CAPÍTULO 1
Decidió no volver a dormir en su vida, simplemente el sueño que lo tenía agonizante era peor que la realidad en la que vivía. Sasuke jamás regresó a la aldea y todos lo juzgaban nuevamente, volvía a no tener amigos, volvió a estar solo en el columpio, pero lo peor de todo es que Konoha estaba destruida, después de no haber traído a Sasuke empezó una guerra donde el único sobreviviente era Naruto, solo se podían ver los cadáveres de sus seres queridos, las personas que no pudo proteger agonizando en el piso, hubo un silencio inmenso y en ese momento se volvió a ver la luz.
Naruto se despertó sobresaltado, empezó a mirar a todos lados para caer en cuenta que solo había sido un sueño. Se limpió el sudor de la frente, respiró profundamente una y otra vez para poder calmar el latido de su corazón. Lamentablemente se dio cuenta que en lo profundo de su ser se seguía culpando por no cumplir su promesa, por no haberlo salvado.
Después de unos minutos mirando a la nada decidió bajarse del árbol al que había subido para dormir, se estiró un poco porque dormir en un árbol no era lo más cómodo que había en el mundo. Pronto cayó en cuenta de que su amigo peludo de nueve colas seguía dormido en su paisaje mental, por lo que decidió ayudarlo a levantarse.
Ya estando en su paisaje mental, hizo que fluyera el chakra hacia su boca para poder gritar mucho más alto, se preparó respirando mucho aire y cuando sus pulmones estuvieron llenos de aire empezó la tortura.
-¡DESPIERTA KURAMA!- Gritó lo más fuerte que pudo haciendo que Kurama se levantara de un golpe y al girar su cuerpo hizo que una de sus colas aplastará al pelirrubio que en ese momento se estaba muriendo de risa.
La cola de Kurama hizo que se le saliera todo el aire a Naruto, pero internamente se seguía riendo. Kurama ya al escuchar todas las carcajadas que el rubio sacaba, volteo a verlo y con una vena en la frente solo pudo gritar lo más fuerte que pudo.
-¡Quería ayudarte a ver como vamos a sobrevivir en este nuevo mundo, pero ya me hartaste mocoso, no vuelvas a molestar!- Así haciendo que Naruto saliera de su paisaje mental y cerrarle el paso para que no vuelva a molestar.
-Por lo menos valió la pena- Dijo Naruto limpiándose unas lágrimas de sus ojos que habían salido por reírse demasiado -Bueno no hay tiempo que perder, en marcha- Así empezando a caminar hacia la ciudad que había visto desde el árbol de antes.
Como no quería correr, camino a un paso relajado, podía ver que a lo lejos habían muchas personas y varias tiendas, decidió ir a comer, aunque tendría que robar para conseguir algo, no le gustaba robar, pero ya tenía hambre.
Como si el mundo hubiera escuchado a la panza hambrienta de Naruto, justo enfrente de sus ojos vio un puesto donde vendían Ramen.
-No es el ramen de Ichiraku, pero servirá para sobrevivir mientras esté aquí- En el puesto se ve que había un solo hombre que empezaba a pedir lo que iba a comer, a Naruto se le ocurrió la mejor idea que se le había ocurrido en mucho tiempo.
Naruto se esconde en un callejón rápidamente para hacer el jutsu sexy, cuando salió era una chica de pelo rubio, ojos azules, marcas de bigotes y su ropa era un poco reveladora. Naruto transformado llegó al puesto y ordenó varios platos de ramen, en ese momento el hombre que estaba comiendo al lado de Naruto empezó a acercarse un poco y empezó una conversación mientras que Naruto solo contestaba cuando no estaba atragantándose con el Ramen. Ya cuando Naruto había terminado de comer el hombre se alejó un poco porque había sonado su tono de llamada, Naruto aprovecho esta oportunidad para decirle al chef del puesto que el hombre pagaría su cuenta y se echó a correr. Cuando el hombre volteó de nuevo al puesto vio que su cuenta era el cuádruple de lo que había pedido y ya no veía a la chica que estaba sentada ahí.
