ALGO ESTÚPIDO

Roxton la persigue escaleras abajo, hacia el pasillo que conecta las habitaciones personales de la casa del árbol. La alcanza antes de que logre entrar en su habitación y la sujeta fuertemente por uno de los brazos haciéndola girar bruscamente (casi con violencia) provocando que ella pare en seco, casi derribándola (y encontrando un placer casi morboso en el agresivo acto, pero no el se permite pensar demasiado, la ira es su motor en esos momentos)

-"maldita sea Marguerite…no pensaste en discutirlo primero conmigo?"-pregunta alzando la voz visiblemente alterado

-"suéltame Roxton"-contesta ella intentando sacudir su brazo para escapar del agarre

Pero el hombre aprieta más fuerte, reteniéndola, sus dedos dejando impresiones en blanco entorno al delgado brazo y la acerca peligrosamente a su propio cuerpo con un tirón

-"contesta mi pregunta Marguerite¡... porque te juro que…"-sisea él con rabia

-"no quería vale?…"-dice ella en voz muy baja, casi susurrando, casi tímida, casi culpable, creando un contraste absurdo con los gritos de él. Luego baja la cara avergonzada, no puede sostener la mirada oscura del cazador ni un segundo más, la culpa colgando pesadamente entre ellos

-"no querías? Que no querías? … Pero qué clase de maldita respuesta es esa?"-un gruñido de incredulidad brota de la garganta del cazador y agarrando su mandíbula con una mano le levanta la cara fijando de nuevo su atención en ella, escudriñando la verdad en sus ojos brillantes

Ella aprieta fuerte sus labios creando una firme línea blanca entre ellos, mordiéndose la verdad para que no se le escape. El silencio obstinado de ella acaba con las reservas de paciencia del Lord que sujetándola de nuevo por el brazo la arrastra agresivamente dentro de su habitación, intentando eludir de esa manera las cabezas preocupadas que asoman con reserva por el hueco de la escalera.

- " háblame maldito infierno¡ , estamos juntos en esto y quiero saber por qué ¡ ME LO DEBES MARGUERITE¡"-

Ella levanta la cabeza desafiante, (le debe? Que le debe? Pero quien se cree que es?) la indignación destella de nuevo en sus ojos azules oscureciéndolos, chispeando ira ante los modos desagradables de él, sacude con más fuerza el brazo, y esta vez consigue escapar del agarre estrangulado que el hombre tiene sobre ella y automáticamente lo frota intentando suavizar la piel marcada

-"no quería, de acuerdo?"-grita y se vuelve una vez más hacia el pasillo en un nuevo intento por escapar de la situación

Pero Roxton es más rápido (o simplemente la conoce mejor), la sujeta de nuevo y cerrando la puerta con rabia la aplasta contra la pared contigua inmovilizándola con su cuerpo

-" NO, no estoy de acuerdo, "no quería" no es una respuesta adecuada, y NI SE TE OCURRA levantar otra vez ese maldito muro y dejarme fuera de nuevo me oyes? Estamos juntos ahora y quiero saber por qué? Merezco una respuesta Marguerite¡, una buena respuesta, una respuesta sincera, no esa tontería que me acabas de lanzar, porque quiero pensar que hay un motivo mínimamente inteligente que justifique de alguna manera la estupidez que hiciste allí…así que preguntaré de nuevo Marguerite…porque?"-

Él se alza imponente ante ella y de repente Marguerite se vuelve consciente de lo sólido que parece su cuerpo en contraste con el de ella, de lo fuerte que la está sujetando, de lo magníficos que son los músculos de sus brazos bajo sus manos, de lo formidable de su altura y de lo pequeña que ella parece en comparación.

