Neji 10
...
La alarma que indica que el peligro está cerca no deja de sonar. Salgo de la mansión y me encuentro con el resto del clan Hyûga, el tío Hiashi nos indica que ayudemos a evacuar a las personas de los alrededores y que luego nos reunamos en la entrada de la aldea para desplazarnos hacia la zona desértica, entre Konoha y Suna.
—Neji nii-san —me llama mi prima Hinata, quien me mira con una enorme preocupación reflejada en sus ojos—. ¿Crees que Naruto-kun…?
—Él estará bien —interrumpo lo que va a decir, estoy más que seguro de mis palabras, Naruto es el tipo de guerrero que jamás se dejaría vencer, incluso si el enemigo es imbatible.
Hinata-sama asiente con la cabeza y ambos nos unimos al resto del clan para coordinar la evacuación de los aldeanos, al menos los que están más próximos a la residencia de los Hyûga. No dejo de pensar en dónde estará el resto de mi equipo, sobre todo Tenten, ahora mismo, las palabras de mi otro yo en mi sueño continúan rondando en mi cabeza, diciéndome que no muera, que cambie el destino, pero ¿qué pasa si es ese mi destino? ¿Realmente puedo cambiarlo?
Sacudo mi cabeza para alejar esos pensamientos que sólo nublan mi juicio, sin importar lo que suceda, tengo que mirar hacia adelante en estos momentos, así que me concentro en la evacuación.
Al terminar, nos dirigimos a la zona de batalla, no tardamos demasiado en llegar, por lo que el cielo sigue a oscuras, faltan algunas horas para el amanecer.
—Los de Suna están próximos a llegar —nos dice la Hokage, que, como siempre, es una dirigente fuerte y digna, no parece tener ni un poco de miedo—. ¡Konoha, a hacer filas! —exclama al final, poco tiempo después, nos asignan nuestros escuadrones.
Sabiendo que estaré lejos de Tenten, pues hemos sido enviados a escuadras diferentes, la busco con la mirada entre la gente, todos los ninjas de Konoha están aquí y me toma un poco de tiempo, así que debo inspeccionar con el byakugan, hasta que por fin la veo, parece que también me busca.
—Tenten —pronuncio su nombre, acercándome desde su espalda. Ella se voltea y me mira, se ve muy preocupada.
—Estamos en escuadrones separados, ¿cierto?
Asiento con la cabeza —Combate cuerpo a cuerpo —digo, ya que hemos sido divididos según nuestras habilidades.
—Combate a distancia —contesta Tenten, su voz está totalmente desanimada, como si hubiese tenido la leve ilusión de compartir conmigo el campo de batalla.
Mi entrecejo se arruga un poco, entonces me acerco a ella y pego mi frente contra la suya, si todo es como dicen mis supuestos "yo" del futuro, es posible que nunca vuelva a verla, pero ¿en qué punto de la realidad un simple sueño deja de serlo?
—Pronto amanecerá —susurro suavemente, en un momento como este no me importa si alguien nos está viendo—. Es casi la hora a la que nos vemos a diario —bromeo, ella sonríe como respuesta.
—Es cierto, estamos acostumbrados a levantarnos temprano —contesta Tenten—, pobres todos los demás… deben tener sueño —añade, haciéndome reír a mí esta vez, entonces le acaricio el cabello.
—Te veré más tarde, ¿sí?
Tenten asiente, sin separar su frente de la mía —Cuídate mucho, ¿sí? —me susurra—, mantente con vida.
Cuando me dice eso, me siento un poco inquieto, recuerdo vagamente los sueños que Tenten me ha platicado, hasta este momento empiezo a entender la pequeña conexión entre los suyos y los míos.
—Me cuidaré tanto como pueda —respondo, aunque no sé lo que va a suceder, de algún modo tengo que evitarlo—, te alcanzaré en tu zona de pelea en cuanto pueda.
Al escucharme, Tenten sonríe —¿Tú? ¿Romperías las reglas por ir junto a mi?
Esta chica realmente conoce mi forma de ser, es el motivo por el cual siento esto tan fuerte por ella, así que no puedo evitar sonreír una vez más, volviendo a susurrarle.
