Venezuela se enteró de lo que había ocurrido, era mucha ilusión pensar que no se iba a dar cuenta. Que no se iba a enterar. Si, como no. Soñar no te costaba, pero sorprendentemente no te regañó como esperabas o te jaló las orejas, te dijo "No vuelvas a pelear así, no te hace bien, es lo menos que deberías de hacer en estos momentos" luego te preguntó si no tenías nada roto y te revisó, te recordó cuando tu hacías eso con él en la niñez cuando jugaban y se caían; por amor a ese recuerdo se lo permitiste. Por suerte las vacaciones te permitieron sanar el rostro, fuiste al odontólogo y te sacaron una muela floja que te extrajeron sin más, Gracias a Dios o lo harías tú con un alicate en cualquier momento.

Julián te prohibió regresar a la Asomada. Sí, lo ha prohibido y aseguraba que lo sabría si no le obedecías, si eres honesto eso te supo muy mal. Querías pedirle explicaciones pero creo que se contaba solo el chiste.

Ahora sospechaban que Andrés guardaba algún tipo de alianza con Jorge, cuando eso era completamente erróneo, él te lo había dicho muy claro y sentías que los golpes eran bastantes determinantes como para que no lo dudaras nunca. Julián quería salir de dudas y te comentó que iría a hablar con él, pronto te interesaste en saber el resultado de esta reunión, sentías que merecías saber si tenía o no -aunque ya sabías que no, pero fue buena forma de dónde agarrarse - una alianza con Jorge y que se te comunicara. Estados Unidos también le interesó saberlo puesto que Julián y él habían estrechado más su comunicación y por tanto sus relaciones.

Algo te molestaba de Estados Unidos, no creías que fuera mejor que la Unión Soviética…pero esto también te hizo pensar que tú tampoco era mejor que Jorge, sí, él era violento pero tú también lo podías llegar a hacer. Habías herido a personas, a tus personas y por eso lloraste amargamente en los brazos de una abuela con olor a ternura y compasión. Era verdad, querías que todo terminara, pero tenías la sensación que eso no te sería tan fácil, los problemas crecían más y más, como olas enormes una detrás de otras y tú solo navegabas un bote pequeño que parecía moverse a merced de las mareas del mundo.

Cómo Andrés había dicho no guardaba ningún tipo de alianza con Jorge, Estados Unidos le creyó de cabo a rabo todo. No sabes por qué confiaba tanto en él como para no mantenerlo celosamente vigilado, pero no volvió a tocar el tema y te lo comunicó con cierto desdén como si él ya sabía del resultado de aquella reunión. Sabías que Julián no estaba convencido al respecto pero no se tocó más el tema ya que no era de importancia para Alfred.

No volviste a ver a Andrés en los próximos meses, ni te atreviste a llamarlo, sospechando que su teléfono estuviera intervenido, tampoco le escribiste alguna carta, no queriendo que fuera interceptada aunque verdaderamente temías que jamás te respondiera y por tanto confirmaras que te odiaba... No apareció en reuniones y tampoco en tu territorio, él simplemente desapareció. No podías decir lo mismo de Jorge que estaba cada día haciendo de las suyas con tu paciencia…este era una constante, y seguiría siendo una lucha constante contra cada problema o nueva treta que tenían para amargarte la existencia.

Jorge que no daba su brazo a torcer, estabas consiente que todas las incidencias que suceden no guardaban realmente directa relación con él, al parecer no se había alineado con ningún movimiento, siendo entonces, independiente y también impredecible… por tanto peligroso. Intentaste seguirle la pista por mucho tiempo, pero era un trabajo arduo e infructífero, parecía conocer todo el territorio nacional y con su memoria, que era admirable como también un gran peso, cualquier camino le era conocido y además utilizado para escabullirse, algo que en ti no se encontraba tan amaestrado. Jorge era inrrastreable, ni con la ayuda de Alfred podría pisarle los talones y sus intenciones poco definidas a veces te hacían pensar en terribles escenarios…más…con el tiempo, él también parecía haberse desaparecido, pero sientes su presencia, mientras caminabas al trabajo, o te detienes para cruzar la calle, cuando conducías, tenías un ligero peso detrás de tu hombro, quizá eso que Andrés había visto antes, seguía allí ahora solo que mas grande. Estabas marcado desde hace tantos años que pensabas que podían llegar a reconocerlo de alguna forma -increíble y ciertamente imposible-, aunque no lo sea a simple vista tanto el amor como el odio dejaban una marca, también la violencia…el olor a muerte y tenías miedo de que está fuera descubierta. Quizá Jorge tuviera razón…quizá fueras tan asesino como él.

