CAPITULO XLIV

Llevo dos semanas trabajando tras mi semana de vacaciones y nunca pensé que volver a trabajar me fuera tan necesario y me gustara tanto, aunque quizás tiene algo que ver con Siob. Desde el primer día me ha hecho la vuelta mucho más fácil, parece que en vez de ella sea yo la nueva. Al contrario de lo que pasaba con Garrett, con quien desde hacía un tiempo no trabajaba en conjunto, con ella paso todo el tiempo de nuestro horario laboral. Ahora mismo las dos estamos charlando amistosamente en su despacho, ella porque espera que venga Liam para poder comer juntos y yo porque he quedado con Edward dentro de unos minutos para el tema del embarazo.

— Deberías llevarte a Bella de fin de semana romántico— me aconseja Siob bebiendo un poco del vaso de café que tiene entre las manos— Seguro que le gusta que tomes la iniciativa y le hagas un regalo, ya sabes como somos todas las mujeres— bromea

— Estoy mirando de organizar unas vacaciones en Londres— contesto

— Una cosa no impide a la otra

Siob tiene razón, una vacaciones de una semana fuera de Estados Unidos no impiden que de vez en cuando nos vayamos las dos de fin de semana romántico. Una sonrisa de medio lado aparece en mis labios al pensar en dos días solo con mi chica, sin tener que atender a las llamadas de familia o amigos.

Unos golpes en la puerta hacen que me olvide por unos instantes del regalo del fin de semana a mi chica. Entrando al despacho está Edward, mi cuñado viene con una sonrisilla de medio lado que lo hace ver tremendamente atrayente. Camina hasta sentarse a mi lado y con un leve gesto de cabeza saluda a Siob.

— Siento el retraso— se excusa— pero he tenido que dejar a atado a la cama a Emmett porque quería venir a ver como se engendraba su sobrinito o sobrinita— dice divertido arrancando una carcajada a mi compañera

— Nunca cambiará— contesto negando con la cabeza— Siempre será un niño grande

— Por eso me gusta

La simple respuesta de Eddie es completamente acertada, si mi hermano no fuera como es no sería tan entrañable.

— Hasta mañana— digo levantándome del asiento y despidiéndome de mi compañera

— Piensa en lo que hemos estado hablando, aun es miércoles y puedes sorprenderla

Edward nos mira a ambas sin saber de que está hablando pero yo si que entiendo a lo que se refiere. Con una última mirada, en la que ella entiende que si lo haré, salgo del despacho seguida de Eddie. Mi cuñado rodea con su brazo mi cintura, el gesto me toma por sorpresa pero me hace sentir bien y protegida. Tranquilamente caminamos así, como si fueramos una pareja de enamorados, hasta la consulta de Carlisle. Mi padre sonríe al vernos pasar y nos ofrece sentarnos, él va a estar también presente en el momento que van a inyectar el esperma de Eddie en un óvulo para intentar que sea fecundado y me quede embarazada.

— ¿Estás preparada, cielo?— me pregunta Carlisle acercándose a donde estoy y besando mi frente— No sabeis lo orgullosos que estamos Esme y yo de los dos

Las palabras de mi padre me hacen sentir completa, que ellos estén conformes y orgullosos con lo que estoy a punto de hacer es importante para mi. El que también estén felices porque Eddie vaya a ser el padre me hace sentir todavía mejor, no hay otra elección mejor que él.

— Será mejor que vayamos ya a la consulta del doctor Morris— dice suavemente Edward

Los tres salimos del despacho de Carlisle, yo deseando que Bella estuviera a mi lado aunque se que está trabajando y no puede venir. Tranquilamente bajamos en el ascensor y mi padre golpea suavemente la puerta de la consulta del doctor Morris, un hombre de unos cincuenta años con pelo bastante canoso y una sonrisa bondadosa en su cara.

Al entrar en la consulta veo que mi chica está dentro, la cara de estupefacción que se me debe de poner es grande porque Bella me sonríe mientras se levanta para besar mis labios. Edward y mi padre sonríen ante semejante muestra de afecto, y también lo hacen porque saben que para mi era importante que ella estuviera aunque todos dieramos por hecho que no podía venir.

— No podía faltar en un momento tan importante para ti, recuerda que estamos juntas en esto— me susurra al oído— Ángela me está cubriendo, no te preocupes por mi trabajo

Cojo su mano de forma firme, deseando por encima de cualquier cosa demostrarle de una forma que le encanta lo importante que es para mi que ella esté a mi lado. Desde que hace dos semanas le confesé como me sentía, y lo que había sido mi vida, Bella ha dejado de estar tanto tiempo con su ex para estar más conmigo.

— Siento tener que romper este momento, señorita Cullen— escucho la voz de mi médico— Pero debería de tumbarse en la camilla y quitarse la camisa que lleva

Con toda la tranquilidad del mundo me quito la camiseta negra que llevo y en la que pone con letras rojas I love sex. Antes de tumbarme cojo la mano Bella otra vez, esto es algo que vamos a hacer juntas. Edward coge mi otra mano y mi padre me acaricia el pelo, aunque no lo digan están más nerviosos ellos dos que yo.

