Hola a todos de nuevo! por fin me animé a escribir este capítulo de Dragon Ball aunque creo que me ha quedado algo mal le puse mucho empeño.
Primero que nada quisiera agradecer a Nikko Hyuga y a Anakin Namikaze por ayudarme con la planificación de la historia hasta el final de Dragon Ball Z. A ellos y a todos mis lectores les agradezco todo su apoyo!
Disclaimer: Los personajes de Naruto, de Avatar y de Dragon Ball no me pertenecen.
Aclaraciones del fic:
-Hablando, situaciones u objetos llamativos
-Pensando, frases del pasado de cada personaje
Capítulo 12 : Un nuevo entrenamiento
-Maestro, ¿puedo comérmelo?
-¡Pero que disparates dices muchacho! ¡los humanos no son comida! -el anciano le respondió sin sorpresa alguna. Ya sabía que el chico no era muy inteligente.
Suspiró viendo como el chico de 11 años tocaba el cuerpo inerte de otro muchacho con cabellos rojos que parecía ser mayor que su nuevo alumno y yacía boca arriba en la playa.
-¡Eso ya lo sé! -indicó riendo. El maestro no apartó su mirada del pelirojo mientras se apoyaba en su bastón- es que parece un animal. ¡Es como un zorro! -sí, eso era lo que su alumno pensaba. El anciano observó que el chico tenía apariencia zorruna, tanto por sus marcas en la cara como por su cabello rojo fuerte.
-Bien Gokú, apártate -ordenó el anciano aproximándose. Goku lo miró mientras permanecía en su lugar- Voy a comprobar si esta vivo -le explicó viendo la aparente duda de su alumno.
Asintiendo y, sin dudarlo un instante, el chico caminó unos pasos hacia atrás para poder ver lo que su maestro haría.
-"Es extraño. Ese rostro ya lo he visto antes... me pregunto sí..." -dejó de pensar mientras se detenía junto al cuerpo. Alzó su bastón en alto y, tomando impulso, comenzó a golpear con fuerza la cabeza del pelirojo.
-¡Vamos despierta! -exclamaba una y otra vez golpeando con más fuerza con cada intento. Por un segundo, creyó ver un leve estremecimiento en el cuerpo pero no le importó, disfrutaba golpearlo por alguna razón.
Siguió así un minuto, hasta que finalmente pudo oír un leve gemido. Deteniéndose, pudo ver que varios chichones ocupaban la zona de los golpes y algo de sangre caía de su cabeza. Mantuvo su bastón en alto mientras él y Gokú esperaban por algo, por algún movimiento.
-Duele... ¡Dattebayo! -no tuvieron que esperar mucho. El pelirojo había dado un salto al tiempo que gritó por el dolor.
Con los ojos cerrados se tocó suavemente el área del intenso dolor mientras era observado por el Maestro y Gokú. Algo decepcionado, el anciano se mantuvo inmóvil mirando sus reacciones y se apoyaba nuevamente en su bastón de madera. En cambio, Gokú se acercó con rapidez hacia el chico que tenía los ojos cerrados y su rostro apuntando al suelo.
-¿Eres comida? -el pelirojo abrió repentinamente los ojos al escuchar aquella pregunta.
Su rostro enfrentó un suelo diferente al de la casa de su padre. Arena blanca yacía bajo sus pies solamente vestidos con sus usuales sandalias ninja.
Miró hacia arriba. Un chico más joven que él lo miraba desde abajo. Tenía el cabello negro alborotado hacia los costados y ojos negros. Vestía una musculosa blanca, pantalones azules atados con un cinto celeste y calzado negro. En su espalda llevaba un báculo marrón con una cuerda que recorría su pecho.
El pelirojo pestañeó al verlo, pero luego comenzó a recordar el anterior incidente con su padre y la despedida de Katara, Aang y todos los demás. Manteniendo su rostro de confusión le negó con la cabeza.
-¿Dónde estoy? -preguntó sin quitarle la mirada al chico pelinegro. Antes de echar un vistazo, quería asegurarse que había llegado al lugar correcto.
