Disclaimer: Soul Eater no me pertenece. Es de Atsushi Okubo (¡ Héroe!) ¿Claro como el mismo lodo?
¡Qué tal, ladies! ¿Cómo se encuentran?
¡Feliz año nuevo, Feliz 2013 para todos queridos lectores! -confeti-. Se que soy muy atrasada pero, el tiempo no me da tiempo, ¿se entiende? Bueno, no voy a dar mucho hoy, solo decirles que ojala les guste este capitulo que ya se sabe el secreto de Chrona, de a poco a poco. Lo digo porque muchas me comentaron eso. ¡Muchas gracias por sus reviews! Maka Death - JossySanxhez - tsuki.1416 - Julliard Evan´s Everdeen - ailudelastiernas - Bell Star - An14 - Giselle Lee Evans - Akari Hiroyuki. También muchas gracias a quienes leen desde las sombras.
Aviso: Desde ahora comenzaré a responder rws, más si tienen preguntas. Así que atentos.
Recomendaciones: La canción que puse al principio, es una canción que yo amo mucho y de verdad la recomiendo para este capitulo, si quieren la escuchan mientras leen. Diré de nuevo el nombre "Read all about it, Emeli Sander".
Leed cuanto queráis.
"Condenados"
Capitulo seis.
"La curiosidad mato al gato"
El poder de tus palabras pueden cambiar una nación,
pero te estás mordiendo la lengua.
Has estado en silencio toda una vida,
Con miedo de decir algo incorrecto.
Emeli Sande. Read all about it.
—Vamos, Maka —Soul volvió a apurarme. El nerviosismo que sentía aumento, si es que eso era posible —.Rápido, hay más posibilidad de que nos vean por tu lentitud.
Voltee a ver la puerta de mi habitación, nerviosa, esperando que de un momento a otra esta se abriera de golpe y me encontrara con la mirada asombrada de Kami. Al darme cuenta que nadie vendría –por el silencio- me calme, solo un poco. Miré mi cama, como había dejado las almohadas bajo las sabanas para fingir que dormía. Aunque de todos modos había cerrado con pestillo, no había pensado que eso era muy sospechoso.
Ya no tenía nada que hacer.
—Al otro día… —resoplo el idiota.
Me mordí el labio nerviosa, mientras me dirigía a la ventana.
Soul se mantenía apoyado en el marco, con aspecto de aburrimiento y una mueca. Levanto la mirada y sentí aquellas mariposas en el estomago. Aquel sentimiento que te empujaba a seguir a alguien solo por el mero hecho de que confiabas ciegamente en él. En mi caso, esa persona era Soul. Un salto a ciegas.
Por él yo habría comido berenjenas en la luna.
—De acuerdo, vamos —sonreí —.Esta bien, nadie se dará cuenta —Te tratas de convencer a ti también, ¿Cierto?
—Tómatelo con calma —dio una sonrisa torcida—, estarás de vuelta antes de que se den cuenta.
—Si tú lo dices.
— ¿Confías en mí?
Apoyé las manos en el marco mientras sacaba medio cuerpo por la ventana, la brisa fría de la noche al instante me impacto. Soul se encontraba afuera, ya listo y con los brazos extendidos como si esperara recibirme. Parecía una típica escena de las películas de princesas, cuando el príncipe mágicamente se encontraba en el lugar indicado para recibir a la princesa que por casualidades de la vida cayó desde algún lugar, y siempre este príncipe tiene la fuerza para recibirla si caer el también. ¿Coincidencia? No lo creo.
— ¿La verdad? —Di una pequeña sonrisa.
Colgué las piernas, dispuesta a saltar. Antes de poder hacerlo Soul ya me tenía bien agarrada de la cintura y me dejaba con cuidado en el suelo.
Di un mohín.
—Ser humana no significa ser tan débil.
Se encogió de hombros mientras metía las manos en los bolsillos de su chaqueta negra.
—Tú vida es limitada.
—Un salto de un metro no me matara —le di un golpe en el hombro. Aunque lo hice con fuerza estoy segura que no lo debió haber sentido.
