Hola! acá les vengo a traer el séptimo capítulo de mi fic luego de casi tres largas semanas sin actualizar, es más corto y aburrido que el anterior pero en fin, Espero que les guste y perdonen la tardanza!

Disclaimer: Los personajes de Naruto, de Avatar y de Dragon Ball no me pertenecen.

Aclaraciones del fic:

-Hablando, situaciones u objetos llamativos

-Pensando, frases del pasado de cada personaje

Capítulo 7 : Traición

-¿Qué les ocurre chicos? están actuando raro desde esta mañana... -preguntó preocupado Sokka por la expresión de felicidad del rostro de Naruto y Katara. Aunque ambos se encontraban alejados uno del otro se podía ver que algo estaba ocurriendo. Por otro lado, el muchacho parecía el único cuerdo de los cinco, ya que Suki se les había unido aquel día y no se despegaba del brazo de Aang- ¡Bien! ¡siempre resulto ser el ignorado aquí! -exclamó molesto tratando de llamar la atención de sus compañeros, una vez más, sin éxito.

Llevar las riendas de Appa le resultaba en extremo agotador pero continuó haciéndolo ya que sabía que si le daba las riendas a cualquiera de sus amigos no llevaría a nada bueno. En pocos minutos sus pensamientos negativos se disiparon al divisar la imponente ciudad de Omashu en el horizonte.

-¡Oigan hemos llegado! -exclamó consiguiendo así captar la atención de los demás.


-Ohayo Sasuke-kun -susurró Azula estirándose en la cama. Abrió con dificultad los ojos debido a la fuerte luz solar que ingresaba por el ventanal de la habitación. Se dio media vuelta y pudo notar que el Uchiha la observaba detenidamente y con una gran sonrisa en su rostro- ¿qué miras tanto? -preguntó tratando de sonar molesta pero no pudo evitar sonrojarse por lo que Sasuke carcajeó levemente.

-No me gusta repetir las cosas dos veces, pero esta es una excepción: eres hermosa -indicó dulcemente. La chica sonrió con orgullo mientras era besada por el Uchiha con suavidad.

-Lo sé -concluyó con vanidad, Sasuke volvió a reír. Azula pudo notar que estaba algo cambiado, se podía ver en su carácter: Sasuke Uchiha jamás reía- ¿cómo te lo has pasado anoche? -preguntó dejando de lado su orgullo, el chico la observó algo confundido- ya sabes...

-Fue la mejor noche de mi vida, hacía tiempo que no me sentía así... -confesó algo nervioso mientras se levantaba de la cama y se vestía con la túnica de príncipe que Zuko le había regalado, Azula pudo vislumbrar por un momento el cuerpo definido del muchacho y se sonrojó levemente.

-¡Es cierto! ¡mi hermano nos está esperando en la playa! -exclamó recordando el asunto, se puso de pie de inmediato y se vistió rápidamente. A Sasuke le sangró un poco la nariz al tener a la vista el cuerpo desnudo de Azula pero se limpió rápidamente.

-Tranquila, aún no desayuno... -comentó saliendo de la habitación en dirección a la cocina. Azula le tomó la oreja con fuerza impidiéndole continuar su camino.

-No lo harás, Susu dijo que nos esperaría pasado el amanecer y a esa hora estaremos. Recuerda que somos muy puntuales ¿no, Sasuke-kun? -preguntó infantilmente. El Uchiha asentía desesperadamente tratando de zafarse de la mano de la princesa mientras suplicaba perdón.


-¡Bumi! -exclamó Aang abrazando a su mejor amigo de la infancia.

-¡Aang! ¡Que sorpresa! -indicó el anciano con alegría. El chico asintió y luego se separó del Rey y se colocó a su lado- ¿Cómo están Sokka, Katara? -preguntó atentamente, los chicos hicieron una pequeña reverencia mientras Katara respondía "de maravilla" y Sokka "emm, bien" .

-Bumi él es Naruto, uno de mis mejores amigos -comentó mientras el rubio asentía algo sonrojado. Aang se acercó a Suki y la abrazó con ternura mientras el Rey de Omashu lo observaba con la boca abierta- y ella es Suki-chan, mi novia -presentó causando cierto rubor en las mejillas de la guerrera Kyoshi (N/A se había quitado el maquillaje).