-Estas en mi isla muchacho -una voz contigua le hizo girar la mirada hacia la fuente del sonido- ¿Qué hay? -el anciano elevó su mano saludando al pelirojo con toda naturalidad.
Se percató de su apariencia: era completamente calvo con un bigotes blancos gruesos y una barba blanca también. Vestía una camisa naranja con una línea blanca en el medio, pantalones azules y unos zapatos violetas. En su espalda cargaba un caparazón de tortuga violeta y tenía unas gafas con marco rojo sobre sus ojos.
Girando la mirada, observó hacia todos lados dándose cuenta que lo que el anciano dijo antes no era una mentira. Había arena blanca, mar en todas direcciones, algunas palmeras y una casa con paredes rosadas y techo rojo en el centro de la isla. Arriba de la puerta, un letrero decía "Kame House".
-¡Soy Gokú! -exclamó el pequeño sonriendo. Aunque la primera impresión que había tenido sobre él era "algo raro" supuso que debía ser agradable- ¡Ya que no eres comida debes tener un nombre! -el pelirojo asintió como respuesta. Miró primero al anciano que también lo miraba fijamente y luego la desvió hacia Gokú.
Respiró tranquilamente tratando de calmarse. Lo primero y principal era encontrar al Maestro Roshi. Pero antes debía presentarse.
-Naruto Uzumaki -se presentó con algo de seriedad. Gokú parecía entusiasmado por algo mientras lo miraba.
-¡Pareces muy fuerte! ¡vamos a pelear! -Naruto rió un poco. En realidad sí que era extraño aquel muchacho. Se negó decepcionando del todo al pequeño, pero debía hacerlo: si tenía que usar su poder haría papilla al chico sin esfuerzo (N/A si en realidad supiera... xD)- ¡Pero...!
-Lo siento Gokú, pero estoy en busca de alguien -mientras decía aquello pudo notar algo de confusión en el pequeño. Suspirando, observó al anciano en busca de alguna respuesta- ¿Saben ustedes donde se encuentra el Maestro Roshi? -hubo un inmediato silencio. El anciano sonrió rascándose la barbilla mientras fingía pensar y Gokú lo miraba sorprendido.
-¿Qué sucede? ¿Acaso lo conocen? -preguntó el pelirojo con impaciencia. El anciano asintió sonriente- ¿Enserio? ¡Genial! ¿dónde puedo encontrarlo? -Gokú solo miraba la escena en silencio mientras Roshi mantenía su sonrisa altanera.
-Aquí mismo muchacho -le respondió acercándose al pelirojo mientras lo examinaba.
-¿Qué quiere...? -una carcajada lo confundió aún más.
-Mi nombre es Roshi. Yo soy el que andas buscando.
-Así que... el hijo de Hagoromo ¿eh? -Naruto asintió sonriente. Parecía que aquello iba bien.
Cuando entró a la casa del anciano trató de pensar en como decirle que el Rikudo Sennin era su padre. Ya que él, le había dicho que necesitaba esa ventaja a su favor desde el principio. Se preocupó aquella vez pero ahora no, el anciano parecía creerle.
Roshi bebió un sorbo de su té helado y luego depositó el vaso en la mesa. Lo miró seriamente antes de continuar.
-¡Ja! ¿crees que voy a tragarme eso? ¡ni en tus sueños podrás engañar al gran Roshi! -esa repentina exclamación hizo que su corazón diera un vuelco. Esto sería más difícil de lo que pensaba- ¡Si quieres llamar mi atención no lo lograrás de esa manera muchacho! -Naruto observaba el suelo de madera tratando de idear algo que le ayudara a probar su veracidad.
-¡No sé que es esto pero sabe delicioso! -exclamó Gokú desde la cocina. El rostro del Maestro empalideció al escuchar los crujidos que emitía su alumno.
En ese momento su cerebro le dio la respuesta que buscaba. Bien, en realidad fue el pequeño chico su salvador. Sonrió con astucia, iba a valerse de algo tan simple como el desconocimiento para convencer a Roshi.
