CAPITULO LI

Ir con Alice de tiendas es lo más desesperante que hay en la vida, pero he descubierto que ir de tiendas con Alice estando embarazada es muchísimo más desesperante de lo que pensaba que fuera posible. Mi hermana ha logrado convencernos, a Bella y a mi, de pasar el día en Port Ángeles para comprar los vestidos de la boda de Charlie y Sue. Después de haberme probado más de 10 vestidos estoy completamente segura de que mejor habría sido pegarse un tiro a tener que soportar a mi hermana diciendo que no es el adecuado. Ahora estoy sentada en un taburete dentro de uno de los probadores, escondiéndome de mi hermana que piensa que sigo probándome vestidos.

— Rose

— Pasa, Bella— respondo al susurro de mi mujer desde fuera del probador— Escóndete conmigo— bromeo mientras ella abre la puerta del probador y la cierra una vez dentro

El notar su tímida y cálida sonrisa me hace sonreír, consigue que me olvide del hastío que me produce mi obsesiva hermana. Bella consigue que me olvide de todo lo demás, que solamente exista ella y eso en el fondo es demasiado peligroso por si algo llegara a salir mal entre nosotras.

— No está bien que te escondas de Alice— dice riendo y sentándose en mis rodillas, rodeando mi cuello con uno de sus brazos— Además a mi el verte con tantos vestidos diferentes me ha gustado, estabas muy apetecible con todos

Mi mujer se coloca frente a frente, sentada sobre mis rodillas pero con sus piernas situadas una a cada lado de mi cuerpo. Parece que mi gatita quiere jugar, que no solo se esconde de Alice, y si ella quiere jugar yo también estoy dispuesta a hacerlo porque aunque no hayamos parado de hacer el amor en toda la noche vuelvo a estar deseosa.

— ¿Así que a ti te he gustado con todos?— pregunto con tono juguetón para lamerle el cuello y abrazarle la cintura

— Has conseguido que me mojara con todos y cada uno— responde suspirando por mis atenciones a su cuello— Siempre perfecta, siempre preciosa

Mi corazón se acelera al escuchar como ella expresa lo que le produzco, lo que mi perfección le despierta. Bella es tan única, tan real, como el beso que ahora me está dando. Sus labios contra los míos, su lengua queriendo encontrar a la mía para juguetear y disfrutar. Ambas nos dejamos llevar por las sensaciones, por las mismas que desde hace un par de días compartimos cada noche, las sensaciones que nos aceleran la respiración y nos arrancan suspiros callados por la boca de la otra. Sin embargo cuando estamos a punto de profundizar, de pasar a tocamientos más explícitos que un simple beso húmedo, noto como un pinchazo. Mis manos dejan de rodear el cuerpo de mi mujer para posarse sobre mi estómago, algo que Bella nota y que la hace romper el beso además de levantarse rápidamente de mis piernas.

— ¿Estás bien?— pregunta con tono de preocupación, arrodillándose en el suelo y colocando sus manos sobre las mías— Lo siento, Rose. De verdad que siento no haber pensado en tu estado— se disculpa con un tono arrepentido por haberse dejado llevar, en vez de haber actuado con la mente fría

— Tú no tienes la culpa de nada, Bella— respondo con un tono tranquilo, intentando que no se sienta culpable aunque en su mirada noto que si se siente de esa forma

Se que ella estará pensando que no debería de haber sido tan atrevida, que no debería de haberse colado en mi probador y ponerse juguetona estando yo embarazada. Con lo que le ha pasado a mi suegro he aprendido que mi mujer tiende mucho a culpabilizarse de cosas que no son culpa suya.

— Será mejor que salgamos antes de que Alice ponga el grito en el cielo

Bella asiente, se levanta y me besa en la mejilla. Antes de que me pueda dar cuenta noto como su mano está enlazada con la mía y como estamos saliendo del probador. Caminamos unos pocos pasos hasta encontrarnos con mi hermana, que lleva más vestidos para que nos probemos Bella y yo.