— El joven Hale hace un par de días nos trajo su semen y ahora procederé a inyectárselo para que intente fecundar un óvulo. Tengo que avisarles de que muy pocas veces al primer intento se consigue, lo importante es que sois muy jóvenes y tenéis mucho tiempo para seguir intentándolo si no sale bien

Las palabras del doctor no hacen que mi ánimo decaiga, me da exactamente lo mismo las veces que haya que intentarlo. Edward me acaricia el brazo, se que a él estará a mi lado todas las veces que sea necesario. Bella también estará conmigo en cada intento, se que siempre podré contar con su apoyo pase lo que pase.

— Relájesense todos, solo será un pinchacito

Es más que un simple pinchacito pero no pienso decir nada, el leve dolor que debo pasar no me importa. La mano de Eddie está sudando y la de Bella me aprieta fuertemente, no se si para darme ánimos o porque está tensa. El único que está relativamente normal, y muy tranquilo, es mi padre porque sabe que el doctor Morris sabe lo que se hace

— Esto ya está, ahora tienen que pasar unos días para saber si ha funcionado o tendremos que volverlo a intentar— dice mi doctor— La semana que viene venir a verme aunque también puedes hacer la prueba de embarazo en casa y venir después

Mientras está hablando yo me pongo la camiseta otra vez, contenta de que posiblemente dentro de unos días empiece a crecer dentro de mi el fruto de la mezcla de mi óvulo con los espermatozoides de Edward.

Sin hablar salimos de la consulta dejando al doctor Morris dentro. Carlisle se despide de nosotros y vuelve a su despacho, tiene algunos papeles más que firmar antes de ir a comer, Edward besa nuestras mejillas y se va hacia la salida. Bella camina a mi lado con las muletas, dentro de un par de semanas tiene que ir a revión para que ya le digan que está curada, y ambas nos dirigimos a mi despacho.

— Sabes que me voy a poner insoportable— susurro contra su oído— seré todavía más consentida

— Y más sexual, eso dice Jacob de Leah— me contesta provocativamente haciéndome entrar al ascensor

De nuevo un ascensor hace que Bella saque su parte más sexual, más provocativa y más demandante. Justo en el momento en que se cierran las puertas mis labios se ven atrapados por los de mi novia, mis brazos rodean su cintura y las suyas mi cuello. Nuestro beso es a la vez apasionado y tierno, no queremos llegar a nada más pero nuestros cuerpos nos piden que lo hagamos.

— Nunca tengo suficiente de ti Rose, y eso es raro— susurra Bella contra mis labios tras romper el beso

A mi me pasa lo mismo que a ella, nunca tengo suficiente y es algo que no me había pasado con nadie antes. Las puertas del ascensor se abren mientras yo sigo pensando en la necesidad real que tenemos las dos de tocarnos, besarnos y hacernos el amor cada noche como si fuera la última.

— Cojo unas cosas de mi despacho y vamos a comer a casa, hoy te voy a cocinar yo. Vas a ser mi más importante comensal— susurro acariciando su mejilla y pasándole un mechón detrás de la oreja

Bella se muerde el labio de forma tímida pero que me encanta, muchas veces se me olvida lo vergonzosa que es y lo parecida que es a Charlie en ese sentido.

— No tardes

Y no lo hago porque solamente tengo que coger unos papeles que antes he dejado encima de la mesa. En menos de medio minuto salgo de mi despacho, preparada para hacer de cocinera de mi novia y pasar la tarde con ella.

— No hagas planes este fin de semana, te voy a sorprender— susurro contra el oído de mi novia caminando por el pasillo del hospital hasta el ascensor

Parece que eso de recibir una sorpresa no le gusta demasiado a Bella por como frunce el ceño. Una sonrisa aparece en mis labios por semejante mueca de desagrado, es muy tierno ver como la pone. El trayecto de camino al coche pasa en silencio, con mi novia pensando como la voy a sorprender y yo pensando donde la voy a llevar. Justamente en el momento que abro mi coche se me ocurre un gran lugar a pesar de la pierna escayolada de Bella.

— Esta tarde quiero pasarme a ver a Victoria— escucho que me dice de forma suave Bella— Si te parece bien, claro

Un risita escapa de entre mis labios, ahora Bella casi me pregunta si me parece bien que vea a su ex

— Pensaba hacerte el amor durante toda la tarde pero como tengo que planear todo para que pasemos unos días perfectos no voy a poder— respondo besando sus labios antes de arrancar el coche— Y no me tienes que pedir permiso para ver a Victoria, ni tener miedo a que sienta que volvemos a distanciarnos

Bella no dice nada pero una suave sonrisa aparece en sus labios, parece que le parece gracioso que le esté diciendo lo que le estoy diciendo. Visto desde fuera tiene que ser un poco contrasentido todo, pero es que nuestra relación en si misma ya es un gran contrasentido.

— Parece que no va a hacer falta que vaya a verla porque ya ha venido ella

Y es verdad, la pelirroja está sentada sobre el capó de su coche mientras se fuma un cigarrillo. La imagen hay que decir que es bastante erótica aunque no lo intente ser, pero hay que contar que la ex de mi novia es una belleza en si misma a pesar de que no llegue a mi nivel.

