Había pasado cerca de una hora desde el final del enfrentamiento con la extraña mujer que los ataco, Kiba ya estaba recuperado y parecía no haber sufrido una lesión muy grave por el golpe que recibio, tambien el extraño gigante que retuvo a Sirzechs durante la pelea yacía inmóvil en el fondo de la camara, carente de todo rastro de vida

Se podría decir que la expedición encabezada por el satan carmesi junto a su hermana Rias habia sido exitosa, aunque pasaron algunas cosas complicadas nada fue tan grave, mas importante el premio se habia logrado, el único problema ahora era...

-tómala ahora koneko-chan- se escuchó la risueña voz de Rias Gremory mientras posaba con su querida posesion, el sonido del celular tomando una foto retumbo en la gran sala -déjame ver cómo quedó koneko- dijo feliz la hermana de Sirzechs acercandoce a la pequeña chica de cabellos blancos que la miraba inexpresiva, esta le acerco el celular y le mostro la foto que había tomado de Rias sosteniendo la caja de las mil lunas, la imagen mostraba a la feliz demonio exhibiendo la caja con gran orgullo

Esta foto era una de las más de 50 fotos que ya había tomado posando con la reliquia en su poder, eran todas igual de importantes por lo que eran un tesoro para Rias, desde que había tomado en sus manos la preciada reliquia no la había soltado, ni por un segundo

El satan carmesi Sirzechs Lucifer había intentado razonar con su hermana, habia usado la logica, su jerarquia, incluso el soborno para convencerla de que la propiedad del tesoro debía recaer sobre el, estaba en su derecho

No solo porque él con su poder logro detener y hacer huir a esa extraña mujer, no solo por ser el satán carmesí y el más fuerte demonio existente, no solo por haber conseguido con mucho esfuerzo la información necesaria para encontrar la reliquia, si no también, porque el deseaba más que nada en el mundo poseer la caja de las mil lunas

A pesar de todas las razones, explicaciones y hasta súplicas que habia intentado la única respuesta que pudo conseguir de su hermana para que le entregué la caja fue -nunca mientras viva querido Nii-sama- Por más promesas y ofrecimientos que le hizo, no hubo caso, Rías no estaba dispuesta a renunciar a su más preciada posesión, ni siquiera le habia dejado tenerla por un segundo en sus manos

Todo esto lo unico que logro fue llevar a Sirzechs a expresar su frustración de la forma más adecuada posible para alguien de su estatus... sentado en un rincón de la antigua cámara, abrazando sus rodillas y consolandose a si mismo como un niño con Nor'bu a su lado esta no hacia mas que observar en silencio al satan carmesi que se lamentaba -¿Porque? Si fui tan buen hermano... Debería ser mía... Yo la conseguí- los lamentos de Sirzechs resonaba tristemente en los oídos de todos los presentes

-pobrecito- se lamento Asia compadeciendo al pobre satán carmesí, mientras ella terminaba de tratar el golpe de Kiba -¿No sé que le ve de grandioso a una vieja y fea caja?- dijo Issei algo molesto por la atencion que esta le daba al objeto -ara ara, ¿acaso Issei-kun está celoso?- dijo burlona Akeno acercandosele seductoramente -n...no es eso, es solo que no sé que le ve de grandioso- dijo apenado evitando mirar en direccion de Rías o Akeno -no estés molesto, Rias a querido esa caja desde que era una niña, no por la caja, si no por lo que tiene en su interior- explico tranquilamente Akeno

Issei recordó la historia que les había contado Rías, sobre el héroe, las bestias y como fueron sellados -¿Entonces buchou queria la caja por las bestias y el héroe?- recordó lo emocionada que estuvo ante la imagen en la pared de ese feo mono, recordar la imagen le daba mala espina

Akeno lo pensó un poco -bueno... Es cierto que ella está fascinada con las bestias y el héroe, pero creo que su anhelo más grande es poder sacar al héroe de dentro de la caja- recordó las veces que Rias la buscaba para charlar sobre el tema, no importara las veces que hablaran del tema, Rias nunca perdia la emocion de tratar el tema con otra persona mientras recordaba fue interrumpida por Issei -pero Akeno-senpai, ¿No se supone que eso paso hace miles de años?- pregunto preocupado -bueno por lo que dicen, la caja debería tener más de cinco mil años- reflexionó Akeno