—Rompería todo por estar junto a ti, las reglas, el clan, el tiempo. Voy a encontrarte siempre —aseguro, incluso si tengo leves dudas al respecto.
—Yo también —murmura ella.
Después de su respuesta, no consigo resistirlo por más tiempo y simplemente tomo sus labios en un beso, es un toque suave, pero ligeramente ansioso, que me recuerda lo mucho que disfruto estar a su lado.
Al terminarlo, le doy un corto beso sobre la frente y finalmente me separo, mi expresión se endurece cuando le doy la espalda, aún no sé cómo es que voy a morir, pero no puedo dejar que pase.
No lo haré.
—
—
—
La batalla se ha tornado larga y cansada, desde que los Zetsu se infiltraron entre nosotros, no podemos confiar en nadie, incluso mi propia prima ha sido reemplazada por uno de ellos, ni siquiera mi byakugan puede advertirme, sus imitaciones son perfectas. Apenas me percato de que su doble está a mi lado cuando uno de nuestros aliados golpea a la que –hasta ese momento creo– ha estado luchando junto a mí, entonces su verdadera forma sale a la luz.
—¿Era un transformado?
Estoy tan sorprendido de no haberlo notado, que mi expresión me delata completamente. Busco a Hinata-sama con desesperación por todo el campo de batalla, hasta que finalmente ubico a la verdadera, está a punto de ser atacada por tres enemigos, dobles de Zetsu, evidentemente, pero antes de que yo pueda mover un músculo para ir a ayudarla, él aparece, es Naruto Uzumaki.
Su apariencia es diferente, parece rodeado por una especie de luz amarillenta, ¿es chakra? No estoy seguro, pero incluso su presencia es distinta, está totalmente seguro de cada uno de sus movimientos y de ello me doy cuenta cuando aparta sin ninguna duda a esos hombres, luego de detener las espadas que planeaban incrustarse en el cuerpo de mi prima, simplemente dice que "ahora todo está bien" y se deshace como si nada de esos Zetsu.
¿Realmente este es Naruto? No puedo decirlo con certeza, sé que él es fuerte, pero jamás lo vi usar un poder como este, ¿y si se trata de otro doble haciéndose pasar por él? Además, no tiene sentido que él esté aquí, es el objetivo del enemigo, se supone que debíamos mantenerlo a salvo y fuera de esto, entonces… ¿qué está sucediendo?
Me acerco corriendo hacia ellos, observándolo con el byakugan, el chakra que fluye por todo su cuerpo me abruma por un instante, pero no parece que yo sea el único que no cree lo que está viendo, pues Kiba se apresura a hablar también, él ha estado luchando en la misma división que Hinata-sama y yo.
—Naruto, tu olor es diferente —dice desconfiado, yo también lo estoy.
—¡Pero soy yo, soy Naruto! —exclama, su voz es la misma, claramente, si fuera una imitación, es perfecta como las demás.
—¿Cómo podemos estar seguros? —cuestiono, debo ser extremadamente cuidadoso en una situación como esta—. Danos alguna prueba.
—¡Es Naruto-kun! —interrumpe mi prima, puedo ver en su expresión que ella cree firmemente en lo que dice—. Se sabe con sólo mirarlo a los ojos —asegura, mi mente no cuestiona esas palabras, creo que ella es la única persona en el mundo que podría reconocer en cualquier circunstancia a ese tonto—. Perdón, Naruto-kun, ahora todos sospechan de ti.
Naruto, que se encuentra de pie un poco más adelante que ella, se voltea a mirarla y sonríe —Ahora que estoy aquí, ya no tenemos por qué seguir a la defensiva —dice.
Nos explica que él es capaz de sentir las intenciones asesinas de los transformados, ese es el modo en que los distingue de los demás, me parece una explicación un poco ambigua, pero he visto que no se ha equivocado hasta el momento, en los pocos minutos que lleva entre nosotros. Después de dedicarle unas palabras a Hinata-sama, Naruto se lanza a la batalla, es en ese instante que me doy cuenta de lo fuerte que se ha vuelto, que mi deber es protegerlo, porque él es el único que puede salvarnos en esta guerra.