-"¡Maldición!, ha descubierto mis galletas especiales..." -pensó el anciano mientras se ponía de pie rápidamente- ¿¡Acaso no te bastó con comerte toda mi comida!? -estaba furioso con Gokú, su apetito era insaciable y él no tenía mucho dinero. Apretó su bastón de roble y corrió lo más rápido que pudo hacia la cocina.
-Espere Maestro -la voz de Naruto lo detuvo antes de que pudiera abandonar la habitación. El anciano se giró algo molesto con el pelirojo- Permita que Gokú coma, yo pagaré por todo -aquello pareció tener un efecto inmediato. Asintiendo, Roshi volvió a su lugar frente al muchacho que lo miraba sonriente.
-Mira muchacho, si realmente creías que podías venir aquí y hablar sobre Hagoromo como si nada estabas equivocado. Digas lo que digas no te creeré -sentenció el Maestro. Pero aquello no detendría tan fácilmente al pelirojo.
-Entonces si cree que todo es mentira ¿cómo sabría yo que siquiera existe el Rikudo Sennin? -Roshi desvió su mirada con seriedad. Parecía que su semblante tenía algo de dudas- además, yo conozco dos dimensiones aparte de esta . Sé también que posee el rinnegan... -aquella última palabra fue suficiente prueba. Nadie en aquella dimensión sabía de la existencia de Hagoromo y, mucho menos, de sus ojos.
El anciano elevó su mirada convencido de sus palabras. Pero una duda asaltaba su mente.
-Veo que no haz mentido. Pero si es verdad lo que dices ¿qué quieres conmigo? -preguntó causando que un brillo de victoria emergiera en los ojos de Naruto. Sonrió viendo su objetivo cumplido.
-Bien, necesito entrenamiento. Es por un motivo sumamente importante -Roshi elevó una ceja en respuesta. Si realmente era el hijo de uno de los seres más poderosos del universo ¿para qué entrenar con alguien que no le llegaba ni a los talones?- sé lo que está pensando Maestro. He recibido entrenamiento de Chakra en otras dimensiones pero debo dominar el Ki y aprender más sobre el combate físico -explicó adivinando el pensamiento del anciano. El mismo, lo miró algo confundido mientras analizaba sus palabras.
-No creo que todo esto sea para hacerte más fuerte. ¿Acaso tienes alguna misión como salvar esta dimensión por ejemplo? -Naruto sonrió sorprendido, el Maestro debía ser poderoso y bastante inteligente porque leyó sus verdaderas intenciones.
-Exactamente Maestro. Gokú necesitará mi ayuda a partir de ahora y debo alcanzar su poder actual. Es por eso que necesito aprender sobre el Ki con urgencia.
-¿Bromeas?, si ya haz aprendido sobre el Chakra entonces sabrás manejar el Ki sin mi ayuda -le indicó tomando un sorbo de su té, el pelirojo lo imitó de inmediato.
Luego de depositar el vaso sobre la mesa observó al Maestro.
-No es así. Usted sabe bien que el Ki no es lo mismo que el Chakra... -Roshi elevó una ceja sorprendido de lo que oía.
-Déjame adivinar, eso fue lo que tu padre te dijo -Naruto asintió despreocupado. El anciano rió con una carcajada sonora- ¡Ese vejete! ¡Siempre se olvida de todo! -exclamó sin poder contener la risa.
El pelirojo lo observó considerando cual fue su error. Pero no había sido suyo sino del Rikudo Sennin.
Cuando terminó de reír carraspeó para recuperar la seriedad. Un ruido en la cocina lo detuvo, un sonido de paquetes abriéndose lo incomodó.
-¡Gokú, eso no es comida es...! -no hubo más sonido. Parecía que el pequeño había oído al Maestro y se había detenido. Aliviado de que Gokú había dejado su bolsa de revistas (N/A a estas alturas, cualquier fan de dragon ball sabe bien a que revistas me refiero) miró nuevamente a Naruto- bien, volviendo a lo nuestro veo que Hagoromo ha confundido las cosas completamente -Naruto elevó su mano en silencio como queriendo preguntar algo. Roshi pestañeó mientras lo miraba fijamente.