Al bajar del coche, primero voy a ayudar a Bella a salir con las muletas y una vez ella ha salido yo cierro mi capricho rojo.

— Cielo, me tienes abandonada— escucho como le dice Victoria a mi novia— Comprendo que sea más interesante follar con Rosalie, yo si tú me dejaras y ella quisiera también lo haría

— Algunas tenemos que trabajar— dice Bella sonriendo y abrazando a su ex— aunque hoy he conseguido que Ángela me tape para poder estar con Rose en el momento de la inseminación

Rodeo con mis brazos la cintura de la mejor persona que he conocido nunca, y de la que estoy completamente enamorada. Beso suavemente su cuello y su risita me hace feliz, tanto que la cargo en brazos y entro con ella así en casa. La pelirroja entra detrás de nosotras, la verdad que no se que ha venido a hacer a nuestra casa pero espero que diga lo que tenga que decir pronto y nos deje a solas.

— Yo había venido para hablar con Rosalie sobre Zafrina, para que me dijera el porque le ha pedido que me besara, pero como veo que molesto ya me voy y vuelvo en otro momento— susurra Victoria en el momento que yo estoy tumbada sobre Bella en el sofa

En el instante en que escucho y logro juntar las ideas de Victoria más Zafrina y beso, me detengo y me giro rápidamente. La mirada de la ex de mi novia es tranquila, no parece que le haya afectado el enterarse aunque si que parece que no le ha gustado lo que he hecho y es normal, yo tampoco me siento orgullosa.

— Rose cometió un error y está arrepentida de habérselo pedido— sale en mi defensa Bella

— ¿Tú lo sabias?— pregunta ahora incredula Victoria a mi novia— ¿Por qué no me lo has dicho?. Bella, no soy una niña y puedo aceptar las cosas. No todas tenemos la suerte que vosotras, yo he aprendido a resignarme

Me duele la mirada de decepción que le da a mi novia, se que a Bella eso la daña porque quiere a Victoria y que por eso mismo no le dijo lo de Zafrina.

Lo que había empezado como algo que la pelirroja tenía que solucionar conmigo ha pasado a ser entre ella y Bella. La tensión que se respira en estos momentos en nuestra casa es increíble, en unos pocos segundos se ha pasado de la felicidad a la decepción.

— No te lo he dicho porque me importas mucho Victoria, porque realmente te quiero y no quiero dañarte. Rosalie me lo contó al llegar de Amanecer, no quería porque estaba avergonzada y arrepentida. Se que tú sabes tan bien como yo que si ella te besó fue porque quiso hacerlo y no porque mi novia la obligara, deja de ser tan dura contigo misma y lánzate a por ella, porque te mereces ser tratada con amor y respeto

— Gracias, Bells— responde Victoria acercándose a mi novia y besando suavemente sus labios— Te quiero— le susurra al oído aunque lo escucho perfectamente— Y a ti a pesar de todo también, rubia— dice ahora besando suavemente mis labios y saliendo de nuestra casa

Me quedo mirando perpleja a la puerta, lugar por el que acaba de salir esa mujer que es tan extraña. No entiendo como me ha perdonado lo que le he hecho con tanta facilidad, no se como se lo ha tomado tan bien el que alguien se haya metido de una forma tan directa en su vida privada.

Reacciono al ver como Bella se vuelve a sentar en el sofá, esta vez para descansar y no para dejarse llevar con la pasión. Noto que a pesar de que tiene una suave sonrisa está afectada por haberse tenido que enfrentar a su ex por defenderme a mi, para ella también es cansado el querernos a las dos.

— Túmbate aquí y descansa mientras yo hago la comida— digo besando suavemente sus labios y separándome

Abro la nevera y veo un par de berenjenas, la idea de lo que voy a hacer surge en mi mente. Además de las dos berenjenas saco un pimiento rojo y otro verde, un poco de cebolla y un par de trozos de seitán, además de lo indispensable para poder hacer bechamel. Empiezo a preparar unas exquisitas berenjenas rellenas que seguro entusiasmarán a mi novia.

Sin ninguna prisa vacio las dos berenjenas y empiezo a hacer la bechamel con la leche, la harina, los huevos y la mantequilla. Es laborioso pero me encanta estar así, en mi casa cocinando para la persona que me apoya y con la que al final del día me duermo en la cama. Estos pensamientos se que pueden parecer de una mujer de cincuenta años, casi una abuelita en el fin de sus días, pero es lo que siempre he deseado: una casa, una persona que me quiera, una hija y el poder cocinar para relajarme. Supongo que todos al verme piensan que lo que más ansío es poder pero es todo lo contrario, tengo una mentalidad para esto chapada a la antigua.

Al meter las berenjenas ya rellenas con los pimientos, la cebolla y los trozos de seitán, además de la bechamel, en el horno miro al sofá donde se ha quedado dormida Bella. Al verla estirada y en paz sonrío sinceramente, parece que estaba cansada. Durante el tiempo que tengo que esperar a que se hagan las berenjenas no dejo de mirar a mi novia, me empapo de cada centímetro de su cuerpo, de cada centímetro de su rostro.

