Disclaimer: Esta historia está inspirada, en parte, en el universo de Harry Potter de J.K Rowling. Salvo algún que otro personaje de mi invención, todos los ambientes, personajes, argumentos, hechizos y todo lo reconocible pertenece a la autora, yo solo los tomo los mezclo y agrego cosas.

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Capitulo 24:

Epilogo:

Cuatro años después- Atrio del ministerio de Magia.

-Hace cinco años creyeron que lo que ella planteaba era un sueño imposible, una utopía. Una locura salida de una mente idealista. Pero hubo quienes creyeron en ella y le dieron su apoyo de forma pública y contribuyeron a que alcanzara el sitio que le permitiría cumplir aquel sueño que hoy es una realidad.

Hace cinco años Hermione Granger les proponía la idea de construir un mundo mágico para todos y ustedes creyeron en ella. Y aunque los detractores no faltaron, quienes le dieron su apoyo fueron mayoría y aquel proyecto hoy es tangible.

El día de ayer todos los seres mágicos pensantes pudieron sufragar por primera vez en la historia de nuestra nación y han elegido sabiamente... Damas y caballeros, es un honor para mí presentarles a la primera Ministra de magia elegida por el voto popular, Hermione Jean Granger-Malfoy.

Todos los presentes comenzaron a aplaudir. Hermione había sido la ministra de magia por los últimos cuatro años, pero esta vez no había sido el wizengamot quien le había dado la investidura. Las elecciones se habían realizado en la paz más absoluta y los otros dos candidatos habían admitido la derrota de forma civilizada. Después de todo, la victoria de Hermione había sido aplastante.

En los últimos cuatro años, Hermione Malfoy había convencido a los nuevos patriarcas de las familias más importantes de recuperar para si los asientos del Wizengamot y a su vez, ellos habían hecho que sus padres y abuelos dimitieran en su favor. La evolución del tribunal había iniciado.

Con la renovación del ministerio, habían llegado nuevas leyes y por fin habían podido dar por terminada la crisis de post guerra. Seres como las veelas, los enanos y los hombres lobo habían ganado derechos y representantes que peleaban para que cada día tuvieran mejor calidad de vida. Y acuerdos de comercio exterior se habían realizado con países de toda Europa.

Mientras Hermione daba su discurso, el flamante jefe de departamento de la ley mágica, Harry Potter, observaba con admiración a su mejor amiga y hermana de la vida. Esa mañana ella le había confesado en secreto que pronto cumpliría su sueño más ansiado y él no podía esperar a que se le permitiera celebrar la noticia públicamente.

En esos cuatro años él había observado a sus amigos crecer de manera personal y había visto al mundo mágico entrando en un periodo de paz que esperaba que durase eternamente.

La ministra seguía dando su discurso de aceptación del cargo, cuando él observó al público. En la primera fila, Ginny sostenía en sus brazos a Lily Luna, la más pequeña de sus hijos. A su lado, sentado como todo un caballero, James observaba a su madrina con extrema atención y de vez en cuando se aseguraba de que Albus no hiciera líos y se mantuviera correctamente sentado.

Junto a su familia se encontraba Franck, el secretario personal de la ministra, y su prometida, una joven pasante del departamento de misterios. A continuación, Björn tenía sobre sus rodillas a la pequeña Astrid, de tres años, y Maude tomaba su mano, sentada junto a él. Björn llevaba dos años siendo el profesor de defensa contra las artes oscuras de Hogwarts y parecía que finalmente la maldición del cargo se había roto.

Alex no había asistido a la asunción de Hermione. Ella había obtenido un buen puesto en la oficina de aurores de Francia y se había excusado debido a una misión encubierta de la cual no podía zafarse. En su lugar había asistido su novia, Padma Patil.

Ron estaba en la segunda fila junto a todos los Weasley. Su mejor amigo aun seguía soltero pero tonteaba de vez en cuando con Luna Lovegood. Harry sabía que aquello muy probablemente no terminara en boda pero ambos parecían cómodos en aquella situación, así que él no opinaba.

Draco aun no había hecho acto de aparición. Luego de que los detractores de Hermione se quejaran de nepotismo, cuando consiguió volver a ingresar al departamento de Aurores, él había dimitido al cargo y había pedido un puesto en la academia de aurores. Draco Malfoy ahora era el flamante instructor de estrategia de la academia de aurores y eso parecía hacerlo bastante feliz.