-entonces...- lo pensó, pero debería ser obvio para todos ¿Verdad? -lo más probable, es que si el héroe era un humano el...- míro nuevamente a la feliz Rias algo preocupado "Debería estar muerto..." La poderosa voz del dragón concluyó su pensamiento "no importa que tan poderoso fuera ese humano, la vida de su especie es un suspiro para las demás razas, esa pequeña demonio sufrirá al darse cuenta" -¿Si el héroe era un humano el...?- pregunto Akeno ante su silencio esperando que continuara -¿Eh? nada, olvidalo Akeno-senpai- dijo riendo nervioso

Rias todavía no podía creer realmente esto estaba pasando, que todo esto no era un sueño o alucinación producto de su mente, ella realmente consiguió la reliquia -nunca te dejare ir a ningún lado- dijo riendo como una persona no muy cuerda a la caja, como si está pudiera entenderla -eh, ¿Rias?- su hermano ya recuperado trataba de llamar la atención de su hermana -debemos irnos, sería peligroso quedarnos más tiempo- la única respuesta que recibió fue una risa bastante inquietante proveniente de su linda hermanita

Resoplo ante su actitud y nego con la cabeza, pero no la culpaba "estaría igual a ella en su situación" miro al resto de demonios -bueno muchachos reunanse es hora de irnos- todos se reunieron con excepción de Rias que seguía jugando con su nueva adquisición, por lo que tuvieron que acercarse a ella para teletransportarse de vuelta a Kuoh

Un portal se abrió en un pasillo pobremente iluminado por cristales luminosos en las paredes, de este una bella mujer de cabello largo y negro, de facciones serías pero delicadas, ojos que estaban cambiando de un color purpura extraño con lineas negras hasta volverse de un color gris oscuro, estaba vestida con una armadura de placas rojas que cubrian su pecho, los hombros, el lateral de sus muslos, entre otros lugares, debajo de esta armadura llevaba una vestimenta bastante sencilla que ocultaba su figura de un color vino, su rostro se veía relajado en apariencia, ella estaba inmóvil como si pensara en algo importante, pero lentamente un ligero temblor empezó a extenderse por su cuerpo incrementando a cada segundo -¡Malditos demonios!- el grito de ira que soltó fue bastante fuerte, estaba furiosa

Dio unos pasos hasta estar frente a la pared del pasillo -¿Porque tenía que terminar así?- susurro mientras su mano se apretó en un puño, intento contener su ira pero fallo, su puño salió disparado contra la pared, destruyéndola hasta llegar a la roca que estaba detrás de esta, a pesar del golpe que dio su ira no disminuyó nada, tampoco habia rastros de alguna herida en la mano con la que golpeo la pared, respiro profundo tratando de calmarse, ella debía mantener la compostura, alguien como ella debía poder mantener el control y la tranquilidad sin importar la situación en la que estubiera

Se recompuso luego de unos segundos y camino en dirección de una gran puerta al final del pasillo, sus instintos le decían que debía buscar una ruta alterna, pero no era la clase de persona que evitaba los problemas, abrió la puerta y dio un paso dentro, en ese instante una gran cantidad de pequeñas explosiones a su alrededor la sorprendieron internamente, papeles de colores y serpentinas multicolor bailaban a su alrededor, una luz se encendio y un cartel se extendió por el gran salón, en el se podía leer "Bienvenido a casa Naruto" -bienvenido Nar- la mirada incrédula que recibió del hombre con ojos amarillos parecidos al de una serpiente la sorprendió -genial Madara, ahora tengo que poner de nuevo todas las cosas para la bienvenida, distrae a Naruto un tiempo mientras preparo todo- dijo el hombre mientras se daba vuelta para arreglar los preparativos -no es necesario- dijo fríamente la mujer -no está aqui- aclaro, el hombre se detuvo en el lugar -acaso... ¿El plan no funcionó?- se volteo en busca de respuestas -es imposible, estaba todo calculado, no había forma de fallar, tu me dijiste que te encargarias...- su mirada se afilo peligrosamente -¿Que fue lo que pasó?- exigio saber

Ella lo medito durante unos momentos antes de contestar -nada importante, solo un ligero cambio de planes Orochimaru- dijo apoyándose en la pared y cruzando sus brazos, la respuesta no lo convenció -¿Donde esta la reliquia?- su voz fría se distanció mucho de la voz alegre que tenía hace unos momentos, Madara abrió los ojos mirándolo imperturbable -en poder de los demonios- contesto simplemente, un peligroso siseo resonó en la habitación, el ambiente estaba congelado, la tensión era palpable para los dos individuos en la habitación -¿Quieres decirme, que el sello dónde está encerrado Naruto está en poder de los demonios?- ya no había rastro alguno de buenas intenciones en su voz