— Ya hemos elegido, Alice— sentencia firme mi mujer, queriendo que cuanto antes podamos salir y que yo me relaje— Rose se queda con el vestido negro y rojo pasión, yo con el color champán

Sin dejarle decir ni una palabra, Bella me guía hasta la caja donde están muchos de los vestidos que nos hemos probado. Una vez le aclara a la dependienta los vestidos que hemos elegido, saca su VISA y los paga. No me da tiempo a que yo pueda hacerle el regalo, a que le pague el vestido, ella ha sacado a relucir su parte más autosuficiente. Durante el intercambio de palabras que tiene con la chica de la tienda, la que está demasiado sonriente, rodeo con mi brazo la cintura de Bella para dejar claro que es mía. Escucho detrás nuestro la risita de mi hermana, cada vez que muestro mi posesión sobre Bella a Alice le divierte en exceso.

Fuera de la tienda, con los dos vestidos ya pagados, caminamos por la transitada calle. Se nota que es sábado y que la gente sale a comprar para el resto de semana, además de también a pasear en familia. El buen tiempo ya empieza a prevalecer en la zona de la península de Olympic, que las constantes lluvias del otoño, invierno y primavera han desaparecido para dar paso al calor del verano. Por la calle noto como algunas personas nos miran, como su mirada se posa en la mano que llevo entrelazada con Bella. No se si mi mujer se dará cuenta de que disimuladamente nos llevamos la atención de una parte de los viandantes de Port Ángeles, pero si se da cuenta pasa del tema.

— ¿Cuándo vendrán vuestros amigos músicos?

— Estarán para la boda de Charlie y Sue, el tema del grupo de música está solucionado— contesto a la repentina pregunta de mi hermana— Nicole nos dijo ayer que vendrían la semana entrante, así que espero que mientras nosotras estemos en Jacksonville visitando a Reneé vosotros los acojáis bien.

La llegada de los British tiene a todos nuestros amigos revolucionados, todos están ansiosos por conocer al grupo que les hemos vendido como un futuro trío de músicos famosos. Laurent y James ya han hablado con ellos por teléfono, ya les han prometido que durante el tiempo que estén en Forks actuarán en Amanecer y que intentarán hacer todo lo posible por conseguirles algunos contactos para actuar en grandes ciudades.

— Deberíamos sentarnos en algún restaurante para comer, Rose necesita alimentarse y descansar

Diez minutos más tarde estamos sentadas en un restaurante italiano, yo al lado de Bella, y Alice frente a nosotras. Las tres comemos tranquilas, conversando y hablando de todo y de nada. Mi hermana nos cuenta de que ella y Jasper ya han sido aceptados en UCLA, así que a partir de septiembre cuando queramos podremos hacer alguna escapada a Los Ángeles. Bella sigue la conversación relajada, disfrutando de un día de fiesta y sin tener que estar pendiente de Charlie. Al terminar la relajada comida, con helado como postre incorporado, pagamos y volvemos a pasear por las calles, ahora vacías, de Port Ángeles.

— Esta noche quiero pasarme un rato por Amanecer— me susurra Bella— Quiero ver a Victoria, a ver si está mejor

Asiento con la cabeza, se que mi mujer está muy preocupada por su ex y que como no la ha visto durante toda la semana hoy quiere pasar un rato con ella. En realidad no solo Bella está preocupada, Laurent y James también lo están. El hermano de la pelirroja ha llegado a plantear la idea de pagar a alguna chica para que se acueste con su hermana, a lo que mi mujer le contestó con un golpe en el pecho y una mirada asesina cuando ambos vinieron a cenar el miércoles para tratar el tema de The British.

Sin decir nada más llegamos al coche, las tres subimos y mientras Alice coloca las bolsas con los vestidos a su lado en el asiento trasero yo arranco. En la casi hora y media de trayecto hasta Forks, Bella enciende la radio y escuchamos música variada, pasamos de Lady Gaga a Justin Bieber sin descanso para terminar en los Beatles o Seal. Por el espejo retrovisor veo que Alice se ha quedado dormida, sonrío al ver como mi pequeña hermana al descansar no parece la desequilibrada por la ropa que realmente es.

