Aclaración: Todos los personajes son de "The Big Bang Theory", ninguno es mío.

Lo subí de nuevo, ya que corregí algunos detalles importantes, como las fechas. No sé si alguien lo esté leyendo, pero de ser así, lamento los inconvenientes que pueda causar, y trataré de actualizar pronto.

Capítulo 2: La teoría de la relatividad en la vida cotidiana

Leonard manejaba satisfecho rumbo a su casa. Sheldon venía con él, después de rogarle y prometer que se portaría bien. Raj venía en su auto con Howard; más tarde, él pasaría a dejar a Sheldon y Howard. Eran las reglas del jueves "Todo puede Pasar".

En realidad, hace años que ese día se había transformado en una reunión en la casa de Leonard y Penny; jueves por medio sólo los chicos, y jueves por medio, con las chicas: Amy, Bernadette, la esposa de Raj de nombre difícil y Penny.

Leonard no estaba especialmente satisfecho por las expectativas que tenía en esa reunión. Sospechó que elegirían jugar a bachillerato Klingon, o a ver alguna película al "azar" (más bien, elegida por Sheldon) o –lo más arriesgado- ajedrez con láser… algo para recordar la "vida de solteros". Descartaba la tienda de comics, porque el día anterior habían ido, y porque estaba más lejos; quedaba mucho más cerca del edificio en que vivían Howard (en el 4a) y Sheldon (4b).

Leonard estaba contento porque le habían dado el visto bueno para la publicación de su artículo. No era una gran sorpresa, ya que como director académico de su unidad tenía gran renombre, pero igual era una grata noticia. Lo único malo era que eso significaba acotar su investigación y re-escribirla en términos más accesibles para un público mayor y no sólo expertos de la física. Es decir, trabajo extra. Y le habían pedido que entregase lo antes posible, sin ánimos de presionar. Esto quería decir, el día lunes en la mañana. Tendría que pasar gran parte del fin de semana dedicado a esto. La contraparte es que mientras antes saliera publicado, más novedoso sería y menos posibilidad había que alguien estuviese por publicar un estudio con resultados disímiles o –pero aún- resultados similares que pudieran llevar a sospechar de alianzas, espionaje o simple copia.

Suspiró. Estaba contento por las consecuencias que podría tener esta investigación, novedosa en su área. Sólo esperaba que Penny lo comprendiera. Ella siempre lo había alentado, y fue un apoyo muy importante cuando se decidió competir por el puesto de Director. Pero ahora estaba embarazada… En realidad, estaba seguro que lo apoyaría como siempre había hecho, sólo lamentaba tener que encerrarse para trabajar en la pieza-estudio, y no estar con ella en estos momentos.

Leonard estacionó fuera de la casa. Algo parecía no estar bien. El césped estaba regado (tenían riego automático), posiblemente Big Boy estuviese siendo malcriado por Penny en la cocina o en el patio. No, todo lucía como de costumbre, pero no podía sacudirse esa sensación.

"¿Vas a estacionar afuera, Leonard?" -preguntó Sheldon.

"Si Sheldon, es jueves de "Todo puede Pasar". –respondió tratando de sonreír.

"Oh, pensé que a lo mejor te acordaste que estabas peleado con Penny por algún motivo, pero si es eso."- Sheldon bajó del auto. Leonard comenzó a bajar pensando en lo que dijo Sheldon. ¿Había peleado con Penny?... recordó la discusión por la comida que catalogó con sello verde."Vamos, he tenido peores" –pensó tratando de animarse. Bajó del auto y se encaminó a su casa. Los chicos venían sonriendo tras suyo. Howard y Raj cargaban las bolsas de comida, y conversaban alegremente si irían a la Comic –con y con qué disfraces.

Le pareció ver una sombra en la cortina. ¿Habían entrado a robar? No vio nada roto, y la casa tenía un buen sistema de alarma y vigilancia. No podía ser eso. Decidió entrar.

Tomó las llaves y abrió la puerta: "¿Cariño? Llegué". Sólo sus rápidos reflejos (que ignoraba tener) lo salvaron de un golpe de bate dado a tientas. Sorprendido, vio a Penny tratando de dominar el bate.

"Leonard Hofstadter, me debes una gran explicación".

"¡Es como el Resplandor!" –exclamó Raj, para luego volver a estar incapacitado para hablar en voz alta.

"Penny, cariño, baja el bate. ¿Qué sucede?" –dijo Leonard. No entendía nada. De verdad, la discusión sobre la comida había sido una nimiedad, e incluso fue un pretexto para "hacer las paces" la noche anterior.

"Ehm… Leonard, creo que nosotros nos vamos"- dijo Howard. Raj murmuró algo en el oído de Howard- "Ya lo sé, pero la has oído"- le respondió. Raj murmuró otra cosa, y Howard añadió: "Con Raj nos vamos a la tienda de comics…".

"¡Pero si fuimos ayer!"-se quejó Sheldon- "Además hoy es Jueves de Todo puede Pasar".

"Por eso mismo"- apuntó Howard mientras Raj afirmaba con vehemencia.