— Bella, despierta— susurro arrodillándome a su lado y apretando un poco su mano— La comida ya está lista y seguro que te gustará

Lentamente sus ojos se van abriendo, su marrón chocando contra mi azul. No es hasta que yo me levanto y voy a por las dos berenjenas que ella se incorpora. Comemos sentadas en el sofá viendo un capítulo de Glee, porque a Bella le gustan los musicales y le entretiene la serie.

— Estaba buenísima la comida

— Soy perfecta hasta cocinando— bromeo con una sonrisa de lado levantándome del sofá— Y ahora si me permites voy a organizar todo para este fin de semana

La dejo sentada en el sofá viendo el capítulo de Glee, y yo me voy a la habitación para buscar destinos que puedan ser interesantes. Espero a que el portátil se encienda y después empiezo a mirar vuelos desde Seattle a diferentes sitios, el que más me llama la atención es el de la isla de Honolulu en Hawai. Pienso en un par de dias tumbadas al sol en una playa de area final, untando de crema a Bella y con unos daikiris en nuestras manos. La idea de un hotel a pie de playa, en esta época que no habrá mucha gente me ha convencido. Sin pensármelo compro los billetes de avión para el viernes por la mañana, y la vuelta para el lunes a primera hora.

— Rose— escucho que me llama Bella— Van a venir Leah y Jacob

— Me parece perfecto— respondo más atenta a ver hoteles que a lo que me acaba de decir

Al final encuentro el perfecto en Waikiki, un barrio de Honolulu, que está justo delante de la playa y es bastante pequeño. El precio no va a ser problema porque si por algo se caracteriza mi familia es porque va olgada de dinero, así que con todo lo que tengo desde siempre y mi buen sueldo en el hospital no me comporta nada de sufrimiento a mi bolsillo. Ahora lo que tengo que hacer es ir a hablar con mi hermana y con mi padre, a la primera para pedirle que le regale a Bella alguno de los preciosos y pequeños bikinis que se ha comprado pero no creo que llegue a estrenarlos jamás. A Carlisle lo que quiero pedirle es que le quite la escayola a Bella, que por favor se la quite aunque le ponga una venda compresora.

— Voy a casa de mis padres, vuelvo en cuanto pueda— le digo a Bella saliendo de la habitación con las llaves del coche— Por cierto, pide de fiesta el viernes y el lunes

— Lo intentaré aunque no se si me lo concederán— responde alzando una ceja al verme salir

Con mi coche estoy llego en escasos dos minutos a la casa de mis padres. Mi hermana y Jasper aun no han llegado del instituto, aunque estén a punto de hacerlo. Al entrar en casa con las llaves no me encuentro a nadie, aunque se que Emmett tiene que estar porque tanto su coche como el de Edward están aparcados. En el piso de arriba escucho unos ruidos y al saber perfectamente lo que son prefiero esperar en el salón tocando un poco el piano, no me apetece ver como mi hermano y mi cuñado están teniendo una sexión de sexo.

Mi madre estaba en la sala recreativa pero sube al escuchar el piano. Al verme allí sentada tocando el piano se sorprende aunque sonríe de una forma maternal.

— ¿Qué haces aquí?

— He venido a hablar con Alice y con papá— respondo— pero como no están y no quiero tener que ver a Emmett y Edward en pleno apogeo pues ando matando el tiempo

— Edward ya nos ha dicho que Bella ha estado allí contigo, que te ha hecho feliz verla sentada en la consulta del doctor Morris. Me alegra tanto que te quiera tanto hija, ha sido una bendición que encontrases a Bella

Mi madre tiene razón en que ha sido una bendición que encontrara a mi novia, porque me ha hecho realmente feliz y una mejor persona. Al terminar de tocar la canción que estoy tocando me levanto para que mi madre me de un beso en la mejilla.

— ¿Y para que necesitas hablar con tu padre y tu hermana?

— Porque voy a llevar a Bella a Honolulu este fin de semana— respondo tranquilamente— Así que como no hay tiempo de ir a Port Ángeles necesito que Alice le preste alguno de sus no estrenados bikinis a Bella. A Carlisle lo necesito para que mire si la pierna está bien ya y puede quitarle la escayola

No me he dado cuenta de que los gemidos ya han parado, por lo que sentir el abrazo de mi hermano me tenso un poco. No es hasta que llega Eddie que logro que me suelta, es un gran alivio el poder volver a respirar sin sentir dos grandes brazos y un enorme torso machacándome.

— A mi nunca me has llevado a Hawai— se queja mi hermano— Rosie, eso no es justo

— Emmett no te enfades, ya iremos— le dice Edward acariciando su fuerte espalda— Además es lo mejor que puede hacer Rose ahora, descansar en un lugar con un clima cálido y con Bella para que le ponga cremita— termina bromeando mi cuñado ante lo que se gana una mirada matadora mía

Mi madre me hace seguirla hasta la cocina porque sino está viendo que vamos a empezar una discusión, y no es a lo que he venido. Me siento en una de las sillas que hay y veo como Esme se sienta delante de mí, coge mis manos y me las aprieta con cariño. La mirada de mi madre me traspasa, de una forma tan brutal y tan sincera que siento como puede ver a través de mi.