-¿Eso quiere decir que el Ki y el Chakra son...?
-Lo mismo, sí -indicó el anciano con seriedad causando que el pelirojo bajara su mano- en tu mundo, los guerreros son llamados ninjas y al Ki lo conocen como Chakra. ¿Verdad? -Naruto asintió sorprendido en respuesta- Verás, los ninjas no son muy diferentes de nosotros. En tu mundo, puedes usar el Chakra canalizándolo en alguna parte de tu cuerpo o expulsarlo por medio de sellos en forma de algún elemento. Pero aquí, eso no es necesario -respiró tomando una pausa mientras elegía cuidadosamente las palabras que usaría para explicarle- por medio del entrenamiento se puede lograr expulsar Ki a voluntad sin la necesidad de sellos. La diferencia reside en que aquí la energía es pura y no se materializa en un elemento de la naturaleza como en tu mundo.
-¡E-es íncreible! -exclamó de repente. Roshi asintió con una sonrisa en su viejo rostro.
-Lo es muchacho y déjame decirte algo, me agrada tu entusiasmo. Creo que podría llegar a aceptarte como mi alumno -anunció de repente bebiendo lo último de su té con rapidez mientras una gran sonrisa aparecía en el rostro del muchacho.
-¡No puedo esperar para comenzar! ¡Arigato Maestro! -exclamó alegre. Pero Roshi negó con la cabeza, no iba a ser tan fácil aceptarlo como Naruto creía.
-He dicho "Podría", aún no te acepto.
-Ah sí, mi padre me ha dicho que usted quería algo a cambio. Aunque le advierto algo: no tengo mucho dinero y no tengo ninguna posesión valiosa -Roshi rió ante aquella revelación. El muchacho era algo inocente.
-No es dinero lo que quiero muchacho... -se acomodó las gafas mientras sonreía.
-¿Entonces? -preguntó el pelirojo sumamente confundido.
Roshi se sonrojó primero. Luego, comenzó a formar una forma con curvas en el aire mientras asentía y le señalaba la parte superior donde las curvas eran más pronunciadas. Naruto negó con la cabeza sin llegar a entender del todo.
-Quiero algo así, que no sea gorda ni tenga pocas curvas y que... -siguió haciendo curvas en el aire mientras babeaba. Justo en ese momento, Gokú entró a la habitación acariciando su estómago el cual tenía un gran tamaño por todo lo que se comió.
Al ver los gestos que hacía y, previamente oído la parte de que no los entrenaría hasta que le dieran algo a cambio, sonrió.
-¿Quiere un pescado Maestro? ¡No se preocupe yo se lo consigo! -exclamó Gokú corriendo hacia la puerta. Roshi lo detuvo con un grito.
-¡No! ¡Yo quiero una linda joven que se haga cargo de la casa! -exclamó sin vergüenza. Gokú lo miró incrédulo mientras Naruto lo veía como un pervertido.
Ahora entendía a lo que su padre se refería antes.
"Bien, cuando llegues allá te encontrarás con un viejo amigo mio que te enseñara a usar el Ki y a pelear a cambio de algo..."
Y ese algo era una mujer con la que satisfacer sus perversiones.
-¿¡NANI!? ¿¡Una sirena!? -la sangre que cayó antes por su nariz se desvaneció de inmediato. En efecto, la joven tenía la mitad del cuerpo para abajo en una larga cola verde de pez- ¿¡Pero qué clase de mujer me han traído!? -exclamó realmente sorprendido pero, en un instante, se arrepintió de sus palabras. La bella joven parecía realmente ofendida.
Con su aleta, golpeó al anciano en la cabeza con fuerza ya que se encontraba cerca de ella. El ataque rompió uno de los vidrios de sus gafas.
-Perdónalo, es realmente un pervertido -indicó Naruto algo avergonzado de Roshi. La chica negó con la cabeza dirigiéndole una mirada furiosa al anciano y luego se giró hacia el pelirojo.