"Largo"- dijo Penny sin gritar, pero con voz profunda y fuerte. Ni siquiera había quitado los ojos de Leonard, que sostenía la mirada valientemente. Los otros chicos temblaron involuntariamente.

"Leonard, nos vemos si sobrevives" –dijo Sheldon y encabezó la retirada.

Cuando Raj, Howard y Sheldon llegaron al auto de Raj, Leonard decidió cerrar la puerta de su casa.

"Ok, Penny, ya nos asustaste a todos. ¿Por qué no sueltas el bate y me dices que está pasando? Si es por la comida, está bien, no insistiré…tanto".

Penny no pudo evitar reírse. ¿La comida? Había tratado de imaginar cómo sería este Leonard que había dejado esa nota en el refrigerador. Ahora lo veía. No lucía tan distinto del Leonard que ella recordaba. En realidad, lo único diferente eran unas finas canas que le daban un aire de hombre maduro, sexy. Y bueno, la ingenuidad era la misma… que pensara que era por la comida.

Leonard estaba confundido y sinceramente preocupado. Ya no le asustaba el bate de beisbol. Le preocupaba mucho más la labilidad emocional de Penny. Hace unos segundos lucía furiosa, y ahora reía.

"Bien, no es por la comida. ¿Por qué no te sientas y me cuentas?" .preguntó Leonard lo más amable que pudo.

Penny pensó que este Leonard se notaba algo más seguro que el Leonard que ella conocía. Tal vez no fuese el mismo…

Penny suspiró, parecía cansada y algo frustrada. "He estado sentada casi todo el día", dijo, pero tomó el bate como bastón y se sentó en una silla del comedor.

Leonard sonrió. Esa queja sí le era familiar. Cuando Penny trabajaba, era por estar mucho tiempo de pie (que reconocía era cierto), y luego de empezar el pre-natal, de pasar mucho tiempo sentada por la dificultad que tenía para moverse (que también era cierto). Estar embarazada de gemelos no parecía ser nada fácil.

"¿Quieres un vaso de agua, u otra cosa?" –Leonard preguntó solícito- "¿cerveza sin alcohol?".

Penny pidió un vaso con agua. Estar de pie, manteniendo el bate en alto a la espera que Leonard entrara, la había cansado.

Leonard regresó en menos de un minuto, con un vaso de agua para ella, y una cerveza sin alcohol para él.

Penny tomó el vaso, pero se quedó mirándolo, dudando.

"¡Vamos! No está envenenado" –bromeó Leonard. Se sorprendió mucho al ver la cara de Penny.

"Penny, amor, no estás pensando que realmente podría querer envenenarte, ¿verdad?"

Penny trató de aguantar la tristeza que sintió entonces. Leonard siempre…bueno, desde que lo había conocido, Leonard siempre había mostrado ser un buen amigo, leal, dispuesto a ayudarla.

"Es qué no sé qué pensar" –dijo Penny sinceramente.

A Leonard, eso, esas palabras, le dolieron. Con rabia, tristeza y dolor, tomó el vaso de agua de Penny y bebió un sorbo grande.

"Listo" –exclamó mientras dejaba el vaso de regreso a su lugar- "Ahora, ¿puedes explicarme por qué crees que podría querer envenenarte?"

Como respuesta, Penny le rodeó con sus brazos y se puso a llorar. A Leonard el tiempo le había enseñado que frente a eso, debía abrazar de vuelta suavemente y esperar hasta que Penny se calmara sola. Luego le tomaría su mano y Penny le contaría lo que estaba mal, él escucharía y luego expondría sus puntos de vista lo más sutil que podía. Después de esto, comenzarían a conversar e idearían juntos una solución.

Por eso se sorprendió muchísimo cuando Penny retiró sus brazos a los pocos segundos diciendo "Lo siento".

"Penny, está bien, soy tu esposo. Dime por favor qué sucede" –rogó Leonard.

"Es justamente eso" –exclamó Penny, comenzando a sollozar de nuevo. No podía quitarse de la cabeza esa idiota fotografía de ellos como novios.

Leonard enarcó una ceja. Esto iba de mal a peor. ¿Le iba pedir el divorcio? ¿por qué?

"Penny" –dijo Leonard serio, tomando las manos de Penny- " tú sabes que te respeto, y si necesitas un tiempo…"

"¡Oh, Leonard! ¡Siempre has sido tan comprensivo!" –exclamó Penny.

"Sí. Está bien" –respondió Leonard. Trataba de no imaginar cómo podría sobrevivir a estar lejos de Penny y de sus hijos aún sin nacer. Se sentía confundido… y sus hijos…

Penny lo miró un segundo. Leonard parecía ser sincero. Y entonces, tomó la decisión de confiar en él, y contarle. Tal vez él sí podría ayudarle…

Penny suspiró "Prométeme que escucharas lo que te cuente y no pondrás en duda lo que diga".

A Leonard le extraño la segunda condición, pero prometió ambas. Y con la mano, hizo la señal de juramento vulcaniano. Penny sonrió. "Si sonríe, no puede ser tan malo" pensó Leonard con cautela.

