Pasaron unos minutos, cuando Tetsuya recibió la mayor sorpresa de su vida, su padre había llegado, un hombre grande, con una calva en su cabeza, llevaba puesto su esmoquin negro a rayas y estaba justo enfrente de la puerta sujetando del hombro a Kagami, el cual lo miraba nervioso
-¡Tetsuya! ¿Qué crees que haces aquí?- dijo muy calmado el señor
-¡n…Nada!...yo…
-Fue mi culpa señor…- lo interrumpió Kagami – yo lo deje pasar…para que buscara algo para mi
-No lo esperaba de ti… ¡Tetsuya!… déjame hablar a solas con Kagami- ordenó el jefe y Tetsuya salió corriendo de la oficina, cerrando la puerta tras de sí. Mas no se fue, se apoyó en la puerta para poder oír y poder entrar en el momento que necesitara para decir "yo me opongo"
-No creo que me vaya a despedir… ¿o sí?- dijo Taiga sonriendo
-Como crees- se rió el señor – ¿por qué encubres a mi hijo? Todos sabemos que ha sido el, tu nunca harías algo que no te han ordenado
-Por la misma razón por la que le encubría a usted cuando era pequeño… sabe que ya no es mi señor, Tetsuya sabe debatir muy bien eso, ahora soy su mayordomo, así que las órdenes de él son prioridad… ¿no cree que ya es hora de decirle el secreto de la familia a Tetsuya? ya tiene 16
-no, todavía es muy chico… no lo entendería…
-Usted se entero a los 15, yo creo que debe ser lo antes posible, si no los Misers empezaran a buscar el libro, el contrato se tiene que renovar…
-Pero si se lo digo estaría en más peligro… sabes que para el contrato se tiene que preparar unos días, en esos días podrían atacar…
-Para eso estoy yo aquí, confía en mí…
-Se lo diré en pronto, ¿ok?
-Mas te vale… dejé la llave en mi cuarto, así que tengo que volver lo antes posible… si me permite…
Al oír eso, Tetsuya se separó de la puerta
"-¿que son los Misers?... el libro…la llave… ¡la llave!-"pensó
Se abrió la puerta de la oficina, de ella salió Kagami
-¿Qué haces aquí?- le preguntó al pelirrojo
-lo siento…por meterte en problemas
-¿por eso?... no importa, es mi deber protegerte, hasta de cosas tan absurdas como esa- le sonrió – bueno, tengo que ir por algo a mi cuarto así que me voy…
-¡espera!... necesito urgentemente que…me traigas unas cosas del pueblo…un… ¡canario!, necesito un canario…
-Un… ¿canario?, está bien…pero primero déjame pasar por una cosa a mi cuarto…
-¡no! Lo necesito urgentemente… ¡ahora!
-Está bien, no te enojes, ya voy… ¿podrías vigilar que nadie entre a mi cuarto?
-¡por supuesto!
-Gracias…
Salió derecho de la mansión, kuroko corrió al cuarto de Kagami y se metió rápidamente… y ahí, colgada de un espejo circular se encontraba la llave plateada, la tomó con cuidado, corrió a su cuarto y sacó el libro
-Esta tiene que ser… la llave del libro- introdujo la llavecilla en el candado y la giró lentamente, el candado se abrió, las cadenas de movieron como serpientes por la pasta del libro, haciéndose más pequeñas cada vez, hasta quedar unas simple cadenita de plata, las tomó y la guardo en su bolcillo.
Tetsuya metió el libro ya abierto en su mochila, la colgó a su espalda
-Tengo que devolverla lo antes posible – rió pícaramente corriendo al cuarto de su mayordomo y colocando la llave devuelta al lugar encontrado.
