N/A: Estoy de vuelta! Este capitulo es un tanto cortito, lo siento :( el siguiente será mas largo lo prometo!
Estoy TAN agradecida con sus comentarios que los responderé una vez termine el capitulo, asi que nos vemos abajo! jeje
Disfruten leyendo :)
Capítulo 10: "Interrogantes"
Sakuno se había pasado toda la clase recreando en su cabeza lo que había sucedido el día anterior, había querido decirle tantas cosas al ambarino cuando se encontraban solos, pero simplemente no pudo hacerlo y entró en pánico. Solo esperaba que él no estuviera molesto, su temperamento era en muy cambiante y un tanto impredecible. Pero al menos algo bueno salía del hecho de haberse guardado todo lo que quería decirle a Ryoma: Hiro se quedaría más tiempo.
Estaba segura de que estas pequeñas acciones le daban un par de días extras para estar con su amigo. Si seguía así prolongaría la partida de Hiro quizás hasta cuando.
Cuando el timbre para el siguiente receso tocó, la castaña salió a paso apresurado de la sala, estaba ansiosa por pasar tiempo con Hiro. Estaba feliz de saber que podría retrasar su partida, pero le preocupaba que el ángel descubriera su plan. Iba casi trotando por el pasillo cuando una voz femenina la detuvo.
—¿A dónde crees que vas?
—Eh… ¿Y tú quien eres? —su rostro le parecía conocido, ¿en donde la había visto?
—Soy Eirin, soy amiga de Hiro.
—Ah —no sabía por qué diablos estaba hablando con esa chica cuando ahora podría estar divirtiéndose con su amigo.
—Que te apuesto a que ahora vas donde él —le puso cara de pocos amigos.
—Pues…. sí.
¿A qué venía todo esto?
—Ya déjalo en paz, él está harto de ti pero no te lo ha dicho porque le das lástima.
Sakuno tuvo que contenerse para no reír, ¿era una broma?
—No sé de qué me hablas —tratando de parecer seria.
—Lo que te digo es que te alejes de él. Hiro no te quiere, me quiere a mí y me lo comprobó cuando me besó ese día en el parque.
La risa interna de Sakuno se esfumó.
—¿Qué… que cosa? —sus oídos no podían creer lo que acababan de escuchar— No... no te creo.
—Piensa lo que quieras —encogiéndose de hombros—. Pero es cierto, si quieres se lo puedes preguntar.
Dicho esto, Eirin dio media vuelta y empezó a caminar con un exagerado movimiento de caderas.
Sakuno, por otro lado, estaba petrificada. ¿Hiro besando a esa chica?
Iba a seguir con su camino, pero al dar el primer paso se detuvo en seco. ¿En verdad quería verlo después de recibir semejante noticia? ¿Sería adecuado preguntarle? Se quedó un buen rato allí de pie, sin moverse, a mitad del pasillo. Con la mirada perdida y llamando la atención de algunas miradas curiosas.
—Le voy a preguntar —dijo finalmente.
Hiro, que se encontraba en su sala, también quería ver a Sakuno. Se sentía un poco distante y eso le deprimía, ni la carismática de Eirin podía animarlo como lo hacia la castaña.
—¡Auch! —al levantarse de su asiento sintió una fuerte punzada en la espalda—. Ya estoy viejo, será mejor que me ejercite.
Y así lo hizo, es más, cuando Sakuno llegó a la sala no pudo evitar soltar una risita al ver a su amigo haciendo extraños movimientos.
Primero se estiraba los brazos y elongaba las piernas, después comenzaba a saltar para calentarse y luego ponía sus manos a cada lado de su cintura y giraba el tronco.
Trataba de aguantarse la risa pero casi no podía. Ryoma, que se encontraba sentado en su puesto, lo miraba con cara de fastidio y los demás simplemente lo miraban extrañados.
—¿Qué se supone que haces? —logró decir entre risas.
Hiro reaccionó al escuchar su voz.
—¡Saku! —detuvo su ejercitamiento, pero al hacerlo se dio cuenta del show que había estado haciendo—. ¿Por qué todos me miran? —preguntó en voz alta y de inmediato todos volvieron a lo que hacían.
—Ay, Hiro —Eirin habló entrando a la sala—… con ese cuerpo, ¿para que necesitas ejercitar?
