Hola! acá les vengo a traer el cuarot capítulo de mi fic que es más largo que el anterior. Espero que les guste!
Disclaimer: Los personajes de Naruto, de Avatar y de Dragon Ball no me pertenecen.
Aclaraciones del fic:
-Hablando, situaciones u objetos llamativos
-Pensando, frases del pasado de cada personaje
Capítulo 4 : Agua Control parte 1 : El Avatar Roku
-¿Qué te sucede Aang-sensei? No has hablado mucho en estos días... -Naruto estaba preocupado por su amigo. Habían pasado cinco días desde que abandonaron la aldea de Kyoshi. El Avatar no conversó con ellos en aquel tiempo, solo pronunciaba ciertas palabras si era necesario y aquello incomodaba a sus amigos. Solamente hablaba con Appa, le tenía mucha más confianza aunque cuando volaban, como en ese momento no le dirigía la palabra a nadie.
Cuando le preguntaban que le sucedía simplemente respondía: "No es nada, solo quiero estar solo". Incluso cuando entrenaban Aire Control Aang se limitaba a mostrarle de mala gana alguna técnica para que Naruto se entretuviera. El rubio se sentía mal por su amigo y, esta vez, quiso averiguar que le ocurría.
-Yo sé lo que le pasa. Su problema tiene nombre y es "Suki" -dijo Sokka con una sonrisa burlona. Tanto Katara como Naruto lo sospechaban pero no creyeron que aquello fuera la causa de su silencio. El Avatar no lo negó, simplemente dirigió su mirada hacia las nubes.
-Estoy preocupado por ella. Fui un idiota al haberme ido... -susurró con preocupación.
El rostro de Suki se materializaba en sus sueños y le impedía dormir. Generalmente, aquellos dulces sueños se transformaban en pesadillas en las cuales la escena de Zuko quemando a la guerrera se repetía una y otra vez.
-Eso es amor, estás enamorado de Suki... -resolvió Katara con una sonrisa. Para ella el Avatar era un buen chico con un gran corazón.
-No te preocupes Aang-sensei, estoy seguro que están bien. Tú mismo observaste como Zuko nos perseguía -el chico calvo asintió más aliviado. Naruto le colocó una mano en el hombro y le sonrió- Sé lo que te animará, creo que es hora que probemos algo de Fuego Control -comentó el rubio, el Avatar sonrió emocionado- también podrías aprender Agua Control, ¿no crees Katara? -le preguntó. La chica asintió contenta de volver a ver al mismo Aang de siempre.
El líder de la aldea se despertó en la madrugada. No podía conciliar de manera profunda el sueño desde que el Avatar hubiera expulsado a Hei Bai quien hacía destrozos en su villa. Aquello no era porque tenía miedo de que volviera a atacar, no, era debido a que el muchacho había recibido ayuda de un chico rubio que lo acompaña. Ambos habían viajado al mundo de los espíritus para convencer al "Espíritu Blanco y Negro" que detuviera su ataque. Lo más increíble es que ambos eran Maestros Aire y el rubio resultó ser el discípulo del Avatar.
Se levantó de su cama, le dolía la cabeza y quería tomar algo de aire fresco. Se dirigió con una bata hacia la puerta de entrada y la abrió tratando de encontrar algo de paz y algún lugar para poder pensar.
-¿Problemas para dormir? -preguntó Zuko empujando al líder adentro de su casa. El hombre cayó sentado frente a la entrada- ¿haz visto al Avatar por aquí? -volvió a preguntar impaciente. Su tío y Sasuke esperaban fuera de la casa, el chico estaba con ambos brazos cruzados a un costado de la puerta y Iroh permanecía montado en su rinoceronte.
-¿No crees que deberías ayudarlo? -le preguntó el general. Sasuke emitió un gruñido en señal de respuesta que Iroh interpretó como un "Deja de fastidiar"- está bien, está bien. -se respondió a sí mismo con una sonrisa. El chico permaneció en aquella posición hasta que el príncipe salió de la habitación.
-¡El Avatar se dirige a la isla Media Luna! ¡Vamos tío, Sasuke! -exclamó y ambos chicos se montaron en sus animales.
-Este será un buen lugar para entrenar. ¡Sokka prepara todo para que acampemos aquí! -exclamó Naruto. El chico gruñó molesto de que sus tres amigos entrenaran y él tendría que hacer todo- Bien, ¿que quieres hacer primero? ¿Entrenarás Fuego Control o Agua Control? -preguntó curioso. Aang se volvió a ver a Katara y ella asintió.
