Hola a todos y primero que nada Feliz año nuevo! , les traigo esta actualización de este Crossover. Con este solo falta un capítulo para terminar la saga de Avatar. Espero que les guste!
Disclaimer: Los personajes de Naruto, de Avatar y de Dragon Ball no me pertenecen.
Aclaraciones del fic:
-Hablando, situaciones u objetos llamativos
-Pensando, frases del pasado de cada personaje
Capítulo 9 : Distracción
Appa estaba listo para partir, las provisiones y demás objetos como el planeador se almacenaron en su montura.
-Momo tú vendrás con nosotros -indicó Aang acariciando al lemur en su hombro- Suki-chan se que será un viaje muy largo y... -un dedo en su boca lo detuvo. La chica sonrió y luego besó suavemente sus labios.
-Eres tan tierno Aang-kun, te amo -Ambos mantuvieron un cálido abrazo mientras la brisa soplaba levemente. La joven recostó su cabeza en su pecho dando ligeros espasmos, inmediatamente el rubio pudo sentir que la zona se humedecía.
-¿Por qué lloras? -preguntó tomando el rostro de la joven con su mano a la vez que le secaba las mejillas- esto no es una despedida, da por hecho que volveremos a vernos.
-N-no es eso, es que tengo algo que decirte -el muchacho la observó confundido.
-¿Algo que decirme?, pero si ya me haz dicho...
-¡Escucha! -exclamó nerviosa. El chico asintió algo triste, la guerrera Kyoshi besó sus labios rápidamente en señal de disculpa- ¿recuerdas aquel día en la Isla Kyoshi?
-Uno de los mejores días de mi vida. Por cierto, fue increíble estar contigo... -confesó sonrojado. La chica rió dulcemente ante su inocencia mientras él hacía un pequeño puchero.
-Bien, es respecto a eso de lo que quiero hablarte.
Del otro lado de Appa, Naruto terminaba los arreglos del bisonte sin saber que Aang se despedía de Suki a pocos metros de él. Con su Aire Control, hizo un pequeño remolino que lo mantuvo en el aire el tiempo suficiente para terminar los preparativos.
-¡El Aire Control es genial! -una voz detrás de él lo hizo descender al suelo y, cuando estuvo ahí, se dio media vuelta.
-Podrías hacer lo mismo con el Agua Control... -indicó Naruto sonriente. La chica se sonrojó suavemente por la mirada que el rubio le dirigía.
-Te extrañaré Naruto-kun, ¿realmente no puedo ir contigo? -el chico negó con la cabeza en respuesta.
-Lo siento Katara-chan, pero la Orden nos ha comunicado que debemos ir solos. El gurú tiene poco tiempo para enseñarnos: recuerda que debemos llegar lo más rápido posible al campo de batalla -comentó el rubio no muy convencido, la chica asintió preocupada.
-Supongo que tenemos tiempo para una despedida ¿verdad? -preguntó picaronamente mientras lo abrazaba con ternura. En el momento que unieron sus labios y se fundieron en un solo ser una distracción apareció detrás de ambos.
-¡Ejem! -un carraspeo los obligó a separarse y darse media vuelta: era Sasuke Uchiha- Siento interrumpir tu momento pero quería hablar contigo antes de que te marches...
-De acuerdo.
-Emm, me gustaría que fuera en privado -indicó Sasuke algo nervioso. Katara lo miró molesta y luego se volvió hacia Naruto quien le asintió sonriente. Un rápido beso fue toda la despedida entre ambos.
Caminaron hacia la fuente del Templo, por el camino pudieron observar a varias parejas como Zuko y Mai preparándose para la batalla o a Ty Lee enseñándole a Sokka a usar su "anulación de poderes". Evadieron a la princesa que parecía estar buscando al Uchiha por todos lados.
Una vez en su destino, Sasuke tomó asiento junto a Naruto.
-¿Y bien? -animó el rubio al Uchiha. El pelinegro observó el vacío un momento con aquella mirada inexpresiva suya.
-Quería viajar contigo y con Aang, pues siento que algo no está bien.