El ángel no pudo evitar sonrojarse al escuchar a la chica idéntica a Akari decirle eso. Sakuno volteó para ver quien había dicho ese cumplido. Era la misma que le había detenido hace unos minutos y ahora que le veía bien… ¡Era la misma que estaba hablando con Ryoma en las canchas!
¿Es que justo se interesaba en los dos hombres más importantes para ella?
Mientras Sakuno sacaba erróneas conclusiones —en parte—, el poseedor de los ojos ámbar la miraba insistentemente. No sabía por qué, pero tenía la leve impresión de que la castaña había venido a hablar con él, tal vez quería explicarle por que el otro día había salido corriendo. No estaba acostumbrado a ese tipo de cosas, jamás había deseado de esa forma que una chica se le acercara a hablar o que le diera explicaciones.
Pero es que con Sakuno todo era distinto, y ya no podía esperar para saber lo que esta había venido a decirle.
—Hiro, tengo que hablar contigo.
Pero que irónica es la vida, en el lugar en donde debería ir su nombre iba el del ángel, y seguramente todo lo que supuestamente le iba a decir a él se lo diría a Hiro.
¡No! Eso no podía ser, ella le había dicho que no sentía nada por Hiro. Entonces, ¿por qué seguía sintiéndose así? Quizás los sentimientos de Sakuno se estaban mezclando y podría ser que la chica comenzara a confundirse, y no quería ni imaginarse al causante de esa confusión amorosa, pero inevitablemente sus ojos se posaron en el chico de cabellos blancos, que ahora se iba de la sala con su chica.
Apenas desaparecieron de su vista se levantó de golpe, se dirigió hacia Eirin con aire furioso, la tomó bruscamente del brazo y se la llevó lejos de allí.
Hiro estaba feliz de estar junto a Sakuno, la miró sonriente y se dio cuenta de que no tenía sus trenzas.
—¿Por qué viniste con el pelo suelto? Te dije que hoy me sentaría con Eirin. No me puedo sentar dos días seguidos con Ryoma, es estresante.
—Ya me acostumbré a tenerlo así y yo soy la que quería hacerte preguntas, así que no hables.
—¿Ah?
—¿Por qué Eirin te dijo eso?
—¿Eh? ¿La conoces?
—¿Quién hace las preguntas? —no quería darle vueltas al asunto, quería llegar al grano de una vez.
—Tú las haces —se cruzó de brazos resignado.
Seguían caminando y Sakuno todavía esperaba la respuesta a su pregunta.
—¿Y bien?
—¿Y bien qué? —completamente inocente.
La castaña suspiró.
—¿Sabes por qué Eirin te dijo eso?
—¿Qué me dijo?
—Que… tenias buen cuerpo —en cierto modo le avergonzaba mencionar esas palabras.
—Ah… bueno, supongo que le agrado —encogiéndose de hombros, todavía con los brazos cruzados.
—Sí, pero… —no sabía cómo preguntarle si lo que Eirin le había dicho del beso era cierto.
Un momento. ¿Beso? ¿Hiro besando… a una humana?
—¿Qué pasa? —pregunto el ángel al ver que su amiga se había detenido en seco.
Pero Sakuno se encontraba en sus propios pensamientos, miraba la mancha en forma de espiral en el cuello de su amigo sin mirarla realmente.
Si era cierto que Hiro había besado a Eirin, ¿no sería ese un pecado? ¿Se lo había estado ocultando todo este tiempo para no asustarla de que sería reencarnado en un humano?
—Hiro… ¿vas a ser reencarnado? —aterrada.
—No —un poco sorprendido por la pregunta—. ¿Por qué pasaría eso?
—Porque te besaste con Eirin —ahora lo decía como si estuviera completamente segura de ello y con tono molesto.
El ángel estaba en shock. ¿Cómo se había enterado?
—Eh… —desenredó sus brazos y los dejó caer a cada lado—. Quizás sea cierto que la besé, pero…
—¿Quizás? Dime sí o no.
Hubo un prolongado silencio.
—Sí —suspirando.
—Hiro… —no sabía que decir, si preguntarle por qué lo había hecho o si seria reencarnado.
—Pero no te preocupes, no seré reencarnado.
—¿Por qué? ¿Qué acaso no es un pecado?
—No. Erin no va a conocer a su pareja hasta dentro de un par de años, así que no hay peligro si yo le gusto o si ella a mi.
Sakuno lo miró aun más preocupada.
—Tranquila, no me gusta.