Me tomó por la mano y con delicadeza –pero al mismo tiempo con fuerza- me jalo hacía él. Nuestros rostros quedaron demasiado cerca, con la punta de mi nariz tocaba la suya y nuestros labios se rozaban. Sentía mi rostro sonrojado y como mi corazón se aceleró. Soul, dio una sonrisa burlona y junto nuestras frentes, pero sin unir nuestros labios.
Me sentí extrañamente decepcionada.
— ¿Nerviosa? —pregunto juguetón.
—N-no —respondí con nerviosismo, tratando de aparentar seguridad pero el tartamudeo me traiciono.
—Tú corazón late muy rápido —se mofó y sentí que me sonrojaba más. Bajé la mirada —…debe estar bombeando mucha sangre.
Un escalofrió me recorrió el cuerpo cuando dijo eso, y al parecer lo noto. Pensé en alejarme indignada, en plan "melodramático".
—Es broma —sonrió entre risas —, sabes que nunca te lastimaría.
Escondí mi cabeza en su pecho y suspiré. Con un hilo de voz, respondí: —Lo sé.
Un sonido proveniente de dentro de la casa hizo que me alertara, eran los pasos de alguien, e iban por el pasillo. Nuevamente el nerviosismo volvió a mí y pensé seriamente en volver a mi habitación y saltar a la cama. Iba a hacerlo pero Soul me tenía agarrada firmemente de la cintura, y me era imposible moverme de su lado.
Si me ven estaré en más problemas, pensé con nerviosismo.
—Vámonos, aquí estamos muy expuestos —susurro en mi oído, haciéndome cosquillas.
Sin nada más que decir, y todavía con el sentimiento de culpa por estar escapándome de mi casa, deje que Soul me guiara fuera.
Mi consciencia en ese momento se encontraba haciéndome prácticamente mierda el cerebro, gritándome que lo que hacía estaba más que mal, que era horrible, una horrible persona, que no solo estaba escapándome de mi casa si no que más bien me encontraba escapándome con un vampiro. ¡Eso esta mal, Maka! ¡Eres mala! ¡Mala!
Cerré los ojos con fuerza y con gran concentración intente hacer callar esa estúpida voz. ¡Cállate!
¡Eres mala, Maka! ¡Muy mala! ¡Un monstruo!, Dios, no parecía querer callarse nunca y ya me encontraba con un dolor de cabeza. Esa voz de nuevo, siempre recordándome que soy un monstruo, ¿No quería dejarme aunque fuera una vez tranquila? Desde niña siempre me culpaba de ser un ser horrible que no debía existir. Siempre presente, siempre ahí, nunca se callaba. Siempre conmigo a donde fuera...
¡Eres un monstruo!
—Maka —un apretón en mi mano me hizo salir de mi discusión mental — ¿Te encuentras bien?
Asentí, tratando de dar mi mejor imagen para engañarlo. No iba a comenzar a preocuparle con cosas sin sentido como esas, por mi maldita consciencia que tenía la gran –y horrible- misión de arruinarme cualquier momento de mi existencia.
—No es nada, solo…vámonos rápido.
—Como órdenes.
—…Soul —le llamé. Me miró sobre el hombro, mientras enarcaba una ceja — ¿A dónde vas?
— ¿Por qué preguntas? Te dije que nos iríamos de acá.
— ¿Y por qué no salimos por en frente? —pregunté confundida y apuntando el patio delantero con el pulgar.
Me miró con la boca abierta, y en sus ojos veía que parecía estar burlándose de mí, o parecía que estuviera luchando para no reírse en mi cara.
—No seas tonta —intenté no darle una patada en la cara cuando dijo eso, de verdad —, si quieras salir sin que te vean no puedes salir por la entrada de enfrente.
—Lamento no tener un magister en escaparse de casa como tú —gruñí.
—Exacto, deberías aprender de mí —sonrió, mostrando sus colmillos que brillaron en la oscuridad del jardín.
—Eres un maestro —rodé los ojos. Mientras caminábamos con cuidado de dónde pisábamos –al menos yo-, me di cuenta de algo: —Espera, ¿Piensas saltar el muro?
Soul no se detuvo y sostuvo mi mano con más fuerza.
— ¿Por dónde más si no?