Un hecho que te sorprendió en los próximos años, fue que no viste a Argentina, sino al otro Argentina que asistía a las reuniones, cuando preguntabas por tu hermano, te respondía que estaba atendiendo el trabajo en la capital, mientras él se encargaba de asistir a las reuniones. Este hombre con el rostro idéntico al de tu hermano era en demasía diferente, silencioso, de ojos apagados y penetrantes, a ratos daba algo de miedo, casi nunca hablaba, así que causaba algo de incertidumbre sobre qué pensaba o si era honesto. No lo conocías lo suficiente, pero querías pensar que no era alguien maligno, los ojos de Andrés eran similares pero jamás te habían observado de aquella forma, tan carentes de un sentimiento, eran cordiales y distantes al mismo tiempo, algo que te resultaba bonito y distaba de los de aquellos países. Sumado a este hombre apareció el Otro Brasil , quizá un poco menos energético y feliz que Brasil; tu primo, pero sin duda hablaba mucho más que Argentina. El junto con El Otro Perú y el Otro Argentina charlaban o siempre se reunían formando un grupo apartado y hermético, donde no te atreverías a entrar, a pesar de que Chile se encontraba hablando frecuentemente con ellos. Tarde te preguntaste que…si ellos podían estar en estas reuniones, ¿porque él no?.

De pronto tu memoria tomó consciencia que habías olvidado algo pero no sabías que naturalmente, te diste cuenta mientras te hallabas inspeccionando una plantación, estuviste toda la tarde pensando y dándole vueltas y vueltas a las hortalizas, viendo como las limpiaban, cortaban, separaban y transportaban, incluso te dieron una enorme canasta como regalo por la inspección de seguridad laboral que realizaste, también te invitaron a comer y te dieron de beber un jugo de toronja que te iluminó el pensamiento, claro, estabas tan distraído

Porque intentabas recordar a An…Andrés. Un dolor fantasma en la muela te hizo comer con cuidado aunque era completamente innecesario, tenías los dientes sanos, pero recordaste que él te golpeó tan fuerte que te obligó ir al odontólogo.

Preguntaste a Venezuela ¿porque Andrés no se mantenía activo en el cuerpo de la administración del país? Julián te respondió que Andrés era demasiado orgulloso y no quería estar rodeado de "malditos incompetentes porque le traía problemas" citó aquella frase y te pareció increíble, no podía ser capaz de sonar tan grosero, por un instante sentiste que Julián estaba exagerando, pero lo dijo con tal seriedad que te obligó a dudar.

Permitiste que pasara un tiempo y hablaste con Ecuador sobre Andrés. Sorprendentemente ellos dos intercambiaban telegramas y cartas. Esto te llenó de sospechas, pero Eduardo te tranquilizó mostrándotelas y diciendo que el sentía que Andrés era como otro hermano mayor, las cartas estaban escritas a mano, en una caligrafía hermosa, contenía consejos para cuidar plantas, comentarios sobre productos adquiridos y preocupaciones habituales de las personas del campo, todo en un tono educado y especial. No podías dudar de Ecuador…

Fuiste honesto y sencillo, solo deseabas hablar con él, querías disculparte, no creía que pudieras estar ni un segundo más sin saber de él. Andrés parecía una persona sensata dentro de todo, a pesar de que a Julián no le pudiera agradar la idea que ambos se encontraran. Ecuador se comprometió a escribirle una carta para pedirle permiso de que pudieras visitarlo. Sin embargo esto no pudo ser cumplido y si lo hizo, no recibiste una respuesta por que un nuevo acontecimiento habría de surgir, el presidente de los Estados Unidos de América había sido asesinado en Texas. Fue como si un temblor sacudiera los cimientos de la tierra, la confusión llegó a ti, no había suficiente información, el quien y el por qué serian por siempre un misterio, el accionista de este asesinato moriría dos días después, dejando a su vez mas preguntas que respuestas, los países aliados se hallaban dentro de un incertidumbre, Venezuela y Puerto Rico que trabajan conjuntamente con América para el desarrollo de su influencia en el continente estaban devastados, tú te sentía más afectado por la muerte de un ser humano que por los resultados y consecuencias que esto podría traer, pero debía de interesarte, tenía que por que tan solo unos años más tarde un nuevo golpe sacudiría la tierra y haría temblar las venas de tus hermanos. Brasil sería golpeado.