-Creo que lo mejor sería intentar hacer un poco de Agua Control, aún no me siento listo para el Fuego... -Naruto asintió comprendiendo el temor del Avatar.
-"Naruto-kun, deberías intentar aprender de Katara-chan, puede que te lleves una sorpresa" -aquella voz interior lo transportó al hogar del kyubi. El biju se encontraba leyendo un libro.
-"Kurama-san, hace días que no escuchaba tu voz" -le dijo Naruto mientras el biju apartaba su mirada del libro y se volvía hacia el.
-"No quería incomodarte, es mejor que te deje hacer buenas amistades con ellos. Es crucial que esto suceda ¿entiendes?" -preguntó con una curiosa mirada. El rubio asintió.
-"Hai y respecto a lo del Agua Control no creo que pueda aprenderlo, no soy un Avatar" -el kyubi lanzó un "Hum" pero sin enfado, más bien como si se hubiera reído.
-"Exacto, pero ser el primogénito del Rikudo Sennin tiene sus ventajas, y más en esta dimensión" -Naruto lo observó curioso, no entendía bien a que se refería con aquello. Kurama regresó la mirada hacia su libro- "Será mejor que vuelvas, no querrás llamar la atención" -el rubio asintió. Pero antes de irse quiso sacarse una inquietud.
-"Etto, ¿Kurama-san?" -le llamó la atención causando que el chico pelirojo lo mirara de nuevo- "¿No sería tiempo de que te presente a mis amigos?" -preguntó al biju. El muchacho con nueve colas negó con la cabeza.
-"Debes ganarte su confianza, quien sabe lo que pasaría si me presentas ante ellos en este momento..." -resolvió y Naruto regresó a donde se encontraban sus compañeros.
-¡Oye Naruto! -exclamó Katara causando que el rubio negara con la cabeza para volver en sí.
-¿Qué sucede? -preguntó nervioso. La chica suspiró.
-Te decía si querías venir a entrenar con nosotros. Puedes controlar dos elementos, es probable que puedas controlar también el Agua Control -dijo la muchacha. Naruto pensó en las palabras de Kurama mientras aceptaba ir con ellos.
-¡Es grandioso Katara! -exclamó Aang mientras él y Naruto le echaban una mirada al pergamino.
-¿Verdad que sí? Es uno de los dos únicos legados de mi madre... -dijo con tristeza. Los dos chicos se miraron preocupados y Naruto le asintió.
-No estés triste Katara-chan, aunque no la conocí creo que donde debe estar ahora es un mejor lugar -resolvió el rubio, la chica le sonrió con tristeza.
-¡Son técnicas muy avanzadas! -exclamó Naruto cambiando de tema y volviendo su vista al pergamino. Aang asintió emocionado.
-Bien, creo que antes de aprender alguna de estas técnicas será mejor que te enseñe lo básico Aang-kun -el Avatar volvió a asentir convencido de que aquello era lo más adecuado- tú también puedes probar Naruto-kun -dijo volviendo su mirada hacia el rubio. El chico estaba de acuerdo con ella.
Se acercaron hacia un lago con una pequeña cascada que se encontraba cerca del campamento. Katara se colocó enfrente de sus alumnos mientras ambos se sentaban en el suelo. La chica carraspeó un poco y luego comenzó a explicar la técnica que intentarían.
-Hoy les enseñaré la "Manipulación de Agua" que implica controlar cierta cantidad de agua y cambiar su forma. Puedes controlar desde pequeñas gotas hasta una enorme ola, es lo más básico del Agua Control -concluyó mientras sus amigos la miraban sorprendidos- ahora controlaré algo de agua y luego la devolveré al lago. Quiero que lo intenten... -dijo mientras se acercaba a la orilla del lago.
Permaneció inmóvil unos momentos mientras se concentraba. Luego, mediante unos movimientos de sus manos, un poco de agua fue extraída del lago y ella la hizo circular por sus brazos. Luego de unos minutos, y de la mirada asombrada de Aang y Naruto la depositó de la misma manera en su origen. Aang lanzó un suave silbido, estaba impresionado por la técnica.
Naruto simplemente se puso de pie antes que Katara pudiera decirle algo y se acercó a la orilla. Repitió los movimientos de la chica pero el agua se elevó un poco y luego volvió a caer al lago.
