Capitulo 28

Mientras tanto, Athena estaba sudando a mares acurrucada en la cama, habia pasado tres semanas de estadia en Japón. Además, un agudo hormigueo que provenía de sus huesos se empezó a extender como fuego por todo su cuerpo.

— ¡Me duele mucho! - grito, no sabía si podria soportar más aquel dolor agonizante. Tenía que aguantar dos veces al día la dolorosa tortura que la debilitaba cada vez más y habia comenzado hace un par de dias y lo estaba ocultando.

Cada vez que tenía un ataque, Hana era todo lo que habitaba en su mente. Temia irse al otro mundo y dejar a su hija tan pequeña. Athena giró sobre la cama y cayó al suelo. El dolor ya era insoportable. Al escuchar el ruido, Iori se apresuro para entrar a la habitación y vio su rostro retorciéndose de agonia.

— ¡Athena! - la ayudo a levantarse con cuidado, apoyándola contra su amplio pecho. — Yo estoy aquí contigo. Todo va a estar bien. - La reconfortó Iori.

—No quiero morir, en serio no quiero - repitió ella con miedo e impotencia y apretó las mangas de Iori con fuerza. Quería vivir mucho más tiempo ya que ansiaba ver a Hana crecer.

Sin embargo, mientras ella hiciera todo lo posible por soportar el dolor, este se desvanecería gradualmente. Athena no pudo aguantar más y se desmayó después de esa tortura.

Iori inmediatamente la llevo al hospital.

El médico examinó la cabeza de Athena y después de que la enviaron a la sala de exámenes y el médico le preguntó si era adicta a alguna droga, Iori pensó en el farmaco que le suministro Alex, ella se estaba resistiendo a esa droga y por eso sufria esos ataques pero una vez limpia con medicamentos volverá a estar bien. Iori se sintió aliviado.

Cuando Athena despertó, vio a Iori apoyado en la cama, leyendo detenidamente un plan de proyecto y frunciendo el ceño de vez en cuando, como si no estuviera satisfecho con algo en él.

Ella lo miró en silencio y no quería molestarlo, pero mientras se movía un poco, sintió una molestia y no pudo evitar gemir de dolor.

Al escucharla, Iori inmediatamente dejó la carpeta en su mano y se inclinó para mirarla.

— ¿Qué pasa? ¿Te duele?

Su voz era suave y gentil, lo que asombró a Athena. Después de un rato, negó con la cabeza y dijo:

—Estoy bien -Y luego se dio cuenta de que algo andaba mal — ¿Qué paso?

Iori le explico, ahora tenía sentido, esa droga era la causante de todos sus males se juro a si misma ser fuerte y sobrevivir por su familia..

— ¿Como pudo mi propia sangre hacerme daño? - preguntó despues de un tiempo Athena.

— ¿Qué? - Iori continuó mirando los documentos en sus manos. Se sintió aliviado después de que la mujer despertara, pero también sabía que tenía muchas preguntas en su corazón, así que se limitó a ignorarla, fingiendo que no sabia en qué estaba pensando.

— Quiero ver a Minerva ¿Dónde está? -Tan pronto como Athena preguntó, el hombre que estaba a su lado se le oscureció el rostro, que parecía incluso más terrible que la tormenta en pleno verano.

— Ella esta bien, olvidala - Iori lo dijo con frialdad, sus palabras mostraban que se preocupaba por ella.

— ¡No! Quiero que me mire a los ojos y me diga ¿Porqué?- como el no le contestó ella tiró del edredón y se acostó. — ¡Olvidalo! No me dejaras verla.

Mirándola, Iori dijo en silencio en su corazón:

'No eres tan estúpida'.

Habia pasado unos dias cuando Kensou se presentó ante ella con Bao en la mansión Yagami, a pesar que no los recordaba ella sintió simpatía y los invito a tomar té en el jardín, les presentó a su amada hija Hana lo cual ambos se soprendieron al ver a su amiga de la infacia siendo mamá, luego los chicos sacaron videos caceteras y vieron juntos algunos torneos kof donde su equipo Psycho Soiders participaba en ese entonces, ambos jóvenes tenian la esperanza que ella recordará pero no fue asi.. luego Bao tuvo la idea de ir al centro comercial ya que a la psíquica le agradaba las compras.