Penny tomó aire para darse valor, y luego comenzó: "Alguna vez he oído decir que el tiempo es relativo, y hay películas que hablan de viajes a otras galaxias y viajes a través del tiempo, ¿verdad?".

"Sí…" –asintió Leonard. Estaba intrigado.

"Pues, ¿qué pasaría si te dijera que al parecer viajé en el tiempo?" –preguntó Penny con una nota de ansiedad y temor en su voz.

"Es muy difícil" –respondió Leonard, pero recordó su juramento y añadió –"Pero te creería y te pediría todos los detalles. Sería un enorme hallazgo científico poder describir y señalar algo así".

Penny sonrió. Estaba segura que no le creería, pero estaba cumpliendo su juramento. Algo era algo. Se aventuró con todo.

"Bien. Entonces, aquí va. No sé cómo pasó, pero anoche yo me dormí viendo una película en mi departamento el 3 de Abril del 2011, en la noche, y hoy desperté aquí, el 20 de Febrero de 2014".

Leonard palideció. Recordó una multitud de nombres para trastornos psiquiátricos, ampliamente conocidos gracias a su madre psiquiatra. Síndrome de Amnesia era el que más le sonaba. Desorden de Personalidad Múltiple seguía en segundo lugar, pero debía confirmar. Además, la Penny que hablaba no parecía radicalmente distinta de su Penny.

"¿Y?" –preguntó Penny.

"Y…creo que me confundí. Escuché que decías que soñaste que ¿ayer era 3 de Abril del 2011?" –preguntó Leonard. Oh, Dios, prefería el bate de beisbol.

"¡No lo soñé!" –exclamó Penny- "eso es lo que me pasó. Ayer me dormí, 3 de Abril del 2011, y desperté hoy. Fue horrible".

"Me imagino" –pensó Leonard. También estaba asustado. Tenía una lejana esperanza que en algún momento Penny se echara a reír y sólo fuese una broma muy desagradable. Pero al mirarla, supo que no actuaba.

"¿Por qué no me cuentas cómo fue, paso por paso?" –preguntó Leonard. Pero pareció acordarse de algo, porque le hizo una seña de que esperara y fue abrir la puerta.

Leonard miró frente suyo. El auto de Raj estaba estacionado en la acera del frente. Y sus amigos se encontraban apostados en torno a la puerta. Howard traía una pistola, Raj cargaba otro bate, mientras Sheldon estaba con su casco de Darth Vader y su láser de juguete modificado.

"Está bien chicos. Estoy bien, y no corro ningún peligro. Ahora estoy conversando con Penny y vamos a necesitar tiempo ."

"Leonard, este es tu momento para escapar. La tengo en la mira y al menor movimiento disparo"- añadió Howard.

"¡Oh, vamos! No dispararás a una mujer embarazada. Además, ¡es Penny!" –defendió Leonard.

"Tiene razón" –añadió Sheldon- "Con sus niveles de estrógenos alterados por un embarazo múltiple, Penny debe estar más emocional e irreflexiva que de costumbre. Y su estado de ánimo puede ser tan fluctuante, que le sea posible pasar de la ira al amor en segundos".

"Sí, gracias Sheldon" -respondió Leonard, rogando que Penny no haya escuchado a Sheldon.

"¿Entonces, tu vida no corre peligro?'" –preguntó Raj, tratando de ignorar la presencia de Penny para poder hablar.

"No, estoy bien. Gracias. Cualquier novedad les cuento. Disfruten del Jueves Todo puede Pasar" –los despidió Leonard. Sus amigos se fueron, no sin antes gritar "Adiós, Penny!" desde la puerta.

Leonard volvió al comedor. "Lo siento, pero fue por una promesa de hace algunos años… tú sabes". Penny miró con curiosidad. "No, no sabes", se corrigió Leonard. "Bueno, no importa, cuéntame lo último que recuerdas, paso a paso".

"Espera, ¿por qué Sheldon dijo embarazo múltiple?" –interrumpió Penny.

"Por los gemelos" –respondió Leonard con un suspiro. – "Cariño…Penny, tú sabes que no tienes que hacer caso de lo que diga Sheldon".

"¡¿Gemelos? ¿qué gemelos?" – preguntó Penny con miedo. No estaba segura de querer escuchar la respuesta.

"Los que están en tu vientre"- respondió Leonard a una horrorizada Penny.- "Ok. Mejor vamos a llamar a la doctora, y en el auto me cuentas bien que pasó." –señaló Leonard, tratando de ser pragmático.

Penny no se opuso. Vio a Leonard caminar y tomar el teléfono.

"Alo, ¿si? Doctora Winnicott… si, bien…bueno, no tan bien, necesitamos verla urgente. Un accidente, no estoy seguro. … ¿Mañana?, ¿podría ser en 15 minutos?... Si, realmente es una emergencia… Gracias."

Leonard colgó. Sus planes para el fin de semana se volvían borrosos.

"Bien, nos vamos" –dijo a una boquiabierta Penny.