HolaAaAa de nuevo! Aqui les dejo un nuevo capitulo!

*Esta historia es mia pero para darle vida tomé prestados los maravillosos personajes de RUMIKO TAKAHASHI*

Sin mas que decir... Empesemos:


Capítulo 2. LEVE CONFUSIÓN

-¡Hola! ¿Tú eres Kagome Higurashi? –pregunto con una sonrisa un apuesto muchacho de ojos dorados y cabellera negra rodeado de unas cuantas maletas. Kagome quedo con ojos de plato al verle, el muchacho era tan guapo y su voz tan agradable que parecía que le acariciaba los oídos al hablar.

-S..sí, yo soy Kagome –contesto torpemente –¿y tú eres…? –pregunto Kagome al no entender muy bien la situación.

-Yo soy Inuyasha Taisho, seré tu compañero en el departamento -Le contesto ampliando más su sonrisa y estirando su mano para saludarla.

-¿Perdón? –pregunto una sorprendida Kagome, dejando al joven con la mano extendida –Creo que debe de haber una equivocación, mi compañera se llama Insha Taisho, de hecho la estoy esperando, no debe de tardar en llegar –Kagome empezaba a tener un mal presentimiento

-¿Insha Taisho? –pregunto Inuyasha al momento en que esbozaba una sonora carcajada dejando a Kagome con el ceño fruncido -No creo que ese nombre exista tan siquiera, seguro que la del error eres tú, que yo sepa esta es el único departamento disponible que quedaba en este edificio.

-¡No, no, no!- negó Kagome notoriamente desesperada –Esto no puede ser, yo debía compartir el departamento con una muchacha –parecía que trataba de convencerse a sí misma –Ahora mismo resolveremos esto- dijo muy decidida mientras jalaba al joven por el pasillo hacia el elevador.

-¡Espera…! mi equipaje… no lo puedo dejar en la puerta –Replicaba Inuyasha inútilmente pues Kagome no mostraba intensiones de parar y seguía jalándole del brazo.

¡Toc Toc Toc! Se escucharon unos insistentes golpeteos en la puerta de la señora Kaede

-¡Ya voy! –Contestó la señora mientras se levantaba del sillón con dificultad, al abrir la puerta le sorprende ver a Kagome –¡Hola cariño! ¿Ocurre algo?

-Disculpe que la moleste señora Kaede pero creo que ha ocurrido un gravísimo error –empieza a explicarle la joven casi sin respirar –Lo que pasa que este muchacho me está diciendo que compartirá el departamento conmigo y pues eso no puede ser porque yo lo compartiría con una mujer –Le dice a la señora señalando al ya impaciente joven que se encontraba de brazos cruzados.

-No cariño, no es ningún error –Le respondió la señora tranquilamente tratando de calmarla -Él es el joven Inuyasha Taisho, el que compartirá el departamento contigo, se lo dije a tu padre hoy por la mañana –le recalcó.

-¡Pero si él me dijo que lo compartiría con una tal Insha señora Kaede! –Le replico Kagome

-¡Cariño! -Le dijo la señora entendiendo la situación –De seguro tu padre me escucho mal y mal interpretó las cosas.

-P..pero no puede ser, ¿qué le voy a decir ahora? ¿No hay una forma de solucionarlo? –Le preguntó a la señora en tono suplicante

-En estos momentos el edificio se encuentra lleno hija, solo me quedaba ese departamento libre- Le explica tranquilamente

Inuyasha al que habían estado ignorando por completo empezaba a impacientarse –Resígnate ya Kagome, por hoy no hay otra solución y la verdad es que yo estoy muy cansado y quisiera irme a dormir ya –le dijo de mal humor.

-Pero es que ustedes no entienden, cuando mi papá se entere me hará volver a casa y realmente quiero estar aquí y estudiar –la angustia se le notaba en el rostro a Kagome.

-Pues la solución es que no le digas nada y ya está – resolvió Inuyasha impaciente

-¿Cómo crees? ¿No decirle nada a mi papá? ¿Y si me descubre? ¡Me irá mucho peor Inuyasha! –le recrimino Kagome.

-¡No exageres, además es para que hagas algo de provecho, no es que estés haciendo nada malo!