Los tres pasearon y compraron cosas para Hana que quedo al cuidado de Ami, Athena al ver una vidriera se quedo pensativa era como si ya hubiera estado en ese lugar, veía un bonito vestido rojo en el maniquí y Kensou se acercó y le preguntó.

— ¿Te gusta? si lo quieres sera tuyo, el rojo es tu color predilecto

Athena abrió sus ojos, recordó esas palabras...

Cuando llegó al restaurante, Kensou ya la estaba esperando. Cuando la vio llegar, se acercó y la abrazó con fuerza, consolándola, "Estoy tan feliz de verte. Te pido disculpas por no haber estado en el funeral de tu hermana, siento por lo que has sufrido".

Athena sonrió de mala gana y dijo: "Está bien".

Al ver la indescriptible amargura en los ojos de Athena, Kensou pensó que debía haber sufrido mucho por la muerte de Minerva.

"Olvidate de eso y comencemos." Sie no queria que su reunión girara entorno a eso.

Se sentaron y hablaron sobre cómo habían estado mientras comian.

"¿Estás casada con...?" Sie estaba tan sorprendido que casi muerde el plato. Todos conocía a Yagami Iori, pero era demasiado misterioso y peligroso para vivir con él.

Era como un lobo agresivo, y una presa común solo podía ser tragada por él.

"¡Amiga, divórciate de él! ¡No puedes con él! ¡Déjame hacer los arreglos para que te vayas al extranjero y puedas empezar de nuevo!" Kensou no podía dejar de ser comprensivo y se lo aconsejó a Athena. Además ahora Sie era un reconocido actor lo cual tenia lo suficientemente para ayudarla.

"No, no puedo exponerte, es peligroso...Si me escapo, ¿crees que Iori me dejará?" Preguntó Athena

Los ojos de Kensou se oscurecieron porque sabia muy bien que el poder de la familia Yagami era demasiado fuerte para su pudiera luchar contra él.

"Lamento lo que estás sufriendo." Sie dijo.

"No te preocupes yo estoy bien " Athena tomó la mano de Sie y lo consoló, "Parece que Iori no quiere matarme, eso es suficiente y si lo intenta ten por seguro que me mantendré con vida".

No muy lejos, una mirada aguda cayó sobre las manos de los dos. Iori habia estado de viaje de negocios y hoy se veria con alguien aqui. Fue una coincidencia que tan pronto como se sentó, notó a Athena sentada junto a la ventana.

Era Athena pero en este momento, su rostro estaba lleno de brillo y calidez con una dulce sonrisa. Se veía más encantadora que con la cara de poquer que solia tener delante de él.

Los ojos fríos de Iori recorrieron al hombre sentado frente a Athena creyendo que era nuevamente Kyo pero esta vez se trataba de Sie Kensou, el niño psíquico de Kof que solia acompañarla siempre .

Athena mientras él no estaba cerca, se metio con ese idiota. Iori penso que Athena no era tan simple ya que llamaba la atención de muchos hombres.

"Sr Yagami ¿ se encuentra bien? "-La persona con la que Iori estaba cenando preguntó.

"Al parecer cualquiera puede cenar aqui, así que creo que es bastante informal. Vayamos a otro lugar". Dijo Iori

Después de la cena, Kensou le compró un bonito vestido rojo a Athena en el centro comercial.

"No rechaces mi obsequio, sabes que el rojo es tu color predilecto y quiero que me recuerdes al ponertelo. No puedo quedarme aquí por mucho tiempo, así que cuidate". Kensou dijo con ternura.

Cuando Athena llegó a casa Ami se le acercó y dijo: "El Señor Yagami ha regresado " El corazón de Athena dio un vuelco. Ella asintió y dijo: "Entiendo".

Sus dias felices habian terminado. Athena respiró hondo y fue al dormitorio.

Cuando Iori la vio regresar, notó la bolsa en su mano, y su rostro estaba lleno de sarcasmo ya que podía convencer al hombre de que gastara su dinero en ella con tan solo unas pocas palabras.

"¿Qué es eso?" Preguntó deliberadamente.

Athena escondió la bolsa detrás de ella y dijo: "Nada, solo ropa".