-No hay problema -un guiño de su ojo izquierdo hizo que el pelirojo se sonrojara. Con una risita, la chica saltó de la nube hacia el agua y desapareció en ella.
Roshi se cambió de gafas sorprendido mientras Gokú observaba a su Maestro con confusión. El anciano había cambiado su vestimenta por un traje de vestir rojo. Constaba de un saco rojo con pantalones del mismo color, una camisa celeste con corbata roja y un caparazón de color más claro que el anterior.
-¿Ahora nos entrenará? -preguntó el pelinegro mientras Naruto se giraba para ver la respuesta del anciano.
Para su total decepción el Maestro negó con la cabeza.
-No, aún deben cumplir con mi encargo -el pelirojo suspiró decepcionado. La imagen que tenía al principio sobre Roshi se había esfumado en aquel instante- Vamos Naruto, Gokú no se queja. Ya deberías saber que si cumplen esta pequeña tarea el entrenamiento será en extremo duro -Naruto negó con la cabeza molesto.
-De acuerdo -suspiró de nuevo resignado- supongo que Gokú y yo tendremos que viajar nuevamente en la nube voladora para traerle una chica con la que hará sus perversiones.
-¡Oye! ¡no son perversiones!. Sólo necesito alguien que se ocupe de la casa mientras los entreno... -el pelirojo elevó una ceja ante el evidente sonrojo del Maestro. Miró a Gokú quien le sonrió y entonces asintió en respuesta.
En un instante, ambos saltaron a la nube voladora y se perdieron en la distancia.
-"Ese muchacho... tiene potencial. Es realmente impresionante que, al igual que Gokú, pueda volar en mi vieja nube. Debe tener buenas intenciones..." -pensó mientras los veía desaparecer en el cielo azul. No era menos que Naruto hubiera volado en la nube voladora en su primer intento. Quizás debía hacerle una visita al Maestro Karin para pedirle otra...
-¿Usted es el Maestro Roshi? -preguntó una voz detrás de él. Se volvió algo sobresaltado para encontrarse con un joven que debía tener la edad de Gokú.
-Así es, ¿qué deseas muchacho? -el chico era completamente calvo con cejas gruesas negras sobre sus ojos. Llevaba un chaleco amarillo de entrenamiento con mangas cortas, un pantalón mitad naranja mitad blanco y calzado marrón claro. También, cargaba una bolsa azul con sus pertenencias dentro.
-Mi nombre es Krillin y vengo de un templo lejano -Roshi elevó una ceja viendo hasta donde quería llegar el calvo- ¡Por favor! ¡Enséñeme lo que sabe!
-Hum, todo el mundo quiere ser mi aprendiz. Pero eso no es tan fácil muchacho porque... -se detuvo. Krillin le ofrecía una revista con tapa rosa y, como portada, una joven chica desnuda.
Pestañeó sonrojándose y tomó la revista con rapidez. La ojeó un momento con total interés.
-¿Y bien? -preguntó sabiendo que ya lo tenía donde quería. Roshi no se volteó a verlo, simplemente mantuvo su mirada en la revista- También podría conseguirle algunas chicas, usted sabe... algo como esto -el niño comenzó a hacer un cuerpo con curvas en el aire imitando al Maestro. Roshi esta vez volteó la mirada mientras observaba los movimientos de Krillin.
-¡De acuerdo! ¡Desde hoy eres mi nuevo alumno!
-Naruto, ¿crees que al Maestro Roshi le guste esa chica? -preguntó Gokú señalando un punto en la tierra. Naruto deslizó la mirada y se encontró con un granjero que no coincidía para nada con la descripción del anciano, ¡Ni siquiera era mujer!
-Vamos Gokú, ¿es que acaso no puedes distinguir entre un hombre y una mujer? -el viento acompañó su duda mientras impulsaba hacia atrás los cabellos del pelinegro y del pelirojo.
-¿Tu puedes? -Naruto suspiró resignado y algo preocupado. Podía notar la confusión de Gokú en su rostro aunque no se hubiera girado. ¿Qué clase de padres no le explicaron eso?.