— Cuando duerme parece un angelito

— Tú también lo pareces, Rose— bromea mi mujer consiguiendo que alce una ceja en señal de no entendimiento a sus palabras— Cuando estás despierta pasas de ser un ángel perfecto a una Diosa sexual inagotable

— Todavía no he escuchado que te quejes de hacerlo mucho— apunto sin apartar mi mirada de la carretera— De lo que sí me acuerdo es de como me pides más, de como gimes mi nombre, gatita

— ¿Acaso te gustaría que dijera el nombre de otra cuando tú me estás dando placer?

— El día que mientras estemos haciendo el amor me llames Victoria te aseguro que no me vuelves a ver más— advierto muy seria, sabiendo que Bella lo dice en broma pero yo tomándomelo enserio

Tras mi respuesta, de forma seria y seca, Bella no dice nada más. Al entrar en Forks me permito el placer de mirarla un instante, está mirando por la ventanilla del coche con expresión serena. La expresión de mi mujer la hace ver madura, adulta, no refleja los 18 años que tiene y que por todo lo que ha vivido parece que tenga bastantes más. Pensando en lo rápido que ha pasado todo, en que hace menos de un año no la conocía y que ahora no puedo imaginarme estar sin ella, llegamos frente a la casa de mis padres. Jasper está fuera con Edward, los dos hermanos se encuentran sentados en las escaleras del porche con Fox. El perro al vernos bajar del coche corre hasta nosotras, los hermanos Hale se levantan y también se dirigen hasta nosotras.

— ¿Cómo ha ido por Port Ángeles el día de tiendas?

— Cada vez que voy con Alice de compras te admiro más, Jasper— respondo cogiendo a Fox y acariciándole el lomo al perro— Tanto probarse ropa para que nunca termine de gustarle ninguna al completo, por eso ahora está dormida tras el ajetreado día y una buena comida

Jasper sonríe y Edward me rodea los hombros con su brazo. Mi cuñado menor entra al coche para cargar a mi hermana en brazos, para llevarla a casa a dormir, y de paso también llevarse las bolsas con los vestidos. Fuera quedamos Bella, Eddie y yo, además del perro que me está lamiendo un brazo. Mi mujer no dice nada, solamente me mira y después empieza a caminar por el camino que conduce a nuestra casa. El futuro padre de mi pequeño borra su sonrisa, en sus labios aparece una mueca de seriedad porque ha visto como Bella se ha retirado de una forma silenciosa.

— ¿Qué ha pasado?— pregunta sin dejarme ir tras Bella— ¿Por qué está así la chica más santa y con más paciencia que he conocido nunca?

— No lo se— respondo evitando su mirada, no queriendo hablar del tema aunque se que Edward no va a dejarlo estar

— Sabes que hasta no me cuentes que ha pasado no voy a dejarte ir

Como se que hasta que no le cuente que por tomarme enserio una broma de Bella no va a dejarme ir, decido contárselo. Los dos nos sentamos en mi coche, tranquilamente, él escuchando y yo contando todo lo que ha pasado en el día de hoy, incluido el momento en que casi nos lo montamos en los probadores de la tienda. En los labios de mi cuñado se forma una divertida sonrisa al escuchar el inicio de momento pasional, además de su negativa con la cabeza como diciendo que no tenemos remedio. Al terminar de contar todo, de que se de cuenta que realmente no ha pasado nada grave y que solamente ella está cansada de que yo siempre ande pensando que nuestra pareja tiene a una tercera por medio, Eddie suspira y se relaja en el asiento.

— ¿Por qué te gusta tanto ser siempre el centro de atención?

— Soy Cullen, somos así

— Alice tiene el síndrome de las compras, Emmett el del infantilismo animal y tú el de los aires de diva con mucho ego— enumera— Jasper, Bella y yo somos unos santos, deberíamos de huir de vuestro lado pero en el fondo nos encanta

Le doy un golpe en el brazo, no tengo ganas de bromas y menos de que se haga el falso inocente.

