posiciones de algunas cajas de madera llenas de frutas y verduras. Una vez cómodo, con un azote al caballo, empecé a ir hacia mi destino.
...
Ya estamos aquí, suerte en esto joven... espero sepas lo que haces -con esas palabras, el sujeto me dio una última mirada sobre mis hombros. No pude verlo, pero sabía que lo hacía. Me dejé caer de la carreta y ahí volví en mis sentidos otra vez.
Parpadeé un par de veces y con el relincho de los caballos, por reflejo, di un paso hacia atrás. Una fila, una corta fila estaba frente a mí y por encima de estas personas había una gigantesca muralla que envolvía una gigantesca ciudad frente a mí.
Quizá por naturaleza humana, el niño no se dio cuenta de que involuntariamente ya había empezado a formar su lugar junto a todos los demás. Estaba absorto por la fascinante vista, aparte de la gran muralla había algo mucho, pero mucho más alto que estas.
Era imposible no verlo, tendrías que estar realmente ciego para no verlo, una torre estaba surcando los cielos y más allá de lo que parecía. Era increíble de ver para sus ojos, esta arquitectura, esta gran torre que parecía empezar desde el centro de esta ciudad de enormes murallas.
Era realmente alta y el chico solo avanzaba de vez en cuando, no pudiendo apartar la vista de la torre, sencillamente no podía.
Muy bien, ¡nombres completos y sus motivos para venir a Orario, ahora! -un hombre de aspecto robusto exigió respuestas, perplejo voltee a mis lados, ¿hablaba conmigo? - Sí, chico, me refiero a ti, ¡responde ya! -¡De acuerdo, es un quirk telepático! Cómo supo lo que pensaba, ¿qué está pasando...?
¡Ugh! -el sujeto aterrador que me exigía respuestas lo veía sobándose el brazo derecho con dolor. Junto a él, una hermosa chica de color y ojos azul cielo lo miraba con seriedad. Su vestimenta era curiosa por decirlo menos.
Del tipo que usaría un héroe o quizás un compañero héroe, pero honestamente no estoy del todo seguro. Mejor observar el momento y después actuar según lo mejor.
Estabas por acabar tu turno en pocos minutos y antes de eso, me sorprendes gritándole sin motivo a los visitantes. ¡Suelta tu excusa, Ched! -con una expresión de serenidad que nunca vi antes, sumado a la firmeza de su voz, supe de inmediato que aunque esta linda chica me saludara... creería que estaría regañando sin importar qué palabra salga de sus labios.
Débiles susurros se escuchaban a mis espaldas, el sujeto con una expresión complicada también lo notó, por lo que solo agachó la cabeza frente a la chica mientras soltaba una disculpa poco convincente, parecía estresado.
No logrando escuchar lo que decían, decidí mover mi vista y solo me extrañé al notar la armadura de plata oscura cubriendo casi todo su cuerpo, con una espada brillante en su cintura derecha. ¿Era esto un evento de enorme cosplay o algo así?
No pude divagar más porque a espaldas mías, los susurros empezaron a convertirse de poco a abucheos de impaciencia. Empezaba a hacer frío y la mayoría llevaba prendas poco abrigadoras, otro posible motivo para refugiarse dentro de estas murallas lo antes posible.
¡Vale, lamento el percance, reanudamos esto! Muy bien, chico, solo di tu motivo de venir aquí a Orario y pasarás. -Por favor, sé rápido. Es lo que vi en sus ojos, parecía no querer que permaneciéramos aquí toda la noche, así que, reuniendo todo mi coraje en ayudar, respondí con lo primero que se me ocurrió.
Con postura recta y ambas manos a los costados de mi cintura, grité:
Estoy aquí por motivos de estudio, linda señorita. ¡¿Puedo pasar ya?! ¡No quiero retrasar mucho más a las personas detrás de mí, por favor! -¡Qué! ¡¿Cómo?! ¡¿Por qué?! Acaso... ¿acaso yo... la llamé linda señorita? ¡Ahhh!
La linda señorita dejó descansar su mano en su cintura derecha y alzó una ceja. Honestamente, con esos pocos movimientos, la hizo ver jovial, lo que concluyó con verse genial. Pensando en sus palabras, empezó con un resoplido divertido y me señaló la entrada.
Ya podía ingresar a esta ciudad llamada Orario sin inconvenientes.
No queriendo retrasar a los demás y también por vergüenza, intenté ver dónde esconderme de todos. La idea de correr con nulo deseo de detenerme aparece, pero la chica parecía ser que no había terminado de hablar conmigo.
Quizá en otra ocasión, chico conejo. Hoy toca supervisar a los inquietos y de paso sermonearlos como se debe, pero si decides esperar algunas horas, quizá y me permita aligerar el trabajo de hoy -rígido, volteé mi cuerpo a mi lado y la vi ahora con su vista en mí, por sobre su hombro izquierdo.
Tenía aún ese semblante neutro, aun en sus ojos, pero además llevaba una pequeña sonrisa burlona dirigida a mí. Algunos de la fila, en su mayoría hombres, empezaban a silbar y soltar balbuceos divertidos en mi dirección. Al menos la situación se calmó.
Por el otro lado, la mayoría de mujer solo se limitaban a alzarme las cejas cada vez que tenían oportunidad de cruzarse con mi mirada.
Qué vergonzoso es esto
Pero no prometo mucha disponibilidad después. A fin de cuentas, ser capitana de la Familia Ganesha es mi principal responsabilidad. Toma eso en cuenta y luego decide si aún te comprometes con tu intento de cortejo -sus ojos y postura cambiaron a uno de aspecto profesional impecable, dándome el mensaje de no estar realmente interesada la verdad, pero el tono que usó en sus palabras dejó claro la situación.
Es muy probable que realmente no podamos o, en todo caso, tú no esperes recibir el tiempo correcto con el que podamos empezar a conocernos y, con el tiempo, llegar a ser más que solo conocidos o amigos. Lo más favorable que puedas hacer ahora es solo desistir de esto, chico.
Ahórrate el tiempo desperdiciado
...
Ya había conseguido una buena distancia; por el rabillo del ojo aún podía ver por dónde entré y, con ello, un poco de vergüenza pasó por mis mejillas, haciendo que me detuviera.
¡Oye, fíjate dónde estás parado, chico! -con un tono que no esperaba repetirse, el hombre pasó de largo por donde me detuve hace poco.
¡Ah, yo, disculpe! -me incliné en disculpa, pero el hombre ni siquiera volteó a verme. No lo supe hasta que alcé la mirada y noté que algunos me veían de forma extraña.
Sujetando con fuerza la correa de mi mochila, salí corriendo hacia cualquier lugar lejos de donde estaba. No fue necesario correr mucho al final.
Recostado en la entrada de un callejón, fijé mi vista en las personas que pasaban frente a mí. Decir que no dejaban de sorprenderme sería mentir. ¿En serio, dónde estoy? El aire frío sacudió mi cuerpo y, al voltear al cielo, noté que comenzaba a anochecer además de parecer querer llover.
Con una última mirada a la enorme torre, me uní a todos en la calle, que parecía dirigirse directamente hacia donde está la torre.
No tengo idea de dónde estoy, pero no puedo quedarme solo viendo y no hacer nada al respecto -con renovado coraje, Midoriya Izuku decide enfrentarse a su situación, empezando por saber dónde está.
Continuará...