-Tienes razón, algo no encaja en todo esto. Una parte de mi me dice que estaremos en un verdadero peligro allá donde vallamos pero Aang y yo no tenemos otra oportunidad. Aún así no puedo permitirte que viajes conmigo, Azula me mataría... -bromeó Naruto. Sasuke asintió pensativo.
-Voy a extrañar todo esto. Azula y Zuko me hicieron olvidar mi venganza contra Itachi pero ahora siento que este no es mi lugar...
-Podría serlo si quieres, podría decirle a mi padre que te dejara aquí. Aang necesita un protector... -comentó el rubio. El pelinegro se volvió a observarlo confundido.
-¿Pero y qué hay de Katara?, yo se muy bien que tu te sientes igual -Naruto suspiró tristemente, la idea de dejar a Katara y a sus nuevos mejores amigos lo atormentaba todas los días.
-Aunque quisiera no podría, hay otra dimensión que me requiere. Un niño de mi edad llamado Son Gokú no podrá salvar su mundo sin mi ayuda -explicó. Sasuke asintió.
Permanecieron en silencio, Naruto sufría con la misión que le había encomendado el Rikudo Sennin pero no podía negar su ayuda a los demás. Sasuke pronto tuvo una idea.
-Naruto... ¡Naruto! -exclamó al notar que no tenía respuesta. El rubio se giró a verlo sobresaltado.
-"Hum, dobe" -pensó fastidiado con la torpeza del muchacho- ya que ambos debemos volver a nuestra dimensión ¿por qué no llevamos a Katara y a Azula para que la conozcan? -preguntó con una pequeña sonrisa. Naruto lo miró confundido.
-¡Es una gran idea! -exclamó poniéndose de pie- ya quiero ver la cara de Sakura cuando se entere que tu y yo tenemos novia -bromeó y ambos rieron a carcajadas con la imagen de la pelirosa. En momentos como ese, Sasuke se alegraba de tener un mejor amigo como Naruto.
Aterrizaron en una planicie sobre la cual el templo se montaba. En unas columnas, un poco más arriba de ellos, pudieron ver a un anciano de tez negra, calvo y una gran barba blanca con vestimenta de nómada que se encontraba en posición de meditación con ambos ojos cerrados.
-¿Tú eres el gurú Pathik? -preguntó Naruto mientras ambos se acercaban a él- ¿uno de los miembros de la Orden del Loto Blanco?
-Así es, yo puedo enseñarles a dominar el estado Avatar -comentó el gurú abriendo los ojos. Ambos chicos, con sus túnicas de Maestros Aire, imitaron la posición del anciano.
-¿Cómo lo haremos? ¿podremos hacerlo en tan solo un día? -aquellas dos preguntas carcomían la curiosidad de ambos muchachos. El gurú asintió.
-Deben lograr el equilibrio en su interior y el primer paso es este... -indicó tendiéndole a los Avatares dos tazones con líquido amarillo- beban -ordenó suavemente al tiempo que Naruto y Aang probaban el alimento. En un instante lo escupieron al mismo tiempo.
-¡Sabe a jugo de banana con cebolla! -exclamaron al unísono. El gurú bebió de su tazón con placer.
-Eso es lo que tiene. Ahora síganme, les indicaré lo que harán.
-Bien, este es el plan: la Orden defenderá la entrada principal evitando que la mayoría de los enemigos la cruce. Los demás protegeremos el exterior del palacio Real -comentó Sokka en la cámara de guerra. Los generales asintieron convencidos- los Maestros Tierra que dispongan deberán apoyar a la Orden en la puerta principal -concluyó y el Rey lo observó sonriente: estaba impresionado con la inteligencia del muchacho.
-Me parece lo mejor, ¿pero qué hay de Long Feng y sus excelentes Maestros?. Sin duda será una gran ventaja para la Nación del Fuego en cuanto ataquen... -El general tenía razón pero Sokka tenía una estrategia bajo la manga.
-No se preocupe Señor, nosotros tenemos a los Avatares de nuestro lado y llegarán antes de que termine la batalla -explicó y todos comenzaron a murmurar sorprendidos.
-Excelente, pueden comenzar los preparativos. Habrá que reforzar las guardias, mejorar las armas, reclutar más Maestros...