— Seguro que tu hermana está encantada de prestarle a Bella todo tipo de ropa y complementos— susurra Esme— Por cierto, hija, Victoria ha estado aquí hace un rato

— ¿Dónde está Zafrina y Nessie?— pregunto mecánicamente al escuchar el nombre de la pelirroja

— Victoria ha dicho que tenía que enseñarle una cosa, así que Zafrina ha accedido a ir con ella además de llevarse a Nessie. No como terminará este tema, estoy preocupada por las consecuencias que esto pueda traer. Zafrina siempre ha sido como mi hermana pero no creo que esté haciendo lo correcto dándole esperanzas a Victoria, no creo que ella pueda enamorarse de una mujer, y se que aunque ella no quiere hacerle daño a Victoria ésto no va a salir bien

— Yo tampoco nunca me había fijado en una mujer hasta que me enamoré de Bella, yo tampoco pensé que nuestra relación fuera a funcionar y ahora ya me ves aquí con un viaje sorpresa a Honolulu. Mi opinión al respecto es de que si funcionará, porque yo si pienso que Zafrina pueda enamorarse de una mujer, cualquiera puede enamorarse de una. Al final no te enamoradas de un sexo, te enamoras de la persona, y estoy convencida de que si algún dia papá muriera y tú puedieras estar con otra persona también podrías llegar a estar con otra mujer, como lo estoy yo con Bella

Nuestra conversación no sigue porque la puerta de casa se abre dejando entrar a mi hermana contenta y medio bailando. Alice cada día está más loca, y Jasper cada día tiene más paciencia con ella. Los hermanos Hale son unos santos caidos del cielo para soportar a semejantes personajes como son mis hermanos, como también Bella es una santa por soportar mis celos y mi egoísmo.

— Hermanitaaaaaa— grita Alice al verme y venir a abrazarme— ¿Y Bella?— pregunta mirando a todas partes esperando ver a mi novia

— En casa descansando— respondo— Necesito que me hagas un favor— le digo

— Claro, lo que necesites— contesta emocionada de poder ayudarme en algo

— Necesito un bikini para Bella porque la voy a sorprender llevándola a Honolulu

Los grititos y saltitos que empieza a dar de repente, a pesar de que la conozco, me asustan. Jasper se rie y mi madre también, pero lo peor no es que ellos se rían o que Edward también, lo peor es que Emmett se ha unido a Alice y los dos están dando saltitos y gritando. Ver a mi enorme hermano saltando y dando grititos es un espectáculo muy entrañable, tanto que me arranca una carcajada que se junta con los de mis cuñados y mi madre.

— Nuestra Rosie se va a llevar a Bella a tostarse al sol— dice mi hermano al dejar de saltar— Nuestra Rosie se va a llevar a Bella a tostarse al sol— repite mientras Alice ya me está arrastrando escaleras arriba para su habitación

Al llegar a la habitación de mi hermana me siento en su cama y espero a que ella empiece a sacar cosas de su armario, porque conociéndola como la conozco no solamente va a sacar bikinis, va a sacar medio armario. Ver tan activa a Alice me hace recordar como siempre ha sido una apasionada de la moda y de la ropa. En menos de tres minutos sobre la cama ya hay cuatro bikinis que no están mal pero es le quinto el que me voy a llevar para ver puesto en el cuerpo de Bella. El imaginarme con semejante prenda tan pequeña a mi chica mi mente se empieza a nublar por el deseo.

— Este es perfecto Alice, no necesito que saques más

A mi hermana le da lo mismo que le diga que ya no necesito que saque más ropa, porque sigue sacando prendas y murmurando sobre lo que le puede quedar mejor a Bella. Cuando Alice se pone en versión estilista no hay quien pueda detenerla, el pobre Jasper lo sabe demasiado bien.

— Me llevo este bikini, enana— digo— Tengo que irme a ver a papá al hospital

Salgo de la habitación y bajo al primer piso, donde me despido de Esme, Emmett y mis dos cuñados. Escucho el silbido de mi hermano, casi cuando ya estoy saliendo, al ver los pequeños trozos de tela que llevo. No dándole importancia a ése hecho salgo y me dirijo al hospital para ver si mi padre puede pasarse después por nuestra casa, para ver si puede comprobar que la pierna de Bella está bien.

Al entrar en el despacho de Carlisle, una vez he dejado mi coche en el aparcamiento del hospital, me encuentro a mi padre con una enfermera que se lo está comiendo con la mirada, como la mayoría de trabajadoras del lugar. Entiendo que mi padre guste porque es un hombre maduro, inteligente, guapo, buena persona y completamente enamorado de mi madre. La enfermera al verme aparecer se despide de Carlisle tras darle unos papeles, y sale del despacho mirándome de mala forma por interrumpir su momento.