— ¡Estas loco! —le grite. Me di una seña para que me callará y entonces recordé que seguía en plena fase de "escape". Agudicé el oído intentando escuchar los pasos de alguien dentro de la casa — ¿…Sabes acaso dónde lleva eso?
Soul se encogió de hombros.
—No, y no me importa tampoco.
Le di un golpe en el hombro.
—Eres un tonto, eso lleva…
—No hay tiempo —antes de que pudiera reaccionar, Soul me tomado en brazos y daba un salto para poder cruzar el muro. Asustada por la repentina acción me aferré más a él, pero para ese momento ya estábamos en el suelo, del otro lado —.Maka, ya puedes soltarme.
—No vuelvas a hacer eso… —murmuré, todavía agarrada a su cuello.
— ¿Nunca?
— ¡Nunca y menos sin avisar!
Me sacudí. Soul me dejó en el suelo y chasqueó la lengua.
Ahora si me encontraba fuera de mi casa y no sentía nada, nada más que nervios porque descubrieran que no estaba en mi habitación.
—Entonces, ¿Qué pasaba aquí?
— ¿Ah? —parpadee confusa ante la pregunta de Soul.
—No lo se —se encogió de hombros —.Me habías dicho algo de este lugar…
—Ya no importa, solo que aquí…—quede observando el lugar, mis ojos me permitían ver mejor, parecía una simple casa abandona, una gran casa abandonada de madera que a lo lejos se veía tenebrosa, con un gran jardín con la maleza que nos llegaba casi hasta la cintura —Mis padres me decían que nunca debía venir pero debe ser por cosas de niños.
En sus buenos días esta casa debió ser toda una joya.
— ¿Cosas de niños? —pregunto con sorna, observando el lugar.
—Juegos que teníamos con Hero —di una sonrisa al recordarlo. No me importo que Soul se quedara callado al escuchar el nombre de mi hermano.
Recordaba cuando era una niña de unos seis años con Hero teníamos el juego ser "caza vampiros" y yo siempre decía que sería mejor que él. Una vez me había retado a intentar pasar el muro y llegar hasta esta casa, acepté por ser orgullosa pero cuando tenía que pasar, al ser de noche, me asuste aun más y terminé llorando. Hero durmió conmigo esa noche, porque estaba muy asustada.
Todavía ser burla de mí por eso.
¿Quién diría?...quien diría que todo terminaría al revés. Hero un gran caza vampiros, y yo una simple chica que quería ignorar todo eso y se partía el lomo todos los días para ser la primera de la clase.
—Pareciera que tienes una buena relación con tu hermano.
—Si, podría decirse que si. —le miré por el rabillo del ojo. Observaba directamente la espeluznante casa —Es como tú con Tsubaki.
—Pero eso también es diferente.
— ¿Por qué?
Realmente no quería hacer que sintiera que lo presionaba por contarme acerca de su familia. Sentía que ese era un tema delicado para él. Al menos yo, ya había asumido que nunca tendría unos suegros, ni cuñados normales.
—Nosotros tenemos un lazo de hermandad muy unido —sonrió de lado. Una sensación de fuego me comenzó a quemar el pecho ¿Celos? —.Somos gemelos, después de todo.
Entonces tan rápido como apareció la sensación, se apagó.
— ¿Gemelos? —pregunte sin tragármelo.
—Claro.
—Pero…si son…
— ¿Tan diferentes? —inquirió. Se encogió de hombros —Si, pero aun así lo somos, nacimos el mismo día, con minutos de diferencia.
—Ah.
Por alguna razón la idea no me hace sentir mejor.
— ¿Celosa? —pregunto con una pisca de gracia.
Me di vuelta y observé su media sonrisa, no apartaba sus ojos de mí, queriendo decirme "Tengo razón". No le daría aquella satisfacción, no a él, y no ahora.
—Claro que no— me negué, di una mueca.
—Claro que si —se río Soul.
—Mentira Soul. No estoy celosa —tercié. No lo estoy, solo sorprendida, eso es todo.
—Celosa —volvió a reírse y yo pensé seriamente en lanzarle una patada en el rostro -de nuevo-.