—Esa es la razón —escucho la voz dentro de mi cabeza, en el calor de la batalla, todavía están tratando de decirme algo.
—Este no es un buen momento para esta clase de tonterías —susurro en voz baja, luego de darle un golpe con el puño suave a uno de los cuerpos reanimados con el edo tensei, hasta ahora no han aparecido más dobles, pues Naruto se deshizo de ellos en todos los frentes de batalla.
Sin embargo, una amenaza mayor se cierne sobre nosotros, a medida que empieza a caer la noche, no sólo aparece Uchiha Madara, sino también la bestia de las diez colas, un monstruo colosal, que no parece tener consciencia, sólo ataca sin remordimiento alguno. Mientras estamos tratando de defendernos de los ataques enemigos, muchos de nuestros aliados están siendo asesinados, entre ellos están dos de los ninjas más importantes de la aldea, Shikaku Nara e Inoichi Yamanaka, debe ser un golpe terrible para Shikamaru e Ino, pero ahora mismo lo que debemos hacer es terminar con todo esto, por eso me aferro a mi idea de proteger a Naruto.
De pronto, escucho rugir a esa bestia, que lanza un ataque hacia nuestra dirección, en ese momento viene cierta persona a mi mente. Me pregunto cómo estará Tenten, espero que siga sana y salva, realmente quiero volver a verla.
—Pero no vas a sobrevivir, no volverás —dice la voz en mi cabeza, mi propio fantasma, proveniente del futuro.
Mi ceño se frunce.
—No voy a morir —mascullo, pero entonces mis ojos ven con horror lo que se avecina, un montón de estacas que se dirigen hacia nosotros, pero logramos desviarlas gracias a nuestra técnica de la defensa absoluta, habemos muchos del clan Hyûga en este frente de batalla.
—Tenten vino aquí a salvarte, sólo espera —la voz vuelve a tomar la palabra, pero lo que ha dicho me confunde, ¿cómo que Tenten vino a salvarme? ¿A qué se refiere con eso? Realmente esto de escuchar mi propia voz en mi mente se está tornando peor con cada segundo que pasa, sólo siguen repitiendo que voy a morir aquí y que espere por Tenten, pero ella ni siquiera está cerca.
Esto no tiene sentido.
—¡NEJI! —escucho un grito de pronto, uno dado con tanta fuerza, que estoy seguro de que su garganta se desgarró al hacerlo—. ¡NEJI! ¡NEJI! —insiste.
Me doy la vuelta y veo que Tenten está a unos metros de mí, mis ojos se abren con sorpresa, realmente vino, no puedo creerlo, ¿entonces lo que he estado escuchando es cierto? Rápidamente me aproximo hacia ella, los demás miembros del clan se hacen cargo de los ataques por un instante, la veo recargarse contra una roca y mover los labios, para luego sonreír.
—¿Estás bien? ¿Estás herida? —le pregunto, un poco asustado, la inspecciono con el byakugan y me doy cuenta de lo agotada que está—. Tienes muy poco chakra, necesitas descansar —le ayudo a sentarse y me arrodillo para estar a su altura.
Por un momento creí que no volvería a verla después de este día, así como dijo el espectro del futuro, pero me alivia que ella esté aquí, incluso en medio de esta terrible masacre.
Ella asiente —Lo sé, lo sé, pero no importa ahora. Tengo algo para ti —dice sacando de su bolsillo un extraño pergamino, el cual simplemente tomo con curiosidad y lo observo, incluso con el byakugan no parece ser algo fuera de lo común, luce como algún tipo de invocación.
—¿Qué es esto?
—Va a sonar como una locura, pero… creo que vas a morir aquí —veo que sus ojos se llenan de lágrimas de pronto y mi pecho se aprieta un poco—. Hay… en mi cabeza… —dice de forma trastabillada—, unas Tenten ¿recuerdas lo que hablamos de nuestros sueños? —yo asiento—. Ellas dicen que vas a morir.