Continuaron volando con tranquilidad. Gokú le preguntaba acerca de si era fuerte y donde había entrenado antes o con quien. Naruto, sabiendo que era demasiado joven como para entender todo el asunto solo le dijo que venía de un lugar distinto al de él y que se había hecho muy fuerte. Gokú, realmente sorprendido y emocionado, le respondió que cuando entrenaran con Roshi tendrían un combate al cual el pelirojo aceptó encantado.
-Ahora creo que no... ¡Espera! ¿qué es eso? -preguntó Naruto señalando un lugar que se encontraba rodeado por dos paredes de tierra.
-¡Parece que tiene problemas!
Minutos antes en un solitario bar cerca de la ciudad una joven entró al lugar asustando a los clientes. El más grande de los hombres se puso de pie mientras tocaba su pistola enfundada.
-No es ella... -se dijo cubriendo el arma con su saco. Tomó nuevamente asiento mientras la joven se acercaba a la barra.
Se sentó junto al hombre mientras suspiraba llamando la atención del barman y del matón.
-Este lugar es tan aburrido, incluso mi garganta está seca -el matón sonrió mirándola de reojo un momento y luego sacó algo de dinero y lo colocó en la barra.
-Sírvele un trago a esta lindura. Yo pago -la chica agradeció sonriente mientras le pedía al barman un jugo de naranja. Un anciano de atrás se acercó al matón.
-¿Por qué haces esa estupidez? ¿Acaso te sobra el...? -el matón usó su propio whisky y se lo arrojó al anciano en la cara. Luego, usó ambas manos en su saco mientras lo amenazaba.
-¿Qué dijiste imbécil? -preguntó con ira, el anciano lo miró aterrorizado y se disculpó de inmediato mientras escapaba del enorme hombre.
La chica bebió un sorbo de su jugo y luego le sonrió al hombre.
-Arigato, es usted muy... -de repente, un fuerte viento abrió de golpe la puerta. El mismo, hizo que un mechón de su cabello rozara su nariz y, al poco tiempo, estornudara.
-Salu... -se detuvo mientras él y todos los demás se ponían de pie con asombro en sus rostros.
-¡Es ella! -exclamó desenfundando su pistola. La chica tenía una apariencia diferente y no parecía ser tan amable como antes. Es más, cuando sacó su ametralladora todos se cubrieron tras las mesas.
No se escaparía nadie, robaría hasta el último centavo de esos cerdos y de todos los cochinos habitantes de aquel pueblo.
-¡La-Launch estás arrestada! -exclamó uno de los policías nervioso mientras él y su compañero le apuntaban con dos pistolas. La chica, yacía en el suelo adolorida mientras los miraba con terror y algo confundida.
-¿Qui-Quiénes son ustedes? ¿qué quieren de mi? -el segundo policía comenzó a temblar de los nervios.
-¡No juegues con nosotros preciosa sabes muy bien lo que hiciste! -exclamó el segundo.
-¡Primero robaste la cantina y luego aquel tren! -afirmó el primero- ¡Ahora te arrestaremos! -sacó unas esposas mientras sostenía su arma en su otra mano.
Launch, viendo el peligro inminente, se aterrorizó y comenzó a gritar por ayuda. El primer policía carcajeó en respuesta, pero la risa le duró poco. Detrás de ambos habían aparecido dos niños. Uno con cabello negro alborotado hacia los costados y el segundo tenía el cabello rojo alborotado pero hacía arriba.
-¿Y ustedes? -preguntó el segundo algo sorprendido. Naruto sonrió al tiempo que Gokú también lo hacía.
-Vamos a salvar a esa chica -indicó Gokú con una mirada de emoción. El pelirojo asintió en respuesta mientras veía sorprendido las extrañas armas de plateadas que tenían ambos hombres, parecían juguetes (N/A recuerden que de donde viene Naruto no hay pistolas).
-¿Qué? ¿Acaso están locos? ¡Váyanse de aquí niños o los arrestaré también! -exclamó el policía. Gokú sonrió primero y, sin previo aviso, se impulsó con una gran velocidad y golpeó el arma del hombre. Luego, con una simple patada en su estómago hizo que perdiera la conciencia.