— Hija ¿qué haces por aquí?— pregunta Carlisle sentándose a mi lado

— Necesito que mires si la pierna de Bella está curada, necesito que le quites la escayola

— La petición que me estás haciendo no es propia de ti por lo que voy a preguntarte el porque

— He organizado un fin de semana romántico a Bella en Hawai, ya he comprado los billetes y las reservaciones del hotel. Tres días en la playa, disfrutando del Sol y de baños en el mar

La cara de Carlisle es de circunstancias porque entiende perfectamente lo que le estoy pidiendo pero sabe que si la pierna no está curada va a tener que ir con la escayola. No hace falta que me diga nada porque se la respuesta, pero aun así él habla.

— Trae a Bella para que le pueda hacer una radiografia, vamos a mirar si se ha recuperado antes de tiempo o aun no está curada del todo

Si Bella va a tener que venir al hospital entonces voy a llamar a Edward para que la traiga, se lo pediría a Emmett pero sabiendo como es seguro que nada más verla le cuenta donde la voy a llevar y no me apetece que se entere por él, quiero decirselo yo esta noche.

— Voy a pedirle a Edward que traiga a Bella— le digo a mi padre mientras saco el móvil y llamo a mi cuñado, futuro padre de mi hijo

Le explico brevemente todo a Eddie, pidiéndole que no le diga nada del viaje a Bella y que no lleve ni a Alice ni a Emmett con él. Mi primera vez real acepta y dice que en un cuarto de hora estará, que no me preocupe por nada y que descanse en el despacho de Carlisle.

— Ahora vendrán

— Siéntate en mi sillón, es más cómodo y necesitas descansar

Le hago caso y mientras él está firmando papeles en una silla yo lo observo detenidamente. Mirar a mi padre o a mi madre siempre es algo que me ha fascinado, de pequeña porque pensé que eran los mejores del mundo y ahora porque al mirarlos, ver sus gestos y reacciones, aprendo cosas importantes para poder afrontar mejor cualquier contratiempo que pueda haber. Carlisle al notar que no aparto mi mirada de los movimientos que está haciendo me sonrie y se levanta para acercarse a mi.

— ¿Por qué me miras tanto, hija?

— ¿Mamá no se molesta porque todas las enfermeras te desnuden con la mirada?— respondo con otra pregunta que hace reir a mi padre

— Esme sabe perfectamente que nunca me fijaría en otra mujer que no fuera ella y yo se que ella no se fijaría en otro hombre que no fuera yo. Nos conocemos desde hace muchísimos años, sabemos que tenemos todo lo que podemos desear y lo que nadie más nos aportaría. Estoy tan enamorado de tu madre como el primer día, o incluso más, por eso aunque las amables enfermeras se me insinuen yo no las tomo enserio— contesta mi padre abrazándome— Esa confianza es a la que se llega con muchos años de convivencia y confianza plena, es lo que tú estás empezando a tener con Bella al contarle todos tus miedos y todas tus malas experiencias

Carlisle está haciendo de padre protector, de orientador a una barco que estaba a la deriva y que poco a poco se va enderezando para poder llegar hasta puerto donde tiene el amarre, donde está como en casa. No se la forma en que mi padre se ha enterado de que le conté a mi novia todo lo que sentía, no tengo ni idea pero después de lo que me ha dicho se que lo sabe. Así abrazada a Carlisle es como nos encuentran Bella y Edward al entrar en el despacho

— Os estábamos esperando— habla mi padre separándose de mi y pidiéndole a Bella que lo acompañe a una sala— Rose y Edward, será mejor que os quedéis aquí porque solamente será un momento

A regañadientes me quedo sentada, no porque no quiera sino porque deseo ir con mi novia. Eddie se queda de pie mirando a la puerta cuando se cierra, tiene una sonrisilla en los labios que se muy bien lo que significa. Me levanto y pongo mi mano en su hombro para hacer que me mire a los ojos

— Deja de poner esa sonrisita, te lo advierto

— Si no estoy haciendo nada— dice con un tono suave intentando parecer inocente

— Te conozco demasiado bien como para saber que significa ese tipo de sonrisa, así que quitátela de la cara ahora

Edward no me hace ni caso y sigue con la pícara sonrisilla en la cara que significa la siempre alterana Rosalie Cullen está hasta las trancas de una mujer. No me importa que todo el mundo sepa que estoy enamorada de Bella pero la sonrisilla de mi cuñado me pone muy nerviosa, a veces es malo que nos conozcamos tan bien él y yo.

— Significa la verdad, significa que estás enamorada de Bella y que te la vas a comer cuando la veas en ese mini bikini que te ha dado Alice— responde tranquilamente— Mi sonrisita no es nada malo, por mi puedes ponerla cuando veas que Emmett me devora con la mirada

Lo dejo por imposible, en ocasiones Edward es tan parecido a mi hermano que parecen dos gotas de agua. Se suele decir que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición, y eso en el caso de ellos dos que además de dormir hacen el amor como conejos se cumple. Mi cuñado para hacer que se me pase el enfado susurra unas palabras que me encienden.