Sólo la miro en silencio, sin saber qué decir, supongo que no sólo mi yo del futuro vino a torturar mi mente, sino que también le está sucediendo a Tenten, ¿todo esto para salvar mi vida? Suena como a una historia totalmente fantástica, pero vamos, estamos en medio de una guerra con criaturas fantásticas aquí mismo, haciendo temblar la tierra bajo nuestros pies, supongo que nada puede ser peor o menos creíble.
—Como sea, hice un sello —Tenten retoma la palabra, apuntando hacia el pergamino que está en mis manos—. Un sello inmortal
Yo vuelvo a mirarlo, más intrigado que antes—¿Cómo hiciste…?
—Es una larga historia —me interrumpe, supongo que no hay tiempo para explicaciones en este instante—, pero, usé toda mi energía en ese sello.
Asiento con la cabeza y le acaricio el rostro, no sé si esto vaya a funcionar, pero si Tenten dice que lo hará, es porque así será, ella no se equivoca en este tipo de cosas y confío en ella, si dice que esto me mantendrá a salvo, así va a ser.
—Usarlo te consumirá muchísimo chakra, ni siquiera sé cuánto y no estoy segura de cuánto durará el efecto —dice.
Asiento con la cabeza, escuchando sus instrucciones con atención.
—Entiendo, entiendo —le respondo, debo asegurarme de saber cómo usar correctamente esta pequeña oportunidad—, tranquila. No me mires así… obviamente te creo.
—¿Lo usarás? —me pregunta, parece pensar que no confío del todo en lo que me está diciendo, pero en realidad lo hago, quiero aferrarme aunque sea a esta esperanza.
—Claro que lo usaré —contesto, asintiendo una vez más.
Cierro mis ojos por un instante y siento como si nuevamente mi mente estuviera jugando conmigo, veo a mi otro yo parado delante de mí, el que luce muy parecido a mí y el que parece que viene de una época que todavía no puedo imaginar.
—Usa ese sello y podrás sobrevivir, es nuestra única oportunidad, sólo salvándote podremos salvarnos —dice el Neji que está vestido como yo, aunque su mirada, a diferencia de la mía, es mucho más amable y suave, me sorprende un poco—. Recuerda, Naruto no debe morir, ni tú, ni Hinata-sama.
Arrugo un poco el entrecejo.
—Si realmente voy a ser inmortal usando ese sello, ¿no debería usarlo para terminar la guerra? Matar a Madara y a Obito, así todo acabará.
—¡No! —grita el Neji de más al futuro, mirándome de forma severa—. Ni se te ocurra cambiar nada de lo que está escrito, Tenten realmente cometió una imprudencia al venir aquí para cambiar nuestros destinos —de pronto, cierra los ojos y una sonrisa se dibuja en sus labios—. Es típico de ella —añade, parece que no está molesto después de todo—. Como sea, sólo evita cambiar algo más allá de lo que nos concierne, no sabemos qué efectos pueda traerle eso al futuro.
—Así es —el otro yo que está presente vuelve a hablar—. No sólo tu vida, sino las de todos se verían afectadas a gran escala por cualquier cambio imprevisto, de hecho, ni siquiera deberíamos intentar salvarnos, pero… —se encoge de hombros—. ¿A quién queremos engañar? Queremos vivir.
—Realmente queremos vivir —dice el otro Neji.
Yo asiento con la cabeza y mi consciencia vuelve a mi cuerpo después de eso. No ha pasado ni un segundo en el campo de batalla y veo que Tenten va a decirme algo, pero la interrumpo—Lo sé, lo sé, debo volver a la batalla para no cambiar las cosas —le muestro una leve sonrisa—. Yo también tengo voces molestas en la cabeza.
Ella se ríe ligeramente, parece que mi comentario le ha causado gracia.
—Ya hiciste demasiado, descansa aquí ¿sí? —le digo con más seriedad—. Te prometo que volveré.
Ella asiente con la cabeza, se ve que está totalmente exhausta, dudo que pueda siquiera mover un dedo durante un buen rato, pero aquí donde está no llegan los ataques, es una zona segura, por ahora —Ten cuidado —dice.