-¿Nani? ¿También puedes controlar el Agua? -preguntó Katara sorprendida- estoy impresionada, aunque no eres un Avatar puedes convertirte en un Maestro Agua si te esfuerzas -dijo mientras Naruto sonreía- sé que es difícil al principio, pero luego si entrenas lo suficiente puedes...
-¡Mira Katara! ¡Lo hice! -exclamó con emoción Aang, la chica se volvió a observarlo más sorprendida que antes- ¿qué otra cosa aprenderemos?
-Es increíble Aang, te convertirás en un Maestro Agua muy pronto -le dijo Katara- la técnica que te enseñaré ahora es más difícil, se trata de crear una gran ola y mantenerla unos momentos -comentó mientras alzaba sus manos y del lago se elevaba una gran cantidad de agua. Aang aplaudió mientras Naruto continuaba intentando la primera técnica. Aquello no era nada comparado con el Aire Control.
-¿Así? -preguntó mientras una enorme ola se alzaba del lago y se abalanzaba contra Naruto quien, en ese momento, había conseguido formar una esfera de agua y le costaba muchísimo mantenerla. La técnica del Avatar cayó sobre el rubio y deshizo su técnica. Cuando se pudo poner de pie su túnica de Maestro Aire estaba empapada y se volvió furioso hacia el joven calvo. El chico se rascaba la cabeza en señal de disculpa mientras Katara se reía.
-"No puedo creer que la dominara en un instante, a mi me llevó semanas lograrlo" -susurró con celos.
-¿Qué haremos ahora Katara-sensei? -preguntó haciendo una reverencia mientras ella lo miraba arrepentida.
Se volvió a ver a Naruto pero el rubio solo continuaba intentándolo.
-¡Kuso! ¿por qué es tan difícil? -se preguntaba enfadado. Cuando aprendió Aire Control de Aang mejoraba en cuestión de minutos, pero ahora había pasado más de media hora y no conseguía ningún avance.
-Bueno Aang, creo que deberíamos volver, esta anocheciendo. Continuaremos este entrenamiento después -concluyó Katara mientras Aang asentía convencido y Naruto seguía intentando dominar la técnica.
-Hai, ¿vienes Naruto? -preguntó observando el gran esfuerzo que realizaba el rubio.
-En cuanto termine, ustedes pueden ir... -concluyó mientras ambos amigos volvían al campamento en busca de Sokka quien preparaba la fogata.
-Esto es imposible, me rindo... -dijo Naruto mientras se tendía en el suelo. Llevaba entrenando toda la noche, el amanecer estaba cerca.
-Es raro escuchar eso de ti muchacho -comentó Kurama mientras aparecía a su lado. El rubio se volvió asustado.
-¡Kurama-san! ¿cómo pudiste llegar? -preguntó curioso de la forma en que se había materializado el biju. Kurama rió largamente.
-Ya deberías saber que puedo salir de tu cuerpo cuando lo desee, aunque no por mucho sino podría morir... -resolvió mientras Naruto asentía confundido- en fin, he venido hasta aquí para ayudarte con tu entrenamiento.
-¿Con mi entrenamiento? -preguntó repitiendo las últimas palabras. El pelirojo asintió.
-Así es, he visto que tienes problemas con el Agua Control.
-¿Cómo lo sabes? -volvió a preguntar.
-Soy el Kyubi, puedo ver todo lo que haces -comentó aburrido de la ignorancia del rubio. El mismo se llevó la mano al mentón mientras asentía- ¿te haz preguntado por qué te es más difícil controlar el Agua que el Aire o incluso que el Fuego? -preguntó conociendo la respuesta.
-H-hai -contestó sorprendido de que Kurama supiese exactamente lo que pensaba.
-Eso es porque tu elemento natural, es decir, con el que tienes la mayor afinidad es el Fuego. Cada elemento tiene su opuesto y, en tu caso, ese sería el Agua -concluyó con la explicación dejando a Naruto un poco confundido mientras analizaba la información y trataba de entenderla mejor. Luego de un rato le respondió.
-De acuerdo, entonces ¿me ayudarás a dominar el Agua Control y convertirme en un Maestro Agua? -preguntó ansioso. Kurama asintió con una sonrisa.
-¡Vamos Appa no nos queda mucho tiempo! -exclamó Aang mientras el bisonte volaba aun más rápido que antes.
