Disclaimer: Esta historia no me pertenece. La historia, así como Hikari, Ban, y los hermanos de ambos, son de TouchofPixieDust y los personajes son de Rumiko Takahashi, yo únicamente traduzco.

Torturando a un hanyou

O

La venganza de una hija

—¡Papi! ¡NO!

Inuyasha gruñó ronca y mortíferamente.

—Quiero que salgas de aquí. Ahora mismo.

A Hikari le tembló el labio inferior, sus ojos tomentosos se llenaron de lágrimas. Las lágrimas bajaron por sus mejillas… algo que rara vez ocurría.

—Papi…

—Las lágrimas no van a funcionar… esta vez no.

Hikari estalló en sollozos mientras su padre señalaba hacia la puerta de la cabaña familiar.

—Si no sales de mi vista dentro de cinco segundos, no dudaré en hacerte pedazos —prometió mientras hacía crujir sus nudillos amenazadoramente—. Y no vuelvas.

Tras una mirada de súplica a su madre, Hikari salió corriendo de la cabaña.

—Inuyasha…

—No, Kagome. —Le dio la espalda a la puerta—. Así debe ser.

Yoshio salió corriendo detrás de su hermana, ni Inuyasha ni Kagome lo detuvieron. El joven hanyou no tuvo que ir muy lejos antes de encontrarse con su hermana mayor, que estaba temblando de ira. La había visto enfadada anteriormente, había visto sus rabietas y la había visto enfrentarse a demonios que la doblaban en tamaño y acabar con ellos. Pero nunca la había visto así.

—Se la voy a devolver por esto —juró Hikari mientras cerraba la mano en puño y fijaba la mirada en el bosque—. Se arrepentirá de cada palabra. —Luego se giró hacia su hermano pequeño a la velocidad del rayo, con ojos resplandecientes—. Y TÚ, hermanito, vas a ayudarme.

—¿Yo? —chilló.

Con un asentimiento, Hikari corrió hacia el bosque.

—¿Es seguro salir?

—Sí.

Shippo volvió a convertirse en kitsune tras ocultarse como una seta venenosa grande durante la corta conversación. Sería el primero en admitir que era un movimiento ligeramente cobarde.

—¿Vas a ayudarla?

Yoshio lo pensó un momento. Luego asintió solemnemente. Luego sonrió dulcemente.

—Y TÚ, hermano mayor, vas a ayudarme… a ayudarla.

Shippo se rio y se cruzó de brazos.

—¡Nadie tiene que PREGUNTÁRMELO dos veces!

—No me puedo creer que papá haya hecho que Ban abandonase la casa…

—Sí, bueno, ¡yo no me puedo creer que fueran lo bastante tontos como para besarse DENTRO DE LA CASA!

Yoshio le sonrió a Shippo.

—Dije «que Ban abandonase»… ¿lo pillas? Abandonar.

Shippo le revolvió el pelo a su hermano pequeño y le sonrió en respuesta.

—Lo entiendo, niño. —Tras un gran suspiro, puso las manos en las caderas—. Venga, niño, empecemos a planear la venganza.

—¿No deberíamos esperar a Kari?

—Nah, estará un rato por ahí con Ban. Probablemente intentando consolarle después de que Inuyasha le haya gritado así. O le pegará por no haberse defendido ante papá. Además… ¿quién crees que le enseñó todos sus trucos?


Nota de la autora: En las «Historias de Hikari» habrá saltos con su edad. Os presento a Hikari de adolescente.