No le respondo nada, sólo me pongo de pie y acomodo el pergamino sobre mi pecho, bajo mi ropa, no estoy seguro de cómo es que sé que así funciona, simplemente es algo que vino a mi mente, quizá del conocimiento de uno de mis otros yo.
—Cuidado —susurra Tenten.
Cierro los ojos y empiezo a concentrar el poco chakra que me queda para activar el sello, aunque realmente es difícil y no tengo demasiada energía de sobra, luego de todo lo que hemos pasado, he gastado casi todas mis reservas, pero el sello está activado, puedo sentirlo, siento como si nada pudiera contra mí en este momento, es una sensación inexplicable, algo que no se puede describir, jamás creí que algo así fuese posible.
—¡Neji! —grita Tenten, asustada al ver que caigo al suelo, topándolo con una rodilla.
Rápidamente abro mis ojos y la miro —Estoy bien, estoy bien —digo jadeando—, pero tenías razón… realmente necesitaba mucha energía —añado, volviendo a levantarme—. Estoy bien —repito al ver lo asustada que está, así que me inclino hacia ella y le doy un beso sobre la frente—. Te veré cuando esto acabe —me despido, marchándome de vuelta al campo.
Al regresar al campo, me doy cuenta de que los ataques siguen llegando de todos lados, esquivo y bloqueo algunos de ellos, es como si nada pudiera detenerme, intento no animarme demasiado con esto para no cometer alguna imprudencia, pero entonces observo que un par de estacas están a punto de atravesar a Naruto, que ha bajado totalmente la guardia, pero Hinata-sama se interpone.
—¡Es ahora! —grita mi voz dentro de mi cabeza.
Me apresuro hacia ellos de un salto y me interpongo en el camino, no tengo chakra, sé que no puedo usar mi defensa, así que cierro los ojos, quizá esto vaya a doler, pero no moriré, ¿no?
La estaca se precipita contra mí, pero, como si mi cuerpo estuviera hecho de roca, ésta se rompe cuando me toca y muchos de sus trozos salen volando, uno de ellos corta la pierna de mi prima, así que me apresuro a revisarla.
—¡Hinata-sama! —exclamo, viéndola sangrar, no parece una herida severa, pero es bastante profunda—. ¿Estás bien?
Ella asiente con la cabeza.
—Sí, Neji nii-san, gracias.
—¡Estás completamente loco! —exclama Naruto, que también se agacha para comprobar el estado de mi prima—. Neji, pudiste morir ahí, fue una suerte que esa estaca se rompiera.
—Sí, una suerte… —murmuro, volteando a ver hacia el área de Tenten, a lo lejos, con el byakugan, puedo observar que ella sonríe.
—Hinata, ¿te duele? —le pregunta Naruto, que luce increíblemente preocupado, pero no hay tiempo de lamentar mucho las cosas, porque nuevos ataques vienen hacia nosotros, así que más miembros del clan Hyûga vienen en nuestra ayuda.
—Hinata, Neji, ¿se encuentran bien? —nos pregunta mi tío, mientras entre Naruto y yo ayudamos a Hinata-sama a ponerse de pie, luce como si no pudiera ni mantener el equilibrio.
Yo asiento, pero Naruto rápidamente toma la palabra.
—Están bien, pero Hinata está herida, no luce como que el sangrado vaya a parar, tenemos que llevarla a la zona médica de inmediato.
—Yo me encargo —le digo a Naruto, sin embargo, él niega.
—Esto es mi culpa, tengo que ir —insiste, entonces veo que mi prima se sonroja levemente, apuesto a que nunca antes ha visto a Naruto tan preocupado por ella, esta chica es tan predecible cuando se trata del rubio cabeza hueca.
—N-no es necesario, Naruto-kun… —ella dice en voz baja—. Y-yo sólo quería protegerte.
Naruto sonríe —Y lo hiciste muy bien.
—Dejen de coquetear y vámonos, o esto se pondrá peor —los interrumpo, notando que los ataques vuelven a intensificarse—. Naruto, lleva a mi prima, debo ir por Tenten.
Ninguno de ellos me pregunta a qué me refiero, cuando se supone que Tenten está en otro escuadrón, sólo asienten y se alejan hacia la zona médica, entonces regreso con Tenten, pero apenas llego donde ella está, se lanza a mis brazos.