Sokka suspiró a medida que el Rey continuaba las órdenes, sentía que podía confiar en sus mejores amigos.
Habían ascendido a un templo destruido. Una estatua del Avatar Kyoshi se alzaba a la izquierda del lugar.
-El cuarto Chakra se encuentra en el corazón y se vincula al amor, este se bloquea con el dolor. Dejen salir todo el dolor y aflicción...
Ambos Avatares cerraron sus ojos y, casi de inmediato, se encontraron en un cielo con nubes enormes de un tono verdoso. Los dos chicos, lado a lado, vieron dos visiones distintas.
Aang por un lado pudo notar a todos los monjes de su infancia y a su mentor Gyatso en el medio en posición de meditación.
Naruto, por otro lado, observó a una persona parada frente a él. Aquella era una mujer de cabellera larga y roja. Aunque no supo de quien se trataba, un sentimiento de tristeza y nostalgia invadió su ser al igual que el de Aang.
En unos segundos, las imágenes se desvanecieron en el aire con una nube de humo a su alrededor. Se vieron impulsados suavemente hacia atrás mientras las figuras desaparecían.
Un remolino los elevó a ambos mientras una enorme nube tomaba la forma de dos personas.
-Han sufrido muchas pérdidas, pero el amor de los seres perdidos resurge en otro ser humano -explicó el gurú justo cuando ambos pudieron reconocer el rostro de Suki y Katara en las nubes- dejen que el dolor se vaya...
Un sonido de apertura se pudo oír en sus cuerpos, tanto Naruto como Aang secaron sus lágrimas con los brazos al tiempo que sonreían.
-H-He visto a una mujer que me resultó... familiar -comentó Naruto confundido. Pathik asintió con la cabeza.
-Era tu madre Naruto, un ser que dio su vida por la tuya -explicó y el rubio se quedó inmóvil.
(N/A he omitido los demás chakras para que no sea tan largo ya que también debo explicar el comienzo de la invasión. Aclaro que sólo dos chakras serán narrados en este fic).
-¡Allá vienen! -la exclamación del vigilante hizo recorrer un escalofrío por los cuerpos de los Maestros Tierra del Rey de Ba Sing Se. Aunque sabían que la muralla era impenetrable no estaban confiados, podía ocurrir cualquier cosa.
Se aproximaban centenas de soldados de la Nación del Fuego, en el frente se aproximaban Long Feng junto con sus altamente entrenados guardias. Un grito de guerra proveniente de los enemigos estremeció a la defensa del lugar.
-¿Qué es eso? -preguntó el vigía observando por el catalejo una bola de fuego que se acercaba al muro- ¡Proyectil en camino!
-¡Maldición! ¡Soldados, retírense al primer punto de control! -exclamó Jeong Jeong rodeado de toda la Orden. Los pocos soldados que pudieron huyeron despavoridos mientras que los más lentos fueron alcanzados por el gran impacto de no una sino cuatro bolas de fuego.
-¡Hay una brecha en el muro! ¡la Nación del Fuego ha penetrado en la ciudad!
-Esto se pone interesante ¿no creen? -en pocos minutos, habían llegado a la primera defensa de la ciudad.
-¡Jajaja! ¡bien dicho Piandao! ¡aplastaremos a la Nación del Fuego con nuestro poder! -riendo con locura, Bumi ordenó a los Maestros Tierra que atacaran junto con el.
La batalla comenzó, los Maestros Fuego estaban en desventaja contra los Maestros Tierra de Ba Sing Se al principio, pero Long Feng y sus guardias dieron vuelta el conflicto. Llamaradas y rocas salían despedidas en cada golpe, los ancianos peleaban estupendamente como para contener al enemigo pero no contaban con que un pequeño grupo de soldados de la Nación del Fuego y la mitad de la guardia de Long Feng atravesara sus defensas para llegar al palacio.
-¡Muévanse! ¡el palacio está a solo...! -una llamarada azul impactó en la espalda del líder del grupo (N/A Long Feng) lanzándolo lejos- Así que... Azula y su hermano Zuko, los traidores siempre aparecen como ratas -dijo poniéndose de pie sin haber recibido daño alguno.