— Hablo enserio, Rose— susurra serio— Bella está teniendo mucha paciencia contigo, agradece que pierde la cabeza por ti y que soporta tus egocentrismos. Se que ella también tiene sus cosas, que tú también aguantas su carácter y sus decisiones, las parejas consisten en eso de dar y recibir— dice con un tono divertido la última parte

— Ya se que a ti te gusta mucho recibir y que Emmett te de

— Siempre pensando con tu entrepierna, esa tan gloriosa que te ha dado Dios— dice continuando con la broma que él mismo ha empezado

— Seguro que a ti te gusta más la entrepierna de mi hermano y lo que tiene entre ella pero lo comprendo, tranquilo que de mi entrepierna únicamente saldrá nuestro hijo

La conversación amistosa continua hasta que vuelve a aparecer Jasper, el menor de los Hale viene sonriendo y se sienta frente al volante, en el asiento del copiloto me he acomodado yo sobre las piernas de Edward. Notar el cuerpo de mi cuñado, del padre de mi hijo, me da seguridad y se que eso lo sabe tanto él como Jazzie. Debería de estar con Bella, pidiéndole disculpas por mi salida de tono pero se que ella estará en casa cuando vuelva y que me perdonará, que cuando me disculpe me perdonará como hace siempre.

— Parecéis un matrimonio— escucho decir a la voz de Jasper— Suerte que Bella no es celosa y que Emmett no se entera realmente de lo unidos que estáis

— Isabella Swan Cullen es una santa— asegura Edward— Estoy seguro que si me encontrara acostándome con Rose lo único que haría es irse a llorar en brazos de Victoria y Leah, pero no montaría ninguna escena. Bella es de las personas que si viera a Rose más feliz con otra persona la dejaría marchar, algo que no podemos decir de la soberbia que tengo sobre las piernas

— Los hermanos Hale siempre igual de perceptivos y de molestos, siempre dejando claro el lado negativo de Rosalie Cullen— les echo en en cara molesta porque aunque estén bromeando se que lo dicen de verdad, que aunque me quieran me ven como una egoísta imposible que está con un cacho de pan como Bella

— Deberías irte a casa, deberíamos llevarte a casa— termina de corregirse Jasper mientras enciende el coche y conduce los escasos dos minutos que hay de trayecto

A pesar de que no quieren bajar los obligo, les hago entrar conmigo en casa. Mi mujer está en el sofá medio estirada, se ha quitado la ropa que ha llevado a Port Ángeles y se ha puesto simplemente la camisa que utiliza para dormir y que únicamente le cubre hasta la mitad de los muslos. Al escuchar el sonido de la puerta abriéndose desvía su mirada del televisor, nos sonríe tenuemente y consigue que yo también lo haga. El tiempo que ha estado sola parece que ha reflexionado, que su cansancio y decepción se ha evaporado.

— Estás muy atractiva con ese atuendo, Bella— susurra Jasper al sentarse a su lado, consiguiendo que su sonrisa se amplíe— Ser una mujer casada te sienta fenomenal, mucho mejor que a mi cuñada la perfección convertida en mujer

— Eso eres tú que me ves con buenos ojos, Jasper— agradece mi mujer besando la mejilla de mi cuñado y haciendo reír a Edward que todavía está rodeando mi cintura con su brazo

— Yo también opino lo mismo, Bella— dice ahora Eddie separándose de mi y yendo a sentarse al otro lado de mi mujer— Preciosa con esos piececitos, esas piernas desnudas y ese inicio de pechos que evidencia lo que si me dejas, voy a tocar

La mirada de permiso de mi cuñado, del hombre que me dio mi primera vez real, es clara. Bella sonríe suavemente, ella sabe que Eddie es inofensivo y que para él solo es un juego, como lo sería si le tocara las tetas Leah, algo limpio y blanco. La mirada de aceptación es la que necesita para que él coloque su mano en uno de sus pechos, en el otro Jasper imita a su hermano. Ver a mi mujer en el sofá con mis dos cuñados a cada lado, ambos metiéndole mano, consigue que me quede completamente clavada en el suelo sin poder decir o hacer algo.

— Parece que a nuestra querida Rose le da lo mismo que toquemos a su mujer, a ver si reacciona con esto

Edward decide que quiere verme enfadada, sabe que con sus caricias y tocamientos a mi novia, siempre con su consentimiento, lograrán que lo aparte de ella. No es lo mismo hacerlo cuando estamos de fiesta, cuando jugamos a besarnos, que hacerlo sin venir a cuento en mi propia casa.