-Pues si pero…

-¡Pero nada Kagome! –La interrumpió Inuyasha –Ahora ya me paso a retirar porque estoy muy cansado y mañana es primer día de clases por si lo olvidabas. ¡Buenas noches señora Kaede y disculpe las molestias! –Se despidió de la señora

-¡Buenas noches hijo! –Le contesto mientras ambas observaban como el joven se iba en dirección al elevador –No te preocupes Kagome prometo no mencionarle nada a tu papá ¿Está bien? –Le dijo a Kagome para tranquilizarla

-Está bien señora Kaede –Le respondió con desanimo –Gracias por todo y buenas noches -se despidió

-No te preocupes hija, puedes acudir conmigo para lo que sea, si te molesta o te falta al respeto ese muchacho solo házmelo saber y lo solucionaré –Le dijo la señora mientras Kagome se dirigía al elevador, un escalofrío recorrió el cuerpo de la joven lo que provocó que se detuviera.

-¿Si me faltara al respeto? –repitió y se voltio hacia la puerta de la señora pero esta ya se había metido y cerrado. Kagome había estado tan preocupada por la reacción de su padre que olvido por completo el hecho de que compartiría el departamento con un completo desconocido, ¿Y si era un pervertido? ¿O un completo maniático? ¿O UN ASESINO VIOLADOR? Bueno... era obvio que en lo último había exagerado un poquito pero en realidad no sabía absolutamente nada de Inuyasha, ni si quiera sabia en donde estudiaría o qué carrera tomaría.

Subió por el elevador llena de dudas y cuestionamientos, llegó a la puerta de su departamento que se encontraba abierta, Inuyasha ya había metido sus maletas a la que sería su habitación y se encontraba en la cocina metiendo unas cosas al frigorífico. Kagome se apoyó en el marco de la puerta para observarlo, él era un joven muy apuesto, poseedor de unos extraños ojos color miel que rayaba en un espectro dorado que se intensificaba más a contraluz. Y su cabello negro azabache que le caía por la frente, además de ese cuerpo perfectamente marcado. El realmente era muy atractivo…

-¿Te vas a quedar toda la noche ahí observándome? –pregunto mal humorado Inuyasha a Kagome sacándola por completo de sus pensamientos –Ya supéralo, no tiene por qué enterarse tu papá.

-Prométeme que no le dirás a nadie de esta situación Inuyasha –Le pidió una muy seria Kagome. –No le comentaras a nadie de la universidad a donde vayas de que vives conmigo.

-¡Vaya, vaya! Muchas mujeres matarían por presumir mi compañía y tú simplemente la negarás –Contestó Inuyasha con una sonrisa burlona en el rostro

Kagome se sorprendió mucho por la respuesta del joven, le pareció muy patán aquel comentario.

-Eres muy engreído Inuyasha –le contesto muy indignada.

-Tranquila, solo es un pequeño comentario –Le contesto sin mirarla mientras seguía acomodando algunos de sus alimentos en el frigorífico. –Está bien Kagome… –continuo al cerrar el frigorífico y se acercaba a ella –No mencionaré nada a nadie, ¿Contenta?

-Gracias- Atino a decir Kagome antes de empezar a haber un silencio incómodo, pero más incómodo fue cuando el estómago de Inuyasha emitió un sonido gracioso provocando un leve sonrojo en el rostro del joven.

A Kagome se le dibujó una sonrisa en el rostro por la escena tan divertida -Veo que tienes hambre, yo también tengo, no eh comido nada desde el desayuno

La dulce sonrisa de Kagome provoco que Inuyasha también sonriera y se relajara ante aquella incómoda situación –¿Quieres salir a cenar algo por aquí cerca? Yo invito.

-G..gracias –accedió con timidez la joven –Pero… ¿no que tenías muchas ganas de llegar a descansar?

-Pues si… pero ya vez que el hambre puede más –le respondió sonriéndole mientras se frotaba el estómago.

Salieron de aquel edificio y caminaron unos cuantos metros hasta llegar a un viejo edificio en el cuál la primera planta se encontraba habilitada como un pequeño restaurante, donde había una larga barra con una serie de banquitas enfiladas, y detrás de la barra se encontraba el cocinero rodeado de una plancha para asar, un refrigerador, un microondas y un fregadero, todo muy apretado debido al espacio tan reducido que le proporcionaba aquel local. Por fuera había colgada una manta que decía: "Antojitos 'El Mostacho'". No era difícil de imaginar el porqué del nombre después de ver el perfectamente bien peinado bigote del cocinero. Cabe mencionar que de la cabeza, la cara era el único lugar con bello.

Inuyasha y Kagome se sentaron en las banquitas y le pidieron un par de hamburguesas, mientras el bigotudo cocinero empezaba a prepararlas. Se volvió a hacer un incómodo silencio entre ellos dos. Kagome se encontraba algo nerviosa al estar al lado de aquel joven, y la duda del por qué la habría invitado a cenar le rondaba por la cabeza.