-Hum, mejor será que dejes a mi novia y a mi mejor amigo en paz. ¡Juntos, somos los mejores Maestros Fuego del mundo! -exclamó Sasuke emergiendo de entre las sombras del palacio. Tomó la mano de Azula con cariño mientras la chica asentía emocionada.
-Además tenemos una espléndida Maestra Agua, tres chicas con grandes habilidades y... bueno, un Maestro Tierra -indicó Zuko señalando a Sokka. Mai y Suki desenfundaron su cuchillo y su espada, respectivamente, mientras que Ty Lee hacía piruetas y Zuko creaba una gran llamarada de fuego.
-Prometí que no usaría esto, pero ¡quiero darle una lección a ese viejo! -exclamó cambiando el aspecto de sus ojos a su Kekkei genkai usual: el Sharingan.
-¿Sa-Sasuke? ¿Qué...?
-Una técnica muy poderosa, aunque los ancianos y el Rikudo Sennin me prohibieron usarla en esta dimensión no pude resistirme. Se dice que amplifica mi fuego control tres veces más de lo normal -explicó el Uchiha. Long Feng y sus soldados lo miraban confundidos.
-Vaya, veo que tienen una rareza en el grupo... -Azula se cubrió de un aura negra aterrorizando a todos los presentes. Long Feng, quien no estaba ni una pizca asustado, carraspeó- pero nosotros también tenemos una poderosa Maestra Tierra. ¡Ven aquí Toph!
-¿Es el último chakra verdad? -preguntó Aang. El gurú asintió.
-Hai, cuando lo abran serán capaces de entrar y salir del Estado Avatar a voluntad -explicó Pathik.
-¡Empecemos! -exclamaron al unísono.
-El chakra del pensamiento está ubicado en la corona de la cabeza. Es pura energía cósmica y se bloquea con los lazos mundanos. Mediten sobre que les ata a este mundo... -con aquellas palabras ambos cerraron sus ojos.
Tanto Naruto como Aang pudieron ver a Katara y a Suki en diversas visiones. Momentos que pasaban desde que las conocieron a sus primeros besos y, en el caso de Aang, su primera experiencia sexual.
-Ahora libérate de esos lazos, déjalos fluir por el río. Olvídalos -ordenó el gurú. Ambos Avatares abrieron los ojos repentinamente.
-Pero yo no puedo olvidar a Katara yo... ¡la amo! -Naruto estaba decidido.
-¡Yo también la amo! -exclamó Aang. Naruto lo miró confundido- emm, quiero decir que amo a Suki -se corrigió rápidamente mientras se rascaba la cabeza avergonzado. Pathik suspiró.
-Deben hacerlo, de otra forma la energía cósmica del universo no circulará por sus cuerpos -indicó el gurú. Ambos Avatares se miraron y asintieron con resignación.
-Lo intentaremos -indicó Naruto. Pathik asintió sonriente.
-Peleas muy bien chica ciega -indicó Sokka jadeante.
-¡Y tú no lo haces nada mal! ¡puedes sentir la tierra! -exclamó Toph sonriente. La ondas producidas por los movimientos del muchacho le había dado una breve descripción de la apariencia de Sokka.
-Te agradezco pero... yo que tú me rendiría. Tengo la ventaja -dijo el muchacho, la chica lanzó sonoras carcajadas.
-¿Acaso bromeas? ¡Yo estoy a tope de mi energía! ¡cuando Long Feng derrote a tus tontos amigos seremos los líderes de Ba Sing Se!
-Emm, siente lo que hay detrás tuyo... -señaló Sokka. La chica se dio media vuelta sonriente confiada en la victoria de la Nación del Fuego.
Su sonrisa se desvaneció de inmediato. Con las leves vibraciones de la tierra pudo percatarse de que Zuko, Azula, Sasuke y los demás tenían apresados a Long Feng y a sus Maestros Tierra.
-Jeje, creo que me rindo -anunció de repente. Aquello hizo caer a los chicos.
-Parece que hemos ganado, ¡la Nación del Fuego se retira! y ni siquiera hemos tenido que depender de Aang o Naruto... -indicó Sokka sonriente al ver a la Orden aproximarse.
