Capitulo 30
Athena apoyó la mejilla en la palma de su mano y miró la foto de Minerva con una mirada preocupada. Aunque su hermana acaba de ingresar al hospital psiquiátrico hace un mes, los médicos le aseguraron que ella iba a estar bien, aunque Iori hubiera preferido que se pudriera en la carcel.
— Acabas de terminar un comercial y volviste a ser la estrella pop que conocía ¿Por qué todavía te ves infeliz? -preguntó Mary blue, frunciendo el ceño.— ¿Te gustaría ir a cenar a mi casa? prometo que Terry no nos molestara. - Athena negó con la cabeza, sonriendo.
—¿Qué tal la próxima vez? Tengo planes esta noche.
—Okey. Nos vemos mañana - La colega Mary sonrió y tomó su bolso para irse.
Athena tomo su portatil y estaba a punto de irse, alguien le palmeó la espalda. Fue Nikaido. Estaba vestido con un cortavientos marrón, luciendo fresco y prístino. Él le sonrió, sus ojos brillando con deleite.
— ¿Lista para ir? ¿Qué ocurre? Te ves triste. ¿Tienes problemas?
— No, solo estaba pensando en algo. Por cierto, Beni ¿estás libre esta noche? Acabamos de terminar el comercial para Ambush e hicimos un buen trabajo, creo que deberia invitarte a cenar. - Athena le sonrio amistosa.
— ¿De verdad? - pregunto el sintiéndose sorprendido y halagado.
— Si. Encontré un nuevo restaurante occidental. Quiero intentarlo -, sugirió Athena algo confundida a la reacción de asombro del rubio, tal vez porque nunca lo habia tratado antes pero no hay nada de malo en conocerlo mejor, despues de todo van a seguir trabajando juntos ya que Ambush los contrato para que sean la cara de la colección de ropa primavera verano.
Athena apretó el botón del ascensor, cuando la puerta se cerró, Nikaido examinó su rostro y preguntó:
— ¿Yagami esta de acuerdo que cenes conmigo? - Esta pregunta había estado rondando en su mente desde que Athena lo invitó a cenar. Aunque parecía dudar en interrogarla, quería encontrar una oportunidad para averiguar si sabia lo que hubo entre Minerva y el.
— ¿Porqué lo preguntas? no creo que le importe - en ese momento sonó su teléfono. — Lo siento, tengo que responder a esta llamada-. Athena salió rápidamente del ascensor y se dirigió al baño.
"¿Hola?" preguntó ella.
"¿Cuándo regresarás? Quiero salir a cenar esta noche", dijo Iori. Athena se lo imaginó tumbado en el sofá frente a su escritorio, con el ceño fruncido. Ella tenia que decirle que iria a cenar con otro hombre, pero solo de cortesía. "Invité a Nikaido a cenar, hicimos un comercial y tuve la idea, podria llegar un poco tarde.
El pelirrojo permaneció en silencio durante un rato.
"Ni siquiera es tu amigo. ¿Por qué tienes que llevarlo a comer?" preguntó con frialdad. Athena se mordió el labio.
"Pero ya lo he invitado. No sería bueno cancelar el plan de repente".
"Iré contigo. ¿ Cuál restaurante?" Después de decirle el nombre del restaurante, Athena regresó con Nikaido.
"Vamos." Pasaron dos calles y llegaron al opulento restaurante occidental.
— Bueno, supongo que alguien se unirá a nosotros para la cena. Lo siento, Beni -tartamudeó Athena algo avergonzada cuando llegaron a la puerta del restaurante.
—No importa. -Aunque Nikaido sonaba relajado, inmediatamente se dio cuenta de la situación. —¿Es Yagami?
Cuando ella estaba a punto de responderle, vio a Iori parado afuera del restaurante. El sol poniente arrojaba un tono rojo sobre su cabello delineando sus rasgos faciales. '¡Woow! Ha llegado pronto.'
Nikaido siguió su mirada y vio al pelirrojo que lo miraba arrogante.
— Si Iori también cenara con nosotros- dijo Athena mientras caminaba torpemente hacia su esposo.
— Ya veo. ¿Como estas Yagami? - Forzó una sonrisa, tratando de ocultar la detestable mirada de Iori en el. Parecía infeliz.
El pelirrojo puso un brazo alrededor de la cintura de Athena, reprimiendo su ira.