En ese momento a Sokka le pareció de lo más extraño la mirada que Katara le dirigia al rubio. Su hermana lo observaba con evidente sonrojo mientras él le devolvía la mirada y le sonreía dulcemente. Se rascó la barbilla tratando de adivinar lo que ocurría.

-Sokka quiere aprender Tierra Control, al igual que Naruto y yo -resolvió concluyendo con la historia que el guerrero de la Tribu del Agua del Sur se había perdido por encontrarse absorto en sus pensamientos.

-¿Hum? -preguntó Bumi curioso. Sokka asintió con nerviosismo mientras era observado con detenimiento por el Rey, en ese momento creyó que no sería aceptado- ¡Jajaja! ¡con gusto les enseñaré muchachos! -exclamó riendo con locura. Aang hizo una reverencia agradecido al tiempo en que Naruto también lo hacía.

-¿Qué haz dicho? -interrogó Sokka confundido.


-Luego de tres días de viaje hemos llegado, ¡es una nueva oportunidad para conquistar a Sasuke-kun! -comentó tomando el brazo del pelinegro con cariño. Azula formó en cada mano una llamarada de fuego azul mientras una sonrisa maléfica aparecía en su rostro asustando a Zuko y Mai.

-Vamos Ty Lee, tú sabes que Sasuke es el novio de Azula, ¿por qué insistes tanto? -preguntó el príncipe fastidiado, la chica le sonrió haciendo enfurecer aún más a la princesa.

-¿No le dirás nada Sasuke? -cuestionó con ira su actual novia. La mirada perdida que tenía el Uchiha asustó un poco a todos, desde que partieron de la Isla Ember no era el mismo.

-Disculpen, no me siento muy bien, debo retirarme -comentó volviendo en sí y caminó hacia su cuarto. La actitud fría del chico preocupó a sus amigos.

-¡Recuerda que en una hora comienza la invasión! -exclamó Zuko antes de que el Uchiha pudiera ingresar en su habitación, un asentimiento le indicó al príncipe que el pelinegro había entendido.


-¡Debes sentir la tierra! ¡de otra forma no podrás ganarme muchacho! -exclamó Bumi con ambos brazos cruzados mientras esquivaba con facilidad los débiles ataques de Sokka.

Había progresado bastante en aquellos días de entrenamiento pero aún no era capaz de golpear al Rey. Por otro lado, Naruto era el mejor de los tres, manejaba con maestría la Tierra Control y había derrotado a Bumi en el segundo día.

El único consuelo que tenía Sokka era Aang: era peor que él, parecía que su elemento opuesto fuese la Tierra ya que tenía grandes problemas para sostener una piedra en el aire.

-¡No! ¡siente las vibraciones que causan mis pies! ¡Anticípate a mis ataques! -explicó el anciano con sonoras carcajadas de locura, causando enojo en Sokka y Aang.

El joven calvo, cerró los ojos y comenzó a sentir, por medio de la tierra, los movimientos de su viejo amigo. Elevando su puño, tomó del suelo del área de entrenamiento una gran masa de roca con la que golpeó con un movimiento al anciano. Bumi cayó sentado en el suelo mientras carcajeaba sorprendido.

-¡Jajaja! ¡felicidades Aang! ¡eres un Maestro Tierra! -exclamó acercándose a él y le palmeó la espalda con cariño. Naruto, quien se encontraba observando el entrenamiento, se acercó a felicitarlo por su logro. Sokka los miraba celoso, sentía una gran frustración porque no podía lograr lo que sus amigos habían conseguido.

-¡Sokka! ¡volvamos con Katara y Suki! -exclamó el rubio con alegría. El guerrero de la Tribu del Agua del Sur gruñó molesto mientras caminaban hacia el salón del trono.

Caminó en silencio la mayor parte del camino mientras contemplaba con envidia como Aang y Naruto conversaban sobre que dominaban todos los elementos y podrían derrotar al Señor del Fuego en poco tiempo. Evidentemente, Bumi y todos los guardias del palacio estaban enterados de que Naruto también era un Avatar. Era increíble, ellos habían llegado tan lejos y él no podía dominar un elemento, se sentía patético.

-¡Aang-kun! -pronunció Suki abrazándolo con ternura. Un suave beso hizo sonrojar a Katara quien se volvió para observar al rubio. El chico miraba distraído las columnas del salón del trono y no se percató de que la chica lo estaba observando- ¿Cómo les fue? -preguntó Suki volviéndose a mirar a Naruto quien le dirigió una mirada alegre.