"Es necesario" escuchabas de los Otros. "Ellos eran el enemigo. Brasil ha a salvo"

Tu no lo comprendías en ese momento las verdaderas razones detrás de tal acción, pero no lo permitirías, tienes que ocuparte de un problema mayor, el enorme desplazamiento que estaba teniendo tu población y que Venezuela y otros países tenía que recibir con los brazos abiertos. Alzamientos, inconformidades, protestas y ataques.

En todo este tiempo no había logrado minimizar el problema. No podías pensar ahora, te atormentaba lo que pudiera ocurrirle a Brasil, ya no lo veías en las reuniones, en lugar de eso, estaba el Otro Brasil que intentó explicar lo sucedido de la mejor forma posible, pero algo en tu interior te indicaba que no estaba bien, simplemente lo que ocurrió no estaba bien a pesar de que era válido para la guerra que ocurría a sus pies, pronto ocurre un evento similar en Bolivia, llegaron a ti preocupaciones diversas, rumores y palabras y discursos extraños, la violencia en ti solo se intensificaba, Bolivia no asistió mas a las reuniones y Venezuela pidió una explicación por eso, Alfred lo apaciguó diciendo que él se encargaría de los problemas de Bolivia. Venezuela, que siempre había sido muy protector con esta nación exigió que se le permitiera hablar con él, pero Alfred no dio su brazo a torcer

"Debes ocuparte de tus asuntos, hablar con los países de Oriente para la venta del crudo. No puedes estar en todos lados, yo en cambio sí, Bolivia estará bien. Basta"

No era tu plan escucharlo, tenías la mente llena de preocupaciones como para ir con tus dos pies en búsqueda de más, pero a ustedes cuatros los unía visceralmente un sentimiento, un lazo, que el destino solía jalar y enrollar a su gusto. Detrás de aquellas puertas no pudiste evitar preocuparte por lo que escuchabas a penas a unos cortos pasos de la misma.

"¿En qué estás pensando?" Preguntaba buscando explicaciones

"Esto es necesario, debes entender que el germen se está expandiendo, debemos erradicarlo de raíz" Replicó Alfred

"Eliminando a todos los que se oponen ¿No lo entiendes? Esto está mal" Lo escuchaste pelear.

"¿Tienes una mejor idea? ¿Mal? ¿Acaso no sabes que ellos cometen actos mucho peores…? tengo órdenes y las cumpliré. Es esto o morir a merced de los comunistas.

"Esto es diferente, es cruel."

"Lo único que es diferente aquí, es que tú piensas que se puede razonar con estos animales. No es así. Mira lo que le pasa a Cuba ahora, es una amenaza que debe ser tratada a brevedad. "

"Lo que pasó en Cuba fue culpa tuya en primer lugar, sabes bien lo que ocurrió alli.

Perdimos a Cuba por tu culpa."

"¡Ninguno de nosotros es menos culpable! ¡Cuba tomó su decisión! Eligió el bando incorrecto y se dejó seducir por ideas de muerte. ¡Yo gané la Guerra! ¡La única razón por la que sigues aquí cuestionándome es porque impido que los enemigos pisen esta tierra y nos aniquilen a todos"

"Debes de admitir Alfred, que por mucho que te duela, la guerra la ganaron los ellos y Cuba sigue siendo nuestro hermanos"

"¡Y que! "Explotó el. "¡Yo ganaré esta! ¡No lo dejaré vencerme! ¡No esta vez!¡Soy el héroe de América!

"¡Esta no es la forma!

"¡Así es la guerra" Entiéndelo de una vez ¿crees que ellos son diferentes?¿Crees que no están utilizando a Cuba, Vietnam, o Corea? Intenté ayudar a Cuba pero fallé, no dejaré que se repita ¡No perderé a ninguno de ustedes, esta es una guerra! ¡Las negociaciones terminaron hace mucho, no es una independencia, expulsar …a un enemigo ¡Esto es diferente! ¡Solo intento protegerlos! Hay que erradicarlos de la mente de la gente! ¿Entiendes lo que intento decirte? Esta es la única manera. Es la única solución que tenemos o seremos como el Este.