Antes de que me dijera o le dijera algo, comencé a caminar hacía la casa. Tenía que levantar demasiado los pies por el largo de la maleza, de verdad nadie nunca quiso mudarse aquí. No somos tan malos vecinos, creo, excepto cuando a Spirit le da por cantar Karaoke. Aunque el lugar de todos modos tenía algo.
Que suerte que había salido con unas zapatillas y unos jeans, si no tendría las rodillas rasguñadas.
Al pisar las hojas y ramas secas hacía demasiado ruido. No me gustaba hacerlo. Todos sabrían donde me encontraba. Estaba demasiado acostumbrada al ser sigilosa al caminar, otra de las muchas lecciones de Spirit (en cambio si sigo esta).
— ¿A dónde vas? —pregunto Soul. Quien sabe como llego a mi lado sin hacer tanto ruido.
Soul era un vampiro, si, pero eso no evitaba que hiciera ruido en estas circunstancias.
—Allá —apunté la casa.
— ¿Para qué? —pregunto, enarcando una ceja.
—No lo sé, simplemente quiero ir a algún lugar.
—Vale —responde con una media sonrisa.
Al verlo mi corazón vuelve a latir desembocado. Sentía que la sangre subía a mi rostro y me faltaba el oxigeno. Realmente con Soul al lado era difícil pensar con claridad, demasiado difícil para mi gusto. Era como una sensación de bloqueo, estando con él todos los otros pensamientos pasaban a segundo plano o simplemente desaparecían de mi cerebro, centrándome solo en él.
Nos tardamos un buen tiempo en llegar a la casa. Ninguno de los dos hablo, pero no era un silencio incomodo, si no más bien confortante.
Llegamos al frente y me di cuenta de lo vieja que se veía la casa, aún más vieja de lo que se veía de lejos, cosa que me impresiono.
—Wow, pero que horrible lugar —se mofó Soul.
—Venga, vamos a entrenar —alenté.
No sabía por que lo decía, pero toda mi niñez la había visto de lejos. "Enfrentar los miedos" ¿no?
—Por mi bien, pero tu pareces estar aterrada —Soul me tomó el brazo con delicadeza. Deslizo su mano por el haciéndome sentir una sensación de placer que me hizo suspirar y entrelazo nuestras manos.
La mía estaba tibia y la suya fría.
—No lo estoy —respondí, lo más coherente que pude, pensando que lo tenía cerca.
—Estas temblando —enarco una ceja y apretó los labios.
Con su otra mano acarició mi mejilla y entones reparé en que tenía razón.
—No es nada —me encogí de hombros pero deseando que Soul no se alejara —.Toda mi vida me mantuvieron alejada de acá…me crearon un terror…
—Normalmente los adultos hacen eso; te dicen a quien amar, a quien temer, a quien seguir —me cortó. Asentí con la cabeza, tenía razón —. Te moldean a su manera.
—Igual que la ley con sus reglas —suspiré.
—Igual que la ley con sus reglas —corroboró con una sonrisa. Se agacho para que nuestros rostros quedaran cerca y sin apartar su mano de mi mejilla, ni soltar mi mano, me beso al principio fue un simple rocé pero luego tomo potencia.
Con mi otra mano lo acerqué más a mí, extrañando la sensación de tenerlo de esa forma, jugué con su cabello entre mis manos. No me había dado cuenta de cuanto podía extrañarlo, aunque más extrañarlo simplemente temer…
Temer que lo separaran de mí para siempre.
—Tengo que superar mi miedo —murmuré contra sus labios.
Sonrió y pego su frente a la mía.
—Entonces vamos —sonrió.
Se separo y todavía con nuestras manos entrelazadas rodeamos la casa, buscando alguna ventana o puerta abierta. La casa de madera tenía varios tablones sueltos y las ventanas estaban tapadas por largas tablas, clavadas sin un orden. No parecía haber una ventana o puerta abierta.
Varias telarañas se encontraban en las paredes.
Aparte mi mirada de una araña negra y de patas largas que mostraba los colmillos.
—Aquí podemos entrar —murmuró Soul con una sonrisa triunfal.
— ¿Dónde? —pregunte sin ver nada.
—Ahí —apunto una puerta con tablones.
—Pero eso…
Antes de que terminara Soul simplemente le dio una patada –que parecía no haberse esforzado- y la puerta rechino antes de caer, levantando una nube de polvo que me hizo toser y escocer los ojos.