-¡Ya somos Maestros Tierra! -comentó radiante, Aang asintió mientras era besado nuevamente por la guerrera Kyoshi.

-¿Naruto tienes un momento? quisiera discutir nuestros planes... -indicó Katara mientras el Uzumaki asentía y se alejaban del alegre grupo. Se dirigieron a la azotea del palacio para estar más "tranquilos".

Cuando llegaron al lugar la chica fue abrazada por el rubio y luego unieron sus labios en un ansiado y largo beso. Se separaron por falta de aire.

-Te he extrañado Katara-chan, no me siento bien si me alejo de ti -comentó el rubio con nerviosismo, la chica sonrió con sonrojo mientras lo besaba levemente.

-A mi también se me hace difícil Naruto-kun estar sin ti, ¿por qué no les contamos acerca de nuestra relación? no quiero mantenerlo en secreto para siempre, ¿acaso te molesta ser mi novio? -preguntó curiosa, el Uzumaki suspiró con tristeza.

-No, no es eso. Tengo miedo de lo que pueda ocurrir si todo el mundo se entera que eres mi novia, realmente no quiero perderte -confesó preocupado, la chica lo volvió a besar largamente.

-Te amo Naruto-kun y no me importa el peligro que me espere si puedo estar junto a ti -indicó asumiendo la responsabilidad por las consecuencias.

-De acuerdo, creo que debo... -una explosión lejana le impidió continuar y causó que ambos se separaran. Una columna de humo ascendía en el horizonte.


-Esto es tan fácil, los soldados no presentan ninguna dificultad para nosotros -comentaba Zuko mientras quemaba con su Fuego Control los edificios y la gente huía despavorida.

-¡Corran patéticos gusanos sino morirán! -exclamaba Azula con locura mientras atacaba a todo ser vivo que se le atravesara en su camino. Mai lanzaba dagas cortando las cortinas y destrozando muros y columnas y Ty Lee le quitaba sus poderes a los Maestros Tierra con sus acrobacias.

-¡¿Donde están los Avatares?! -preguntó el Uchiha con furia a un soldado que había sido debilitado por Ty Lee. El hombre balbuceó incoherencias en base de respuesta, lo único entendible fue "púdrete" -¿acaso quieres morir? ¡cumpliré tu deseo! -exclamó formando una bola de fuego en su mano derecha con la intención de golpear al hombre, nunca lo logró.

-¡Aquí estoy! ¡déjalo en paz Sasuke! -el Uchiha se dio media vuelta y ante él se encontraban Naruto y Aang junto con Katara, Sokka y Suki.

-¡Naruto! ¡ven conmigo! debemos...

-¿Crees que iré contigo luego de lo que haz hecho? ¡No entiendo como mi padre te ha dejado entrar aquí! -exclamó con ira mientras los demás lo miraban confundidos.

-¡No lo entiendes! ¡he hablado con...! -no pudo continuar, Azula había atacado a sus enemigos con una llamarada azul. Por suerte, consiguieron esquivarla de un salto.

-¿Qué haces Sasuke? ¡despierta! ¡ellos son el enemigo! -exclamó la princesa causando que el Uchiha negara con la cabeza.

-¿Quién es ese chico tan guapo? -preguntó Ty Lee observando a Sokka. El chico, sonrojado, le guiñó un ojo con picardía.

-Me llamo Sokka, es un placer preciosa -se presentó causando que la muchacha sonriera ruborizada.

-¡Basta! -exclamó Azula golpeando con su Fuego Control un pilar de roca que sostenía una de las casas. El mismo se tambaleó con rapidez pero luego permaneció estático. Katara y Suki comenzaron a pelear con Azula y Mai (N/A en ese orden, es decir, Katara vs Azula, Suki vs Mai) mientras que Ty Lee peleó contra Sokka y su nuevo Tierra Control aún inexperto. Zuko se alejó para pelear con Aang y capturarlo, esa era su meta desde su agnikai con su padre.

-Naruto, hace mucho que deseo pelear contigo, ¡pero debes escucharme! -indicó con angustia el Uchiha, algo le pasaba y el rubio pudo notarlo rápidamente.