Pensabas que le saltarían encima y se irían a los puños, pero en lugar de eso escuchaste un crujido; como algo a punto de romperse, un hueso o un pedazo de madera, temiste lo que podía haber ocurrido dentro de esa sala, no sabías quienes eran, pero pronto escuchando algo, como un llanto breve y amortiguado... Algo te hizo saltar en tu sitio y te cubrió los labios antes de que pudieras emitir algún ruido delatador, te viste obligado a callar,y esta persona te arrastró lejos por el pasillo, hábilmente te apartó de la visión de los otros y ambos bajaron unas escaleras, te tranquilizaste al saber quién era y fue un alivio ser llevado por el a lo que parecía ser la otra planta donde podían hablar.

Se detuvieron en el descanso de las escaleras. Este ataviado de un liquiliqui negro sin adornos, ni orquídeas y unas botas del mismo color. De inmediato le preguntó qué estaba haciendo allí, habían pasado mucho tiempo desde que se habían visto, desde que te golpeó.

"Fui llamado como…todos ustedes"

"Eso es muy raro. Llegó a mis oídos que no quería relacionarse con estas reuniones" por las palabras textuales que Julián había dicho. Aun las creías una exageración. Observaste como Andrés miraba hacia las escalera como pensando, sus ojos profundamente negros, impenetrables, como los recordabas.

"Sí. Es verdad. No quería que me llamaran aquí" "¿Por qué?"

El suspiró, pero no te respondió cuando te observó con sus ojos de petróleo. Se cruzó de brazos.

"Dígame ¿qué hacía escuchando la conversación de esos dos?"

"No escuchaba, estaba buscando a Julián… ¿usted sabe de qué estaban hablando? "No, pero lo sabré pronto" te expresó llenándote de intriga.

Escucharon pasos venir de arriba, ambos subieron la mirada, Andrés te tocó la muñeca y te animó a bajar las escaleras dos pisos más, obedeciste sin más, el brindaba la sensación de peligro a toda esta situación, y cuando estuvieron en un pasillo de oficinas la atravesaron sin nadie volviera a verlos, todos hablaban muy alto, pendiente de sus asuntos y ajetreos, teléfonos sonando, pasos y sonidos de las máquinas de escribir, él avanzaba con pasos seguros y largos, te esforzaste por igualarlo.

"Debo ir allá. El agila quiere hablar conmigo de algo importante" Te comentó un instante "...supe lo que pasó a nuestros hermanos, pero algo me sabe mal.

Llegaron finalmente al ascensor, donde subirían al pasillo de donde habían huido.

Ambos ingresaron y se cerró la puerta.

A partir de ese momento, el no pronunció ni una otra palabra, llegaron al pasillo y entraron en un salón amplio donde se encontraban los demás y Los Otros. Encontraste rápidamente a Panamá que deseaba hablar contigo junto con Ecuador. Andrés se apartó en un lugar solo. Al poco tiempo Alfred ingresó tan radiante, diplomático y elegantemente vestido, Venezuela y Puerto Rico entraron parlamentando más atrás con una naturalidad que te sorprendió, el rostro de Julián , juvenil y alegre te hizo dudar de que estuviera en un arranque de ira tan solo hace unos breves momentos.

Algo estaba ocurriendo, pero no sabías que. Observaste en silencio como poco a poco los otros encontraban interés en Andrés e intentaban sacarle algunas palabras, respondía con cortesías como solía hacerlo con todos, pero luego con una increíble maestría en el arte del escape se encontró con Julián, al verse, este no pudo evitar fruncir las cejas confundido, Andrés le dijo algo que obligó a Julián a callar y relajar la expresión de su rostro. Luego sonrió y ambos se rieron hablando como dos hermanos que no se veían en mucho tiempo.

Ecuador al ver el ambiente amigable de ambos se acercó y Andrés se manifestó feliz, llenándolo de elogios por su crecimiento y a Panamá por su hermosura, fue algo muy extraño. Te sentaste en silencio tratando de entender el escenario que se desarrollaba frente a ti. NoTenías otro pensamiento de que esto fuera una especie de pantomima. No importó cuando la reunión inicio y se actualizó la agenda de los acontecimientos recientes. Estuviste muy atento a lo que ocurría, Alfred quería informes de todos y el brindaba información de lo que ocurría en Europa y Asia…entonces te preguntó por algo que no gustabas hablar; Jorge.

No habías podido dar con él y Alfred lo sabía.

"Ni siquiera con tu ayuda puedes encontrar a esa alimaña. Es increíble." comentó El otro Perú riendo.