Madara se acercó a Orochimaru -te dije que no habrá problema, tengo un plan para recuperar a Naruto- puso su mano en el hombro de su camarada -no pierdas el control- el hombre conocido como Orochimaru tenía un aspecto bastante particular, su piel era pálida, sus ojos como los de una serpiente se veían intimidantes, su forma de vestir era anticuada por decirlo de alguna manera, vestía de forma tradicional con ropas japonesas en color blanco y lila -espero que tu plan funcione... por tu bien Madara- se distanció y miro los preparativos que había echo para recibir a su antiguo amigo -que desperdicio...- dijo mientras se retiraba de la sala -funcionara... Tiene que funcionar- dijo mirándo las decoraciones algo infantiles que había preparado su antiguo amigo, para darle la bienvenida al héroe más grande de la humanidad -Uzumaki Naruto... Naruto-

Rias estába feliz, no recordaba haber sido tan feliz en su vida -pronto te sacare de hay- dijo dulcemente a la reliquia en sus manos, la cajita tenía detalles muy finos y no se veía antigua, era de un color blanco con detalles de ámbar, parecia reforzada con un extraño metal que no reconocía, pero sin duda el nivel artesanal era insuperable, desde que habían vuelto a Kuoh Rias no había soltado ni por un segundo su preciada posesión, a pesar de los reclamos y pedidos de su hermano, ni siquiera dejo que el pudiera tocarlo -buenos días buchou- saludo Akeno mientras abría las cortinas para dejar entrar la luz del sol, Akeno la miró intrigada -acaso... ¿Estuvo despierta toda la noche?- Rias la miró por un segundo y desvió la vista -tal vez...- dijo en un susurro -como sea, Akeno necesito que traigas a Issei y todos los demás, tenemos mucho que hacer- dijo y levanto la caja a la altura de sus ojos -solo espera un poco mas- dijo risueña

-de... De acuerdo- era divertido ver a Rias tan contenta y algo loca por esa cajita -buchou... ¿Que piensa hacer con eso?- Rias se acercó a su Reyna muy rápido -eso debería ser obvio Akeno, pienso liberar al héroe de su encierro, y lo volveré parte de mí nobleza- verla tan emocionada era adorable, Akeno se rió mecánicamente -y si el héroe se niega... ¿Que hará?- pregunto a su rey, Rias la miró como si hubiera dicho algo muy tonto -no existe la posibilidad de algo así Akeno, después de todo seré yo la que lo salvaré de su encierro- dijo sacando pecho orgullosa, Akeno pensó un momento, tenía sentido si lo pensaba así, una retribución normal por salvarlo -pero buchou, si cuando lo liberas... Las dos bestias más Fuertes de la leyenda también salen de la caja, ¿Que haremos?- dijo algo preocupada ante esa posibilidad

Rias, pestañeo una vez, dos, tres -¿Eh?- los ojos de Rias se ensancharon y parecía pensar en algo a toda velocidad "No me digas que..." Era imposible que fuera como parecía, pero tenía que asegurarse -Buchou... ¿Acaso nunca pensaste en la posibilidad de que las bestias con cola escapen de la caja de las mil lunas cuando liberes al héroe?- ver la reacción de Rias ante esa pregunta lo decía todo -no me mires así, no es mí culpa si cuando abra está reliquia una o dos bestias malignas de increíble poder escapan- dijo infantilmente

"Lo pensó... Pero no le importa ni un poco" -Buchou, debería pensar más en los demás- dijo con una sonrisa -como sea, llegados a ese punto sabremos que hacer- dijo y se dirigió a su armario a ponerse algo de ropa, era difícil hacerlo sin soltar su tesoro en el proceso -¿Quiere que sostenga su reliquia buchou?- dijo Akeno divertida viendo los intentos de Rias por vestirse, ella se detuvo y se giró para ver a su reyna a los ojos -Akeno... Visteme- dijo sonriendo, como si hubiera resuelto un problema muy difícil -ara ara, mí rey se está poniendo malcriada- dijo riéndose mientras se disponía a vestirla