—Lo logré… —dice entre lágrimas, apretándome con muchísima fuerza, es como si no me hubiera visto en siglos, a pesar de que hace sólo unos momentos nos despedimos aquí mismo—. Neji… todo mi viaje no fue en vano.
Cuando dice eso, me doy cuenta de que algo es diferente, ella no es mi Tenten, no la de este tiempo, sino la que vino desde quién sabe cuándo a salvarme, no puedo evitar sentirme emocionado al entender que ella hizo todo esto por mí, por nosotros, así que la abrazo más fuerte.
—Eres la otra Tenten —susurro—. Gracias por venir aquí…
—La guerra todavía no termina —ella se aleja un poco para mirarle a los ojos—. Por favor, mantente a salvo —lágrimas ruedan por encima de sus mejillas—. Creo que el tiempo se me acaba, pero estoy tan feliz de verte, por favor… todavía no bajes la guardia…
Asiento con la cabeza y la veo cerrar sus ojos, entonces se desmaya entre mis brazos, siento como si algo saliera de ella, no estoy seguro de qué fue eso, supongo que se trata de su consciencia, la que viajó.
—Todo estará bien —digo en voz baja, levantándola para llevarla conmigo a la zona médica, es cierto que la guerra todavía no acaba, que no debo confiarme, todavía no sé qué puede pasar más adelante, pero estaré preparado, el sello aún funciona porque lo puedo sentir.
—
—
—
Han pasado algunas horas desde que la guerra acabó, el sello también ha perdido su efecto desde hace mucho, pero yo sigo aquí, realmente sigo con vida. Estoy sentado junto a Tenten, quien se encuentra recostada en una camilla, ha perdido demasiado chakra, tanto, que perdió la consciencia, pero ya ha sido revisada y dijeron que estaría bien con un poco de descanso.
Las cosas se pusieron mal cuando apareció esa tal Kaguya, que era una diosa o algo así, pero gracias a Naruto, todo resultó bien, logró derrotarla y la paz regresó, aunque no sabemos nada de Sasuke Uchiha, muchos pensaban que daría la cara durante la guerra, pero no fue así, él simplemente nunca llegó, supongo que la más decepcionada es Sakura.
—Tenten despertará pronto —dice ella, que está parada a un lado nuestro, revisándola con su técnica médica. Desliza una mano sobre el vientre de Tenten y de pronto abre un poco los ojos—. Oh… —parpadea.
—¿Qué sucede? —le pregunto, frunciendo el ceño.
Sakura sonríe levemente y niega con la cabeza.
—No es nada —responde, deshaciendo su jutsu—. Deberías descansar también.
Cierro mis ojos, me siento agotado, pero no quiero apartarme de ella —Tendré mucho tiempo para descansar después —le digo—. Esperaré a que Tenten despierte.
Sakura solamente suspira y asiente con la cabeza, antes de dejar la improvisada habitación levantada dentro de una tienda de campaña, susurrando un "qué envidia me dan los enamorados".
Yo sonrío.
De repente, todo a mi alrededor se vuelve negro, pero ya no me sorprende, son mis otros yo, por un instante siento miedo, ¿acaso todavía no se ha terminado toda esta locura? Los veo aparecer delante de mí, esos dos, y muchos otros detrás de ellos, pero ¿cuántas vidas he tenido?
—¿Aún voy a morir? —es lo primero que pregunto.
El Neji del futuro más lejano se ríe y niega con la cabeza.
—Sólo vinimos a decir adiós, no vas a morir, al menos hasta que seas viejo —parece que bromea, pero supongo que tiene razón—. Todos podremos vivir…
El otro Neji no dice nada, sólo cierra sus ojos y veo como todos desaparecen, iluminándose ligeramente, hasta que ya no queda rastro de ellos. Todo a mi alrededor vuelve a la normalidad, siento que Tenten aprieta mi mano y lentamente abre los ojos, observándome.