"Esta aliado con Cuba" argumentó Chile "Le ha enseñado como esconderse, como las ratas"

"Indudablemente" aseveró el Otro Brasil y pronto giró a mirarte, sus ojos grandes y negros te brindaron una sensación rara y contaminante, era tu primo y a la vez no lo era. No era Brasil…no el que conocías." podemos ayudarte a encontrarlo, conozco la selva como la palma de mi mano. Tu no, por lo que evidenciamos aquí."

Todos te observaron en espera de tu respuesta ante la incompetencia de tus acciones.

"Muchas manos ponen el caldo morado" contrapunteó Panamá. Ganándose las miradas.

"¿Que intentas decir?" dijo el otro Brasil.

"Que es mejor no interferir o complicaras un asunto mucho más. Reestructurar a las fuerzas del gobierno para adaptarlas a la selva tomaría demasiado tiempo" Replicó Julián.

"pero puede hacerse…" replicó el Otro Brasil.

"Para cuando eso se haga, Jorge estará riéndose en tus narices, escondido debajo de las piedras y no podrás sacarlo de allí " Se burló Andrés riendo por primera vez" No…no podemos hacer eso. Este conflicto es más complejo del que te puedas imaginar no es solo meterse y buscar a Jorge.

Ambos intercambiaron miradas desafiándose y la tensión creció a tal grado que podría escucharse un alfiler caer como un rayo.

"Andrés tiene razón. "Soltó Ecuador rompiendo el silencio como una navajazo "De todos modos, no podemos decir de qué lado esta Jorge hasta que lo encontremos, así que no podemos tratarlo como un enemigo.

"Se opone al gobierno conservador. "Repuso el Otro Argentina con una voz irreconocible, hablaba poco por eso te estremeció su intervención "si se opone al gobierno aliado, entonces es un enemigo.

"Es más complejo que eso" Explicaste finalmente hablando." No estoy tratando de defenderlo, pero solo diré que no deseo una intervención más de la que Estados unidos esta brindándome de apoyo. Espero lo respeten. Es de mi territorio del que estamos hablando y no se van a meter en el sin que yo lo apruebe.

"Ni con la ayuda de Estados Unidos pueden aplastar a las guerrillas…claramente estás haciendo algo mal "argumentó el Otro Brasil vehementemente.

"¿Y cuál es tu gran idea para contrarrestar los avances de estos insurrectos? "Preguntó Alfred

"No son insurrectos, son solo campesinos que no encuentran una respuesta

Convincente por parte del gobierno. Se debe hablar con ellos no caerles a balas." Argumentaba Panamá ganándose una mirada desdeñosa de los Otros.

"No se puede hablar con animales"

"No les digas así" Manifestaste prontamente con un incipiente enojo "Estas hablando de mi gente, que estén a favor o en contra de lo que se les ofrezca no niega su derecho a ser humanos y por tanto escuchados.

"¿Escuchados? ¿Humanos? estamos peleando contra una idea, Colombia, una idea subversiva que podría acabarte y arrastrarnos a nosotros también. Solo observa el ejemplo del Caribe, Europa del Este sumida en una miseria sin precedentes ¿quieres que hablemos con personajes con esa mentalidad? ¿Quieres que lleguen al poder y que te hundan en la mísera?

¿Luego que seguirá? Quizá células comunistas se implanten en Venezuela, quizá en el Ecuador, o en Perú. Es un germen que se alimenta de los pobres y la necesidad, debes arrancarlos de raíz. Purifica tu territorio"

Algo en tu interior se estremeció indignado e iracundo como un jaguar que le pisan la cola y despierta invadido de hormigas, pero también atemorizado como un conejo que siente el peligro de un zorro o una serpiente. Esas palabras…

"Quiero que me escuches bien…" Por fin reaccionaste más enojado que asustado" Estas hablando de mis ciudadanos. Es mi territorio y es mi problema, yo sabré como manejar situaciones así en el futuro, pero lo haré yo , no necesito que alguien más haga mi trabajo, Gracias. Si tanto quieres ayudarme, no me estorbe y ocúpese de sus asuntos, son tan grandes como su territorio y debo decir que muchos más complejos que los míos, de modo que lo invito a que apunte su brújula al sur, donde tiene que estar. No sobre mí."

"Basta. No ganamos nada con discutir entre nosotros. "Habló lacónicamente Alfred como aburrido "Colombia, doblaremos el esfuerzo en la selva para encontrarlo y erradicaremos a los subversivos en el proceso.