-¡Jajaja! ¡Han perdido! ¿no se dan cuenta? ¡los Avatares morirán! -exclamó Long Feng carcajeando. Katara y Suki golpearon con fuerza al hombre desmayándolo.
-Me temo que es cierto, esta era solo una distracción para atrapar a Naruto y a Aang -indicó Iroh aproximándose al grupo.
-¡Debemos partir en su búsqueda! -exclamaron Katara y Suki al unísono.
Aterrizaron en un camino angosto de color violeta. Miraron el lugar asombrados mientras las figuras de ambos en Estado Avatar aparecían ante ellos.
Asintieron antes de aproximarse, temerosos recorrieron la corta distancia hacia la energía cósmica. Al llegar a la esfera que ambos sostenían, las flechas de Aang comenzaron a iluminarse y Naruto se vio rodeado de un aura blanca.
Cerrando sus ojos, en pocos minutos sus ojos se tornaron blancos.
-Excelente, bienvenidos al Estado Avatar -ambos chicos estaban levitando unos metros en frente del gurú. Sentían una gran oleada de poder recorriendo sus cuerpos, parecía que fuesen capaces de todo- ahora hay algunas pruebas que podemos...
-Siento interrumpir la fiesta, pero debo matarlos... -una voz detrás de los tres hizo que Pathik se diera media vuelta.
-¡Ozai! -exclamó Aang pero sin miedo, el Estado Avatar le quitaba aquella sensación de terror y lo mismo ocurría con Naruto.
-Los Avatares Aang y Naruto, los he buscado por tanto tiempo... -una guardia personal de Maestros Fuegos emergió de entre las sombras de la noche.
-Este es un lugar sagrado, debo pedirte que te retires... -indicó Pathik. El hombre hizo una seña y una llamarada de fuego impactó el cuerpo del gurú causandole una dolorosa herida.
-¡Maldito! ¡lo pagarás!
-¡Naruto no! -exclamó Aang presintiendo la trampa.
-Justo donde te quería muchacho... -un relámpago rompió el silencio del lugar. Un segundo después el rubio tenía una herida en el corazón y caía lentamente hacia el suelo.
-¡Naruto! -un grito pudo oírse. Aang había perdido su Estado Avatar al ver a Naruto caer y ahora permanecía arrodillado a su lado.
De repente, cuando todo parecía perdido el grupo de Ozai se vio abrumado por el poder de tres Maestros Fuego, una furiosa Maestra Agua y un Maestro Tierra. Sasuke lanzaba con todo su poder enormes llamaradas de fuego hacia el Señor del Fuego y el grupo de soldados. Se defendieron como pudieron pero en unos minutos se vieron obligados a escapar.
-¡Na-Naru-Naruto-kun! -Katara se arrodilló junto al inerte rubio. La desesperación carcomía su ser pero al ver la herida su temor se hizo realidad. Los demás muchachos rodearon al segundo Avatar en silencio- ¡Aang, dime que esta bien! ¡dime que se recuperará! -preguntaba mientras su corazón latía con fuerza. Aang la miró con abundantes lágrimas en los ojos.
La chica negó con la cabeza mientras rompía en llanto y trataba de usar sus poderes para curarlo en vano.
-Es inútil Katara -susurró Sokka tristemente- ha muerto.
Acá termina este capítulo. Pido disculpas por haberme tardado en actualizar y prometo que trataré de tardar menos.
Si pueden dejen sus reviews ya que me ayuda y me corrige al escribir, así como pueden aportar ideas que con gusto puedo incorporar a la historia.
Anakin Namikaze: Gracias por tus palabras amigo. En realidad ya tenía pensado algunas de las parejas que me indicas como Naruto y Bulma o Sasuke y N°18. Espero que este capítulo te guste también!
Shunk Kisaragi: Espero que este cap te halla aclarado las dudas amigo. Espero que te guste el cap!
shiroikari: Como le respondí a Anakin Namikaze ya había pensado en esas parejas amigo, me agrada tenerte como un nuevo lector y espero que este cap también te guste!
netokastillo: Gracias amigo y espero que puedas disfrutar de este capítulo.