— Al final resultará que nuestra Rose es una morbosa, que le gusta ver como sus dos cuñados hacen disfrutar a su mujer

— Entre cuñados de los hermanos Cullen nos tenemos que apoyar y hacernos disfrutar— bromea Bella, colocando una mano en el pecho de Jasper y otra en el pecho de Edward

El ver como mi mujer se suma a la broma, al juego, consigue que una corriente eléctrica me recorra la espalda. Las imágenes que tengo delante de evaporan, en mi mente aparecen imágenes de Bella con Victoria, disfrutando de verdad y no bromeando como hace con Eddie y Jasper. Imaginarme a mi mujer desnuda en una cama, sudando y gimiendo mientras la pelirroja la hace tocar al cielo me hace respirar aceleradamente. Al conseguir quitarme la imagen de la mente lo que hago es arrodillarme frente a Bella y besarla como si no hubiera mañana, rodeando con mis brazos su cuerpo y haciendo que mis cuñados aparten sus brazos de su cuerpo. Bella se entrega completamente al beso, me rodea con sus brazos el cuello y me aprieta más contra ella. No se el momento en que empiezo a llorar mientras la beso, tampoco se cuando ella me imita, lo que si que se es que ambas notamos el gusto salado del beso. Al romper el contacto nos miramos, sin entender el porque de nuestras lágrimas, sin comprender nada de lo que acaba de suceder.

— Parece que nuestras dos damiselas van a necesitar alguna infusión para serenar sus sentimientos

La voz de Edward me llega lejana, como si en vez de estar a menos de veinte centímetros estuviera a miles de metros. El padre de nuestro futuro hijo se levanta del sofá, Jasper también lo hace porque comprende que es un momento solo de Bella y mío, que ellos deben mantenerse al margen durante unos minutos.

— Bella— susurro— No entiendo porque estamos llorando, no entiendo nada

Mi sinceridad la hace sonreír y volver a besarme, parece que a ella le da igual el no entenderlo. Lentamente empieza a borrar con sus pulgares mis lágrimas, las que he derramado sin saber porque. Bella me tiene completamente desconcertada, me sigue sorprendiendo que después de tantos meses siga despertándome tan fuertes sentimientos desconocidos para mi.

— Llorar es bueno, desahoga mucho— señala con su sonrisa tímida al terminar de borrar de mis mejillas el rastro de ríos salados— Y no saber porque se llora a veces también sucede

— Sin ti a mi lado me muero— confieso sin pensar en lo que digo, dejando que el corazón hable y que mi mente se mantenga al margen— ¿Por qué eres tan importante para mi?— pregunto intentando entender algo de lo que está sucediendo desde hace unos minutos

— El amor, supongo— contesta acariciando mi mejilla y encogiéndose de hombros sin encontrar una respuesta mejor

Amor. Ese sentimiento que pensé tenía por Marco pero que al estar con mi mujer he descubierto que no, que lo que había con mi ex no era ni un 1% de lo que hay ahora. Siempre que escuchaba a la gente hablar de amor pensé que exageraban, ahora veo que las personas se quedan cortas al hablar del sentimiento y la sensación. Bella consigue hacer que me olvide de todo, me hace sonreír y también sufrir, en definitiva mantiene mis hormonas en plena efervescencia. Los altibajos de mis hormonas, el notarme más sensible, también debe tener bastante que ver con mi embarazo.

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— No te voy a perdonar que le hayas tocado una teta a mi mujer, Edward— advierto— Ahora no me vengas de zalamero, esto te costará un régimen de visitas a nuestro hijo

— No le hagas caso, Jasper y tú podéis tocarme las tetas cuando queráis— dice con un tono juguetón aunque lo acompañe con un abrazo a mi cuerpo y con besos en mi cuello

Los hermanos Hale vuelven a sentarse en el sofá, ahora uno al lado del otro mientras Bella me hace sentarme encima de sus piernas. Su cara oculta en mi cuello me relaja, una de sus manos acariciando la parte baja de mi espalda me adormece, la otra mano tocando el lugar en el que está mi pequeño me da placer, en definitiva que mi estado de desequilibrio emocional ha pasado.