— Imaginate a Bella con ese pequeño bikini negro, su piel blanca expuesta, las dos tumbadas en una tumbona, tú echándole crema y ella gimiendo por tus caricias— susurra con su cálido aliento en mi oreja— Tú le desatas por detrás la parte de arriba y empiezas a estimularle los pezones sin importarte nada más, solo deseando follar como una loca para demostrar que no puedes vivir sin ella

Mis ojos se cierran imaginando todo lo que está diciendo el morboso de Edward, el desgraciado que con sus sensuales palabras ha logrado que esté excitadísima al imaginarme semejante imagen de nosotras dos en la playa. Ahora no tengo ninguna duda de que voy a hacerle el amor a Bella en una de esas playas paradisíacas, me da lo mismo a que hora del día sea pero yo no vuelvo sin hacérselo como me lo ha estado diciendo Eddie, quien tiene su mano puesta en mi cintura.

— Te ha sentado bien el polvo de hace un rato con mi hermano— digo separándome de él— aunque por como gemía parece que te has dado pero bien

— Siempre le doy bien

— Me alegra saberlo— contesto con sarcasmo mientras se abre la puerta y veo a Bella entrar con las muletas pero ya sin escayola

La cara sonriente de mi novia contrasta con la seria de mi padre, quien no parece demasiado convencido de que le haya hecho lo correcto al quitarle la escayola.

— Tiene la pierna curada pero ya le he dicho a Bella que debería llevar una fuerte venda compresora además de ir con las muletas un par de semanas más, no apoyar el pie en el suelo

Los consejos de mi padre los seguiré al pie de la letra pero no mientras estemos en Honolulu, en las playas de Waikiki. Tras besar en la mejilla a mi padre, y despedirme con la cabeza de Edward, salgo del despacho junto con mi novia. Antes de salir del hospital veo a la enfermera que ha intentando encandilar a mi padre, le hecho una mirada que noto como la hace temblar de miedo porque yo sigo siendo la Diosa de hielo para todo el pueblo de Forks.

Al llegar con Bella a casa, después de conducir en silencio, entramos y yo pongo mis manos en sus caderas y mi cuerpo pegado al suyo. En la intimidad de nuestra casa solamente me apetece tocarla y sentirla cerca de mí. La sonrisa que aparece en sus labios me indica que para nada le molesta sentir que invado su espacio personal. No puedo besar su cuello porque escucho como una motocicleta aparca cerca de nuestra casa, la llegada de Leah y Jacob va a hacer que tenga que dejar lo que estoy haciendo para esta noche.

— Buenas tardes parejita— saluda Bella a su amigo de infancia y a Leah con un suave beso— Os esperábamos

— Ya te han quitado la escayola— dice la chica Clearwater ya embarazada de unos cinco meses, y luciendo cada día más preciosa— Pensé que aun te quedaba alguna semana

— Carlisle me ha dicho que no está todavía curado del todo pero que ya no hace falta la escayola. Ahora llevo una venda compresora, además de tener que andar con muletas

Los cuatro nos sentamos en el sofá, Leah encima de las piernas de Jacob que la abraza protectoramente por la cintura. Bella apoya su cabeza en mi hombro y así los cuatro descansamos mientras hablamos de cómo va el embarazo de la futura hermana de mi novia, de que yo hoy he ido a lo de la inseminación de Edward, y de que tengo una sorpresa para Bella

— No se que ha preparado Rose para este fin de semana pero las sorpresas no suelen gustarme— susurra mi novia

— Te encantará— respondo con una sonrisilla

— Si Bella no quiere lo que le regales yo si lo quiero, aunque sea una sesión de sexo salvaje contigo— comenta riendo Leah— Jacob lo aceptaría, no todos los días surge la oportunidad de acostarse con un Cullen o Hale

— Tú te tiras a Rosalie y yo a Bella, solo de esa forma hay acuerdo— sigue con la broma el chico Black acariciando la barriga donde está creciendo su hijo o hija— Aunque si Charlie se llega a enterar que me he acostado con Bella me deja sin poder tener otro hijo más en la vida, tú padre me castra

Los cuatros nos reimos por la ocurrencia de Jacob, quien intenta poner cara de espanto ante semejante expectativa.

La conversación, después de las palabras del futuro padre, cambia hacia otros derroteros donde terminamos cenando pizza y poniendo el dvd de Avatar. Pasamos los cuatro un buen rato juntos, tranquilos en nuestra casa donde yo soy la mayor pero donde eso no cuenta.

— Quedaros aquí a pasar la noche, ya está demasiado oscuro como para que volváis en moto a La Push— digo a los futuros padres— y más en el estado de Leah

Después de negarse las primeras veces al final terminan aceptando el quedarse a dormir en nuestra casa, aunque mañana a primera hora se deban ir para asistir a clases. Ellos dos como mi hermana y Jasper también terminan el instituto este año, aunque su futuro no vaya a estar en la universidad como el de Alice y mi cuñado. Jacob será mecánico, tiene la ilusión de montar su propio taller, y Leah los próximos años se dedicará a cuidar a su futuro hijo.