Ella se acerca más (algo que no puede evitar hacer al parecer, al menos no con este hombre) y el olor de él la invade, algo picante, una mezcla entre sudor, enfado y peligro, no puede distinguirlo bien (pero masculino, definitivamente masculino) y ella ve como, ante su propio momento de percepción, él también se vuelve consciente de su cercanía, de la proximidad de ambos cuerpos. Ella ve como sus pupilas se dilatan y el hambre se refleja en sus ojos. La ira está dando paso a otra clase de emoción, igual de primaria, igual de intensa, pero de una naturaleza muy distinta, (aunque ambas suelen mezclarse muy bien) Marguerite se sonroja furiosamente adivinando perfectamente lo que el Lord tiene en mente, ellos dos han mezclado suficientes veces esas dos emociones como para no confundirlas con otra cosa. Ella no puede evitar sonreír un poco, siente el cambio en el equilibrio de poder, sería tan fácil para ella llevarlo al terreno del deseo y alejarlo de la verdad

Pero desgraciadamente para ella también ve el dolor y la desesperación detrás del deseo.

Y el miedo, también ve el miedo, miedo por ella. El está asustado por ella

Y eso la hace dar marcha atrás.

No, John no se merece una manipulación tan burda de sus sentimientos (y si es un poco honesta consigo misma debe reconocer que le debe una explicación después de todo)

-"por qué?"-insiste de nuevo, aunque algo más suave, no dejando un suspiro entre ellos

Marguerite coge aire y lo suelta de un tirón, la verdad es como una tirita, duele menos si es rápida -"porque sabía que serías el único que podría hacerme cambiar de opinión John, y yo no quería cambiar de opinión, quería hacerlo, necesitaba hacerlo…y tu no me hubieras dejado… Por eso no te lo dije"

John cruza los brazos y cierra los labios con fuerza, intentando acallar una ruda respuesta que sabe podría forzar una grieta en el delicado equilibrio que ya es su relación con Marguerite. Negando con la cabeza, furioso, la suelta y se aleja de ella. Se mesa el cabello corto, queriendo entenderla, desesperado por llegar a ella

-"lo que hiciste fue…la cosa más estúpida que te he visto hacer nunca Marguerite…y estúpida es un adjetivo que nunca he asociado contigo, puedes ser muchas cosas pero estúpida no es una de ellas¡"

-"pero funciono no? Rescaté a Malone, John"

-"a duras penas, maldita sea Marguerite, si Verónica y yo no hubiéramos aparecido cuando lo hicimos no sé cómo te hubiera ido…si te hubiera pasado algo yo… "-el vuelve a alzar la voz, la desesperación se aferra a su tono-"aún no lo entiendo, que tenías que demostrar y a quíen?, explícamelo de nuevo"

Ella levanta los ojos y lo mira fijamente, siente dolor, vergüenza y los ojos se le humedecen, no quiere acabar de confesar su motivación, John le está pidiendo una confianza que nunca ha tenido con nadie, eso le daría un poder sobre ella que nunca ha concedido a nadie, la aterroriza

-"a quien Marguerite? A mi no es, ya hemos establecido ese punto antes, entonces quien? Challenger?" –sin reacción- "Verónica?" -Ella parpadea en respuesta-"Verónica entonces, que tenías que demostrarle a ella? Es por algo que ella te dijo?"- ella parpadea de nuevo y baja la cabeza con vergüenza

Roxton resopla enfadado, está empezando a perder de nuevo la paciencia, este juego de las mil preguntas con Marguerite lo pone nervioso, por una vez, solo por una maldita vez desearía que su relación con esta mujer no fuera tan escabrosa y difícil como es.

-"vamos Marguerite, estoy aquí no? Sigo aquí, y no me ire a ningún lado, dime que te dijo, confía en mi"

-"no fue lo que me dijo"-su voz suena estrangulada y débil, cierra los ojos para no mirarlo

Roxton sabe que la está presionando mucho y ella está haciendo un gran esfuerzo por comunicarse (el debe concederle eso), solo el hecho que lo esté intentando y no haya salido corriendo ya, supone un gran avance para él (obviamente el intento de evasión de antes no cuenta para él). Pero Roxton ha dejado muy claro su juego, no se va a echar atrás, ahora están prometidos para lo bueno y para lo malo, no la abandonara pero eso también exige de ella un compromiso. Que el sexo funcione tan bien entre ellos es algo maravilloso (y solo Dios sabe cuántas veces ha agradecido que ella disfrute de sus encuentros tanto como él) pero también es algo instintivo para ambos, sale solo, sin esfuerzo, (siendo sincero siempre ha sabido que eso sería así, lo supo desde el día que la conoció)…simplemente la química fluye.