—Esta abierta.
— ¡¿Realmente crees ir por ahí pateando puertas para abrirlas?! —le riñe mientras le daba golpecitos en el pecho.
Simplemente siguió riendo.
— ¿La abrí o no?
—Si, pero no así…
—Tú querías entrar, no me tires toda la culpa a mí —rodó los ojos.
—Ya no importa —miré dentro de la casa. No había nada más que polvo, telarañas y unos cuantos muebles con sabanas encima –de color beich-.
Se veía muy abandona.
Entré en ella, soltando la mano de Soul –quien se quedo en el umbral-, parecía que esa habitación en sus buenos días era una cocina. Camine, la madera gruñía bajo mis pies, toda la casa parecía gruñir a cada paso o simple ventisca.
Al llegar a la mitad una rata paso corriendo entre mis pies. Pegué un brinco y di un leve gritillo del susto.
No es que me asusten los ratones, pero esta era una rata en todo su aspecto. Podría confundirse con un gato negro y eso que no cuento la cola que tenía. Miré hacia donde se había ido, fuera de la cocina, dando chillidos.
Voltee a mirar a Soul.
—Soul —llamé como una niña.
Me asusta una rata.
— ¿Ah? —murmuró entrando también pero con más silencio que yo, el suelo no gruñía bajo de él.
—Una...rata —tartamudee.
— ¿Una rata? —miró hacia donde apuntaba y luego volvió a la vista a mi, sin ninguna expresión en realidad. Aunque en sus ojos veía que se quería reír de mi — ¿Te asusta una rata?
—Parecía un gato —crucé los brazos sobre mi pecho.
Rodó los ojos y se acercó a mí.
—Vale, cuando la vea la convertiré en mi cena —mostro sus colmillos pero en una sonrisa.
Di una mueca de asco y se me revolvió el estomago al pensar en eso.
— ¿Comes ratas?
—Jerry, pues si —respondió sin darle importancia y caminando fuera de la cocina —. Si no fueran ratas ¿Qué serían?
—Ah, vale —todavía me da asco.
Lo seguí intentando mantener el silencio. Por dentro se veía más tenebrosa que por fuera, era oscura y parecía de esas casas en que aparecen fantasmas y demonios en los espejos cuando te miras y no tenía ganas de eso, para mi suerte no había ningún espejo a la vista.
Llegamos a la entrada, donde había una escalera que llevaba al segundo piso. Mas adelante por el corredor del primer piso –en donde estábamos- estaba unas tres puertas y un arco que daba a donde yo supuse era el living.
— ¿Subimos? —pregunto juguetón, observándome.
Iba a responderle que si pero en ese momento escuche pasos desde la otra puerta. Al parecer, venían hacía acá.
—Escóndete —murmuré y lo empujé detrás de uno de los muebles con sabanas. Nos tuvimos que agachar y prácticamente aplasté a Soul contra la pared.
— ¡Eh! ¿Qué pasa? —preguntó Soul.
Le hice callar con un gesto.
—Maka, ¿Qué ocurre? —murmuró cerca de mi oído. En un momento normal eso hubiera hecho que me estremeciera, pero ahora todos mis sentidos estaban alerta.
Me asomé un poco por la orilla del mueble para ver el pasillo, vigilando si alguien se acercaba. No veía a nadie, pero todavía escuchaba los pasos.
—Alguien viene —susurré, sin dejar de mirar el pasillo.
— ¿Quién? ¿No escucho nada?
Me voltee a ver a Soul, con el ceño fruncido, con la duda plantada en mi rostro.
— ¿Cómo no lo escuchas? Esta tan claro…creí…—murmuré.
— ¿Qué, qué creíste? ¿De qué hablas? —pregunto, sin elevar la voz.
—No, nada, pero…no hagas ruido, Soul —advertí.
Creí que los vampiros tenían un excelente oído, completé en mi mente volviendo mi atención al pasillo. Ahora se escuchaban con más claridad, y se oían voces, hablando en susurro pero de una manera tan rápida que solo pillaba algunas palabras.