— Bien. - resopló Athena ya que el pelirrojo lo ignoro por completo, la atmósfera entre los tres parecía ser fría como el hielo. Athena no tuvo más remedio que tomar la iniciativa y liderar el camino hacia el restaurante.
— ¿No les has dicho que fuiste amante de Minerva? - susurró el pelirrojo al rubio solo para que el solamente escuchara.
— Aún no ¿Y tu? - respondió Nikaido.
A la psíquica le empezó a doler la cabeza. Fue difícil para ella lidiar con este asunto con facilidad ya que ambos no se toleran, tal vez porque Nikaido es amigo de Kyo.
Después de que se sentaron, Nikaido se disculpó y fue al baño para calmarse. No debió aceptar su invitación, no penso que le diría a Iori y el vendria marcando su territorio. Ni modo tenia que aguantarlo ahora hasta terminar la cena.
Desde que tomó asiento, Iori ni siquiera había mirado a Athena. Mientras hojeaba el menú, ella lo empujó suavemente.
—¿Estás enojado conmigo? - El hombre solo hojeaba el menú. Sus ojos estaban nublados, y ni siquiera la miró cuando trató de hablar con él. Con una pequeña y rígida sonrisa, respondió:
—No. Déjame en paz. -Decepcionada, ella frunció los labios pero no dijo nada más.
— ¿Ustedes dos ya ordenaron? -Cuando Nikaido regresó, les sonrió cortésmente. Se dio cuenta de que había algo de tensión entre la pareja, pero todavía estaba nervioso y no sabía qué decir.
—Todavía no. Beni ¿Hay algo en partcular que quieras comer? - Athena le entregó el menú con una pequeña sonrisa. Durante el transcurso de la comida, nadie pronunció una palabra. Solo Athena y Nikaido ocasionalmente hacían un comentario, solo para que la conversación muriera poco después. Cuando terminó con su carne asada, Iori encendió un cigarrillo emitendo un aura fría. En ese momento, Amber y sus amigos entraron al restaurante.
— Wow… Mira hacia allá, Amber. ¿No es Athena Asamiya? - Amber siguió la mirada de su amiga y encontró a Iori sentado en la mesa. Era increíblemente guapo, pero parecía ajeno a que se había convertido en su centro de atención porque era el único que fumaba.
—Espera, lo conozco…- Una sonrisa de sufciencia apareció en el rostro de Amber, pero luego las comisuras de su boca cayeron cuando vio que Nikaido estaba acompañado por Athena. Dos hombres guapos y una mujer hermosa estaban sentados juntos. La escena era bastante llamativa para ella ya que se trataba de el triángulo de engaños.
Amber apretó los dientes con rabia. Una vez había tratado de volver con Nikaido, pero él la rechazó de inmediato. Athena, por otro lado, siempre parecía estar rodeada de hombres. Ya tenía a Iori, pero ahora incluso tenía la audacia de estar con Nikaido.
Amber trató de consolarse a sí misma, diciéndose que Athena era más que una zorra.
¿Porque estaban los tres sentados en una mesa?
—¿Es es cierto? ¡Preséntanos a él pelirrojo! espera.. ¿ella no es su esposa Athena?
— Deberías verla sin maquillaje. Ella es horrible, tu te ves mucho mejor que ella. De todos modos, iré allí y la saludaré. Ustedes mientras tanto pueden ordenar - Antes de esperar una respuesta de sus amigos, Amber se acercó a la mesa de Athena.
La estrella pop se habia acostado con su novio muchas veces, sin embargo tiene el descaro de cenar en un restaurante tan lujoso con los dos.
Hoy, Amber estaba decidida a revelar los horribles colores de Asamiya frente todo el mundo.
— Eres una atrevida Asamiya has empujado demaciado tu suerte al venir con tu amante y tu esposo y cenar en la misma mesa. - dijo Amber batiendo sus pestañas postizas. — ¿Acaso piensas acostarte con ambos esta noche?
La voz de Amber no era tan fuerte, pero habló lo sufcientemente claro para que todos la escucharan.
— ¡Eres una desvergonzada! te metiste en la cama con mi novio Benimaru ¡Muchas veces! - Lloraba y gemía tan incesantemente que todos los invitados del restaurante miraban hacia su mesa. Entonces, el salón se llenó de susurros silenciosos.