-¿Todavía duerme? -preguntó Sokka a su hermana. La chica se volvió a mirar al rubio y luego le asintió a su hermano.
-Ha entrenado durante toda la noche, es natural que esté exhausto... -concluyó con una mirada de reprimenda a Sokka. El chico se volvió para no verla a los ojos y permaneció en silencio y con ambos brazos cruzados sobre su pecho. "Se ve tan calmado cuando duerme" -pensó la Maestra Agua con una sonrisa. La ropa de Naruto aun no secaba del todo y parecía que tiritaba de frío. Buscó una manta y lo tapó con ella.
-Katara-chan no más agua estoy tan lleno, bueno tal vez un poco más... -expresaba en sueños el muchacho. La chica se sonrojó, estaba soñando con ella.
-Ahora navegamos en las aguas de la Nación del Fuego -comentó Iroh- ¡De todas las tonterías que haz hecho en 16 años príncipe Zuko esta sin duda es la peor! -exclamó preocupado. Sasuke quien se encontraba con ellos sólo soltó un "hum" de complicidad.
-No tengo otra opción tío -resolvió el muchacho.
-¿Acaso haz olvidado que el Señor del Fuego te desterró? -preguntó con algo de ira- podrían atraparte -concluyó mostrando una vez más su evidente preocupación.
-Tanto yo como Sasuke estamos tras el Avatar, mi padre comprenderá por qué regreso a casa... -dijo convencido de que así sería. Sasuke suspiró molesto por aquella discusión, el tiempo se agotaba.
-Lo estas sobrestimando, mi hermano no es del tipo comprensivo. ¿Qué dirá si te ve llegar con alguien desconocido para la Nación del Fuego? -preguntó refiriéndose al Uchiha. Zuko se dió media vuelta para contemplar por el catalejo, una figura se encontraba surcando los cielos.
-¡El Avatar! ¡A toda máquina! -exclamó mientras perseguían al grupo.
-¡Aang nos persiguen! -dijo Katara mientras Aang trataba de voltear para poder divisar el peligro. No pudo hacerlo ya que si lo hacía soltaría las riendas de Appa.
-¡Es cierto y viene muy rápido! -exclamó asustado Sokka.
-¡Despierten a Naruto! ¡Debemos proteger a Appa! -ordenó Aang mientras Katara sacudía con fuerza al rubio.
-¿Qué sucede? -preguntó Naruto despertando de su sueño- ¿Katara-chan? -preguntó sorprendido de lo cerca que se encontraba la chica.
-¡Hay problemas! -exclamó confundiendo al rubio.
La catapulta se elevó del compartimiento de carga inferior hacia la cubierta. La compuerta se cerró mientras los soldados cargaban una esfera recubierta con combustible. El olor que desprendía era nauseabundo.
-Por favor príncipe Zuko ¿no podrías dispararle algo que no huela tan mal? -preguntó abanicando su rostro. Trataba de disipar el olor.
-¡Sasuke enciendela! -exclamó ignorando la petición de su tío. El Uchiha respiró profundamente un instante y luego, de su puño, se vio despedida una gran llamarada de fuego que causó que se incendiara la esfera.
-¡Blanco listo! -dijo Sasuke con indiferencia mientras levantaba su puño, lo mantuvo en alto unos momentos y luego lo descendió al tiempo que gritaba que dispararan.
-¡Una bola de fuego! -gritó Katara advirtiendo al Avatar.
-¡Ya la vi! -dijo mientras desviaba su bisonte para esquivar la esfera. Naruto permaneció inmóvil mientras se aferraba a la montura de Appa para no caerse.
-¡Tenemos que alejarnos de ese humo antes de que lance una bola apestosa! -exclamó Katara mientras él y Sokka se tapaban la nariz. Naruto desviaba un poco el olor con su Aire Control.
-¿No puedes hacer que Appa valla más rápido? -preguntó respirando aliviado ya que el olor fue disipado por el rubio.
-Hai, pero tenemos otro problema... -resolvió Aang haciendo que sus amigos miraran al frente.
-¿Un bloqueo? -preguntó Zuko sorprendido.
Allí, en la distancia el camino era bloqueado por numerosos barcos de la Nación del Fuego. Todos ellos mantenían sus catapultas en alto mientras se preparaban para disparar al Avatar y a sus amigos.
-"Esta misión se torna cada vez más difícil" -pensaba Sasuke mientras observaba la nueva amenaza.