— Os quedáis a cenar y después vamos los cuatro juntos a Amanecer— propone mi gatita sacando su rostro del hueco de mi cuello, su tono de voz es de obligación

— Si nos lo pides de una forma tan dulce no podemos decir que no— ironiza Jasper— además hay que aprovechar para vivir el momento histórico de Rose Cullen llorando de amor

Pasando por alto lo último dicho por Jazzie me levanto de las piernas de Bella y me dirijo a la cocina. Abro la nevera y cojo el salmón que compramos el otro día, el cual empiezo a preparar con unas patatas y hacerlo al horno. Bella rodea mi cintura con sus brazos y me dice que la deje a ella, que yo vaya a ducharme porque necesito relajarme. Le hago caso, la dejo en la cocina y me dirijo al baño pasando por el salón donde Edward y Jasper están viendo en la televisión un partido de baloncesto de lo Lakers contra los Celtics. Los hombres de la casa ya están ocupados viendo deporte, así no incordiarán con su retintín como lo llevan haciendo desde que los hemos visto esta tarde. Al entrar en el baño enciendo la ducha, agua templada, me quito la ropa y me meto bajo los relajantes chorros. Diez minutos bajo los chorros de agua de mi ducha de hidromasaje me han dejado como nueva, preparada para ir esta noche a Amanecer y pasar una buena noche de sábado.

— La cena— escucho la voz de mi mujer al otro lado de la puerta, golpeándola levemente

Vestida con un albornoz salgo del cuarto de baño, descalza camino hasta la mesa donde ya está la cena puesta. Edward y Jasper se notan impacientes, tienen el tenedor ya en la mano para cuando me siente en la silla empezar. Evito hacerles esperar, me coloco en mi sitio y los 4 empezamos a degustar el salmón. La cena es gobernada por un ambiente distendido y familiar, las risas son el sonido que llenan nuestros oídos. Al terminar, los hombres de la casa se prestan voluntarios para fregar mientras Bella y yo nos preparamos para ir un rato a Amanecer.

— Rose— murmulla mi mujer, abrochándose un sujetador— Lo de antes era broma— me aclara por si me ha sentado mal

— Lo se, se que solamente estabas bromeando con Edward y Jasper— afirmo quitándome el albornoz y poniéndome la ropa interior— No te preocupes por nada, todo esto es culpa del embarazo y mis hormonas revolucionadas

En silencio terminamos de vestirnos, unos tejanos rotos con una camiseta de tirantes. Rose Cullen vestida informal sigue estando perfecta, sigue destilando magnetismo y levantando envidia de cualquier mujer. Bella también se ha vestido con unos tejanos pero difiere de mi en que en vez de llevar una camiseta de tirantes es una de manga corta con su inscripción "Fuck me". El leer esas dos palabras me hace reír, va pidiendo guerra esta noche mi señora esposa.

— No me separaré de ti esta noche, no quiero que alguien pueda cumplir las órdenes de tu camiseta

— Fuck me, Rose— me pide de una forma que si no fuera porque tengo a mis cuñados fuera ya le estaría arrancando la ropa

— No dudes que lo haré esta noche, lentamente y de forma muy placentera. Si fuera por mi no saldríamos de la cama, no iríamos a trabajar y tampoco a ninguna otra parte

Bella coge y mano me hace salir con ella de la habitación. En el salón Jazzie y Eddie silban al vernos, hoy ambos hermanos están demasiado juguetones y graciosos para lo que suelen estar habitualmente. Alice y Emmett van a tener sexo esta noche seguro, me parece que los tres hermanos Cullen vamos a pasar una entretenida y placentera noche.

