HolaAaAa a todosSsSsSsSs...! Ya está aqui el 4º capítulo de "UNA NUEVA VIDA" no se olviden dejar sus reviews porfiiiiiiiiisss!

*Esta historia es mia pero para darle vida tomé prestados los maravillosos personajes de RUMIKO TAKAHASHI*

Sin mas que decir... Empesemos:


Capítulo 4. LARGO FIN DE SEMANA

Se escuchaban perfectamente dos latidos de corazones que corrían por la emoción del momento, ambos ojos se iban cerrando lentamente con forme se iban acercando cuando de pronto…

¡TOC TOC TOC! Se escuchó un precipitado golpeteo en la puerta sacando a ambos jóvenes del trance en el que se encontraban. Se pusieron inmediatamente de pie como si los hubieran descubierto en alguna travesura. Estaban totalmente colorados de la vergüenza y torpemente chocaron sus manos al intentar abrir la puerta al mismo tiempo. Kagome se hizo para atrás permitiendo que Inuyasha abriera la puerta… Era la señora Kaede…

-¡Buenos días jóvenes!, ¿interrumpo algo? –preguntó la señora con una dulce sonrisa en el rostro… (¬.¬)

-¡NO! ¡NO! –negaron ambos jóvenes al unísono aun sonrosados por la situación como si la señora supiera lo que estaba a punto de ocurrir.

-Pase señora Kaede ¿Qué le trae por aquí? –le invito a pasar amablemente Kagome

-Lo que pasa es que eh preparado este platillo y cómo hice de más decidí traerles un poco para que almuercen… me imagino que han de estar hambrientos… -explicó la señora mientras les ofrecía el traste de comida que llevaba en sus manos que, por cierto, se veía delicioso.

-Muchísimas gracias señora Kaede-Se apuró a decir Inuyasha al ver aquel platillo tan apetitoso –Mejor lo ocultamos de Kagome antes de que se lo devore todo –comentó en forma burlona provocando la furia de una pelinegra joven.

-¡¿Cómo has dicho? –Kagome se encontraba sacando humo por lo oídos del coraje -¿Cuándo te eh dejado sin comer Inuyasha? –Lo amenazaba con una almohada del sillón.

-Jajaja, No lo tomes a mal Kagome solo es la verdad –Inuyasha parecía estarse divirtiendo mucho por la escena que estaba armando Kagome, y en menos de un instante se encontraban los dos corriendo alrededor de la señora Kaede dándose de golpes con las almohadas del recibidor. La señora Kaede solo podía suspirar de fastidio ya que de todos los huéspedes que ha tenido a lo largo de su vida ellos habían sido los más revoltosos, pero a los que más había llegado a apreciar a pesar de solo haber convivido con ellos por unos cuantos días. Sin duda alguna ese fin de semana los extrañaría mucho…

-Bueno… pues les dejo para que coman –dijo la señora Kaede mientras se dirigía hacia la puerta.

Kagome al escuchar esto se detuvo en seco provocando que Inuyasha chocara contra ella… -¿Pero no se va a quedar a comer con nosotros? –preguntó Kagome mientras detrás de ella Inuyasha profería algunas maldiciones por su inesperado alto.

-Me encantaría cariño pero tengo que salir para hacer algunos mandados, en otra ocasión será ¿Sí? –Le explicó la señora a la pelinegra joven. –¡Hasta pronto muchachos y provecho! –Se despidió la amable señora.

-¡Gracias señora Kaede!- dijeron ambos muchachos al unísono justo antes de que la señora Kaede cerrara la puerta al salir. En ese momento se sintió una fuerte tensión en el ambiente al recordar lo que estaban a punto de hacer momentos antes de que la señora llegara. Kagome se volteó para ver a Inuyasha solo para darse cuenta de que ambos se encontraban totalmente rojos de la vergüenza…

-Puesss… ¡A comer, yo sirvo! –Dijo rápidamente Kagome para salir de esa incómoda situación. Tomó el traste de comida que había dejado la señora Kaede en el desayunador y entró a la pequeña cocina… Después de unos breves momentos salió con un par de platos y los asentó en el desayunador donde Inuyasha ya se encontraba sentado, para después volver por un par de vasos y una jarra de jugo de naranja.

-¡Gracias Kagome!- le dijo mientras saboreaba aquel plato de comida. Kagome tomó asiento y ambos empezaron a comer en silencio, así estuvieron unos momentos hasta que Kagome no pudo más con la duda qué le inquietaba desde hace rato…

-Entoncess… ¿Qué me cuentas de ti? ¿Te han lastimado alguna vez? –preguntó la joven sin voltearlo a ver…

COF…COF…COF… Inuyasha se acababa de atragantar con la comida debido a la inesperada pregunta de Kagome –¿P..por qué lo preguntas? –pregunto el joven apenas se repuso.