— Si Leah necesita algo por la noche no dudéis en despertarnos— pide Bella antes de ir a la habitación

Al entrar yo cierro la puerta y le enseño el mini bikini, esperando que le guste. La mirada de no entendimiento me hace gracia, sobretodo porque se ve más vulnerable de lo que ya parece normalmente, y eso hace que mi instinto de protección salga a la luz.

— ¿Y eso?

— Es lo único que vas a llevar puesto este fin de semana— susurro caminando a gatas sobre la cama— Es lo que te voy a quitar por las noches con los dientes para después hacerte el amor lenta y placenteramente

Un gemido sale de la garganta de Bella al notar como está siendo invadida por mis dedos. Al gemido de mi novia se une otro de Leah, quien también parece que está siendo complacida por Jacob. Esta noche va a ser movidita, y muy placentera, en las dos habitaciones del nuestra casa.

TBC...

Capitulo 44 de Carpe Diem en el que se puede ver como Rosalie tras seguir un consejo de Siob prepara un fin de semana en Hawai a Bella. La inseminación de Rose también es otro punto clave del capítulo, el que más relevancia tendrá para la historia. Victoria demostrando de nuevo que es buena gente a pesar de lo que le hizo nuestra querida Cullen la ha perdonado, con la ayuda de que Bella haya intercedido por ella. Emmett y Edward siguen tan cachondos como siempre, tanto cuando están juntos como cuando están separados. Alice nunca cambiará en su obsesión por la ropa, en este caso los bikinis. Carlisle un gran hombre y al que cualquier mujer intentaría seducir aunque supiera que no tiene nada que hacer. Y al final la casa de nuestras chicas es un picadero porque no solo ellas dejan que su pasión salga, sino que también Jacob y Leah (quien tiene las hormonas alteradas por el embarazo) dan rienda suelta a lo que sienten el uno para el otro.

Ahora voy a contestar a los reviews de las personas que no me dejaron el comentario como un usuario registrado sino como uno anónimo. A los 8 que me lo habéis dejado como usuarios registrados, y logueados, os contesté hace unos días por pm (mensaje privado). He cambiado lo de contestar a todos aquí porque ahora con otro fic que tengo los contesto por mensajes privados y me he acostumbrado, espero que no os parezca mal. Sin enrollarme más voy a contestar a los comentarios.

ester cullen swan: Me alegra que te haya parecido un capítulo perfecto como siempre. Gracias por el comentario y un saludo

Alex: HOLA! Gracias por la felicitación de cumpleaños. A ver cuando te animas a subir el primer capítulo de tu alocada historia que tengo ganas de leerlo, porque ahora no hay nada de rosbell para leer. El capítulo anterior con la sesión de sinceridad necesaria de Rosalie y la comprensión de Bella era realmente necesario, para que una relación funcione la sinceridad y el apoyo mutuo es lo básico. Gracias por el comentario y un saludo

— PaoCullen: Hola. No te preocupes por no dejar un comentario en los últimos capítulos, que lo primero son los estudios y entrar en la universidad. La charla de Charlie con Rosalie, además de que era necesaria por motivos obvios, también lo era para demostrar que Charlie quiere a su hija por sobretodos las cosas aunque no lo demuestre como lo suelen hacer los demás padres. Al final Edward ha aceptado porque aprecia profundamente a Rosalie y porque a él también le apetece ser padre y sabe que si deja pasar esta oportunidad no tendrá otra. El capítulo 42 tuvo un poco de todo, aunque el final tienes razón en que fue de traca con el beso y el puñetazo. El padre de Sammer es lo peor en cuanto a tolerancia, porque es homófobo y racista, pero no te preocupes que la pareja de Laurent y Sammer no se resentirá. Cualquiera que tuviera a Edward desnudo en una piscina le haría de todo pero Rosalie, como ya se lo ha hecho en el pasado, como está enamorada de Bella pues le da igual que se le ponga 1 o 1000 Edwards desnudos delante. El momento en que Rose le cuenta todo a Bella en el capítulo 43 era tremendamente necesario para que la joven Swan entendiera las cosas, para que pudiera comprender el porque tiene tanto miedo de que pueda llegar a pasar algo con Victoria (Marco cayó con su ex). La nueva pareja de Siob y Liam es necesaria para la salud mental de Rosalie, le dará un toque de pies en el suelo y no de la perversión que aportan Victoria y Leah. El trío de la pelirroja, Jacob y la chica Clearwater lo puse para dejar constancia y para dejarlo a vuestra libre imaginación xD. Gracias por el comentario y un saludo

viohale: Hola. Encantada de tenerte por aquí, siempre me encanta que nuevas personas se enganchen a Carpe Diem y que la familia siga creciendo. El inicio del fic es extraño y también todo el fic en general (para que mentir xD). Siento tener que decir que no voy a poner a Bella con Victoria, ese momento de duda ya lo pasé hace algunos capítulos; además ahora después de que Rose se sincere y se abra a Bella sería algo inentendible. Gracias por el comentario y un saludo

Próxima actualización ni idea cuando será pero lo que si que se es que será el capítulo de los días en Waikiki, Honolulu (Hawai).

Un saludo y gracias por leer y seguir esta historia loca que sin vosotrs nada seria lo mismo, sin vosotros esta gran y bonita familia no existiría.