— Vámonos

Los cuatro salimos de casa y al pasar por la de mis padres le decimos a Alice que venga con nosotros. Mi hermana acepta y enseguida se engancha al cuello de su Jazzie. Los cinco, levemente apretados en el coche, llegamos a Amanecer en pocos minutos. Todavía no hay nadie, el local está vacío y si no fuera porque sabemos que ya están dentro preparando las cosas para abrir pensaríamos que no hay nadie. Alice es la que hace los honores de golpear en la puerta para que nos abran, para que James aparezca y nos deje entrar. Jasper y Edward al pasar por su lado reciben un abrazo, Alice y yo un beso en la mejilla, y Bella un casto beso en los labios junto con unas palabras susurradas en su oído que le sirven para ganarse un golpe en el brazo. James ríe abiertamente, sus carcajadas consiguen que Victoria y Laurent aparezcan por la puerta que hay detrás de la barra.

— ¿Qué pasa aquí?— pregunta el novio de Sammer saliendo de detrás de la barra y acercándose al que considera como su hermano y a mi mujer

— Nada, solamente le decía a Bella que yo me presto voluntario para hacerle lo que pide con su camiseta— explica sin dejar de reírse

Laurent también besa castamente en los labios a Bella, negando con la cabeza el momento de infantilismo de James. Victoria desde la barra está sonriendo por la situación, porque disfruta de ver a su hermano reír de una forma tan abierta.

— Hermanito se nota que hace tiempo que no tienes sexo y que Bella quiere poner caliente a su Diosa

— A Rose y a todo el personal— sentencia James— Seguro que a Laurent no le importaría tampoco cumplir el deseo de su camiseta, que aunque tenga a Sammer nuestra Bella está muy apetecible, para lamerla de arriba a abajo. Desde que Isabella está casada con Rosalie está pletórica, el matrimonio le sienta fenomenal, como igual de bien le sienta el embarazo a la rubia más atractiva del mundo. Creo que si colgáramos en youtube un video de nuestras dos chicas pronto se harían famosas, además de los que pajilleros se aliviarían con ellas

Ahora no solamente es Bella quien le golpea en el brazo, yo también lo hago por la última parte de su discurso. El resto ríen por la escena de vernos a Bella y a mi corriendo detrás de James por todo Amanecer, por un local que dentro de poco menos de una hora estará abierto a todo el que quiera acceder pero que ahora está abierto exclusivamente para nosotras.

TBC...

Capítulo 51 que llega con algunos días de retraso porque va como le da la gana y no deja subir capítulos, aunque gracias a la ayuda de romiina cullen he podido hacer un chanchullo y subirlo. Aquí hemos tenido una sesión de Alice en su salsa, empezando ya a mostrarse su faceta de loca de las compras y organizadora entusiasta de la boda de Charlie y Sue en la que actuarán los The British. Después en este capítulo ha aparecido más Jasper, algo que bastantes me pedís pero que con tantos personajes a veces es complicado de lograrlo. Rose aquí ha demostrado que sus hormonas están a flor de piel, que el embarazo la tiene sensible y que Bella le despierta mucho más de lo que ella creía que existía. Por último, James y Laurent aparecen, también los tenía un poco abandonadillos últimamente a los dos chicos del trío calavera.

A continuación procedo a contestar los siempre magníficos comentarios que me dejáis y que me hacen seguir Carpe con energías renovadas.

Fran Ktrin Black: Se viene un romance para Victoria, para hacerla feliz y darle todo el amor que se merece ella. Nicole es una chistosa y una cachonda mental, en verdad los British lo son. A ver como pueden revolucionar los tres músicos a nuestros ya revolucionados, y encantadores, personajes. Un saludo y gracias por el comentario.

Guacha: La intolerancia es una de las peores cosas que pueden existir en el mundo, la intolerancia tanto a nivel sexual como religioso o personal consigue que las personas no sean felices. El ser tolerante y el ser maduro puede ir de la mano pero muchas veces no va, la mayoría de veces se tiende a pensar que la gente madura es tolerante pero yo creo que es menos peligroso un maduro intolerante que un inmaduro tolerante. La vida es para cada persona diferente, cada cual tiene que decidir como quiere vivirla y que cosas quiere que haya en ella, aunque muchas veces sea demasiado complicada vivirla. No creo que Rose y Victoria deban de ser las preferidas por ser las más sexies, para mi son las preferidas porque ambas son las dos partes de una misma moneda. Rose y Victoria han sufrido demasiado, son autosuficientes pero a la vez son mucho más débiles de lo que deberían, en el fondo son mucho más débiles que Bella aunque no lo parezcan. El dolor de Victoria terminará porque encontrará a alguien que la ame como merece, aunque la pelirroja siempre esté enamorada de Bella como le pasa a la joven Swan con la pelirroja. Así que te ha gustado lo de Nicole con el nombre del personaje y la persona eh xD. Un saludo y gracias por el comentario.