Contuve la respiración, esa era de una de las primeras reglas que te enseñan cuando te convertirás en caza vampiros. Tienes que ser tan sigiloso que nadie reparé en tu presencia.
Me asomé de nuevo y entrecerré los ojos para ver mejor en la oscuridad. Aunque para mí eso no era un problema.
—Ya es la hora —habló una mujer, la primera que entro al pasillo. Venía con los pies descalzos –lo sentí por los pasos-. Mantenía una capucha tapando la mitad de su rostro. — ¿Están todas?
—Si —asintió la segunda chica que venía con ella. Más baja, y sin nada que le cubriera el rostro, pude ver que era de pelo largo y usaba un vestido, junto con unas medias a rayas.
—Perfecto —asintió con voz melosa la mujer.
Esta tipa, me parece conocida…
—No queremos que nada salga mal, menos ahora —sonrió y dio una risa.
Levantó la mano y la acerco a su cuello, de donde comenzó a desenredarse una serpiente que paso a su mano, luego a su brazo, enroscándose con familiaridad. Ella simplemente sonreía y veía al réptil con amor.
Ambas mujeres caminaron hacia donde estábamos y yo me escondí completamente tras el mueble, con el corazón a mil y con Soul a un lado, sin entender nada pero por mis gestos debió haber pillado que ahora debíamos estar en silencio.
Escuchaba los pasos, los crujir de la madera bajos sus pies, anunciando que cada vez se encontraban más cerca de nosotros y nos descubrirían.
Por favor, por favor, detente…detente, recé en mi fuero interno. Hice las manos unos puños.
— ¿Dónde esta mi hija? —pareció sisear.
Expulsé silenciosamente el aire en mis pulmones. Por un momento a salvo. Pero no tenía idea de a que distancia se encontraba de nosotros.
— ¡Eh! Ella…ella iba venir…de seguro no llegara tarde hoy —respondió nerviosa la otra chica, la que supongo era la del vestido friki.
—Eso espero, si no…—gruño y un estremecimiento asalto mi cuerpo. Había algo, en la atmosfera que hacía que se sintiera pesada y me sentía abrumada.
Me la imagina escupiendo veneno por la boca.
—…Madre —llamó una tercera voz, a alguien que no había escuchado llegar.
Un momento…esa voz, me es familiar… ¿Sera?
Tuve la tentación de voltearme y ver pero me di cuenta que sería muy peligroso sin saber donde se encontraban las otras mujeres. Me contuve, acercándome más a Soul, quien todavía tenía la duda en su rostro pero tenía el ceño fruncido.
Mis pies temblaban y se me comenzaban a dormir las piernas de estar aplastándolas. Dolía.
Pero si salía ahora había una gran posibilidad de estar muerta. Dolor por dolor.
— ¡Al fin llegas! No te había mandado a decir que fueras puntual esta vez —gruño y nuevamente escuche sus pasos, alejándose de donde estábamos con rapidez.
Escuché un siseo de parte de la serpiente.
—Se lo dije, tuve que buscarla yo misma —ahora había otra chica y molesta.
Estaba en lo cierto. Si eran ellas y esa idea me aterro. Tenía la esperanza de que estuviera equivocada y nada de lo que estaba escuchando fuera cierto. Porque todo lo que estaba viendo apuntaba a una cosa.
— ¡Tú, niña malcriada! —gruño y sentí un golpe. ¡Pam! Sonaba como una bofetada — ¡¿Cuándo aprenderás a ser una buena hija?! ¡Eh! ¡Chrona!
Mierda. Chrona no, por favor, no…ella no.
—L-lo siento…madre —era Chrona y se me partía el corazón de escucharla de esa manera, tan lastimeramente. Ya me la imaginaba, con los ojos cristalizados aguantando las lágrimas, con su mejilla roja y la mano en ella, encogida en su lugar como un perro asustado —…No v-volverá a ocurrir.
— ¡Eso dijiste la última vez! —gruño y sentí un golpe en la pared.
Siempre supe que Medusa estaba loca, pero…esto es mucho, pensé quieta en mi lugar, lo más que podía.
—Por favor, Medusa, ya es mucho —cortó Kim y pensé que ella era muy valiente –o muy tonta- para enfrentar a la loca de Medusa —.Estamos haciendo esperar a las demás de los clanes.