"¡Ay, qué escándalo!" "¿Cómo pudo una estrella engañar a su esposo? ¡Que mujer tan atrevida! "
"Y traer a sus amantes y comer con ellos"
"Si tuviera una hija como ella, ya me habría muerto de ira. Incluso tene la audacia de salir con dos hombres al mismo tempo. "
"¡No tiene vergüenza! ¡Las estrellas como ella averguenzan a la comunidad"
El hermoso rostro de Iori se oscureció de inmediato. Nikaido bajó la mirada con impotencia. Esta cena fue incómoda al principio. Ahora, incluso estaba siendo calumniado frente a todo el mundo. Esta vergüenza no le perdonaria a Ambar, iba a levantarse para llevarsela cuando Athena sin prisas dejo su cuchillo y tenedor en sus manos y miró con calma a la mujer con mucho maquillaje.
Athena no sabia porque razon quería manchar su nombre frente a todas estas personas. ¿Como se atrevia?
— Discúlpame pero no se de que hablas, yo no dormí con tu novio..
— No es mi novia. - la corrigió el rubio a Athena
— Bueno ni siquiera es tu novio. ¿Tienes pruebas de lo que dices? la gente puede malinterpretar -La voz de Athena era clara pero tranquila.
Las lágrimas rodaron por las mejillas de Ambar sin control. Ella sollozó:
— El término conmigo por tu causa ¡Iori sabe que fueron amantes! -dijo de repente esperando que el hablara, era obvio que el también fue cornudo en esta historia.
Amber se pintó cuidadosamente a sí misma como la novia engañada. Entrecerrando ligeramente los ojos Athena miro a su esposo.
— ¿Crees en las palabras de esta mujer?
— En lo absoluto. Nunca la habia visto en mi vida, esta loca.
Amber se quedo sorprendida al ver como la defendió ¿Acaso el amor es ciego?
Amber apretó los dientes con enojo. Había planeado hacerle las cosas difciles a Athena fngiendo ser lamentable, pensando que la señora Asamiya simplemente saldria huyendo de escena ya que estaban en un lugar público.
— ¿Crees que las personas que comen aquí van a creer que tengo a mi amante y a mi esposo comiendo en la misma mesa muy tranquilos?
Todos a su alrededor la miraban y susurraban entre ellos. Ahora estaba atrapada en un dilema. No habia pensado que Athena actuara con tanta audacia, sin preocuparse en absoluto por las personas que la rodeaban. Habia creido que Athena era sumisa y al sentirse descubierta saldria pavorida.
— Amber, sera mejor que te retires. - le dijo Nikaido a lo que Amber con el corazón roto dijo a regañadientes a Athena.
— ¿Estas feliz? lograste separarme del amor de mi vida.
Athena sonrió con ironía, ¿Cuando hizo eso ella?
— Muéstrame una foto, audio lo que tengas y justifique esta escena tan lamentable.
— ¡No me presiones! - Amber siseó con los dientes apretados, mirando a Athena con enojo.
— ¿Que? , has estado hablando toda la noche sobre mi que soy una quita novios y que traicione a mi esposo aqui presente ¿Por qué estás tan nerviosa? La próxima vez que quieras calumniar a alguien, no te precipites sino tienes algo que respalde tu historia.
— Amber, Athena no fue mi amante y nunca lo sera. - le aseguro Beni mirándola con enojo.
Las personas que los rodeaban sinteron que había una historia interna, por lo que sus opiniones cambiaron gradualmente. El opulento restaurante albergaba a los comensales adinerados de clase alta.
"Bueno, parece que ella es la desvergonzada"
"Ella esta loca ¿Como se atreve a armar semejante escándalo sin ninguna prueba? "
"Supongo que está calumniando a la señora Athena porque es mas bonita y le tiene envidia "
— ¡Maldición! -Amber no esperaba que la situación se revirtera, sintó una punzada de arrepentmiento. — Lo siento señora Athena, creo que me he equivocado.
Con una leve sonrisa Athena se puso de pie estando frente a ella.
— No se preocupe señorita Amber, todos cometemos errores, supongo. -Con eso, se puso de pie y llamó a la recepcionista y luego, se dio la vuelta y le dedicó una dulce sonrisa a Amber — Por favor, lo que consuma la señorita anotelo a mi nombre, tómelo como una forma de hacer las pases.