Francisco -como te enteraste que se llamaba el Otro Brasil- lanzó un sonido de indignación, pero sentiste sus ojos sobre ti, queriendo hacer un hoyo en tu cabeza.

El tema de Jorge se cerró por ese momento sin agregar más, tomando entonces otros temas de interés, pero la tensión que se había creado no desapareció ese día… La reunión terminó y cada uno de ellos se deslizó a sus asuntos con sus semejantes y simpatizantes. Julián se marchó con Panamá (esta sería la última vez que verías a Panamá) y Puerto Rico. Ecuador te dio un fuerte abrazo cuando se despidió de ti, había algo de temor en él, Andrés no estaba por ningún lado, al parecer había partido igual de rápido, y tu harías lo mismo porque aun te sentías disgustado ¿y cómo no? con aquel atentado a tu soberanía camuflado de ayuda. Había algo maligno en ello, algo que te hacía sentir mal e incómodo hasta los huesos.

Cuando eras niño, solías sentir pequeños presentimientos, algo que atribuiste a una aguda intuición prematura, pero esto no era de ese modo, ya que no solía ayudarte en los momentos más necesarios, sino que parecía advertirte de situaciones que nadie espera venir y que eran terribles a final de cuentas…odiabas ese sentimiento, era como si la tierra bajo tus pies convulsionara a ratos. El aire se sentía diferente y tú raramente, enfermo, como si la habitación girara hacia un costado y luego a otro.

Algo estaba ocurriend o pero no sabías que podía ser. Ya no veías a tus hermanos en las reuniones, solo extraños con sus rostros idénticos. Brasil era más oscuro, Argentina tenia ojos muertos y era silencioso, Perú irónico y temperamental, expresiones y maneras diferentes, te esforzabas por escucharlos y creer lo que decían, pero tu podías sentir el plástico en sus bocas, el veneno en su saliva. Andrés asistió con regularidad aunque siempre apartado, Chile un día dejó de ir, y apareció el Otro Chile de ojos negros y expresión sosegada pero su voz era diferente, su andar lo era, y su cercanía con Alfred inusual. Pronto no quisiste ir a las reuniones, no querías estar allí y rendirle cuentas a Alfred. ¿Alfred? Seguía siendo Alfred, pero ya no sonreía. Ahora era profesional y técnico, escuchando en silencio y observando, siempre observando antes de hablar…

Así era la guerra.

Tornaba a todos así. Amargura. Sangre, Muerte.

"A veces quienes sufren más de todo esto son los que no tienen nada que ver"

"¿Que?" Levantaste la mirada, dos ojos de obsidiana te observaban o más bien… lo que estabas escribiendo, habías huido a escribir una carta, sentado en las escaleras. No querías estar allí, pero tus superiores te ordenaron hacerlo. Te ordenaron hacerlo.

"¿Que está escribiendo? Andrés se inclinó un poco, tu ocultaste la nota "Puedo sentarme?

Se lo permitiste y lo hizo. Estas escaleras de emergencia eran muy amplias, como preparadas para las catástrofes.

"¿Que sucede? ¿Necesita algo?

Andrés pensó antes de hablar, como parecía hacer siempre, ladeó la cabeza. "La verdad, sí. Esta será la última vez que nos veamos en estas reuniones" Arqueaste las cejas.

"¿Que? ¿Por qué? ¿Te iras?" El asintió con la cabeza.

"Me iré al Caribe. Lejos de aquí."

¿Pero puedo preguntar por qué?

El volvió a pensar, ladeando el rostro"

"Me necesitan allá. Estaré mejor allá, eso dicen"

Algo en eso te asustó y mucho, fue un repentino sentimiento de dolor y abandono. No estaba siendo honesto contigo, algo había ocurrido.

"¿Por qué pones esa cara? "Te preguntó de repente, al parecer había expresado mucho. Guiñaste los ojos, intentaste ocultar el verdadero motivo de aquella expresión. "Solo será una temporada…además me gusta el Caribe"

"Es muy repentino… ¡entonces! ¿Para qué estaba aquí?"

"Por qué el Águila me mando a llamar, pero no le seré de utilidad y tú tampoco. Tu tierra es muy convulsiva. No puede lidiar con algo así y con lo que tiene pensado hacer"

"¿Que?"

"Es algo que ha estado pensando para protegernos según el de la amenaza comunista" Lo observaste lleno de intriga. Al parecer el sabia de lo que hablaba.