-Aun seguimos en aguas del Reino Tierra, si regresas no podrán arrestarte -concluyó Iroh tratando de convencer a su sobrino.
-Si vamos hacia el norte pasaremos entre los barcos de la Nación del Fuego y esquivaremos el bloqueo, no hay otra opción... -resolvió Aang mientras sus amigos, incluido Naruto, lo miraban asustados.
-¡Es muy peligroso! -exclamó Sokka.
-¡No hay tiempo! -dijo su hermana mientras el muchacho asentía.
-Romperemos el bloqueo, lo haremos juntos Aang-sensei -dijo Naruto mientras Aang sonreía.
-¡Appa yip-yip! -exclamó y condujo al bisonte en dirección a los barcos.
-¡No darán la vuelta! -dijo Zuko sorprendido ante la determinación del Avatar.
-Vamos príncipe Zuko, si la Nación del Fuego te captura yo no podré ayudarte... -resolvió su tío. El muchacho suspiró dudando de sí mismo- No sigas al avatar -el desterrado asintió convencido del peligro.
-¡No! ¡Esta oportunidad es muy grande como para desperdiciarla! ¡Vamos Zuko podemos hacerlo! -exclamó Sasuke interviniendo. El muchacho asintió con renovada confianza en sí mismo y en su nuevo y único amigo.
-Lo siento tío... -susurró Zuko- ¡Hacia el bloqueo! -exclamó mientras el Uchiha sonreía con malicia.
-El Avatar -dijo mirando por su catalejo al bisonte. Lo desvió hacia el barco que se aproximaba- y el príncipe exiliado. Al parecer hoy es mi día de suerte -dijo guardando su catalejo.
-Comandante Zhao, ¿qué piensa hacer? -preguntó uno de sus soldados esperando órdenes.
-Dispararle al bisonte capitán -ordenó el hombre.
-Pero hay una nave de nuestra nación señor, es peligroso -dijo desafiando la última orden.
-Como sea, pertenece a un traidor -resolvió mientras el capitán hacia una reverencia- ¡Enciendan! ¡Fuego! -en un instante múltiples esferas se dirigían hacia el Avatar y a sus amigos.
Appa esquivaba por muy poco los ataques provenientes del bloqueo. Naruto supo que debía hacer algo para proteger al bisonte y comenzó a emplear Aire Control para destruir las rocas. Sus ataques poseían gran fuerza y precisión por lo que pronto pudieron atravesar el bloqueo con muchas dificultades.
-¿Appa estás bien? -preguntó Aang preocupado, el bisonte gruñó con fuerza para demostrarle su bienestar- ¡Lo hicimos Naruto! -exclamó el Avatar mientras ambos chocaban sus manos en saludo.
-Entramos a la Nación del Fuego, no puedo creerlo... -susurró Sokka mientras el corazón le latía con fuerza.
Volvieron sus rostros hacia atrás, la nave de Zuko atravesaba el bloqueo. Notaron que una gran esfera había impactado la popa del barco y esta estaba en llamas. Rieron con malicia ante la escena mientras la isla no tardaba en acercarse.
-¿Adónde cree usted que se dirija el Avatar señor? -preguntó el capitán. El comandante Zhao observaba el bisonte desaparecer en el horizonte.
-No estoy seguro, pero creo que el príncipe Zuko lo sabrá -comentó mientras un grupo de soldados se acercaba al comandante.
-Los soldados están listos para arrestarlo señor -dijo el capitán causando que Zhao se volviera para verlos.
-¡Espera! Detente y déjalos pasar... -ordenó elevando su mano para que se detuvieran.
-¿Señor? -preguntó confundido el capitán- como ordene
Los barcos se detuvieron, provocando que una pequeña abertura quedara abierta y que el buque de Zuko pasara por ella. Un instante sus rostros se encontraron, ambos se miraron con ira. De repente, el acompañante del príncipe le llamó la atención mientras se alejaban de allí.
-¿Quién era ese chico? -preguntó.
El atardecer era próximo cuando divisaron la isla Media Luna. No por nada era llamada así, su forma era como su nombre lo indicaba y, en el centro, se alzaba un imponente volcán que parecía activo pero no por eso peligroso.
-¡Allí está! -exclamó Naruto y todos se detuvieron a contemplar el lugar.
Descendieron a un kilómetro del templo, Appa se recostó boca arriba en el suelo una vez que todos bajaron de su espalda.