-"¡Es rápido!, pero..." -con aquel rápido pensamiento y antes de que el segundo policía pudiera reaccionar Naruto lo había golpeado en la cara con un poco más de velocidad que Gokú.
Pero no había terminado aún. El hombre se retorcía de dolor en el suelo mientras tanteaba a ciegas con su mano en busca de su pistola. Naruto, concentrándose un poco, golpeó el aire para crear un potente disparo de Aire Control pero nada pasó.
-"¡Maldición! ¡Había olvidado lo que ocurre cuando viajo a otra dimensión!" -fue un tonto por olvidarlo. Incluso su padre le había explicado que perdería su habilidad con los cuatro elementos o sus ninjutsus cuando viajara. Supo entonces que solo podría golpearlo.
-¿Qué ocurre Naruto? ¡vamos! -exclamó Gokú confundido por lo que el pelirojo acababa de hacer. Negando con la cabeza mientras el policía finalmente encontraba su arma y la apuntaba hacia el Uzumaki le golpeó con todas sus fuerzas en el estómago causando que escupiera sangre y luego se desmayara.
Se tomó un momento para recuperarse de su idiotez y luego le ofreció la mano a Launch mientras ella agradecía su caballerosidad.
-Arigato amigos... -hizo una pequeña reverencia mientras Naruto y Gokú la observaban. El pelinegro se giró hacia el pelirojo.
-¿Crees que sea del agrado del Maestro? -preguntó confundido. El Uzumaki la analizó un momento con su mano en la barbilla.
Tenía cabello largo de color azul rizado con un listón rojo atado en un moño sobre su cabeza. Tenía ojos grandes azules y un bonito rostro. Vestía una remera verde que dejaba ver su ombligo y su escote y estaba sujetado por dos tirantes. Llevaba un pantalón corto marrón atado en un cinto rojo, unos zapatos rojos con medias verdes y guantes rojos sin dedos también (N/A me refiero a que los guantes no cubrían sus dedos)
Luego de analizarla asintió convencido.
-¡Hola! -exclamó el Maestro desde la ventana. Sobresaltados, Gokú, Naruto y Launch dieron un paso hacia atrás mientras el anciano salía de la casa para recibir a la joven.
-Me ha asustado mucho señor.
-¡Bienvenida a mi casa! -dijo apoyándose en su bastón mientras observaba a la joven, era justo la que él quería. La chica lo miró algo molesta al principio pero luego le sonrió e hizo una reverencia.
-Mi nombre es Launch. Es un placer conocerlo -se presentó sonriente mientras albergaba la esperanza que pudiera permanecer en esa casa- sus nietos fueron muy valientes, ellos me salvaron.
-¿¡Nietos!? -gritó algo avergonzado, ¿de verdad se veía tan viejo?- ¡Ejem! -carraspeó sonrojado- ¿Es verdad lo que dice?
-Sí Maestro, Naruto y yo lo hicimos -asintió sonriente de tal hazaña.
-Incluso ha dicho que será un honor cuidar de la casa -anunció Naruto causando que el anciano lo mirara- Entonces, creo que ahora no tendrá inconveniente en entrenarnos... -no lo pensó dos veces, habían cumplido su tarea y por lo tanto ya estaban listos.
-Esta bien, ya son mis alumnos -los dos respondieron con un "¡Gracias!" y el Maestro no le despegó la mirada a Launch mientras miraba sus pechos- en cuanto a ti preciosa, debes saber que hay...
-Oiga Maestro, ¿cuando empezaré mi entrena...? -se detuvo notando las nuevas presencias en la isla- ¿Quiénes son ellos? -preguntó señalándolos con desprecio. Roshi pestañeó mientras lo miraba.
-Krillin ellos son Gokú y Naruto y serán tus compañeros -Gokú rió emocionado y Naruto dijo "Un placer". Krillin los miró de arriba abajo notando la extraña vestimenta del pelirojo y luego gruñó en tono despectivo.