-Bueno pues es que yo te conté mi historia y quisiera saber la tuya… -le contestó con un tono de chantaje.

-¡¿Pero qué dices? Yo no te pregunte… tu sola me lo contaste… -le dijo mientras cruzaba los brazos y volteaba a ver a otro lado a modo de indignación.

-¿Qué no me lo preguntaste? Pero si tú fuiste quien me preguntó "¿Quién es ese tal Sesshomaru?" –Le replicó la joven pelinegra haciendo la última pregunta en un tono bobo a modo de burla.

-¿Y por eso me encuentro obligado a contarte mis intimidades? Además, déjame decirte que ¡NO!, jamás me han lastimado –le contestó mientras hacia un ademan de grandeza.

-Hay si, por favor… no te creo nadita –dijo Kagome mientras se dispuso a continuar comiendo.

-¡Es la verdad¡ -le replicó Inuyasha

-Si… como no… –lo tiró a loco mientras seguía comiendo para exasperarlo.

-¡Es en serio Kagome, mírame! –le insistía Inuyasha. Kagome solo sonrió muy divertida al ver a él joven actuando cómo un niño… se veía tan adorable.

Después de que terminaron de comer, cada quien se dirigió a su respectivo cuarto para empacar lo que llevarían a sus casas durante el fin de semana. Se encontraba Kagome parada enfrente de su cama mientras metía algunas prendas a una pequeña maleta… estaba algo nerviosa pensando en las mentirotas que le diría a su padre sobre su nueva compañera (que en realidad resulto ser hombre)… Aunque por otro lado al fin descansaría de Inuyasha por un par de días… estar discutiendo todos los días llega a ser algo agotador… en eso una voz la hizo salir de sus pensamientos…

-Kagome, solo quería decirte que ya me voy a la estación –le dijo mientras la observaba hacer su maleta…

-Espérame, ya mero termino –le pidió Kagome mientras metía unas blusas con dificultad.

-¡Ja! ¿Qué te espere? Conociéndote de seguro vas a tardar por lo menos 2 horas más – Le contestó de forma burlona.

-No seas así Inuyasha, ya me falta poco…

-Bueno, te doy a partir de este instante… 5 segundos para que termines –le dijo mientras veía su reloj de pulso.

-No tienes que ser tan pesado… -le contestó indignada

Inuyasha se recostó en la cama con ambos brazos tras su cabeza junto a la maleta que Kagome se encontraba llenando…

-¿Qué tanto me miras? –preguntó Kagome empezando a ponerse nerviosa ante la penetrante mirada del oji-dorado.

-Me preguntaba si… ¿Me extrañarás Kagome? –le preguntó muy serió y con una mirada seductora provocando que a Kagome se le cayera su cepillo para peinar de los nervios

-¿Q..qué has dicho? –preguntó enrojecida.

-Sí, Kagome, ¿Acaso me extrañaras? –volvió a preguntarle mientras se sentaba sobre la cama y quedaba a una distancia considerable del rostro de la nerviosa y sorprendida chica.

-B..bueno p..pues yo… n..no se…-Kagome estaba totalmente roja y no sabía que responder, la había tomado por sorpresa aquella pregunta.

-Pfff..pfff… -El rostro de Inuyasha se había vuelto de seductor a burlesco… -¡Pfff..AJAJAJAJAJAJAJAJAJA! -ya no pudo contenerse más y rió descontroladamente ante la desencajada mirada de la joven volviéndose a tirar sobre la cama y agarrándose el estómago –¡JAJAJA! ¡Eres tan cómica! hubieras visto el rostro que pusiste –le dijo mientras pequeñas lágrimas comenzaban a salir de la risa.

-¡¿CÓMO TE ATREVES?... PEQUEÑO HIJ… - no termino de proferir aquella palabrota cuando alzó una almohada y se la lanzó al rostro… Kagome estaba totalmente encolerizada y en sus ojos casi se lograban ver flamas… -¡¿CÓMO EXTRAÑAR A ALGUIEN TAN ODIOSO COMO TÚ?

-JAJA… Solo fue una pequeña bromita Kagome, tranquila… –contestó muy divertido mientras recibía numerosos almohadazos por parte de la fúrica pelinegra.

-¡ME LAS VAS A PAGAR INUYASHA, YA VERÁS!...

.-o-O-0-O-o-.

