Una vez que estuvo en su cuarto, se tiro a la cama sacando el libro que todo el tiempo estuvo guardando

-Haber… que contiene este dichoso libro….- refunfuñó abriendo aquel viejo y pesado libro, el causante de su dolor de espalda ese día

-Capitulo uno… "pide un deseo"…- comenzó a leer para sí – desde la historia han existido seres que toda la humanidad ah ignorado, algunos malos otros buenos, otras se necesitan dominar, otras son más difíciles o fáciles de controlar, lo que importa es saber cuál de ellos y si serás capaz de lograrlo

Tetsuya continúo ojeando el libro, mirando con detalle cada una de las hojas, leyendo y memorizando cada una de aquellos capítulos con títulos raros y complicados y aunque no sabía muy bien qué rayos se encontraba leyendo pero la emoción del porque querían ocultarlo de él, lo llevo a desvelarse toda la noche hasta llegar al lo más lejos que pudo (cuando fueron a despertarlo)

-Joven amo, tiene que despertarse, sus lecciones comienza en dos horas- anuncio una sirvienta tocando la puerta

Tetsuya guardo el libro bajo su almohada

-Adelante- bostezó el heredero, la sirvienta entró al cuarto trayéndole el desayuno – ¿qué paso con mi mayordomo?

-Kagami-sama tuvo que salir de viaje con su padre y regresara en unos cuantos días- respondió

-Pero… él es mi mayordomo no de mi padre – refunfuño sentándose en la cama

-Era una emergencia…

-Está bien… hoy no tomaré las lecciones, dile a mi maestro que no asistiré hoy y comunícales al personal que no quiero que irrumpan en mi alcoba hasta nuevo aviso por favor, ahora sal de aquí...- dijo serio

-Como ordene- contestó la sirvienta saliendo del cuarto

El celeste paso todo el día leyendo, no importaba cuanto lo hiciera el libro parecía eterno, "como convocar grifos" "como matar a un trol" "las estrellas" todos esos capítulos tenían unos procedimientos complicados y palabras que hasta el joven heredero no lograba entender.

Pasó un día, dos, tres y permanecía en su cuarto, al cuarto día regresaron el amo y Kagami de su viaje, las sirvientas recibieron a los recién llegados y preocupadas, le informaron al mayordomo lo sucedido

-Ese idiota…-apretó los puños al oír las noticias –mi señor, si me disculpa, es hora de saber ir su hijo sigue vivo- se despidió dirigiéndose a el cuarto del heredero.

Por otra parte el se encontraba leyendo por fin uno de los últimos capítulos de aquel libro

- "mayordomo oscuro"- leyó Tetsuya – esta criatura de la oscuridad es muy difícil de conseguir, es creación de la noche, las tinieblas y de la muerte misma, si se logra realizar un contrato con esta criatura, esta presentara una gran lealtad (a menos que se rompa el contrato o no se renueve a tiempo) mas sin embargo se tiene que ser lo suficientemente capaz para lograr dominar a tal criatura, la cual cumplirá todos sus deseos, es inigualable y quien sea que logre hacer un contrato con ella tiene asegurada la victoria entre todas las criaturas, mas sin embargo si el contrato no se renueva a tiempo otro poseedor de sangre ó sangre mágica tendrán la oportunidad de realizar el contrato en vez. Para eso se necesitara ser poseedor del libro de convocaciones y la llave de este… el ritual se realiza…-ya acabando de leer todo el libro suspiro cansado, en eso hoyó los golpes a la puerta desesperados de Kagami que al parecer había llegado

-kuroko abre por favor-dijo Kagami

-¿Taiga?

-Por favor

Tetsuya cerró el libro y lo escondió, se paró y abrió la puerta

-¡Idiota!- Gritó molesto Kagami por fin entrando a la habitación – ¿por qué faltaste a las lecciones?

-Ahora no molestes, estoy cansado…- bostezó caminando a su cama

-No has hecho nada productivo así que no entiendo tu cansancio

-¡yo no te entiendo a ti ni a mi padre!- lo dejó salir por fin – ¡no entiendo porque me ocultan cosas y de repente salen de viaje sin avisarme ni porque un tipo llamado Takao trato de matarme por una simple llave que abre un libro que contiene puras cosas de invocaciones y criaturas extrañas ni porque rayos nunca me entregaste el dichoso canario!

-Está bien Tetsuya tranquilízate, el canario no tiene nada que ver y… ¿cómo sabes lo del libro?

Tetsuya se tiró en la cama sin responder

-Respóndeme Tetsuya… ¡Tetsuya!- caminó hacia él, lo sacudió pero este se encontraba ya profundamente dormido, suspiró amargamente –se lo preguntaré mañana…- dijo para sí, arropando al heredero y caminando a la puerta.

A la mañana siguiente Tetsuya se despertó por el alboroto fuera de su habitación, las sirvientas y mayordomos corrían por la mansión perseguidos por criaturas verdes y feas.

-¿Qué rayos está pasando?- caminó lentamente a la puerta abriéndola y asomándose por ella - ¡podrían guardar silencio!- enfocó la mirada y al ver a los invasores cerró la puerta de golpe y corrió nuevamente a la cama –esto debe ser un sueño… ¡elfos de pantano!, según el libro son criaturas que realizan muchas travesuras y normalmente son utilizados por los Misers para buscar cosas… ¿pero porque rayos están aquí? Si buscaran la llave solo estarían en el cuarto de Taiga… a no ser que… ¡¿se comieron a Taiga?!...- se paró corriendo, sacó el libro del escondite y corrió a su cama para esconderse en las cobijas como si estas lo fueran a defender de todo –sea lo que sea, creo que mi imaginación está exagerando por el sueño de cuatro días, tengo que proteger el libro…- fue lo último que pensó antes de que el sueño lo volviera a vencer.

Por otra parte el mayordomo Kagami se encontraba teniendo una especie de batalla en su habitación para proteger la llave de plata, estaba siendo rodeado por decenas de esas criaturas como sapos grandes como un perro llamados elfos de pantano

-¡aléjense de aquí!- amenazaba dirigiendo su mano hacía ellos - ¡conviértanse en cenizas!- al momento de acabar su frase, las criaturas fueron envueltas por fuego y se quemaron sin dejar rastro

-Kagami- canturreó una voz entrando por la ventana, era un joven de cabellera rubia y ojos profundamente negros, llevaba puestos unos ropajes como de un príncipe con una gran capa escarlata -¿por qué muestras tanta resistencia? El contrato está ya muy débil y creo que estarías mejor con otro tipo de amo, apuesto a que lo único que mantiene de pie aun el contrato es tu voluntad… tú no eres así... ¿te encariñaste con esta familia o qué? –

-Yo encariñarme… no me hagas reír… Ryouta- alegó alejándose unos pasos

-Si mas no recuerdo, eras la clase de criatura que su fuente de poder son las almas… y dime ¿has estado comiendo bien? No ¿verdad?, esta familia nunca te ah dado una sola alma… por eso no tienes suficiente fuerza como para impedir a los Misers que entremos, lo único que puedes hacer es proteger la llave… es un caso perdido… trabaja para mi

-¡No! Cumpliré con las órdenes de mi amo hasta que el contrato se disuelva por completo

-Si así lo quieres… le ordené a mis sirvientes que mientras yo te quitaba la llave ellos buscaban el libro, ¿Qué te parece? buen plan ¿no? "mayordomo oscuro".