-¿Qué es esa estúpida ropa? ¿acaso vienes de un circo o algo así? -preguntó tratando de enojar al chico que era mayor que él. Aunque no le parecía ridícula la ropa de Naruto solo quería que Roshi lo echara de allí porque parecía fuerte.
-¡Ja! ¡Al menos tengo cabello, a diferencia tuya cabeza de rodilla! -exclamó causando una risita en Launch y Gokú solo miró confundido. El contra-insulto pareció tener éxito, ya que Krillin le gritó algo con ira que hizo que Naruto riera.
-Vamos vamos, no peleen ahora -Roshi se interpuso entre ambos golpeando a cada uno con su bastón una sola vez. Rascándose la cabeza, lo miraron confundidos- ya sé, ¿por qué no te preparas un almuerzo delicioso Launch?. Después podríamos entrenar...
-¡Con gusto señor! -la chica peliazul hizo una reverencia y corrió hacia la cocina.
-¡Tengo mucha hambre! -exclamó Gokú corriendo detrás de ella. Krillin se volteó a ver a Naruto con una mirada despectiva, soltó un "hum" y siguió a ambos por la entrada de la casa.
Naruto suspiró con la intención de seguirlos pero fue detenido por su nuevo Maestro.
-No tan rápido muchacho. Tú dijiste que podrías pagar lo que Gokú comió y, aunque aún me quedan algunas cosas como para que podamos almorzar, es mucho dinero -indicó sonriente. Naruto pestañeó sin tener miedo alguno.
-Vamos Maestro, ¿cuanto puede haber comido Gokú?. No creo que sea tanto... -Roshi negó con la cabeza interrumpiéndolo mientras el pelirojo comenzaba a asustarse.
-Son 10000 yenes muchacho -indicó extendiendo su mano libre mientras la otra sujetaba el bastón. Naruto sonrió sacando su viejo sapito que estaba lleno de dinero.
-¿Ve? le dije que no era... ¿¡10000 yenes!? -exclamó preocupado mientras el anciano asentía dos veces. El pelirojo examinó el dinero que tenía, ¡eran todos sus ahorros!
Pobre sapito, quedaría vacío. Él y su gran boca, había cometido la mayor equivocación de su vida. Una, que no cometería otra vez.
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Bueno acá esta. Fue algo largo para que disfruten el comienzo de la saga, sé que no quedó muy bien pero le puse todo mi empeño para dar un buen comienzo. El siguiente cap será el entrenamiento de los tres muchachos y el que le sigue saltará directamente al torneo de las Artes Marciales donde Naruto conoce a Bulma, Yamcha y los demás.
Ahora aclararé algunas dudas antes de que me pregunten, por ejemplo, Naruto no será más poderoso que Gokú. Puede que casi siempre estén a la par o incluso alguna vez haré que supere un poco sus poderes pero luego Gokú sobrepasará a Naruto.
En cuanto a Sasuke no vendrá todavía con Naruto ni en los siguientes capítulos. No se preocupen, ya que Sasuke no tendrá desventaja en cuanto al pelirojo, Krillin o Gokú ya que... bueno, lo verán algunos capítulos más adelante.
He tenido un lector que me ha pedido que Aang viajara a la dimensión para pelear contra Gokú en un combate. Bueno, te doy un spoiler, Aang si irá a esta dimensión para visitar a Naruto y peleará contra Gokú. No se cuando lo haré que llegue pero en fin lo haré.
Kami- sama of the dead: Responderé tu duda amigo, Naruto y Sasuke serán Saiyajins pero más adelante. Es por esa razón que a Naruto no le di una cola todavía. En fin, gracias por leer!
Nikko Hyuga: Creo que esto lo hablamos por PM amigo, pero igual tomé en cuenta tu consejo sobre la explicación del Ki ya que había olvidado ese detalle. En fin, no seas muy duro conmigo y deja tu review diciéndome si hasta ahora va bien.
netokastillo: Sí, al menos pudieron despedirse como correspondía. A mi también me dio pena Hinata pero ya la compensaré de algún modo. Espero que te guste el inicio de la saga amigo.