—Neji —sus ojos parecen brillar al saber que estoy a su lado—. ¿Qué pasó? —con cuidado intenta incorporarse, yo la ayudo, sentándome a su lado y acomodando su cabello hacia atrás, lo tiene suelto, ya que así era más cómodo para que ella pudiera descansar—. El sello… —murmura, buscando mis ojos con desesperación—. ¿Funcionó?
Asiento con la cabeza.
—Ahora todo estará bien —le digo, abrazándola.
Todo va a estar bien, a partir de este momento, mi vida seguirá su curso, por supuesto, al lado de Tenten.
—
—
—
Han pasado un par de años desde aquella loca experiencia que vivimos Tenten y yo, honestamente, todavía no sé qué tan cierto fuera todo eso de que iba a morir, tal vez todo fue una invención de mi cabeza, un genjutsu, ¿quién sabe?
Lo que sí sé es que ahora estoy aquí, presenciando uno de los eventos más esperados por toda Konoha, aunque no es lo que realmente creí que pasaría el día que Naruto fuera nombrado Hokage, pero debía esperarlo de alguien como él. Ese tarado no llegó a tiempo y Konohamaru se ha transformado en él, está saludando a todo el mundo desde lo alto, nadie puede notar la diferencia, excepto los que somos usuarios del byakugan, por supuesto.
Actualmente estamos en tiempos de paz, las naciones se encuentran más unidas que nunca, sobre todo, porque las amenazas todavía no han terminado, Sasuke Uchiha continúa siendo un prófugo altamente buscado por las cinco naciones ninja, aunque a estas alturas parece imposible encontrarlo, después de tanto tiempo, apenas se han tenido noticias de él. A decir verdad, nunca pensé que un compañero de la aldea terminara de ese modo, pero no se puede esperar mucho de una persona que no consiguió ver más allá del odio y la venganza.
—¿Por qué tienes activado el byakugan? ¿Pasa algo? —escucho la voz de Tenten, ella me mira con preocupación, así que deshago mi técnica, negando con la cabeza y mostrándole una sonrisa.
—No es nada —respondo, dejándola más tranquila.
—Los niños y yo no sabíamos dónde estabas, creí que estarías acompañando a Hinata, pero veo que te mezclaste entre la gente —dice Tenten, abultando ligeramente sus labios.
Con el tiempo se ha vuelto mucho más hermosa, puedo decir que jamás me atrevería a posar mis ojos sobre otra mujer que no sea ella, incluso después de dar a luz a nuestros hijos, Tenten me parece simplemente perfecta.
—No creí que fuera necesario —le digo, estirando un poco la cabeza para ver detrás de ella, ahí están nuestros hijos, Renji y Kenji, los dos se parecen a mí y discuten sobre cuál de los dos se volverá el próximo Hokage y que ambos admiran muchísimo al todopoderoso séptimo (si supieran).
Nuestros gemelos son un poco mayores que el resto de la nueva generación, resulta que ese día después de la guerra, cuando Sakura revisó a Tenten, descubrió que estaba embarazada, pero no me lo dijo hasta un par de semanas después, cuando lo confirmó con mejores estudios. Al inicio fue un tema "candente" dentro del clan Hyûga y fuera de él, Tenten y yo ya estábamos viviendo juntos en ese momento y no tardaron en tratar de casarnos, pero no quisimos hacerlo hasta mucho tiempo después, pues nos dijimos que éramos quienes tenían que decidir eso, así que sí, nos casamos cuando nuestros hijos ya habían nacido.
—Bueno, parece que la cosa ya acabó —dice Tenten, tomándome la mano—. ¿Vamos ya a casa? ¿O tienes algo que hacer en la torre?
Niego con la cabeza y entrelazo mis dedos con los de ella.
—No, vamos a casa, se hace tarde —respondo, buscando con la mirada a nuestros hijos—. Chicos, ya pueden seguir discutiendo después de comer, hace hambre.
—¡Sí, papá! —contestan al mismo tiempo.
Kenji toma mi mano libre y Renji toma la mano de Tenten, de ese modo, los cuatro caminamos juntos hacia nuestro hogar. No sé si acaso nosotros logramos o no vencer al destino, una cosa sí es segura, no existe ningún futuro, reencarnación o vida alterna en donde no estemos juntos.