Pero la confianza…eso es harina de otro costal…ese es el verdadero escollo en su relación y es algo con lo que ambos tienen que trabajar muy duro si quieren que su relación funcione (y él quiere que funcione, Dios sabe cuánto desea que funcione), cuando se trata de Marguerite siempre ha sido un para siempre, sin dudar.

-"en realidad no me dijo nada, fue como me miró…"

Roxton le da un tiempo, está aprendiendo que si no la fuerzas y esperas, ella tiende a abrirse más, es como un potro asustado, debes dejar que ella marca su propio tiempo

-"…como si la hubiera decepcionado de nuevo, otra vez, como si hubiera creado el problema a posta, como si yo tuviera la culpa de la situación de Malone, como si no mereciera pertenecer a su familia"- ella se muerde el labio arrepentida y avergonzada por lo que acaba de revelar, la culpa sale de ella en oleadas, como un tsunami arrasando con lo que queda de su cordura

Roxton la mira perplejo, que ella no se siente digna de estar con ellos no es nuevo, (la culpa tampoco lo es) pero el pensaba que ya habían superado esos sentimiento hacía tiempo, los mismos lobos una y otra y otra maldita vez, la mujer tiene más capas que una cebolla y tiene el mismo efecto en sus ojos, provoca lágrimas en ellos cada vez que quita un capa.

Por otro lado el no puede evitar el resentimiento que siente contra Verónica, no es la primera vez que la inflexibilidad de la rubia contra Marguerite casi provoca un desastre. Si pierde a Marguerite por su culpa no sabe si podrá perdonarla a pesar de los fuertes sentimientos fraternos que siente por ella. Flexiona sus rodilla para quedar a la altura de los ojos de Marguerite y la agarra con las dos manos por el cuello para levantarle la cara

-"escuchame, porque no quiero tener que volver a repetirte esto otra vez de acuerdo? , tu no tuviste la culpa de que Malone se metiera en ese lio, es lo bastante mayorcito como para cuidar de si mismo y no meterse en problemas, no tienes nada, Nada que probar ni ante mi ni ante nadie, y mucho menos ante Verónica, y no hay absolutamente nada que justifique que pongas en peligro tu vida de la manera en que lo has hecho"

El se da cuenta que ella está a punto de lanzar una protesta

-"no Marguerite, sin excusas, casi te pierdo antes, tienes idea de como me hizo sentir eso?...a veces creo que tienes un verdadero deseo de muerte"-le dice impotente- "júrame que nunca volverás a hacer algo así, júramelo Marguerite¡"

Ella parpadea la humedad de sus ojos y observa la desesperación en la cara de ese hombre (que sabe perfectamente que no merece) y el corazón le late mas deprisa, aprieta su agarre sobre sus hombros y tira de el hacia ella para reclamarlo en un beso abrasador. El responde con entusiasmo y su cuerpo cobra vida de nuevo en sus brazos, ya no hay ira, no hay miedo, no hay culpa, todos esos sentimientos se disuelven y se transforman a una velocidad de vértigo en deseo, en un fuego líquido y abrasador que arrasa con todo a su paso y que se instala con fuerza en sus entrañas y ahora mismo, en este momento, de lo único de lo que está cien por cien segura es de que lo necesita y lo necesita ya, dentro de ella para apagar ese fuego que amenaza con derretir todo a su paso.

Cuando el entra dentro de ella consigue olvidarlo todo, su mente queda en blanco y solo existe esa sensación asombrosa y perfecta de él moviéndose con ella

Acabarán de hablar más tarde (no cree ni por un momento que el se conforme con lo que ha pasado), insistirá e insistirá hasta que consiga convencerla de que es digna una vez mas, y la hará jurar de nuevo que no volverá a hacer nada tan estúpido (y si, está de acuerdo con él en que fue algo estúpido aunque en aquel momento tuviera sentido para ella) y ella consentirá porque lo ama ferozmente, realmente de verdad lo ama, porque si lo que siente por ese magnífico hombre no es amor ella ya no sabe qué más puede ser.