- Y es por eso que juro desempeñar mi cargo como ministra con la más absoluta lealtad y valentía.

De esa forma Hermione concluyó su discurso y comenzó a buscar a Draco entre el público. Él le había dicho que no sabía si llegaría a tiempo porque tenía algunos reclutas en confinamiento, debido a un altercado que había surgido más temprano.

Al parecer él no había podido aparecer para verla asumir como la primera ministra, elegida de forma democrática, y si bien sabía que no era a propósito, Hermione sintió una punzada de tristeza. Quería llorar pero se abstuvo. Si bien las hormonas la estaban volviendo loca, ella tenía que mantenerse estoica porque su cargo lo exigía.

Los asistentes al acto de asunción habían comenzado a desconcentrarse y cerca del escenario solo quedaban algunos de sus amigos más cercanos, pero Draco no estaba allí. De repente se sentía sola en medio del enorme escenario y eso se debía a que su esposo desde hacía cuatro años no estaba allí con ella.

Iba camino a la escalera que le permitiría bajar del escenario cuando algo cubrió sus ojos y una voz masculina, que había que sus piernas temblasen, habló en su oído.

-¿No creíste que me perdería el acto más importante en la vida de la mujer que amo?

Hermione se giró de repente y allí estaba él. Vestido con un bonito traje oscuro y cargando un enorme ramo de rosas rojas, luciendo tan apuesto como siempre y enarbolando una sonrisa tan encantadora que era capaz de derretir el corazón mas helado del mundo. Ella no lo soportó y comenzó a llorar.

Draco dedujo que el llanto de su esposa se debía a que finalmente ella estaba dejando salir toda la presión que había acumulado durante la campaña política, así que dejó el ramo de rosas sobre el atril donde ella había dado su discurso y la abrazó.

- Diste un discurso precioso, amor. Prometo que no me perdí ni una sola de tus palabras y que todo el tiempo estuve tras bambalinas observando lo hermosa que te ves con ese sofisticado traje blanco que llevas puesto.

Hermione sonrió un poco.

- lo siento. Es el cansancio de la campaña, la presión del discurso… yo solo colapsé. Deben ser las hormonas, lo siento.

Draco demoró casi un minuto en entender lo que ella había dicho casi al pasar.

- un momento. ¿Hormonas?, ¿Que hormonas hablas, Hermione?

Ella comenzó a reír y llorar al mismo tiempo, a la vez que asentía. En ese momento todos sus amigos comenzaron a rodearlos, aunque obviamente ellos habían creado su propia burbuja y no tenían idea de que había varios pares de ojos observando la escena.

- dime que entendí bien. ¿Es verdad?, dime que es verdad. No bromees con esto, mi amor.

- sí, estoy embarazada. Vamos a ser papás, Draco. Vamos a tener un bebé.

En ese momento Draco Malfoy enloqueció. Olvidando que estaban rodeados de personas y que ella era la ministra electa, él la levantó en brazos y comenzó a girar en círculos aullando de alegría.

Durante cuatro años ellos habían estado buscando tener un bebé y luego de varios intentos fallidos y tratamientos de fertilidad malogrados, se habían dado por vencidos. Según los médicos, para ellos, ser padres sería casi imposible.

Las secuelas de la guerra y los hechizos habían hecho que las posibilidades de que Hermione pudiera tener un hijo, de forma natural, fueran casi nulas y la genética de Draco tampoco ayudaría en aquel caso.

Una mañana, seis meses atrás, Draco había decidido que no dejaría que su esposa sufriera más y le había propuesto adoptar un niño. Al día siguiente ellos habían ido al orfanato que mantenía el ministerio y se habían enamorado, a primera vista, de una brujita de seis años que era hija de muggles y había perdido a sus padres biológicos en un accidente de coche.

Luego de meses de intenso papeleo, ellos habían conseguido que se les concedieran los fines de semana para pasar tiempo con Emily y poco a poco Hermione había comenzado a contentarse con la idea de ser madre adoptiva. La presión de la campaña política y las obligaciones de su cargo le impedían seguir probado métodos para quedarse embarazada y Draco parecía estar feliz con la idea de que ellos criaran a esa preciosa niña huérfana.

Cuando los trámites de adopción terminasen finalmente, ellos podrían llevarla niña a casa y se convertirían en una familia de una vez y para siempre.

Luego de un par de vueltas Hermione comenzó a chillar por el mareo y Draco la dejó en el suelo.

- pero… los medimagos… ellos dijeron que nunca lo lograríamos.