El par de jóvenes se encontraba ya en la estación de trenes con una pequeña maleta cada uno…

-¡Ese es mi tren! –señaló Kagome con dirección a un tren que empezaba a encender su motor…

-El mío es aquel –Señaló Inuyasha un tren que se encontraba en la dirección contraria, y ambos se quedaron de frente mirando hacia el piso sin saber cómo despedirse…

-Bueno, pues… apresúrate si no quieres que te dejen… -le apuró Inuyasha a la joven

-Sí, hasta pronto Inuyasha… -le contestó mientras se daba la vuelta y empezaba a caminar hacia el tren… subió y se sentó junto a la ventanilla e inconscientemente volteó a ver en dirección donde había dejado a aquel joven. Él seguía ahí, y al notar la mirada de la pelinegra alzó la mano a modo de despedida. Kagome sonrió e inmediatamente le devolvió el gesto… el tren partió y poco a poco la imagen de aquel apuesto joven se hacía cada vez más pequeña y se perdía… no fue hasta que Inuyasha desapareció por completo que Kagome se sentó bien y cerro sus achocolatados ojos…

Después de un par de horas aquel tren por fin arribó en el poblado de Kagome, su familia se encontraba ahí esperándola y al momento en que ella bajó fue recibida con un efusivo abrazo por parte de ellos.

-¡Los extrañé muchísimo! –dijo Kagome mientras apretaba más aquel abrazo familiar.

-¡Nosotros también querida Kagome! –dijo su madre al borde del llanto.

-¡Vámonos a la casa hija! –animó su padre y todos se dispusieron a ir a su casa.

Sus hermanitos no dejaban de brincotear en torno de Kagome y de hacerles miles de preguntas, parecía que no se veían desde hace mil años. Llegaron a su casa y Kagome se sintió tan feliz de estar ahí… en su hogar… aunque después de pensarlo un momento entre la escuela y los pleitos que había tenido con Inuyasha no le había quedado mucho tiempo de extrañar su hogar… pero una vez estando ahí se sintió totalmente relajada y feliz… La hora de la cena llegó pronto y toda la familia se encontraba ya sentada a la mesa platicando de mil cosas y devorando el festín que la madre de Kagome había preparado por la llegada de su adorada hija… hasta que el inevitable tema fue tocado…

-¿Y cómo te has llevado con tu compañera? –preguntó el curioso padre.

A Kagome casi se le sale el corazón del susto ante tal cuestionamiento… -Ah… ¡pues todo bien papi! ¿Entonces dices que se cayó de la silla? –se dirigió a Sota fingiendo interés para cambiar de tema.

-Si Kagome, ya lo repetí 5 veces –le contestó su hermanito girando sus ojitos a modo de exasperación.

Kagome se le quedó viendo muy seria y entrecerrando sus ojos a modo de amenaza… "pequeño demonio" pensó hasta que su papá la interrumpió de nuevo…

-¿Has tenido problemas en adaptarte con Insha?

-No papá, ella es muy amable y amistosa –le contestó mientras su mente le decía "Ajá, Inuyasha es muy amable y amistoso… ¡cómo no!… ¬.¬"

-Qué bueno hija… entonces no habrá problema si vamos a visitarlas un día de estos para conocerla…

-COF..COF..COF… -a Kagome se le había atragantado la comida al escuchar aquellas perturbadoras palabras… -No creo que sea posible papito, lo que pasa es que ella… pues… ella… casi nunca está en el departamento y pues será muy difícil encontrarla… si… es que como ella es muy activa y pues entrena por las tardes… y… y… trabaja y… y ayuda en una fundación de animalitos pobres tristes sin hogar…

-Mmm que lástima hija…

-Si papá, es una pena, pero pues alguien tiene que ayudar a esos pobres animalitos… Oye mami, ¡pero que deliciosa te quedó la comida! –ahora se dirigió a su mamá para desviar el tema.

-G..gracias hija –le contestó la señora confundida.

La plática continuó sin mayores percances hasta que a todos les invadió el sueño y se retiraron a sus respectivas habitaciones… Kagome se lavó los dientes, se puso su pijama y se acostó en su comodísima cama que tanto había extrañado, se encontraba boca arriba y observando el estrellado cielo a través de su ventana, sin darse cuenta sus pensamientos fueron invadidos por el rostro de Inuyasha… ese rostro de hipnotizantes ojos dorados, cabellera negra azabache y delgados pero hermosos labios que estuvo a punto de besar hace algunas horas… "!PERO QUE RAYOS PIENSAS KAGOME!" se dijo así misma mientras se daba pequeños golpecitos con su puño en la cabeza.

.-o-O-0-O-o-.