-¡Ya llegue!- anunció su presencia Kagami entrando a la mansión –traje tu dichoso canario, ¡¿para qué rayos lo quieres?! – bufó cerrando la puerta y trayendo a su lado volando un pequeño pájaro color amarillo
Al no oír una respuesta de parte del celeste decidió partir a buscarlo
-¡Tetsuya! ¿Dónde estás?- caminó por la mansión en dirección a la habitación del muchacho, al no encontrarlo siguió buscando y paso por su cuarto, la puerta se encontraba entreabierta, empujó la puerta lentamente y ahí se encontraba Tetsuya, arrinconado en una esquina del cuarto, con la llave en mano apretándola fuertemente contra su pecho…
-kur… - dejó la palabra al aire encontrando frente al pelirrojo, a un joven de cabellera negra con unos ojos igual mirando al joven heredero con una mirada satánica acercándose poco a poco más a este
-Dame la llave- chillaba el pelinegro – ¡te matare! ¡Te matare!
-¡¿qu…que rayos eres?!- balbuceó Tetsuya apretando mas la llave –esta llave no es tuya, es de Kagami, así que aléjate
-¡No le hagas daño!- gritó Kagami abriendo la puerta de golpe
-¡Taiga!- chilló Tetsuya asustado
-¡cállate niño mimado!- carraspeó el invasor sacando un pequeño y filoso cuchillo de sus ropas
-Déjalo en paz, el joven amo esta bajo mi cuidado – amenazó el mayordomo
-Así que es tu nuevo amo… ¿no? Kagami…apuesto a que ya hizo el contrato… ¿pero porque se ve el sello tan roto? Eh…
-¿De qué está hablando? ¿Quién rayos es ese tipo? ¿Me va a matar? A propósito ¿trajiste mi canario? – preguntó Tetsuya
-Tetsu ¡¿podrías dejar de ser tan idiota por un minuto?! ¡Tienes un objeto punzante amenazándote y recuerdas esa torpe escusa para sacarme de la casa!- respondió malhumorado el pelo pelirrojo
-¡No era una escusa! Quería comprar un desde hace tiempo y aproveché la oportunidad, además ¡¿Cómo sabias que también era un pretexto?!
-Eres tan obvio, ¡discutimos esto más tarde cuando no estés a punto de morir!
-¡no, no, no! Discutimos esto ahora por…
-¡ya cállense!- interrumpió más que molesto el agresor – te matare…- se lanzó peligrosamente a Tetsuya con la intención de clavarle el filoso objeto en el cuello, Kagami reaccionó rápidamente dándole una patada a aquel joven evitando la muerte al heredero
-¡No puedo permitir que muera!... Takao no te dejare hacer lo que quieras…
Tetsuya se paró, aun apretando fuertemente la llavecilla en su mano
-¿Takao?-preguntó temblando
-Es el nombre de el… es el sirviente de un Misers, los Misers son personas de sangre pura que son capases de hacer… cierto tipo de cosas y el es su sirviente, su amo le ordenó que buscara una cosa muy poderosa
-¿Qué clase de poder puede tener esta llave?
Kagami no respondió al recordar "no decirle nada hasta que se le indique" escuchó la voz del amo
-Nada en especial…- se decidió a decir, mientras sacaba muchas dagas de sus ropas (que ni idea de donde las sacó) y las dirigía al intruso – solo como cada llave… tiene algo que puede abrir…- lanzo las dagas rápidamente pero Takao las esquivó
-¿Cómo qué?... ¿un libro?- se aventuro a decir Tetsuya conociendo ya la respuesta, Kagami abrió los ojos con sorpresa, provocando que fallaran sus tiros y girándose a Tetsuya. Takao ocupó ese espacio para escapar por la ventana. -¿Cómo…como es que tu…?- tartamudeó el mayordomo
-Solo era una pregunta… ¿acerté?
-No…no es eso, de por si… deme la llave joven amo, si la sigue teniendo usted podrían aparecer más cosas como esas
-Toma…- Tetsuya le entregó la llavecilla de plata y salió del cuarto –"¿por qué quieren ocultarlo de mi?"- pensaba mientras corría