Ella solo sonrió y llevó las manos de Draco a su vientre.

- cuando dejamos de intentarlo, simplemente sucedió. Tengo tres meses y ellos dicen que todo está bien.

Cuando ella dijo eso, el alivio lo inundó y de repente fue consciente de que todas sus personas queridas estaban allí, incluida su madre que llevaba a Emily de la mano. Uno a uno comenzaron a felicitarlo por la noticia y Draco no cabía en sí de la felicidad. El milagro que tanto habían esperado, había sucedido cuando ya pensaban que no sucedería.

Cuando llegó el momento de que la pequeña niña de ojos grises y cabello oscuro lo felicitara, Draco notó que ella tenía los ojos empañados en lágrimas aunque intentaba sonreír para él.

- ¿Qué sucede preciosa?

- nada, papi.

- Emily, amor mío. Sé que algo te sucede. Dime, sabes que puedes confiar en mí.

La niña escondió su rostro en el cuello de Draco y comenzó a llorar. Ante esa situación todos guardaron silencio y Hermione se abrió paso hasta llegar a ellos. Saber que Emily lloraba hacia que su corazón se estrujase.

- Bebé, ¿Qué sucede?

Hermione comenzó a hacer círculos reconfortantes en la espalda de la niña y esta finalmente accedió a salir de su escondite favorito, el hueco en el cuello de Draco.

- Es que… - la niña hipó. – ahora que tendrán un bebé no van a quererme y tendré que volver al orfanato.

Draco besó la mejilla llena de lágrimas de Emily y con su mano libre abrazó a Hermione.

- princesa, eres nuestra hija. Quizá no naciste de nosotros. Quizá no tengas nuestra sangre, pero te elegimos y tu a nosotros. Eres nuestra hija y el hecho de que ahora Hermione esté embarazada no cambia nada.

- papá tiene razón, Emily. Eres nuestra princesa. Lo único que cambiará ahora es que serás una hermana mayor y tendrás que ayudarnos cuando el bebé llegue.

Luego de recibir más besos de Draco y Hermione, Emily exigió ser puesta nuevamente en el suelo y corrió hasta Narcissa para contarle las buenas nuevas. Ella ahora tenía un papá, una mamá, tíos, una abuela y muy pronto un hermanito.

- se te da bien esto de ser padre, Malfoy. Emily y el nuevo bebé tienen suerte.

- nací para eso, Potter. ¿Tú lo sabías?, ¿sabías que Hermione está embarazada?

- sí, Hermione me lo contó esta mañana y amenazó con dejarme eunuco si alguien más se enteraba antes que tu.

- oye. No dije que te dejaría eunuco. Quería que fuera una sorpresa para Draco.

Harry se alejó cuando Hermione le lanzó un golpe amistoso en el hombro.

- no lo dijiste pero tu tono lo dio a entender. Eres la ministra de magia, tú incluso puedes meterme en Azkaban si lo deseas.

Draco se rió mientras observaba a su madre jugar con Emily a lo lejos.

- deja de molestar a mi esposa, Potter…

- bien, bien… pero antes dejen que los felicite. Estoy contando los días para que mi nuevo sobrino nazca.

Luego de eso, él se alejó junto a los demás asistentes a la ceremonia y Draco y Hermione quedaron solos en el escenario observando como sus amigos y familiares se alejaban rumbo hacia las chimeneas, con la intención de volver a sus casas.

- ¿Estás contento?

Draco la miró sorprendido.

- por supuesto, Hermione, ¿lo preguntas en serio?

- Si. Es que de repente serás padre de dos niños. Ya no solo será Emily, ahora habrá un bebé y yo seguiré trabajando en el ministerio al menos cuatro años más. Será complejo. ¿No te preocupa?

- No, para nada. Aprenderé también a ser padre. Después de todo, eso es lo que mejor se me da.

-Fin-

N.a: llegó el fin de los finales. Gracias a cada persona que siguió esta historia. Gracias por cada comentario, follow y favorito. Escribir por segunda vez este epilogo fue mas difícil que escribir toda la historia en sí. Por alguna razón las musas no querían volver a darme inspiración para hacerlo, pero aquí está. Espero que a pesar de la demora estén ahí y que este epilogo les haya gustado. Yo por lo pronto me despido y los invito a leer la historia llamada "Inefable", que encontrarán en mi perfil y acaba de comenzar. Ahora sí, ¡HASTA SIEMPRE!