-¡Lo hiciste amigo! ¡eres muy veloz! -exclamó acariciando su cabeza.
-Debemos irnos, no hay mucho tiempo -dijo Naruto mientras se alejaba de allí. Los tres se miraron sorprendidos, aunque ese apuro era natural en él lo encontraron algo raro pero no le dieron importancia.
El templo era imponente, Naruto se detuvo a contemplar la entrada mientras esperaba a sus amigos que se encontraban a unos pocos metros detrás de él.
-No veo ningún guardia... -comentó Sokka desilusionado de no poder pelear.
-Vamos -susurró Aang mientras era seguido por sus amigos y Momo quien los acompañaba.
Estaban en el centro del lugar, varios corredores los rodeaban mientras caminaban sigilosamente tratando de adivinar por donde ir.
-¡Espera, me pareció escuchar algo! -dijo Sokka mientras se daban vuelta. Allí estaban varios ancianos vestidos con ropa de los antiguos sabios del Fuego que Aang reconoció rápidamente.
-Somos los Sabios del Fuego, guardianes del templo del Avatar -dijo el que parecía el líder y encabezaba a todos.
-Bien, yo soy el Avatar -dijo Aang acercándose a ellos.
-Lo sabemos -concluyó el sabio mientras lo atacaba con Fuego Control. Naruto reaccionó rápidamente y creó una corriente de aire que disipó los ataques.
-¿Un Maestro Aire? -preguntó sorprendido el sabio. Naruto que estaba junto a Aang se dio media vuelta.
-Nos encargaremos ¡Corran! -exclamó y sus amigos atravesaron, junto con Momo, el corredor más cercano. En un instante Aang y Naruto habían creado una ráfaga poderosa que lanzó a los sabios por el corredor opuesto. Luego siguieron a sus amigos.
-¡Si el Avatar se contacta con el Roku, no se imaginan lo poderoso que será el muchacho! ¡Debemos encontrarlo! -exclamó preocupado.
Corrieron por el pasillo, el lugar parecía un laberinto. De repente se encontraron con Aang y Naruto quienes le indicaron que aquel no era el camino y tomaron una de las desviaciones. Un sabio se les atravesó causando que se dieran media vuelta.
-¡Regresen! -exclamó persiguiéndolos por el corredor. Atravesaron varios pasillos con la esperanza de perderlo pero llegaron a uno sin salida. El mismo anciano se detuvo frente a ellos- yo soy Shyu un amigo, no quiero pelear -resolvió el sabio.
-¡Los Maestros Fuego no son amigos! -exclamó Sokka- A excepción de ti Naruto -dijo tratando de que el rubio no se hubiera molestado.
-No te preocupes Sokka -concluyó aliviando al muchacho.
Tomaron posiciones de pelea mientras el sabio se acercaba lentamente a ellos. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de Aang se arrodilló frente a él.
-Se por qué estás aquí Avatar Aang, quieres hablar con el Avatar Roku -comentó el sabio mientras el muchacho asentía sorprendido- puedo llevarte con él -dijo mientras aplicaba Fuego Control a una lámpara cercana causando que un pasaje se abriera. Gritos se aproximaban hacia ellos- ¡Por aquí rápido, no hay mucho tiempo! -exclamó el sabio mientras los chicos se metían al pasaje.
Le contó la historia del templo mientras caminaban por la cueva y como el Avatar Roku formó aquellas cavernas con magma. Su abuelo lo había conocido y había cuidado aquel templo antes que él y que su padre.
-¿Cómo supo que vendría hasta aquí? -preguntó Aang con curiosidad.
-El Comandante Zhao informó a la Nación del Fuego de tu regreso, los sabios supusimos que tratarías de hablar con el Avatar Roku -concluyó mientras subían unas largas escaleras- ahora entraremos en el santuario de Roku, debes esperar a que la luz llegue a sus ojos y podrás hablar con él -le informó mientras entraban al nuevo lugar y lo contemplaban asombrados.
Habían varias columnas que sostenían la habitación y se encontraban recubiertas por figuras de dragones. Una única ventana iluminaba el lugar y una gran puerta los separaba del santuario. La misma tenía tres orificios que representaban dragones y una gran llama amarilla recubría la zona más alta de la puerta.
-¡No! -exclamó Shyu.
-¿Qué sucede? -preguntó Aang seguido de Naruto y los demás.