Amber casi saboreó la sangre cuando apretó los dientes demasiado fuerte. Perdería la cabeza si se quedaba allí más tiempo. Por lo tanto, rápidamente tomó su bolso y salió del restaurante enfadada. Al verla irse, Athena se sentó y vio como Nikaido la miraba con los ojos muy abiertos, admiró la forma de defenderse de Amber, lastima que ya estaba casada, el rubio miró de soslayo a Iori, que había estado en silencio todo el tempo.
El rostro de Athena enrojeció de vergüenza y suspiró, era obvio que esa mujer la confundio con Minerva.
Iori y Nikaido sabian el porqué.
— ¿Alguien me puede explicar lo que paso con mi hermana?
Athena robó una mirada a Iori y captó su mirada indiferente. Ninguno de los dos habló. Iori tomo su teléfono sin darle importancia al asunto, como la psíquica vio que no iba a logar nada con el pelirrojo se aclaró la garganta y miro al rubio quien bajo la cabeza avergonzado.
Después de contarle brevemente lo sucedido con Minerva, Nikaido se despidió y salió del restaurante.
Era tarde en la noche y las luces de neón iluminaban las calles. La ciudad estaba decorada con luces de colores. El tráfco estaba en su apogeo.
Iori conducia rumbo a la mansión sin expresión alguna manteniendo su mirada penetrante en la carretera, en silencio. Athena pudo ver lo que Iori sufrió cuando supo que la que el pensaba que era su esposa lo había engañando con Nikaido, la humillación que habra sentido en ese momento.
— Lo siento.. - Athena tan abrumada por la culpa que sus ojos se enrojecieron al instante. — Minerva no debió acostarse con Nikaido..
Iori sabia a lo que se refería, en ese momento que vio a la que creia su esposa en la cama con otro hombre tuvo el impulso de matarla, aun no entiende como pudo controlarse.
Athena tuvo el impulso repentino de preguntarle.
— Iori, tu.. ¿y mi hermana?- pregunto frenéticamente.
— ¡No! - respondió rápidamente Iori, sabia que iba a preguntar y odiaba el hecho de que suponiera que estuvieron juntos y el omitió contarle.
— Si hubiera pasado algo, lo entenderia.
— ¿Entender? yo tengo que vivir con el hecho que fuiste la mujer de Alexander durante un año. - la frente de Iori se arrugo y apretó el volante.
No podía entender a la mujer frente a él preguntando algo que seguramente hizo con ese playboy todas las noches en Texas.
— No sucedio nada con Alex, por mas que me forzaba a aceptarlo no podia acostarme con el y Alex me respetó. -Athena dijo relajada a pesar de que deliberadamente lo que dijo ella confundió a Iori y a la vez se alivió de saber que no hubo nada entre ellos.
El incidente en el restaurante y la forma en que la esa mujer vestida con un traje opulento, le habia dado a entender que Athena no se deja intimidar por nadie, tan distinta a la que conoció al principio.
Iori la miró por el rabillo del ojo y suspiró. Era cierto que no sucedio nada con Minerva y agradecio internamente a Kyo que su objetivo fuera el. Si se hubiera acostado con la mujer que le quito la vida a su hermana estaria deliberadamente enojado y seguramente ya hubiera matado a la asesina.
— Esta bien, ya no quiero tocar ese tema
Athena asintó obedientemente y bajó la mirada.
— Está bien. -dijo ella en voz baja.
— y de ahora en adelante, no quiero que estes cerca de Nikaido. - le advirtió en voz baja.
— ok, ok ok ¿Quieres que use un letrero con la palabra "No soy Minerva " - levantó la cabeza y lo miró, haciendo un reproche de niña malcriada.
— Es por tu propio bien, ese idiota tiene motivos ocultos. Tu solo hazlo.- Sus intenciones estaban escritas en todo su rostro.
— ¿Qué? En ese caso, ¿por qué no podía verlo? Beni es una persona buena, un poco mujeriego pero no te apresures a juzgarlo.- justo Athena puso los ojos en blanco con impotencia.
—¿Me estás tomando el pelo? Se acostó con tu hermana creyendo que eras tu,- resopló Iori, sus ojos oscureciéndose peligrosamente.
¿Cómo pudo decir eso?
Athena lo miró indignada. Iori siempre fue muy celoso pero no pensaba pelear con el pelirrojo por un hombre, ya habia pasado con Alex y no termino bien.