A lo mejor fuese para romper el hielo y que ella no se sintiera tan incómoda con su presencia, de ser así a la joven se le hizo muy agradable de su parte el preocuparse por ello… Pero… ¿y si tal vez ese apuesto joven se había fijado en ella para enamorarla?... ¡Pero qué tontería! De un asesino violador lo había pasado a romántico conquistador. Su mente desvariaba con exageración.

-Entonces… ¿A qué escuela te has inscrito? –Pregunto el joven rompiendo con aquel silencio.

-Pues me inscribí en el Instituto Paz para estudiar una carrera de Educadora –Contesto Kagome apoyando sus brazos en la barra.

-Mmm… Te han de gustar mucho los niños ¿no? –preguntó imitando la posición de Kagome.

-Sí, me gustan mucho y me encantaría ser maestra de alguna primaria… ¿Y tú? ¿A qué carrera entraste?

-Entré al Instituto Nacional Superior para estudiar Administración de Empresas –Contesto al momento que el cocinero les entregaba sus hamburguesas y un par de bebidas.

-¡Valla! –Comentó Kagome sorprendida –¿Entonces planeas ser un empresario? –preguntó antes de dar el primer mordisco a su hamburguesa.

-Pues es más bien para continuar con el negocio familiar… mi papa es dueño de una cadena de hoteles, y siendo yo su único hijo debo prepararme para que algún día yo pueda estar al frente. –Le explico a la joven mientras le añadía un poco más de cátsup a su hamburguesa.

Los dos jóvenes continuaron platicando muy amenamente por un rato más. La noche ya había caído y lo mejor era irse a dormir pronto, así que se levantaron y regresaron al departamento. Una vez dentro Kagome volvió a ponerse tensa, ni toda la plática de hace unos momentos era lo suficiente para desviar el hecho de que dormiría bajo el mismo techo que un joven a quien apenas acababa de conocer. Además de que sería algo muy mal visto por cualquiera que se enterara. Aunque fue un gesto muy lindo el haberla invitado la cena, de seguro era un joven muy amable y cortés con quien no habría problema alguno… Grave equivocación…

Los dos entraron a sus respectivos cuartos que, por cierto, las puertas quedaban una enfrente de la otra quedando el baño en medio de ambas habitaciones, y en cuestión de minutos salían cada uno con una toalla colgada del hombro, un cepillo de dientes y un tubo de dentífrico. Se miraron fijamente al ver la situación en la que se encontraban, alguien debía ocupar el baño primero… Sin vacilarlo mucho se apresuraron a llegar primero al baño empezando a empujarse y jalarse con tal de que el otro no entrara…

-I..Inuyasha… y..yo tardaré menos lo p..prometo… -dijo Kagome con dificultad mientras trataba de entrar primero al baño en medio de una batalla de empujones.

-¡¿Estás loca? –le replico a la jovencita evitando que llegara a la puerta sin hacer gran esfuerzo –Las mujeres tardan siglos en los baños… yo soy quien debe entrar primero.

-¡Y..yo debo entrar p..primero! –Insistió la joven, parecía que sus esfuerzos eran totalmente inútiles contra Inuyasha quien no necesitaba de mucho esfuerzo para detenerla –P..por favor… déjame entr… -no pudo terminar la frase debido a que Inuyasha la había tomado en brazos y la había vuelto a dejar en el piso a unos metros más distante del baño aprovechando este a entrar rápidamente y cerrar la puerta tras de sí, dejando a una joven totalmente sorprendida y sonrosada por la acción tan precipitada del joven.

El ruido de la regadera se escuchó haciendo que Kagome saliera de la inmovilidad y comenzara a golpear la puerta del baño…

-¡Eres un tramposo Inuyasha! ¡Yo debía entrar primero! –Le gritaba al joven que ahora se encontraba bajo la regadera esbozando una gran sonrisa triunfal. Aquella discusión sería una de tantas que darían inicio. Definitivamente un hombre y una mujer viviendo bajo el mismo techo era una muy mala combinación bajo esas circunstancias…

Continuara...


Pues aquí esta el segundo capitulo... ¿Que les paresió? ¿Les gustó? dejenme sus reviews porfiiiiiiiiiiiiiis!

Nos vemos prontísimo con el siguiente capitulo... "ADAPTANDOSE (ROSES)"

Gracias por pasarse por mi Fic y leerlo y gracias por dejar reviews! por favor no dejen de hacerlo

Recuerden que sus Reviews es lo que le da razón de ser a mis Fics...

BesosSsSs..!

Atte: CrisSs-LunaBell