-No te escucharé luego de todo lo que nos haz hecho pasar, ahora soy un Avatar completo ¡pelearé con todas mis fuerzas! -exclamó el rubio decidido.

-¿Un Avatar... completo? -preguntó sorprendido. Sasuke negó con la cabeza resignado, luego atacó a su ex compañero de equipo con Fuego Control el cual fue respondido por Aire Control por parte del Uzumaki.

La pelea no duró mucho, el Fuego Control de Sasuke era espléndido pero Naruto dominaba los cuatro elementos con maestría por lo que el Uchiha cayó de espaldas en poco tiempo.

-Te he derrotado Sasuke, ¿ya no soy un "dobe" verdad?


-Peleas muy bien guapo, me impresionas -comentó Ty Lee sorprendida. Sokka asintió con orgullo.

-Y aún no haz visto nada, ahora... ¡Cuidado! -exclamó al ver como una llamarada azul volvía a impactar contra la columna de la casa pero esta vez se derrumbaba sobre la chica quien no pudo escapar a tiempo. Cerró los ojos tratando de no sentir el dolor del impacto, por un momento creyó que lo había logrado ya que no sintió nada.

-¿Qué? -preguntó abriendo los ojos. Se encontraba a varios metros sobre el suelo con Sokka encima de ella, giró levemente su rostro y pudo ver la columna desplomada a pocos metros de ambos- ¿por qué me salvaste?

-Bueno, creo que eres hermosa y no pareces tan mala... -concluyó riendo nerviosamente. La chica asintió sin despegarle la mirada de su rostro.

-Arigato -resolvió besando su mejilla con ternura. En un instante estaba totalmente ruborizado, pero se sentía más calmado, las sonrisas de ambos se encontraron por un fugaz momento.

-¡Aléjate de ella! -exclamó la princesa golpeando con su Fuego Control a Sokka y lo envió lejos. Lo único que pudo ver Ty Lee en esa fracción de segundo fue la llamarada de fuego azul que caía sobre el chico de la Tribu del Agua del Sur- ¡Reacciona chica de circo debemos retirarnos! -ordenó obligandola a ponerse de pie.


Montaron sus rinocerontes mientras escapaban entre docenas de soldados de la Nación del Fuego por el gran puente por el cual se abandonaba Omashu. Extrañamente no eran perseguidos pero eso ya no importaba.

Se detuvieron a pocos kilómetros en una zona lisa y amplia donde pudieron descansar. Sasuke miraba el cielo perdido en sus pensamientos mientras Ty Lee se sentaba con la cabeza en las rodillas. Mai abrazaba con cariño a Zuko y Azula observaba furiosa a su novio y a la "chica de circo" como ella la llamaba a veces de forma burlona.

-¿Qué ocurre con ustedes Sasuke, Ty Lee? ¿¡Acaso se les olvidó que pertenecen a la Nación del Fuego?! -exclamó furiosa. Sasuke suspiró indignado sin dirigirle la mirada.

-Quizás ya no quiera ser parte de esto... -comentó con tranquilidad el pelinegro atrayendo la sorprendida mirada de todos los presentes.

-¡¿Nani?! ¡¿Qué demonios estás diciendo?! -preguntaba sin poder creer lo que oía. Sasuke se puso de pie y caminó con rapidez para alejarse de todos.

-¡E-Espera Sasuke-kun! -exclamó Ty Lee mientras lo seguía. Azula permaneció boquiabierta mientras Zuko y Mai los miraban sorprendidos.


Caminaron en silencio la mayoría del camino, Ty Lee temblaba asustada por lo que acababa de hacer pero no podía soportar la situación.

-¡Detente! -una llamarada de fuego azul había detenido a ambos desertores y les había impedido continuar. Sasuke se dio media vuelta para observar a la princesa frente a ellos- ¿Por qué me haces esto? ¡Luego de que entregué todo mi amor y mi cuerpo! -exclamaba en llanto la chica. El Uchiha suspiró con algo de tristeza.

-Algo en mi cambió, ya no deseo capturar a los Avatares, quiero ayudarlos en su camino. Les enseñaré los antiguos caminos del Sol para que derroten a tu padre -comentó confesando su entero plan a Azula. La misma seguía llorando desconsoladamente mientras Sasuke se daba media vuelta- vamos, Ty Lee.

-H-Hai -respondió decidida la chica.