—Esta bien, solo sere profesional. -
Ella evolvió sus manos alrededor de su cuello y le dio un beso entradable.
Iori permaneció en silencio mientras le sonreia pero ella continuó moviéndose en los brazos del pelirrojo como una bola de fuego tratando de encender su deseo.
Por el momento, Iori tenia una mano en el volante y la otra sosteniendola. No tuvo más remedio que dejar que su esposa se saliera con la suya y no reprimir sus impulsos sexuales. Necesitaba concentrarse en conducir pero sin embargo la psíquica se volvió aún más audaz, sus movimientos fueron más salvajes que nunca como si necesitara de el en ese instante, el pelirrojo condujo el auto hacia un bosque cerca donde procedió a acostarla en el asiento.
— Tu lo pediste. - dijo con voz ronca mientras le mordia el lobulo de la oreja.
La besó salvajemente y ella estaba ardiendo de pasión y le siguió al juego, haciéndolo aún más irresistible para el.
La temperatura en el vehículo aumentó a medida que el calor emanaba de ambos cuerpos, mientras estaban en un espacio donde solo existian ellos dos, se abrazaron con fuerza mientras sus almas se entrelazaban, en un momento de éxtasis, Iori mordisqueó la oreja de Athena y le pidió.
— ¡Abrázame fuerte!
Ella se aferró a su cintura mientras lo miraba con conmoción, podia sentir sus emociones ardientes y tambien sus ojos intensos llenos de amor. Bajo la sedactora luz de la luna que entraba a sorbos por las ventanas, sus siluetas se entrelazaban, fue una noche apasionada llena de éxtasis.
Por la mañana, Athena se desperto con la luz del sol en sus ojos. Todavia estaba un poco dormida cuando abrió los ojos y vio una figura familiar. El pelirrojo estaba sentado en el capo del coche con un cigarrillo en la mano. Su cabello se movio cuando el viento soplo. Su camisa negra estaba desabotonada y bailaba con el viento, revelando sus pectorales bien formados.
Ella salió del vehículo y Iori le entregó un vaso de cafe instantáneo lo cual ella bebió un poco pero se distrajo con una marca horrible que tenia pelirrojo sobre su cuello.
— Oh dios pero.. ¿qué te pasó ahi? - le pregunto Athena pensando que se había lastimado pero al ver la sonrisa divertida del pelirrojo — ¿Fui yo? ¿En serio? -Los ojos de Athena abrieron con asombro. Si esto hubiera sido antes, la habría estrangulado, recordó lo vengativo que fue y odiaba que lo tocaran. Había cosas que eran mejor olvidar.
— Pense que te habias convertido en vampiro - Iori le rozó los labios con el dedo. Athena se sonrojo levemente. — Entonces, ¿como deberia ser castigada? ¿Hm?- Iori dijo con una cara seria y fingió sonar severo
— Yo... - Inmediatamente después, cerró los ojos y estiro el cuello — Adelante, ¡vengate!
— De acuerdo- Iori se movió lentamente y le mordió el cuello con los dientes. Un suave conquilleo la hizo sentir como si una pluma estuviera acariciando suavemente su cuello, luego acompañada por una explosión de electricidad que se extendió por todo su cuerpo.
Athena esperó un rato, pero el no la habia mordido de verdad. En su lugar, la beso burlonamente desde el cuello hasta las mejillas, las orejas, los hombros y la clavicula, ella inclino la cabeza y jadeó sin aliento mientras se dejaba consumir por su ardiente beso.
Ella temblo levemente mientras fruncia los labios rojos y le devolvia el beso. En poco minutos la temperatura en el auto nuevamente subio instantáneamente a medida que la atmósfera se volvia cálida y ardiente: Era como si la pasión hubiera estallado en una llamarada ardiente.
De repente, una lágrima rodo por su rostro mientras se sentia muy feliz y contenta. Sin embargo, trató de taparlo con un beso apasionado. Iori la beso y le susurro al oido.
— Niña tonta. Seremos muy felices juntos.
Sabia que ella era insegura, aprensiva por muchas cosas y se preocupaba constantemente. Por eso, solo quería darle lo mejor de todo.
Amor, familia y hogar
Siempre que fuera algo que ella esperaba, se lo daria.
FIN
Agradezco a todos!! en particular a Saku por seguir esta bella historia, les mando saludos y éxitos en sus escrituras.
Besos, abrazos y mucha suerte!! :)