Ya cuando Naruto se alejó lo suficiente del puesto deshizo su jutsu sexy y se puso a reír entre dientes. Ya lo único que le faltaba era ver donde se iba a dormir en la noche y conseguir por lo menos un poco de ropa nueva. Entró a una tienda de ropa donde eligió una playera naranja con unas espirales negras y un pantalón un poco holgado, en el probador hizo un clon que se había transformado en un señor que agarro mucha ropa a montones y salió corriendo, esto hizo que los guardias fueran tras el clon y Naruto pudiera salir con la ropa en una mochila que igual robo.
Como ya era demasiado robar una casa para estar, decidió que él haría su casa por su cuenta, hizo más de 200 clones que empezaron a construir una pequeña cabaña, mientras los clones trabajaban, el original empezó a practicar algunas habilidades del Rinnengan para poderlo dominar al 100%.
En ese momento cayó en cuenta de que ya tenía una respuesta para la propuesta del Kakashi barato, o tambien llamado Gojo Satoru, quería derrotar maldiciones y poder ayudar a más personas, pero recordó que antes tendría que estudiar, esto le dio un mal sabor en la boca, pero de todos modos su respuesta era un sí rotundo. Lo único malo es que tendría que esperar una semana para decirle su respuesta, así que se concentraría en practicar sus habilidades y mejorarlas.
Ya cayendo la noche, los clones pudieron terminar la mayor parte de la casa, que era un poco más espaciosa a comparación de su anterior departamento, algunos clones seguían trabajando con el jardín porque era un verdadero desastre. Naruto lo único que hizo fue meter la mochila en donde estaba la ropa que había pedido prestado y poner la ropa en el closet de madera que estaba al lado de su cama. Decidió comer una fruta antes de irse a la cama, pero no podía cerrar los ojos, no quería volver a tener la pesadilla de antes. Como no podía dormir empezó a pensar sobre todo lo que había pasado, lo solo que se siente después de dejar a sus amigos en su mundo, le había costado tanto haber hecho demasiados amigos que pensar que tendría que cambiarlos o conseguir nuevos hacía que le diera un mal sabor de boca y que su estómago se retorciera un poco.
De tanto pensar hizo que Naruto se quedara dormido, lo malo es que tuvo la misma pesadilla de la otra noche.
Cuando despertó no estaba tan conmocionado como la otra vez, pero seguía sudando frío y sintiéndose culpable por todo. No podía hacer nada para cambiar todo lo que se había en su anterior mundo, pero podría ayudar a más personas en este nuevo mundo, aunque le hubiera gustado estar con sus amigos y no sentirse como si los hubiera abandonado.
Se quitó todos esos pensamientos de la cabeza, llamó a varios clones para que empezaran a hacer las tareas del hogar, mando a otros clones para hacer el desayuno y a otros más para entrenar sus distintas naturalezas del chakra. Intentó entrar en su paisaje mental de nuevo porque necesitaba la ayuda de Kurama, y gracias a un milagro pudo entrar sin ningún problema.
Se veía a Kurama acostado, pero estaba despierto mientras observaba al pelirrubio con una mirada llena de ira.
-Vamos a dejar que lo que pasó ayer se quede en el pasado para empezar bien en el presente- Dijo Naruto un poco nervioso.
-Esta bien mocoso, pero si lo vuelves a hacer, no volverás a ver la luz del día- Kurama lo miraba enojado, pero al final solo suspiro -¿Qué necesitas niño?
-Que bien que lo preguntas, quiero que me enseñes jutsu que hayas aprendido para poder hacerme más fuerte- Lo dijo con una sonrisa brillante mientras que los ojos de kurama estaban en blanco.
-Esta bien, pero no esperes que sea blando contigo, si entrenas conmigo te haré sufrir como si estuvieras en el infierno- Kurama tenía una sonrisa malévola, pero Naruto solo estaba tragando saliva un poco asustado.
Así pasó la semana, solo estuvo entrenando, comiendo lo que había en el bosque que se pudiera preparar y dormía, pero siempre soñaba con la misma pesadilla y todas las noches se estremecía y se culpaba a sí mismo.
(...)
Aquí está hablando la autora de esta historia.
Me morí un rato, no sabía cómo seguir la historia, pero ya me dieron ganas de volverla a retomar.
Ya no la dejaré hasta que la termine completamente.
Bueno espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos en el siguiente capítulo.
Sayonara.