—Entonces… ¿por qué la besaste?
—Porque… me recordaba… a Akari.
―¿Akari?
―Si, ¿podemos cambiar de tema? —ya no quería hablar de eso, el solo mencionar el nombre de esa chica le deprimía.
En silencio volvieron a caminar, la situación era en verdad incómoda. Ninguno de los dos hablaba, pero Sakuno rompió el silencio, quería asegurarse de que no sería tan estúpido esta vez.
—Por favor ve con más cuidado desde ahora, no quiero que te vayas antes de tiempo.
—De acuerdo —le respondió tranquilo.
Lejos de allí en otro lugar de Seigaku, Ryoma estaba completamente furioso y según él… Eirin tenía toda la culpa.
—¿Por qué diablos hiciste eso?
—¿Hacer qué? —pero Eirin no entendía el por qué de su enojo.
—Lo que le dijiste a Hiro cuando hacía ejercicios —irritado.
—Ah, eso. Pero es que es cierto, tiene un buen cuerpo.
—Se supone que Sakuno tiene que sentir celos por mí, ¡No por Hiro! Vi como reaccionó al escucharte decirle eso y sé que estaba celosa. Se supone que harías que ella se le olvidara de él —apenas podía contenerse.
—Yo te dije que Hiro se olvidaría de ella —haciendo énfasis en el nombre del ángel—. No confundas las cosas, pero si quieres… puedo hacer que Sakuno sienta celos por ti.
Ryoma la miró inexpresivo, no sabía muy bien a qué se refería. Se pasó una mano por sus cabellos.
—Haz lo que quieras, solo aleja a Hiro de Sakuno.
Estaba tan furioso al ver que la castaña había decidido hablar con Hiro en vez de con él, que no se daba cuenta de lo que le estaba pidiendo a Eirin.
Y todo lo que se había imaginado que Sakuno había ido a decirle a la sala, ahora daba por hecho que se lo estaba diciendo a Hiro, sabiendo que ella no sentía nada por él. Bueno, por lo menos eso era lo que le había dicho.
De pronto recordó su conversación en la azotea y de todo lo que habían hablado allí. Sakuno lo encontraba un gruñón y él le había prometido ser más amable si le contaba que es lo que Hiro era para ella, se dio cuenta de que no estaba cumpliendo su parte del trato.
Y ahora que lo recordaba, el tan solo hecho de que Sakuno le dijera que solo eran amigos lo había dejado satisfecho. ¿Por qué se volvía a sentir inseguro respecto a esa respuesta? ¿Es que acaso la castaña tendría que recordárselo a cada momento para no sentirse celoso? Es que el tan solo imaginarse a los dos juntos hablando hacía que le hirviera la sangre de la rabia.
—Ryoma —la voz de Eirin lo sacó de sus pensamientos—, si quieres que a Sakuno le de celos puedo hacerlo y así, en poco tiempo, estará desesperada por que le tomes atención.
Él la miró interrogante.
−Olvídalo −suspiró y se marchó.
N/A: Bueno, espero les haya gustado, ese Ryoma está cegado por los celos y no sabe lo que está haciendo o.o esperemos que termine bien..
PROXIMO CAPITULO: "PARALISIS, TODO DE ACUERDO AL PLAN"
Gracias por leer y bueno voy a contestar sus reviews:
.gomez: Hola, me alegro que te encante mi fic jiji en verdad me hace muy feliz :D y si tienes razón, estoy cambiando algunas cosas de la historia por que la estoy mejorando podría decirse, sobre todo en los primeros capitulos jeje gracias por comentar, nos vemos!
Relena01: Muchas gracias por tu review! Que bueno que te guste y espero que te haya gustado este capitulo también, gracias por leer!
Anikasukino 5d: Hola gracias por comentar como siempre :D si, Sakuno está bastante complicada, yo tampoco sabría que hacer u.u me alegra que sigas mi historia y que siempre me dejes tus comentarios, agradezco tu apoyo :') nos vemos!
Guest: Muchas gracias por comentar, traté de no tardarme con la conti asi que espero que te haya gustado, gracias por leer y darme tu opinión, lo aprecio mucho ;)
Lilliana: Hola gracias po tu review! A quien no le gustaría tener un momento asi con Ryoma jeje que bueno que te guste, y espero te haya gustado este capi también, hasta la próxima!
Muchas gracias a los que leen y sobre todo a los que comentan!