La furia de Medusa parecía apaciguarse con esas palabras y volvió a su voz melosa fingida:
—Tienes razón, Kim. Ya es mucho trabajo hacer que todas se junten, no debemos hacerlas esperar.
—Bajaré a avisar que la reunión comenzara —anunció Kim.
Sentí el gemido de Chrona al sentirse sola y sin apoyo en aquel momento.
Los pasos de Kim se alejaron del lado contrario de donde estábamos nosotros, escuché el rechinido de una puerta al abrirse y luego el sonido de como bajaba los escalones. Lo más seguro es que la casa tenía sótano y su reunión debía de ser ahí.
—Chrona, no quiero más distracciones ¿Entendido? —rugió Medusa, pero todavía con su tono meloso que lo hizo más escalofriante.
Mientras escuchaba sentí un cosquilleo en mi brazo. Bajé la mirada y casi di un grito al ver como una araña comenzaba subirme por el brazo. Me la iba a sacudir, pero el mueble se movió y me detuve. La araña seguía ahí, subiendo. Soul de un rápido movimiento la agarro y la lanzo lejos.
Sonrió torcidamente, mostrando sus colmillos.
Di una sonrisa agradecida y volví a escuchar.
—…Kim me ha dicho de tu amistad con…bueno…
—Ya los conoces…n-no se porque debería preocuparse —susurro Chrona.
Se refería a Black y a mí.
—Sabes bien que es peligroso para nosotras tener amigos externos. Pones en peligro al todo el clan ¡Nuestra existencia!
—Ellos no harán nada malo.
— ¡No puedes confiar en los mortales, Chrona! —rugió. Sentí un maullido que hizo que me confundiera hasta luego el chitón de Chrona.
Debía de ser Luce, el gato de Chrona.
— ¡Los mortales mienten, traicionan, dañan!
—Nosotras…
— ¡No Chrona! —le cortó Medusa. Escuché unos pasos y como algo se quebrara. Luego una queja por parte de Luce, me lo imaginaba tratando de rasguñar las piernas de Medusa.
—L-lo siento —lloriqueó.
— ¡Eres una mala niña, Chrona! ¡Eres una mala hija!
—…Lo siento —volvió a lloriquear.
Tuve que apretar los puños para no saltar de una vez y patear el trasero de Medusa.
— ¡Te ordeno que dejes a tus amigos! —grito.
Chrona gimió.
—Pero…ellos…ellos.
— ¡Te alejas de ellos o yo misma me encargaré de que no vuelvan a verte! ¡Los mataré, Chrona!...Y créeme que lo haré…
Chrona se quedo callada y Medusa dio una risilla perversa.
—Nosotras no tenemos amigos, nos vuelven débiles, no los necesitas, tú puedes ser fuerte por tu cuenta —ronroneó y volví a escuchar el siseó de la serpiente.
—Medusa, las demás esperan…
—Así…verdad, Eruka. Vamos —respondió y escuché como iba hacia el mismo lugar que Kim.
Los pasos de Eruka le siguieron pero Chrona se quedo parada, sin moverse y apenas escuchaba que estaba respirando.
— ¡Chrona! Deja de llorar y vamos —gruño Medusa.
Chrona sin decir nada, siguió a su madre y a Eruka. En ese momento me permití mirar y vi que Chrona estaba con una polera de tirantes y en su hombro pude ver el mismo pentagrama de Kim.
Ahora no había duda de que si eran brujas. Mi mejor amiga era una bruja.
Todo apuntaba a eso, el pentagrama, los animales, lo de los clanes…
Aun así no quería creérmelo.
Vi como las tres desaparecían por la puerta que daba al sótano y el silencio volvía a reinar el lugar. Me quede sentada un momento, atenta a si escuchaba a alguien más. Cuando ya estaba convencida de que no vendría nadie me levante rápidamente pero en silencio.
—Maka, ¿Qué ocurre? —preguntó Soul.
Lo miré asustada, se me había olvidado que estaba ahí.
Le tiré para que se levantara más rápido.