A la mañana siguiente todo fue normal, parecía como si ella nunca se hubiese ido de su casa, aunque 5 días de ausencia no es la gran cosa cómo para ponerse tan dramáticos… el desayuno transcurrió tranquilamente, después Kagome y su hermanita Rin se fueron a la sala a ver un maratón de caricaturas que a ambas le fascinaban, llegó la hora del almuerzo sin mayores percances ni preguntas indiscretas… todo era cómo en un día normal… Kagome estaba feliz de estar con su familia aunque una pequeña parte de ella extrañaba las discusiones que tenía con aquel joven oji-dorado… era extraño ya que apenas lo conocía de hace unos cuantos días, pero poco a poco él se volvió parte de su vida cotidiana… era muy extraño pensarlo, pero al parecer si era posible.

Kagome notó que Rin no se le despegaba para nada, iba tras de ella a todos lados, a la cocina… a la sala… al comedor… a su cuarto… a la tiendita… casi la seguía hasta al baño, a la hora de comer empujaba a quien se dignara a sentarse junto a su hermana mayor para ganarles el asiento y al terminar se ofrecía a llevar los platos sucios de Kagome al fregadero, era muy atenta para con su hermana… hasta que llegó la hora de dormir. Kagome se lavó los dientes, se puso su pijama y se metió nuevamente a su cómoda cama cuando algo en la puerta de su habitación le llamó la atención…

-¿Sucede algo Rin? –pregunto tiernamente Kagome a su hermanita que se encontraba apoyada al marco de la puerta en pijama y abrazando un gran conejo de peluche… ¿No puedes dormir? –volvió a preguntarle al verla agachar la cabeza.

-No es eso –le contesto la pequeña con un hilo de voz

-¿Y que es lo que ocurre? –le preguntó al momento que se acercaba a la niña y se agachaba para quedar a su altura, en seguida la niña se le abalanzó y la abrazó muy fuerte comenzando a llorar… -¿Por qué lloras Rini? –Kagome se encontraba sorprendida ante la actitud de la niña y la abrazó.

-¡Es que no quiero que te vayas otra vez Kagome! –le respondió al fin entre un amargo llanto.

Kagome se enterneció y sonrió… -¡Es por eso que estas así ¿verdad?, no te pongas triste cariño voy a estar viniendo frecuentemente ¿vale?

-¿Por qué mejor no te quedas aquí? –le preguntó sin levantar la cabeza y aun llorando…

-Pero es que mi escuela queda ahí y no puedo estar viajando tanto Rin… -le explicó dulcemente a su afligida hermanita. –Mira, cuando quieras hablar conmigo de lo que sea agarras el teléfono de mamá o papá y me llamas ¿vale cariño?

-Snif..snif… está bien Kagome… -aceptó la pequeña mientras se separaba de Kagome y se frotaba un ojito.

-Siempre voy a estar para ti hermanita, te lo prometo… -le dijo Kagome mientras le limpiaba su carita llena de gruesas lágrimas.

-Kagome… ¿Puedo dormir contigo esta noche?

-Claro que si cariño –le respondió con una cálida sonrisa mientras la cargaba y la asentaba en su cama, para después meterse ella también junto con su hermanita. Rin se abrazó a su hermana e inmediatamente quedó profundamente dormida… Kagome por otro lado se había quedado pensativa mirando al estrellado cielo por la ventana… nuevamente el rostro de Inuyasha había invadido sus pensamientos… "¿En qué estará pensando Inuyasha en estos momentos?" fue lo último que cruzó por su mente antes de caer rendida ante el sueño…

Mientras tanto… a muchísimos kilómetros de distancia de la casa de Kagome, se encontraba un joven de dorado mirar recostado en la cama de su obscura habitación, con sus manos tras su cabeza, mirando fijamente el cielo estrellado y pensando en una sola cosa… "¿Me extrañas Kagome?"

Continuara...


¿Que les pareció? ¿Les gustó?, me llegó la inspiración a altas horas de la madrugada... jejeje... pero al fin lo logré terminar, por favor diganme que les pareció este capitulo..!

Nos vemos prontísimo con el siguiente capitulo... "CONFIDENCIAS"

Les mando un millon de gracias a todas las personas que me han dejado reviews:

ºKagxInu 4 ever

ºUmee-chan

ºNataome

ºKagome-1551

ºYan-01

En verdad muchisimas gracias y sigan dejandome sus reviews...!

Y al resto que me leen porfiiiiiiiiiiiiiiiiissss dejenme reviews... jejejeje. y mil gracias por leerme...

Recuerden que sus Reviews es lo que le da razón de ser a mis Fics...

BesosSsSs..!

Atte: CrisSs-LunaBell