-Las puertas están cerradas, solo se pueden abrir con Fuego Control.
-¿No puedes hacerlo tú? -preguntó Katara. El hombre negó con la cabeza.
-Solo un Avatar pleno puede, de no ser así sólo los sabios abrirán la puerta usando cinco bolas de fuego simultáneamente -concluyó Shyu con la cabeza gacha.
-Cinco bolas de fuego o tres Maestros Fuego -dijo Naruto mientras era observado por todos.
-¿Tres Maestros? -preguntó Aang confundido- Yo aún no domino el fuego -resolvió mientras Naruto le colocaba una mano en su hombro y le sonreía.
-Es hora de que te enseñe -dijo el rubio sabiendo que no les quedaba mucho tiempo. El Avatar asintió preocupado- Bien, será rápido, el Fuego Control se basa en la respiración. Debes respirar profundamente antes de intentarlo y luego canalizar esa energía en la zona que quieres que libere la llamarada -Aang asintió comprendiendo la rápida explicación del muchacho- te haré una demostración -dijo mientras todos se apartaban de él. Una vez más respiró profundamente y luego golpeó el aire con su puño y una abundante llamarada emergió de él.
-¿Cómo es posible que domines el Aire y el Fuego? -preguntó sorprendido el sabio. Naruto rió rascándose la cabeza.
-No sólo puedo con ambos, sino también con el Agua aunque ese elemento está en otro nivel -concluyó mientras Sokka y Katara hacían señas para que se apurara- Ahora lo intentaremos los tres al mismo tiempo, Shyu quiero que uses ambas manos como lo haré yo. Aang-sensei tu puedes usar solo una mano. No tenemos mucho tiempo -concluyó mientras el sabio y Aang asentían y se colocaban enfrente de la puerta.
Los tres respiraron y a la cuenta de tres expulsaron de sus puños abundantes llamaradas que ingresaron por los cinco orificios. Para sorpresa de todos y de Aang el mecanismo hizo girar a los dragones de la puerta y la misma se abrió luego de unos segundos.
-¡Lo hice! -exclamó Aang sonriente bajo la sorpresiva mirada de Sokka y Katara. Momo lamía su pata derecha sin prestarle atención a aquello.
-¡Adentro ahora! -gritó Shyu mientras ambos Maestros Aire se miraban y asentían.
-¡Vamos Naruto! -la puerta se cerró de inmediato cuando ambos ingresaron mientras un brillo azul cegaba a Sokka, Katara, Shyu e incluso a Momo.
-Hola Aang, Naruto -saludó el Avatar Roku a los dos muchachos mientras ambos hacían una reverencia.
-¿Conoces a Naruto? -preguntó el nuevo Avatar a su predecesor. El hombre asintió con una sonrisa.
-Así es, hemos hablado durante su estadía en el templo del Aire del Sur -resolvió Roku, aquella duda fue disipada de la mente de Aang.
-Ya veo... -susurró el muchacho arrepintiéndose de haber dudado de él.
-Los he traído hasta aquí para decirles varias cosas -comentó el hombre- hace 100 años el Señor del Fuego Sozin destruyó a los nómadas Aire causando una guerra con las demás naciones. Su objetivo era el Avatar, eras tú Aang -dijo Roku causando que Aang se sintiera culpable por haber abandonado a su gente. Naruto lo observó con tristeza, ambos habían perdido a sus seres queridos- todo eso lo pudo lograr gracias a un cometa que aumenta los poderes de los Maestros Fuego. Este fenómeno ocurre cada 100 años y justamente pasará este verano, deben derrotar al Señor del Fuego antes de que llegue.
-¿Debemos? -preguntó Naruto confundido. Roku asintió.
-Esa es otra de las cosas que quería decirles, por alguna extraña razón no hay solo un Avatar en este mundo sino dos, tú eres el segundo Avatar Naruto -dijo preocupado. El corazón de Naruto latió con fuerza al escuchar aquellas palabras, a eso era lo que se refería Kurama con "ser el primogénito del Rikudo Sennin tiene sus ventajas". Aang se volvió a mirar al rubio sorprendido "¿Dos Avatares? Así que es por eso que Naruto puede controlar tres elementos, me pregunto si puede entrar en estado Avatar" -pensaba el joven calvo.
-N-no p-puede ser, ¿soy un Avatar? -preguntó asustado a lo que el hombre suspiró.