—Tenemos que salir de aquí, ahora —murmuré asustada y tirándolo para que caminara por el pasillo hacía la cocina, donde podíamos salir. No quería hacer ruido pero estaba tan aterrada y como guiaba a Soul era más trabajo ser sigilosa.
— ¿Qué?
—Rápido —no quería arriesgarme a que salieran todas las brujas.
—Explicame
— ¿No escuchaste? —pregunté nerviosa mientras entrabamos a la cocina y veía nuestra salida, la puerta seguía tirada en el suelo.
— ¿Qué cosa?
—Pero… —ah claro, Soul es un vampiro, magia de bruja debe ser.
Salimos de la casa y entonces sin soltar la mano de Soul comencé a correr a la muralla que daba a mi casa. Soul no protesto, ni hizo más preguntas, pero sentía que se moría por preguntar. Me hubiera caído dos veces si Soul no me hubiera aferrado.
Cuando llegamos al muro deje que Soul me alzará y saltara la muralla.
Llegamos al patio de mi casa y me sentí un poco más segura, pero no del todo. Tomé de nuevo la mano de Soul y lo llevé fuera de la ventana de mi habitación. Al ver que estábamos a salvo y no había nadie –estaba exactamente igual que cuando escape- entré, con esfuerzo.
Voltee a mirar a Soul, quien seguía en el patio.
—Entra —dije.
Sin rechistar en un segundo lo tenía frente a mí. Todavía no me acostumbraba a lo rápido que era.
Cerré la ventana y vi si el pestillo de la puerta seguía puesto. Cuando vi que si, me sentí complemente segura.
Cansada y con el corazón a mil me senté en la orilla de la cama.
Soul seguía parado al lado de la ventana pero camino despacio y se sentó junto a mí.
—…Maka…explícame —susurro, tomando mi mano que descansaba en mis piernas — ¿Qué paso allá?
—Brujas, Soul —respondí con dificultad. Sentía la garganta seca —.Ahí habían brujas, las escuché, las vi, tenían una reunión de clan, no se para qué.
Soul me miró confundido.
— ¿Brujas? Un momento —me miro —No debieran haber brujas…las cazaron a todas…
—Al parecer no a todas —gruñí desesperada —Soul, yo las vi, tenían los pentagramas en el brazo y tú no las escuchaste ¿Qué mas pruebas quieres? Tenían animales…
— ¿Animales? —pregunto confundido.
Resoplé, desesperada. Claro, siendo él vampiro no tenía idea de brujas pero a mi, se preocuparon de enseñarme de todo para el futuro.
Nuevamente mi mirada se desvió al rincón que se encontraba vació de mi habitación. Rápidamente, volví la vista a Soul.
—Las brujas tienen animales, ya sabes, con sus creencias —respondí.
—Ya, pero según tú no podía escucharlas…
—No lo hacías —asentí — ¿Acaso escuchaste algo?
—No, pero…
—Es magia de brujas, Soul. Ellas tienen un embrujo para que los vampiros no sientan su esencia, y no puedan escucharlas, tampoco los mortales. Eso las mantiene ocultas en la ciudad, y pueden ir dando vueltas por dónde quieran sin importar nada…
— ¿Mortales? — me cortó de nuevo y yo asentí.
—Si…
—Entonces… ¿Cómo es que tu las escuchaste? —inquirió mientras me miraba directamente a los ojos.
El nerviosismo se apoderó de mí al comprender el sentido de su pregunta.
—Ah…
—Dijiste que los mortales, los humanos comunes y corrientes tampoco las escuchan…—murmuró.
Tragué saliva, sabiendo a que conclusión llegaría.
Me miró, asombrada y yo en sus ojos vi un destello de furia o más bien de traición.
—No eres humana, Maka…
¿Les gusto?
Ahora en este capitulo me partí el cerebro para ver como traérselos. Así que ojala les haya gustado y lo disfruten como yo al escribirlo. ¡Recuerden que los rws ayudan al nacimiento de un hipocampo místico! Y a mi no me engañas, yo se que también quieres uno. Quería darles de aviso -si, hoy vengo con muchos avisos- que estoy trabajando en un nuevo fic ¡Yey! Y eso, si, ese era mi anuncio ¿Decepcionados?.
Muchas gracias por leer. Os quiero (=
Nitta se despide.