"Por eso me iré. Quiere que lo ayude ya que Julián está ocupado en la parte comercial del crudo y las exportaciones. Debemos seguir surtiendo combustible es …creo lo que nos mantiene …nos mantiene."

"Dígame que planea Alfred… ¿Porque nuestros hermanos no están aquí? ¿Que está pasando?"

"Ellos están preparando el camino para este plan…Brasil, fue solo un pequeño experimento, o eso pienso yo…Me gustó que hicieras respetar tu decisión frente a el, pensé que te molería a golpes, pero no haría algo así con Alfred cerca, no es un estúpido"

De alguna forma, esto parecía divertirlo.

"Lo que dije allá, era cierto, no quiero que nadie más se meta en esto, suficiente tengo con Jorge y Alfred como para tener a ese Brasil sobre mí."

"Es inflexible, ustedes dos son incompatible para trabajar juntos y Alfred lo sabe, pero él no hará caso y lo intentará…"

"¿Que dices?

"Cree firmemente en su plan y no se detendrá… ¿usted sabe, Colombia "habló lentamente como sopesando sus palabras "como luchar contra una idea?

"¿Contra una idea?"

"Si. Una idea… ¿Quieres saber cómo luchar contra una idea…? por ejemplo; contra Jorge. Él es una idea.

Lo escuchaste atentamente.

"Jorge es un comunista imbécil." Soltaste con un pesado suspiro.

Él te observó con sus ojos tristes, como decepcionado de tu respuesta.

"¿Es muy difícil ver una senda que no sea ni azul ni roja en estos momentos? Quizá la idea de Jorge está muy adelantada y los estúpidos seamos nosotros.

No te gustaba como hablaba de Jorge, como si el pudiera siquiera tener visión. Era un mal nacido asesino que te tenía hasta la coronilla y de tenerlo enfrente lo ahorcarías con tus propias manos…

"¿Qué quiere decir? Es muy peligroso lo que esta insinuando.

"Lo sé. Jorge es peligro, él me contó su idea, pero es algo insostenible en este momento, seria aplastada por un lado y por el otro"

"Mejor así. Yo la aplastaré, le ahorraré la molestia a esos dos"

"Aplastar una idea no es suficiente. Las ideas crean vínculos, una vez se meten o tocan a un ser humano, es imposible sacarlas de allí, es imposible sacar las ideas de la mente de la gente, por eso esta guerra es tan difícil y tomará mucho tiempo de ganar"

"¿Entonces cómo ganar?" "Debes matar"

"¿Matar….? "

"Debes separar la cabeza del cuerpo, así morirá la idea. ¿No es obvio?" Preguntó con ironía. "Hay que matar…

Por un momento te quedaste sin palabras. Algo de miedo se filtró de tus ojos, asco. "...A los lideres…?

"No. A todos…Mátalos, a todos, si haces eso, el conflicto acabará y ganaras la paz" "No voy a hacer eso… es…"

"Lo hiciste una vez…puedes hacerlo de nuevo ¿Que son unos cuantos campesinos muertos? Si no lo haces, ellos lo harán contigo y te mataran"

Su confusión iba en aumento ¿matar? ¿por qué te daba ese consejo? Pensabas que Andrés quería que hablaras con Jorge, pero tú tampoco querías hacer eso, no podías encontrarlo, Jorge no quería hablar tampoco contigo.

"Ese es el plan; Matar a las ideas, en cualquier forma, esa es la orden"

"No. no puedo…eso es demasiado"

"Es necesario, ellos son nuestros enemigos… ¡Debes hacerlo o ellos te lo harán a ti! no sea hipócrita, siempre te han interesado los asuntos de Alfred más que los propios! ¿Porque eso sería diferente!"

"Por eso es una maldita locura ¡Quieres que mate a mi gente sistemáticamente! ¡No es diferente a un exterminio! ¿En qué estás pensando?" Explotaste y fue con estas palabras que sentiste algo perforar tu pecho, como una traición. "Pensé que querías que …hablara, con Jorge"

"¡Ja! ¡Hablar! ¡No se puede hablar con animales! Tu ni siquiera puedes encontrar a Jorge en tu propio territorio! ¡Eres un incompetente! ¡La única solución es la que te digo!¡Debes de matarlos, asegurarte que jamás se atrevan a revelarse contra tu dominio "Exclamó, su voz siempre tranquila y suave se tornó violenta y gruesa como si hubiera sido poseído por otra persona. El dolor en el pecho se intensificó y sentiste que las escaleras se mecían. Te ardían los ojos y querías llorar por que… "Colombia… reacciona. Eres demasiado indeciso… ¡Hazlo!