-En algún momento, cuando Aang se encontraba congelado en el iceberg su estado Avatar se desactivó, dejándolo al borde de la muerte unos momentos. El ciclo de la naturaleza del Avatar debía continuar y, por más extraño que suene, un nuevo protector del mundo nació en la Nación del Fuego -dijo dejando aun más confundidos a los muchachos, eso explicaba muchas cosas- lo que no nunca pude entender es porqué el Avatar nació en una cultura que es anterior a la del Aire siendo lo más normal que hubiera nacido en alguna Tribu del Agua -concluyó mientras Naruto frotaba su vientre tratando de que Kurama le diera alguna respuesta.
-Realmente no termino de comprender pero ¿cómo podré aprender Tierra Control?, además me falta mucho por completar mi entrenamiento con Fuego y con Agua -expresó Aang preocupado, Roku cambió su mirada a una triste.
-No me queda mucho tiempo, confío en sus habilidades para salvar este mundo. Manténganse siempre juntos y lograrán cualquier cosa...
-¡Hai! -exclamaron al unísono. Ahora Aang veía a Naruto como su mejor amigo ya que él entendía su situación.
-Veo que afuera les esperan problemas -comentó cerrando sus ojos y mostrándole a ambos la escena. Sus amigos y Shyu eran apresados por Zuko y Sasuke y los demás sabios y el Comandante Zhao ingresaba a la habitación acompañado de numerosos soldados- puedo ayudarlos a derrotarlos pero solo si están listos -concluyó.
-¡Estamos listos! -dijeron al unísono mientras ambos activaban su estado Avatar. Tanto Aang como Naruto tenían los ojos blancos brillantes y el interior de sus bocas se iluminaba de la misma manera.
La puerta se abrió y un fuerte viento acompañado de un humo blanco hizo estremecer la habitación. Todos se quedaron mudos de la impresión al ver la figura que emergía de adentro.
-¡El Avatar Roku! -exclamó el líder de los sabios. Roku, quien se encontraba en estado Avatar, comenzó a destruir el templo, el magma se alzaba y perforaba el techo del templo. Los sabios huyeron rápidamente seguidos del Comandante Zhao y sus hombres y de Shyu. Luego serían apresados por traidores.
-¿Naruto? -preguntó Sasuke, de alguna manera había reconocido a su ex compañero de equipo tras la figura del Avatar Roku.
-¡Vamos Sasuke, el lugar se derrumba! -le gritó Zuko haciendo reaccionar al pelinegro. Ambos escaparon del templo rápidamente.
Luego de unos minutos el Avatar Roku desapareció y allí se encontraban de pie Aang y Naruto.
-¿Qué...? -Naruto interrumpió a Katara alzándola con sus brazos. Con su planeador que había aprendido a usar hacía unos días ambos volaron seguidos de Aang y Sokka, que también volaban en el planeador del joven calvo. Se detuvieron cerca de Appa y lo montaron rápidamente para escapar de la erupción del volcán.
Katara seguía sonrojada por la forma en que había sido cargada pero supo que el rubio tuvo que hacerlo para salvar su vida. La luz de la luna iluminaba a los cuatro amigos quienes volaban tratando de recuperarse del incidente.
-¿Qué ocurrió allí dentro? -preguntó Sokka dejando que su curiosidad lo venciera. Aang recordó las palabras de Roku.
-Lo más importante ahora es que Naruto y yo debemos aprender el Agua Control. Lo mejor será que viajemos a la Tribu Agua del Norte en busca de un maestro que nos enseñe -dijo Aang armando un nuevo plan. Katara y Sokka se miraron confundidos.
-¿Tú y Naruto? -le preguntó Katara sin entender la importancia que tenía aquel muchacho.
-Hai, él al igual que yo es un Avatar... -concluyó el joven calvo.
-¿¡NANI!? -exclamaron sorprendidos mientras volaban con rumbo a su nuevo destino: La Tribu Agua del Norte.
Acá termina el cuarto capítulo. Como dije antes es más largo que el anterior y relata un hecho importante en la historia (aunque algo predecible)
Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir, así como pueden aportar ideas que con gusto puedo incorporar a la historia.
Anakin Namikaze : Hola te respondo por acá ya que no puedo por PM, primero que nada te agradezco por dejar tu review. Además con gusto aceptaré tu ayuda si es lo que quieres ya que hace tiempo que no veía Avatar y me había olvidado de la trama.