-¡Sé que no he sido la mejor novia! ¡pero te amo! ¡no quiero que te vayas! -exclamó y en un instante Sasuke se encontraba detrás de ella.

-Esto no es por ti, me he dado cuenta de la crueldad de la Nación del Fuego y no quiero causar daño a nadie. He conocido en persona al Señor del Fuego y he de decir que es un engreído y un ser malvado.

-Lo se, mi padre fue el monstruo que desterró a mi madre y el que nunca me reconoció como su hija. ¡Entiendo tus sentimientos y deseo irme contigo! -exclamó arrepentida de todo lo que había hecho como princesa y, en aquel momento, quería reparar su error ayudando a los Avatares.

-Te creo, pero si realmente quieres acompañarme deberás encontrarme. Lo último que tengo para decirte es: Arigato -concluyó golpeando la nuca de la princesa y la recostó con suavidad en el suelo. El atardecer se ocultaba tras Omashu.

-Fue algo cruel, pero ¿por qué no la llevaste contigo? -preguntó con curiosidad Ty Lee quien había presenciado la conversación en silencio.

-Es necesario ¿por qué me seguiste? -cuestionó cambiando de tema. La chica comenzó a juguetear con sus dedos de la forma en que Hinata lo haría.

-Etto... yo...

-No es necesario que me lo digas, ¿fue por ese chico de la Tribu del Agua? -preguntó y la chica asintió nerviosamente- me lo suponía.

-¿Porqué no nos habrán seguido Zuko y Mai? -interrogó Ty Lee, Sasuke suspiró resignado.

-Azula -resumió (N/A para aquellos que no lo entiendan me refiero a que Azula les impidió seguirlos u otra cosa, ya se verá más adelante)


-¡Jajaja! ¡Han defendido con valentía mi ciudad! ¡Estoy muy orgulloso de todos! -exclamaba Bumi riendo a carcajadas mientras los chicos hacían reverencias agradecidas.

-Realmente lo han hecho muy bien -indicó una voz detrás de ellos. Se volvieron a observar al portador de la voz, frente a ellos habían varios ancianos con una túnica blanca con el signo del loto blanco en ella el cual todos, excepto Naruto, reconocieron al instante.

-¿Quiénes son ustedes? -preguntó desafiante Sokka, uno de los ancianos rió con ánimos.

-Pertenecemos a la Orden del Loto Blanco -comentó uno de ellos. Los presentes abrieron la boca.

-Disculpe, pero ¿por qué no nos ayudaron a proteger Omashu?, tengo entendido que son los mejores Maestros -preguntó Aang curioso. Los ancianos se miraron mientras Bumi se les unía con una túnica igual a la de ellos.

-¿¡Cómo se cambió tan rápido?! -exclamó Sokka señalando a Bumi mientras el anciano se reía a carcajadas.

-Respondiendo a tu pregunta, los hemos estado observando debido a una petición de uno de nuestros miembros -indicó el segundo anciano de los cuatro- Recientemente ha abandonado la Nación del Fuego.

-¿Un Maestro Fuego? -preguntó Katara confundida. Los cuatro asintieron.

-Así es, yo fui el que hizo la petición -comentó una voz detrás de los cuatro ancianos. Al divisar al recién llegado todos lo miraron boquiabiertos.

-¡Tu eres...! -exclamó Naruto señalándolo. El anciano asintió.

-Hai, soy Iroh y los he propuesto para que formen parte de la Orden del Loto Blanco.


-Señor, la misión fue un fracaso, el equipo del príncipe Zuko no fue capaz de conquistar Omashu -comentó nerviosamente uno de los generales de la Nación del Fuego en la cámara del consejo de guerra.

-¿Han regresado ya? -preguntó curioso. El hombre negó con la cabeza en señal de respuesta.

-No señor, de hecho no los han podido encontrar por ningún lado.

-Hum, entonces habrá un ligero cambio de planes -indicó Ozai poniéndose de pie.

-¿Señor?

-Comiencen los preparativos, ¡en tres días daré inicio a la invasión!

Acá termina este capítulo. Pido disculpas por haberme tardado en actualizar y prometo que trataré de tardar menos.

Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir, así como pueden aportar ideas que con gusto puedo incorporar a la historia.

Anakin Namikaze: Me alegra que te gustara y espero que este también te guste!

Shunk Kisaragi: Lo continué aunque me tardé bastante por cuestiones de la secundaria.