"Ropa?" Iori se levantó y agarró la bolsa. Miró la etiqueta y dijo: "Esto parece ser costoso "

Athena respirò hondo cuando sintió que sus palabras eran tan penetrantes que le resultaba dificil resistirse. Ella dijo: "Yo lo compré: ¿Qué pasa? No gasté tu dinero."

" El niño psíquico acaba de llegar al pais y ya esta obsequiandote cosas ¿Recuerdas nuestro acuerdo?"

"¿Cómo lo..." Athena se dio cuenta de que Iori debía saberlo todo y dijo: " Es mi amigo. Solo nos vimos para ponerlos al día "

"Siempre estuvo enamorado de ti ¿Cuántas veces te acostaste con él por vestidos?" Preguntó Iori.

"No me calumnies!" Athena gritó enojada. Efectivamente, Kensou le compró la ropa. Ella no dijo la verdad al principio ya que no queria que Iori sospechara, pero ¿por qué tenía que pensar eso?

¿A sus ojos, ella era una mujer que podia traicionar su cuerpo por dinero y ropa hermosa? Siendo una estrella de la música Ademas, también difamo a Sie, Athena no podia soportarlo.

"Sabes claramente si te estoy calumniando o no", dijo Iori y la miró con desdén. No seria tan ingenuo para creer que entre un hombre y una mujer puede existir una amistad sin más.

"Ya que estás tan seguro, entonces déjame irme y olvidate de mi, te aseguro que estaras mejor sin mi presencia en esta casa" Athena dijo con fuerza.

"Subestimé tu desvergüenza ¿Cómo crees que voy a olvidar mi venganza? Tu tienes que pagar por el daño que Minerva le causo a Hana" Iori refutó.

Iori no esperaba que Athena respondiera, sus ojos eran tan obstinados y claros que no podia encontrar un poco de culpa en ello. Se quedó atónito y dijo con indiferencia: "Consigue unas tijeras"

Athena a atónita, no sabía lo que iba a hacer. Pero su mirada la asustó. Dio unos pasos hacia atrás y sacó un par de tijeras del cajón, preguntando: "¿Qué vas a hacer?"

"Corta ese vestido en pedazos ". Dijo

"¿Estás loco?" Athena lo miró con incredulidad y sostuvo el vestido rojo en sus brazos. No era solo ropa, representaban la amistad de Sie y su recuerdo.

"Será mejor que lo pienses bien. Vas a cortar esta ropa en pedazos o se lo llevare a tu "amiguito" y hare que se lo trague" Dijo Iori con indiferencia.

El la miró con calma y no creyó que insistiera. Los ojos de Athena se oscurecieron. No iba a dejar que le hiciera daño a Kensou.

Sus ojos estaban ligeramente húmedos. Ella tomó las tijeras y sintió como si la ropa en sus manos pesara mucho mas. Apretó los dientes y cortó todo can fuerza. Cada corte hacia que le doliera el corazón.

Ya no habia nada que hacer. Athena cortó toda el vestido en pedazos mientras sentía como su corazón se hundia. "Entonces, ¿estás satisfecho?" Ella preguntó

La voz de ella tembló mientras trataba de contener las lágrimas, no quería ser ridiculizada por Iori.

"Tira todo a la basura". Ordenó el.

Athena se mordió el labio interior y recogió todos los pedazos y los tiró a la basura. Luego miró hacia otro lado, pero no pudo soportar la amargura en sus ojos.

Al ver que sus lágrimas caian al suelo, Iori se molesto y dijo: "¿Estas llorando? Recuerda lo que estás sintiendo lo sintió Hana en manos de la asesina de tu hermana, si vuelves a ver a ese idiota te haré sufrir cien veces más de lo que estás sufriendo ahora."

Después de eso, Iori cerró la puerta y se fue. Un viento frío barrió la habitación, haciendo que Athena se estremeciera. Se abrazó a sí misma, pero aún sentia frio.

Athena salió de su trance, abriendo sus ojos con sopresa.

— Athena estas pálida- hablo Bao preocupado. — ¿Estas bien?

Kensou solo la veía, era como si ella hubiera despertado de un largo sueño.

— Recordé.. ¡Lo recorde todo! - exclamó Athena feliz de volver ser la misma. ¿Como un vestido la hizo recordar? gracias a ello sabia ahora quien era. Athena Asamiya, una psíquica, una cantante j-pop reconocida.. una guerrera.

Continuará...