"Colombia"

"¡... !"Diste un salto en las escaleras. Te moviste y te dolió el cuello por estar apoyado

Contra la pared. Miraste a tu lado, reconociste este sitio y observaste que Andrés estaba cerca. Te observó con ojos preocupados.

"¿Por qué duerme aquí? Le dolerá el cuerpo después"

Abriste los labios pero nada brotó de estos, no sabías que decir, él te observó con tal atención que sentiste que te comerían sus ojos negros y vacíos.

". ¿Qué hora es?"

"Son las 22;00. ¿Qué sucede con usted? esta pálido. "Ha…venido a decirme algo ¿verdad?

El frunció el entrecejo.

"¿Que podría ser eso? ah…sí. Hoy regreso a la Asomada. "Al caribe ¿no?

"No… Yo odio el caribe." Te comentó "Alfred no me encuentra utilidad, de modo que me dejó ir."

"Utilidad ¿para que…? "Temiste preguntar. Él te miró con sus ojos de obsidiana y viste tu propio miedo en ellos.

"Pues para encontrar a Jorge, pensaba el podía yo hacerlo aparecer, pero es imposible, no atiende a los mensajes que le he enviado."

"¿Se ha intentado comunicar con el?¿Por qué?

"Porque ustedes dos deben hablar y solucionar este problema o más gente morirá…pero siento que es mejor así por el momento. Alfred está planeando algo…¿lo sientes? Asentiste como hipnotizado de sus palabras.

"Ni se te ocurra meterte en eso. Es peligroso, lo siento, cuando estoy cerca de él, me causa escalofríos ¿tú no lo sientes? …tu siempre has tenido algo raro…como místico"

No supiste que responder. ¿Que había sido eso? ¿Un sueño? ¿Una visión? Fue tan vivido que aun tenías los vellos de la nuca erizados y la piel de gallina. No podía ser algo Real, no. Estas agotado y esta fantasía es producto del estrés… era eso, Andrés jamás te pediría matar.

"Andrés, dígame algo… ¿sabe cómo luchar contra una idea?

"¿una idea? Humm… difícil. …¿No es lo que ha estado haciendo durante todo este tiempo? O intenta hacer…"reflexionó "Es difícil luchar contra eso. A veces es mejor aceptarlas o dejarlas ser, las ideas…las buenas ideas, tardan mucho en morir o nunca lo hacen, solo agonizan… ¿Cómo piensa que se lucha contra algo así que no se puede tocar?

Abriste los labios.

"No lo sé. Yo…no. No importa"

Andrés te observó por un momento, pensaste que te pediría alguna explicación pero no lo hizo, te invitó a levantarte, te dolían los huesos y el pecho. Bajaron dos pisos más donde encontraron un ascensor y fueron hacia la planta baja, rápidamente Andrés se sentó en espera de su transporte. Tu reposaste en un mueble a su lado y te distrajiste con unas revistas sobre moda, pero no atendiste a lo que allí te mostraban por que tan solo unos minutos después el ascensor se abrió y dio paso a Los Otros, seis de ellos, la capacidad máxima del ascensor, salieron uno a uno en silencio. Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Argentina, Perú y Chile.

No volvieron a verlos a ustedes dos, no lo querías de todos modos. Rogaste por que no se acercaran a esperar en los muebles cerca de usted, porque allí, detrás de ellos, como una niebla oscura y asquerosa se deslizaba una figura que aunque horripilante y deforme no podías dejar de observarlo para tu horror. Tenía enormes alas negra como un cóndor y en su boca de dientes disparejos y afilados de piedra desgarraba algo sanguinolento como viseras con afán.

Palideciste al poco tiempo lleno de espanto disimulado conteniendo las náuseas.

"Si. Yo también lo veo." Escuchaste pero Andrés tenía la mirada en un cuaderno azul y la boca cerrada. Él no estaba mirándote. No había notado la atroz criatura que se paseaba por encima de sus cabezas.

¿Qué es eso?

"Es un monstruo" "Es la guerra"

Giraste por encima de tu hombro, tan lenta, milimétricamente pues creías que la voz que te hablaba venia de allí, pero te detuviste a mitad de camino. No. No querías ver. Era eso…sabias lo que era. Andrés lo había visto. Era la Violencia.

Estaba aquí y era solo el comienzo.

Fin