Capítulo 5: El baile

Ya hacía rato que había comenzado el baile y el príncipe Endymion aún no se había presentado. La princesa Serenity estaba como de costumbre observando la Tierra desde el balcón. Entonces escucho la voz de su amado que la llamaba desde abajo.

– ¡Princesa Serenity!

– ¡Príncipe Endymion!

– Por favor, perdóname por llegar tarde al baile.

– Te estaba esperando. – Le dijo Serenity sonriendo.

– Algo terrible ha sucedido.

– ¿Qué? – la sonrisa de la princesa se transformo en preocupación.

– Beryl le ha lavado el cerebro a la mayoría de las personas de la Tierra.

– ¿Beryl?

– Beryl ha sido poseída por una energía maligna llamada Metalia. Y ahora, ella se está aprovechando del anhelo de los humanos de la longevidad de tu gente, y preparándose para atacar la luna.

Tres guardias que custodiaban el castillo se acercaron.

– ¡¿Quién está ahí? – gritó uno de ellos

– Nos vemos en el baile...- y tras decir esto Endymion corrió en dirección opuesta a los guardias.

– Endymion…

El salón de baile estaba adornado con los mayores lujos, en su interior un baile de máscaras se llevaba a cabo, la gente bailaba como en un sueño, ajenos a las preocupaciones del mundo exterior.

La Princesa Serenity descendía la escalera hacía el salón cuando un joven vestido con un tuxedo negro y un antifaz blanco se acercó a ella y le tomó la manó.

– Princesa, ¿me permite?

– Endymion.

Endymion y Serenity se dirigieron al el centro de la pista a bailar, mientras él le explicaba lo sucedido en la Tierra.

– No hay duda de que una amarga guerra a punto de estallar entre tu gente y nosotros, la gente de la Tierra. Yo seré tu futuro enemigo, por lo que sería malo que mi identidad se conozca ahora. Así que, por favor, perdona mi apariencia.

– ¿Tú serás mi enemigo?

– Metalia no es un ser humano. Ella es una masa de energía maligna. Beryl es una bruja. Al utilizar el poder de Metalia, ella está tratando de conquistar la Luna y la Tierra.

Endymion y Serenity fueron hacía el balcón, para poder seguir conversando más tranquilos.

– Si no hacemos nada, la luna será destruida. No debemos perder un momento, debemos derrotar a Metalia y aplastar las ambiciones de Beryl. Quisiera que me ayudes con esto, Serenity. ¿Creerías lo que te acabo de decir?

– Sí.

– Serenity…

– Endymion…

Endymion abrazó a Serenity y se besaron, mientras una lágrima silenciosa se derramaba por las mejillas de ella.