zzzzzzzzzz: Un placer que te gustara el capítulo 50. Un saludo y gracias por el comentario.

siscullengranger: Gran slogan el de I love Carpe Diem jajajaja. Me alegra que cada capítulo que pase te guste más, la verdad que después de tantos capítulos casi sería natural que os empezara a aburrir. Exactamente, en este fic nada es normal y por eso la pura relación de amistad que hay entre Rose y Edward es solo eso, aunque pueda pareceros rara xD. Victoria es un amor, simple y llanamente no se puede decir más, ella se merece a alguien que la quiera y te garantizo que la va a encontrar próximamente. Está bien eso de pegarse por un tío y que después con él no funcione la relación y si lo haga la amistad con la que te pegaste xD. Un saludo y gracias por el comentario.

miros-ale: holaa. Los momentos de Rose con Edward se que pueden parecer raros pero momentos como los que compartieron en el capítulo 50 demuestran la profundidad de su amistad. Victoria la pobre chica demasiado ha sufrido ya, próximamente empezará a ser feliz y a ser tratada como una reina que es lo que se merece. Los The British volverán a aparecer y nos darán buenos momentos, como nuestros personajes habituales. No te preocupes por lo de haber dejado primero el comentario en el capítulo 1. Un saludo y gracias por el comentario.

stef-cullen: Gracias por las felicitaciones pero todavía son 508, no 608 que ya me gustaría xD. El que me digas que no soy previsible me tranquiliza, porque lo de ser previsible desde mi punto de vista es el principio de fin de algo (soy así de tremendista xD). La charla telefónica subida de tono es un soplo de aire fresco para la relación de ambas, para que no siempre hagan lo mismo. La relación de Edward con Rose es muy pura, muy profunda pero muy blanca. Victoria no puede quedarse sola, la pelirroja se merece ser feliz y que alguien la quiera. Tus deseos han sido órdenes y Bella está de nuevo en su casa con su mujercita, Charlie ya está tranquilamente en su casa con Sue. Lo de las viejas se soluciona como lo ha hecho Leah plantándoles cara y demostrando que en la pareja lo que importa es el amor y no el sexo de las personas. Un saludo y gracias por el comentario.

MaxiPau: Victoria conseguirá a alguien próximamente, a alguien que la trate como una reina y le de todo el amor que se merece. Un saludo y gracias por el comentario.

Shiio95: Siempre es un placer que gusten los capítulos que escribo. Un saludo y gracias por el comentario.

HiMKo-cHaN: No creo que nadie se esperase la boda, ni tan siquiera yo que fui quien la escribí xD. Victoria será feliz próximamente, la pelirroja ya se lo me merece después de todo lo que está sufriendo. Me alegra que te hayan gustado los capítulos del 47 al 50. Un saludo y gracias por el comentario.

keiren: hey! Me alegro de nuevo verte por aquí y de que existas, como también te alegras de que yo lo haga xD. Estás muy filosófica con el comentario eh jajaja tanto pensar en la forma de ver la vida y el anhelo de esta aventura. Estoy bien y en paz conmigo misma xD. Peace&Love friend. Un saludo y gracias por el comentario.

Hoy hace 2 años y un día que que Carpe Diem empezó, que lo publiqué en esta web. Después de todo este tiempo, de 51 capítulo y 614 comentarios, solamente puedo agradeceros a quienes seguís la historia, a quienes siento que me habéis brindado más de lo que yo nunca llegaré a daros a vosotros con Carpe. Aun queda un tiempecito para terminar Carpe Diem pero podéis tener por seguro que este fic siempre estará en mi corazón, como todos quienes lo habéis seguido.

Un saludo y gracias por leer y seguir esta historia loca que sin vosotrs nada seria lo mismo, sin vosotros esta gran y bonita familia no existiría.